México: Terrorismo contra la vida y el matrimonio

julio 30, 2015

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Pareja de novios...

La Iglesia defiende la bondad y belleza del matrimonio como un tesoro irrenunciable

 

Terrorismo contra la vida y el matrimonio

Jorge Alberto Espinosa Cano

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Hace algunas semanas se vivieron actos terroristas en Francia, Túnez y Kuwait y esto volvió a causar una gran alarma sobre este fenómeno que a todos indigna y preocupa, cuyas causas son una mezcla de fanatismo religioso y extremismo político.

Por otro lado, nosotros, en México, vivimos en una situación de grave inseguridad que a todos nos hace vivir preocupados y en ciertas regiones ya se duda si el control es de las autoridades o de otros grupos.

Lo anterior parecería ser lo que más nos podría llamar a estar atentos sobre los peligros que hay que afrontar en estos tiempos, donde se esperaba que la ciencia y el progreso resolverían todos los problemas de la humanidad; sin embargo, sobre la civilización se cierne un peligro de dimensiones nunca antes vistas y que ponen en riesgo la existencia misma de la sociedad, aunque esto parezca algo exagerado.

Todo esto ha empezado bajo signos de aparente progreso en cuanto al desarrollo de los derechos humanos, de la ideología de género y de la convivencia, para protección de grupos minoritarios, desprotegidos o discriminados, y está terminando con un ataque a los valores fundamentales del hombre y la sociedad, que bajo signos equívocos de progreso y libertad, va más allá de un simple retroceso a tiempos de barbarie:

Es un encubrimiento de intereses de grupos presentado como un derecho, y de un adormecimiento o inclusive pérdida del sentido de la conciencia sobre el bien y el mal.

Otra de las corrientes que va dominando el pensamiento actual es la llamada libertad sexual, donde cada quien es dueño de su propio cuerpo y la única condición que se propone es que todo sea por consentimiento mutuo y se eviten los embarazos no deseados.

Con esto, lo que se ha producido es una devaluación sexual, donde la trascendencia de las relaciones se reducen al placer, y en el mejor de los casos, a compromisos bastante pasajeros, mientras que el sexo debería significar la entrega total y comprometida de dos personas con toda su esencia y riqueza, por lo que sólo se puede realizar a plenitud en el matrimonio, donde hay un compromiso total que se traduce en dar la vida a nuevos seres humanos.

Resulta que grupos políticos y comerciales verdaderamente poderosos han emprendido una seria campaña amparada en lo que llaman “derechos sexuales” –apoyados por los medios– para incitar a los jóvenes a tener relaciones con la sola advertencia de usar algún método anticonceptivo y protección, a lo que llaman “responsabilidad”.

Dentro de estos “derechos” figura también el aborto, que bajo ciertas circunstancias ya hasta se anuncia comercialmente y se promueven clínicas donde se practican, sin tener en cuenta ninguna consideración sobre el derecho a la vida humana desde su concepción, porque todos los que estamos en este planeta pasamos por ese periodo de gestación, y si nos hubieran abortado antes de las 12 semanas, no existiríamos:

O sea, no se habría abortado un “algo”, sino que se nos hubiera privado de esa vida a nosotros; y a esos que promueven este supuesto derecho, ellos sí gozan del privilegio que les quitan a otros.

Lo grave de esto es que, al negar el respeto a la vida desde el inicio de la misma, en el fondo van dejando en la conciencia una falta de respeto a ella en cualquiera de sus etapas. Alguien alguna vez me dijo que era diferente, porque con el aborto –aunque fuera una vida– no se le causaba daño a nadie, porque la víctima no sufría. En ese caso le dije: Pues si te mataran a ti o a mí, dormidos, no habría delito tampoco porque, no nos provocarían ningún sufrimiento.

De esta superficialidad de la llamada “revolución sexual” surge –casi como efecto natural– que se ataque la institución del matrimonio y se trate de disolver su esencia que es la unión de un hombre con una mujer para constituir la familia y ser el medio natural donde los hijos puedan crecer y desarrollarse en un ambiente lleno de amor y de seguridad que propicie el desarrollo de personas plenas, que a su vez generen una sociedad con los elementos necesarios para hacerla justa y progresista.

Los antes conocidos como grupos desprotegidos o minoritarios, hoy se han constituido en grupos de presión avalados por fuerzas políticas y económicas de gran envergadura que están localizados en puntos claves en la ONU, hasta las esferas más diversas en los gobiernos y los medios de comunicación.

Y quede claro que no es que no se reconozca ni su dignidad como personas ni sus derechos, pero no se puede aceptar tampoco que impongan sus prerrogativas sobre toda la sociedad.

La expulsión de Dios de la sociedad en nombre de la libertad y el laicismo nos ha conducido a la pérdida de la claridad en la mente y en las conciencias y nos está llevando a un barranco del cual va a ser muy difícil salir. Ya en el pasado, ha conducido a sociedades enteras a su caída y derrumbe.

El problema es que hoy en día, por la globalización, este problema se impone mediante una campaña masiva impulsada por los medios de comunicación, que hacen que cualquier posición contraria sea considerada políticamente incorrecta, y en seguida se le imponen calificativos para contrarrestar cualquier reacción.

El Papa Francisco dijo a los obispos de Puerto Rico, el 8 de junio de 2015: Son realidades que generan preocupación. Permítanme llamar su atención sobre el valor y la belleza del matrimonio. La complementariedad del hombre y la mujer, vértice de la creación divina, está siendo cuestionada por la llamada ideología de género, en nombre de una sociedad más libre y más justa. Las diferencias entre hombre y mujer no son para la contraposición o subordinación, sino para la comunión y la generación, siempre a «imagen y semejanza» de Dios.

Sin la mutua entrega, ninguno de los dos puede siquiera comprenderse en profundidad. El sacramento del matrimonio es signo del amor de Dios por la humanidad y de la entrega de Cristo por su Esposa, la Iglesia. Cuiden este tesoro, uno de los «más importantes de los pueblos latinoamericanos y caribeños».

Las reformas de las leyes que se están llevando a cabo para cambiar el sentido del matrimonio y llamar a las uniones del mismo sexo con este nombre son un engaño para todos empezando por los mismos contrayentes, pues a esas uniones se les pueden llamar de mil maneras y otorgarles los derechos que les parezcan correctos a los legisladores siempre y cuando no dañen a terceros como pueden ser los niños, pero nunca serán un matrimonio porque la definición del mismo, reiteramos, es la unión legal de un hombre y una mujer y para los cristianos es además un sacramento.

Y para que se vea el mucho ruido que hacen pocos durante un fin de semana –como se publicó en yoinfluyo.com- Facebook ofreció de manera gratuita un filtro para las imágenes de sus usuarios, que les permitió sobreponer la bandera del movimiento gay en la imagen de su perfil, con motivo de llamar la atención sobre la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de legalizar el “matrimonio homosexual” en toda la Unión Americana, sólo el 2.6% de los usuarios de Facebook lo hicieron.

La huida de Dios de la sociedad, so pretexto de la libertad y del laicismo, ha desembocado en lo que tenía que desembocar: una gran pérdida del sentido del bien y del mal y de los valores. Como dice el reclamo de Dios en Jeremías: “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me han abandonado a mí, fuente de aguas vivas, y han cavado para sí cisternas, cisternas agrietadas que no retienen el agua”.

El matrimonio en su forma clásica desde luego que requiere de compromiso y esfuerzo, y se ha actualizado positivamente en muchos sentidos, pero es por su propia naturaleza el mejor medio para buscar la felicidad y la estabilidad personal y social.

Hay que impulsar entre los jóvenes la imagen bella de que es el camino que Dios ha querido para buscar la realización plena del hombre y la mujer.

http://www.yoinfluyo.com/columnas/243-jorge-espinosa-cano/12339-terrorismo-contra-la-vida-y-el-matrimonio

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Rueda de prensa del Papa Francisco en el vuelo de regreso de Sudamérica

julio 14, 2015

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Papa Francisco regresa

Papa Francisco de regreso a Roma: Rueda de prensa en el avión

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TEXTO COMPLETO: Rueda de prensa del Papa Francisco en el vuelo de regreso de Sudamérica

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VATICANO, 13 Jul. 15 / 09:01 am (ACI).- En el vuelo de regreso a Roma (Italia), luego de su visita apostólica a Ecuador, Bolivia y Paraguay, el Papa Francisco concedió una rueda de prensa de 64 minutos a los periodistas que viajaron con él.

