El maná de cada día, 14.10.17

octubre 14, 2017

Sábado de la 27ª semana del Tiempo Ordinario

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Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen

Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen



PRIMERA LECTURA: Joel 4, 12-21

Así dice el Señor:

«Alerta, vengan las naciones al valle de Josafat: allí me sentaré a juzgar a las naciones vecinas.

Mano a la hoz, madura está la mies; venid y pisad, lleno está el lagar. Rebosan las cubas, porque abunda su maldad.

Turbas y turbas en el valle de la Decisión, se acerca el día del Señor en el valle de la Decisión.

El sol y la luna se oscurecen, las estrellas retiran su resplandor. El Señor ruge desde Sión, desde Jerusalén alza la voz, tiemblan cielo y tierra.

El Señor protege a su pueblo, auxilia a los hijos de Israel.

Sabréis que yo soy el Señor, vuestro Dios, que habita en Sión, mi monte santo. Jerusalén será santa, y no pasarán por ella extranjeros.

Aquel día, los montes manarán vino, los collados se desharán en leche, las acequias de Judá irán llenas de agua, brotará un manantial del templo del Señor, y engrosará el torrente de las Acacias.

Egipto será un desierto, Edom se volverá árida estepa, porque oprimieron a los judíos, derramaron sangre inocente en su país.

Pero Judá estará habitada por siempre, Jerusalén, de generación en generación.

Vengaré su sangre, no quedará impune, y el Señor habitará en Sión.»


SALMO 96, 1-2. 5-6. 11-12

Alegraos, justos, con el Señor.

El Señor reina, la tierra goza, se alegran las islas innumerables. Tiniebla y nube lo rodean, justicia y derecho sostienen su trono.

Los montes se derriten como cera ante el dueño de toda la tierra; los cielos pregonan su justicia, y todos los pueblos contemplan su gloria.

Amanece la luz para el justo, y la alegría para los rectos de corazón. Alegraos, justos, con el Señor, celebrad su santo nombre.


ALELUYA: Lc 11, 28

Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.


EVANGELIO: Lucas 11, 27-28

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a las gentes, una mujer de entre el gentío levantó la voz, diciendo: «Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron.»

Pero él repuso: «Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.»
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ORACIONES A LA MADRE DE JESÚS
P. Francisco Fernández Carvajal

La Virgen nos conduce siempre a su Hijo

Estaba Jesús hablando a la multitud como en tantas ocasiones. Y una mujer del pueblo alzó la voz y gritó: Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron (1).

Jesús se acordaría en aquellos momentos de su Madre y le llegaría muy dentro del Corazón la alabanza de la mujer desconocida. El Señor la debió de mirar complacido y con agradecimiento. «Emocionada en lo más profundo del corazón ante las enseñanzas de Jesús, ante su figura amable, aquella mujer no puede contener su admiración.

En sus palabras reconocemos una muestra genuina de la religiosidad popular siempre viva entre los cristianos a lo largo de la historia» (2). Aquel día comenzó a cumplirse el Magnificat: …me llamarán bienaventurada todas las generaciones. Una mujer, con la frescura del pueblo, había comenzado lo que no terminará hasta el fin de los tiempos.

Jesús, recogiendo la alabanza, hace aún más profundo el elogio a su Madre: Bienaventurados más bien los que escuchan la palabra de Dios y la guardan.

María es bienaventurada, ciertamente, por haber llevado en su seno purísimo al Hijo de Dios y por haberlo alimentado y cuidado, pero lo es aún más por haber acogido con extrema fidelidad la palabra de Dios. «A lo largo de la predicación de Jesús, recogió (María) las palabras con las que su Hijo, situando el Reino más allá de las consideraciones de la carne y de la sangre, proclamó bienaventurados a quienes escuchaban y guardaban la palabra de Dios, como Ella misma lo hacía con fidelidad (cfr. Lc 2, 19; 5 l)» (3).

Este pasaje del Evangelio (4) que se lee en la Misa de hoy nos enseña una excelente forma de alabar y de honrar al Hijo de Dios: venerar y enaltecer a su Madre. A Jesús le llegan muy gratamente los elogios a María. Por eso nos dirigimos muchas veces a Ella con tantas jaculatorias y devociones, con el rezo del Santo Rosario.

«Del mismo modo que aquella mujer del Evangelio –señalaba el Papa Juan Pablo II– lanzó un grito de bienaventuranza y de admiración hacia Jesús y su Madre, así también vosotros, en vuestro afecto y en vuestra devoción, soléis unir siempre a María con Jesús. Comprendéis que la Virgen María nos conduce a su divino Hijo, y que Él escucha siempre las súplicas que se le dirigen a su Madre» (5). La Virgen es la senda más corta para llegar a Cristo y, por Él, a la Trinidad Beatísima.

