¿Quién ha ganado el debate electoral? Nov. 2019

noviembre 5, 2019

.

Sánchez, Casado, Rivera, Iglesias y Abascal, a su llegada al debate. En vídeo, los mejores momentos del debate. RICARDO RUBIO (EUROPA PRESS) / VÍDEO: QUALITY

.

¿Quién ha ganado el debate electoral? Nov. 2019

Abascal ha sido el candidato más apoyado en la encuesta a los lectores, seguido por Sánchez, gracias a la movilización en redes y a través de aplicaciones de ambas formaciones

Emilio Sánchez Hidalgo

.

El debate electoral de este lunes ha enfrentado a los cinco candidatos principales a presidir el Gobierno tras las elecciones del próximo domingo: Pedro Sánchez, del PSOE; Pablo Casado, del PP; Albert Rivera, de Ciudadanos; Pablo Iglesias, de Unidas Podemos y Santiago Abascal, de Vox. Es el único de estas características que se ha celebrado durante la campaña, que por primera vez durará solo ocho días. ¿Quién ha ganado este encuentro?

ENCUESTA
RESULTADOS169179 respuestas 

Por motivos informativos la encuesta ya está cerrada al voto

¿Quién cree que gana el debate?

  • Pedro Sánchez 20.34%
  • Pablo Casado 12.52%
  • Albert Rivera 4.887%
  • Pablo Iglesias 19.26%
  • Santiago Abascal 35.43%
  • Ninguno 7.566%

Esta encuesta no es científica, responde tan sólo a las respuestas de los lectores que desean exponer su opinión.

Si no puede ver la encuesta, pulse aquí.

La encuesta a los lectores, realizada durante el debate, da como vencedor a Santiago Abascal, con el 35,43% de los votos, seguido de Pedro Sánchez, con el 20,34%. En ambos casos, la movilización de los partidos a través de redes sociales y aplicaciones para animar el voto en las encuestas de los medios de comunicación ha sido clave en los resultados.

Pablo Iglesias se coloca en tercera posición, con el 19,26% de los votos; Pablo Casado termina con el apoyo del 12,52% y Albert Rivera, con el 4,88%. Un 7,56% de los participantes en la encuesta señala que ningún candidato puede ser considerado vencedor.

Los partidos han pedido a sus seguidores más fieles que ayuden a sus candidatos a quedar bien en las encuestas que los medios hacen sobre quién ha ganado el debate electoral.

Tanto el PSOE como Vox han usado sus herramientas de difusión para reclamar el voto en las consultas de medios como EL PAÍS, entre otros. A esto se suman perfiles en Facebook y en Twitter de diferentes agrupaciones de ambos partidos animando a participar.

“Vota a Santiago Abascal y difunde para fastidiarles las encuestas a los medios progres”, ha pedido Vox en el mensaje directo que ha mandado cuando ha terminado el debate en su canal de Telegram, con más de 11.000 seguidores. El mensaje enlaza a las encuestas de los medios catalanes La Vanguardia y El Periódico y a la de EL PAÍS. Media hora después de terminarse el debate, Santiago Abascal era el ganador de estas tres encuestas.

El PSOE también ha movilizado con fuerza a los suyos para que Sánchez ganara en las encuestas de los medios. Una página dentro de la propia web del PSOE agrupaba las consultas de medios de comunicación españoles sobre qué candidato ha ganado el debate. La web animaba a los seguidores del partido a votar a Pedro Sánchez en más de una veintena de encuestas de medios nacionales y regionales, entre ellos EL PAÍS, que ha recibido un gran número de visitas y votos procedentes de esta aplicación, según las herramientas de mediación internas.

Además, varias cuentas en redes sociales de agrupaciones locales y afines a los socialistas han difundido esta página. También lo ha hecho el PSOE a través de la app para móviles de El Socialista, el medio oficial del partido para afiliados. Los usuarios de esta aplicación han recibido una notificación en pleno debate para apoyar a Sánchez en esas encuestas.

https://elpais.com/politica/2019/11/04/actualidad/1572893874_285618.html?fbclid=IwAR3K0nvO-J72RzyUBtvpVt3tEJItSHZvTN9-15e-H6Z8PClpKycIna-t1-w

 


Homilía del Papa Francisco en la Misa de clausura del Sínodo de la Amazonía

octubre 27, 2019

.

eee

El Papa Francisco en la Misa de clausura del Sínodo de la Amazonía. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa

.

Homilía del Papa Francisco en la Misa de clausura del Sínodo de la Amazonía

.

El Papa Francisco celebró la Misa Solemne de clausura del Sínodo de los Obispos para la Amazonía este domingo 27 de octubre en la Basílica de San Pedro.

Durante su homilía, el Santo Padre reflexionó en tres tipos de oración que se describen en la Biblia: la oración del fariseo, la oración del publicano y la oración del pobre.

“Recemos para pedir la gracia de no considerarnos superiores, de creer que tenemos todo en orden, de no convertirnos en cínicos y burlones. Pidamos a Jesús que nos cure de hablar mal y lamentarnos de los demás, de despreciar a alguien: son cosas que no agradan a Dios”, invitó el Pontífice.

A continuación, el texto de la homilía completa del Papa Francisco:

La Palabra de Dios nos ayuda hoy a rezar mediante tres personajes: en la parábola de Jesús rezan el fariseo y el publicano, en la primera lectura se habla de la oración del pobre.

1. La oración del fariseo comienza así: ‘Oh Dios, te agradezco’. Es un buen inicio, porque la mejor oración es la de acción de gracias y alabanza. Pero enseguida vemos el motivo de ese agradecimiento: ‘porque no soy como los demás hombres’ (Lc 18,11).

Y, además, explica el motivo: porque ayuna dos veces a la semana, cuando entonces la obligación era una vez al año; paga el diezmo de todo lo que tiene, cuando lo establecido era solo en base a los productos más importantes (cf. Dt 14,22 ss.).

En definitiva, presume porque cumple unos preceptos particulares de manera óptima. Pero olvida el más grande: amar a Dios y al prójimo (cf. Mt 22,36-40).

