Mensaje papal de la 54 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2020

mayo 24, 2020

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Mensaje Papal: Para que puedas contar y grabar en la memoria (cf. Ex 10,2) La vida se hace historia

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MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA 54 JORNADA MUNDIAL
DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES

Para que puedas contar y grabar en la memoria (cf. Ex 10,2)
La vida se hace historia

Quiero dedicar el Mensaje de este año al tema de la narración, porque creo que para no perdernos necesitamos respirar la verdad de las buenas historias: historias que construyan, no que destruyan; historias que ayuden a reencontrar las raíces y la fuerza para avanzar juntos.

En medio de la confusión de las voces y de los mensajes que nos rodean, necesitamos una narración humana, que nos hable de nosotros y de la belleza que poseemos. Una narración que sepa mirar al mundo y a los acontecimientos con ternura; que cuente que somos parte de un tejido vivo; que revele el entretejido de los hilos con los que estamos unidos unos con otros.

1. Tejer historias

El hombre es un ser narrador. Desde la infancia tenemos hambre de historias como tenemos hambre de alimentos. Ya sean en forma de cuentos, de novelas, de películas, de canciones, de noticias…, las historias influyen en nuestra vida, aunque no seamos conscientes de ello.

A menudo decidimos lo que está bien o mal hacer basándonos en los personajes y en las historias que hemos asimilado. Los relatos nos enseñan; plasman nuestras convicciones y nuestros comportamientos; nos pueden ayudar a entender y a decir quiénes somos.

El hombre no es solamente el único ser que necesita vestirse para cubrir su vulnerabilidad (cf. Gn 3,21), sino que también es el único ser que necesita “revestirse” de historias para custodiar su propia vida. No tejemos sólo ropas, sino también relatos: de hecho, la capacidad humana de “tejer” implica tanto a los tejidos como a los textos.

Las historias de cada época tienen un “telar” común: la estructura prevé “héroes”, también actuales, que para llevar a cabo un sueño se enfrentan a situaciones difíciles, luchan contra el mal empujados por una fuerza que les da valentía, la del amor.

Sumergiéndonos en las historias, podemos encontrar motivaciones heroicas para enfrentar los retos de la vida.

El hombre es un ser narrador porque es un ser en realización, que se descubre y se enriquece en las tramas de sus días. Pero, desde el principio, nuestro relato se ve amenazado: en la historia serpentea el mal.

2. No todas las historias son buenas

«El día en que comáis de él, […] seréis como Dios» (cf. Gn 3,5). La tentación de la serpiente introduce en la trama de la historia un nudo difícil de deshacer. “Si posees, te convertirás, alcanzarás…”, susurra todavía hoy quien se sirve del llamado storytelling con fines instrumentales.

Cuántas historias nos narcotizan, convenciéndonos de que necesitamos continuamente tener, poseer, consumir para ser felices. Casi no nos damos cuenta de cómo nos volvemos ávidos de chismes y de habladurías, de cuánta violencia y falsedad consumimos.

A menudo, en los telares de la comunicación, en lugar de relatos constructivos, que son un aglutinante de los lazos sociales y del tejido cultural, se fabrican historias destructivas y provocadoras, que desgastan y rompen los hilos frágiles de la convivencia.

Recopilando información no contrastada, repitiendo discursos triviales y falsamente persuasivos, hostigando con proclamas de odio, no se teje la historia humana, sino que se despoja al hombre de la dignidad.

Pero mientras que las historias utilizadas con fines instrumentales y de poder tienen una vida breve, una buena historia es capaz de trascender los límites del espacio y del tiempo. A distancia de siglos sigue siendo actual, porque alimenta la vida.

En una época en la que la falsificación es cada vez más sofisticada y alcanza niveles exponenciales (el deepfake), necesitamos sabiduría para recibir y crear relatos bellos, verdaderos y buenos. Necesitamos valor para rechazar los que son falsos y malvados.

Necesitamos paciencia y discernimiento para redescubrir historias que nos ayuden a no perder el hilo entre las muchas laceraciones de hoy; historias que saquen a la luz la verdad de lo que somos, incluso en la heroicidad ignorada de la vida cotidiana.

3. La Historia de las historias

La Sagrada Escritura es una Historia de historias. ¡Cuántas vivencias, pueblos, personas nos presenta! Nos muestra desde el principio a un Dios que es creador y narrador al mismo tiempo. En efecto, pronuncia su Palabra y las cosas existen (cf. Gn 1).

A través de su narración Dios llama a las cosas a la vida y, como colofón, crea al hombre y a la mujer como sus interlocutores libres, generadores de historia junto a Él.

En un salmo, la criatura le dice al Creador: «Tú has creado mis entrañas, me has tejido en el seno materno. Te doy gracias porque son admirables tus obras […], no desconocías mis huesos. Cuando, en lo oculto, me iba formando, y entretejiendo en lo profundo de la tierra» (139,13-15).

No nacemos realizados, sino que necesitamos constantemente ser “tejidos” y “bordados”. La vida nos fue dada para invitarnos a seguir tejiendo esa “obra admirable” que somos.