Honrando a María, siendo de verdad hijos suyos, imitaremos a Cristo y seremos semejantes a Él. «Porque María, habiendo entrado íntimamente en la Historia de la Salvación, une en sí y, en cierta manera, refleja las más grandes exigencias de la fe; mientras es predicada y honrada atrae a los creyentes hacia su Hijo y su sacrificio, y hacia el amor del Padre» (6). Con Ella vamos bien seguros.

1 Lc 11, 27-28. — 2 JUAN PABLO II, Alocución 5-IV-1987. — 3 CONC. VAT. II, Const. Lumen gentium, 58. — 4 Lc 11, 27-28. — 5 JUAN PABLO II, loc. cit. — 6 CONC. VAT., II, loc. cit., 65.

 

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Murió de cáncer con 17 años y una sonrisa tras confiar a Dios su enfermedad: fue su «año más feliz»

octubre 10, 2017

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«Comprendí que Él solo quiere mi felicidad», dejó dicho Davide

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Murió de cáncer con 17 años y una sonrisa tras confiar a Dios su enfermedad: fue su «año más feliz»

Si yo soy feliz, ¿cómo es posible que tú no lo seas?, decía a los que le compadecían.

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Los ojos llenos de esperanza, la voz vibrante de entusiasmo, el corazón lleno de paz: Davide está lleno de luz, tiene una rara belleza. Tiene 17 años y nos cuenta con plácida urgencia su buena nueva: «He vivido el año más hermoso de mi vida, he encontrado la verdadera felicidad. Ahora no temo nada, ni siquiera la muerte, porque tengo siempre al Señor a mi lado».

Al poco tiempo de haber grabado su testimonio en vídeo, el 17 de junio de 2017, Davide subió al Padre tras sufrir indeciblemente por un tumor que le consumió en el arco de un año, ese año. A la mayoría de los que acudieron a su funeral les pareció una fiesta celestial y el sacerdote, en la homilía, lo saludó así: «Davide se entregó por la salvación eterna y la conversión de los jóvenes. Entregó su cuerpo, que se estaba deshaciendo, hasta el final, como un martirio libremente aceptado».

Pero, ¿quién es en realidad Davide?

El testimonio: los puros de corazón verán a Dios

«Soy Davide, un chico de Roma de 17 años»: así se presenta este joven que para hablar de sí mismo no utiliza adornos ni mediaciones, sino que llega a lo esencial como quien sabe que ha nacido para ser testigo. Por este motivo Davide nos habla inmediatamente de ese «Señor que ha venido a salvarme».

Un encuentro infantil, en edad pero sobre todo en el corazón, de una sencillez asombrosa y franca: «Cuando eres pequeño -cuenta- no comprendes por qué se te pide que hagas determinadas elecciones y, por consiguiente, la fe que tienes es una fe inmadura: así me pasó a mí. Al inicio de la adolescencia veía que mis amigos podían hacer muchas cosas que yo, como cristiano, no podía hacer y por esto me sentía limitado, como encerrado en una jaula.

»Pero el Señor vino a salvarme el verano que tenía 12 años. Ese año participé en un campamento de verano con la parroquia. Después de ese campamento me había inscrito en otro al que quería absolutamente ir por muchos motivos. El primero era porque sentía que mi ser cristiano me limitaba y por lo tanto, en este otro campamento, podría hacer lo que quisiera; había decidido que haría todo lo que pudiera».

Davide estaba decidido, pero confió esa decisión a un sacerdote de la parroquia que, libre del temor de no ser suficientemente moderno para este muchacho, con ímpetu le dijo la verdad: «¡No vayas! Confía en mí… aún no estás preparado para gestionar una situación de este tipo».

Davide no estaba en absoluto convencido de lo que el sacerdote le decía, pero éste, consciente de ello, insistió: «El Señor no te pide nunca que hagas un sacrificio sin devolverte cien veces más, verás que te recompensará abundantemente cada sacrificio que hagas».

Pero Davide estaba decidido: iría al campamento. Sin embargo, el padre no cede y le pide que haga una cosa: «Mañana coge la Biblia, reza y lee qué te dice el Señor sobre este hecho en particular de tu vida».

Davide, que aunque era muy joven era también muy serio, a la mañana siguiente abre el texto sagrado y del último capítulo del Libro de Judit lee: «Pasado ese tiempo, cada cual volvió a su casa. También Judit volvió a Betulia y se dedicó a administrar su hacienda. Mientras vivió, fue muy famosa en todo el país».

Al recordar estos episodios, basta mirar a los ojos de Davide para ver lo que realmente ocurrió en su alma en ese instante: «¡Me quedé atónito! ¡Eran las mismas idénticas palabras que me había dicho el sacerdote el día antes! Como Judit, tenía que permanecer en mi casa y, como Judit, por este motivo sería recompensado toda mi vida.

Fue una experiencia muy fuerte y la comprendí: el Señor existía verdaderamente y actuaba verdaderamente en mi vida. Y hablaba verdaderamente a mi vida en particular, a mí personalmente ¡ahora, en ese instante!».