Satisfecho de su propia seguridad, de su propia capacidad de observar los mandamientos, de los propios méritos y de las propias virtudes, sólo está centrado en sí mismo. El drama de este hombre es que es sin amor. También las cosas mejores sin amor, no sirven de nada.

Pero, como dice san Pablo, (cf. 1 Co 13). Y sin amor, ¿cuál es el resultado? Que al final, más que rezar, se elogia a sí mismo. De hecho, no le pide nada al Señor, porque no siente que tiene necesidad o que debe algo, sino que, más bien, se le debe a él. Está en el templo de Dios, pero practica la religión del yo. Y tantos grupos ilustrados, cristianos, catolicos van por este camino.

Y además de olvidar a Dios, olvida al prójimo, es más, lo desprecia. Es decir, para él no tiene un precio, no tiene un valor. Se considera mejor que los demás, a quienes llama, literalmente, ‘los demás, el resto’ (‘loipoi’, Lc 18,11). Son ‘el resto’, los descartados de quienes hay que mantenerse a distancia.

¡Cuántas veces vemos que se cumple esta dinámica en la vida y en la historia! Cuántas veces quien está delante, como el fariseo respecto al publicano, levanta muros para aumentar las distancias, haciendo que los demás estén más descartados aún. O también considerándolos inferiores y de poco valor, desprecia sus tradiciones, borra su historia, ocupa sus territorios, usurpa sus bienes.

¡Cuánta presunta superioridad que, también hoy se convierte en opresión y explotación! También hoy lo hemos visto, en el Sínodo, cuando hablábamos sobre la explotación de la creación, de la gente, de los habitantes de la Amazonía, sobre la trata de las personas, sobre el comercio de las personas.

Los errores del pasado no han bastado para dejar de expoliar y causar heridas a nuestros hermanos y a nuestra hermana tierra: lo hemos visto en el rostro desfigurado de la Amazonia.

La religión del yo sigue, hipócrita con sus ritos y ‘oraciones’, pero tantos son católicos, se confiesan católicos, han olvidado ser cristianos, ser humanos. Olvidan que el verdadero culto a Dios pasa a través del amor al prójimo. También los cristianos que rezan y van a Misa el domingo están sujetos a esta religión del yo. Podemos mirarnos dentro y ver si también nosotros consideramos a alguien inferior, descartable, aunque solo sea con palabras.

Recemos para pedir la gracia de no considerarnos superiores, de no creer que tenemos todo en orden, de no convertirnos en cínicos y burlones. Pidamos a Jesús que nos cure de hablar mal y lamentarnos de los demás, de despreciar a alguien: son cosas que no agradan a Dios.

Providencialmente hoy nos acompañan en esta Misa, no solo los aborígenes de la Amazonía, también los más pobres de la sociedad desarrollada, los hermanos y hermanas enfermos de la Comunidad del Arca. Están con nosotros, en el primer lugar.

2. Pasamos a la otra oración. La oración del publicano, en cambio, nos ayuda a comprender qué es lo que agrada a Dios. Él no comienza por sus méritos, sino por sus faltas; ni por sus riquezas, sino por su pobreza. No se trata de una pobreza económica —los publicanos eran ricos e incluso ganaban injustamente, a costa de sus connacionales— sino de una pobreza de vida, porque en el pecado nunca se vive bien.

Ese hombre que explota a los otros, se reconoce pobre ante Dios y el Señor escucha su oración, hecha solo de siete palabras, pero también de actitudes verdaderas.

En efecto, mientras el fariseo está delante en pie (cf. v. 11), el publicano permanece a distancia y ‘no se atreve ni a levantar los ojos al cielo’, porque cree que el cielo existe y es grande, mientras que él se siente pequeño. Y ‘se golpea el pecho’ (cf. v. 13), porque en el pecho está el corazón.

Su oración nace del corazón, es transparente; pone delante de Dios el corazón, no las apariencias. Rezar es dejar que Dios nos mire por dentro, es Dios que me mira cuando rezo, rezar es dejarse mirar dentro por Dios, sin fingimientos, sin excusas, sin justificaciones.

Muchas veces nos hacen reír los arrepentimientos llenos de justificaciones. Más que arrepentimiento parece una ‘auto causa de canonización’. Porque del diablo vienen la opacidad y la falsedad, estas son las justificaciones. De Dios viene la luz y la verdad, la transparencia de mi corazón.

Ha sido hermoso y les estoy agradecido, queridos padres y hermanos sinodales: por haber dialogado durante estas semanas con el corazón, con sinceridad y franqueza, exponiendo ante Dios y los hermanos las dificultades y las esperanzas.

Hoy, mirando al publicano, descubrimos de nuevo de dónde tenemos que volver a partir: del sentirnos necesitados de salvación, todos. Es el primer paso de la religión de Dios, que es misericordia hacia quien se reconoce miserable.

En cambio, la raíz de todo error espiritual, como enseñaban los monjes antiguos, es creerse justos. Considerarse justos es dejar a Dios, el único justo, fuera de casa.

Es tan importante esta actitud de partida que Jesús nos lo muestra con una comparación paradójica, poniendo juntos en la parábola a la persona más piadosa y devota de aquel tiempo, el fariseo, y al pecador público por excelencia, el publicano. Y el juicio se invierte: el que es bueno pero presuntuoso fracasa; a quien es desastroso pero humilde Dios lo exalta.

Si nos miramos por dentro con sinceridad, vemos en nosotros a los dos, a los dos, al publicano y al fariseo. Somos un poco publicanos, por pecadores, y un poco fariseos, por presuntuosos, capaces de justificarnos a nosotros mismos, campeones en justificarnos deliberadamente. Con los demás, a menudo funciona, pero con Dios no. Con Dios el truco no funciona.

Recemos para pedir la gracia de sentirnos necesitados de misericordia, necesitados de misericordia, pobres interiormente. También para eso nos hace bien estar a menudo con los pobres, para recordarnos que somos pobres, para recordarnos que solo en un clima de pobreza interior actúa la salvación de Dios.