En este sentido, la Biblia es la gran historia de amor entre Dios y la humanidad. En el centro está Jesús: su historia lleva al cumplimiento el amor de Dios por el hombre y, al mismo tiempo, la historia de amor del hombre por Dios.

El hombre será llamado así, de generación en generación, a contar y a grabar en su memoria los episodios más significativos de esta Historia de historias, los que puedan comunicar el sentido de lo sucedido.

El título de este Mensaje está tomado del libro del Éxodo, relato bíblico fundamental, en el que Dios interviene en la historia de su pueblo.

De hecho, cuando los hijos de Israel estaban esclavizados clamaron a Dios, Él los escuchó y rememoró: «Dios se acordó de su alianza con Abrahán, Isaac y Jacob. Dios se fijó en los hijos de Israel y se les apareció» (Ex 2, 24-25). De la memoria de Dios brota la liberación de la opresión, que tiene lugar a través de signos y prodigios.

Es entonces cuando el Señor revela a Moisés el sentido de todos estos signos: «Para que puedas contar [y grabar en la memoria] de tus hijos y nietos […] los signos que realicé en medio de ellos. Así sabréis que yo soy el Señor» (Ex 10,2).

La experiencia del Éxodo nos enseña que el conocimiento de Dios se transmite sobre todo contando, de generación en generación, cómo Él sigue haciéndose presente. El Dios de la vida se comunica contando la vida.

El mismo Jesús hablaba de Dios no con discursos abstractos, sino con parábolas, narraciones breves, tomadas de la vida cotidiana. Aquí la vida se hace historia y luego, para el que la escucha, la historia se hace vida: esa narración entra en la vida de quien la escucha y la transforma.

No es casualidad que también los Evangelios sean relatos. Mientras nos informan sobre Jesús, nos “performan” [1] a Jesús, nos conforman a Él: el Evangelio pide al lector que participe en la misma fe para compartir la misma vida. El Evangelio de Juan nos dice que el Narrador por excelencia —el Verbo, la Palabra— se hizo narración: «El Hijo único, que está en el seno del Padre, Él lo ha contado» (cf. Jn 1,18).

He usado el término “contado” porque el original exeghésato puede traducirse sea como “revelado” que como “contado”. Dios se ha entretejido personalmente en nuestra humanidad, dándonos así una nueva forma de tejer nuestras historias.

4. Una historia que se renueva

La historia de Cristo no es patrimonio del pasado, es nuestra historia, siempre actual. Nos muestra que a Dios le importa tanto el hombre, nuestra carne, nuestra historia, hasta el punto de hacerse hombre, carne e historia. También nos dice que no hay historias humanas insignificantes o pequeñas. Después de que Dios se hizo historia, toda historia humana es, de alguna manera, historia divina.

En la historia de cada hombre, el Padre vuelve a ver la historia de su Hijo que bajó a la tierra. Toda historia humana tiene una dignidad que no puede suprimirse. Por lo tanto, la humanidad se merece relatos que estén a su altura, a esa altura vertiginosa y fascinante a la que Jesús la elevó.

Escribía san Pablo: «Sois carta de Cristo […] escrita no con tinta, sino con el Espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en las tablas de corazones de carne» (2 Co 3,3). El Espíritu Santo, el amor de Dios, escribe en nosotros. Y, al escribir dentro, graba en nosotros el bien, nos lo recuerda. Re-cordar significa efectivamente llevar al corazón, “escribir” en el corazón.

Por obra del Espíritu Santo cada historia, incluso la más olvidada, incluso la que parece estar escrita con los renglones más torcidos, puede volverse inspirada, puede renacer como una obra maestra, convirtiéndose en un apéndice del Evangelio. Como las Confesiones de Agustín. Como El Relato del Peregrino de Ignacio. Como la Historia de un alma de Teresita del Niño Jesús. Como Los Novios, como Los Hermanos Karamazov.

Como tantas innumerables historias que han escenificado admirablemente el encuentro entre la libertad de Dios y la del hombre. Cada uno de nosotros conoce diferentes historias que huelen a Evangelio, que han dado testimonio del Amor que transforma la vida. Estas historias requieren que se las comparta, se las cuente y se las haga vivir en todas las épocas, con todos los lenguajes y por todos los medios.

5. Una historia que nos renueva

En todo gran relato entra en juego el nuestro. Mientras leemos la Escritura, las historias de los santos, y también esos textos que han sabido leer el alma del hombre y sacar a la luz su belleza, el Espíritu Santo es libre de escribir en nuestro corazón, renovando en nosotros la memoria de lo que somos a los ojos de Dios.

Cuando rememoramos el amor que nos creó y nos salvó, cuando ponemos amor en nuestras historias diarias, cuando tejemos de misericordia las tramas de nuestros días, entonces pasamos página. Ya no estamos anudados a los recuerdos y a las tristezas, enlazados a una memoria enferma que nos aprisiona el corazón, sino que abriéndonos a los demás, nos abrimos a la visión misma del Narrador.