La prueba: como esa noche en Getsemaní

«Hace aproximadamente un año», continúa Davide su testimonio, «recibí una mala noticia: tenía cáncer. Descubrir a la edad de 16 años que tienes cáncer es bastante duro, pero el Señor no me abandonó».

Un día el joven empezó a notar un entumecimiento en una pierna; pensó que era debido al exceso de deporte del último periodo. Sin embargo, el dolor aumenta cada vez más, por la noche no consigue dormir y los analgésicos no tienen casi efecto. «Me llamaron a casa desde el hospital para decirme que tenía que hacerme otra resonancia magnética: los médicos habían visto una especie de masa, creían que podía ser un hematoma, pero tenían que examinarla mejor».

Davide, junto a su familia, amigos y parroquianos empieza a rezar intensamente para que se trate sólo de un hematoma. No es así: el joven tiene un tumor. «Entonces, vale, encajas el golpe y sigues adelante. Y sigues rezando. Rezando siempre, porque sabes que el Señor está. Y entonces pides que el tumor sea benigno y no maligno».

Empiezan cadenas de oración, se ofrecen misas y penitencias. El diagnóstico médico es de los peores: osteosarcoma agresivo con un umbral de dolor máximo.

Pero el muchacho no cede: «Empiezo a rezar para que no haya metástasis, pero cuando recibo los resultados de la siguiente prueba descubro que tengo una metástasis en el pulmón».

A partir de ese momento el mal empieza a avanzar a gran velocidad: en un año lo consume entre dolores y sufrimientos indecibles. Junto a la infausta condena llega también la noche oscura: «Llego casi al punto de enfadarme con Dios -explica el joven-, y le pregunto: Pero, ¿por qué yo rezo por una cosa y Tú haces que suceda otra? ¿Por qué no me quieres ayudar? ¿Por qué me sucede precisamente a mí todo esto? ¿Qué sentido tiene rezar si después sucede exactamente lo contrario de lo que yo desearía que sucediera?”».

A pesar de las grandes dificultades, Davide sigue buscando el consuelo en la Iglesia y no cesa de pedir ayuda a distintos sacerdotes. Un día, uno de ellos lo desafía hasta el fondo: «Davide, confía tu enfermedad a Dios». El joven se niega categóricamente, en su corazón comprende de inmediato que esto significa aceptar la posibilidad de la muerte. Pero al mismo tiempo comprende que es también un desafío de amor: «No tengas miedo -me dice el sacerdote-, porque también Jesús tuvo miedo en Getsemaní: “Señor, si quieres, aparta de mí este cáliz, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya”».

La intercesión de la Madre celestial

«Una noche que estaba ingresado en el hospital para la quimioterapia no conseguía dormir. Mi corazón estaba turbado y sentí la necesidad de rezar. Entonces cogí el rosario que tenía junto a mí y empecé enseguida a sentir una emoción bellísima que me irradiaba el corazón, una emoción muy, muy fuerte.

Era una emoción concreta como puede ser la felicidad, la tristeza, el miedo, la rabia, pero era una emoción totalmente nueva, que no había sentido nunca antes, y era hermosísima: era como sentirse enamorado, en el séptimo cielo, pero más.

Empecé a llorar y no paré durante media hora mientras volvían a mi mente esas palabras: “Confía tu enfermedad a Dios”. E inmediatamente recordé otras palabras: si no consigues confiar la enfermedad reza para conseguirlo.

Comencé a rezar el rosario y, de nuevo, el Señor vino para sorprenderme porque, en cuanto acabé el rosario, cambié totalmente de idea y pasé de estar seguro de no querer confiar mi enfermedad a Dios, a estarlo de que era lo único que quería hacer.

Comprendí en un instante que todos mis proyectos, todas mis ganas de controlar mi vida, eran únicamente una manera de remar contracorriente: el Señor me estaba mostrando cómo mi vida no respondía a mi voluntad, sino a la Suya. Y me lo había mostrado desde el inicio de la enfermedad: yo quería un hematoma y fue un tumor, yo quería que fuera benigno y era maligno, etcétera. Mi vida no estaba en mis manos, mi vida estaba en las Suyas.

A partir de ese momento he vivido literalmente el año más bello de mi vida. Soy verdaderamente feliz y he dejado de temer a la muerte, porque he comprendido realmente que tengo un Dios que sólo quiere mi felicidad. Cualquier cosa, incluso la que pueda parecer más horrible, más fea, si es Su voluntad es la cosa más bella que puede sucedernos».

La Cruz es gloriosa

«El día del Via Crucis -cuenta Davide-, estábamos en casa mirando en directo desde el Coliseo el Via Crucis con el Papa. Cada vez que durante la función se recitaba un paso en el que Jesús caía bajo el peso de la Cruz, yo sentía unas fuertes punzadas de dolor hasta que, en el momento en que Jesús es crucificado y está muriendo, empecé a sentir un dolor muy, muy fuerte, realmente intenso, que desapareció en el momento en que Jesús muere».