3. Llegamos así a la oración del pobre, de la primera lectura, esta, dice el Eclesiástico, ‘atraviesa las nubes’ (35,17). Mientras la oración de quien presume ser justo se queda en la tierra, aplastada por la fuerza de gravedad del egoísmo, la del pobre sube directamente hacia Dios.

El sentido de la fe del Pueblo de Dios ha visto en los pobres ‘los porteros del cielo’. Aquel ‘sensus fidei’ que faltaba en la declaración final.

Ellos son los que nos abrirán, o no, las puertas de la vida eterna; ellos que no se han considerado como dueños en esta vida, que no se han puesto a sí mismos antes que a los demás, que han puesto solo en Dios su propia riqueza. Ellos son iconos vivos de la profecía cristiana.

En este Sínodo hemos tenido la gracia de escuchar las voces de los pobres y de reflexionar sobre la precariedad de sus vidas, amenazadas por modelos de desarrollo depredadores.

Y, sin embargo, aun en esta situación, muchos nos han testimoniado que es posible mirar la realidad de otro modo, acogiéndola con las manos abiertas como un don, habitando la creación no como un medio para explotar sino como una casa que se debe proteger, confiando en Dios. Él es Padre y, dice también el Eclesiástico, ‘escucha la oración del oprimido’ (v. 16).

Cuántas veces, también en la Iglesia, las voces de los pobres no se escuchan, e incluso son objeto de burlas o son silenciadas por incómodas.

Recemos para pedir la gracia de saber escuchar el grito de los pobres: es el grito de esperanza de la Iglesia. El grito de los pobres es el grito de esperanza de la Iglesia. Haciendo nuestro su grito, también nuestra oración -estemos seguros- atravesará las nubes.

https://www.aciprensa.com/noticias/homilia-del-papa-francisco-en-la-misa-de-clausura-del-sinodo-de-la-amazonia-89471


La RAE abre sus puertas al público con un gran plan cultural

octubre 9, 2019

.

Presentación del plan cultural de la Real Academia Española (RAE). El vicedirector de la RAE, José Manuel Sánchez Ron, el director, Santiago Muñoz Machado, y el académico Arturo Pérez-Reverte – Ignacio Gil

.

La RAE abre sus puertas al público con un gran plan cultural

La institución acogerá actividades del mundo de la literatura, el arte la música o la ciencia

Por B. P. P.  ABC

La Real Academia Española (RAE) quiere bajarse un poco de su torre de marfil y acercarse a la sociedad. Para ello, la Docta Casa ha preparado un ambicioso programa cultural plagado de presentaciones del libro (la primera fue la de Arturo Pérez-Reverte con «Sidi», el pasado 24 de septiembre), conferencias, charlas, etcétera.

Actividades, al cabo, mediadas por la institución para darse un lavado de cara y demostrar que allí son «bastante modernos» y no del «pleistoceno», tal y como expresó ayer su director, Santiago Muñoz Machado, durante la presentación del proyecto, que continúa la senda modernizadora de su mandato.

La primera de las actividades previstas será este mismo viernes. Se trata de «Susurrantes», una performance que se desplegará por las instalaciones de la RAE para acercar la poesía al público bajo la supervisión del académico y dramaturgo Juan Mayorga.

La literatura, de hecho, será uno de los grandes ejes de este plan cultural. Uno de sus puntos estrella serán las «Tardes literarias», en las que académicos, escritores, críticos literarios, traductores, editores, periodistas, guionistas y otros profesionales de la cultura conversarán en la Academia para promover la literatura española e hispanoamericana. También habrá sitio, claro, para la música, el arte y la ciencia…

«La RAE no se conforma con el estatus que se le asigna, cuidar de la lengua, sino que aspira también a ser un faro cultural. Además, la RAE quiere también que los científicos nos hablen de temas como la robótica, la inteligencia artificial o de sobre si viviremos 120 años», explicó el vicedirector de la institución, José Manuel Sánchez Ron.

Durante el acto de presentación, Muñoz Machado insistió en que la RAE es una institución que está «por encima de la política» y que ahora tiene asegurado su porvenir. Porque para Muñoz Machado la RAE ya se encuentra «saneada» en lo financiero.

De hecho, afirmó que ahora cuenta con «perspectivas más halagüeñas» que nunca gracias, en buena parte, a la aportación privada de patrocinadores y a la venta de su herramienta «Enclave RAE», «La política no nos concierne», recalcó, tal y como recogía Efe.

Arturo Pérez-Reverte, que también participó, recordó que la institución «lo ha pasado muy mal en los últimos tiempos». Además reveló que la institución estuvo «a punto de cuestionarse su existencia» debido a la «dejadez» de los gobiernos anteriores y a la drástica reducción de su presupuesto.

https://www.abc.es/cultura/abci-abre-puertas-publico-gran-plan-cultural-201910090103_noticia.html

 


Hay salida para los jóvenes, según Christus vivit

octubre 9, 2019

.

No dejes que te roben la esperanza y la alegría. Atrévete a ser más, porque tu ser importa más que cualquier cosa.

 

.

Hay salida para los jóvenes, según Christus vivit

 

103. En este capítulo me detuve a mirar la realidad de los jóvenes en el mundo actual. Algunos otros aspectos aparecerán en los siguientes capítulos. Como ya dije, no pretendo ser exhaustivo con este análisis.

Exhorto a las comunidades a realizar con respeto y con seriedad un examen de su propia realidad juvenil más cercana, para poder discernir los caminos pastorales más adecuados. Pero no quiero terminar este capítulo sin dirigir algunas palabras a cada uno.

104. Te recuerdo la buena noticia que nos regaló la mañana de la Resurrección: que en todas las situaciones oscuras o dolorosas que mencionamos hay salida.

Por ejemplo, es verdad que el mundo digital puede ponerte ante el riesgo del ensimismamiento, del aislamiento o del placer vacío. Pero no olvides que hay jóvenes que también en estos ámbitos son creativos y a veces geniales. Es lo que hacía el joven venerable Carlos Acutis.