Contarle a Dios nuestra historia nunca es inútil; aunque la crónica de los acontecimientos permanezca inalterada, cambian el sentido y la perspectiva. Contarle al Señor es entrar en su mirada de amor compasivo hacia nosotros y hacia los demás.

A Él podemos narrarle las historias que vivimos, llevarle a las personas, confiarle las situaciones. Con Él podemos anudar el tejido de la vida, remendando los rotos y los jirones. ¡Cuánto lo necesitamos todos!

Con la mirada del Narrador —el único que tiene el punto de vista final— nos acercamos luego a los protagonistas, a nuestros hermanos y hermanas, actores a nuestro lado de la historia de hoy. Sí, porque nadie es un extra en el escenario del mundo y la historia de cada uno está abierta a la posibilidad de cambiar.

Incluso cuando contamos el mal podemos aprender a dejar espacio a la redención, podemos reconocer en medio del mal el dinamismo del bien y hacerle sitio.

No se trata, pues, de seguir la lógica del storytelling, ni de hacer o hacerse publicidad, sino de rememorar lo que somos a los ojos de Dios, de dar testimonio de lo que el Espíritu escribe en los corazones, de revelar a cada uno que su historia contiene obras maravillosas.

Para ello, nos encomendamos a una mujer que tejió la humanidad de Dios en su seno y —dice el Evangelio— entretejió todo lo que le sucedía. La Virgen María lo guardaba todo, meditándolo en su corazón (cf. Lc 2,19). Pidamos ayuda a aquella que supo deshacer los nudos de la vida con la fuerza suave del amor:

Oh María, mujer y madre, tú tejiste en tu seno la Palabra divina, tú narraste con tu vida las obras magníficas de Dios. Escucha nuestras historias, guárdalas en tu corazón y haz tuyas esas historias que nadie quiere escuchar. Enséñanos a reconocer el hilo bueno que guía la historia.

Mira el cúmulo de nudos en que se ha enredado nuestra vida, paralizando nuestra memoria. Tus manos delicadas pueden deshacer cualquier nudo. Mujer del Espíritu, madre de la confianza, inspíranos también a nosotros. Ayúdanos a construir historias de paz, historias de futuro. Y muéstranos el camino para recorrerlas juntos.

Roma, junto a San Juan de Letrán, 24 de enero de 2020, fiesta de san Francisco de Sales.

Franciscus


[1] Cf. Benedicto XVI, Carta enc. Spe salvi, 2: «El mensaje cristiano no era sólo “informativo”, sino “performativo”. Eso significa que el Evangelio no es solamente una comunicación de cosas que se pueden saber, sino una comunicación que comporta hechos y cambia la vida».

http://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/papa-francesco_20200124_messaggio-comunicazioni-sociali.html


América se consolida como la región más afectada por el coronavirus

mayo 16, 2020

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Una mujer llora la muerte de un familiar por coronavirus, en la ciudad de Manaos (Brasil) – EFE

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América se consolida como la región más afectada por el coronavirus

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el continente americano alberga 1,81 millones de casos, ligeramente por encima de Europa

Adrián Espallargas, Ciudad de México, 16 mayo 2020

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América es ya la región del mundo con más contagiados por el nuevo coronavirus. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el continente americano alberga 1,81 millones de casos, una cifra ligeramente superior a los cerca de 1,8 millones que hay en Europa.

En total, el mundo suma más de 4,24 millones de infectados y 294.046 fallecidos por Covid-19, de acuerdo con los últimos datos de la OMS que fueron publicados el jueves. Más actualizada es la cifra que ofrecía ayer el Instituto Johns Hopkins, que situaba los fallecidos en 304.631.

Las cifras consolidan a América como el epicentro de la pandemia, al situarse también muy por encima de otras partes del globo como Oriente Medio, el Sureste asiático o África, donde hay entre 50.000 y 300.000 casos por región.

Estados Unidos se mantiene como el país con el mayor número de contagiados, 1,3 millones, y más de 82.000 muertos a causa del virus.

En Iberoamérica, Brasil es el país con mayor número de contagios, superando los 206.000, con más de 14.000 fallecidos.

Un momento dramático para el país que vio ayer cómo dimitía, en menos de un mes, su segundo ministro de Sanidad. Nelson Teich renunciaba, tras varios enfrentamientos con el presidente Jair Bolsonaro, que defiende el uso de cloroquina en la atención de pacientes, informa Verónica Goyzueta.

Le sigue Perú, con un total de 80.604 infectados y 2.267 fallecidos. El país lleva 60 días en estado de emergencia y aislamiento social; sin embargo, el número de nuevos casos diarios ha superado los 3.000 durante casi todo mayo.

En tercer lugar se sitúa México, con unos 42.000 contagiados y 4.400 fallecidos. El país mesoamericano lleva desde el 30 de marzo en situación de emergencia y entró esta semana en el pico previsto de la pandemia.

No obstante, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador anunció esta semana un plan de vuelta a la normalidad que arranca el lunes 18 de mayo.

