Christus Vivit: Los jóvenes no quieren una Iglesia silenciosa y tímida

abril 8, 2019

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Presentación de la Exhortación postsinodal Christus Vivit: Los jóvenes no quieren una Iglesia silenciosa y tímida.

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Christus Vivit: Los jóvenes no quieren una Iglesia silenciosa y tímida

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A las 11. 30 se presentó en la Oficina de Prensa de la Santa Sede la Exhortación Apostólica postsinodal del Santo Padre dedicada a los jóvenes “Christus vivit”, fruto de la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos con el tema “Los jóvenes, la Fe y el Discernimiento Vocacional”.

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

Intervinieron en la Conferencia de Prensa, el cardenal Card. Lorenzo Baldisseri, Secretario General del Sínodo de los Obispos, Mons.  Fabio Fabene, Sub secretario del Dicasterio, el prefecto del Dicasterio para la Comunicación, Paolo Ruffini, la Responsable de la Comunidad de Ghana en Bolonia, Laphidil Oppong Twumasi y el docente de la escuela secundaria de la Diócesis de Roma, Prof. Alessio Piroddi Lorrai.

Cardenal Lorenzo Baldisseri:

El documento que hoy se publica será para la Carta Magna del futuro de la Pastoral juvenil y vocacional en las diversas comunidades eclesiales, todas marcadas por una profunda transformación de la condición juvenil.

De manera que, dijo el purpurado, así como Amoris Laetitia, que escribió Francisco  al concluir el sínodo dedicado a las familias, también Cristhus vivit  se conecta estrechamente al documento final del sínodo al cual agrega ulteriores y valiosos elementos de reflexión.

Como afirmó el Papa en la Exhortación: “Me dejé inspirar de la riqueza de las reflexiones y los diálogos del sínodo del año pasado. No puedo recoger aquí todas las contribuciones que pueden leer en el Documento Final, pero traté de percibir, en el tejido de esta carta, las propuestas que me parecieron muy significativas”.

Después de hablar de la estructura del documento, mencionar los nueve capítulos, compuestos por 299 números, el cardenal se concentró en algunos aspectos de la Exhortación: el mensaje fundamental que el Santo Padre quiere transmitir, a los jóvenes y con ellos a todos nosotros, dijo, es que Jesús no pertenece al pasado, sino que al presente y al futuro, porque Él es el eterno Viviente.

Toda generación de creyentes descubre en Cristo un contemporáneo y un compañero de viaje.

Otro aspecto, dijo el cardenal,  es su característica mariana, bien evidenciada por la elección simbólica del Papa de querer firmar el documento en Loreto, en la casa de María, el pasado 25 de marzo, Solemnidad de la Anunciación del Señor.

En esa ocasión, hablando a los fieles presentes en la basílica Lauretana, entre ellos, numerosos jóvenes, el Papa afirmó: “La Santa Casa es la casa de los jóvenes, porque aquí la Virgen María, la joven llena de gracia, sigue hablando hoy a las nuevas generaciones, acompañando a cada uno en la búsqueda de su propia vocación. Por esto quise firmar aquí la Exhortación Apostólica fruto del Sínodo dedicado a los jóvenes”.

Mons. Fabio Fabene:

Esta Exhortación, dijo el prelado, es otra perla que el Papa dona a la Iglesia y, en particular, a los jóvenes cristianos,  este documento se ofrece también para la reflexión de todos los jóvenes del mundo y de cuantos estén interesados en la felicidad de los chicos.

Ha sido algo significativo el hecho que la publicación de esta Exhortación haya sido en el 14 aniversario de la muerte de San Juan Pablo II, el Papa que escribió la primera carta a los Jóvenes del mundo en 1985, en ocasión del año internacional de la Juventud, y además recalcó el prelado, que este documento se ha firmado exactamente hace un año después de la conclusión de la Reunión presinodal, convocada por el Papa.

Además, Mons. Fabene dijo que la Christus Vivit se distingue por una fuerte característica cristológica y la expresión del amor reflejada en cada parte del documento. El Papa recuerda a cada joven que Dios le ama, y que Cristo por amor, se entregó hasta el final por salvarlos. Y que de este amor, Cristo quiere de cada joven primero su amistad, presentándose él mismo como amigo.

La amistad sincera y desinteresada es uno de los valores que la Exhortación propone a los jóvenes para disfrutar la dulzura de la vida. Todo el documento está inspirado por la confianza que el Papa tiene en los chicos y de su repetida invitación que les dirige a que fijen su esperanza en Cristo.

Mons. Fabene dijo por último, que otro elemento del documento característico es que indica que no existe la Iglesia de los jóvenes, y tampoco la Iglesia con los jóvenes o por los jóvenes, existe un único cuerpo, la Iglesia, de la que los jóvenes son miembros vivos y creativos, los cuales contribuyen con su pertenencia en el “vivir bien” de todos, y en la misión del anuncio del Evangelio y de la belleza de la vida en Cristo por parte de toda la comunidad eclesial.

Como lo dijeron en el sínodo, y que se puede leer en el documento final, los jóvenes hablan de una Iglesia joven y no de una Iglesia de jóvenes.

Además, la Exhortación toca el tema de las migraciones, donde están directamente involucrados los jóvenes, denuncia a los traficantes sin escrúpulos, unidos a carteles de la droga y de las armas que explotan las debilidades de los jóvenes. Pero recuerda que la historia de los migrantes son historias de encuentros entre personas y culturas.

Prefecto Paolo Ruffini:

En primer lugar, dijo que para él esta exhortación testimonia la verdad del camino sinodal de la Iglesia. Un camino que sigue, que no se detiene, va adelante porque los más ancianos pueden pasar el testimonio a los más jóvenes.

También recordó el número 37 de la Exhortación, donde explica que la Iglesia puede caer siempre en la tentación de perder el entusiasmo. Pero que son los jóvenes los que la ayudan a no caer en la corrupción, a no detenerse, a no transformarse en una secta, a ser más pobre y capaz de testimoniar, a estar cercana a los últimos y a los descartados, a luchar por la justicia y a dejarse interpelar con humildad.

Y ser verdaderos, dijo Ruffini, es el mejor modo para  comunicar  la verdad de lo que se testimonia.  Esta es la reacción a las dificultades de una Iglesia que se mantiene joven, que se deja interrogar y estimular por la sensibilidad de los jóvenes.

La Exhortación usa palabras muy claras, dijo el Prefecto, al asumir el punto de vista amplio de los jóvenes, que por un lado no quieren una Iglesia silenciosa y tímida, pero tampoco una Iglesia siempre en guerra por dos o tres temas que la obsesionan, y por otro lado piden a su vez ser comprendidos plenamente.

Por último habló del punto del documento que se refiere al ambiente digital que caracteriza la comunicación contemporánea.

“No se trata sólo de usar instrumentos de comunicación, sino de vivir en una cultura ampliamente digitalizada que tiene impactos profundos en las nociones del tiempo y del espacio, en la percepción de sí mismo, de los demás y del mundo, en el modo de comunicar, aprender, informarse, entrar en relación con los demás, dijo Ruffini; el contexto digital alcanza a los jóvenes incluso en iniciativas pastorales, pero es también un territorio de soledad, manipulación, explotación y violencia hasta el extremo del Dark Web.

Estos circuitos cerrados facilitan la difusión de informaciones y noticias falsas fomentando prejuicios y odios. La proliferación de fake news, o noticias falsas, es una expresión de una cultura que ha perdido el sentido de la verdad y dobla los hechos e intereses particulares. La reputación de las personas se pone a riesgo a través de procesos online.

A todo esto, el Papa contrapone una manera diversa de vivir, no sólo en la red, sino en todos los lenguajes. Incluso el del silencio y el de la contemplación. El arte, la música, el deporte, la caridad, el compromiso social, la política, reconectando lo real y lo virtual. Privilegiando el lenguaje de la cercanía, el lenguaje del amor desinteresado, relacional existencial que toca el corazón.

También en el frente de los abusos, la exhortación invita a una comunicación transparente y verdadera, y a los jóvenes a ser vigilantes y ayudar a sus obispos en la lucha contra este flagelo. Insiste en el compromiso para la adopción de medidas rigurosas de prevención que impidan repetir estos crímenes. No se esconde detrás de las culpas de otros, da gracias por aquellos que tuvieron y tienen el coraje de denunciar el mal sufrido.

