Alarmas de peligro totalitario

junio 30, 2020

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Para alejar la amenaza totalitaria es imprescindible contar con una prensa libre y plural y unos tribunales independientes e imparciales.

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Alarmas de peligro totalitario. Tercera de ABC

«La amenaza totalitaria no ha desaparecido y para evitarla es imprescindible contar con una prensa libre y plural y unos tribunales independientes e imparciales, que son las dos cosas que tratan de copar y mediatizar aquellas ideologías, como nos recuerda la historia de un pasado relativamente reciente y que no debemos olvidar»

Actualizado:

En los años noventa, con ocasión de la caída del «muro de Berlín» y sucesivo hundimiento del imperio soviético, la Unión Internacional de Magistrados (federación de carácter mundial de asociaciones judiciales) organizó una serie de conferencias dirigidas a los jueces de los países del Este, que se asomaban tímidamente a la Democracia, para ilustrarlos sobre lo que había de ser su labor en un Estado de Derecho, fundado, por su propia naturaleza, en la independencia de quienes integran el Poder Judicial y deciden los conflictos sociales aplicando las leyes.

En esa labor pedagógica trabajó intensamente, entre otros muchos, el magistrado noruego Arne Christiansen, que nos contó un suceso insólito: Al terminar una de esas sesiones de verdadera formación profesional de jueces, uno de los asistentes preguntó que, si lo había entendido bien, a partir de ahora, en lugar de consultar los fallos que había de dictar con el delegado del Politburó, había de evacuar esa consulta con los dirigentes de los diferentes partidos políticos; error del que el conferenciante le sacó inmediatamente.

Aunque el relato de nuestro compañero nos hizo sonreír, advertimos dolidos que reflejaba la trágica situación en que habían vivido esos jueces, a los que se había llegado a imbuir, mediante la asfixiante propaganda comunista, de que sus sentencias habían de acomodarse a los intereses políticos de quienes ejercían el poder al servicio de valores indiscutibles, como lo eran los de servir a la clase trabajadora, mediante la «dictadura del proletariado».

La anécdota nos hizo recordar la película «El juicio de Nuremberg», que dirigida por Stanley Kramer e interpretada por Espencer Tracy, mereció dos Oscar y en la que también se relata la trágica situación a la que habían llegado las instituciones alemanas durante el dominio Nacional-socialista, que produjo un poder judicial al servicio de la pureza de la raza aria, con la colaboración de una medicina desviada de sus funciones naturales y todo sometido a la propaganda de la «gran mentira» del ministerio dirigido por Goebbels.

En la escena de la conversación del veterano juez norteamericano, presidente del Tribunal que juzgaba los crímenes de guerra del nazismo, con las personas que con él convivían y servían en su temporal residencia en la capital germana donde se desarrolló el proceso, se hace visible, con palabras y gestos elocuentes, hasta qué punto se puede conseguir anestesiar a casi todo un pueblo por el totalitarismo criminal de quienes, no solo quieren cambiar la sociedad a su capricho, sino que también pretenden cambiar las conciencias, sometiéndolas sin posibilidad de reacción.

Y es que las diferentes doctrinas totalitarias parten siempre de una inmoralidad radical, que consiste en negar que haya más fines defendibles que los suyos y que esos fines justifican todos los medios, entre los que suelen estar la mentira, la extorsión y en los casos más extremos, el crimen, como llegó a suceder por millones, tanto en la Alemania de Hitler, con la locura del Holocausto, como en los países comunistas bajo la bota de Stalin, tras el telón de acero, que durante decenas de años sirvió para evitar que los ciudadanos huyeran hacia la libertad y para que se ocultaran los horrores del Gulag.

La amenaza totalitaria no ha desaparecido y para evitarla es imprescindible contar con una prensa libre y plural y unos tribunales independientes e imparciales, que son las dos cosas que tratan de copar y mediatizar aquellas ideologías, como nos recuerda la historia de un pasado relativamente reciente y que no debemos olvidar.

En España, tras años de libertades y Democracia, nacidas de la mano del Rey Don Juan Carlos I y bajo la seguridad jurídica creada, desde el principio, por jueces independientes, que protegieron la Constitución española de 1978, han empezado a aparecer signos del peligro totalitario.

En efecto y solo a título de ejemplos, hemos visto cómo todos los periódicos de Cataluña publicaban el mismo editorial; cómo se produce de manera homogénea el mismo tratamiento televisivo en ciertas noticias, con una confusa mezcla entre información y opinión, en dirección a la «verdad única»; cómo se extiende el silencio sobre otros acontecimientos; cómo se organiza una cacerolada contra el actual Rey Don Felipe VI y en apoyo de la república con el apoyo expreso y público de un vicepresidente del Gobierno, faltando a la promesa de lealtad, prestada al asumir el cargo; cómo se vertía pintura sobre la puerta del domicilio particular del magistrado del Tribunal Supremo, instructor de la llamada «causa del procés», Pablo Llarena; cómo se vituperaba al ya fallecido magistrado instructor en Barcelona de otra de las tropelías del separatismo; cómo, desde otro ángulo, se hacía lo mismo en Madrid con la magistrada instructora de la llamada «causa del 8 M» y cómo en la actualidad las terminales mediáticas de una ideología que se reconoce comunista, tanto como sus operadores en las redes sociales, tratan inútilmente de desprestigiar no solo el trabajo, sino también la persona del magistrado-juez de Instrucción, número 6 de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, por haber tenido la osadía de investigar la extraña conducta procesal de una de las partes en la compleja y diversa causa del comisario Villarejo, de donde ha resultado investigable también, la propia conducta personal del vicepresidente del Gobierno, rozando la púrpura de un intocable.

Lo que empieza, tal vez, a ser más preocupante es que estas alarmas de peligro totalitario se recrudezcan con un Gobierno de coalición entre el Partido Socialista, que cooperó tan decisivamente a traer a España las libertades y la democracia en que consiste nuestro sistema político desde 1978, y otro partido que no oculta su propósito antisistema, contando además con el imprescindible apoyo parlamentario de todo un panel de partidos políticos que, con sinceridad que no puede dejar de reconocerse, proclaman el propósito de destruir la unidad nacional de España, situación que no se ha producido nunca y sería impensable en cualquier nación de nuestro entorno.

Ramón Rodríguez Arribas fue presidente de la Unión Internacional de Magistrados

https://www.abc.es/opinion/abci-ramon-rodriguez-arribas-alarmas-peligro-totalitario-202006282321_noticia.html

 


El maná de cada día, 30.6.20

junio 30, 2020

Martes de la 13ª semana del Tiempo Ordinario

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¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!
¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!

 

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PRIMERA LECTURA: Amós 3, 1-8; 4, 11-12

Escuchad esta palabra que dice el Señor, hijos de Israel, a todas las familias que saqué de Egipto:

«A vosotros solos os escogí, entre todas las familias de la tierra; por eso os tomaré cuentas por vuestros pecados.

¿Caminan juntos dos que no se conocen? ¿Ruge el león en la espesura sin tener presa? ¿Alza su voz el cachorro en la guarida sin haber cazado? ¿Cae el pájaro por tierra si no hay una trampa? ¿Salta la trampa del suelo sin haber atrapado? ¿Suena la trompeta en la ciudad sin que el pueblo se alarme? ¿Sucede una desgracia en la ciudad que no la mande el Señor?

Que no hará cosa el Señor sin revelar su plan a sus siervos, los profetas. Ruge el león, ¿quién no teme? Habla el Señor, ¿quién no profetiza?

Os envié una catástrofe como la de Sodoma y Gomorra, y fuisteis como tizón salvado del incendio, pero no os convertisteis a mí –oráculo del Señor–. Por eso, así te voy a tratar, Israel, y, porque así te voy a tratar, prepárate a encararte con tu Dios.»

SALMO 5, 5-8

Señor, guíame con tu justicia.

Tú no eres un Dios que ame la maldad, ni el malvado es tu huésped, ni el arrogante se mantiene en tu presencia.

Detestas a los malhechores, destruyes a los mentirosos; al hombre sanguinario y traicionero lo aborrece el Señor.

Pero yo, por tu gran bondad, entraré en tu casa, me postraré ante tu templo santo con toda reverencia.

EVANGELIO: Mateo 8, 23-27

En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. De pronto, se levantó un temporal tan fuerte que la barca desaparecía entre las olas; él dormía.

Se acercaron los discípulos y lo despertaron, gritándole: «¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!»

Él les dijo: «¡Cobardes! ¡Qué poca fe!»

Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma.

Ellos se preguntaban admirados: «¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!»

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Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?

Aquel día, al atardecer, los apóstoles, una vez más, se dispusieron a atravesar el lago para llegar a la otra orilla. Nadie sospechaba que una espectacular tormenta iba a sorprenderles lejos de la orilla y bien entrados en alta mar.

A pesar de la agitación, de las voces de los marineros, de los tumbos que daba la barca entre las olas encrespadas, del afán por mantenerse a flote, de los trabajos por achicar el agua de la barca, el Señor lograba dormir, allá, en la popa del barco, recostado serenamente sobre una especie de almohadón.

El enfado de los apóstoles debió ser mayúsculo, más que por el aprieto de la situación por ver que el Maestro seguía dormido y, aparentemente, sin preocuparse lo más mínimo por las dificultades de los apóstoles y por el peligro de naufragar.

Sólo cuando el susto y el enfado se hicieron insoportables, los apóstoles despertaron al Maestro reprochándole su inacción y su desinterés.

Le habían visto hacer tantos milagros, en situaciones aparentemente menos urgentes, que no podían entender cómo a ellos, a los suyos, no les sacaba de aquel apuro.

Debió desconcertarles la calma y la serena autoridad con que el Señor increpó a los vientos e hizo calmar las aguas. Y debió desconcertarles aún más el reproche que salió de sus labios: ¡hombres de poca fe! ¿por qué tenéis miedo?

El Señor no reprochó a aquellos expertos marineros sus enfados o su torpe pericia para salvarse de aquella tormenta. Tampoco les ahorró los trabajos y fatigas con los que intentaban salvar la barca del naufragio.

Sólo cuando los apóstoles dejaron de confiar sólo en sus propias fuerzas y recursos el Señor pudo hacer un milagro portentoso.

No fue el sueño y la inacción del Señor lo que les condujo a una situación límite; fueron los apóstoles los que, fiados de sí mismos, llegaron ellos solos a una situación límite, en la que no les quedó más remedio que rendirse y doblegar su autosuficiencia ante la omnipotencia de Dios.

Cuándo comprenderemos que es nuestra orgullosa autosuficiencia y nuestra ceguera para ver al Señor dentro de nuestra barca lo que retrasa y dificulta el poder y la acción de Dios.

http://www.mater-dei.es


El maná de cada día, 29.6.20

junio 29, 2020

San Pedro y san Pablo, apóstoles

Solemnidad

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Lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.

 

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Antífona de entrada

Estos son los que mientras estuvieron en la tierra, con su sangre plantaron la Iglesia: bebieron el cáliz del Señor y lograron ser amigos de Dios.

Oración colecta

Señor, tú que nos llenas de santa alegría en la celebración de la fiesta de san Pedro y san Pablo, haz que tu Iglesia se mantenga siempre fiel a las enseñanzas de aquellos que fueron fundamento de nuestra fe cristiana. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA: Hechos de los Apóstoles 12, 1-11

En aquellos días, el rey Herodes se puso a perseguir a algunos miembros de la Iglesia. Hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan. Al ver que esto agradaba a los judíos, decidió detener a Pedro. Era la semana de Pascua.

Mandó prenderlo y meterlo en la cárcel, encargando su custodia a cuatro piquetes de cuatro soldados cada uno; tenía intención de presentarlo al pueblo pasadas las fiestas de Pascua. Mientras Pedro estaba en la cárcel bien custodiado, la Iglesia oraba insistentemente a Dios por él.

La noche antes de que lo sacara Herodes, estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, atado con cadenas. Los centinelas hacían guardia a la puerta de la cárcel. De repente, se presentó el ángel del Señor y se iluminó la celda. Tocó a Pedro en el hombro, lo despertó y le dijo: «Date prisa, levántate.»

Las cadenas se le cayeron de las manos y el ángel añadió: «Ponte el cinturón y las sandalias.»

Obedeció y el ángel le dijo: «Échate el manto y sígueme.»

Pedro salió detrás, creyendo que lo que hacía el ángel era una visión y no realidad. Atravesaron la primera y la segunda guardia, llegaron al portón de hierro que daba a la calle, y se abrió solo. Salieron, y al final de la calle se marchó el ángel.

Pedro recapacitó y dijo: «Pues era verdad: el Señor ha enviado a su ángel para librarme de las manos de Herodes y de la expectación de los judíos.»

SALMO 33, 2-3.4-5.6-7.8-9

El Señor me libró de todas mis ansias.

Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca; mi alma se gloría en el Señor: que los humildes lo escuchen y se alegren.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre. Yo consulté al Señor, y me respondió, me libró de todas mis ansias.