Entonces, 269 municipios que no registran casos de coronavirus podrán empezar a levantar las restricciones. El plan de reapertura consta de tres fases y se aplicará de forma gradual y territorial.

Chile, que ocupa la decimonovena posición mundial, es el cuarto país con más contagios en Iberoamérica. El país andino ha identificado alrededor de 39.500 casos, mientras que la cifra de fallecidos es de 394. La tasa de mortalidad es del 1%, la menor de la región.

En un intento de frenar la expansión de la enfermedad, el gobierno inició el viernes una cuarentena total en Santiago debido al colapso que sufre su infraestructura hospitalaria.

En la capital y sus alrededores viven ocho millones de los 18 millones que habitan en el país. La cuarentena será por una semana, aunque es probable que el gobierno la alargue.

Con 30.502 infectados y 2.338 muertos por Covid-19, Ecuador se ubica como el quinto país del continente con peores cifras. El gobierno de Lenin Moreno declaró la emergencia sanitaria el 12 de marzo y, a partir de esa fecha, se tomaron unas medidas de prevención que han ralentizado el ritmo de la economía.

También se llegó a un acuerdo con los acreedores del país para diferir el pago de los intereses de su deuda externa y, así, contar con más recursos para la emergencia.

Estos días, el congreso ecuatoriano debate una polémica ley introducida por Moreno para implementar una serie de programas de reactivación económica.

Inicialmente, la medida incluía nuevos impuestos para recaudar 1.300 millones de dólares, pero esta propuesta fue retirada esta semana por el presidente debido a la falta de apoyo parlamentario. Ecuador prevé que reabrirá sus aeropuertos a vuelos internacionales a partir del 1 de junio.

https://www.abc.es/internacional/abci-america-consolida-como-region-mas-afectada-coronavirus-202005160130_noticia.html


Día de la Madre en España, 3 mayo 2020

mayo 3, 2020

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DÍA DE LA MADRE EN ESPAÑA

3 de mayo 2020, domingo del Buen Pastor

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La madre, promotora de la vida y maestra de humanidad

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El día de la madre se celebra en España el primer domingo de mayo. En América, el segundo domingo.

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SALUDO A LAS MADRES EN GENERAL POR SU DÍA

Y EN PARTICULAR

A LAS MADRES CRISTIANAS SANTA MÓNICA DE ESPAÑA

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Estimadas Madres:

En este día especial para vosotras permitid que me junte a vuestros seres queridos, padres e hijos, para agradeceros la entrega incondicional de vuestra vida. Es justo que dediquemos siquiera una jornada al año para reconocer nuestra deuda con todas vosotras.

Pretender pagaros lo que hemos recibido de vosotras y las mil delicadezas que nos regaláis a diario, sería sencillamente algo interminable y por demás imposible. Por eso, reconocemos que no os merecemos, pero que a la vez os necesitamos.

Os deseo, pues, que paséis un día feliz en compañía de las personas más queridas para vosotras, y que más os quieren y admiran. Que esa comunión familiar, en la medida de lo posible, sea signo de la comunión que tenemos con Dios.

Vosotras sois verdaderamente un “sacramento” o señal elocuente de Dios en la familia y en la sociedad. Desde el principio él os hizo muy especiales y os encargó que fuerais encarnación de su ternura y cercanía para los seres humanos más necesitados; maestras de humanidad; protectoras de la vida y del hogar.

Por eso, con vosotras es más fácil llegar hasta Dios y experimentar su amor y providencia para con todos y cada uno de nosotros. A pesar del contratiempo de la pandemia, no queremos dejar pasar esta oportunidad de reconocer vuestro puesto en la familia, en la sociedad y en la Iglesia. Y lo hacemos con gusto no solo a pesar de la pandemia, sino precisamente por ella. 

Permitidme un recuerdo especial para las Madres Cristianas Santa Mónica que desean llevar hasta las últimas consecuencias su maternidad, siendo transmisoras de la fe a la familia y en particular a los hijos.

Os felicito porque además de dar vida a los vuestros queréis darles en todo momento la fe y el conocimiento de Dios, conscientes de que nos movemos en un mundo tentado de olvidarse de Dios, y a la vez necesitado de Dios.

Entendéis que solo llevando a vuestra familia hasta Dios alcanzáis la plena satisfacción de vuestra maternidad. De ahí la necesidad del ejemplo y de la oración de la madre por la fe de los hijos y de su familia. 

Os felicito efusivamente en este día y os animo a seguir en vuestra noble y maravillosa misión de encarnar y personalizar el amor y la ternura de Dios en vuestros hogares, en la sociedad y en la Iglesia. Os necesitamos para seguir edificando la civilización del amor y de la reconciliación.

En realidad, os confesamos que estamos orgullosos de vosotras, y pedimos a Dios que os haga felices repartiendo a discreción el amor que a diario recibís de su bondad infinita. Como lo hizo santa Mónica que no descansó hasta ver a su hijo Agustín convertido y feliz por haber encontrado el amor de Dios. 

Que la Virgen María, vuestro modelo de mujer creyente y de madre, os ayude a seguir llevando mucho fruto para gloria de Dios, para contento y bien de vuestros seres queridos, y para vuestra propia satisfacción y felicidad. Dios os bendiga. ¡Felicidades! Con estima personal, p. Ismael.

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Entrevista a fray Ismael Ojeda: «El mundo y la sociedad cambiarán, no serán ya los mismos»

abril 17, 2020

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Fray Ismael Ojeda Lozano se ha desempeñado en varios ministerios de la antigua provincia San José, y en estos últimos años, en Argentina y España, al servicio de la provincia Santo Tomás de Villanueva.

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Entrevista a fray Ismael Ojeda: «El mundo y la sociedad cambiarán, no serán ya los mismos»

Por Nicolás Vigo, oar, 16 abril 2020

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Fray Ismael Ojeda Lozano es un agustino recoleto apasionado por los Medios de comunicación social, comunicador activo y apóstol entusiasta en las redes sociales. En la actualidad es el prior de la comunidad de Santa Mónica de Madrid (España).

A lo largo de su vida, Ojeda Lozano se ha desempeñado en varios ministerios de la antigua provincia San José, y en estos últimos años, en Argentina y España, al servicio de la provincia Santo Tomás de Villanueva.

Fue precisamente en Madrid en donde lo encontró la pandemia y lo obligó a guardar cuarentena junto a sus hermanos de comunidad.

Recoletosstv.com conversó con él sobre la situación del COVID -19 en España y sobre sus consecuencias en la vida y en la de las personas.

Fray Ismael expresó con sencillez y sinceridad su opinión sobre estos temas. Asimismo, dejó salir sus sentimientos sinceros sobre el miedo que produce este mal que azota al mundo. Igualmente, alabó la efectividad de las redes sociales para difundir iniciativas de la Iglesia.

Fray Ismael acompañado de su primo, el agustino recoleto fray Alfonso Lozano
  • ¿Cómo vive un agustino recoleto esta cuarentena?

Como religioso me siento preocupado por la propia comunidad, por cada hermano, ya que a todos nos afecta pero de manera distinta y con altibajos. Es una oportunidad para ser más comunitario, más atento a las necesidades de los hermanos. También pienso en la feligresía y rezo más que antes por las familias, la sociedad.

Hemos tenido dos reuniones de comunidad durante el confinamiento, y nos han ayudado. Los hermanos se expresaron con más libertad y con más interés. Hemos aprendido a cuidarnos mejor y a cuidar a los demás. Rezamos en común por la pandemia. El rosario diario en comunidad nos ayuda a vivir esta experiencia única.

Como esta pandemia se prevé sin fecha y con graves consecuencias, pienso en lo que puede afectarnos como institución religiosa y en las nuevas actitudes que podemos adoptar.

Finalmente me gustaría evaluar cómo ha sido mi vida religiosa y ministerial, y cómo puede ser después de la crisis, en el futuro. Algo que merecería la pena ser vivido al día, con fe y creatividad, y claro está, realizar este ejercicio en comunidad, con los hermanos. Pues por algo lo habrá permitido Dios.

  • Las estadísticas sobre muertes en Madrid son duras, ¿Cómo dar esperanza a los españoles en estos momentos?

Por las crónicas de los medios y por los contactos con la feligresía, pienso que al principio todos nos sentimos sorprendidos y asustados, desorientados. Muy doloroso ver e imaginar la realidad de contagios y muertes, a veces dramáticas. Las personas fallecidas se van convirtiendo poco a poco en cifras.

Conoces algunos casos concretos. Todos se lamentan por las situaciones inimaginables, y a veces crueles, que tienen que afrontar. Los religiosos que conocieron y vivieron con la primera víctima de los agustinos recoletos en Madrid, el P. Manolo B., confesaban que estaban consternados. Fue algo muy triste.

Ante estos hechos, tratamos de estar juntos, comunicarnos, romper silencios y acortar las distancias, con video llamadas, con oraciones. Para arroparnos y darnos ánimo de alguna manera, y esperar…

No sabemos cómo acabará esto, pero podemos imaginar que habrá un tiempo, ya pasado lo grueso de la crisis, para asumir lo sucedido y tratar de asimilar tantas pérdidas y dramas, para el duelo, para las exequias, para “reorganizar y reanimar” las familias, las comunidades parroquiales y religiosas.

  • Muchos comunicadores hemos calificado la Semana Santa como digital, ¿Qué opina usted sobre la importancia de los Medios de comunicación social y las redes sociales?

Está siendo una oportunidad para usar más y mejor esas nuevas tecnologías en la evangelización y en el acompañamiento espiritual. Los sacerdotes tenemos la ocasión de celebrar la eucaristía, no tanto de cara a la galería, sino para nosotros mismos, y en profunda y sentida comunión con el pueblo de Dios. Celebrar mejor la misa, lo más grande que podemos hacer por nuestra grey.

Creo que los sacerdotes hemos podido valorar la importancia de las nuevas tecnologías en las celebraciones. Los que ya las usaban en la parroquia, sienten que deben seguir “haciendo comunidad”, aunque sea celebrando sin pueblo. Por lo que sé, las feligresías han agradecido muchísimo el celo de su párroco para llegar por estos medios a sus hogares acompañándolos en la prueba.

Personalmente, durante esta pandemia he seguido usando estos medios con algo más interés y dedicación, y he comprobado el bien inmenso que se puede hacer a muchísimas personas en el continente digital. Solo Dios lo sabe.

  • ¿Ha sentido temor durante esta pandemia?

Sí, temor a ser contagiado, y a contagiar a otros. Temor a caer enfermo, a ser hospitalizado y preocupar a la comunidad, a los hermanos, a los superiores…

Y he llegado a pensar que podía incluso morir por esta pandemia y que todos los proyectos podían quedarse… Eso, en proyectos. Que podía haber llegado la hora definitiva. Tragarse esto no me resultó nada fácil, y todavía se me atraganta la sola idea.

Fueron momentos y días un tanto extraños, raros, duros… En los que traté de afinar mi disponibilidad sin condiciones, con fe y esperanza. Estar listo para lo que Dios disponga, y a la vez meditar y rumiar tercamente: Sí, esto será para bien… Un ejercicio de purificación y de maduración espiritual.

  • Muchos dicen que después de la pandemia saldremos con una fe renovada. Dios volverá a ser el protagonista en muchas vidas. ¿Está de acuerdo con esta opinión?

Que habrá un antes y un después, sí, porque lo que está sucediendo parece muy grave. Compromete a casi todas las dimensiones de la persona y de la sociedad. Se presenta como un fenómeno casi mundial que afectará sobre todo a la economía, a la convivencia y orden social. El mundo y la sociedad cambiarán, no serán ya los mismos.

¿Las personas? Eso ya es otra cosa. Muchos alcanzarán mayor madurez en sus principios e ideas y mayor responsabilidad en sus comportamientos. Muchísima gente, creo, se acercará a Dios y a la Iglesia, y esto ya está sucediendo. Hasta se darán conversiones.

Pero nada sucederá como por arte de magia: En gran medida el avivamiento que deseamos dependerá mucho de cómo la Iglesia y sus agentes pastorales sepamos presentar a un Cristo vivo, y lo proclamemos con palabras y obras “poderosas”. Esperamos algo nuevo, porque Dios no desaprovecha las oportunidades.

He aquí el reto que se le presenta a la Iglesia que se reforma y revive: El reto que espolea al pastor herido.

Así que no nos durmamos, porque tanto la historia sagrada como la profana nos muestran que el hombre es débil, olvidadizo y que la tentación de seguir como antes y de volver a lo de siempre es muy fuerte, casi irresistible. Y esto no es pensar mal de nadie ni desconfiar, y menos descalificar. Cada uno tiene que mojarse.

  • ¿Cuál ha sido la labor de la Iglesia en España durante esta pandemia?

En primer lugar, una total disposición para colaborar con las autoridades gubernamentales y sanitarias en la observancia de las normas que se han tomado para combatir la pandemia.

En segundo lugar, han proliferado las muestras de acompañamiento espiritual a las víctimas del coronavirus en las parroquias, en los hospitales y en las morgues. Han surgido multitud de iniciativas para usar los medios de comunicación en la transmisión de las celebraciones religiosas, rezo del rosario, exposición del Santísimo, novenas, charlas bíblicas y formativas, catequesis, consejería y acompañamiento espiritual y psicológico por teléfono, etc.

Especial mención merece un programa de televisión en el que participaron todos y cada uno de los obispos de España. Desde su residencia hablaron dos minutos cada uno solidarizándose con sus fieles y dándoles un mensaje de cercanía y de esperanza con la bendición de Dios.

  • ¿Cuál es su mensaje para nuestros lectores de recoletosstv.com?

Estimados lectores, agradezco sinceramente la atención que les haya merecido esta mi primera colaboración en la página de la Provincia, y les quedo muy reconocido.

Para mí ha sido un gusto compartir con ustedes las vivencias, no solo personales sino comunitarias, de este primer mes de confinamiento en nuestra comunidad de Santa Mónica de Madrid: una experiencia única que nadie hubiera ni siquiera imaginado, y que Dios ha permitido que esté sucediendo para nuestro bien, como nos asegura nuestra fe.

Las homilías y exhortaciones del Papa Francisco son iluminadoras para conocer la voluntad de Dios en estas circunstancias tan excepcionales. Él ya está pensando en el tiempo posterior a la pandemia, y está preparando con la curia vaticana la estrategia más oportuna para seguir anunciando el Evangelio.

Ojalá que esta prueba la convirtamos en una experiencia de gracia divina y de fraternidad no sólo para cada uno, y para cada comunidad local, sino incluso para toda nuestra Provincia Santo Tomás de Villanueva ya que la pandemia nos afecta a todos.

Que los reajustes externos e institucionales que traerá necesariamente esta crisis provoquen en nosotros los ansiados frutos de una auténtica revitalización personal y comunitaria.

Entrevista a fray Ismael Ojeda: «El mundo y la sociedad cambiarán, no serán ya los mismos»


Experto de la OMS: «España no tiene la tasa más elevada de mortalidad por casualidad»

abril 15, 2020

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La UME realiza labores de desinfección en la estación de trenes de Granada, donde también llevan a cabo actuaciones de control e información a la ciudadanía para evitar la propagación del coronavirus.

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Experto de la OMS: «España no tiene la tasa más elevada de mortalidad por casualidad»

La organización advierte de que habrá una «nueva realidad» al menos hasta que haya vacuna, en unos 18 meses

Por María Teresa Benítez de Lugo. Ginebra. Actualizado, 15 abril 2020.

https://www.abc.es/autor/maria-teresa-benitez-de-lugo-1578/

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Las cifras de víctimas por coronavirus en España son inquietantes y, según expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), «no son fruto de la casualidad». Afirman que habría que analizar con detalle la capacidad del sistema sanitario español para enfrentarse con una situación de urgencia sanitaria como la provocada por el Covid-19.

De acuerdo con declaraciones hechas por el doctor español Pedro Alonso, director del Programa Mundial de la Malaria en la OMS, a la cadena SER, la pandemia de Covid-19 tiene la particularidad de «potencialmente definir nuestro futuro, cosa que no ocurre en el caso de otras enfermedades como la malaria».

En España las consecuencias de la pandemia son dramáticas y las cifras de víctimas no hacen sino aumentar, con más de 18.000 fallecidos y 172.000 casos de infección por Covid-19. Aunque es pronto para hacer un balance sobre esta pandemia habrá un antes y un después.

De acuerdo con Alonso, no hay que designar culpables sino hacer «evaluaciones independientes de lo que ha ocurrido y por qué ha ocurrido, con el objetivo de que no vuelva a pasar».

El epidemiólogo afirmó que aunque era «evidente» que el virus se había propagado en China con rapidez, las autoridades occidentales no valoraron el peligro de expansión mundial.

Durante la entrevista, Alonso comentó que en el caso preciso de Europa «se pensó que cada uno podía salvarse por su cuenta», sin tener en cuenta el principio de «solidaridad» tan repetido por la agencia sanitaria de la ONU y más concretamente por su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

«Todos tenemos un papel que jugar en esta pandemia y sólo la venceremos juntos», repite el dirigente de la OMS cada vez que comparece ante la prensa.

En los últimos días, Tedros ha eliminado de su discurso los mensajes de esperanza; al principio hablaba de que «podíamos cambiar la trayectoria de la pandemia».

Ahora la OMS habla de la mortalidad de un virus, que mata diez veces más que el de la pandemia de gripe A, H1N1, en 2009.

Un virus cuyo comportamiento los científicos comienzan a conocer y para el que no existe tratamiento ni vacuna. Por ahora, las medidas más eficaces son el rastreo de contactos y las pruebas de diagnóstico.

Los expertos de la OMS aseguran también que la población tiene que acostumbrarse a una «nueva realidad», al menos hasta que la vacuna esté lista dentro de unos dieciocho meses, porque este virus no va a desaparecer, y hasta que no haya más de la mitad de la población mundial inmunizada contra él, seguirá circulando con rapidez.

La agencia sanitaria de la ONU advierte que, ante la ausencia de una vacuna, tenemos que estar preparados para defender a los más vulnerables y aprender cómo interrumpir la transmisión.

Además, tendremos que intentar encontrar respuesta a cuestiones sobre el virus, como la de la inmunidad de los infectados, para las que no tenemos respuesta.

Por el momento, las mascarillas son una opción pero eso no significa que con ellas se puede hacer lo que se quiera.

De acuerdo con la OMS, sólo las pruebas de diagnóstico a gran escala permitirían controlar la epidemia ya que al detectar los casos de infectados se podrían aislar e interrumpir la cadena de transmisión de este coronavirus.


Grandes preguntas

abril 14, 2020

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«China ha causado este desastre, pero ahora quiere llevarse el mérito de salvarnos exportando test, muchos de los cuales no funcionan, y mascarillas».

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Grandes preguntas

Por Luis Ventoso, Director Adjunto. Actualizado 13.04.2020

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Niall Ferguson, historiador escocés afincado en Estados Unidos, me ganó en 2011 con su libro «Civilización» y desde entonces le sigo. Allí explicaba con clarividencia cómo los europeos, un atajo de brutos en el Medievo comparados con civilizaciones como la china, se erigieron contra pronóstico en señores del mundo a partir de 1500.

Ferguson atribuía su triunfo a lo que parafraseando el lenguaje informático llama «cinco aplicaciones letales»: la competencia entre los estados-nación, germen del capitalismo; el imperio de la ley, la ciencia, la medicina, el consumo y la ética de trabajo.

Europa empieza a pagar el haber olvidado dos de esas herramientas: la inventiva y la laboriosidad.