Laphidil Oppong Twumasi y Alessio Piroddi

Laphidil dijo que al leer la exhortación sintió como si estuviera con alguien cerca, como con un padre que me ofrece consejos y sugerencias. Es fácil de entender, ilumina las diversas realidades de la vida de los jóvenes, no se pierde en arcaísmos, más bien encontré términos como tutorial, zapping, influencer, términos juveniles.

En cambio Alessio, dijo que ante este documento por un lado lo vio como joven, y por otro como profesor en la escuela, catequista en la parroquia, y Christus Vivit, dijo, es de verdad una exhortación, un empuje, un animarme a traducir en la realidad y en el compromiso cotidiano lo que he recibido como joven, llevarlo a mis alumnos y chicos que encuentro en la parroquia.

https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2019-04/papa-francisco-exhortacion-christus-vivit-conferencia-prensa.html


Rueda de prensa del Papa Francisco en el vuelo de regreso desde Marruecos

abril 1, 2019

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Conferencia de prensa del Papa Francisco en el vuelo de regreso de Marruecos – Foto: Alan Holdren (ACI Prensa)

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Rueda de prensa del Papa Francisco en el vuelo de regreso desde Marruecos

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Este domingo 31, durante el vuelo que lo llevó a Roma luego de su visita a Marruecos, el Papa Francisco concedió una conferencia de prensa en la que reiteró su preocupación por la situación de los migrantes y la construcción de muros, así como sobre la relación con el islam, entre otros temas.

A continuación el texto completo de la rueda de prensa:

Papa Francisco:

Les agradezco por la compañía, el viaje, su trabajo, que ha sido muy esforzado porque han habido muchas cosas en un día y medio. Gracias por su trabajo y ahora estoy a vuestro servicio.

Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede Alessandro Gisotti:

Como siempre y es tradición, comenzamos con los medios locales, Siara Taufichi. Usted puede hacer la pregunta en inglés o en francés, como prefiera.

Siham Toufiki – MAP:

Hay momentos que han sido muy fuertes y mensajes importantes. Hubo un acontecimiento excepcional y un hecho histórico que el pueblo marroquí recibió calurosamente. La pregunta es: ¿cuáles son los frutos para el futuro, de esta visita para la paz en el mundo y el asunto de la coexistencia del diálogo y las culturas?

Papa Francisco:

Yo diré que ahora están las flores, los frutos se verán después. Pero las flores son prometedoras. Estoy contento, porque en estos dos viajes he podido hablar de cosas que me tocan muchos en el corazón, que son la paz, la unidad, la fraternidad.

Incluso con los hermanos musulmanes y musulmanas, hemos resaltado esta fraternidad en el documento de Abu Dhabi y aquí en Marruecos con esto que todos hemos visto: una libertad, una acogida, todos hermanos, con un respeto muy grande.

Y esto es una bella flor, una bella flor de coexistencia, una bella flor que es prometedora, que puede dar frutos. No nos debemos preocupar, es cierto, habrá aún dificultades, muchas dificultades, porque por desgracia hay grupos intransigentes.

Y esto quiero decirlo claramente: en toda religión siempre hay grupos integralistas, que no quieren ir adelante, que viven de recuerdos amargos, de luchas pasadas, y siguen buscando la guerra, y siembran el temor. Hemos visto que es más lindo sembrar la esperanza, ir con el hermano siempre adelante.

Hemos visto en el diálogo con ustedes aquí en Marruecos que se quieren puentes, sentimos dolor cuando vemos a las personas que prefieren construir muros. ¿Por qué tenemos dolor? Porque los que construyen muros terminarán siendo prisioneros de los muros que construyen. En cambio, los que construyen puentes, van adelante.

Para mí construir puentes es algo que va casi más allá de lo humano, porque requiere un esfuerzo muy grande. A mí me tocó mucho una frase del escritor Ivo Andrich, de una de sus novelas, “El puente sobre el Drina”, en la que dice que el puente es hecho por Dios con las alas de los ángeles, para que los hombres comuniquen las montañas, las playas de un río, para que los hombres puedan comunicarse.

El puente es para la comunicación humana y esto es bellísimo y esto lo he visto aquí en Marruecos. Es bellísimo. En cambio, los muros están contra de la comunicación, están para el aislamiento, se convertirán en prisioneros de esos muros.

Entonces, los frutos no se ven todavía, se ven las flores que darán fruto. Vayamos adelante así. Gracias

Gissoti:

Santo Padre, otra pregunta de un medio de Marruecos. Nadia Hammouchi, Radio 2M.

Nadia Hammouchi – Radio 2M:

Su Santidad, usted ha estado durante dos días entre el islam, usted es el líder de la Iglesia Católica, se ha encontrado con el rey de Marruecos que es creyente. Ha conversado sobre la necesidad del acercamiento entre las religiones y las culturas, también ha firmado documentos para hacer cosas concretas en este sentido. ¿En qué sentido esta visita, con todos estos acontecimientos importantes que ha tenido, refuerza este diálogo y la cercanía personal entre el jefe de la Iglesia Católica y la comunidad de los creyentes en Marruecos?

Papa Francisco:

Siempre que hay diálogo fraterno hay una relación en varios niveles. Permítame una imagen: el diálogo no puede ser de laboratorio, tiene que ser humano. Y que sea humano quiere decir que se hace con la mente, con el corazón, con las manos. Así se hacen y se firman los pactos, por ejemplo el común acuerdo sobre Jerusalén.

No fue hecho por la autoridad de Marruecos y otra del Vaticano, sino por hermanos creyentes que sufren viendo esta ciudad de la esperanza que todavía no es universal como todos queremos. Todos queremos esto: judíos, musulmanes y cristianos.

Todos queremos esto, por eso hemos firmado este deseo, más que un acuerdo es un deseo, un llamado a la fraternidad religiosa que está simbolizada en esta ciudad que es de todos nosotros, todos somos ciudadanos de Jerusalén, todos los creyentes. No sé si esta era la pregunta que me ha querido hacer.

Me ha gustado también el encuentro con algunos líderes religiosos respetuosos y con intención de dialogar. Vuestros líderes religiosos son fraternos, son abiertos. Esta es una gracia. Sigamos adelante en este camino.

Nicolás Seneza – La Croix:

Buenas noches, Santo Padre. Ayer el rey de Marruecos dijo que protege a los judíos marroquíes y a los cristianos de otros países que viven en Marruecos. La pregunta es por los musulmanes que se convierten al cristianismo. Quiero saber si le preocupan estos hombres y mujeres que se arriesgan a ser encarcelados o, como en otros países musulmanes como los Emiratos que usted ha visitado, la muerte.

También otra pregunta sobre el Cardenal Barbarin que ha nacido en Rabat. Esta semana el concilio de la diócesis de Lyon han votado casi unánimemente para que se encuentre una solución durable para su retiro, recordando su destino judicial. Quiero saber si es posible para él, en el marco de la sinodalidad de la Iglesia, escuchar este llamado de una diócesis con esta situación difícil.

Papa Francisco:

Puedo decir que en Marruecos hay libertad de culto, hay libertad religiosa, hay libertad de pertenencia a un credo religioso. Luego, la libertad siempre se desarrolla, crece, piensa tú, si nosotros los cristianos, hace 300 años, si teníamos esta libertad que tenemos hoy. La fe crece en la conciencia, en la capacidad de entenderse a sí misma.

Un monje de ustedes, francés, Vincenzo Delerin, del siglo ocho o nueve, acuñó una expresión bellísima para explicar cómo se puede crecer en la fe, explicar mejor las cosas, crecer también en la moral, pero siempre siendo fiel a las raíces.

Y él dijo tres palabras, pero que marcan el camino. Dijo que crecer en la explicitación de la conciencia, de la fe y de la moral, tiene que ser utanis consolidetur, dilatetur tempore, sublimetur aetate. Es decir, el crecimiento debe ser consolidado en los años, extendido en el tiempo, pero es la misma fe, y sublimada con los años.

Así se entiende, por ejemplo, que nosotros hoy hemos quitado del Catecismo de la Iglesia Católica la pena de muerte. Hace 300 años se quemaba vivos a los herejes, porque la Iglesia ha crecido en la conciencia moral, en el respeto de la persona.

La libertad de culto crece también. Nosotros también tenemos que seguir creciendo. Hay gente, católicos que no aceptan lo que el Concilio Vaticano II ha dicho sobre la libertad de conciencia y de culto. Católicos. Nosotros también tenemos este problema.