105. Él sabía muy bien que esos mecanismos de la comunicación, de la publicidad y de las redes sociales pueden ser utilizados para volvernos seres adormecidos, dependientes del consumo y de las novedades que podemos comprar, obsesionados por el tiempo libre, encerrados en la negatividad.

Pero él fue capaz de usar las nuevas técnicas de comunicación para transmitir el Evangelio, para comunicar valores y belleza.

106. No cayó en la trampa. Veía que muchos jóvenes, aunque parecen distintos, en realidad terminan siendo más de lo mismo, corriendo detrás de lo que les imponen los poderosos a través de los mecanismos de consumo y atontamiento. De ese modo, no dejan brotar los dones que el Señor les ha dado, no le ofrecen a este mundo esas capacidades tan personales y únicas que Dios ha sembrado en cada uno.

Así, decía Carlos, ocurre que “todos nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias”. No permitas que eso te ocurra.

107. No dejes que te roben la esperanza y la alegría, que te narcoticen para utilizarte como esclavo de sus intereses. Atrévete a ser más, porque tu ser importa más que cualquier cosa. No te sirve tener o aparecer. Puedes llegar a ser lo que Dios, tu Creador, sabe que eres, si reconoces que estás llamado a mucho.

Invoca al Espíritu Santo y camina con confianza hacia la gran meta: la santidad. Así no serás una fotocopia. Serás plenamente tú mismo.

108. Para eso necesitas reconocer algo fundamental: ser joven no es sólo la búsqueda de placeres pasajeros y de éxitos superficiales. Para que la juventud cumpla la finalidad que tiene en el recorrido de tu vida, debe ser un tiempo de entrega generosa, de ofrenda sincera, de sacrificios que duelen pero que nos vuelven fecundos. Es como decía un gran poeta:

«Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,

Si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado
» [61].

109. Si eres joven en edad, pero te sientes débil, cansado o desilusionado, pídele a Jesús que te renueve. Con Él no falta la esperanza. Lo mismo puedes hacer si te sientes sumergido en los vicios, las malas costumbres, el egoísmo o la comodidad enfermiza. Jesús, lleno de vida, quiere ayudarte para que ser joven valga la pena. Así no privarás al mundo de ese aporte que sólo tú puedes hacerle, siendo único e irrepetible como eres.

110. Pero quiero recordarte también que «es muy difícil luchar contra la propia concupiscencia y contra las asechanzas y tentaciones del demonio y del mundo egoísta si estamos aislados. Es tal el bombardeo que nos seduce que, si estamos demasiado solos, fácilmente perdemos el sentido de la realidad, la claridad interior, y sucumbimos» [62].

Esto vale especialmente para los jóvenes, porque ustedes unidos tienen una fuerza admirable. Cuando se entusiasman por una vida comunitaria, son capaces de grandes sacrificios por los demás y por la comunidad. En cambio, el aislamiento los debilita y los expone a los peores males de nuestro tiempo.

[61] Francisco Luis Bernárdez, «Soneto», en Cielo de tierra, Buenos Aires 1937.

[62] Exhort. ap. Gaudete et exsultate (19 marzo 2018), 140.

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20190325_christus-vivit.html

 


El ambiente digital en que se desenvuelven los jóvenes, según Christus vivit

octubre 3, 2019

.

En numerosos países, web y redes sociales representan un lugar irrenunciable para llegar a los jóvenes e implicarlos, incluso en iniciativas y actividades pastorales.

.

El ambiente digital en que se desenvuelven los jóvenes, según Christus vivit

Algunas cosas que les pasan a los jóvenes

El ambiente digital

86. «El ambiente digital caracteriza el mundo contemporáneo. Amplias franjas de la humanidad están inmersas en él de manera ordinaria y continua.

Ya no se trata solamente de “usar” instrumentos de comunicación, sino de vivir en una cultura ampliamente digitalizada, que afecta de modo muy profundo la noción de tiempo y de espacio, la percepción de uno mismo, de los demás y del mundo, el modo de comunicar, de aprender, de informarse, de entrar en relación con los demás.

Una manera de acercarse a la realidad que suele privilegiar la imagen respecto a la escucha y a la lectura incide en el modo de aprender y en el desarrollo del sentido crítico» [39].

87. La web y las redes sociales han creado una nueva manera de comunicarse y de vincularse, y «son una plaza en la que los jóvenes pasan mucho tiempo y se encuentran fácilmente, aunque el acceso no es igual para todos, en particular en algunas regiones del mundo.

En cualquier caso, constituyen una extraordinaria oportunidad de diálogo, encuentro e intercambio entre personas, así como de acceso a la información y al conocimiento.

Por otro lado, el entorno digital es un contexto de participación sociopolítica y de ciudadanía activa, y puede facilitar la circulación de información independiente capaz de tutelar eficazmente a las personas más vulnerables poniendo de manifiesto las violaciones de sus derechos.

En numerosos países, web y redes sociales representan un lugar irrenunciable para llegar a los jóvenes e implicarlos, incluso en iniciativas y actividades pastorales» [40]

88. Pero para comprender este fenómeno en su totalidad hay que reconocer que, como toda realidad humana, está atravesado por límites y carencias. No es sano confundir la comunicación con el mero contacto virtual. De hecho, «el ambiente digital también es un territorio de soledad, manipulación, explotación y violencia, hasta llegar al caso extremo del dark web.

Los medios de comunicación digitales pueden exponer al riesgo de dependencia, de aislamiento y de progresiva pérdida de contacto con la realidad concreta, obstaculizando el desarrollo de relaciones interpersonales auténticas.

Nuevas formas de violencia se difunden mediante los social media, por ejemplo el ciberacoso; la web también es un canal de difusión de la pornografía y de explotación de las personas para fines sexuales o mediante el juego de azar» [41]

89. No se debería olvidar que «en el mundo digital están en juego ingentes intereses económicos, capaces de realizar formas de control tan sutiles como invasivas, creando mecanismos de manipulación de las conciencias y del proceso democrático.