A Ferguson le anda hoy en la cabeza el rol del régimen chino ante el Covid-19. No se anda con pasteleos: «China ha causado este desastre, pero ahora quiere llevarse el mérito de salvarnos exportando test, muchos de los cuales no funcionan, y mascarillas».

Recuerda la campaña de desinformación del Ministerio de Exteriores chino, que aseguró que soldados estadounidenses fueron quienes llevaron el virus a Wuhan. El historiador lanza varias preguntas interesantes al Gobierno chino, que por supuesto jamás serán respondidas.

La primera es qué pasó exactamente en Wuhan. Si todo se generó en un mercado de alimentación insalubre, como dicen, las autoridades fallaron al no cerrarlo en hora; pero si el virus se fugó del imponente laboratorio de virología sito en la metrópoli, peor.

La segunda pregunta es por qué con 104 casos y 15 muertos entre el 12 de diciembre y finales de ese mes, el día 31 el Gobierno chino afirmó que no había «una clara evidencia de transmisión entre humanos», tesis que mantuvo hasta el 20 de enero.

Tras expandirse el virus desde Wuhan a toda Hubei, las autoridades aislaron la provincia del resto de China, ¿por qué no aislaron también a Hubei del resto del mundo?

Ferguson recuerda que en enero, y en algunos casos todavía en febrero, seguían despegando vuelos directos desde Wuhan a Londres, París, Roma, Nueva York… Pero ahora China prohíbe la entrada a extranjeros para protegerse. ¿Por qué ese cambio de enfoque?

Por último, pregunta por el paradero de dos críticos que se han volatilizado: el importante empresario Ren Zhi Quiang, que afeó la gestión de Xi, y la doctora Ai Fen, facultativa en Wuhan, que alertó tempranamente del virus.

China debe respuestas al mundo y también una contabilidad sincera de contagios y muertos, pues sus cifras resultan inverosímiles para un país de 1.400 millones de habitantes que fue el primero en enfrentarse a un nuevo virus.

Faltan además aclaraciones sobre la exportación de material defectuoso, que no solo ha ocurrido en España. Holanda ha devuelto mascarillas y la República Checa asegura que el 80% de sus test chinos no funcionan.

Pero este debate no existe para la izquierda española. El problema es Trump, y no la mayor dictadura del planeta.

China fabrica la mitad de los coches del mundo, el 80% de los ordenadores, el 90% de los teléfonos y pronto estará en las tripas de nuestra seguridad a través del 5G. Si quiere seguir pintando algo, Europa tendría que plantearse muchas cosas.

Luis VentosoLuis Ventoso. Director Adjunto

VIRAL: Enfermeros (as) rezan en techo de hospital antes de atender pacientes con coronavirus

abril 3, 2020

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We wanted to share this beautiful moment that was captured by a staff member when members of our team spent a few extra minutes on our helipad praying for their unit, Vanderbilt employees, patients and families & all of our colleagues around the world taking care of patients.

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VIRAL: Enfermeros rezan en techo de hospital antes de atender pacientes con coronavirus

Redacción ACI Prensa. 2 de abril de 2020
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Recientemente se hicieron viral dos fotografías de enfermeros de los estados de Florida y Tennessee (Estados Unidos) que rezan en los tejados de sus respectivos hospitales antes de arriesgar sus vidas para salvar a pacientes con coronavirus COVID-19.

De los 7.773 casos confirmados de COVID-19 en Florida, al menos 82 pacientes están siendo tratados en los hospitales del Sistema de Salud Jackson, donde un equipo médico se reunió en un círculo para rezar en el helipuerto del centro de salud, según informó Fox News el jueves 2 de abril.

“Así es como comenzamos nuestra mañana hoy. Nuestro equipo hizo una oración, pidiéndole a Dios orientación y protección mientras estamos en el trabajo, y para mantenernos a nosotros y a nuestras familias seguras”, dijo Danny Rodríguez, técnico senior de emergencias en el Jackson South Medical Center de Miami, en un mensaje publicado el miércoles en Twitter.

La imagen compartida en la red social del sistema hospitalario muestra a ocho profesionales médicos arrodillados en un tejado mientras rezan.

Por otro lado, en Nashville, Tennessee, el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt también compartió una foto de enfermeras rezando.

La imagen muestra a cuatro profesionales médicos de pie y uno arrodillado mientras se reúnen en un círculo para rezar.

“Se sintió bien hacer esto con algunos de mis increíbles compañeros de trabajo. Podíamos sentir la presencia de Dios en el viento. Sepa que todos están cubiertos de oración”, agregó en una publicación de Facebook Angela Gleaves, una de las enfermeras protagonistas.

En Tennessee hay más de 2.400 casos confirmados de coronavirus. El estado ha reportado 23 fallecidos.

En Estados Unidos se ha pedido a miles de enfermeras, doctores y otros profesionales médicos que salgan de la jubilación para ayudar con la crisis, especialmente en los puntos críticos de la ciudad de Nueva York, Nueva Orleans y ciudades de California.

https://www.aciprensa.com/noticias/viral-enfermeros-rezan-en-techo-de-hospital-antes-de-atender-pacientes-con-coronavirus-78887


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