El último periodo, sobre todo las últimas semanas, son terribles: el tumor ha cubierto todos los órganos vitales. El joven sufre  mucho, le cuesta respirar, no se queja nunca. Entrega todo su ser, derrama todo su dolor en la Cruz y ofrece su sacrificio cada instante a Dios Padre.

Entre dolores, poco antes de entrar en coma, tuvo algunos diálogos con el párroco que éste nos cuenta: «Cuidado, Davide, que el demonio volverá a crearte dudas sobre la existencia de Dios». Pero Davide replicaba seguro: «¡No sucederá!». «Cuidado, Davide, el demonio es sentimentalista… cuando entres en coma, que tu alma esté alerta… debes volver a ponerte de pie». La respuesta del joven, mientras boqueaba, se manifestó con una increíble sonrisa.

Davide nace en el Cielo el 17 de junio de 2017 y en su rostro parece estar grabada esa frase que repetía a quienquiera que encontrara: «Pero si yo soy feliz, ¿cómo es posible que tú no lo seas?».

Artículo de Costanza Signorelli en La Nuova Bussola Quotidiana.
Traducción de Helena Faccia Serrano.

https://www.religionenlibertad.com/murio-cancer-con-anos-una-sonrisa-tras-confiar-59828.htm


La respuesta de los obispos de Estados Unidos ante la masacre de Las Vegas: 59 muertos y 515 heridos

octubre 3, 2017

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Los obispos de Estados Unidos han pedido oraciones y “cuidar a los que sufren”

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La respuesta de los obispos de Estados Unidos ante la masacre de Las Vegas: 59 muertos y 515 heridos

Por Jaime Septién

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Estados Unidos se encuentra en estado de shock, 24 horas después del ataque de Las Vegas. El número de fallecidos se elevó a 59 y los heridos, varios de ellos de extrema gravedad, llegan a poco más de 515.

Los obispos del país del norte, comenzando por el cardenal y arzobispo de Galveston-Houston, Daniel N. Di Nardo, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), han pedido oraciones y “cuidar a los que sufren”.

En un comunicado de prensa, el cardenal Di Nardo dijo que los estadounidenses se habían despertado (por la mañana del lunes) enterándose “de otra noche llena de terror indescriptible”, por el ataque masivo más letal en la historia de Estados Unidos.

“Mi corazón y mis oraciones, así como las de mis hermanos obispos y de todos los miembros de la Iglesia, se dirigen a las víctimas de esta tragedia y a la ciudad de Las Vegas”, expresó Di Nardo, quien resaltó que “la oscuridad jamás vencerá a la luz”.

No obstante, las investigaciones siguen en curso, los móviles por los que Stephen Craig Paddock, de 64 años, disparó ráfagas de ametralladora a 22,000 personas que participaban en un festival de música country al aire libre, siguen siendo desconocidas.

Nadie, ni entre sus vecinos en Orlando, Florida, ni entre los de la comunidad de Mesquite, a 80 millas al noroeste de Las Vegas, ni siquiera entre los miembros de su familia, parece reconocer en este asesino solitario al hombre cuya vida de jugador de alto riesgo era ampliamente conocida en los casinos del país.

El obispo de Las Vegas, Joseph A. Pepe, convocó a la celebración de un servicio de oración interreligiosa que se llevó a cabo el lunes por la noche en la Catedral de los Ángeles de la Guarda, en donde invitó a todos a unirse para pedir el fin de la violencia cotidiana.

Los obispos católicos y otros líderes católicos de todo el país emitieron declaraciones expresando su tristeza ante los terribles acontecimientos en Las Vegas. El cardenal Blase J. Cupich de Chicago reafirmó el compromiso de la Iglesia católica y urgió a cambiar la cultura “que ha permitido que tales eventos se conviertan en un lugar común”.

Como gran cantidad de estadounidenses, el cardenal Cupich pidió “leyes de control de armas más fuertes y sensatas” y un mayor acceso de la población a los servicios de salud mental.

El respeto a la vida

Por su parte, el presidente de la Universidad de Notre Dame, John I. Jenkins, dijo: “Oramos para que llegue un día en que la violencia insensata que ha azotado a la nación durante tanto tiempo, termine para siempre”.

“La violencia nos horroriza una vez más como nación y nos llena de tristeza. Todos nosotros, gente de fe, así como aquellos sin ninguna afiliación religiosa particular, estamos aturdidos por la pérdida de vidas de manera trágica, insensata e incomprensible en Las Vegas “, dijo el arzobispo de Atlanta, Wilton D. Gregory.

Mientras que el obispo de Pittsburgh, David A. Zubik, fue contundente: “Jesús está llorando con nosotros y por nosotros”.

Zubik tocó, también, el tema central de la discusión que habrá de sobrevenir al tiroteo: “Es tiempo para nosotros, como nación, de exigir al menos tantos requisitos de aquellos que compran armas como de quienes solicitan una licencia de conducir: la seguridad pública siempre debe ser lo primero”.

Zubik pidió a los legisladores que hagan “mucho más difícil” a personas con características criminales o terroristas comprar un arma. Es la única forma, dijo, “de construir una sociedad en la que el derecho a la vida sea el estándar contra el cual se miden todos los demás derechos”.

Un informe de la policía de Las Vegas indicó que en la casa-habitación del asesino serial –quien se hospedaba desde el pasado 28 de septiembre en el hotel Mandalay Bay Resortel– se encontraron 18 armas, explosivos y cientos de cartuchos útiles, lo cual indica que Paddock tenía potencial para haber asesinado a muchas más personas. El hotel donde se hospedaba posee 3,000 habitaciones. El asesino pudo seguir de no haber sido detectado por las fuerzas del orden a través del detector de humo de la habitación.

Finalmente, el obispo Edward C. Malesic, de Greensburg, Pensilvania, señaló la “trágica ironía” de que los disparos en masa habían tenido lugar en Respect Life Sunday (el Domingo del Respeto a la Vida), al comienzo de la semana dedicada a este fin por la Iglesia católica de Estados Unidos.

Con información de la USCCB y de CNS

https://es.aleteia.org/

 


Hugh Hefner de Playboy: “Destructor de inocencia”, juventud y matrimonios

septiembre 30, 2017

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Hugh Hefner de Playboy: Pionero en la cosificación sexual y la manipulación de las mujeres

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Hugh Hefner de Playboy: “Destructor de inocencia”, juventud y matrimonios

Él vivió como un depredador y explotador sexual

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WASHINGTON D.C., 30 Sep. 17 / 07:25 pm (ACI).- Hugh Hefner, el magnate estadounidense fundador de la revista pornográfica Playboy, fue un “destructor de inocencia, de la juventud y de los no nacidos” y ha dejado un “triste legado”, lamentó Patrick Trueman, Presidente del Centro Nacional contra la Explotación Sexual en Estados Unidos.

En declaraciones a CNA –agencia en inglés del Grupo ACI– Trueman dijo que Hefner, fallecido el 27 de septiembre a los 91 años, fue “un destructor de inocencia, de la juventud y de los no nacidos. Fue un destructor del respeto a la ley. Creo que también hizo un gran daño a las familias y muchos matrimonios”.

“Lo que siempre buscó fue hacer aceptable y aprobable la pornografía”, precisó Trueman. En estos momentos, continuó, “no debemos celebrar. Debemos guardar luto por su muerte. Él vivió como un depredador y explotador sexual”.

Tras recordar que ya son cuatro estados en Estados Unidos los que han comenzado a legislar contra la pornografía, Patrick Trueman subrayó que “Hugh Hefner no fue un campeón de la libertad de expresión sino un pionero en la cosificación sexual y la manipulación de las mujeres”.

Con lo que hizo Hefner, explicó el Director del Centro Nacional contra la Explotación Sexual, Playboy misma fue una “víctima de la tendencia de la pornografía hacia el extremismo. Mientras la revista introduce a la persona a la pornografía, el cerebro de las personas pronto exige contenido más extremo y perverso”.

“Con el tiempo eso hizo que Playboy fuera ‘obsoleta’ porque Internet pudo suplir ese material más perverso. Así como Playboy se desmoronaba por presentar imágenes sexuales, así también se desmorona la vida de un individuo que consume pornografía”.

El Centro que dirige Trueman, relató, ha logrado que varias cadenas hoteleras ya no ofrezcan pornografía y que Google deje de vender publicidad a la industria pornográfica. “Tenemos otras iniciativas para hacer entender a la gente que la pornografía constituye explotación sexual”, resaltó.

Para Alan Sears, fundador de Alliance Defending Freedom, “aparentemente hasta el final, él (Hefner) se divertía explotando mujeres, explotando su sexualidad y todas las otras cosas por las que los medios lo alaban ahora”.

En declaraciones a CNA, Sears, que sirvió como Fiscal de la Comisión sobre Pornografía bajo la presidencia de Ronald Reagan, resaltó que de haber cambiado de vida, la influencia de Hefner podría haber sido positiva.

“¿Quién sabe qué influencia podría haber tenido en algunos jóvenes que admiraban a este pornógrafo, si el pornógrafo se hubiera arrepentido del daño que hizo a las mujeres, los niños, las familias y los matrimonios?”, cuestionó.

Hefner fue un conocido promotor y financista de la industria del aborto en Estados Unidos. En una entrevista en la revista Vainity Fair, explicó que en 1973 financió el conocido caso de Roe vs Wade con el que se legalizó la práctica en el país.

Además, entre 1963 y 1973, más de 350 supuestas cartas de mujeres comentando sus abortos fueron publicadas por Playboy, en un esfuerzo por crear un ambiente favorable a la legalización de esta práctica en Estados Unidos.

Playboy Foundation, creada por Hefner, también financiaba a organizaciones que hacían lobby y activismo a favor del aborto.

Nathan J. Robinson, editor de la revista Current Affairs, explica que Hefner tenía reglas muy estrictas para las mujeres que vivían en la mansión Playboy con él que incluían el consumo de drogas, relaciones sexuales a pedido y una constante manipulación.

Traducido y adaptado por Walter Sánchez Silva. Publicado originalmente en CNA.


Soros lamenta el auge de movimientos que alertan sobre la ideología de género

septiembre 22, 2017

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El magnate George Soros ha compartido a través de Twitter un artículo en el que se lamenta el auge en Hispanoamérica de movimientos de cariz ‘conservador’.

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Soros lamenta el auge de movimientos que alertan sobre la ideología de género

El magnate George Soros ha compartido a través de Twitter un artículo en el que se lamenta el auge en Hispanoamérica de movimientos de cariz ‘conservador’.

Por Julio Llorente

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George Soros, el conocido magnate que lleva años promoviendo el globalismo a través de diversas instituciones, ha compartido a través de Twitter un artículo en el que se lamenta el auge en Hispanoamérica de movimientos de cariz ‘conservador’.

El texto, que está publicado en Open Society Foundations (sociedad propiedad de Soros) y que está ilustrado por una fotografía del autobús de Hazte Oír, se centra en expresar el carácter dañino de este apogeo conservador para los derechos LGTB; derechos que son presentados como liberadores.

De acuerdo con este artículo, el medio para conculcar estos derechos es la generalización del término ‘ideología de género’: ‘Existe una falsa narrativa que moviliza votantes y que da energía al movimiento conservador en Hispanoamérica (…) Si esta falsa narrativa continúa ganando terreno, los derechos de las mujeres y de los colectivos LGTB, ganados con tanto esfuerzo, correrían riesgo’, reza el texto.

En esta línea, en el artículo compartido por Soros se asevera que son los grupos religiosos los que están impulsando este movimiento conservador que pone en riesgo los ‘derechos LGTB’, que no son sino el eufemismo acuñado para designar las medidas legales que se están adoptando alrededor del mundo para destruir la familia: ‘Pretenden explotar beneficios religiosos para ganar posiciones políticas recortando los derechos humanos (…) Si nos levantamos ahora, los derechos de las mujeres y de los LGTB estarán bajo amenaza’.

Algunos hitos importantes

En el texto que ha compartido el magnate de origen magiar, se mencionan tres acontecimientos que demostrarían el robustecimiento del movimiento conservador y el (feliz) debilitamiento de los derechos LGTB: el ‘no’, votado en plebiscito, a los acuerdos de paz entre el Gobierno colombiano y las FARC (recordemos que su documento contenía algunos epígrafes referidos a la ideología de género); la movilización social en Perú contra el adoctrinamiento de género en el curriculum; y el movimiento y las marchas en Méjico en contra del denominado ‘matrimonio homosexual’ y el adoctrinamiento en las escuelas.

El artículo, en el que Soros incluye sus deletéreas ideas con la sutileza del embaucador, también explica que la ideología de género y los derechos LGTB no son contrarios a las enseñanzas cristianas.

Una aseveración que se puede desmontar con sendas citas de Benedicto XVI y el Papa Francisco. Así, el primero señaló en cierta ocasión que ‘la ideología de género es la última rebelión del hombre contra Dios’, mientras que el segundo aseguró, en la exhortación apostólica ‘Amoris Laetitia’, que aquélla ‘presenta una sociedad sin diferencias de sexo y vacía el fundamento antropológico de la familia’.

En cualquier caso, el quejumbroso artículo publicado por la ‘Open Society Foundation’ podría dar motivos de alborozo a las personas convencidas del inefable valor de la familia y de la vida. No en vano, no viene sino a confirmar que los millones de dólares invertidos por Soros para impulsar el aborto y los llamados derechos LGTB en Hispanoamérica podrían caer en saco roto.

https://infovaticana.com/2017/09/19/soros-lamenta-auge-movimientos-alertan-la-ideologia-genero/


El maná de cada día, 22.9.17

septiembre 22, 2017

Viernes de la 24ª semana del Tiempo Ordinario

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Sin nada vinimos al mundo, y sin nada nos iremos de él.



PRIMERA LECTURA: 1 Timoteo 6, 2c-12

Esto es lo que tienes que enseñar y recomendar. Si alguno enseña otra cosa distinta, sin atenerse a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo y a la doctrina que armoniza con la piedad, es un orgulloso y un ignorante, que padece la enfermedad de plantear cuestiones inútiles y discutir atendiendo sólo a las palabras.