El funcionamiento de muchas plataformas a menudo acaba por favorecer el encuentro entre personas que piensan del mismo modo, obstaculizando la confrontación entre las diferencias. Estos circuitos cerrados facilitan la difusión de informaciones y noticias falsas, fomentando prejuicios y odios.

La proliferación de las fake news es expresión de una cultura que ha perdido el sentido de la verdad y somete los hechos a intereses particulares. La reputación de las personas está en peligro mediante juicios sumarios en línea. El fenómeno afecta también a la Iglesia y a sus pastores» [42]

90. En un documento que prepararon 300 jóvenes de todo el mundo antes del Sínodo, ellos indicaron que «las relaciones online pueden volverse inhumanas. Los espacios digitales nos ciegan a la vulnerabilidad del otro y obstaculizan la reflexión personal.

Problemas como la pornografía distorsionan la percepción que el joven tiene de la sexualidad humana. La tecnología usada de esta forma, crea una realidad paralela ilusoria que ignora la dignidad humana» [43].

La inmersión en el mundo virtual ha propiciado una especie de “migración digital”, es decir, un distanciamiento de la familia, de los valores culturales y religiosos, que lleva a muchas personas a un mundo de soledad y de autoinvención, hasta experimentar así una falta de raíces aunque permanezcan físicamente en el mismo lugar.

La vida nueva y desbordante de los jóvenes, que empuja y busca autoafirmar la propia personalidad, se enfrenta hoy a un desafío nuevo: interactuar con un mundo real y virtual en el que se adentran solos como en un continente global desconocido.

Los jóvenes de hoy son los primeros en hacer esta síntesis entre lo personal, lo propio de cada cultura, y lo global. Pero esto requiere que logren pasar del contacto virtual a una buena y sana comunicación.

[39] Carta enc. Laudato si’ (24 mayo 2015), 21: AAS 107 (2015)

[40] Ibíd., 22.

[41] Ibíd., 23.

[42] Ibíd., 24.

[43] Documento de la Reunión pre-sinodal para la preparación de la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (24 marzo 2018), I, 4.

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20190325_christus-vivit.html

 


«Emigraré a Canadá porque Hong Kong perderá libertad y será como China»

agosto 18, 2019

.

A pesar de vivir en una de las sociedades más desarrolladas del planeta, asegura una joven que también emigrará porque «Hong Kong no será libre bajo China».

.

«Emigraré a Canadá porque Hong Kong perderá libertad y será como China»

Aumenta la emigración por miedo al régimen de Pekín en medio de las protestas contra su creciente autoritarismo

Por Pablo M. Díez, enviado especial

.

Antes de la devolución de Hong Kong a China por parte del Reino Unido, hubo un éxodo masivo por los miedos que despertaba el régimen del Partido Comunista en esta ciudad, probablemente la más capitalista del mundo.

Por las facilidades que daba su Gobierno y la ventaja de compartir el inglés, esta emigración en masa se dirigió a Canadá, donde se calcula que se asentaron más de 300.000 hongkoneses entre 1980 y 1997, el año del traspaso.

Uno de ellos fue Matthew L., quien entonces tenía unos 40 años y trabajaba como representante de una empresa de maquinaria industrial. Junto a su mujer, sus dos hijos y su suegra, se mudó a Vancouver, una agradable ciudad en la costa del Pacífico con un alto nivel de vida donde reside una abundante comunidad tanto hongkonesa como de China continental.

Pero la aburrida tranquilidad de Vancouver y la implantación del modelo «Un país, dos sistemas», que respetaba el capitalismo y las mayores libertades de Hong Kong, convencieron pronto a Matthew L. para emprender el camino de regreso.

Con su experiencia profesional y su dominio del mandarín, cantonés e inglés, podía ganarse la vida mucho mejor trabajando para el gigantesco mercado chino, cuya apertura ofrecía infinitas posibilidades.

Demostrando el carácter previsor de los hongkoneses, su suegra se quedó en Vancouver, disfrutando de su jubilación y con un pasaporte canadiense por si acaso la familia tenía que volver en el futuro.

Tras vender maquinaria pesada en las faraónicas infraestructuras que empezaban a cambiar el país, como la presa de las Tres Gargantas, Matthew L. pasó a ser contable de uno de los muchos fondos de inversión que operan en Hong Kong.

Como capital financiera de Asia, la antigua colonia británica es el destino para la mayoría de las grandes fortunas que se han amasado en China gracias a su frenético crecimiento de las últimas décadas. Con una veintena de clientes, Matthew L. gestiona una cartera de unos 50 millones de dólares (45 millones de euros) que le permite una vida cómoda.

Pero ha decidido emigrar de nuevo a Canadá por miedo a la ley de extradición a China, que ha sido suspendida pero no retirada.

La familia se separa

En su caso, le impulsan motivos ideológicos y también legales. «Todo el mundo sabe que los negocios en China se han hecho al amparo de la corrupción reinante y ahora hay cada vez más controles», explica a ABC en un restaurante cantonés en torno a una mesa del delicioso «dim sum».

«Si mis clientes caen en una purga anticorrupción porque no están en la rama correcta del régimen, a mí podrían perseguirme legalmente en caso de que Hong Kong tuviera un acuerdo de extradición con China», razona sus temores para oponerse al controvertido proyecto de ley.

Pase lo que pase de aquí a 2047, cuando en teoría expira el principio de «Un país, dos sistemas», Matthew L. ya ha tomado su decisión porque no se fía del Partido Comunista. «Emigraré a Canadá porque Hong Kong perderá libertad y será como China, que quiere asimilarnos y convertirnos en una ciudad más», asegura con resignación.

Con una edad próxima a la jubilación, ya es demasiado mayor para acogerse al cupo de emigrantes por motivos profesionales. Pero confía en que pueda hacerlo su hijo, que tiene unos 35 años y dirige una empresa de ventas por internet, y así tire de él por reagrupación familiar junto a la suegra que vive en Vancouver.

«Mi esposa quiere emigrar, pero mi hija, que es maestra, prefiere quedarse. A mí me dará mucha pena porque la familia se separará y perderé a mis amigos de aquí», se lamenta por una decisión que cambiará sus vidas para siempre.

