La crisis migratoria se dispara con la salida de medio millón de venezolanos en tan solo cuatro meses

octubre 8, 2019

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La crisis migratoria venezolana es quizás el fenómeno regional más ignorado por la comunidad internacional. Con respecto a la población de Venezuela, representa una huída de casi el 15% de los ciudadanos.

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La crisis migratoria se dispara con la salida de medio millón de venezolanos en tan solo cuatro meses

Por Gabriela Ponte. Madrid

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La crisis migratoria venezolana es quizás el fenómeno regional más ignorado por la comunidad internacional. En escasos cuatro meses, el ritmo acelerado de inmigrantes y refugiados venezolanos que huyen de su país ha aumentado de 4 millones a 4,6 millones, y las proyecciones esperan que para finales de año se alcance la cifra de cinco millones de desplazados. Con respecto a la población de Venezuela, representa una huída de casi el 15% de los ciudadanos.

Una cifra alarmante para un país que, como menciona el coordinador de la crisis migratoria venezolana en la Organización de Estados Americanos (OEA), David Smolansky, no atraviesa por una guerra ni una catástrofe natural.

Según los últimos datos recabados por la OEA, el país que más acoge venezolanos es Colombia con 1.600.000, seguido por Perú (900.000), Estados Unidos (422.000), Chile (400.000), Ecuador (350.000), Brasil (170.000) y Argentina (150.000). En menor medida, Panamá con 100.000 y México con 70.000 exiliados.

Otros países de Iberoamérica y el Caribe donde han llegado los venezolanos son: República Dominicana (40.000), Guyana (36.000), Costa Rica (30.000), Curazao (26.000), Canadá (22.000), Aruba (16.000), Uruguay (10.000) y Bolivia (10.000).

España, por su parte, es el país con la comunidad más grande de venezolanos fuera del continente americano, con al menos 300.00.

Para frenar este éxodo descalabrado de venezolanos, nueve países de la región han colocado restricciones para entrar a su territorio. Desde la tenencia de un pasaporte en vigor hasta un visado de entrada que puede costar entre 50 y 100 dólares. Algo impensable para una población cuyo salario mínimo ronda apenas los tres dólares. Ante este tipo de medidas, son muchos los que arriesgan su vida cruzando pasos fronterizos ilegales.

Ecuador, Perú, Chile, Trinidad y Tobago, Guatemala, El Salvador, Honduras y Panamá solicitan visado y, en unos meses, se sumarían Aruba, Curacao y Bonaire por petición explícita de Países Bajos.

Si bien en 2015 Europa se vio desbordada por la crisis de refugiados sirios (llegaron alrededor de 6,3 millones), el continente americano no da abasto para seguir recibiendo venezolanos que cruzan fronteras caminando por la falta de alimentos, medicinas y oportunidades.

Diariamente 5.000 venezolanos atraviesan a pie la frontera colombo-venezolana y desde allí continúan su recorrido hasta Perú, Ecuador, Chile o Argentina.

Apenas 1,8 millones de venezolanos disfrutan de protección temporal con acceso a la salud, educación y oportunidades en los mercados laborales. El resto se encuentra en situación irregular en los países de acogida.

https://www.abc.es/internacional/abci-crisis-migratoria-dispara-salida-medio-millon-venezolanos-solo-cuatro-meses-201910071309_noticia.html


El maná de cada día, 7.10.19

octubre 7, 2019

Lunes de la 27ª semana de Tiempo Ordinario

Nuestra Señora, La Virgen del Rosario

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En el Rosario, miententras suplicamos a María, Ella intercede por nosotros ante su HIjo

En el Rosario, mientras suplicamos a María, Ella intercede por nosotros ante su propio Hijo

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Antífona de entrada: Lc 1. 28. 42

Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.


Oración colecta

Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos por su pasión y su cruz, y con la intercesión de la Virgen María, a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA: Jonás 1, 1–2,1.11

Jonás, hijo de Amitai, recibió la palabra del Señor: «Levántate y vete a Nínive, la gran ciudad, y proclama en ella: “Su maldad ha llegado hasta mí.”»

Se levantó Jonás para huir a Tarsis, lejos del Señor; bajó a Jafa y encontró un barco que zarpaba para Tarsis; pagó el precio y embarcó para navegar con ellos a Tarsis, lejos del Señor.

Pero el Señor envió un viento impetuoso sobre el mar, y se alzó una gran tormenta en el mar, y la nave estaba a punto de naufragar. Temieron los marineros, e invocaba cada cual a su dios. Arrojaron los pertrechos al mar, para aligerar la nave, mientras Jonás, que había bajado a lo hondo de la nave, dormía profundamente.

El capitán se le acercó y le dijo: «¿Por qué duermes? Levántate e invoca a tu Dios; quizá se compadezca ese Dios de nosotros, para que no perezcamos.»

Y decían unos a otros: «Echemos suertes para ver por culpa de quién nos viene esta calamidad.»

Echaron suertes, y la suerte cayó sobre Jonás. Le interrogaron: «Dinos, ¿por qué nos sobreviene esta calamidad? ¿Cuál es tu oficio? ¿De dónde vienes? ¿Cuál es tu país? ¿De qué pueblo eres?»

Él les contestó: «Soy un hebreo; adoro al Señor, Dios del cielo, que hizo el mar y la tierra firme.»

Temieron grandemente aquellos hombres y le dijeron: «¿Qué has hecho?» Pues comprendieron que huía del Señor, por lo que él había declarado.

Entonces le preguntaron: «¿Qué haremos contigo para que se nos aplaque el mar?» Porque el mar seguía embraveciéndose.

Él contestó: «Levantadme y arrojadme al mar, y el mar se aplacará; pues sé que por mi culpa os sobrevino esta terrible tormenta.»

Pero ellos remaban para alcanzar tierra firme, y no podían, porque el mar seguía embraveciéndose. Entonces invocaron al Señor, diciendo: «¡Ah, Señor, que no perezcamos por culpa de este hombre, no nos hagas responsables de una sangre inocente! Tú eres el Señor que obras como quieres.»

Levantaron, pues, a Jonás y lo arrojaron al mar; y el mar calmó su cólera. Y temieron mucho al Señor aquellos hombres. Ofrecieron un sacrificio al Señor y le hicieron votos. El Señor envió un gran pez a que se comiera a Jonás, y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches seguidas. El Señor dio orden al pez, y vomitó a Jonás en tierra firme.


SALMO: Jon 2, 3.4.5.8

Sacaste mi vida de la fosa, Señor.

En mi aflicción clamé al Señor y me atendió; desde el vientre del abismo pedí auxilio, y escuchó mi clamor.

Me arrojaste a lo profundo en alta mar, me rodeaban las olas, tus corrientes y tu oleaje pasaban sobre mí.

Yo dije: «Me has arrojado de tu presencia; quién pudiera ver de nuevo tu santo templo.»

Cuando se me acababan las fuerzas me acordé del Señor; llegó hasta ti mi oración, hasta tu santo templo.


Aclamación antes del Evangelio: Jn 13, 34

Os doy un mandamiento nuevo -dice el Señor-: que os améis unos a otros, como yo os he amado.


EVANGELIO: Lucas 10, 25-37

En aquel tiempo, se presentó un maestro de la Ley y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?»

Él le dijo: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?»

Él contestó: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo.»

Él le dijo: «Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida.»

Pero el maestro de la Ley, queriendo justificarse, preguntó a Jesús: «¿Y quién es mi prójimo?»

Jesús dijo: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo.

Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: “Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta.” ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?»

Él contestó: «El que practicó la misericordia con él.»

Díjole Jesús: «Anda, haz tú lo mismo.»


Antífona de comunión: Lc 1, 31

Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.

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7 de Octubre
Nuestra Señora, la Virgen del Rosario

Esta conmemoración fue instituida por el papa san Pío V en el día aniversario de la victoria obtenida por los cristianos en la batalla naval de Lepanto (1571), victoria atribuida a la Ma­dre de Dios, invocada por la oración del rosario.

La celebración de este día es una invitación para todos a meditar los misterios de Cristo, en compañía de la Virgen María, que estuvo asocia­da de un modo especialísimo a la encarnación, la pasión y la gloria de la resurrección del Hijo de Dios.

Conviene meditar los misterios de salvación

De los sermones de san Bernardo, abad

El Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. ¡La fuente de la sabiduría, la Palabra del Padre en las alturas! Esta Palabra, por tu mediación, Virgen santa, se hará carne, de manera que el mismo que afirma: Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí podrá afirmar igualmente: Yo salí de Dios, y aquí estoy.

En el principio –dice el Evangelio– ya existía la Palabra. Manaba ya la fuente, pero hasta entonces sólo dentro de sí misma. Y continúa el texto sagrado: Y la Palabra estaba junto a Dios, es decir, morando en la luz inaccesible; y el Señor decía desde el principio: Mis designios son de paz y no de aflicción.

Pero tus designios están escondidos en ti, y nosotros no los conocemos; porque ¿quién había penetrado la mente del Señor?, o ¿quién había sido su consejero?

Pero llegó el momento en que estos designios de paz se convirtieron en obra de paz: La Palabra se hizo carne y ha acampado ya entre nosotros; ha acampado, ciertamente, por la fe en nuestros corazones, ha acampado nuestra memoria, ha acampado en nuestro pensamiento y desciende hasta la misma imaginación.

En efecto, ¿qué idea de Dios hubiera podido antes formarse el hombre que no fuese un ídolo fabricado por su corazón? Era incomprensible e inaccesible, invisible y superior a todo pensamiento humano; pero ahora ha querido ser comprendido, visto, accesible a nuestra inteligencia.

¿De qué modo?, te preguntarás. Pues yaciendo en un pesebre, reposando en el regazo virginal, predicando en la montaña, pasando la noche en oración; o bien pendiente de la cruz, en la lividez de la muerte, libre entre los muertos y dominando sobre el poder de la muerte, como también resucitando al tercer día y mostrando a los apóstoles la marca de los clavos, como signo de victoria, y subiendo finalmente, ante la mirada de ellos, hasta lo más íntimo de los cielos.

¿Hay algo de esto que no sea objeto de una verdadera, piadosa y santa meditación? Cuando medito en cualquiera de estas cosas, mi pensamiento va hasta Dios y, a través de todas ellas, llego hasta mi Dios. A esta meditación la llamo sabiduría, y para mí la prudencia consiste en ir saboreando en la memoria la dulzura que la vara sacerdotal infundió tan abundantemente en estos frutos, dulzura de la que María disfruta con toda plenitud en el cielo y la derrama abundantemente sobre nosotros.


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El maná de cada día, 18.9.19

septiembre 18, 2019

Miércoles de la 24ª semana del Tiempo Ordinario

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En Perú, Fiesta de SAN JUAN MACÍAS, religioso dominico (Cf. final de la entrada).
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Grandes son las obras del Señor

Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.



PRIMERA LECTURA: 1 Timoteo 3, 14-16

Aunque espero ir a verte pronto, te escribo esto por si me retraso; quiero que sepas cómo hay que conducirse en la casa de Dios, es decir, en la asamblea de Dios vivo, columna y base de la verdad.

Sin discusión, grande es el misterio que veneramos: Manifestado en la carne, justificado en el Espíritu, contemplado por los ángeles, predicado a los paganos, creído en el mundo, llevado a la gloria.


SALMO 110, 1-2.3-4.5-6

Grandes son las obras del Señor.

Doy gracias al Señor de todo corazón, en compañía de los rectos, en la asamblea. Grandes son las obras del Señor, dignas de estudio para los que las aman.

Esplendor y belleza son su obra, su generosidad dura por siempre; ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso y clemente.

Él da alimento a sus fieles, recordando siempre su alianza; mostró a su pueblo la fuerza de su obrar, dándoles la heredad de los gentiles.


Aclamación antes del Evangelio: Jn 6, 63. 68

Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna.


EVANGELIO: Lucas 7, 31-35

En aquel tiempo, dijo el Señor:

«¿A quién se parecen los hombres de esta generación? ¿A quién los compararemos?

Se parecen a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros: “Tocamos la flauta y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis.”

Vino Juan el Bautista, que ni comía ni bebía, y dijisteis que tenía un demonio; viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Mirad qué comilón y qué borracho, amigo de publicanos y pecadores.”

Sin embargo, los discípulos de la sabiduría le han dado la razón.»


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Papa Francisco: “Pidamos para nosotros, para toda la Iglesia, la gracia de la conversión a la magnanimidad del amor hacia el prójimo”

Vatican Insider

Otra homilía dedicada a los chismes y a las habladurías que “matan”. El Papa Francisco, al comentar el Evangelio en el que se cita la pregunta de Jesús: “¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no te das cuenta de la viga que hay en el tuyo?”, volvió a hablar sobre los que “juzgan al prójimo”.

Palabras dirigidas a todos, que ponen en discusión a todos y que son como una fotografía de las actitudes que viven incluso en los ambientes eclesiásticos y vaticanos.

Jesús, dijo el Papa en la homilía que publicó la Radio Vaticana, después de habernos hablado sobre la humildad, nos habla de su opuesto, “de esa actitud odiosa hacia el prójimo, de ese convertirnos en juez del hermano”.

Usando una “palabra fuerte: hipócrita”. “Los que viven juzgando al prójimo, hablando mal del prójimo -dijo Francisco- son hipócritas, porque no tienen la fuerza, la valentía de ver los propios defectos. El Señor no hace muchos discursos al respecto. Pero después dirá, más adelante, que quien tiene en su corazón un poco de odio en contra del hermano es un homicida…

También lo dice claro el apóstol Juan en su primera Carta: aquel que odia a su hermano camina en las tinieblas; aquel que juzga a su hermano, camina en las tinieblas”.

Entonces, cuando nosotros “juzgamos a nuestros hermanos en nuestro corazón es peor, cuando hablamos de esto con los demás somos cristianos homicidas”. “Un cristiano homicida… Y no lo digo yo, ¿eh?, lo dice el Señor -prosiguió el Papa-.

Y sobre este punto no hay sitio para los matices. Si tú hablas mal del hermano, matas al hermano. Y nosotros, cada vez que lo hacemos, imitamos ese gesto de Caín, el primer homicida de la historia”.

Francisco añadió que en una época en la que se habla sobre guerras y se invoca la paz “es necesario un gesto de conversión por parte nuestra”. Y esta conversión tiene que ver “con la costumbre del chisme”. “Las habladurías -dijo el Papa- siempre van en esta dimensión de la criminalidad. No hay chismes inocentes”.

La lengua, que debería alabar a Dios, continuó, “la usamos para hablar mal del hermano o de la hermana, la usamos para matar a Dios”, la imagen “de Dios en el hermano”.

Después Francisco observó: alguno podrá decir que una persona se merece los chismes. Pero entonces, “¡ve, reza por él! ¡Ve, haz penitencia por él!. Y luego, si es necesario, habla con la persona que puede remediar el problema. ¡Pero no se lo digas a todos!

Pablo fue un pecador fuerte, y dice sobre sí mismo: ‘Primero era un blasfemo, un perseguidor y un violento. Pero me dieron misericordia’. Tal vez ninguno de nosotros blasfema, tal vez. Pero sí alguno de nosotros chismea, es un perseguidor y un violento.

Pidamos para nosotros, para toda la Iglesia, la gracia de la conversión de la criminalidad de los chismes al amor, a la humildad, a la mansedumbre, a la magnanimidad del amor por el prójimo”.


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HOY SE CELEBRA EN PERÚ LA FIESTA DE SAN JUAN MACÍAS, religioso dominico.

REDACCIÓN CENTRAL, 18 Sep. 17 / 12:02 am (ACI).- “El portero de un convento es el espejo de la comunidad”, dijo una vez San Juan Macías al referirse a su servicio en el convento. Su fiesta se celebra cada 18 de septiembre y es llamado el “ladrón del purgatorio” porque rezaba mucho por los difuntos.

San Juan Macías nació en España en 1585, (en Ribera del Fresno, Badajoz). Siendo niño, quedó huérfano de padre y madre y quedó bajo el cuidado de un tío suyo que lo hizo trabjar como pastor. Más adelante se embarcó para el “Nuevo Mundo” y pasó por Cartagena, Pasto, Quito hasta que finalmente llegó a Lima.

En la “Ciudad de los reyes” se encontró con San Martín de Porres y se puso al servicio de un ganadero como pastor, sin dejar de rezar el Rosario. Tomó los hábitos en 1622 y más adelante fue designado como portero, donde brindó ayuda y consuelo a los pobres, los enfermos, explotados y oprimidos. Hasta él llegaban personalidades de la nobleza, como el virrey de Lima, para recibir sus consejos.

Recorría las calles de Lima pidiendo limosna para los pobres y cuando no podía salir, enviaba a su burrito, al que había amaestrado.

Cuando ya se acercaba el tiempo de partir a la Casa del Padre, sus hermanos empezaron a preocuparse de lo que sería de sus desvalidos y Juan los tranquilizó diciéndoles: “Con que tengan a Dios, sobra todo lo demás”.

Partió a la casa del Padre en septiembre de 1645 y fue canonizado por Pablo VI en 1975.

Si desea conocer más sobre este santo, también considerado “padre de los pobres”  visite: https://www.aciprensa.com/santos/santo.php?id=622


El maná de cada día, 16.9.19

septiembre 16, 2019

Lunes de la 24ª semana del Tiempo Ordinario



 

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Dilo de palabra, y mi criado quedará sano.



PRIMERA LECTURA: 1 Timoteo 2, 1-8

Ante todo recomiendo que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los constituidos en autoridad, para que podamos vivir una vida tranquila y apacible con toda piedad y dignidad.

Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad.

Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también, que se entregó a sí mismo como rescate por todos.

Este es el testimonio dado en el tiempo oportuno, y de este testimonio –digo la verdad, no miento– yo he sido constituido heraldo y apóstol, maestro de los gentiles en la fe y en la verdad.

Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar elevando hacia el cielo unas manos piadosas, sin ira ni discusiones.


SALMO 27

Salva, Señor, a tu pueblo.

Escucha, Señor, mi súplica cuando te pido ayuda y levanto las manos hacia tu santuario.

El Señor es mi fuerza y mi escudo, en él confía mi corazón; él me socorrió y mi corazón se alegra y le canta agradecido.

El Señor es la fuerza de su pueblo, el apoyo y la salvación de su Mesías. Salva, Señor, a tu pueblo y bendícelo porque es tuyo; apaciéntalo y condúcelo para siempre.


Aclamación antes del Evangelio: Jn 3, 16

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único. Todo el que cree en él tiene vida eterna.


EVANGELIO: Lucas 7, 1-10

En aquel tiempo, cuando terminó Jesús de hablar a la gente, entró en Cafarnaum.

Un centurión tenía enfermo, a punto de morir, a un criado, a quien estimaba mucho. Al oír hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, para rogarle que fuera a curar a su criado.

Ellos presentándose a Jesús, le rogaban encarecidamente: «Merece que se lo concedas porque tiene afecto a nuestro pueblo y nos ha construido la sinagoga.»

Jesús se fue con ellos. No estaba lejos de la casa, cuando el centurión le envió a unos amigos a decirle: «Señor, no te molestes; no soy yo quién para que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir personalmente. Dilo de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes, y le digo a uno: “ve”, y va; al otro: “ven”, y viene; y a mi criado: “haz esto”, y lo hace.»

Al oír esto, Jesús se admiró de él, y, volviéndose a la gente que lo seguía, dijo: «Os digo que ni en Israel he encontrado tanta fe.»

Y al volver a casa, los enviados encontraron al siervo sano.

OBEDIENCIA Y AUTORIDAD

P. Raniero Cantalamessa, ofmcap.

“Con lo que padeció aprendió la obediencia”. Año 2006

Un ilustre exegeta inglés da una interpretación iluminadora del episodio evangélico del centurión: «Yo –dice el centurión– soy un hombre sometido a una autoridad, y tengo soldados a mis órdenes, y digo a uno: ‘Vete’, y va; y a otro: ‘Ven’, y viene; y a mi siervo: ‘Haz esto’, y lo hace» (Lucas 7,8).

Por el hecho de estar sometido, esto es, obediente, a sus superiores y en definitiva al emperador, el centurión puede dar órdenes que tienen detrás la autoridad del emperador en persona; es obedecido por sus soldados porque, a su vez, obedece y está sometido a su superior.

Así –considera– ocurre con Jesús respecto a Dios. Dado que Él está en comunión con Dios y obedece a Dios, tiene detrás de sí la autoridad misma de Dios y por ello puede mandar a su siervo que sane, y sanará; puede mandar a la enfermedad que le abandone, y le abandonará.

Es la fuerza y la sencillez de este argumento lo que arranca la admiración de Jesús y le hace decir que no ha encontrado jamás tanta fe en Israel. Ha entendido que la autoridad de Jesús y sus milagros derivan de su perfecta obediencia al Padre, como Jesús mismo, por lo demás, explica en el Evangelio de Juan: «El que me ha enviado está conmigo: no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada a él» (Juan 8,29).

La obediencia a Dios añade a la potestad la autoridad, o sea, un poder real y eficaz, no sólo nominal o de cargo; por así decir, ontológico, no sólo jurídico.

San Ignacio de Antioquía daba este maravilloso consejo a un colega suyo de episcopado: «Nada se haga sin tu consentimiento, pero tú no hagas nada sin el consentimiento de Dios».

Ello no significa atenuar la importancia de la institución o del cargo, o hacer depender la obediencia del súbdito sólo del grado de potestad espiritual o de autoridad del superior, lo que sería manifiestamente el fin de toda obediencia.

Significa sólo que quien ejerce la autoridad, él, debe apoyarse lo menos posible, o sólo en ultima instancia, en el título o en el cargo que desempeña y lo más posible en la unión de su voluntad con la de Dios, o sea, en su obediencia; el súbdito en cambio no debe juzgar o pretender saber si la decisión del superior es o no conforme a la voluntad de Dios.

Debe presumir que lo es, a menos que se trate de una orden manifiestamente contra la conciencia, como ocurre a veces en el ámbito político, bajo regímenes totalitarios.

Sucede como en el mandamiento del amor. El primer mandamiento es el «primero», porque la fuente y el móvil de todo es el amor de Dios; pero el criterio para juzgar es el segundo mandamiento: «Quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve» (1 Juan 4,20).

Lo mismo se debe decir de la obediencia: si no obedeces a los representantes visibles de Dios en la tierra, ¿cómo puedes decir que obedeces a Dios que está en el cielo?

 


El maná de cada día, 2.9.19

septiembre 2, 2019

Lunes de la 22ª semana de Tiempo Ordinario

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Lo empujaron fuera del pueblo

Lo empujaron fuera del pueblo



PRIMERA LECTURA: 1 Tesalonicenses 4, 13-18

Hermanos, no queremos que ignoréis la suerte de los difuntos para que no os aflijáis como los hombres sin esperanza. Pues si creemos que Jesús ha muerto y resucitado, del mismo modo, a los que han muerto, Dios, por medio de Jesús, los llevará con él.

Esto es lo que os decimos como palabra del Señor: Nosotros, los que vivimos y quedamos para cuando venga el Señor, no aventajaremos a los difuntos.

Pues él mismo, el Señor, cuando se dé la orden, a la voz del arcángel y al son de la trompeta divina, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán en primer lugar. Después nosotros, los que aún vivimos, seremos arrebatados con ellos en la nube, al encuentro del Señor, en el aire. Y así estaremos siempre con el Señor.

Consolaos, pues, mutuamente con estas palabras.

SALMO 95, 1 y 3. 4-5. 11-12a. 12b-13

El Señor llega a regir la tierra.

Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor, toda la tierra. Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones.

Porque es grande el Señor, y muy digno de alabanza, más temible que todos los dioses. Pues los dioses de los gentiles son apariencia, mientras que el Señor ha hecho el cielo.

Alégrese el cielo, goce la tierra, retumbe el mar y cuanto lo llena; vitoreen los campos y cuanto hay en ellos.

Aclamen los árboles del bosque, delante del Señor, que ya llega, ya llega a regir la tierra: regirá el orbe con justicia y los pueblos con fidelidad.


Aclamación antes del Evangelio: Lc 4, 18

El Espíritu del Señor está sobre mí; me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres.



EVANGELIO: Lucas 4, 16-30

En aquel tiempo, fue Jesús a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura.

Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista; para dar libertad a los oprimidos, para anunciar el año de gracia del Señor.» Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó.

Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles: -«Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.»

Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios. Y decían: -«¿No es éste el hijo de José?»

Y Jesús les dijo: -«Sin duda me recitaréis aquel refrán: “Médico, cúrate a ti mismo Y’; haz también aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún.»

Y añadió: -«Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel habla muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, más que a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos habla en Israel en tiempos de] profeta Elíseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, más que Naamán, el sirio.»

Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.
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LE ARROJARON FUERA DE LA CIUDAD

Impresiona imaginarse a la turba de judíos, que acababa de escuchar en la Sinagoga la lectura del rollo de Isaías, conduciendo a empujones a Jesús, fuera de su ciudad de Nazaret, con intención de despeñarle.

Muchos de ellos habían sido, quizá, compañeros de juego en la infancia, algunos habían sido clientes de José, otros eran maridos de las vecinas que vivían cerca de la casa de María. A todos les pareció una blasfemia oír de labios de Jesús que en Él se estaba cumpliendo aquel pasaje de Isaías que acababa de proclamar.

Pero el Señor no sabe de respetos humanos, de complejos, de verdades a medias, de vueltas y perífrasis para anunciar la verdad, aunque moleste.

Tú y yo, en cambio, somos muy dados a disfrazar y acomodar las cosas, a disimular y camuflar nuestra condición de cristianos, a hablar de Dios sólo donde pueden entendernos y aceptarnos, a rebajar la verdad y diluir nuestra fe para evitar esa sonrisita sarcástica o ese comentario de ridículo y desprecio que tanto hiere nuestro punto de honra.

No se trata de imponer fanáticamente nuestra fe o nuestros criterios cristianos, pero sí de no claudicar ni retroceder ante burlas, críticas o zancadillas que puedan venirnos por nuestro nombre y condición de cristianos.

Vive a Dios y habla de él sin miedos ni complejos, y verás que la verdad siempre está del lado de la victoria. No abras la puerta a esa doble vida que nada tiene de cristiano ni de evangelio, aunque tampoco tú seas profeta bien recibido en tu tierra.

Lañas diarias www.mater-dei.es


El maná de cada día, 29.8.19

agosto 29, 2019

Jueves de la 21ª semana del Tiempo Ordinario

Martirio de San Juan Bautista

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San Juan Bautista

 

Antífona de entrada: Sal 118, 46-47

Comentaré tus preceptos ante los reyes, Señor, y no me avergonzaré; serán mi delicia tus mandatos, que tanto amo.

Oración colecta

Señor, Dios nuestro, tú has querido que san Juan Bautista fuese el precursor del nacimiento y de la muerte de tu Hijo; concédenos, por tu intercesión, que, así como él murió mártir de la verdad y la justicia, luchemos nosotros valerosamente por la confesión de nuestra fe. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA: 1 Tesalonicenses 3, 7-13

Hermanos, nos hemos sentido animados por vuestra fe en medio de todos nuestros aprietos y luchas. Ahora sí que vivimos, sabiendo que os mantenéis fieles al Señor.

¿Cómo podremos dar gracias a Dios por vosotros, por tanta alegría como gozamos delante de Dios por causa vuestra?

Noche y día pedimos insistentemente veros cara a cara y completar lo que falta a vuestra fe.

Que Dios nuestro Padre y nuestro Señor Jesús nos allanen el camino para ir a vosotros.

En cuanto a vosotros, que el Señor os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos, lo mismo que nosotros os amamos a vosotros; y que afiance así vuestros corazones de modo que os presentéis ante Dios, nuestro Padre, santos e irreprochables en la venida de nuestro Señor Jesús con todos sus santos.


SALMO 89, 3-4. 12-13. 14 y 17

Sácianos de tu misericordia, Señor, y estaremos alegres.

Tú reduces al hombre a polvo, diciendo: «Retornad, hijos de Adán.» Mil años en tu presencia son un ayer que pasó; una vela nocturna.

Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato. Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo? Ten compasión de tus siervos.

Por la mañana sácianos de tu misericordia, y toda nuestra vida será alegría y júbilo. Baje a nosotros la bondad del Señor y haga prósperas las obras de nuestras manos. Sí, haga prósperas las obras de nuestras manos.

ALELUYA: Mt 5, 10

Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor.

 

EVANGELIO: Marcos 6, 17-29

En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano.

Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto.

La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea.

La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras, que te lo doy.»

Y le juró: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.»

Ella salió a preguntarle a su madre: «¿Qué le pido?»

La madre le contestó: «La cabeza de Juan, el Bautista.»

Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: «Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista.»

El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.

Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.

Antífona de la comunión: Jn 3, 27. 30

Contestó Juan: Él tiene que crecer y yo tengo que menguar.



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PRECURSOR DEL NACIMIENTO Y DE LA MUERTE DE CRISTO

De las homilías de san Beda el Venerable, presbítero

El santo Precursor del nacimiento, de la predicación y de la muerte del Señor mostró en el momento de la lucha suprema una fortaleza digna de atraer la mirada de Dios, ya que, como dice la Escritura, la gente pensaba que cumplía una pena, pero él esperaba de lleno la inmortalidad.

Con razón celebramos su día natalicio, que él ha solemnizado con su martirio y adornado con el fulgor purpúreo de su sangre; con razón veneramos con gozo espiritual la memoria de aquel que selló con su martirio el testimonio que había dado del Señor.

No debemos poner en duda que san Juan sufrió la cárcel y las cadenas y dio su vida en testimonio de nuestro Redentor, de quien fue precursor, ya que, si bien su perseguidor no lo forzó a que negara a Cristo, sí trató de obligarlo a que callara la verdad; ello es suficiente para afirmar que murió por Cristo.

Cristo, en efecto, dice: Yo soy la verdad; por consiguiente, si Juan derramó su sangre por la verdad, la derramó por Cristo; y él, que precedió a Cristo en su nacimiento, en su predicación y en su bautismo, anunció también con su martirio, anterior al de Cristo, la pasión fuera del Señor.

Este hombre tan eximio terminó, pues, su vida derramando su sangre, después de un largo y penoso cautiverio.

Él, que había evangelizado la libertad de una paz que viene de arriba, fue encarcelado por unos hombres malvados; fue encerrado en la oscuridad de un calabozo aquel que vino a dar testimonio de la luz y a quien Cristo, la luz en persona, dio el título de «lámpara que arde y brilla»; fue bautizado en su propia sangre aquel a quien fue dado bautizar al Redentor del mundo, oír la voz del Padre que resonaba sobre Cristo y ver la gracia del Espíritu Santo que descendía sobre él.

Mas, a él, todos aquellos tormentos temporales no le resultaban penosos, sino más bien leves y agradables, ya que los sufría por causa de la verdad y sabía que habían de merecerle un premio y un gozo sin fin.

La muerte –que de todas maneras había de acaecerle por ley natural– era para él algo apetecible, teniendo en cuenta que la sufría por la confesión del nombre de Cristo y que con ella alcanzaría la palma de la vida eterna. Bien dice el Apóstol: A vosotros se os ha concedido la gracia de estar del lado de Cristo, no sólo creyendo en él, sino sufriendo por él.

El mismo Apóstol explica, en otro lugar, por qué sea un don el hecho de sufrir por Cristo: Los su­frimientos de ahora no pesan lo que la gloria que un día se nos descubrirá.


Estados Unidos: A matar mexicanos

agosto 21, 2019

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La invasión de “mexicanos” es la expresión repetida del actual presidente Trump. Se ha iniciado un “terrorismo” contra todo el que es hispano latino, pero hay una solidaridad fuerte entre todas las personas de buena voluntad, de todas las razas y culturas. Estados Unidos necesita lo mejor. 

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Estados Unidos: a matar mexicanos

Se ha iniciado un “terrorismo” contra todo el que es hispano latino, los niños y las niñas tienen miedo de ir a la escuela. Ya se venden mochilas escolares antibalas. Las misas en español tan numerosas están disminuyendo su asistencia

Los obispos católicos de los Estados Unidos han señalado la cercanía entre las palabras que demonizan a las personas y la violencia contra estas. Llaman la atención de cuidar sus palabras, especialmente a las autoridades y a políticos

Cuando les dicen que se vayan a su país, los hispanos contestan con nobleza, en español y en inglés: “este es nuestro país, bienvenido tú, querido recién llegado”

El Pueblo Hispano Latino “haciendo historia” en la sociedad estadounidense y para el mundo construye una “integración dinámica creciente”. Así, tiene su propia identidad que se va perfeccionando, porque aporta y recibe. Sectores opresores, en su no disimulada incapacidad de construir “integración dinámica”, calumnian al Pueblo Hispano Latino de ser un grupo paralelo, algo totalmente contrario a la realidad

Se ha iniciado un “terrorismo” contra todo el que es hispano latino, pero hay una solidaridad fuerte entre todas las personas de buena voluntad, de todas las razas y culturas. Hay un sano ecumenismo entre los creyentes de diferentes confesiones.

Estados Unidos necesita lo mejor.

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A matar mexicanos viajó un joven estadounidense de raza blanca diez horas desde su ciudad Allen, un suburbio de Dallas, Texas, Estados Unidos, hasta la ciudad de El Paso, Texas, donde mató a 22 personas, de ellas 19 con apellido hispano y 9 de nacionalidad mexicana, e hirió a 26, en una tienda Walmart, el sábado 3 de agosto de este año, 2019.

Así lo confesó satisfecho a la policía cuando se entregó voluntariamente minutos después. Antes dejó redactado un Manifiesto de 4 páginas donde expresaba su ideología de “supremacía blanca” y su decisión de matar contra “la invasión de mexicanos”.

La supremacía blanca es el racismo más crudo. La invasión de mexicanos es la expresión repetida del actual presidente Trump.

El Paso es una ciudad fronteriza con México con una inmensa mayoría de población de origen mexicano, una de las ciudades grandes, más tranquila y segura de Estados Unidos.

Mexicanos, para muchos blancos estadounidenses, son todos los hispanos latinos en este país. Se les ve su piel morena en sus muy variados tonos, desde el muy blanco hasta el muy moreno, y/o tienen apellido en español.

“Aquֵí todos somos mexicanos”, me decía un rubio colombiano de ojos claros de apellido Rodríguez Hernández, y también así me lo afirmaba una amiga de Nicaragua con apellido francés con un color moreno claro.

Hispano y Latino son dos formas que se usan por igual, una u otra o ambas, para designar el mismo grupo de personas que viven en Estados Unidos y han venido de países de América Latina, incluyendo el Caribe y España.

Algunos vinieron de allá, otros ya nacieron aquí y sus antepasados son de allá. Hoy casi la mayoría de los Hispanos Latinos han nacido ya en Estados Unidos. Otros continúan llegando, a muchos les basta viajar en un bus.

Los más hispanos latinos son los méxico-estadounidenses que no han venido de ningún país, sino que son de este país desde cuando sus Estados eran México, antes de que fueran violentamente invadidos por Estados Unidos ¡a mediados del siglo XIX!.

Ellos están en su propia casa, más que un presidente nacido de madre europea y nieto de europeos, casado dos veces con esposas inmigrantes, por tanto con hijos de madre inmigrada.

Matar Hispanos, asesinar Latinos, fue realmente el objetivo de este joven. Fue un acto catalogado como “terrorismo interno”, consciente y satisfactoriamente confesado, en contra de un grupo humano determinado.

Se inició un terrorismo contra los hispanos latinos en Estados Unidos. A los pocos días del acto terrorista en El Paso, otro joven en Missouri se presentó vestido militarmente con una poderosa arma de asalto y una cámara de fotografía. Cuando fue arrestado manifestó satisfecho que intentaba matar a Latinos.

Ya nadie está seguro. Todo lugar les es peligroso, los templos, las escuelas, los parques, las tiendas, sus casas. Los niños y las niñas tienen miedo de ir a la escuela. Ya se venden mochilas escolares antibalas. Las misas en español tan numerosas están disminuyendo su asistencia.

Una mente envenenada y un arma poderosa en las manos es la combinación automática de un acto terrorista. La mente la envenenan ideologías de odio, eficaz herramienta política de algunos. Las armas potentes se consiguen legalmente con total facilidad en Estados Unidos, debido al poder económico de la Asociación Nacional del Rifle que ha logrado hipotecar la conciencia de muchos legisladores.

Invasión hispana a Estados Unidos. Imagen y expresión usada por el presidente Trump e incluida literalmente en el Manifiesto del terrorista de El Paso. Fácilmente expresiones como estas y semejantes, pueden causar odio contra los hispanos en personas racistas que profesan la “supremacía blanca”, y puede impulsarlos a acciones contra estos.

Armados con un arma poderosa, de fácil y autorizada adquisición, por ejemplo un fusil AK 47 con doscientas municiones, están listos para perpetrar una matanza terrorista.

Los grupos de supremacía blanca se han multiplicado en los dos últimos años. Los obispos católicos de los Estados Unidos han señalado la cercanía entre las palabras que demonizan a las personas y la violencia contra estas. Llaman la atención de cuidar sus palabras, especialmente a las autoridades y a políticos. Teólogos y teólogas hispanos latinos también se han pronunciado proféticamente.

La presencia hispana latina en Estados Unidos es muy anterior a la presencia de habla inglesa. Nada tiene de cierto eso de la “invasión hispana”. Los hispanos están en Estados Unidos más de un siglo antes que los de habla inglesa. Ponce de León llegó a la Florida en 1515 el día de Resurrección, de ahí su nombre. Los “pilgrims” -peregrinos- llegan a Plymouth Rock 107 años después, ¡en 1620! En Estados Unidos se habló español más de 100 años antes que el inglés.

Se “caminó” este territorio desde muy pocos años después del descubrimiento de Colón. Hernando de Soto y su gente partieron de La Florida en 1539 para cruzar lo que hoy es Georgia, las Carolinas, Alabama, Louisiana, y descubrió el río Mississippi, cerca del cual murió.

Francisco Vásquez de Coronado y su gente en 1540 penetraron el Suroeste por Arizona, Nuevo México, Oklahoma y Kansas. Fray Juan de Padilla llegó a Kansas en 1542, donde lo martirizaron. Es el primer mártir en estas tierras.

Mártires también dieron su vida en La Florida, en lo que hoy es Tampa, en 1549 los dominicos Luis de Cáncer, Diego de Peñalosa y el hermano Tortosa. Unos años después, 1566, fue martirizado también en La Florida el jesuita Pedro Martínez. En esta misma época Juan Rodríguez “camina” California de sur a norte.

La ciudad de San Agustín, al norte de La Florida, fue fundada en 1565 por Pedro Menéndez, 55 años antes de los “Pilgrims”. Es la primera ciudad, como ciudad, en Estados Unidos. Es el nacimiento de la civilización occidental en este país y fuente inicial del cristianismo en Estados Unidos.

La capilla donde se celebró la Eucaristía tenía un cuadro de Nuestra Señora de La Leche, María dando de mamar al Niño, que aún se conserva allí. Se le consideró el primer santuario mariano de Norteamérica.

La misión El Paso fue fundada en 1659. Los hispanos estaban en estas tierras 500 años antes, 1515-2019, de quienes ahora los quieren expulsar y matar. Cuando les dicen que se vayan a su país, los hispanos contestan con nobleza, en español y en inglés: “este es nuestro país, bienvenido tú, querido recién llegado”.

La “invasión” fue de Estados Unidos a México. A mediados del siglo XIX, 1841, el Águila estadounidense se anexó más de la mitad del territorio mexicano, del Río Grande hacia el norte, casi llegando a Canadá por el Pacífico y muchos Estados del Centro del país.

A la población le cambiaron de país sin moverse, los invadieron. Fue una invasión militar, que no fue suficiente. Dominaron las tierras, pero no a las personas. Estas seguían siendo como lo eran antes, no se dejaban invadir.

El invasor descubrió que la fortaleza le venía a esta población de tres factores. Pusieron todo su poder para destruirles estos tres factores y así lograr subyugarlos. Iban a ser fácil presa.

Los tres factores eran: su forma familiar nuclear y extendida, su lengua el español con su cultura, y su fe religiosa católica. El ataque en los tres frentes fue implacable.

Le favorecía al invasor el hecho decisivo de que los invadidos habían quedado sin líderes ni religiosos ni sociales. Iban a ser presa fácil. Los detalles de esta lucha son impresionantes. No los alcanzamos a enumerar aquí. Estaban desamparados. Fue una época de dolor.

La sociedad los rechazó con avisos de “ni perros, ni mexicanos”. La justicia los condenaba sin oírlos. Las escuelas les castigaban si hablaban español. Los blancos se burlaban de su calor familiar. La misma Iglesia Católica los dejó de su lado en aquella época cuando tanto la necesitaban.

¿Los tres factores desaparecieron? Era lo obvio y lo in-evitable. Pero el resultado fue todo lo contrario al buscado por el invasor. La familia se arraigó más en su calor nuclear. El idioma español y la cultura se enriquecieron envidiablemente. La fe católica se conservó milagrosamente sin curas y sin templos pues no los dejaban entrar.

Lo sorprendente y hasta milagroso fue quiénes lo lograron. Fueron las personas más débiles de este grupo social: Las abuelitas. Ellas defendieron este tesoro, lo salvaron como esencia constitutiva de su pueblo, lo legaron como herencia sagrada jamás negociable.

Con este tesoro tan especial y tan valioso continúa el Pueblo Hispano Latino “haciendo historia” en la sociedad estadounidense y para el mundo. Construye una “integración-dinámica- creciente”. Así, tiene su propia identidad que se va perfeccionando, porque aporta y recibe, y por lo mismo va contribuyendo en la transformación del resto social.

Rechaza la “asimilación” que le exige destruirse para participar. Supera el “ghetto” que, al encerrar, ahoga y enaniza. Se aleja del “paralelismo cultural” que facilita la competencia destructiva.

Sectores opresores, en su no disimulada incapacidad de construir “integración dinámica”, calumnian al Pueblo Hispano Latino de ser un grupo paralelo, algo totalmente contrario a la realidad.

El Pueblo Hispano Latino en Estados Unidos continúa “haciendo historia”, aun en medio de adversidades y de ataques. Su población pasa ya los 60 millones, siendo la minoría mayor en el país. Ya es mayoría en algunos Estados. Su población es la más joven del país.

Su lengua, el español, hace que Estados Unidos sea ya, por población, el segundo país del mundo que habla español, después de México con 126 millones, y antes de Colombia con 48 millones, España con 46 millones y Argentina con 43 millones.

El español no es una “lengua extranjera” en Estados Unidos. En el tratado “Guadalupe Hidalgo”, 2 de febrero de 1848, como final de la invasión armada, el gobierno admitió como idioma oficial el español a la par que el inglés. El español es el segundo idioma más hablado en la política.

Interesante, ya se pronunció todo un discurso en español en el senado, por el senador Tim Kaine, demócrata por Virginia, el 11 de junio del 2013. El Papa Francisco, en su visita a Estados Unidos, pronunció en español su discurso oficial a los obispos del país.

El español es hablado, como lengua propia, por 500 millones. En esta categoría, es el segundo idioma en el mundo, después del mandarín en China.

En lo económico, los Hispanos Latinos son los propietarios del mayor número de pequeñas industrias y comercios en todo el país. Son una fuerza decisiva en lo económico. Varias universidades lo han averiguado y lo han comprobado. “Un día sin mexicanos” es una trágica película que muestra la desgracia que la ausencia de hispanos latinos acarrearía.

El Pueblo Hispano Latino aporta su valor de familia a toda la sociedad. Su hermandad, fraterna y sororal, es compartida.

Su solidaridad es espontánea ante la necesidad, les vale más la persona que el tiempo, en una cultura donde “el tiempo es dinero.” Los ancianos, las abuelitas, son para este Pueblo su mayor riqueza. En lo comunitario, este Pueblo aporta lo mejor.

El Pueblo Hispano Latino es casi la mayoría en la Iglesia Católica. Esta Iglesia ha tratado de reparar su error histórico de su incomprensible rechazo inicial. En su carta pastoral nacional de 1983, los obispos declararon que “el Pueblo hispano es una bendición de Dios para la Iglesia y para la Sociedad en Estados Unidos”.

El Pueblo Hispano Latino de bautizados y bautizadas, ha crecido mucho en su identidad eclesial. En especial a partir de los 70s, cuando en comunión con la Conferencia Nacional de Obispos, ha venido viviendo como “Iglesia Sinodal”, sin esa palabra pero con esa realidad.

Es un modelo de Iglesia que camina con la base, con decenas de miles de bautizadas y bautizados, en consulta, decisiones y acciones compartidas desde abajo.

Han realizado, durante casi 50 años periódicamente, cinco “Encuentros Hispanos Nacionales de Pastoral” con este modelo de Iglesia. Han sido parte esencial los Obispos. Han participado también teólogas y teólogos hispanos de base, religiosas, sacerdotes, diáconos.

Las abuelitas heroicamente salvaron al Pueblo Hispano Latino en Estados Unidos del exterminio de su identidad. María de Guadalupe, la Mamá morena, las acompañó. Ellas lo han seguido acompañando en su difícil y doloroso caminar. Ellas están presentes ahora cuando se ha iniciado un “terrorismo” contra todo el que es hispano latino.

Pero hay una solidaridad fuerte entre todas las personas de buena voluntad, de todas las razas y culturas. Hay un sano ecumenismo entre los creyentes de diferentes confesiones. Estados Unidos necesita lo mejor.

El pueblo hispano latino continúa en su misión histórica de ser fermento de amor de familia, con el amor con el que este Pueblo sabe amar, para bien de este país y del mundo.

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