Esto provoca envidias, polémicas, difamaciones, sospechas maliciosas, controversias propias de personas tocadas de la cabeza, sin el sentido de la verdad, que se han creído que la piedad es un medio de lucro.

Es verdad que la piedad es una ganancia, cuando uno se contenta con poco. Sin nada vinimos al mundo, y sin nada nos iremos de él. Teniendo qué comer y qué vestir nos basta.

En cambio, los que buscan riquezas caen en tentaciones, trampas y mil afanes absurdos y nocivos, que hunden a los hombres en la perdición y la ruina. Porque la codicia es la raíz de todos los males, y muchos, arrastrados por ella, se han apartado de la fe y se han acarreado muchos sufrimientos.

Tú, en cambio, hombre de Dios, huye de todo esto; practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la delicadeza. Combate el buen combate de la fe. Conquista la vida eterna a la que fuiste llamado, y de la que hiciste noble profesión ante muchos testigos.



SALMO 48

Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

¿Por qué habré de temer los días aciagos, cuando me cerquen y acechen los malvados, que confían en su opulencia y se jactan de sus inmensas riquezas, si nadie puede salvarse ni dar a Dios un rescate?

Es tan caro el rescate de la vida, que nunca les bastará para vivir perpetuamente sin bajar a la fosa.

No te preocupes si se enriquece un hombre y aumenta el fasto de su casa: cuando muera, no se llevará nada, su fasto no bajará con él.

Aunque en vida se felicitaba: «Ponderan lo bien que lo pasas», irá a reunirse con sus antepasados, que no verán nunca la luz.



Aclamación antes del Evangelio: Mt 11, 25

Bendito seas, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has revelado los secretos del reino a la gente sencilla.


EVANGELIO: Lucas 8, 1-3

En aquel tiempo, Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios; lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes.



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PARA MÍ LA VIDA ES CRISTO, Y UNA GANANCIA EL MORIR

De las homilías de san Juan Crisóstomo, obispo 

Muchas son las olas que nos ponen en peligro, y una gran tempestad nos amenaza: sin embargo, no tememos ser sumergidos porque permanecemos de pie sobre la roca. Aun cuando el mar se desate, no romperá esta roca; aunque se levanten las olas, nada podrán contra la barca de Jesús.

Decidme, ¿qué podemos temer? ¿La muerte? Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir. ¿El destierro? Del Señor es la tierra y cuanto la llena. ¿La confiscación de los bienes? Sin nada vinimos al mundo, y sin nada nos iremos de él.

Yo me río de todo lo que es temible en este mundo y de sus bienes. No temo la muerte ni envidio las riquezas. No tengo deseos de vivir, si no es para vuestro bien espiritual. Por eso, os hablo de lo que sucede ahora exhortando vuestra caridad a la confianza.

¿No has oído aquella palabra del Señor: Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio ellos? Y, allí donde un pueblo numeroso esté reunido por los lazos de la caridad, ¿no estará presente el Señor? Él me ha garantizado su protección, no es en mis fuerzas que me apoyo.

Tengo en mis manos su Palabra escrita. Éste es mi báculo, ésta es mi seguridad, éste es mi puerto tranquilo. Aunque se turbe el mundo entero, yo leo esta Palabra escrita que llevo conmigo, porque ella es mi muro y mi defensa. ¿Qué es lo que ella me dice? Yo estoy con otros todos los días, hasta el fin del mundo.

Cristo está conmigo, ¿qué puedo temer? Que vengan a asaltarme las olas del mar y la ira de los poderosos; todo eso no pesa más que una tela de araña. Si no me hubiese retenido el amor que os tengo, no hubiese esperado a mañana para marcharme.

En toda ocasión yo digo: «Señor­, hágase tu voluntad: no lo que quiere éste o aquél, o lo que tú quieres que haga». Éste es mi alcázar, ésta es mi roca inamovible, éste es mi báculo seguro. Si esto es lo que quiere Dios, que así se haga. Si quiere que me quede aquí, le doy gracias. En cualquier lugar adonde me mande, le doy gracias también.

Además, donde yo esté estaréis también vosotros, donde estéis vosotros estaré también yo: formamos todos un solo cuerpo, y el cuerpo no puede separarse de la cabeza, ni la cabeza del cuerpo.

Aunque estemos separados en cuanto al lugar, permanecemos unidos por la caridad, y ni la misma muerte será capaz de desunirnos. Porque, aunque ­muera mi cuerpo, mi espíritu vivirá y no echará en olvido a su pueblo.

Vosotros sois mis conciudadanos, mis padres, mis her­manos, mis hijos, mis miembros, mi cuerpo y mi luz, una luz más agradable que esta luz material. Porque, para mí, ninguna luz es mejor que la de vuestra caridad. La luz material me es útil en la vida presente, pero vuestra caridad es la que va preparando mi corona para el futuro.


El maná de cada día, 20.9.17

septiembre 20, 2017

Miércoles de la 24ª semana del Tiempo Ordinario

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Grandes son las obras del Señor

Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.



PRIMERA LECTURA: 1 Timoteo 3, 14-16

Aunque espero ir a verte pronto, te escribo esto por si me retraso; quiero que sepas cómo hay que conducirse en la casa de Dios, es decir, en la asamblea de Dios vivo, columna y base de la verdad.

Sin discusión, grande es el misterio que veneramos: Manifestado en la carne, justificado en el Espíritu, contemplado por los ángeles, predicado a los paganos, creído en el mundo, llevado a la gloria.


SALMO 110, 1-2.3-4.5-6

Grandes son las obras del Señor.

Doy gracias al Señor de todo corazón, en compañía de los rectos, en la asamblea. Grandes son las obras del Señor, dignas de estudio para los que las aman.

Esplendor y belleza son su obra, su generosidad dura por siempre; ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso y clemente.

Él da alimento a sus fieles, recordando siempre su alianza; mostró a su pueblo la fuerza de su obrar, dándoles la heredad de los gentiles.


Aclamación antes del Evangelio: Jn 6, 63. 68

Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna.


EVANGELIO: Lucas 7, 31-35

En aquel tiempo, dijo el Señor:

«¿A quién se parecen los hombres de esta generación? ¿A quién los compararemos?

Se parecen a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros: “Tocamos la flauta y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis.”

Vino Juan el Bautista, que ni comía ni bebía, y dijisteis que tenía un demonio; viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Mirad qué comilón y qué borracho, amigo de publicanos y pecadores.”

Sin embargo, los discípulos de la sabiduría le han dado la razón.»


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Papa Francisco: “Pidamos para nosotros, para toda la Iglesia, la gracia de la conversión a la magnanimidad del amor hacia el prójimo”

Vatican Insider

Otra homilía dedicada a los chismes y a las habladurías que “matan”. El Papa Francisco, al comentar el Evangelio en el que se cita la pregunta de Jesús: “¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no te das cuenta de la viga que hay en el tuyo?”, volvió a hablar sobre los que “juzgan al prójimo”.

Palabras dirigidas a todos, que ponen en discusión a todos y que son como una fotografía de las actitudes que viven incluso en los ambientes eclesiásticos y vaticanos.

Jesús, dijo el Papa en la homilía que publicó la Radio Vaticana, después de habernos hablado sobre la humildad, nos habla de su opuesto, “de esa actitud odiosa hacia el prójimo, de ese convertirnos en juez del hermano”.

Usando una “palabra fuerte: hipócrita”. “Los que viven juzgando al prójimo, hablando mal del prójimo -dijo Francisco- son hipócritas, porque no tienen la fuerza, la valentía de ver los propios defectos. El Señor no hace muchos discursos al respecto. Pero después dirá, más adelante, que quien tiene en su corazón un poco de odio en contra del hermano es un homicida…

También lo dice claro el apóstol Juan en su primera Carta: aquel que odia a su hermano camina en las tinieblas; aquel que juzga a su hermano, camina en las tinieblas”.

Entonces, cuando nosotros “juzgamos a nuestros hermanos en nuestro corazón es peor, cuando hablamos de esto con los demás somos cristianos homicidas”. “Un cristiano homicida… Y no lo digo yo, ¿eh?, lo dice el Señor -prosiguió el Papa-.

Y sobre este punto no hay sitio para los matices. Si tú hablas mal del hermano, matas al hermano. Y nosotros, cada vez que lo hacemos, imitamos ese gesto de Caín, el primer homicida de la historia”.

Francisco añadió que en una época en la que se habla sobre guerras y se invoca la paz “es necesario un gesto de conversión por parte nuestra”. Y esta conversión tiene que ver “con la costumbre del chisme”. “Las habladurías -dijo el Papa- siempre van en esta dimensión de la criminalidad. No hay chismes inocentes”.

La lengua, que debería alabar a Dios, continuó, “la usamos para hablar mal del hermano o de la hermana, la usamos para matar a Dios”, la imagen “de Dios en el hermano”.

Después Francisco observó: alguno podrá decir que una persona se merece los chismes. Pero entonces, “¡ve, reza por él! ¡Ve, haz penitencia por él!. Y luego, si es necesario, habla con la persona que puede remediar el problema. ¡Pero no se lo digas a todos!

Pablo fue un pecador fuerte, y dice sobre sí mismo: ‘Primero era un blasfemo, un persecutor y un violento. Pero me dieron misericordia’. Tal vez ninguno de nosotros blasfema, tal vez. Pero si alguno de nosotros chismea, es un perseguidor y un violento.

Pidamos para nosotros, para toda la Iglesia, la gracia de la conversión de la criminalidad de los chismes al amor, a la humildad, a la mansedumbre, a la magnanimidad del amor por el prójimo”.

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