Tras la devolución a China, muchos hongkoneses que habían emigrado regresaron a la ciudad por sus mayores oportunidades laborales y con el seguro de tener un pasaporte de otro país.

A tenor del periódico «South China Morning Post», se calcula que hay 300.000 residentes con pasaporte canadiense en Hong Kong, pero las autoridades solo contabilizan 16.500 porque no reconocen la doble nacionalidad.

Pérdida de libertades

Rompiendo la tendencia de los años anteriores, el flujo volvió a cambiar de sentido entre 2011 y 2016, cuando 8.000 emigrantes hongkoneses de ida y vuelta se marcharon otra vez a Canadá.

Además de buscar una mayor calidad de vida y huir de la carestía de la vivienda en esta superpoblada ciudad, entre sus motivos destacan el miedo a la inestabilidad política y la pérdida de libertades bajo el régimen chino.

Esa preocupación incluye el temor a una «educación patriótica» como la que ha vuelto a recomendar Pekín para acabar con las protestas de los jóvenes, que tienen revolucionada a la ciudad desde hace más de dos meses y derivan cada fin de semana en una «guerrilla urbana» contra la Policía.

«Ahora somos libres y no queremos una censura como la que hay en China ni que nos laven el cerebro con la propaganda», argumenta en medio de una barricada Stephanie, una estudiante de 16 años que forma parte de esa «generación rebelde» que ha crecido en esta ciudad hasta ahora tan pragmática y enfocada a los negocios.

A pesar de vivir en una de las sociedades más desarrolladas del planeta, asegura que también emigrará porque «Hong Kong no será libre bajo China».


El maná de cada día, 16.7.19

julio 16, 2019

Martes de la 15ª semana de Tiempo Ordinario

.
16 de julio
Nuestra Señora del Carmen
.

1195705883_f

Se puso a recriminar a las ciudades donde había hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido



PRIMERA LECTURA: Éxodo 2, 1-15a

En aquellos días, un hombre de la tribu de Leví se casó con una mujer de la misma tribu; ella concibió y dio a luz un niño.

Viendo qué hermoso era, lo tuvo escondido tres meses. No pudiendo tenerlo escondido por más tiempo, tomó una cesta de mimbre, la embadurnó e barro y pez, colocó en ella a la criatura, y la depositó entre los juncos, junto a la orilla del Nilo.

Una hermana del niño observaba a distancia para ver en qué paraba. La hija del Faraón bajó a bañarse en el Nilo, mientras sus criadas la seguían por la orilla. Al descubrir la cesta entre los juncos, mandó la criada a recogerla.

La abrió, miró dentro, y encontró un niño llorando. Conmovida, comentó: «Es un niño de los hebreos.»

Entonces, la hermana del niño dijo a la hija del Faraón: «¿Quieres que vaya a buscarle una nodriza hebrea que críe al niño?»

Respondió la hija del Faraón: «Anda.»

La muchacha fue y llamó a la madre del niño. La hija del Faraón le dijo: «Llévate al niño y críamelo, y yo te pagaré.» La mujer tomó al niño y lo crió.

Cuando creció el muchacho, se lo llevó a la hija del Faraón, que lo adoptó como hijo y lo llamó Moisés, diciendo: «Lo he sacado del agua.»

Pasaron los años, Moisés creció, fue adonde estaban sus hermanos, y los encontró transportando cargas. Y vio cómo un egipcio maltrataba a un hebreo, uno de sus hermanos.

Miró a un lado y a otro, y, viendo que no había nadie, mató al egipcio y lo enterró en la arena. Al día siguiente, salió y encontró a dos hebreos riñendo, y dijo al culpable: «¿Por qué golpeas a tu compañero?»

Él le contestó: «¿Quién te ha nombrado jefe y juez nuestro? ¿Es que pretendes matarme como mataste al egipcio?» Moisés se asustó pensando: «La cosa se ha sabido.»

Cuando el Faraón se enteró del hecho, buscó a Moisés para darle muerte; pero Moisés huyó del Faraón y se refugió en el país de Madián.


SALMO 68, 3. 14. 30-31. 33-34

Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.

Me estoy hundiendo en un cieno profundo y no puedo hacer pie;he entrado en la hondura del agua, me arrastra la corriente.

Pero mi oración se dirige a ti, Dios mío, el día de tu favor; que me escuche tu gran bondad, que tu fidelidad me ayude.

Yo soy un pobre malherido; Dios mío, tu salvación me levante. Alabaré el nombre de Dios con cantos, proclamaré su grandeza con acción de gracias.

Miradlo los humildes, y alegraos, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón. Que el Señor escucha a sus pobres, no desprecia a sus cautivos.


Aclamación antes del Evangelio: Sal 94, 8ab

No endurezcáis hoy vuestro corazón; escuchad la voz del Señor.


EVANGELIO: Mateo 10, 20-24

En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido:

«¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza.

Os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras. Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al infierno. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy.

Os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti.»

.

.

LA MISIÓN DE CRISTO

S.S. Juan Pablo II. Audiencia general del 8 de junio de 1988

1. Leemos en la Constitución Lumen gentium del Concilio Vaticano II respecto a la misión terrena de Jesucristo: “Vino, por tanto, el Hijo enviado por el Padre, quien nos eligió en El antes de la creación del mundo y nos predestinó a ser hijos adoptivos, porque se complació en restaurar en El todas las cosas (cf. Ef 1, 4-5 y 10). Así, pues, Cristo, en cumplimiento de la voluntad del Padre inauguró en la tierra el reino de los cielos, nos reveló su misterio y con su obediencia realizó la redención” (Lumen gentium, 3).

Este texto nos permite considerar de modo sintético todo lo que hemos hablado en las últimas catequesis. En ellas, hemos tratado de poner de relieve los aspectos esenciales de la misión mesiánica de Cristo. Ahora el texto conciliar nos propone de nuevo la verdad sobre la estrecha y profunda conexión que existe entre esta misión y el mismo Enviado: Cristo que, en su cumplimiento, manifiesta sus disposiciones y dotes personales. Se pueden subrayar ciertamente en toda la conducta de Jesús algunas características fundamentales, que tienen también expresión en su predicación y sirven para dar una plena credibilidad a su misión mesiánica.