Contempladlo, y quedaréis radiantes, vuestro rostro no se avergonzará. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha y lo salva de sus angustias.

El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles y los protege. Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a él.

SEGUNDA LECTURA: 2 Timoteo 4, 6-8.17-18

Yo estoy a punto de ser sacrificado y el momento de mi partida es inminente.

He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe. Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará en aquel día; y no solo a mí, sino a todos los que tienen amor a su venida.

El Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos los gentiles. Él me libró de la boca del león. El Señor seguirá librándome de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Aclamación antes del Evangelio: Mt 16, 18

Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.

EVANGELIO: Mateo 16, 13-19

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»

Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»
Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»

Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»

Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás! porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.»

Antífona de Comunión: Mt 16, 16. 18

Pedro dijo a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.

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ESTOS MÁRTIRES, EN SU PREDICACIÓN, DABAN TESTIMONIO DE LO QUE HABÍAN VISTO

De los sermones de San Agustín, obispo

El día de hoy es para nosotros sagrado, porque en él celebramos el martirio de los santos apóstoles Pedro y Pablo. No nos referimos, ciertamente, a unos mártires desconocidos. A toda la tierra alcanza su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje.

Estos mártires, en su predicación, daban testimonio de lo que habían visto con un desinterés absoluto, dieron a conocer la verdad hasta morir por ella.

San Pedro, el primero de los apóstoles, que amaba ardientemente a Cristo, y que llegó a oír de él estas palabras: Ahora te digo yo: Tú eres Pedro. Él había dicho antes: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.

Y Cristo le replicó: «Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Sobre esta piedra edificaré esta misma fe que profesas.

Sobre esta afirmación que tú has hecho: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo, edificaré mi Iglesia. Porque tú eres Pedro». «Pedro» es una palabra que se deriva de «piedra», y no al revés. «Pedro» viene de «piedra», del mismo modo que «cristiano» viene de «Cristo».

El Señor Jesús, antes de su pasión, como sabéis, eligió a sus discípulos, a los que dio el nombre de apóstoles. Entre ellos, Pedro fue el único que representó la totalidad de la Iglesia casi en todas partes.

Por ello, en cuanto que él solo representaba en su persona a la totalidad de la Iglesia, pudo escuchar estas palabras: Te daré las llaves del reino de los cielos. Porque estas llaves las recibió no un hombre único, sino la Iglesia única.

De ahí la excelencia de la persona de Pedro, en cuanto que él representaba la universalidad y la unidad de la Iglesia, cuando se le dijo: Yo te entrego, tratándose de algo que ha sido entregado a todos.

Pues, para que sepáis que la Iglesia ha recibido las llaves del reino de los cielos, escuchad lo que el Señor dice en otro lugar a todos sus apóstoles: Recibid el Espíritu Santo. Y a continuación: A quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidos.

En este mismo sentido, el Señor, después de su resurrección, encomendó también a Pedro sus ovejas para que las apacentara. No es que él fuera el único de los discípulos que tuviera el encargo de apacentar las ovejas del Señor; es que Cristo, por el hecho de referirse a uno solo, quiso significar con ello la unidad de la Iglesia; y, si se dirige a Pedro con preferencia a los demás, es porque Pedro es el primero entre los apóstoles.

No te entristezcas, apóstol; responde una vez, respon­de dos, responde tres. Venza por tres veces tu profesión de amor, ya que por tres veces el temor venció tu presunción. Tres veces ha de ser desatado lo que por tres veces habías ligado. Desata por el amor lo que habías ligado por el temor.

A pesar de su debilidad, por primera, por segunda y por tercera vez encomendó el Señor sus ovejas a Pedro.

En un solo día celebramos el martirio de los dos apóstoles. Es que ambos eran en realidad una sola cosa aunque fueran martirizados en días diversos Primero lo fue Pedro, luego Pablo.

Celebramos la fiesta del día de hoy, sagrado para nosotros por la sangre de los apóstole­s. Procuremos imitar su fe, su vida, sus trabajos, sus sufrimientos, su testimonio y su doctrina.


La Tercera: La responsabilidad de Casado

junio 28, 2020

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Juan Van-Halen Acedo, junto a su retrato en la galería de expresidentes de la Asamblea de Madrid – COMUNIDAD

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La Tercera: La responsabilidad de Casado

«Mientras, el ministro de Justicia proclama que vivimos “una crisis Constituyente”. No fue un desliz sino un anuncio más. La sociedad española debe decidir entre ser Europa o Venezuela y Cuba. Y se acaba el tiempo. Así está el patio»

Actualizado:

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Un editorial de ABC destacaba el acoso que sufre la Monarquía y el silencio cómplice del Gobierno. Sánchez asiste silente y a veces es colaborador necesario en la estrategia de ataques a la forma de Gobierno que consagra la Constitución por parte de sus socios, cuyo objetivo es su derribo.

Entre las instituciones y poderes del Estado, todos en el punto de mira de unos políticos vocingleros y petulantes pero activos, la Monarquía es el más indefenso por una derecha acomplejada; por el insólito apoyo a Sánchez, a veces decisivo, de un proclamado centrismo desnortado; por la complicidad de un Gobierno que ha pactado con los dinamiteros, y por la ambición de su presidente que acaso oculte delirantes aspiraciones a ocupar la cúpula de una opción republicana que ni la Constitución contempla ni la voluntad de los españoles desea. No son más ni tienen más razón los que más gritan.

El presidente Sánchez llegó a Moncloa por un claro golpe parlamentario disfrazado de moción de censura. Se basaba en una sentencia de corrupción manipulada que, además, no condenaba al partido gobernante y amparada supuestamente en hechos que no afectaban al Gobierno censurado.

Pero ni entonces ni después se escucharon voces representativas que lo denunciasen ni con firmeza la del propio Rajoy. Desde entonces Sánchez ha sumado los votos de quienes no creen en España.

Lo más preocupante es que la sociedad española no reacciona por comodidad, confianza o ambas cosas. Me temo que sea ya tarde cuando los españoles sensatos reaccionen. Bastó que unos matones de oficio violentaran a pacíficos ciudadanos que opinaban en las calles para que se acabaran las caceroladas. El ejemplo de lo que puede suceder está en la Venezuela de Chávez.

El acoso y derribo a la Monarquía se apuntaba ya el 15-M de 2011, quedaba muy claro tras la creación de Podemos en 2014 y se ha reiterado con fuerza siendo Iglesias vicepresidente del Gobierno.

Las pruebas son numerosas, como estas declaraciones en internet: «Las fuerzas sociales y políticas expresadas en forma de mayorías en el ciclo 15-M deben tomar las riendas de un cambio profundo y radical», «deslegitimamos este régimen y por tanto sus leyes y nuestra guía es actuar en base a lo legítimo y no a lo legal», «exigimos la abolición de la Monarquía, institución arcaica, clasista y antidemocrática».

Y un reciente ejemplo más que anecdótico: la ministra Irene Montero fue entrevistada en RTVE luciendo una pulsera republicana. El Ejecutivo tiene el deber institucional de denunciar este acoso y detenerlo.

El ataque a la Monarquía parlamentaria ha creído descubrir un nuevo filón: el Rey padre Juan Carlos I (no empleo Rey emérito porque me parece una cursilería). La acusación se ha reiterado hasta el cansancio en medios afines y beneficiados ignorando la presunción de inocencia y con una condena previa.

La fiscal General del Estado encargó impropiamente a un fiscal del Tribunal Supremo investigar al Rey de la Transición sin prueba alguna el mismo día en que se movió para salvar las responsabilidades del delegado del Gobierno en Madrid que autorizó el 8-M y para rebajar la responsabilidad de Trapero, jefe de los Mozos de Escuadra durante la jornada golpista del 1-O.

La fiscal General, hasta entonces ministra de Justicia y diputada socialista, hace sus deberes de militante.

La contradicción es una práctica clásica del comunismo. Es la que va del pisito en Vallecas que nunca abandonaría al casoplón campestre; de la Guardia Civil protectora de los poderosos y la misma Benemérita que protege masivamente al líder y multa a una ciudadana por circular delante de su dacha con la bandera nacional; de la lógica protección de los hijos ante un posible escrache a su residencia, cortando incluso su calle, y el escrache a la casa de la entonces vicepresidenta del Gobierno con su bebé en ella. El comunismo tiene dos varas de medir: la suya y la de los demás.

El acoso a la Monarquía tiene un objetivo: Felipe VI y como consecuencia el acceso a una República sectaria calcada de la amarga experiencia de 1931. Cada paso no es inocente y uno de ellos es el desprestigio de la Transición que supuso un ejemplo de responsabilidad entre adversarios y de superación de los enfrentamientos del pasado.

Uno de los últimos episodios es la proposición no de ley impulsada por Podemos y apoyada por este PSOE de Sánchez, tan distinto del genuino, y por el desnortado C’s, para abolir los títulos nobiliarios discernidos entre 1948 y 1978; fue una decisión del Rey Juan Carlos I concederlos o en su caso validarlos en estricta aplicación de la ley.

No es asunto baladí, es un avance más en el camino de cambiar el sistema de 1978. La abstención del PP es sorprendente. Casado tiene una responsabilidad histórica y no puede transitar por la realidad como si fuese una democracia normal y como si cada decisión del Gobierno y sus socios no respondiese a una estrategia de derribo.

Sus diputados no deben servir, ni por omisión, para blanquear el plan oculto de un Gobierno que se propone el desmantelamiento de los compromisos de la Transición y el orden constitucional.

Lo demás es jugar a una normalidad que no existe. Cuando Casado pide una Comisión Parlamentaria se encuentra con la que tenemos, nacida muerta, y ahora pide otra para encontrarse con lo mismo.

Difícilmente se puede entender que en medio de una ácida campaña contra la Corona un partido que ha gobernado España y ha resuelto dos veces las graves quiebras económicas heredadas de gobiernos del PSOE transite a bandazos y no se percate, y si lo hace yerre, de que este tipo de iniciativas tiene sólo un fin: dar carpetazo a la Monarquía de todos empezando por tratar de anular el espíritu de la Transición y en este caso los reconocimientos a sus protagonistas por parte de quien era competente para decidirlos: el Rey.

La responsabilidad de Casado es histórica. Liderar la oposición no es influir en asuntos lógicos pero menores como solicitar días de luto nacional o pedir que se haga un merecido monumento a los muertos de la pandemia, iniciativas que al final se apunta Sánchez y nadie recuerda quién lo pidió primero; en lo de más calado ni le escuchan.

Liderar la oposición es alertar a los socios europeos de que en España lo que peligra es la libertad, de la que nadie habla. Es no caer en la trampa cuando es encasillado en la extrema derecha, espacio que el PP ni ocupa ni ocupó, sin denunciar cada día que Sánchez tiene un vicepresidente y cuatro ministros comunistas.

Es ser cauteloso con las encuestas favorables y valorar su intención. Además de brillantes discursos parlamentarios hace falta liderazgo, convicción y firmeza. En España la libertad está en riesgo.

Mientras, el ministro de Justicia proclama que vivimos «una crisis Constituyente». No fue un desliz sino un anuncio más. La sociedad española debe decidir entre ser Europa o Venezuela y Cuba. Y se acaba el tiempo. Así está el patio.

Juan Van-Halen Acedo

https://www.abc.es/opinion/abci-juan-van-halen-responsabilidad-casado-202006262304_noticia.html


El maná de cada día, 28.6.20

junio 27, 2020

Domingo XIII del Tiempo Ordinario, Ciclo A

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shadow cross
El que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí.

 

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Antífona de entrada: Sal 46, 2

Pueblos todos, batid palmas, aclamad a Dios con gritos de júbilo

Oración colecta

Oh, Dios, que por la gracia de la adopción has querido hacernos hijos de la luz, concédenos que no nos veamos envueltos por las tinieblas del error, sino que nos mantengamos siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA: 2 Reyes 4, 8-11. 14-16a

Pasó Eliseo un día por Sunén. Vivía allí una mujer principal que le insistió en que se quedase a comer; y, desde entonces, se detenía allí a comer cada vez que pasaba.

Ella dijo a su marido: «Estoy segura de que es un hombre santo de Dios el que viene siempre a vernos. Construyamos en la terraza una pequeña habitación y pongámosle arriba una cama, una mesa, una silla y una lámpara, para que cuando venga pueda retirarse».

Llegó el día en que Eliseo se acercó por allí y se retiró a la habitación de arriba, donde se acostó.

Entonces se preguntó Eliseo: «¿Qué podemos hacer por ella?».

Respondió Guejazí, su criado: «Por desgracia no tiene hijos y su marido es ya anciano».

Eliseo ordenó que la llamase. La llamó y ella se detuvo a la entrada.

Eliseo le dijo: «El año próximo, por esta época, tú estarás abrazando un hijo».

SALMO 88, 2-3. 16-17. 18-19

Cantaré eternamente las misericordias del Señor.

Cantaré eternamente las misericordias del Señor, anunciaré tu fidelidad por todas las edades. Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno», más que el cielo has afianzado tu fidelidad.

Dichoso el pueblo que sabe aclamarte: caminará, oh, Señor, a la luz de tu rostro; tu nombre es su gozo cada día, tu justicia es su orgullo.

Porque tú eres su honor y su fuerza, y con tu favor realzas nuestro poder. Porque el Señor es nuestro escudo, y el Santo de Israel nuestro rey.

SEGUNDA LECTURA: Romanos 6, 3-4. 8-11

Hermanos: Cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús fuimos bautizados en su muerte.

Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, lo mismo que Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva.

Si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque quien ha muerto, ha muerto al pecado de una vez para siempre; y quien vive, vive para Dios.

Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.

ALELUYA: 1 Pe 2, 9

Vosotros sois un linaje elegido, un sacerdocio real, una nación santa; anunciad las proezas del que os llamó de las tinieblas a su luz maravillosa.

EVANGELIO: Mateo 10, 37-42

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:

«El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí.

El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará.

El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo.

El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa».

Antífona de comunión: Sal 102, 1

Bendice, alma mía, al Señor y todo mi ser a su santo nombre.

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¿Por qué la cruz?

P. Raniero Cantalamessa, ofmcap

En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos: «El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija mas que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará. Quien a vosotros recibe, a mí me recibe, y quien me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado. Quien reciba a un profeta por ser profeta, recompensa de profeta recibirá, y quien reciba a un justo por ser justo, recompensa de justo recibirá».

¿Por qué la cruz?

Jesús, en el Evangelio, nos habla de la necesidad de tomar la propia cruz. Pero ¿cómo hacer comprender esta palabra a una sociedad, como la nuestra, que opone el placer? Partamos de una constatación. En esta vida, placer y dolor se suceden con la misma regularidad con la que a la elevación de una ola en el mar le sigue una depresión y un vacío capaz de succionar a quien intenta alcanzar la orilla. El hombre busca desesperadamente separar a esta especie de hermanos siameses, de aislar el placer del dolor. A veces se hace ilusiones de haberlo logrado, pero por poco tiempo. El dolor está ahí, como una bebida embriagadora que, con el tiempo, se transforma en veneno.

Es el mismo placer desordenado que se retuerce contra nosotros y se transforma en sufrimiento. Y esto, o improvisamente y trágicamente, o un poco cada vez, en cuanto que no dura mucho y genera hartura y hastío. Es una lección que nos viene de la crónica diaria, si la sabemos leer, y que el hombre ha representado en mil formas en su arte y en su literatura. «Un no sé qué de amargo surge de lo íntimo de cada placer y nos angustia incluso en medio de las delicias», escribió el poeta pagano Lucrezio.

El placer en sí mismo es engañoso porque promete lo que no puede dar. Antes de ser saboreado, parece ofrecerte el infinito y la eternidad; pero, una vez que ha pasado, te encuentras con nada en la mano.

La Iglesia dice tener una respuesta a este que es el verdadero drama de la existencia humana. Ha habido, desde el inicio, una elección del hombre, hecha posible por su libertad, que le ha llevado a orientar exclusivamente hacia las cosas visibles ese deseo y esa capacidad de gozo de la que había sido dotado para que aspirara a gozar del bien infinito que es Dios. Al placer, elegido contra la ley de Dios y simbolizado por Adán y Eva que prueban del fruto prohibido, Dios ha permitido que le siguieran el dolor y la muerte, más como remedio que como castigo. Para que no ocurriera que, siguiendo a rienda suelta su egoísmo y su instinto, el hombre se destruyera del todo a sí mismo y a su prójimo. (¡Hoy, con la droga y las consecuencias de ciertos desórdenes sexuales, vemos cómo es posible destruir la propia vida por el placer de un instante!). Así al placer vemos que se le adhiere, como su sombra, el sufrimiento.

Cristo por fin ha roto esta cadena. Él, «en lugar del gozo que se le proponía, soportó la cruz» (Hb 12,2). Hizo, en resumen, lo contrario de lo que hizo Adán y de lo que hace cada hombre. Resurgiendo de la muerte, Él inauguró un nuevo tipo de placer: el que no precede al dolor, como su causa, sino que le sigue como su fruto; el que halla en la cruz su fuente y su esperanza de no acabar ni siquiera con la muerte.

Y no sólo el placer puramente espiritual, sino todo placer honesto, también el que el hombre y la mujer experimentan en el don recíproco, en la generación de la vida y al ver crecer a los propios hijos o nietos, el placer del arte y de la creatividad, de la belleza, de la amistad, del trabajo felizmente llevado a término. Todo gozo. La diferencia esencial es que es el placer en este caso, no el sufrimiento, el que tiene la última palabra.

¿Qué hacer entonces? No se trata de ir en busca del sufrimiento, sino de acoger con ánimo nuevo el que hay en la vida. Podemos comportarnos con la cruz como la vela con el viento. Si lo toma por el lado adecuado, el viento la hincha e impulsa la barca por las olas; si en cambio la vela se atraviesa, el viento parte el mástil y vuelca todo. Bien tomada, la cruz nos conduce; mal tomada, nos aplasta.

www. homiletica.org


El maná de cada día, 27.6.20

junio 27, 2020

Sábado de la 12ª semana del Tiempo Ordinario

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Vuelve a casa, que se cumpla lo que has creído

 

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PRIMERA LECTURA: Lamentaciones 2, 2.10-14.18-19

El Señor destruyó sin compasión todas las moradas de Jacob, con su indignación demolió las plazas fuertes de Judá; derribó por tierra, deshonrados, al rey y a los príncipes. Los ancianos de Sión se sientan en el suelo silenciosos, se echan polvo en la cabeza y se visten de sayal; las doncellas de Jerusalén humillan hasta el suelo la cabeza.

Se consumen en lágrimas mis ojos, de amargura mis entrañas; se derrama por tierra mi hiel, por la ruina de la capital de mi pueblo; muchachos y niños de pecho desfallecen por las calles de la ciudad. Preguntaban a sus madres: «¿Dónde hay pan y vino?», mientras desfallecían, como los heridos, por las calles de la ciudad, mientras expiraban en brazos de sus madres.

¿Quién se te iguala, quién se te asemeja, ciudad de Jerusalén? ¿A quién te compararé, para consolarte, Sión, la doncella? Inmensa como el mar es tu desgracia: ¿quién podrá curarte? Tus profetas te ofrecían visiones falsas y engañosas; y no te denunciaban tus culpas para cambiar tu suerte, sino que te anunciaban visiones falsas y seductoras.

Grita con toda el alma al Señor, laméntate, Sión; derrama torrentes de lágrimas, de día y de noche; no te concedas reposo, no descansen tus ojos. Levántate y grita de noche, al relevo de la guardia; derrama como agua tu corazón en presencia del Señor; levanta hacia él las manos por la vida de tus niños, desfallecidos de hambre en las encrucijadas.

SALMO 73

No olvides sin remedio la vida de tus pobres.

¿Por qué, oh Dios, nos tienes siempre abandonados, y está ardiendo tu cólera contra las ovejas de tu rebaño? Acuérdate de la comunidad que adquiriste desde antiguo, de la tribu que rescataste para posesión tuya, del monte Sión donde pusiste tu morada.

Dirige tus pasos a estas ruinas sin remedio; el enemigo ha arrasado del todo el santuario. Rugían los agresores en medio de tu asamblea, levantaron sus propios estandartes.

En la entrada superior abatieron a hachazos el entramado; después, con martillos y mazas, destrozaron todas las esculturas. Prendieron fuego a tu santuario, derribaron y profanaron la morada de tu nombre.

Piensa en tu alianza: que los rincones del país están llenos de violencias. Que el humilde no se marche defraudado, que pobres y afligidos alaben tu nombre.

ALELUYA: Mt 8, 17b

Cristo tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades.

EVANGELIO: Mateo 8, 5-17

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole: «Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho.»

Jesús le contestó: «Voy yo a curarlo.»

Pero el centurión le replicó: «Señor, no soy quién para que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: “Ve”, y va; al otro: “Ven”, y viene; a mi criado: “Haz esto”, y lo hace.»

Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; en cambio, a los ciudadanos del reino los echarán fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.»

Y al centurión le dijo: «Vuelve a casa, que se cumpla lo que has creído.» Y en aquel momento se puso bueno el criado.

Al llegar Jesús a casa de Pedro, encontró a la suegra en cama con fiebre; la cogió de la mano, y se le pasó la fiebre; se levantó y se puso a servirles.

Al anochecer, le llevaron muchos endemoniados; él, con su palabra, expulsó los espíritus y curó a todos los enfermos. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: «Él tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades.»


El maná de cada día, 26.6.20

junio 26, 2020

Viernes de la 12ª semana del Tiempo Ordinario

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PRIMERA LECTURA: 2 Reyes 25, 1-12

El año noveno del reinado de Sedecías, el mes décimo, el diez del mes, vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, con todo su ejército contra Jerusalén. Acampó contra ella y la cercaron con una empalizada, y la ciudad estuvo sitiada hasta el año once de Sedecías.

El mes cuarto, el día noveno del mes, cuando arreció el hambre dentro de la ciudad y no había pan para la gente del pueblo, abrieron una brecha en la ciudad; todos los hombres de guerra huyeron durante la noche por el camino de la puerta, entre los dos muros que están sobre el parque del rey, mientras los caldeos estaban apostados alrededor de la ciudad; y se fueron por el camino de la Arabá.

Capturaron al rey Sedecías y lo subieron a Riblá, adonde estaba el rey de Babilonia, que lo sometió a juicio. Sus hijos fueron degollados a su vista, y a Sedecías le sacó los ojos. Luego lo encadenaron con doble cadena de bronce y lo condujeron a Babilonia.

En el mes quinto, el día séptimo del mes, el año diecinueve de Nabucodonosor, rey de Babilonia, Nabuzardán, jefe de la guardia, servidor del rey de Babilonia, vino a Jerusalén. E incendió el templo del Señor y el palacio real y la totalidad de las casas de Jerusalén.

Todas las tropas caldeas que estaban con el jefe de la guardia demolieron las murallas que rodeaban Jerusalén.

En cuanto al resto del pueblo que quedaba en la ciudad, los desertores que se habían pasado al rey de Babilonia y el resto de la gente, los deportó Nabuzardán, jefe de la guardia. El jefe de la guardia dejó algunos de los pobres del país para viñadores y labradores.

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Salmo 136, 1-2. 3. 4-5. 6

Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti.

Junto a los canales de Babilonia nos sentamos a llorar con nostalgia de Sión; en los sauces de sus orillas colgábamos nuestras cítaras.

Allí los que nos deportaron nos invitaban a cantar; nuestros opresores, a divertidos: «Cantadnos un cantar de Sión».

¡Cómo cantar un cántico del Señor en tierra extranjera! Si me olvido de ti, Jerusalén, que se me paralice la mano derecha.

Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti, si no pongo a Jerusalén en la cumbre de mis alegrías.

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Aleluya: Mt 8, 17

Cristo tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades. .

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EVANGELIO: Mateo 8, 1-4

Al bajar Jesús del monte, lo siguió mucha gente. En esto, se le acercó un leproso, se arrodilló y le dijo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme».

Extendió la mano y lo tocó diciendo: «Quiero, queda limpio». Y enseguida quedó limpio de la lepra.

Jesús le dijo: «No se lo digas a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega la ofrenda que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio».


Nuevo Directorio para la Catequesis rechaza ideología de género: Dios creó varón y mujer

junio 25, 2020

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Imagen referencial. Crédito: Pexels (Pixabay)

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Nuevo Directorio para la Catequesis rechaza ideología de género: Dios creó varón y mujer

Redacción ACI Prensa, actualizada 25 junio 2020

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El nuevo Directorio para la Catequesis presentado en el Vaticano reafirmó la enseñanza de la Iglesia de que Dios creó al ser humano varón y mujer, y en ese sentido rechazó la ideología de género, con el que la persona niega su propia naturaleza.

Este 25 de junio el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización publicó el nuevo Directorio para la Catequesis, aprobado por el Papa Francisco y que sustituye al “Directorio general para la catequesis” de 1997.

El documento de cerca de 300 páginas alienta la evangelización en el mundo digital, anima la pastoral con los migrantes y el trabajo a favor del medio ambiente; y enfatiza el rol de la enseñanza de la Iglesia en la bioética y frente a la ideología de género.

En ese sentido, en el capítulo “Catequesis y algunas cuestiones de bioética”, la Santa Sede advirtió que “una difundida orientación de lo que hoy se presenta bajo la denominación de gender (Ndr: ideología de género), pone en discusión el dato revelado: ‘hombre y mujer los creó’ (Gn 1,27).

“Según tal posición, la identidad de género, ya no sería un dato original que la persona debe acoger y llenar de sentido, sino una construcción social que se decide autónomamente, desvinculada completamente del sexo biológico. El hombre niega la propia naturaleza y decide creársela él mismo”.

“Sin embargo, según el relato bíblico de la creación, el ser humano ha sido creado por Dios como varón y mujer. La Iglesia es bien consciente de la complejidad de las situaciones personales vividas, a veces, de manera conflictiva. Ella no juzga a las personas, sino que invita a acompañarlas siempre, sea cual fuere su situación”.

El documento señala que la Iglesia “es consciente, sin embargo, desde una perspectiva de fe, que la sexualidad no es sólo un dato físico, sino una realidad personal, un valor confiado a la responsabilidad de la persona. De este modo, la identidad sexual y la vivencia existencial deberán ser una respuesta al llamado original de Dios”.

Investigación científica

En este mismo capítulo, el nuevo Directorio para la Catequesis explicó que “los principales temas tratados por la bioética se refieren al inicio de la vida (estatuto del embrión humano, procreación médicamente asistida…), a su fin (definición de muerte, eutanasia, cuidados paliativos), a la salud y a la experimentación sobre la persona (ingeniería genética, biotecnología…)”.

En ese sentido, afirmó que “las cuestiones de bioética interpelan la catequesis y su función formativa”. Por ello, alienta a los agentes pastorales a promover “itinerarios específicos de educación en la fe y en la moral cristiana, en temas como la vida humana en cuanto don de Dios, el respeto y el desarrollo integral de la persona, la ciencia y la técnica ordenadas al bien de la persona”.

“En el ámbito católico, la bioética se mueve sobre el plano racional, inspirándose, sin embargo, en los datos de la Revelación divina, que fundamenta a su vez la antropología cristiana”, afirmó el nuevo documento.

Además, recordó que la investigación científica y sus aplicaciones no son “moralmente neutrales, y los criterios de orientación no se pueden separar de la eficiencia técnica, de su uso o de las ideologías dominantes”.

En ese sentido, indicó que el científico “debe ser consciente de que no todo lo que es técnicamente posible es moralmente admisible” y que “una acción técnicamente eficaz podría estar en contradicción con la dignidad de la persona”.

También señaló que es importante distinguir “entre intervención terapéutica y manipulación. Para corregir las anomalías genéticas, la terapia será lícita si promueve el bien de la persona, sin menoscabar su identidad e integridad, sólo así se defiende la naturaleza humana”.

“La intervención terapéutica sobre las líneas somáticas es conforme a la dignidad de la persona, mientras aquella sobre las líneas germinales, manipulando la identidad de la especie humana es incompatible con el respeto a la persona”, advirtió.

Asimismo, llamó a “prestar mucha atención a los experimentos genéticos, en particular al riesgo de la eugenesia” por ser una práctica discriminatoria; así como a “las posibilidades técnicas de la llamada ingeniería genética”, que “tocan el núcleo mismo de la antropología en la concreta posibilidad de manipularse y autodefinirse, según la filosofía denominada transhumanismo, dando vida a individuos con un patrimonio genético diverso y determinado por el propio querer”.

Finalmente, este capítulo presenta una lista de los grandes criterios de la bioética. “La catequesis –indicó– educa a los catequistas en la formación de una conciencia sobre las preguntas de la vida, poniendo atención especial sobre los desafíos que plantean los desarrollos científicos y tecnológicos y evidenciando los elementos fundamentales para el anuncio de la fe”.

Estos elementos fundamentales son:

– Dios es la referencia inicial y última de la vida, desde su concepción hasta la muerte natural;

– la persona es siempre unidad de cuerpo y espíritu;

– la ciencia está al servicio de la persona;

– la vida se respeta en cualquier situación, ya que está redimida por el misterio pascual de Cristo.

https://www.aciprensa.com/noticias/nuevo-directorio-para-la-catequesis-rechaza-ideologia-de-genero-dios-creo-varon-y-mujer-70951


El maná de cada día, 25.6.20

junio 25, 2020

Jueves de la 12ª semana del Tiempo Ordinario

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No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre

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PRIMERA LECTURA: 2 Reyes 24, 8-17

Cuando Jeconías subió al trono tenía dieciocho años, y reinó tres meses en Jerusalén. Su madre se llamaba Nejustá, hija de Elnatán, natural de Jerusalén. Hizo lo que el Señor reprueba, igual que su padre.

En aquel tiempo, los oficiales de Nabucodonosor, rey de Babilonia, subieron contra Jerusalén y la cercaron. Nabucodonosor, rey de Babilonia, llegó a Jerusalén cuando sus oficiales la tenían cercada. Jeconías de Judá se rindió al rey de Babilonia, con su madre, sus ministros, generales y funcionarios.

El rey de Babilonia los apresó el año octavo de su reinado. Se llevó los tesoros del templo y del palacio y destrozó todos los utensilios de oro que Salomón, rey de Israel, había hecho para el templo según las órdenes del Señor. Deportó a todo Jerusalén, los generales, los ricos –diez mil deportados–, los herreros y cerrajeros; sólo quedó la plebe.

Nabucodonosor deportó a Jeconías a Babilonia. Llevó deportados, de Jerusalén a Babilonia, al rey y sus mujeres, sus funcionarios y grandes del reino, todos los ricos –siete mil deportados–, los herreros y cerrajeros –mil deportados–, todos aptos para la guerra. En su lugar nombró rey a su tío Matanías, y le cambió el nombre en Sedecías.

SALMO 78, 1-2.3-5.8.9

Líbranos, Señor, por el honor de tu nombre.

Dios mío, los gentiles han entrado en tu heredad, han profanado tu santo templo, han reducido Jerusalén a ruinas. Echaron los cadáveres de tus siervos en pasto a las aves del cielo, y la carne de tus fieles a las fieras de la tierra.

Derramaron su sangre como agua en torno a Jerusalén, y nadie la enterraba. Fuimos el escarnio de nuestros vecinos, la irrisión y la burla de los que nos rodean. ¿Hasta cuándo, Señor? ¿Vas a estar siempre enojado? ¿Arderá como fuego tu cólera?

No recuerdes contra nosotros las culpas de nuestros padres; que tu compasión nos alcance pronto, pues estamos agotados.

Socórrenos, Dios, salvador nuestro, por el honor de tu nombre; líbranos y perdona nuestros pecados a causa de tu nombre.

Aclamación antes del Evangelio: Jn 14, 23

El que me ama guardará mi palabra, dice el Señor, y mi Padre lo amará, y vendremos a él.

EVANGELIO: Mateo 7, 21-29

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Aquel día muchos dirán: “Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros?” Yo entonces les declararé: ‘Nunca os he conocido. Alejaos de mí, malvados.”

El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca.

El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se hundió totalmente.»

Al terminar Jesús este discurso, la gente estaba admirada de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad, y no como los escribas.
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NO BASTAN LOS DONES, SI SE USA DE ELLOS SIN CARIDAD

San Agustín (Comentario al salmo 146, 10)

Y llama a todas (las estrellas) por su nombre (Sal 146). En esto consiste todo el premio: tenemos ciertos nombres ante Dios. Debemos desear, debemos perseguir, debemos cuidar cuanto podamos que Dios conozca nuestros nombres, sin alegrarnos de otras cosas, ni siquiera de ciertos dones espirituales.

Preste atención vuestra caridad. Como dice el Apóstol: en la Iglesia hay muchos dones: A uno se le ha dado por el Espíritu Santo el lenguaje de la sabiduría, a otro el lenguaje de la ciencia según el mismo Espíritu, a otro la fe en el mismo Espíritu, a otro don de curaciones, a otro discernimiento de espíritus, es decir, la capacidad de discernir entre los espíritus buenos y los malos; a unos el linaje de las lenguas y a otro la profecía (1 Cor 12,8-10).

¡Cuántas y cuán grandes cosas ha mencionado! No obstante, muchos, por haber usado mal de esos dones, oirán al final: No os conozco. Y ¿qué replicarán al final cuando oigan que se les dice: No os conozco? Señor, ¿no profetizamos en tu nombre y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? (Mt 7,22).

Todas esas cosas las hicieron en tu nombre; pero ¿qué les dirá? Nunca os he conocido; apartaos de mí, obradores de iniquidad (Mt 7,23). Luego, ¿qué significa ser luz del cielo, que alivia o atenúa la noche, sin ser vencida por la noche?

Dice el Apóstol: Os voy a mostrar un camino aún más excelso. Aunque hable las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy bronce que suena o címbalo que retiñe (1 Cor 12,31-13,1). ¡Qué gran don es hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles!

Sin embargo, dice: Si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe. Aunque conozca, prosigue, todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera todo el don de profecía y toda la fe, de suerte que trasladase los montes, ¡cuán grandes son estos dones!, si no tengo caridad, nada soy.

¡Cuán gran don es el martirio y el distribuir los bienes a los pobres! Y, sin embargo, aunque distribuya mis bienes a los pobres y entregue mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, de nada me sirve (1 Cor 13,1-3).

Quien no tiene caridad, aunque temporalmente posea esos dones, se le quitarán. Se le quitará lo que tiene, porque le falta alguna otra cosa; le falta esa cosa por la cual tendría todas las cosas y él mismo no perecería.

¿Qué significa lo que dice el Señor: Al que tiene se le dará, y al que no tiene aun lo que tiene se le quitará? Luego al que no tiene ha de quitársele lo que tiene. Tiene la gracia de poseer, pero no la caridad para usarlo; como le falta esto, le será quitado lo que tiene.

Por eso, para que tuviesen caridad los discípulos, a los que quería enseñarles el camino excelentísimo y hacerlos estrellas que caminan por el cielo, Aquel que cuenta la multitud de las estrellas y las llama a todas por su nombre, les dijo: No os alegréis porque se os han sometido los espíritus, sino alegraos de que vuestros nombres estén escritos en el cielo.

Antes le habían dicho ellos, llenos de gozo al volver de la misión que les había confiado: Señor, hasta los espíritus inmundos se nos sometieron en tu nombre. Él, que cuenta la multitud de las estrellas y las llama a todas por su nombre, sabiendo que muchos a los que se dirá al fin: No os conozco, porque no los contó entre la multitud de las estrellas ni los llamó por su nombre: sabiendo, repito, que muchos de ellos le iban a replicar: ¿No arrojamos demonios en tu nombre?, les dijo lo que antes mencionamos.


Se vuelve a batir el récord de infecciones diarias por coronavirus

junio 24, 2020

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Coronavirus en Brasil, uno de los países más afectados – EFE

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Se vuelve a batir el récord de infecciones diarias por coronavirus

Última hora: siga en directo todas las noticias relacionadas con el coronavirus

María Teresa Benítez. Ginebra. Actualizado: 22, junio 2020

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El número de infecciones diarias por coronavirus volvió a batir un nuevo récord en las últimas veinticuatro horas, con 183.000 nuevos casos de infección, según declaró hoy en Ginebra, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus. Hay cerca de nueve millones de contagios.

La agencia de la ONU informó que este incremento se debe fundamentalmente al aumento de casos en Estados Unidos y Brasil, los dos países que han sufrido más las consecuencias de esta pandemia. De acuerdo con el organismo, por el momento hay registrados unos 8,84 millones de casos de infección y 465.460 fallecimientos.

En África, donde el número de contagios podría ser superior al declarado oficialmente, se han superado los 224.000 casos de infección. La OMS advirtió que la situación se podría agravar en los próximos meses y que este continente podría convertirse en un nuevo epicentro de la pandemia porque la población, en general, es muy vulnerable.

Asia oriental, incluyendo la zona del Pacífico, lugar de origen de la pandemia es actualmente la región menos afectada, con 205.000 contagiados, frente a 4,37 millones en América y 2,52 millones en Europa. En los países de Latinoamérica y Brasil el número de contagios ha crecido, en los últimos días, de manera exponencial y de forma muy preocupante.

Los datos más positivos de esta pandemia se refieren al número de pacientes que logra superar la enfermedad, alrededor de cinco millones. La directora técnica para la respuesta frente a la Covid-19, Maria Van Kerkhove, señaló que «millones de personas han conseguido superar la enfermedad».

Sin embargo, Van Kerkhove, añadió que «aunque la mayoría se recupera sin secuelas hay gran cantidad de pacientes que siguen experimentando síntomas, como tos o problemas respiratorios, muchos meses después de haber salido del hospital, y que realmente no hay explicación sobre estos casos porque todavía seguimos aprendiendo sobre el virus».

Uno de los medicamentos que la OMS recomienda para tratar a los pacientes más graves es la dexametasona. El director general de esta institución precisó que el siguiente desafío será aumentar su producción y distribuirla por todo el mundo. «Afortunadamente no es una medicina cara pero debe ser prescrita sólo a pacientes graves bajo estricto seguimiento médico».

https://www.abc.es/sociedad/abci-vuelve-batir-record-infecciones-diarias-coronavirus-202006221950_noticia.html


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