El Pontífice respondió a diversas preguntas sobre sus declaraciones en la gira, el polémico regalo de Evo Morales, la impresionante energía que muestra a sus 78 años y asuntos de coyuntura internacional.

A continuación la transcripción completa de la rueda de prensa:

– Nosotros le agradecemos que haya elevado el santuario de Caacupé como Basílica, pero en el Paraguay se pregunta la gente por qué Paraguay no tiene cardenal. ¿Cuál es el pecado de Paraguay para que no tenga cardenal, o en todo caso, está lejos todavía de que tenga un cardenal?

Bueno, no tener un cardenal no es un pecado. La mayoría de los países del mundo no tienen cardenales. Las nacionalidades, no recuerdo cuántas son, pero son minoría con respecto a todo el conjunto. Es verdad, Paraguay no ha tenido cardenal hasta ahora. No sabría darle la razón.

A veces para la elección de los cardenales se balancean, se estudian los legajos de cada uno, se ven las personas, sobre todo el carisma del cardenal, que debería aconsejar al Papa y asistir al Papa en el gobierno universal de la Iglesia.

El cardenal, si bien pertenece a una Iglesia particular, es incardinado en la Iglesia de Roma. Y tiene que tener una visión universal. Esto no quiere decir que en Paraguay no haya obispos que no la tengan, la pueden tener. Pero como siempre hay que elegir hasta un número, uno no puede designar más de 120 cardenales electores, entonces, será por eso. Bolivia ha tenido dos, Uruguay ha tenido dos y algunos países centroamericanos tampoco han tenido. Pero no es ningún pecado y todo depende de las circunstancias, la persona, el carisma, para incardinarse.

Y no quiere decir eso un menosprecio o que no tenga valor. Hay obispos paraguayos geniales, me acuerdo de que los dos Bogarin hicieron historia en Paraguay, pero no fueron cardenales, no es un ascenso. Yo me hago otra pregunta: ¿merece Paraguay tener un cardenal si miramos la Iglesia de Paraguay? Yo diría que se merecería tener dos. Pero no tiene nada que ver con los méritos. Es una Iglesia viva, es una Iglesia alegre, una Iglesia luchadora y con una historia gloriosa.

– Su Santidad, por favor, a nosotros nos interesa saber su criterio sobre si considera justo el anhelo de los bolivianos por tener una salida soberana al mar, de volver a tener una salida soberana al Océano Pacífico. Y Santo Padre, en el caso de que Chile y Bolivia le pidieran una mediación, ¿usted aceptaría?

– Contestando a la pregunta, lo de la mediación es una cosa muy delicada y sería como un último paso. Argentina vivió eso con Chile y fue realmente para evitar una guerra y una situación muy límite y muy bien llevada por aquellos a quienes la Santa Sede encargó. Detrás estaba siempre san Juan Pablo II interesándose. Y la buena voluntad de los dos países que dijeron: bueno, probemos esto si va.

Es curioso. Hubo un grupo en Argentina, un grupo que nunca quiso esa mediación y cuando el presidente Alfonsín hizo el plebiscito sobre si se aceptaba la propuesta de mediación, obviamente que la mayoría del país dijo que sí, pero hubo un grupo que se resistió. Siempre que se hace una mediación, difícilmente todo el país estaría de acuerdo. Pero es la última instancia.

Siempre hay otras figuras diplomáticas que ayudan, como es el caso de los facilitadores. En este momento tengo que ser muy respetuoso con esto, porque Bolivia hizo un recurso a un tribunal internacional. Entonces, si yo hago ahora un comentario, yo soy jefe de un Estado, podría ser interpretado como inmiscuirme o una presión o algo.

Tengo que ser muy respetuoso de la decisión que tomó el pueblo boliviano que hizo ese recurso. También sé que hubo instancias anteriores de querer dialogar. No lo tengo muy claro. El que me dijo una vez una cosa por el estilo de que se estaba muy cerca de una solución fue en tiempos del presidente Lagos. El presidente chileno Lagos, pero lo digo sin tener datos exactos. Fue un comentario que me hizo el cardenal Errázuriz. No quisiera decir una macana en eso.

Pero también hay una tercera cosa que quiero dejar clara. Yo en la catedral de Bolivia toqué ese tema de una manera muy delicada, teniendo en cuenta la situación de recurso al tribunal internacional. Y recuerdo el contexto: los hermanos tienen que dialogar, los pueblos latinoamericanos, dialogar para crear la Patria Grande.

El diálogo es necesario. Ahí me detuve, hice un silencio y dije: pienso en el mar. Y continué: diálogo y diálogo. O sea, quedó claro que fue una intervención frente a este problema pero respetando la situación como está planteada ahora. Es cierto. Estando en un tribunal internacional no se puede hablar de mediación, de facilitación. Hay que esperar.

– ¿Y sobre el anhelo de los bolivianos?

– Siempre hay una base de justicia cuando hay cambio de límites territoriales y sobre todo después de una guerra. Entonces hay una revisión continua, una revisión de eso. Yo diría que no es injusto plantearse una cosa de ese tipo, ese anhelo. Yo recuerdo que en el año 61, estando en primer año de filosofía nos pasaron un documental sobre Bolivia. Un padre que había venido de Bolivia. Se llamaba creo que las 12 estrellas.

¿Cuántos departamentos tiene Bolivia? (Le responden que son 9 departamentos). Entonces se llamaba las diez estrellas y presentaba cada uno de los 9 departamentos y al final, el décimo departamento y se veía el mar sin ninguna palabra. Se me quedó grabado, eso fue en el año 61.

O sea que se ve que hay un anhelo. Claro, después de una guerra de ese tipo surgen las pérdidas y creo que es importante primero el diálogo, la sana negociación. Ahora, en este momento, el diálogo está detenido obviamente por este recurso a La Haya.

– Ecuador estaba convulsionado antes de su visita. Después de que usted abandonó el país volvieron los opositores a salir a las calles. Parece ser que su presencia en Ecuador se quiere utilizar políticamente. Sobre todo por la frase que usted utilizó de que el pueblo de Ecuador se ha puesto de pie con dignidad. Yo le pregunto: ¿A qué responde esa frase? ¿Simpatiza con el proyecto político del presidente Correa? ¿Usted cree que las recomendaciones generales que ha dado  en la visita a Ecuador con miras a alcanzar el desarrollo, el diálogo, ya se practican en Ecuador?

– Evidentemente, sé que había problemas políticos y huelgas. Eso lo sé. No conozco los intríngulis de la política de Ecuador. Sería necio de mi parte que diera una opinión. Después me dijeron que hubo un paréntesis durante mi visita que agradezco. Es un gesto de un pueblo en pie respetar la visita del Papa. Y lo agradezco y lo valoro. Ahora si vuelven las cosas evidentemente los problemas de las discusiones políticas siguen.

Con respecto a la frase que usted dice, me refiero a la mayor conciencia que el pueblo ecuatoriano ha ido tomando. Hubo una guerra limítrofe con Perú no hace mucho, hay una mayor conciencia de la mayor riqueza étnica de Ecuador. Ecuador no es un país de descarte. Me refería a todo el pueblo y a toda la dignidad de ese pueblo que después de esa guerra limítrofe se ha puesto de pie, y ha tomado conciencia de su dignidad.

No puede atribuirse a una situación política concreta de un signo o de otro. Esa frase fue instrumentalizada para explicar ambas situaciones: que el gobierno hizo que se pusieran de pie, o los otros. Le agradezco la pregunta, es una manera de ser cuidadoso. Si me permiten: es muy importante en el trabajo de ustedes la hermenéutica de un texto. Un texto no se puede interpretar con una frase. La hermenéutica tiene que ser en todo el contexto.

Hay frases que son la clave de la hermenéutica. Otras que son dichas de paso. Ver todo el contexto por la situación, incluso ver la historia de ese momento. O si estamos hablando de un momento, interpretar un hecho del pasado con la hermenéutica de ese tiempo. Por ejemplo, las cruzadas. Interpretémoslas con cómo se pensaba en ese tiempo. Es clave interpretar un discurso con una hermenéutica totalizante. No les juego como el maestro ciruela. Lo digo para ayudarles a ustedes.

– En el discurso a los movimientos populares usted habló de “nuevo colonialismo”, de la idolatría del dinero y de la imposición de la austeridad que aprieta el cinturón a los pobres. En Europa está la situación de Grecia, que puede salir de la moneda europea. ¿Qué piensa de esta situación y de lo que pasa en Europa?

– Antes de nada, explico el porqué de mi intervención en el convenio de los movimientos populares. Es la segunda edición, la primera fue en el Vaticano. Era una cosa organizada por el Pontificio Consejo Justicia y Paz, pero lo seguí de cerca. Es un fenómeno en todo el mundo. También en Oriente, en Filipinas y en Tailandia hay movimientos que se organizan entre ellos no sólo para hacer protesta, sino para salir adelante y poder vivir.

Son movimientos que tienen fuerza. Esta gente son muchos. No se sienten representados por los sindicatos, porque dicen que ahora son una corporación. Estoy simplificando un poco: no luchan por los derechos de los más pobres.

La Iglesia no puede ser indiferente. Tiene una doctrina social y dialoga con estos movimientos. Y dialoga bien. Habéis visto el entusiasmo con que decían que la Iglesia no estaba lejos de ellos: está cerca y nos ayuda a luchar. Hay un diálogo: no es que la Iglesia haga una opción por el camino anárquico. Estas personas trabajan. Lo primero es que son trabajadores.

Y ahora el tema de Grecia. Tengo una gran alergia a la economía. Mi papá era contable. Cuando no terminaba el trabajo en la fábrica se lo traía a casa y se pasaba el sábado y el domingo trabajando. Veo a mi padre y me da alergia. No entiendo bien. Sería simple decir que la culpa es sólo de esta parte. Los gobernantes griegos que han llevado adelante esta situación de deuda internacional también tienen una responsabilidad.

El nuevo gobierno griego ha entrado en una revisión un poco justa, ¿no? Espero, porque no lo sé bien, que encuentren un camino para resolver el problema griego y también un camino de vigilancia para que otros países no caigan en el mismo problema. Espero que esto nos ayude a salir adelante. El camino de los préstamos y de la deuda no termina nunca. Lo dije hace un año.

He escuchado que había un proyecto en Naciones Unidas por el que un país puede declararse en bancarrota, que no es lo mismo que default. Era un proyecto. No sé cómo ha sido, si era verdad o no. Si una empresa puede hacer una declaración de bancarrota, ¿por qué un país no puede hacerlo? Y luego están las nuevas colonizaciones. Evidentemente todos van sobre los valores, sobre la colonización del consumismo. El hábito del consumismo ha sido un progreso de la colonización, que te lleva a un hábito que no es el tuyo y te desequilibra la personalidad, la salud física y mental, por hacer un ejemplo.

– Santidad, uno de los mensajes más fuertes de este viaje fue que el sistema económico global a menudo impone la mentalidad de la ganancia a toda costa, en detrimento de los pobres. Esto es percibido por los estadounidenses como una crítica de su sistema y modo de vivir. ¿Usted cómo responde a esta percepción y cuál es su valoración del impacto de Estados Unidos en el mundo?

– Lo que he dicho, esa frase, no es nueva. Lo dije en la Evangelii Gaudium: esta economía mata. Hay un contexto. Lo dije en Laudato Si’. Esa crítica es una cosa no nueva, se sabe. He oído que algunas críticas se hicieron en Estados Unidos, pero no tuve tiempo de estudiarlas.

Cada crítica debe ser recibida, estudiada y después hacer el diálogo. Usted me preguntaba qué pienso. Si yo no dialogué con los que critican, no tengo el derecho de hacer un pensamiento así, aislado del diálogo.

– ¿Pero irá a Estados Unidos?

– Si iré, claro, iré.

– ¿Tiene una idea cómo será en los Estados Unidos? ¿Algún pensamiento que pueda compartir?

– No. Debo comenzar a estudiar ahora porque hasta ahora estudié estos tres países que son bellísimos, con una riqueza y una belleza… Ahora debo comenzar a estudiar a Cuba, donde estaré dos días y medio, y después Estados Unidos. Las tres ciudades del este, al oeste no puedo ir. Washington, Nueva York y Filadelfia. Y debo comenzar a analizar estas  críticas y después estudiar un poco.

– ¿Santidad, qué sintió cuando vio esa hoz y el martillo con el Cristo encima que le ofreció el presidente Morales? ¿Dónde está ese objeto ahora?

– Es curioso, yo no conocía esto y no sabía que el padre Espinal era escultor y poeta encima, lo supe en estos días. Cuando lo vi, para mí fue una sorpresa. Segundo, se puede calificar como el género del arte de protesta.

Por ejemplo, en Buenos Aires, hace algunos años fue exhibida una muestra de un escultor bueno, creativo, argentino que ahora está muerto. Era arte de protesta y yo recuerdo uno que era un Cristo Crucificado sobre un bombardero que iba bajando. Era una crítica del cristianismo aliado con el imperialismo que bombardea. Entonces primero yo no sabía nada, segundo yo lo calificaré como arte de protesta que, en algunos casos, puede ser ofensivo.

Y tercero: el Padre Espinal fue asesinado en el año 80. Era un tiempo en el que la teología de la liberación tenía muchas ramas. Una de esas ramas proponía el análisis marxista de la realidad. Padre Espinal pertenecía a esto, eso lo sabía porque en esos años yo era rector en la facultad de teología y se hablaba mucho de esto. Cuáles eran las diversas ramas y quiénes pertenecían a ellas.

En el mismo año el general de la Compañía de Jesús mandó una carta a toda la Compañía sobre el análisis marxista de la teología. Un poco frenando y diciendo: esto no va, son cosas diversas, no es justo, no van.

Cuatro años después, en el 84, la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó el primer documento pequeñito, una primera declaración sobre la teología de la liberación que critica esto. Después vino el segundo que abrió las perspectivas más cristianas, estoy simplificando, ¿no? O sea, hagamos la hermenéutica en aquella época. Espinal era un entusiasta de este análisis de la realidad marxista y también de la teología usando el marxismo. De esto vino esta obra.

También las poesías de Espinal eran de ese género de protesta pero era su vida, era su pensamiento, era un hombre especial, con tanta genialidad humana y que luchaba. Él tenía buena fe. Haciendo una hermenéutica como esta lo comprendo. Para mí no fue una ofensa, pero tuve que hacer esta hermenéutica y lo digo a ustedes para que no existan interpretaciones

– ¿Dónde quedó la cruz?

– La traigo conmigo. El presidente Morales quiso darme dos condecoraciones, la más importante de Bolivia y la otra es la orden del padre Espinal, un nuevo orden. Jamás recibí una condecoración, no me viene. Él lo hizo con tanta voluntad, lo hizo con buena voluntad y con el deseo de darme un gusto y pensé que esto viene del pueblo de Bolivia y recé para saber qué hacer con esto.

Si me lo llevo al Vaticano irán a parar al Museo, terminará ahí y ninguno jamás las verá. Entonces pensé en dejárselo a la Virgen de Copacabana, la madre de Bolivia. En cambio el Cristo lo traigo conmigo.

– Durante la misa en Guayaquil usted dijo que el sínodo debía hacer madurar un verdadero discernimiento para encontrar soluciones concretas para las dificultades de las familias. Y después le pidió a la gente oraciones para lo que a nosotros nos parece impuro, nos escandaliza o nos espanta, para que Dios lo pudiera transformar en milagro. ¿Nos puede precisar a qué situaciones impuras o espantosas se refería?

– También aquí haré la hermenéutica del texto. Estaba hablando del milagro del buen vino y dije que las tinajas, eran las de agua, estaban llenas, pero eran para la purificación. Cada persona que entraba en esa fiesta hacía su purificación y dejaba sus suciedades espirituales. Es un rito de purificación antes de entrar en casa o en el  templo.

Nosotros ahora tenemos el agua bendita. Quedó eso del rito hebreo. Dije que justamente que Jesús hace el mejor vino con el agua de la suciedad, de lo peor. La familia está en crisis, lo sabemos todos. Basta leer el Instrumentum Laboris que ustedes conocen bien porque ha sido presentado.

Me refería en general a todo eso: que el Señor nos purifique de estas crisis de tantas cosas que están descritas en el Instrumentum Laboris. Fue en general, no pensé en ningún punto particular. Que nos haga familias más maduras, mejores. La familia está en crisis, que el Señor nos purifique y vayamos adelante. Pero todas las particularidades de la crisis están en el Instrumentum Laboris que ustedes tienen.

– Santo Padre, muchas gracias por este diálogo que nos ayuda también en nuestro trabajo. Hemos visto que ha ido muy bien la mediación entre Estados Unidos y Cuba. ¿Podría suceder algo similar en otras situaciones delicadas del continente latinoamericano, como Venezuela y Colombia? Además, tengo una curiosidad: mi padre tiene unos años menos que usted y la mitad de su energía. ¿Cuál es su secreto?

– ¡Cuál es su droga quisiera preguntar él! ¡Esa era la pregunta! (risas). El proceso con Estados Unidos no fue mediación, no tuvo carácter de mediación. Había un deseo que llegó, del otro lado también un deseo y luego, digo la verdad, esto fue en enero del año pasado. Pasaron tres meses y solo recé sobre esto. No me decidí, pensaba qué podía hacer con estos dos que desde hace más de 50 años están así.

Después el Señor me ha hecho pensar en un cardenal, él fue allá, habló, y después, no he sabido nada, pasaron meses, y un día el secretario de Estado, que está acá, me dijo: “Mañana tendremos la segunda reunión entre los dos grupos”. ¿Cómo? “Sí, los dos grupos se hablan, están haciendo…” Sucedió solo, no hubo mediación, fue la buena voluntad de los dos países. El mérito es de ellos, que hicieron esto. Nosotros no hicimos casi nada, solo pequeñas cosas. Y a mediados de diciembre fue anunciado. Esta es la historia. En serio, no hay más.

Lo que me preocupa en este momento es que no se detenga el proceso de paz en Colombia, esto debo decirlo. Auguro que este proceso de paz siga adelante. En este sentido, nosotros estamos siempre dispuestos a ayudar, hay muchas formas de ayuda, pero sería una cosa fea que no pueda ir adelante.

En Venezuela, la conferencia episcopal trabaja para hacer un poco de paz ahí también, pero no hay ninguna mediación. Lo de Estados Unidos fue el Señor, dos cosas por casualidad y después fue solo. Después, sobre Colombia: espero, rezo y debemos rezar para que no se detenga este proceso, es un proceso de más de 50 años ahí. Y cuántos muertos, oí que fueron millones. Y sobre Venezuela no sé nada más.

– ¿Su secreto?

– ¿La droga? Bueno, el mate me ayuda. Pero no probé coca, eso está claro ¿no?

– Santo Padre. En este viaje hemos escuchado tantos mensajes fuertes para los pobres. También tantos mensajes fuertes, a veces severos para los ricos y poderosos. Pero algo que hemos escuchado poquísimo son los mensajes sobre la clase media: gente que trabaja y gente que paga impuestos. La gente normal. Mi pregunta es: ¿por qué en el magisterio del Santo Padre existen tan pocos mensajes sobre la clase media? Y si quisiera dar un mensaje, ¿cuál sería?

– Muchas gracias. Es una buena corrección. Usted tiene razón. Es una equivocación por mi parte (no) pensar en esto. Haré algún comentario, pero no para justificarme. Pero usted tiene razón. Tengo que pensarlo. El mundo está polarizado. La clase media es más pequeña: la polarización entre ricos y pobres es grande, esto es verdad.

Quizá esto me ha llevado a no darme cuenta de esto. En el mundo algunos países van muy bien, pero en general en el mundo la polarización se ve. El número de pobres es grande. Y después: ¿por qué habló de los pobres? Porque es el corazón del Evangelio. Siempre hablo del Evangelio, de la pobreza, no es que sea sociológica.

Luego sobre las clases medias, hay algunas palabras que he dicho un poco en el pasado, pero la gente común, la gente sencilla, el obrero tiene un gran valor. Pero creo que usted me dice algo que debo hacer. Debo profundizar más en este magisterio. Se lo agradezco, le agradezco por la ayuda.

– Usted, en estos días ha insistido en la necesidad de recorridos de integración, de inclusión social, contra la mentalidad del descarte, ha apoyado también proyectos que van en esta dirección del vivir bien. Aunque ya nos ha dicho que debe pensar específicamente el viaje de Estados Unidos. ¿Tocará, piensa, estos temas en la ONU y en la Casa blanca? ¿Pensaba también en ese viaje cuando habló de estos problemas?

– No, no. Sólo pensaba en este viaje concreto. Y en el mundo en general. Esto es verdad, ¿no? La deuda de los países en el mundo es terrible. Todos los países tienen deudas. Hay uno o dos países que han comprado las deudas. Grandes países. Es un problema mundial, ¿no? Pero no he pensado particularmente en el viaje de Estados Unidos.

– Hemos hablado un poco de Cuba. El trabajo que usted ha hecho para acercar a dos enemigos. ¿Qué papel internacional cree que debe tener Cuba? ¿Debe mejorar su respeto de los derechos humanos y del respeto a la libertad religiosa? ¿Usted cree que Cuba corre el riesgo de perder algo en su relación?

– Los derechos humanos son para todos. No se respetan los derechos humanos sólo en uno o dos países. Yo diré que en muchos países del mundo no se respetan los derechos humanos, en tantos países del mundo. ¿Qué pierde Cuba? ¿Qué pierde Estados Unidos? Los dos ganarán algo y perderán algo. En una negociación es así.

Lo que ganarán seguro es la paz, el encuentro, la amistad y la colaboración. Lo que perderán no soy capaz de pensar qué cosas concretas son. Pero siempre en una negociación se gana y se pierde. Volviendo a los derechos humanos, hay que pensar que en el mundo hay países, incluso alguno europeo, que no te deja una señal religiosa por diversos motivos. En otros continentes lo mismo. La libertad religiosa no es una cosa en todo el mundo. Hay tantos países donde no se da.

– Usted se pone como nuevo líder mundial de las políticas alternativas. ¿Por qué incide mucho sobre los movimientos populares y menos sobre el mundo de la empresa? ¿Piensa que la Iglesia lo seguirá en su mano tendida hacia los movimientos populares, que son muy laicos?

– El mundo de los movimientos populares es una realidad muy, muy grande. Lo que yo he hecho es darles a ellos la doctrina social de la Iglesia, lo mismo que hago con el mundo de la empresa. Si lee lo que he dicho a los movimientos populares, un discurso bastante grande, es un resumen de la doctrina social de la Iglesia, pero aplicada a su situación.

Todo lo que he dicho es doctrina social de la Iglesia. Cuando hablo al mundo de la empresa digo lo mismo. Por ejemplo, en (la encíclica) Laudato si’ hay una parte sobre el bien común y la deuda social de la propiedad privada que va en ese sentido. Es aplicar la doctrina social de la Iglesia.

– ¿Piensa que la Iglesia le seguirá en esa mano tendida?

– Soy yo el que sigo a la Iglesia. Yo simplemente predico la doctrina social de la Iglesia a este movimiento. No es un hecho político, es un hecho catequético. Quiero dejarlo claro esto.

– Santo Padre. Los periodistas de idioma español le queríamos preguntar si no tiene un poco de miedo a que usted y sus discursos sean instrumentalizados por gobiernos, grupos de poder, por los movimientos…

– Un poco repito lo que he dicho al inicio. Cada palabra, cada frase de un discurso puede ser instrumentalizada. Es lo que me preguntaba el periodista ecuatoriano. Esa frase: algunos decían que era pro gobierno, otros contra gobierno. Por eso me he permitido hablar de la hermenéutica total. Siempre son instrumentalizados.

Algunas veces hay noticias de que cogen una frase fuera de contexto. No tengo miedo. Simplemente digo: mirad el contexto y si me equivoco, con un poco de vergüenza, pido perdón y voy adelante.

– Me permite una pregunta: ¿qué piensa de estas autofotos, selfies, que se hacen en medio de la misa, que se hacen los jóvenes y los niños con usted?

– Es otra cultura. Me siento bisabuelo (ríe). Hoy al despedirme un policía grande me dijo que si se hacía un selfie. Un hombre de unos 40 años. Le he dicho, pero mira ¿Qué eres, un adolescente? Es otra cultura. Pero la respeto.

– ¿Qué mensaje ha querido dar a la Iglesia latinoamericana en estos días y qué papel tiene la iglesia latinoamericana, también como señal para el mundo?

– La Iglesia latinoamericana tiene una gran riqueza. Es una Iglesia joven, y esto es importante. Una Iglesia joven con cierta frescura. También con cierta informalidad. Y también tiene una teología rica de búsqueda. Yo he querido dar ánimo a esta Iglesia joven y creo que puede darnos mucho a nosotros.

Digo algo que me ha impresionado mucho. En los tres países había por todas las calles grupos de padres, madres, con los niños. Nunca he visto tantos niños. Es una lección para nosotros, para Europa, donde el descenso en el número de los nacimientos asusta un poco. También las políticas para ayudar a las familias numerosas son pocas.

Pienso en Francia que tiene una buena política para ayudar a las familias numerosas. Creo que más del 2% de nacimiento. Otros sobre el 0. No todos: en Albania creo que el nivel de edad es del 45%. En Paraguay el 72-75% de la población tiene menos de 40 años. Es la riqueza de este pueblo y de esta Iglesia viva. Es una Iglesia de vida. Esto es importante.

Creo que es algo que tenemos que aprender y corregir. Porque, por el contrario, si no vienen los hijos es algo que a mí me toca tanto del descarte. Se descartan los niños y los ancianos. Todos sabemos de los ancianos.

La falta de trabajo hace que se descartan los jóvenes. Estos pueblos nuevos con los jóvenes nos dan tanto. Es una Iglesia con tantos problemas, pero joven, puede ser también un poco indisciplinada, pero luego se disciplinará, pero nos da mucho bueno.

https://www.aciprensa.com/noticias/texto-completo-rueda-de-prensa-del-papa-francisco-en-el-vuelo-de-regreso-de-sudamerica-20800/


Papa Francisco: La Iglesia debe ser hospitalaria con pecadores y no creyentes

julio 12, 2015

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Papa Francisco: La Iglesia debe ser hospitalaria con pecadores y no creyentes

Un millón de personas presenciaron la última predicación de Francisco en Ñú Guazú, Paraguay

 

El papa Francisco tuvo su última homilía ante un millón de fieles en Ñú Guazú, Paraguay en un altar, hecho con los frutos de la tierra en memoria de las misiones jesuitas en el país. Fieles brasileños y argentinos se sumaron a los paraguayos en la misa multitudinaria hecha en el campo de una base militar, que perdió toda su belicosidad ante los cantos y alabanzas en español y guaraní.

Una predicación basada en la carta de presentación del buen cristiano ante un público de campesinos, indígenas (17 etnias diferentes del país), enfermos y familias. El Papa enfatizó su predicación en la misión encomendada por Jesús a sus discípulos. Asimismo, señaló la hospitalidad y la lucha contra la soledad dos elementos de la vida cristiana. El discípulo, “invitado por Jesús a ser amigo, a compartir su suerte, a compartir su vida”.

¿Cuál es la carta de presentación del discípulo de Jesús?

En su homilía explicó que el Evangelio “nos presenta la cédula de identidad del cristiano”, porque “Jesús llama a sus discípulos y los envía dándoles reglas claras y precisas. Los desafía con una serie de actitudes, comportamientos que deben tener”, indicó.

Jesús es preciso cuando dice a sus discípulos: «No lleven para el camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero… permanezcan en la casa donde les den alojamiento» (cf. Mc 6, 8-11). Parecería algo imposible”.

Palabra clave: Hospitalidad

Más allá de las palabras «pan», «dinero», «alforja», «bastón», «sandalias», «túnica», expresó, “hay una palabra clave” que traduce  la experiencia del discipulado: “hospitalidad”.

“Jesús -continuó- como buen maestro, pedagogo, los envía a vivir la hospitalidad. Para después subrayar: “Podríamos decir que cristiano es aquel que aprendió a hospedar, a alojar”.

Jefes, poderosos no son los discípulos que quiere Jesús.

En este sentido, rememoró que Jesús no envía a los discípulos a ser “poderosos”, “dueños”, “jefes”, “cargados de leyes”. E indicó, por el contrario, “les muestra que el camino del cristiano es transformar el corazón”, es decir, el suyo y ayudar a transformar a los demás.

Por ello, indicó que hay dos lógicas que están en juego, dos maneras de afrontar la vida, la misión. Aprender a vivir “bajo otra norma”. “Es pasar de la lógica del egoísmo, de la clausura, de la lucha, de la división, de la superioridad, a la lógica de la vida, de la gratuidad, del amor”, expresó.

Seguir a Jesús significa vivir de otra manera: De la lógica del dominio, del aplastar, manipular, a la lógica del acoger, recibir, cuidar”, recordó.

La Iglesia de Cristo no es hacer mega proyectos y programas 

Francisco aclaró que la misión de la Iglesia que quiere Jesús no es una “misión en base a proyectos o programas”. De hecho, enunció: cuántas veces imaginamos la evangelización en torno a miles de estrategias, tácticas, maniobras, artimañas”.

Así confirma que “en la lógica del Evangelio no se convence con los argumentos, con las estrategias, con las tácticas, sino aprendiendo a alojar”.

La Iglesia es madre de corazón abierto que sabe acoger, recibir, especialmente a quien tiene necesidad de mayor cuidado, que está en mayor dificultad.

La Iglesia, como la quería Jesús, es la casa de la hospitalidad. “Cuántas heridas, cuánta desesperanza se puede curar en un hogar donde uno se pueda sentir recibido”. Para eso hay que tener las puertas abiertas, sobre todo las puertas del corazón.

Una hospitalidad extendida a quien no tiene fe o la ha perdido incluso por “culpa nuestra”. “Hospitalidad con el hambriento, con el sediento, con el forastero, con el desnudo, con el enfermo, con el preso (cf. Mt 25, 34-37) con el leproso, con el paralitico”.

Se trata de una “hospitalidad con el perseguido, con el desempleado. Hospitalidad con las culturas diferentes, de las cuales esta tierra es tan rica. Hospitalidad con el pecador. Porque cada uno de nosotros también lo es”.

La Soledad y sus causas 

Por otro lado, el Papa predicó sobre los daños silenciosos de la soledad. “Hay un mal, que poco a poco, va haciendo nido en nuestro corazón y «comiendo» nuestra vitalidad: la soledad”.

La Iglesia de Jesús no es para administrar bienes o proyectos sino para enseñar a vivir con los demás. “Soledad que puede tener muchas causas, muchos motivos”… la cual “nos va encerrando en nosotros mismos. Por eso, lo propio de la Iglesia, de esta madre, no es principalmente gestionar cosas, proyectos, sino aprender a vivir la fraternidad con los demás”, subrayó.

De esta manera, reflexionó sobre esta nueva lógica de Jesús. “Un horizonte lleno de vida, de belleza, de verdad, de plenitud”.

“Dios nunca cierra los horizontes, Dios nunca es pasivo a la vida y al sufrimiento de sus hijos. Dios nunca se deja ganar en generosidad”, añadió.

Un nuevo horizonte, que contradice la “exclusión”, la “disgregación”, “el encierro, de aislamiento”.

¿Cuándo los discípulos están cansados? 

Asimismo, admitió que en el camino de los discípulos puede llegar el cansancio. Entonces, invitó a recordar la “vida que Jesús nos propone”, “porque todos hemos sido creados para la amistad con Jesús y el amor fraterno”.

Nadie puede ser obligado a que nos hospede, pero sí estamos obligados a hospedar

Sucesivamente, manifestó que “es cierto, no podemos obligar a nadie a recibirnos, a hospedarnos; es cierto y es parte de nuestra pobreza y de nuestra libertad”.

Pero -recordó-  también es cierto que nadie puede obligarnos a no ser acogedores, hospederos de la vida de nuestro pueblo.

Al respecto, testificó lo lindo que es una comunidad de puertas abiertas durante el Ángelus, cita tradicional los días domingo en San Pedro. “La Iglesia es madre, como María. En ella tenemos un modelo. Alojar, como María, que no dominó ni se adueñó de la Palabra de Dios sino que, por el contrario, la hospedó, la gestó, y la entregó”, dijo.

A propósito de su última encíclica para proteger la creación, usó la imagen de la tierra que aloja “que no domina la semilla, sino que la recibe, la nutre y la hace germinar”.

Una vez finalizado el acto eucarístico, el Santo Padre se ha trasladado a la Nunciatura para almorzar con los obispos del Paraguay. A las 17, la cita será con los jóvenes en la Costanera de la Bahía de Asunción.

Por último, al final de la jornada emprenderá el trayecto final con destino a la terminal aérea para la ceremonia de despedida y vuelo a Roma, haciendo en el camino una breve parada en el memorial del supermercado siniestrado Ycua Bolaños.

http://www.aleteia.org/es/religion/articulo/papa-francisco-la-iglesia-debe-ser-hospitalaria-con-pecadores-y-no-creyentes-5865054419288064


Homilía del Papa en la Misa en Santa Cruz en Bolivia

julio 10, 2015

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Misa en Santa Cruz

Misa multitudinaria del Papa Francisco en Santa Cruz

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Una memoria tomada, una memoria bendecida, una memoria entregada siempre sacia a un pueblo: Denles ustedes de comer.

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SANTA CRUZ, 09 Jul. 15 / 10:27 am (ACI).- A continuación la homilía que el Papa Francisco pronunció esta mañana en la Misa y apertura del V Congreso Eucarístico Nacional celebrada en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), ante miles de personas congregadas en la Plaza Cristo Redentor:

Hemos venido desde distintos lugares, regiones, poblados, para celebrar la presencia de vida de Dios entre nosotros. Salimos hace horas de nuestras casas y comunidades para poder estar juntos, como Pueblo Santo de Dios. La cruz y la imagen de la misión nos traen el recuerdo de todas las comunidades que han nacido en el nombre de Jesús en estas tierras, de las cuales nosotros somos sus herederos.

En el Evangelio que acabamos de escuchar se nos describía una situación bastante similar a la que estamos viviendo ahora. Al igual que esas cuatro mil personas, estamos nosotros queriendo escuchar la Palabra de Jesús y recibir su vida. Ellos ayer y nosotros hoy junto al Maestro, Pan de vida.

Me conmuevo cuando veo a muchas madres cargando a sus hijos en las espaldas. Como lo hacen aquí tantas de ustedes. Llevando sobre sí la vida, y el futuro de su gente. Llevando sus motivos de alegría, sus esperanzas. Llevando la bendición de la tierra en los frutos. Llevando el trabajo realizado por sus manos. Manos que han labrado el presente y tejerán las ilusiones del mañana.

Pero también cargando sobre sus hombros, desilusiones, tristezas y amarguras, la injusticia que parece no detenerse y las cicatrices de una justicia no realizada. Cargando sobre sí, el gozo y el dolor de una tierra. Ustedes llevan sobre sí la memoria de su pueblo. Porque los pueblos tienen memoria, una memoria que pasa de generación en generación, los pueblos tienen una memoria en camino.

Y no son pocas las veces que experimentamos el cansancio de este camino. No son pocas las veces que faltan las fuerzas para mantener viva la esperanza. Cuántas veces vivimos situaciones que pretenden anestesiarnos la memoria y así se debilita la esperanza y se van perdiendo los motivos de alegría.

Y comienza a ganarnos una tristeza que se vuelve individualista, que nos hace perder la memoria de pueblo amado, de pueblo elegido. Y esa pérdida nos disgrega, hace que nos cerremos a los demás, especialmente a los más pobres.

A nosotros nos puede suceder lo que a los discípulos de ayer, cuando vieron esa cantidad de gente que estaba ahí. Le piden a Jesús que los despida, mándalos a la casa, ya que es imposible alimentar a tanta gente. Frente a tantas situaciones de hambre en el mundo podemos decir: «Perdón. No nos dan los números, no nos cierran las cuentas». Es imposible enfrentar estas situaciones, entonces la desesperación termina ganándonos el corazón.

En un corazón desesperado es muy fácil que gane espacio la lógica que pretende imponerse en el mundo, en todo el mundo, en nuestros días. Una lógica que busca transformar todo en objeto de cambio, todo en objeto de consumo, todo negociable.

Una lógica que pretende dejar espacio a muy pocos, descartando a todos aquellos que no «producen», que no se los considera aptos o dignos porque aparentemente «no nos dan los números». Y Jesús una vez más vuelve a hablarnos y nos dice: No, no, no es necesario excluirlos, no es necesario que se vayan, denles ustedes de comer.

Es una invitación que resuena con fuerza para nosotros hoy: «No es necesario excluir a nadie, no es necesario que nadie se vaya, basta de descartes, denles ustedes de comer». Jesús nos lo sigue diciendo en esta plaza. Sí, basta de descartes, denles ustedes de comer. La mirada de Jesús no acepta una lógica, una mirada que siempre «corta el hilo» por el más débil, por el más necesitado.

Tomando «la posta» Él mismo nos da el ejemplo, nos muestra el camino. Una actitud en tres palabras, toma un poco de pan y unos peces, los bendice, los parte y entrega para que los discípulos lo compartan con los demás.

Y este es el camino del milagro. Ciertamente no es magia o idolatría. Jesús, por medio de estas tres acciones logra transformar una lógica del descarte, en una lógica de comunión, en una lógica de comunidad. Quisiera subrayar brevemente cada una de estas acciones.

Toma. El punto de partida, es tomar muy en serio la vida de los suyos. Los mira a los ojos y en ellos conoce su vivir, su sentir. Ve en esas miradas lo que late y lo que ha dejado de latir en la memoria y el corazón de su pueblo. Lo considera y lo valora. Valoriza todo lo bueno que pueden aportar, todo lo bueno desde donde se puede construir.

Pero no habla de los objetos, o de los bienes culturales, o de las ideas; sino habla de las personas. La riqueza más plena de una sociedad se mide en la vida de su gente, se mide en sus ancianos que logran transmitir su sabiduría y la memoria de su pueblo a los más pequeños.

Jesús nunca se saltea la dignidad de nadie, por más apariencia de no tener nada para aportar y compartir. Toma todo, como viene.

Bendice. Jesús toma sobre sí, y bendice al Padre que está en los cielos. Sabe que estos dones son un regalo de Dios. Por eso, no los trata como «cualquier cosa» ya que toda vida, toda esa vida, es fruto del amor misericordioso. Él lo reconoce.

Va más allá de la simple apariencia, y en este gesto de bendecir, de alabar, pide a su Padre el don del Espíritu Santo. El bendecir tiene esa doble mirada, por un lado agradecer y por el otro poder transformar.

Es reconocer que la vida, siempre es un don, un regalo que puesto en las manos de Dios, adquiere una fuerza de multiplicación. Nuestro Padre no nos quita nada, todo lo multiplica.

Entrega. En Jesús, no existe un tomar que no sea una bendición, y no existe una bendición que no sea una entrega. La bendición siempre es misión, tiene un destino, compartir, el condividir de lo que se ha recibido, ya que sólo en la entrega, en el com-partir es cuando las personas encontramos la fuente de la alegría y la experiencia de salvación.

Una entrega que quiere reconstruir la memoria de pueblo santo, de pueblo invitado, a ser y a llevar la alegría de la salvación. Las manos que Jesús levanta para bendecir al Dios del cielo son las mismas que distribuyen el pan a la multitud que tiene hambre. Y podemos imaginar cómo iban pasando de mano en mano los panes y los peces hasta llegar a los más alejados.

Jesús logra generar una corriente entre los suyos, todos iban compartiendo lo propio, convirtiéndolo en don para los demás y así fue como comieron hasta saciarse, increíblemente sobró: lo recogieron en siete canastas. Una memoria tomada, una memoria bendecida, una memoria entregada siempre sacia a un pueblo.

La Eucaristía. Es el «Pan partido para la vida del mundo», como dice el lema del V Congreso eucarístico que hoy inauguramos y tendrá lugar en Tarija.

Es Sacramento de comunión, que nos hace salir del individualismo para vivir juntos el seguimiento y nos da la certeza de lo que tenemos, de lo que somos, si es tomado, si es bendecido y si es entregado, con el poder de Dios, con el poder de su amor, se convierte en pan de vida para los demás.

Y la Iglesia celebra la Eucaristía, celebra la memoria del Señor, el sacrificio del Señor. Porque la Iglesia es comunidad memoriosa. Por eso fiel al mandato del Señor, dice una y otra vez: «Hagan esto en memoria mía» (Lc 22, 19). Actualiza, hace real, generación tras generación, en los distintos rincones de nuestra tierra, el misterio del Pan de Vida.

Nos lo hace presente, nos lo entrega. Jesús quiere que participemos de su vida y a través nuestro se vaya multiplicando en nuestra sociedad. No somos personas aisladas, separadas, sino somos el Pueblo de la memoria actualizada y siempre entregada.

Una vida memoriosa necesita de los demás, del intercambio, del encuentro, de una solidaridad real que sea capaz de entrar en la lógica del tomar, bendecir y entregar; en la lógica del amor.

María, al igual que muchas de ustedes llevó sobre sí la memoria de su pueblo, la vida de su Hijo, y experimentó en sí misma la grandeza de Dios, proclamando con júbilo que Él «colma de bienes a los hambrientos» (Lc 1, 53); que ella sea hoy nuestro ejemplo para confiar en la bondad del Señor que hace obras grandes con poca cosa, con la humildad de sus siervos. Que así sea.

https://www.aciprensa.com/noticias/texto-y-video-homilia-del-papa-en-la-misa-en-santa-cruz-en-bolivia-35171/


Discurso del Papa a las autoridades civiles en la Catedral de La Paz

julio 9, 2015

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Papa Francisco en Catedral de La Paz

Papa Francisco en Catedral de La Paz

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LA PAZ, 08 Jul. 15 / 08:36 pm (ACI).- El Papa Francisco dirigió un discurso a las autoridades civiles de Bolivia en la Catedral de La Paz. A continuación el texto completo de su alocución (las cursivas son las palabras improvisadas del Santo Padre)

Señor Presidente,

Excelencias,

Hermanos y hermanas:

Me alegro de este encuentro con ustedes, autoridades políticas y civiles de Bolivia, miembros del Cuerpo diplomático y personas relevantes del mundo de la cultura y del voluntariado. Agradezco a Mons. Edmundo Abastoflor, Arzobispo de esta Iglesia de la Paz, su amable bienvenida.

Les ruego que me permitan cooperar, alentando con algunas palabras, la tarea que cada uno de ustedes ya realiza. Y les agradezco la cooperación que ustedes con su testimonio de calurosa acogida me dan a mí para que yo pueda seguir adelante. Muchas gracias.

Cada uno a su manera, todos los aquí presentes compartimos la vocación de trabajar por el bien común. Ya hace 50 años, el Concilio Vaticano II definía el bien común como «el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a los grupos y a cada uno de sus miembros conseguir más plena y fácilmente la propia perfección»; gracias a ustedes por aspirar –desde su rol y misión– para que las personas y la sociedad se desarrollen, alcancen su perfección.

Estoy seguro de sus búsquedas de lo bello, lo verdadero, lo bueno en este afán por el bien común. Que este esfuerzo ayude siempre a crecer en un mayor respeto a la persona humana en cuanto tal, con derechos básicos e inalienables ordenados a su desarrollo integral, a la paz social, es decir, la estabilidad y seguridad de un cierto orden, que no se produce sin una atención particular a la justicia distributiva (cf. Laudato si’ 157). Que la riqueza se distribuya.

En el trayecto hacia la catedral he podido admirarme de las cumbres del Hayna Potosí y del Illimani, de ese «cerro joven» y de aquel que indica «el lugar por donde sale el sol». También he visto cómo de manera artesanal muchas casas y barrios se confundían con las laderas y me he maravillado de algunas obras, de su arquitectura. El ambiente natural y el ambiente social, político y económico están íntimamente relacionados.

Nos urge poner las bases de una ecología integral, es problema de salud. Una ecología integral que incorpore claramente todas las dimensiones humanas en la resolución de las graves cuestiones socioambientales de nuestros días; los glaciares de esos mismos montes seguirán retrocediendo y la lógica de la recepción, la conciencia del mundo que queremos dejar a los que nos sucedan, su orientación general, su sentido, sus valores también se derretirán como esos hielos (cf. Laudato si’ 159-160).

De esto hay que tomar conciencia. Ecología integral y me arriesgo, supone ecología de la madre tierra, cuidar la madre tierra,  Ecología humana, cuidarnos entre nosotros y ecología social. Forzada la palabra.

Como todo está relacionado, nos necesitamos unos a otros. Si la política se deja dominar por la especulación financiera o la economía se rige únicamente por el paradigma tecnocrático y utilitarista de la máxima producción, no podrán ni siquiera comprender, y menos aún resolver, los grandes problemas que afectan a la humanidad.

Es necesaria también la cultura, de la que forma parte no solo el desarrollo de la capacidad intelectual del ser humano en las ciencias y de la capacidad de generar belleza en las artes, sino también las tradiciones populares locales, eso también es cultura, con su particular sensibilidad al medio de donde han surgido y al que dan sentido y del medio del que han salido.

Se requiere de igual forma una educación ética y moral, que cultive actitudes de solidaridad y corresponsabilidad entre las personas. Debemos reconocer el papel específico de las religiones en el desarrollo de la cultura y los beneficios que puedan aportar a la sociedad.

Los cristianos, en particular, como discípulos de la Buena Noticia, somos portadores de un mensaje de salvación que tiene en sí mismo la capacidad de ennoblecer a las personas, de inspirar grandes ideales capaces de impulsar líneas de acción que vayan más allá del interés individual, posibilitando la capacidad de renuncia en favor de los demás, la sobriedad y las demás virtudes que nos contienen y nos unen.

Esas virtudes que vuestra cultura tan sencillamente se expresa en esos tres mandamientos, “no mentir”, “no robar”, “no ser flojo”, pero debemos estar alertas pues muy fácilmente nos habituamos al ambiente de inequidad que nos rodea, que nos volvemos insensibles a sus manifestaciones. Y así confundimos sin darnos cuenta el «bien común» con el «bien-estar». Y de ahí se va resbalando de a poquito de a poquito y el ideal del bien común como que se va perdiendo y termina en el bienestar, sobre todo cuando somos nosotros los que los disfrutamos y no los otros.

El bienestar que se refiere solo a la abundancia material tiende a ser egoísta, tiende a defender los intereses de parte, a no pensar en los demás, y a dejarse llevar por la tentación del consumismo. Así entendido, el bienestar, en vez de ayudar, incuba posibles conflictos y disgregación social; instalado como la perspectiva dominante, genera el mal de la corrupción que cuánto desalienta y tanto mal hace.

El bien común, en cambio, es algo más que la suma de intereses individuales; es un pasar de lo que «es mejor para mí» a lo que «es mejor para todos», e incluye todo aquello que da cohesión a un pueblo: metas comunes, valores compartidos, ideales que ayudan a levantar la mirada, más allá de los horizontes particulares.

Los diferentes agentes sociales tienen la responsabilidad de contribuir a la construcción de la unidad y el desarrollo de la sociedad. La libertad siempre es el mejor ámbito para que los pensadores, las asociaciones ciudadanas, los medios de comunicación desarrollen su función, con pasión y creatividad, al servicio del bien común. También los cristianos, llamados a ser fermento en el pueblo, aportan su propio mensaje a la sociedad.

La luz del Evangelio de Cristo no es propiedad de la Iglesia; ella es su servidora, la Iglesia debe servir al Evangelio de Cristo para que llegue hasta los extremos del mundo. La fe es una luz que no encandila, las ideologías encandilan, la fe no encandila, la fe es una luz que no obnubila, sino que alumbra y guía con respeto la conciencia y la historia de cada persona y de cada convivencia humana. Respeto. El cristianismo ha tenido un papel importante en la formación de la identidad del pueblo boliviano.

La libertad religiosa –como es acuñada habitualmente esa expresión en el fuero civil– es quien también nos recuerda que la fe no puede reducirse al ámbito puramente subjetivo. No es una subcultura. Será nuestro desafío alentar y favorecer que germinen la espiritualidad y el compromiso de la fe, el compromiso cristiano en obras sociales. En extender el bien común a través de las obras sociales.

Entre los diversos actores sociales, quisiera destacar la familia, amenazada en todas partes por tantos factores, la violencia doméstica, el alcoholismo, el machismo, la drogadicción, la falta de trabajo, la inseguridad ciudadana, el abandono de los ancianos, los niños de la calle y recibiendo pseudo-soluciones desde perspectivas que no son saludables a la familia sino que provienen claramente de colonizaciones ideológicas.

Son tantos los problemas sociales que resuelve la familia, que los resuelve en silencio, son tantos que no promover la familia es dejar desamparados a los más desprotegidos.

Una nación que busca el bien común no se puede cerrar en sí misma; las redes de relaciones afianzan a las sociedades. El problema de la inmigración en nuestros días nos lo demuestra. El desarrollo de la diplomacia con los países del entorno, que evite los conflictos entre pueblos hermanos y contribuya al diálogo franco y abierto de los problemas, hoy es indispensable.

Estoy pensando acá en el mar. Diálogo, es indispensable. Construir puentes en vez de levantar muros. Construir puentes en vez de levantar muros. Todos los temas, por más espinosos que sean, tienen soluciones compartidas, tienen soluciones razonables, equitativas y duraderas. Y, en todo caso, nunca han de ser motivo de agresividad, rencor o enemistad que agravan más la situación y hacen más difícil su resolución.

Bolivia transita un momento histórico: la política, el mundo de la cultura, las religiones son parte de este hermoso desafío de la unidad. En esta tierra donde la explotación, la avaricia y múltiples egoísmos y perspectivas sectarias han dado sombra a su historia, hoy puede ser el tiempo de la integración. Y hay que caminar en ese camino Hoy Bolivia puede «crear nuevas síntesis culturales».

¡Qué hermosos son los países que superan la desconfianza enfermiza e integran a los diferentes, y que hacen de esa integración un nuevo factor de desarrollo! ¡Qué lindos cuando están llenos de espacios que conectan, relacionan, favorecen el reconocimiento del otro! (cf. Evangelii gaudium 210). Bolivia, en la integración y en su búsqueda de la unidad, está llamada a ser «esa multiforme armonía que atrae» (Evangelii gaudium 117). Y que atrae en el camino de la consolidación de la Patria grande.

Muchas gracias por su atención. Pido al Señor que Bolivia, «esta tierra inocente y hermosa», siga progresando cada vez más para que sea esa «patria feliz donde el hombre vive el bien de la dicha y la paz». Que la Virgen santa los cuide y el Señor los bendiga abundantemente. Y por favor, por favor les pido, que no se olviden de rezar por mí.


Papa Francisco deja Ecuador y viaja a Bolivia

julio 8, 2015

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Francisco en Bolivia
Papa Francisco en su viaje apostólico a Bolivia

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El papa Francisco visitó el santuario de la Virgen del Quinche en Ecuador

El pontífice estuvo antes en un hogar de ancianos; al mediodía volará a La Paz, Bolivia, donde será recibido por el presidente Evo Morales

 

QUITO.- El papa Francisco cierra hoy el primer tramo de su gira latinoamericana por tres países con una visita a un asilo de ancianos y al santuario de la Virgen del Quinche, un lugar simbólico para los católicos ecuatorianos, en las afueras de Quito, Ecuador.

El pontífice visitó a un grupo de ancianos en un asilo dirigido por las Hermanas Misioneras de la Caridad. Saludó a todos y portó un collar que le obsequiaron.

Tras el encuentro en el asilo, Francisco visita el santuario de la Virgen del Quinche.

Al mediodía, el pontífice partirá hacia La Paz, Bolivia , donde se encontrará con el presidente Evo Morales.

En Bolivia, los temas más destacados de su agenda serán el medio ambiente, la atención a los pobres y la tensa relación entre el gobierno y la Iglesia católica.

El presidente boliviano, Evo Morales, recibirá al Papa en el aeropuerto y lo acompañará durante un discurso ante autoridades y diplomáticos locales, antes de que el pontífice viaje a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. La estancia en La Paz se reducirá a cuatro horas para evitar al Papa Francisco, de 78 años, una larga exposición a la extenuante altitud de 4.000 metros.

Tras su paso por La Paz, el pontífice pasará el resto de su tiempo en Bolivia en Santa Cruz, donde celebrará otro encuentro con grupos de bases y visitará a los internos de la violenta prisión de Palmasola. El viernes viajará a Paraguay, donde culminará la gira de ocho días.

DE ECUADOR A BOLIVIA, ENTRE MULTITUDES

Ayer, Quito

9:00. El Papa se reunió con los obispos ecuatorianos en el Centro de Convenciones del Parque Bicentenario, como antesala de la misa que debía oficiar allí.

10:30. Celebró su esperada misa ante cerca de un millón de fieles; en la homilía llamó a evitar la tentación de propuestas cercanas a dictaduras.

16:30. Se reunió con representantes de la comunidad educativa, con líderes de la sociedad civil y, al final del día, visitó la Iglesia de la Compañía de Jesús.

Hoy, Quito, La Paz y Santa Cruz de la Sierra

El papa Francisco salió de la Nunciatura Apostólica en Quito, donde pasó la última noche durante su visita a Ecuador. Fue en automóvil hasta un asilo de ancianos dirigido por las Hermanas Misioneras de la Caridad, donde fue recibido por unas quince religiosas, quienes, emocionadas, le regalaron un collar de borlas blancas y azules, el color de la orden.

El pontífice saludó a varios ancianos, varios que lo esperaban en silla de ruedas y todos alineados, a quienes saludó y tocó en el rostro.

Uno de los ancianos le obsequió un sombrero y se lo colocó en la cabeza, que lo portó por unos segundos antes de que fuera retirado por su equipo de seguridad.

Tras la visita al hogar, Francisco tiene previsto acudir a un encuentro con religiosos.

12:00. Cierre de la visita a Quito y viaje a La Paz, Bolivia.

17:00. Irá en auto descubierto al arzobispado.

18.00. Reunión con Evo Morales y, luego, con líderes de la sociedad civil en la Catedral de La Paz.

20.00. Tomará el vuelo hacia Santa Cruz de la Sierra.

http://www.lanacion.com.ar/1808643-papa-francisco-cierre-visita-ecuador-viaje-a-bolivia


Papa Francisco confirma visita a tres ciudades de Estados Unidos y lamenta no poder ir a México por ahora

enero 20, 2015

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En vuelo de Manila a Roma

Declaraciones a los periodistas en el vuelo de Manila a Roma

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ROMA, 19 Ene. 15 / 02:03 pm (ACI/EWTN Noticias).- En la conferencia de prensa en el avión que lo llevó de Filipinas a Roma, el Papa Francisco confirmó que visitará tres ciudades de la costa este de Estados Unidos, en su viaje a este país, programado para septiembre de este año.

“Las tres ciudades son Filadelfia, para el Encuentro de las Familias; Nueva York, para la visita a las Naciones Unidas; y Washington. Son estas tres”, dijo el Santo Padre.

Aclarando especulaciones surgidas en torno a la visita a Estados Unidos, Francisco indicó que no visitará el estado de California, la frontera de Estados Unidos y México ni el propio país de México durante este viaje.

En la rueda de prensa durante el vuelo de Sri Lanka a Filipinas, el 15 de enero, el Papa Francisco anunció que canonizará al Beato Junípero Serra durante su viaje a Estados Unidos.

El Beato Serra está enterrado en una de las nueve misiones que fundó en el siglo XVIII, en la costa de California.

“Quisiera ir a California para la canonización de Junípero, pero creo que existe el problema del tiempo, pues eso requiere dos días más”, dijo.

En su lugar, Francisco está planeando canonizar a Junípero Serra en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción en Washington D.C., pues “es algo nacional”.

El viaje aún está en etapa de planificación, dijo a ACI Prensa el 18 de enero el observador permanente de la Santa Sede en la ONU en Nueva York, Mons. Bernardito Auza, parte del comité organizador nombrado por el Papa Francisco para el viaje a Estados Unidos.

El Papa Francisco confirmó que las Naciones Unidas están en su programación para el viaje. El itinerario aún no oficial lo coloca dirigiéndose a la asamblea general de la ONU el 25 de septiembre, y visitando la Catedral de San Patricio y posiblemente celebrando la Misa en el Madison Square Garden arena.

Pero el punto central y la razón de su viaje a Estados Unidos en septiembre es el Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia. Es un evento de una semana en el que se espera que encabece las celebraciones en los últimos dos días, el 26 y 27 de septiembre.

Se espera que más de un millón de personas asistan a la Misa en el segundo día.

Sobre la posibilidad de añadir México a la ruta, el Papa Francisco dijo que “entrar a Estados Unidos desde la frontera de México sería una cosa bella, como un signo de hermandad y de ayuda a los inmigrantes”.

Sin embargo, este no es el momento, indicó. “Ir a México sin ir a visitar a Nuestra Señora (de Guadalupe) sería un drama. ¡Una guerra podría desatarse!”, bromeó.

“Y también significaría tres días más, y esto no está claro. Pienso que solo serán esas tres ciudades. Más tarde habrá tiempo para ir a México”, dijo.


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