2. Jesús en su predicación y en su conducta muestra ante todo su profunda unión con el Padre en el pensamiento y en las palabras. Lo que quiere transmitir a sus oyentes (y a toda la humanidad) proviene del Padre, que lo ha “enviado al mundo” (Jn 10, 36). “Porque yo no he hablado por mi cuenta, sino que el Padre que me ha enviado, me ha mandado lo que tengo que decir y hablar, y yo sé que su mandato es vida eterna. Por eso, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho a mí” (Jn 12, 49-50). “Lo que el Padre me ha enseñado eso es lo que hablo” (Jn 8, 28).

Así leemos en el Evangelio de Juan. Pero también en los Sinópticos se transmite una expresión análoga pronunciada por Jesús: “Todo me ha sido entregado por mi Padre” (Mt 11, 27). Y con este “todo” Jesús se refiere expresamente al contenido de la Revelación traída por El a los hombres (cf. Mt 11, 25-27; análogamente Lc 10, 21-22). En estas palabras de Jesús encontramos la manifestación del Espíritu con el cual realiza su predicación. Él es y permanece como “el testigo fiel” (Ap 1, 5). En este testimonio se incluye y resalta esa especial “obediencia” del Hijo al Padre que en el momento culminante se demostrará como “obediencia hasta la muerte” (cf. Flp 2, 8).

3. En la predicación, Jesús demuestra que su fidelidad absoluta al Padre, como fuente primera y última de “todo” lo que debe revelarse, es el fundamento esencial de su veracidad y credibilidad. “Mi doctrina no es mía, sino del que me ha enviado”, dice Jesús, y añade: “El que habla por su cuenta busca su propia gloria, pero el que busca la gloria del que le ha enviado ése es veraz y no hay impostura en él” (Jn 7, 16. 18).

En la boca del Hijo de Dios pueden sorprender estas palabras. Las pronuncia el que es “de la misma naturaleza que el Padre”. Pero no podemos olvidar que El habla también como hombre. Tiene que lograr que sus oyentes no tengan duda alguna sobre un punto fundamental, esto es: que la verdad que El transmite es divina y procede de Dios. Tiene que lograr que los hombres, al escucharle, encuentren en su palabra el acceso a la misma fuente divina de la verdad revelada. Que no se detengan en quien la enseña sino que se dejen fascinar por la “originalidad” y por el “carácter extraordinario” de lo que en esta doctrina procede del mismo Maestro. El Maestro “no busca su propia gloria”. Busca sólo y exclusivamente “la gloria del que le ha enviado”. No habla “en nombre propio”, sino en nombre del Padre.

También es éste un aspecto del “despojo” (kénosis), que según San Pablo (cf. Flp 2, 7), alcanzará su culminación en el misterio de la cruz.

4. Cristo es el “testigo fiel”. Esta fidelidad —en la búsqueda exclusiva de la gloria del Padre, no de la propia— brota del amor que pretende probar: “Ha de saber el mundo que amo al Padre” (Jn 14, 31). Pero su revelación del amor al Padre incluye también su amor a los hombres. Él “pasa haciendo el bien” (cf. Act 10, 38). Toda su misión terrena está colmada de actos de amor hacia los hombres, especialmente hacia los más pequeños y necesitados. “Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados y yo os daré descanso” (Mt 11, 28). “Venid”: es una invitación que supera el circulo de los coetáneos que Jesús podía encontrar en los días de su vida y de su sufrimiento sobre la tierra; es una llamada para los pobres de todos los tiempos, siempre actual, también hoy, siempre volviendo a brotar en los labios y en el corazón de la Iglesia.

5. Paralela a esta exhortación hay otra: “Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descanso para vuestras almas” (Mt 11, 29). La mansedumbre y humildad de Jesús llegan a ser atractivas para quien es llamado a acceder a su escuela: “Aprended de mí”. Jesús es “el testigo fiel” del amor que Dios nutre para con el hombre. En su testimonio están asociados la verdad divina y el amor divino. Por eso entre la palabra y la acción, entre lo que Él hace y lo que Él enseña hay una profunda cohesión, se diría que casi una homogeneidad. Jesús no sólo enseña el amor como el mandamiento supremo, sino que Él mismo lo cumple del modo más perfecto. No sólo proclama las bienaventuranzas en el sermón de la montaña, sino que ofrece en Sí mismo la encarnación de este sermón durante toda su vida. No sólo plantea la exigencia de amar a los enemigos, sino que Él mismo la cumple, sobre todo en el momento de la crucifixión: “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen” (Lc 23, 34).

6. Pero esta “mansedumbre y humildad de corazón” en modo alguno significa debilidad. Al contrario, Jesús es exigente. Su Evangelio es exigente. ¿No ha sido Él quien ha advertido: “El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí?. Y poco después: “El que encuentre su vida la perderá y el que pierda su vida por mí la encontrará” (Mt 10, 38-39). Es una especie de radicalismo no sólo en el lenguaje evangélico, sino en las exigencias reales del seguimiento de Cristo, de las que no duda en reafirmar con frecuencia toda su amplitud: “No penséis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada” (Mt 10, 34). Es un modo fuerte de decir que el Evangelio es también una fuente de “inquietud” para el hombre.

Jesús quiere hacernos comprender que el Evangelio es exigente y que exigir quiere decir también agitar las conciencias, no permitir que se recuesten en una falsa “paz”, en la cual se hacen cada vez más insensibles y obtusas, en la medida en que en ellas se vacían de valor las realidades espirituales, perdiendo toda resonancia.