Los hermanos musulmanes también crecen en la conciencia y algunos países no comprenden bien o no crecen como otros. En Marruecos sí hay este crecimiento.

En este marco está el problema de la conversión. Algunos países aún no la ven, no sé si está prohibida, pero la práctica está prohibida. Otros países como Marruecos no hacen este problema. Son más respetuosos, abiertos, buscan cierto modo de actuar con discreción. Otros países con los que he hablado dicen que no tienen problema, pero prefieren que el bautismo lo hagan fuera del país y que vuelvan como cristianos. Son modos de progresar en la libertad de conciencia y la libertad de culto.

Pero a mí me preocupa otra cosa: el retroceso de nosotros los cristianos, cuando cortamos la libertad de conciencia. Piensa en los médicos en los hospitales, donde los médicos no tienen derecho a la objeción de conciencia por ejemplo para la eutanasia.

¿Cómo, la Iglesia ha ido adelante y ustedes, países cristianos, van hacia atrás? Piensen en esto porque es verdad. Hoy, nosotros los cristianos corremos el riesgo de que algunos gobiernos cristianos nos quiten la libertad de conciencia, que es el primer paso para la libertad de culto.

No es fácil la respuesta pero no acusemos a los musulmanes, acusemos también a nosotros, a estos países donde sucede esto. Nos debe avergonzar…

Luego, sobre el Cardenal Barbarin, hombre de Iglesia, ha presentado su dimisión y yo no puedo aceptarla moralmente porque, jurídicamente, también en la jurisprudencia mundial, clásica, está la presunción de inocencia durante el tiempo en que la causa esté abierta. Y él ha apelado y la causa está abierta. Luego, cuando el segundo tribunal dé la sentencia, veremos qué cosa sucede, pero siempre tener la presunción de inocencia.

Esto es importante porque va contra la superficial condena mediática. “Ah, has hecho esto”, pero mira ¿qué cosa dice el juez? ¿qué dice la jurisprudencia mundial? Que si una causa está abierta está la presunción de inocencia. Tal vez no es inocente, pero está la presunción.

Muchas veces… una vez he hablado del caso de España, donde la condena mediática arruinó la vida de algunos sacerdotes que luego fueron juzgados inocentes. Antes de hacer una condena mediática, piénselo dos veces. No sé si he respondido.

Él ha preferido honestamente, ha dicho ‘me retiro, me despido voluntariamente y dejo al vicario general gestionar la arquidiócesis hasta que el tribunal dé la sentencia final. ¿Entendido? Gracias.

Cristina Cabrejas – Efe:

En el discurso de ayer a las autoridades ha dicho que el fenómeno migratorio no se resuelve con las barreras físicas. Aquí en Marruecos, España ha construido dos barreras, con armas punzantes para los que quieran superarla. Usted ha conocido a alguno de ellos en estos encuentros. El presidente Trump dice que quiere cerrar la frontera e incluso quitar la ayuda a tres países centroamericanos. ¿Qué les dice a estos líderes, a estos gobernantes que defienden, todavía, estas decisiones?

Papa Francisco:

Antes que nada, recuerdo lo que he dicho hace un momento: los constructores de muros, sean de alambre con cuchillos, o con ladrillos, serán prisioneros de los muros que hacen. Primero. Cualquier cosa, la historia dirá.

Segundo: Jordi Évole, cuando me hizo la entrevista, me hizo ver un pedazo de ese filo con los cuchillos. Te digo sinceramente, yo me he conmocionado, y después de que él se fue, lloré. He llorado porque no entra en mi cabeza, en mi corazón, tanta crueldad. No entra en mi cabeza, en mi corazón, ver ahogarse gente en el Mediterráneo en lugar de hacer un puente a los puertos. No entra.

Este no es el modo de resolver el grave problema de la migración. Yo entiendo, un gobierno con este problema tiene una papa caliente en las manos, pero lo debe resolver de otra manera, humanamente.

Cuando vi ese filo con cuchillos, me parecía que no podía creerlo.

Una vez tuve la posibilidad de ver un film en la cárcel de refugiados que regresan, que son enviados de vuelta. Cárceles no oficiales, cárceles de los tratantes de carne, los traficantes. SI quieres te los puedo enviar pero hacen sufrir.

A las mujeres y a los niños los venden, quedan los hombres. Y las torturas que se ven filmadas ahí son para no creer. Es un film hecho a escondidas por los servicios.

Yo no dejo entrar. Es verdad porque no tengo lugar, pero hay otros países, está la humanidad de la Unión Europea. Se debe hablar en toda la Unión Europea.

“No los dejo entrar, los dejo ahogarse ahí o los mando de regreso sabiendo que muchos caerán en las manos de estos traficantes que venderán a las mujeres y niños, y matarán o torturarán para hacer esclavos a los hombres”. Esto está filmado y a su disposición.

Una vez hablé con un gobernante, un hombre a quien yo respeto, y diré el nombre: con Alexis Xsipras, y hablando de esto y de los acuerdos de no dejarlos entrar, él me ha explicado las dificultades, pero al final me habló con el corazón y me dijo esta frase: “Los derechos humanos son primero que los acuerdos”. Esta frase se merece el Premio Nobel.

Michael Schramm – ARD Roma:

Usted combate desde hace años por ayudar a los inmigrantes como en los últimos días en Marruecos. La política europea va en la dirección opuesta. Europa se convierte en un bastión contra los migrantes. Esta política respecto a la mayoría de electores, la mayoría de electores son cristianos católicos. ¿Usted cómo se siente con esta situación, con esta triste situación?

Papa Francisco:

Es cierto que tanta gente de buena voluntad, no solo católicos, está un poco presa del temor, que es la prédica usual del populismo. El miedo, se siembra miedo y después se toman las decisiones. El miedo es el inicio de las dictaduras. Vayamos un siglo atrás, a la caída del imperio de Weimar (Alemania). Esto lo repito mucho, Alemania necesitaba una salida, y con promesas y miedos, Hitler fue para adelante. Conocemos el resultado.

Aprendamos de la historia. Esto no es nuevo. Sembrar miedo es recoger maldad, y también esterilidad. Pensemos en el invierno demográfico de Europa. También nosotros que habitamos Italia, bajo cero. Piensen en la falta de memoria histórica, Europa fue hecha de migraciones, esta es su riqueza. Pensemos en la generosidad de los países que hoy tocan a la puerta de Europa. Con los migrantes europeos del 84 del sur.

Piensen en después de las dos guerras, con los migrantes en masa (hacia) América del Norte, América del Sur. Mi padre fue para allá en la postguerra. La acogida. Que Europa un poco de gratitud, puede tener.

Es cierto que, para ser comprensivos diré dos cosas: es verdad que el primer trabajo que tenemos que hacer es buscar que las personas que migran por guerra o hambre, no tengan esta necesidad. Pero si Europa, así de generosa, vende las armas a Yemen para matar a los niños, ¿cómo hace Europa para ser coherente? Lo digo como ejemplo, pero Europa vende las armas.

Después está el problema del hambre, la sed. Si Europa quiere ser “la madre Europa” y no “la abuela Europa”, debe invertir, debe buscar inteligentemente ayudar a levantar con la educación, con inversiones, y esto no es mío, lo dijo la canciller Merkel, una cosa que ella lleva bastante adelante.

Impedir la migración pero no por la fuerza, sino por la generosidad, la inversión educativa, económica, etc. Esto es muy importante.

Lo segundo, es verdad que un país no puede recibir a todos, pero esta toda la Europa para distribuir a los migrantes. Porque la acogida tiene que ser con el corazón abierto, después acompañar, promover e integrar. Si un país no puede integrar, tiene que pensar rápido en hablar con los otros países: ¿Tú cuántos puedes integrar? Para dar una vida digna a la gente.

Otro ejemplo que yo lo viví en carne propia en el tiempo de la dictadura del Operativo Cóndor en Argentina, Chile y Uruguay. Fue Suecia la que recibió con una generosidad impresionante. Aprendían pronto el idioma, encontraban trabajo, casa. Ahora se siente en Suecia un poco la dificultad para integrar y lo dice, pide ayuda.

Cuando yo fui a Lund el año pasado me acogió el Primer Ministro, pero en la ceremonia de bienvenida había una joven ministra, creo que de Educación, era un poco mestiza. ¿Por qué? Porque era hija de una sueca y un migrante africano. Así integra un país que yo pongo como ejemplo.

Pero para esto se necesita generosidad, hace falta ir adelante. Con el miedo no iremos adelante, con los muros permaneceremos cerrados en estos muros. Estoy haciendo una prédica, discúlpame.

Cristiana Caricato – TV2000:

Santo Padre, usted apenas ha hablado del miedo, del riesgo de dictaduras que este temor pueden generar. Hoy un ministro italiano en referencia al Convenio de Verona ha dicho que más miedo que de la familia debe haber miedo al islam. Según él estamos en riesgo de dictadura en nuestro país, según usted es fruto del prejuicio, del desconocimiento. ¿Qué cosa piensa sobre esto?

Usted denuncia con frecuencia las acciones del diablo, lo ha hecho recientemente, me parece que en el último periodo ha estado muy activo, también en la Iglesia. Según usted, qué se necesita para contrarrestarlo, sobre todo por el escándalo de la pedofilia, ¿bastan las leyes? ¿Por qué así está activo el diablo en estos momentos?

Papa Francisco:

Buenísimo, gracias por la pregunta. Un periódico, después de mi discurso al final del encuentro con los presidentes (de los episcopados del mundo) ha dicho: “El Papa ha estado avispado. Primero ha dicho que la pedofilia es un problema mundial, una plaga mundial, después ha dicho algo sobre la Iglesia, y al final se ha lavado las manos y ha echado la culpa al diablo”. Un poco simplista, ¿no? Aquel discurso es claro.

Un filósofo francés en los años 70s había hecho una distinción que a mí me ha dado mucha luz, se llamaba (Ininteligible). Me ha dado una luz hermenéutica. Él decía “para comprender una situación se necesita dar todas las explicaciones y después buscar las significaciones, qué cosa significa socialmente, personalmente o religiosamente”. Y yo busco el dar todas las explicaciones, y también las medidas de las explicaciones, pero hay un punto en el que no se entiende sin el misterio del mal.

Piensa en esto: La pedopornografía virtual. Hubo dos importantes encuentros, uno en Roma y uno en Abu Dhabi. Yo me pregunto: ¿Cómo esto se ha convertido en algo cotidiano? ¿Cómo puede ser -estoy hablando de estadísticas serias-, que si quieres ver un abuso sexual de un menor en vivo, lo puedes ver con la pedopornografía virtual, te lo hacen. No digo mentiras, está en las estadísticas. Yo me pregunto, los responsables del orden público, ¿no pueden hacer nada?

Nosotros en la Iglesia haremos de todo para terminar con esta plaga. Y en ese discurso di medidas concretas, que ya estaban antes del encuentro cuando los presidentes de las conferencias me dieron ese elenco (de medidas) que les di a todos ustedes.

Los responsables de esta porquería, ¿son inocentes? Aquellos que ganan dinero con esto. En Buenos Aires, una vez con dos parlamentarios de la ciudad, no del gobierno nacional, habíamos hecho una ordenanza, no es una ley, sino una disposición no vinculante para los hoteles de lujo, donde se decía que pusieran en la recepción que en este hotel no se permiten las relaciones con menores. Ninguno quiso colocarlo. “No, no se puede, porque parece que somos sucios. Se sabe que nosotros no lo hacemos…”, pero sin el cartel.

Un gobierno, por ejemplo, ¿no puede individualizar dónde se hacen estos videos con los niños? Todos filmados en vivo. Esto para decir que la plaga mundial es grande, pero para decir también que esto no se comprende sin el espíritu del mal. Es un problema concreto, debemos resolverlo en concreto, pero decir que es el espíritu del mal.

Para resolver esto hay dos publicaciones que recomiendo: un artículo de Gianni Valente, creo que en Vatican Insider, que habla de los donatistas. Es el peligro de la Iglesia de hoy de convertirse en donatista haciendo solo prescripciones humanas, que se deben hacer, pero solo esto olvidando las otras dimensiones espirituales, la oración, la penitencia, la acusación de uno mismo, que no somos habituados a hacerlas.

Porque para vencer al espíritu del mal, no sirve lavarse las manos y decir el diablo lo hace. También nosotros debemos luchar contra el diablo, como debemos luchar con las cosas humanas.

La otra publicación es una que ha hecho la Civiltá Cattolica. Yo había escrito un libro en 1987, “Las cartas de la tribulación”, un libro con las cartas del padre superior jesuita de entonces cuando estaba por ser disuelta la Compañía. Yo hice un prólogo, e hicieron un estudio sobre las cartas que yo hice al Episcopado chileno y la gente de Chile, cómo actuar con esto. Las dos partes, la parte digamos humana, científica, de seguir adelante; contra la parte legal y después la parte espiritual.

Lo mismo hice con los obispos de Estados Unidos, porque las propuestas eran de una organización, metodología, un poco sin voluntad, pero era descuidada esta segunda dimensión espiritual. Con los laicos, con todos, pero yo quisiera decirles que la Iglesia no es una Iglesia congregacionalista, es católica, donde el obispo debe tomar esto en mano, esto como el pastor, también el Papa. Pero cómo tomar en las manos, con las medidas disciplinarias, la oración, la penitencia, el acusarse a uno mismo.

En esa carta que escribí antes que comenzaran los ejercicios espirituales, esa dimensión también está bien explicada. Para mí sería grato si ustedes estudiaran ambas cosas: la parte humana y también la parte de la lucha espiritual. Gracias.

¿Italia está en riesgo de dictadura por el miedo al islam?

Papa Francisco: De verdad, de política italiana no entiendo. Ayer en la franja hice un pasaje ahí porque había leído en el Espresso esto del hambre de ideas. ¿No la has escrito tú? He dicho. ¿Qué pienso sobre el hambre de ideas?, no sé de verdad. Tantas ideas que se hacen. Sé también, se lo he dicho a usted, que he leído la carta que el Cardenal Parolin ha enviado y estoy de acuerdo. Una carta pastoral, educada, de un corazón de pastor. Pero de política italiana no me pregunten porque no entiendo.

https://www.aciprensa.com/noticias/rueda-de-prensa-del-papa-francisco-en-el-vuelo-de-regreso-desde-marruecos-86844


¿Por qué el Papa eligió el día de San José para iniciar su pontificado hace seis años?

marzo 14, 2019

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¿Por qué el Papa eligió el día de San José para iniciar su pontificado hace cinco años?

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¿Por qué el Papa eligió el día de San José para iniciar su pontificado hace cinco años?

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El Papa Francisco inició su pontificado en la Solemnidad de San José hace seis años. Conozca las razones por las que el Pontífice eligió esta fecha, su estrecha relación con el Santo Custodio y cómo en este tiempo ha extendido su devoción.

El martes 19 de marzo de 2013 la Plaza San Pedro en Roma aclamaba al Papa al inicio de su pontificado. En aquella ocasión dijo: “doy gracias al Señor por poder celebrar esta Santa Misa de comienzo del ministerio petrino en la Solemnidad de San José, esposo de la Virgen María y patrono de la Iglesia universal: es una coincidencia muy rica de significado”.

“También el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz; debe poner sus ojos en el servicio humilde, concreto, rico de fe, de San José y, como él, abrir los brazos para custodiar a todo el Pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad”, destacó.

Meses después, el Papa Francisco, a través de un decreto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, decidió realizar una pequeña modificación en las oraciones de la Misa para alentar la devoción a San José.

Concretamente, con esta modificación, el Santo Custodio es mencionado en las Plegarias Eucarísticas II, III y IV de la tercera edición típica del Misal Romano, colocándose después del nombre de la Virgen María.

Posteriormente, en una ceremonia en la que estuvo acompañado de Benedicto XVI, el Papa Francisco consagró el Estado de la Ciudad del Vaticano a San José y a San Miguel Arcángel.

El miércoles 19 de marzo de 2014 se volvió a referir a San José diciendo que “es el modelo del educador y del papá, del padre. Así que encomiendo a su protección a todos los padres, los sacerdotes -que son padres, ¡eh!- y los que tienen un papel educativo en la Iglesia y en la sociedad”.

Durante su viaje a Filipinas a inicios de 2015, el Pontífice hizo una reflexión sobre las tres lecciones que da San José a las familias del mundo entero: son el descansar en el Señor en la oración, crecer con Jesús y Santa María y ser una voz profética en la sociedad.

Allí develó uno de sus secretos mejor guardados.

“Yo quiero mucho a San José porque es un hombre fuerte de silencio. En mi escritorio tengo una imagen de San José durmiendo y durmiendo cuida a la Iglesia. Sí, lo puede hacer, lo sabemos”, indicó el Santo Padre.

“Cuando tengo un problema, una dificultad escribo un papelito y lo pongo debajo de San José para que lo sueñe. Esto significa para que rece por este problema”, añadió.

En el vuelo de regreso de Estrasburgo, Francia, al Vaticano, tras su visita al Parlamento europeo y al Consejo de Europa, el Pontífice dijo: “cada vez que le he pedido algo a San José, me lo ha concedido”.

En el 2016 la Conferencia Episcopal Argentina emitió un comunicado en el que recordaron “con alegría la emoción de aquella tarde” en la que el Papa Francisco fue electo como sumo Pontífice.

Los obispos destacaron las palabras del Santo Padre que “nos iluminan y exigen ser ‘Iglesia en salida’”. Además, explicaron que sus viajes han servido “de consuelo a muchos pueblos que sufren pobreza y violencia”.

Finalmente agradecieron Dios por el don del Papa Francisco y alentaron a las comunidades a rezar por él “para que prosiga su servicio a la comunión de la Iglesia y como artífice de Paz y Justicia entre los pueblos”.

https://www.aciprensa.com/noticias/por-que-el-papa-francisco-eligio-el-dia-de-san-jose-para-iniciar-su-pontificado-hace-dos-anos-51917


Andrea Tornielli: “Francisco, el pecador perdonado”

marzo 13, 2019

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Papa Francisco rezando.

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Andrea Tornielli: “Francisco, el pecador perdonado”

El director de los ‘media’ vaticano analiza los seis años de Bergoglio como Papa.

“Nos recuerda que la Iglesia no está formada por superhéroes (ni siquiera superpapas) y no sigue adelante en virtud de sus recursos humanos o estrategias”
“Nos recuerda que la Iglesia no es autosuficiente, y da testimonio del Evangelio… precisamente porque ella también se reconoce como mendiga de sanación”

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En el sexto aniversario de la elección, el Papa Francisco vive un año lleno de importantes viajes internacionales, marcados al principio y al final por dos acontecimientos “sinodales”: el encuentro para la protección de los menores que tuvo lugar en el Vaticano el pasado mes de febrero con la participación de los presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo, y el Sínodo especial sobre la Amazonia, que se celebrará -de nuevo en el Vaticano- el próximo mes de octubre.

El reciente viaje a los Emiratos Árabes, en el que el obispo de Roma firmó una declaración conjunta con el Gran Imán de Al-Azhar, ha tenido un gran impacto. Un documento que se espera que tenga consecuencias en el campo de la libertad religiosa.

El tema ecuménico prevalecerá en los próximos viajes a Bulgaria y luego a Rumania, mientras que el viaje deseado, pero aún no oficial, a Japón ayudará a recordar la devastación causada por las armas nucleares como una advertencia para el presente y el futuro de la humanidad que experimenta la “tercera guerra mundial en pedazos” de la que el Papa habla a menudo.

Pero una mirada al año pasado no puede ignorar el resurgimiento del escándalo de los abusos y las divisiones internas que llevaron el pasado mes de agosto al ex nuncio Carlo Maria Viganò, justo cuando Francisco estaba celebrando la Eucaristía con miles de familias en Dublín proponiendo la belleza y el valor del matrimonio cristiano, para pedir públicamente la dimisión del Papa por la gestión del caso McCarrick.

Francisco ha vivido y está a punto de vivir meses intensos entre viajes y sínodos. Su sexto año se caracterizó por la plaga de abusos y sufrimientos…

Petición sin precedentes ante los abusos

Ante estas situaciones, el Obispo de Roma pidió a todos los fieles del mundo que rezaran el Rosario todos los días, durante todo el mes mariano de octubre de 2018, para unirse “en comunión y penitencia, como pueblo de Dios, pidiendo a la Santa Madre de Dios y a San Miguel Arcángel que protejan a la Iglesia del demonio, que siempre quiere separarnos de Dios y entre nosotros”.

Una petición tan detallada no tiene precedentes en la historia reciente de la Iglesia. En sus palabras y en su llamada al pueblo de Dios a orar para mantener unida a la Iglesia, Francisco nos hizo comprender la gravedad de la situación y, al mismo tiempo, expresó su conciencia cristiana de que no hay remedios humanos que puedan garantizar una salida.

Una vez más, el Papa recordó lo esencial: la Iglesia no está formada por superhéroes (ni siquiera superpapas) y no sigue adelante en virtud de sus recursos humanos o estrategias.

Sabe que el maligno está presente en el mundo, que el pecado original existe, y que para salvarnos necesitamos ayuda de lo alto. Repetirlo no significa disminuir las responsabilidades personales de los individuos y las de la institución, sino situarlas en su contexto real.

El Papa, en el comunicado sobre las intenciones del mes de octubre pasado, solicita a todos los fieles del mundo que oren para que la Santa Madre de Dios ponga a la Iglesia bajo su manto protector, para preservarla de los ataques del maligno, el gran acusador, y al mismo tiempo nos ayude a hacerla cada vez más consciente de los abusos y errores cometidos en el presente y en el pasado.

En el presente y en el pasado, porque sería un error “descargar” la culpa sobre los que nos precedieron y presentarnos como “puros”. Incluso hoy la Iglesia debe pedir a Dios que la libere del mal. Un hecho de realidad que el Papa, en continuidad con sus predecesores, ha recordado constantemente.

Nos recuerda que la Iglesia no es autosuficiente

La Iglesia no se redime de los males que la afligen. Incluso del horrible abismo del abuso sexual cometido por clérigos y religiosos, uno no escapa por la fuerza de los procesos de auto-purificación ni confiándose a aquellos que se han investido del rol de purificador.

Las normas, la responsabilidad y la transparencia, cada vez más eficaces, son necesarias e incluso indispensables, pero nunca serán suficientes.

Porque la Iglesia, como nos recuerda hoy el Papa Francisco, no es autosuficiente y da testimonio del Evangelio a muchos hombres y mujeres heridos de nuestro tiempo precisamente porque ella también se reconoce como mendiga de sanación, necesitada de misericordia y del perdón de su Señor.

Tal vez nunca antes, como en el año turbulento que acaba de pasar, el sexto de su pontificado, el Papa, que se presenta como “pecador perdonado”, siguiendo las enseñanzas de los Padres de la Iglesia y de su inmediato predecesor Benedicto XVI, ha dado testimonio de este hecho esencial y más relevante de la fe cristiana.

Editorial de Vatican News

https://www.religiondigital.org/opinion/Andrea-Tornielli-Francisco-pecador-perdonado_0_2102789734.html?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter


Los expertos auguran una explosión de casos de abusos en España, que conllevará una sangría económica para las arcas eclesiásticas

marzo 12, 2019

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Algunos obispos no acaban de asumir el problema y siguen pensando que son “padres que tienen que defender a sus hijos sacerdotes aunque estén descarriados”. Una actitud propia de una jerarquía autorreferencial, sorda y profundamente desobediente al Papa.

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Los expertos auguran una explosión de casos de abusos en España, que conllevará una sangría económica para las arcas eclesiásticas

Se están preparando bufetes especializados y las diócesis van a empezar a recibir una cascada de querellas y reclamaciones. La explosión de denuncias se producirá los próximos años, en toda España y, especialmente, en Andalucía

Los casos de abusos los resolvía cada obispo en secreto, como en confesión, y se tapaban tanto que no dejaban rastro

Muchas diócesis se verán obligadas a vender sus palacios episcopales o sus curias diocesanas para hacer frente a las demandas por abusos

Por José Manuel Vidal, 12.03.2019

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Por fin, el próximo jueves, día 14 de marzo, el presidente del episcopado, cardenal Blázquez, y el secretario general, Luis Argüello, se van a reunir con dos de los líderes de la asociación ‘Infancia robada’ de víctimas de abusos. Vale más tarde… pero ¿será suficiente el gesto, que tanto ha tardado en escenificarse? ¿Qué resultados concretos va a dar?

Al encuentro van a ir, por parte de las víctimas, Juan Cuatrecasas, padre del niño abusado en el colegio Gaztelueta del Opus Dei, y Javier, una víctima de Ramos Gordon, el cura abusador de La Bañeza, en la diócesis de Astorga.

Y seguramente las víctimas les pedirán a los obispos explicaciones de la distancia mantenida, hasta ahora, por la Iglesia, así como acompañamiento y decisiones concretas.

Entre ellas, que las víctimas pasen a formar parte de la Comisión antiabusos del episcopado y que salgan de ella tanto el presidente de la misma, el obispo de Astorga monseñor Menéndez, como Silverio Nieto, asesor jurídico de la CEE y el hombre que engañó a Juan Cuatrecasas.

Y es que, como casi siempre, nuestra jerarquía llega tarde y a remolque. Mientras los grandes episcopales mundiales, desde USA a Alemania, pasando por Francia o Irlanda, han hecho los deberes, para intentar hacer frente al cáncer con metástasis aguda de la pederastia del clero, el episcopado español seguía negando, hasta anteayer, la magnitud del problema, mientras arremetía contra los medios de comunicación, que están destapando los casos.

Lo de la ‘campaña orquestada’ y lo de ‘matar al mensajero’ es una cantinela recurrente entre nuestros obispos. La jerarquía española, como decía recientemente el jesuita Hans Zollner en Madrid, parece convencida de que la de los abusos es una tormenta de verano y, por eso, su actitud ante ella es esconderse y esperar a que pase.

Por miedo a los medios, por incomodidad ante los abusos y porque la mayoría de los prelados han tenido casos en sus diócesis, pero han hecho la vista gorda ante ellos, han mirado para otro lado o los han solucionado a escondidas, pagando dinero a las víctimas.

Por eso, la Conferencia episcopal se niega a facilitar a las autoridades civiles la lista de abusadores o el número de abusos. No por mala voluntad ni por no querer colaborar, sino, simplemente, porque no la tienen. 

Los casos los resolvía cada obispo en secreto, como en confesión y se tapaban tanto que no dejaban rastro. Ni siquiera los registraban en los archivos ni se anotaba nada ni se daba cuenta a la congregación vaticana de Doctrina de la Fe, encargada de estos temas. Y es que la jerarquía española sigue anclada en las viejas inercias. 

Porque la antigua mentalidad sobre los abusos consistía en banalizar el problema: “No es para tanto, otros son peores que nosotros, un joven abusado olvida pronto o, incluso, pudo haberle gustado”. Cambiar esa vieja mentalidad exige, por un lado, reconocer el problema y, por el otro, obediencia a Roma.

Nuestros obispos que, en otros tiempos, como decía Tarancón, tenían “tortícolis de tanto mirar a Roma”, ahora no están aplicando ni el derecho canónico, en cuyas normas está clara la defensa de las víctimas y el castigo de los abusadores ni las nuevas normas del Papa Francisco y, mucho menos, el Evangelio.

“Al que escandalizara a uno de estos pequeños… más le valiera atarse una rueda de molino al cuello y arrojarse al mar” (Mt. 18,5). ¿Hacen falta más leyes que ésa?

Pero, por ahora, la jerarquía española está sorda, no sabe lo que es una víctima ni lo quiere saber. Aunque, últimamente, presionada por la opinión pública y por el propio Vaticano, está haciendo algunos tímidos intentos de acercarse a ellas.

Como es lógico, el Papa está muy preocupado por esta actitud de los obispos españoles y les está pidiendo encarecidamente que acojan, escuchen y empaticen con las víctimas. Que las coloquen en el centro.

Que palpen el dolor de unas vidas rotas para siempre, desequilibradas psicológicamente o arruinadas por las drogas. Sin salida, sin futuro. Pasar de torearlas, de ningunearlas y de minimizar sus quejas, a compartirlas, a asumirlas, a rezarlas y a repararlas.

Y, en la reparación, se va a jugar el futuro de la Iglesia española. Porque se están preparando bufetes especializados de abogados en España y las diócesis van a empezar a recibir una cascada inmensa de querellas y reclamaciones.

Con peticiones de resarcimiento enorme. Como en Estados Unidos, donde varias diócesis quebraron para poder pagar a las víctimas de los abusos del clero.

El ‘a la fuerza ahorcan’ es una máxima que, desgraciadamente, suele cumplirse a menudo en la Iglesia española que, en el caso de los abusos, se prevé que tenga que desembolsar tales cantidades de dinero, que muchas diócesis se verán obligadas a vender sus palacios episcopales o sus curias diocesanas para hacerles frente.

Sobre todo, si se amplía el plazo de prescripción de los abusos y a la mayoría de los obispos se les pueda inculpar, entonces, por encubridores.

Por lo tanto, en este caso, parece que la salvación de la Iglesia española vendrá de fuera, en forma de demandas millonarias, interpuestas por bufetes especializados, una vez que, además, las víctimas están perdiendo el miedo y la vergüenza social, para asociarse y desenmascarar a sus abusadores, que les han arruinado la vida, el cuerpo y el alma.

Porque, como es lógico, la mayoría de los abusados pierde la fe y se convierten en enemigos declarados de la institución.

Porque, además, los expertos prevén que la explosión de denuncias se producirá los próximos años. En toda España y, especialmente en Andalucía, donde proliferan los casos de sacerdotes homosexuales muy desmadrados, que, a veces, abusan de menores, y diócesis corrompidas.

“Ya se cansarán de denunciar El País y El Periódico”, suelen decir algunos obispos, que no acaban de asumir el problema y que siguen pensando que son “padres que tienen que defender a sus hijos, curas, aunque sean sacerdotes descarriados”.

Una actitud propia de una jerarquía autorreferencial, sorda y profundamente desobediente al Papa.

Francisco lo sabe y la inquietud en el Vaticano respecto a los obispos españoles es enorme por su actitud pasiva ante los abusos. Los obispos están como sonados, como un boxeador a punto del KO, refugiados en sus pequeños reinos de taifas, remando contracorriente, en la época de la información globalizada de las redes.

Por eso, el enviado extraoficial del Papa, el jesuita alemán Hans Zollner, presidente de la Comisión para la Protección de los Menores, vino recientemente a Madrid, a traerles un recado a los obispos: que no pueden seguir con la técnica del avestruz, que tienen que escuchar y acoger a las víctimas y aplicar las leyes del derecho canónico y del Evangelio.

Y si no lo hacen y con rapidez, Roma invita a los laicos a ponerse al frente y suplirlos en esta tarea.

Las víctimas buscan en la Iglesia empatía y cercanía. Esa es la cara que buscan y no la encuentran en la Iglesia. Es muy triste decirlo pero la gente no encuentra esa misericordia en los que proclaman el Evangelio. Tenemos que cambiar de actitud”, pidió el jesuita, convertido casi en un profeta indignado, en su reciente conferencia en la Universidad de Comillas.

Por eso, ante la falta evidente de iniciativa de “los líderes de la Iglesia”, el jesuita invitó a las bases, a los católicos de a pie “a actuar y crear centros de escucha”para las víctimas de abusos. Porque, a su juicio, “si hay un buen nivel de escucha en la base, los líderes de la Iglesia no tendrán otra opción que seguir sus pasos”, concluyó.

https://www.religiondigital.org/espana/explosion-Espana-conllevara-economica-eclesiasticas-abusos-vaticano-papa_0_2102489768.html

 


“La llamada del Señor no es una intromisión de Dios en nuestra libertad”. Mensaje Jornada Mundial de oración por las vocaciones 2019

marzo 11, 2019

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La vocación es una invitación a seguir a Jesús por el camino que ha pensado para nosotros, para nuestra felicidad y para el bien de los que nos rodean.

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“La llamada del Señor no es una intromisión de Dios en nuestra libertad; no es una “jaula” o un peso que se nos carga encima”

“Es la iniciativa amorosa con la que Dios viene a nuestro encuentro y nos invita a entrar en un gran proyecto, del que quiere que participemos”

Por RD/Vatican News

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“La valentía de arriesgar por la promesa de Dios” es el título del Mensaje del Papa hecho público hoy para la 56ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que este año se celebra el domingo 12 de mayo.

En el Mensaje, con fecha  31 de enero, Memoria de San Juan Bosco, Francisco retoma como punto de reflexión lo que compartió con los jóvenes en Panamá en la 34ª Jornada Mundial de la Juventud en el país centroamericano, precisando que este evento junto a la “fructífera experiencia del Sínodo dedicado a los jóvenes” del mes de octubre, ayudaron a “que la Iglesia prestase más atención a la voz del Espíritu y también a la vida de los jóvenes, a sus interrogantes, al cansancio que los sobrecarga y a las esperanzas que albergan”.

Texto completo del mensaje del Papa Francisco

Queridos hermanos y hermanas:

Después de haber vivido, el pasado octubre, la vivaz y fructífera experiencia del Sínodo dedicado a los jóvenes, hemos celebrado recientemente la 34ª Jornada Mundial de la Juventud en Panamá. Dos grandes eventos, que han ayudado a que la Iglesia prestase más atención a la voz del Espíritu y también a la vida de los jóvenes, a sus interrogantes, al cansancio que los sobrecarga y a las esperanzas que albergan.

Quisiera retomar lo que compartí con los jóvenes en Panamá, para reflexionar en esta Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones sobre cómo la llamada del Señor nos hace portadores de una promesa y, al mismo tiempo, nos pide la valentía de arriesgarnos con él y por él.

Me gustaría considerar brevemente estos dos aspectos, la promesa y el riesgo, contemplando con vosotros la escena evangélica de la llamada de los primeros discípulos en el lago de Galilea (Mc 1,16-20).

Dos parejas de hermanos –Simón y Andrés junto a Santiago y Juan–, están haciendo su trabajo diario como pescadores. En este trabajo arduo aprendieron las leyes de la naturaleza y, a veces, tuvieron que desafiarlas cuando los vientos eran contrarios y las olas sacudían las barcas. En ciertos días, la pesca abundante recompensaba el duro esfuerzo, pero otras veces, el trabajo de toda una noche no era suficiente para llenar las redes y regresaban a la orilla cansados y decepcionados.

Estas son las situaciones ordinarias de la vida, en las que cada uno de nosotros ha de confrontarse con los deseos que lleva en su corazón, se esfuerza en actividades que confía en que sean fructíferas, avanza en el “mar” de muchas posibilidades en busca de la ruta adecuada que pueda satisfacer su sed de felicidad.

A veces se obtiene una buena pesca, otras veces, en cambio, hay que armarse de valor para pilotar una barca golpeada por las olas, o hay que lidiar con la frustración de verse con las redes vacías.

Como en la historia de toda llamada, también en este caso se produce un encuentro. Jesús camina, ve a esos pescadores y se acerca… Así sucedió con la persona con la que elegimos compartir la vida en el matrimonio, o cuando sentimos la fascinación de la vida consagrada: experimentamos la sorpresa de un encuentro y, en aquel momento, percibimos la promesa de una alegría capaz de llenar nuestras vidas.

Así, aquel día, junto al lago de Galilea, Jesús fue al encuentro de aquellos pescadores, rompiendo la «parálisis de la normalidad» (Homilía en la 22ª Jornada Mundial de la Vida Consagrada, 2 febrero 2018). E inmediatamente les hizo una promesa: «Os haré pescadores de hombres» (Mc 1,17).

La llamada del Señor, por tanto, no es una intromisión de Dios en nuestra libertad; no es una “jaula” o un peso que se nos carga encima. Por el contrario, es la iniciativa amorosa con la que Dios viene a nuestro encuentro y nos invita a entrar en un gran proyecto, del que quiere que participemos, mostrándonos en el horizonte un mar más amplio y una pesca sobreabundante.

El deseo de Dios es que nuestra vida no acabe siendo prisionera de lo obvio, que no se vea arrastrada por la inercia de los hábitos diarios y no quede inerte frente a esas elecciones que podrían darle sentido. El Señor no quiere que nos resignemos a vivir la jornada pensando que, a fin de cuentas, no hay nada por lo que valga la pena comprometerse con pasión y extinguiendo la inquietud interna de buscar nuevas rutas para nuestra navegación.

Si alguna vez nos hace experimentar una “pesca milagrosa”, es porque quiere que descubramos que cada uno de nosotros está llamado –de diferentes maneras–, a algo grande, y que la vida no debe quedar atrapada en las redes de lo absurdo y de lo que anestesia el corazón.

En definitiva, la vocación es una invitación a no quedarnos en la orilla con las redes en la mano, sino a seguir a Jesús por el camino que ha pensado para nosotros, para nuestra felicidad y para el bien de los que nos rodean.

Por supuesto, abrazar esta promesa requiere el valor de arriesgarse a decidir. Los primeros discípulos, sintiéndose llamados por él a participar en un sueño más grande, «inmediatamente dejaron sus redes y lo siguieron» (Mc 1,18).

Esto significa que para seguir la llamada del Señor debemos implicarnos con todo nuestro ser y correr el riesgo de enfrentarnos a un desafío desconocido; debemos dejar todo lo que nos puede mantener amarrados a nuestra pequeña barca, impidiéndonos tomar una decisión definitiva; se nos pide esa audacia que nos impulse con fuerza a descubrir el proyecto que Dios tiene para nuestra vida.

En definitiva, cuando estamos ante el vasto mar de la vocación, no podemos quedarnos a reparar nuestras redes, en la barca que nos da seguridad, sino que debemos fiarnos de la promesa del Señor.

Me refiero sobre todo a la llamada a la vida cristiana, que todos recibimos con el bautismo y que nos recuerda que nuestra vida no es fruto del azar, sino el don de ser hijos amados por el Señor, reunidos en la gran familia de la Iglesia.

Precisamente en la comunidad eclesial, la existencia cristiana nace y se desarrolla, sobre todo gracias a la liturgia, que nos introduce en la escucha de la Palabra de Dios y en la gracia de los sacramentos; aquí es donde desde la infancia somos iniciados en el arte de la oración y del compartir fraterno.

La Iglesia es nuestra madre, precisamente porque nos engendra a una nueva vida y nos lleva a Cristo; por lo tanto, también debemos amarla cuando descubramos en su rostro las arrugas de la fragilidad y del pecado, y debemos contribuir a que sea siempre más hermosa y luminosa, para que pueda ser en el mundo testigo del amor de Dios.

La vida cristiana se expresa también en esas elecciones que, al mismo tiempo que dan una dirección precisa a nuestra navegación, contribuyen al crecimiento del Reino de Dios en la sociedad.

Me refiero a la decisión de casarse en Cristo y formar una familia, así como a otras vocaciones vinculadas al mundo del trabajo y de las profesiones, al compromiso en el campo de la caridad y de la solidaridad, a las responsabilidades sociales y políticas, etc.

Son vocaciones que nos hacen portadores de una promesa de bien, de amor y de justicia no solo para nosotros, sino también para los ambientes sociales y culturales en los que vivimos, y que necesitan cristianos valientes y testigos auténticos del Reino de Dios.

En el encuentro con el Señor, alguno puede sentir la fascinación de la llamada a la vida consagrada o al sacerdocio ordenado. Es un descubrimiento que entusiasma y al mismo tiempo asusta, cuando uno se siente llamado a convertirse en “pescador de hombres” en la barca de la Iglesia a través de la donación total de sí mismo y empeñándose en un servicio fiel al Evangelio y a los hermanos.

Esta elección implica el riesgo de dejar todo para seguir al Señor y consagrarse completamente a él, para convertirse en colaboradores de su obra.

Muchas resistencias interiores pueden obstaculizar una decisión semejante, así como en ciertos ambientes muy secularizados, en los que parece que ya no hay espacio para Dios y para el Evangelio, se puede caer en el desaliento y en el «cansancio de la esperanza» (Homilía en la Misa con sacerdotes, personas consagradas y movimientos laicos, Panamá, 26 enero 2019).

Y, sin embargo, no hay mayor gozo que arriesgar la vida por el Señor. En particular a vosotros, jóvenes, me gustaría deciros: No seáis sordos a la llamada del Señor. Si él os llama por este camino no recojáis los remos en la barca y confiad en él.

No os dejéis contagiar por el miedo, que nos paraliza ante las altas cumbres que el Señor nos propone. Recordad siempre que, a los que dejan las redes y la barca para seguir al Señor, él les promete la alegría de una vida nueva, que llena el corazón y anima el camino.

Queridos amigos, no siempre es fácil discernir la propia vocación y orientar la vida de la manera correcta. Por este motivo, es necesario un compromiso renovado por parte de toda la Iglesia –sacerdotes, religiosos, animadores pastorales, educadores– para que se les ofrezcan, especialmente a los jóvenes, posibilidades de escucha y de discernimiento.

Se necesita una pastoral juvenil y vocacional que ayude al descubrimiento del plan de Dios, especialmente a través de la oración, la meditación de la Palabra de Dios, la adoración eucarística y el acompañamiento espiritual.

Como se ha hablado varias veces durante la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, debemos mirar a María. Incluso en la historia de esta joven, la vocación fue al mismo tiempo una promesa y un riesgo. Su misión no fue fácil, sin embargo no permitió que el miedo se apoderara de ella.

Su sí «fue el “sí” de quien quiere comprometerse y el que quiere arriesgar, de quien quiere apostarlo todo, sin más seguridad que la certeza de saber que era portadora de una promesa. Y yo les pregunto a cada uno de ustedes. ¿Se sienten portadores de una promesa? ¿Qué promesa tengo en el corazón para llevar adelante?

María tendría, sin dudas, una misión difícil, pero las dificultades no eran una razón para decir “no”. Seguro que tendría complicaciones, pero no serían las mismas complicaciones que se producen cuando la cobardía nos paraliza por no tener todo claro o asegurado de antemano» (Vigilia con los jóvenes, Panamá, 26 enero 2019).

En esta Jornada, nos unimos en oración pidiéndole al Señor que nos descubra su proyecto de amor para nuestra vida y que nos dé el valor para arriesgarnos en el camino que él ha pensado para nosotros desde la eternidad.

Vaticano, 31 de enero de 2019, Memoria de san Juan Bosco.

FRANCISCO

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Francisco: “El Reino de Dios no se instaura en el mundo con la violencia”

marzo 6, 2019

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El Papa Francisco reza por una mujer que muestra su necesidad: “Tengo un cáncer terminal y he venido desde Brasil para recibir tu bendición”.

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Francisco: “El Reino de Dios no se instaura en el mundo con la violencia”

“Su estilo de propagación es la mansedumbre” 

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Lo dijo el Papa en la audiencia general que ha tenido lugar esta mañana en la Plaza de San Pedro donde el Santo Padre, prosiguiendo el ciclo de catequesis sobre el Padre nuestro, se ha centrado en el tema “Venga a nosotros tu reino” (Pasaje bíblico: Evangelio de San Mateo  13, 31-32).

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Catequesis del Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Cuando rezamos el “Padre nuestro”, la segunda invocación con la que nos dirigimos a Dios es “venga a nosotros tu Reino” (Mt 6, 10). Después de rezar para que su nombre sea santificado, el creyente expresa el deseo de que se acelere la venida de su Reino.

Este deseo brotó, por así decirlo, desde el corazón mismo de Cristo, que comenzó su predicación en Galilea proclamando: “El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva “(Mc 1,15). Estas palabras no son en absoluto una amenaza, al contrario, son un anuncio feliz, un mensaje de alegría.

Jesús no quiere empujar a la gente a que se convierta sembrando el temor del juicio inminente de Dios o el sentimiento de culpa por el mal cometido. Jesús no hace proselitismo: simplemente anuncia. Al contrario, lo que Él trae es la Buena Nueva de la salvación, y a partir de ella llama a convertirse.

Todos están invitados a creer en el “evangelio”: el señorío de Dios se ha acercado a sus hijos. Esto es el Evangelio: el señorío de Dios se ha acercado a sus hijos. Y Jesús anuncia esta maravilla, esta gracia: Dios, el Padre, nos ama, está cerca de nosotros y nos enseña a caminar por el camino de la santidad.

Los signos de la venida de este Reino son múltiples, y todos son positivos. Jesús comienza su ministerio cuidando a los enfermos, tanto en el cuerpo como en el espíritu, de aquellos que vivían una exclusión social, -por ejemplo, los leprosos- de los pecadores mirados con desprecio por todos, también por los que eran más pecadores que ellos, pero se hacían pasar por justos.

Y  Jesús ¿cómo les llama? “Hipócritas”. El mismo Jesús indica estos signos, los signos del Reino de Dios: “Los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, y se anuncia a los pobres la Buena Nueva ” (Mt 11, 5).

“¡Venga a nosotros tu Reino!”, repite con insistencia el cristiano cuando reza el “Padre nuestro”. Jesús ha venido. Pero el mundo todavía está marcado por el pecado, poblado por tanta gente que sufre, por personas que no se reconcilian y no perdonan, por guerras y por tantas formas de explotación; pensemos en la trata de niños, por ejemplo. Todos estos hechos son una prueba de que la victoria de Cristo aún no se actuado completamente: muchos hombres y mujeres todavía viven con el corazón cerrado.

Es sobre todo en estas situaciones que la segunda invocación del “Padre Nuestro” brota de los labios del cristiano: “¡Venga a nosotros tu Reino!”. Que es como decir: “¡Padre, te necesitamos!, ¡Jesús, te necesitamos! ¡Necesitamos que en todas partes y para siempre seas Señor entre nosotros!”. “Venga a nosotros tu Reino, ven en medio de nosotros”.

A veces nos preguntamos: ¿por qué este Reino se instaura tan lentamente? Jesús ama hablar de su victoria con el lenguaje de las parábolas. Por ejemplo, dice que el Reino de Dios se asemeja a un campo donde el trigo bueno y la cizaña crecen juntos: el peor error sería querer intervenir inmediatamente extirpando del mundo las que nos parecen malas hierbas. Dios no es como nosotros, Dios tiene paciencia. El Reino de Dios no se instaura en el mundo con la violencia: su estilo de propagación es la mansedumbre (cf. Mt 13, 24-30).

El Reino de Dios es ciertamente una gran fuerza, la más grande que existe, pero no de acuerdo con los criterios del mundo. Por eso nunca parece tener mayoría absoluta. Es como la levadura que se amasa en la harina: aparentemente desaparece, pero es precisamente la que fermenta la masa (cf. Mt 13, 33).

O es como un grano de mostaza, tan pequeño, casi invisible, pero lleva dentro la fuerza explosiva de la naturaleza, y una vez que crece, se convierte en el más grande de todos los árboles del jardín (cf. Mt 13, 31-32).

En este “destino” del Reino de Dios podemos intuir la trama de la vida de Jesús: él también era un signo débil para sus contemporáneos, un evento casi desconocido para los historiadores oficiales de la época. Él mismo se definió como un “grano de trigo” que muere en la tierra, pero solo de esta manera puede dar “mucho fruto” (cf. Jn 12,24).

El símbolo de la semilla es elocuente: un día el campesino la hunde en la tierra (un gesto que parece un entierro), y luego, “duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que él mismo sepa cómo “(Mc 4:27). Una semilla que brota es más obra de Dios que del hombre que la ha sembrado (cf. Mc 4, 27).

Dios siempre nos precede, Dios siempre nos sorprende. Gracias a él después de la noche del Viernes Santo, hay un alba de Resurrección capaz de iluminar de esperanza al mundo entero.

“¡Venga a nosotros tu Reino!”. Sembremos esta palabra en medio de nuestros pecados y fracasos. Regalémosla a las personas que están derrotadas y dobladas por la vida, a los que han saboreado más odio que amor, a los que han vivido días inútiles sin haber entendido nunca por qué.

Regalémosla  a los que han luchado por la justicia, a todos los mártires de la historia, a los que han llegado a la conclusión de que han luchado por nada y de que el mal domina este mundo.

Escucharemos entonces que la oración del “Padre Nuestro” responde. Repetirá por enésima vez esas palabras de esperanza, las mismas que el Espíritu ha puesto como sello de todas las Sagradas Escrituras: ”¡Sí, vengo pronto!“. Amén. Ven, Señor Jesús. Que la gracia del Señor Jesús sea con todos “(Ap 22:20).

Saludos en español

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española provenientes de España y América Latina. En particular saludo a los participantes en el “Encuentro Mundial de Transportistas y Empresarios, sobre Cambio climático, Tráfico humano, Tecnología y Transporte”, organizado por la Academia Pontificia de las Ciencias sociales. Que el estudio de Laudato si’ los ayude a dar pasos significativos de justicia y solidaridad.

Y a todos les deseo un feliz comienzo de Cuaresma, tiempo de conversión y de misericordia: que la oración, la limosna y el ayuno nos ayuden a renovar nuestra vida cristiana, participando en la Pascua del Señor. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

https://infovaticana.com/2019/03/06/francisco-el-reino-de-dios-no-se-instaura-en-el-mundo-con-la-violencia/


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