Jesús dirá ante Pilato: “Para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad” (Jn 18, 37). Estas palabras conciernen también a la luz que El proyecta sobre el campo entero de las acciones humanas, borrando la oscuridad de los pensamientos y especialmente de las conciencias para hacer triunfar la verdad en todo hombre. Se trata, pues, de ponerse del lado de la verdad. “Todo el que es de la verdad escucha mi voz” dirá Jesús (Jn 18, 37). Por ello, Jesús es exigente. No duro o inexorablemente severo: pero fuerte y sin equívocos cuando llama a alguien a vivir en la verdad.

7. De este modo las exigencias del Evangelio de Cristo penetran en el campo de la ley y de la moral. Aquel que es el “testigo fiel” (Ap 1, 5) de la verdad divina, de la verdad del Padre, dice desde el comienzo del sermón de la montaña: “Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el reino de los cielos” (Mt 5, 19). Al exhortar a la conversión, no duda en reprobar a las mismas ciudades donde la gente rechaza creerle: “¡Ay de ti, Corozain! ¡Ay de ti, Betsaida!” (Lc 10, 13). Mientras amonesta a todos y cada uno: “…si no os convertís, todos pereceréis” (Lc 13, 3).

8. Así, el Evangelio de la mansedumbre y de la humildad va al mismo paso que el Evangelio de las exigencias morales y hasta de las severas amenazas a quienes no quieren convertirse. No hay contradicción entre el uno y el otro. Jesús vive de la verdad que anuncia y del amor que revela y es éste un amor exigente como la verdad de la que deriva. Por lo demás, el amor ha planteado las mayores exigencias a Jesús mismo en la hora de Getsemaní, en la hora del Calvario, en la hora de la cruz. Jesús ha aceptado y secundado estas exigencias hasta el fondo, porque, como nos advierte el Evangelista, Él “amó hasta el extremo” (Jn 13, 1). Se trata de un amor fiel, por lo cual, el día antes de su muerte, podía decir al Padre: “Las palabras que tú me diste se las he dado a ellos” (Jn 17, 8).

9. Como “testigo fiel” Jesús ha cumplido la misión recibida del Padre en la profundidad del misterio trinitario. Era una misión eterna, incluida en el pensamiento del Padre que lo engendraba y predestinaba a cumplirla “en la plenitud de los tiempos” para la salvación del hombre —de todo hombre— y para el bien perfecto de toda la creación. Jesús tenía conciencia de esta misión suya en el centro del plan creador y redentor del Padre; y, por ello, con todo el realismo de la verdad y del amor traídos al mundo, podía decir: “Cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí” (Jn 12, 32).

http://www.vatican.va
.




Virgen del Carmen.

16 de julio
Nuestra Señora del Carmen

Las sagradas Escrituras celebran la belleza del Carmelo, donde el profeta Elías defendió la pureza de la fe de Israel en el Dios vivo. En el siglo XII, algunos eremitas se retiraron a aquel monte, constituyendo más tarde una Orden dedicada a la vida contemplativa, bajo el patrocinio de la Virgen María.

María, antes de concebir corporalmente, concibió en su espíritu
De los sermones de San León Magno, papa

Dios elige a una virgen de la descendencia real de David; y esta virgen, destinada a llevar en su seno el fruto de una sagrada fecundación, antes de concebir corporalmente a su prole, divina y humana a la vez, la concibió en su espíritu. Y, para que no se espantara, ignorando los designios divinos, al observar en su cuerpo unos cambios inesperados, conoce, por la conversación con el ángel, lo que el Espíritu Santo ha de operar en ella. Y la que ha de ser Madre de Dios confía en que su virginidad ha de permanecer sin detrimento.

¿Por qué había de dudar de este nuevo género de concepción, si se le promete que el Altísimo pondrá en juego su poder? Su fe y su confianza quedan, además, confirmadas cuando el ángel le da una prueba de la eficacia maravillosa de este poder divino, haciéndole saber que Isabel ha obtenido también una inesperada fecundidad: el que es capaz de hacer concebir a una mujer estéril puede hacer lo mismo con una mujer virgen.

Así, pues, el Verbo de Dios, que es Dios, el Hijo de Dios, que en el principio estaba junto a Dios, por medio del cual se hizo todo, y sin el cual no se hizo nada, se hace hombre para librar al hombre de la muerte eterna; se abaja hasta asumir nuestra pequeñez, sin menguar por ello su majestad, de tal modo que, permaneciendo lo que era y asumiendo lo que no era, une la auténtica condición de esclavo a su condición divina, por la que es igual al Padre; la unión que establece entre ambas naturalezas es tan admirable, que ni la gloria de la divinidad absorbe la humanidad, ni la humanidad disminuye en nada la divinidad.

Quedando, pues, a salvo el carácter propio de cada una de las naturalezas, y unidas ambas en una sola persona, la majestad asume la humildad, el poder la debilidad, la eternidad la mortalidad; y, para saldar la deuda contraída por nuestra condición pecadora, la naturaleza invulnerable se une a la naturaleza pasible, Dios verdadero y hombre verdadero se conjugan armoniosamente en la única persona del Señor; de este modo, tal como convenía para nuestro remedio, el único y mismo mediador entre Dios y los hombres pudo a la vez morir y resucitar, por la conjunción en él de esta doble condición.

Con razón, pues, este nacimiento salvador había de dejar intacta la virginidad de la madre, ya que fue a la vez salvaguarda del pudor y alumbramiento de la verdad.

Tal era, amadísimos, la clase de nacimiento que convenía a Cristo, fuerza y sabiduría de Dios; con él se mostró igual a nosotros por su humanidad, superior a nosotros por su divinidad. Si no hubiera sido Dios verdadero, si no hubiera podido remediar nuestra situación; si no hubiera sido hombre verdadero, no hubiera podido darnos ejemplo.

Por eso, al nacer el Señor, los ángeles cantan llenos de gozo: Gloria a Dios en el cielo, y proclaman: y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Ellos ven, en efecto, que la Jerusalén celestial se va edificando por medio de todas las naciones del orbe. ¿Cómo, pues, no habría de alegrarse la pequeñez humana ante esta obra inenarrable de la misericordia divina, cuando incluso los coros sublimes de los ángeles encontraban en ella un gozo tan intenso?


A %d blogueros les gusta esto: