El maná de cada día, 22.2.17

febrero 22, 2017

La Cátedra del apóstol san Pedro

22 de febrero de 2017

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Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia



Antífona de entrada: Lc 22, 32

El Señor dice a Simón Pedro: Yo he pedido por ti, para que tu fe no se apague. Y tú, cuando te recobres, da firmeza a tus hermanos.


Oración colecta

Dios todopoderoso, no permitas que seamos perturbados por ningún peligro, tú que nos has afianzado sobre la roca de la fe apostólica. Por nuestro Señor Jesucristo.


PRIMERA LECTURA: 1 Pedro 5, 1-4

A los presbíteros en esa comunidad, yo, presbítero como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe de la gloria que va a manifestarse, os exhorto:

Sed pastores del rebaño de Dios que tenéis a vuestro cargo, gobernándolo no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por sórdida ganancia, sino con generosidad; no como déspotas sobre la heredad de Dios, sino convirtiéndoos en modelos del rebaño.

Y cuando aparezca el supremo Pastor, recibiréis la corona de gloria que no se marchita.


SALMO 22, 1-3.4.5.6

El Señor es mi pastor, nada me falta.

El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara, mis fuerzas; me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre.

Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan.

Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término.


Aclamación antes del Evangelio: Mt 16, 18

Tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré a mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.


EVANGELIO: Mateo 16, 13-19

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»

Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»

Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»

Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»

Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.»


Antífona de comunión: Mt 16, 16. 18

Pedro dijo a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.
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Basílica de San Pedro, Roma

Basílica de San Pedro, Roma

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LA IGLESIA DE CRISTO SE LEVANTA SOBRE LA FIRMEZA DE LA FE DE PEDRO

De los sermones de san León Magno, papa

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De todos se elige a Pedro, a quien se pone al frente de la misión universal de la Iglesia, de todos los apóstoles y los Padres de la Iglesia; y, aunque en el pueblo de Dios hay muchos sacerdotes y muchos pastores, a todos los gobierna Pedro, aunque todos son regidos eminentemente ­por Cristo.

La bondad divina ha concedido a este hombre una excelsa y admirable participación de su poder, y todo lo que tienen de común con Pedro los otros jerarcas, les es concedido por medio de Pedro.

El Señor pregunta a sus apóstoles qué es lo que los hombres opinan de él, y en tanto coinciden sus respuestas en cuanto reflejan la ambigüedad de la ignorancia humana.

Pero, cuando urge qué es lo que piensan los mismos discípulos, es el primero en confesar al Señor aquel que es primero en la dignidad apostólica. A las palabras de Pedro: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo, le responde el Señor: ¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo.

Es decir: «Eres verdaderamente dichoso porque es mi Padre quien te lo ha revelado; la humana opinión no te ha inducido a error, sino que la revelación del cielo te ha iluminado, y no ha sido nadie de carne y hueso, sino que te lo ha enseñado aquel de quien soy el Hijo único».

Y añade: Ahora te digo yo, esto es: «Del mismo modo que mi Padre te ha revelado mi divinidad, igualmente yo ahora te doy a conocer tu dignidad: Tú eres Pedro, que soy la piedra inviolable, la piedra angular que ha hecho de los dos pueblos una sola cosa, yo, que soy el fundamento, fuera del cual nadie puede edificar, te digo a ti, Pedro, que eres también piedra, porque serás fortalecido por mi poder de tal forma que lo que me pertenece por propio poder sea común a ambos por tu participación conmigo».

Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. «Sobre esta fortaleza –quiere decir– construiré el templo eterno y la sublimidad de mi Iglesia, que alcanzará el cielo y se levantará sobre la firmeza de la fe de Pedro».

El poder del infierno no podrá con esta profesión de fe ni la encadenarán los lazos de la muerte, pues estas palabras son palabras de vida. Y del mismo modo que lleva al cielo a los confesores de la fe, igualmente arroja al infierno a los que la niegan.

Por esto dice al bienaventurado Pedro: Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.

La prerrogativa de este poder se comunica también a los otros apóstoles y se transmite a todos los obispos de la Iglesia, pero no en vano se encomienda a uno o que se ordena a todos; de una forma especial se otorga esto a Pedro, porque la figura de Pedro se pone al frente de todos los pastores de la Iglesia.

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50 JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ

diciembre 29, 2016

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Papa con la Paloma

El Papa Francisco suelta la paloma de la paz en la Plaza de San Pedro 

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MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA CELEBRACIÓN DE LA 
50 JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ

1 DE ENERO DE 2017

 

«La no violencia: un estilo de política para la paz»

  1. Al comienzo de este nuevo año formulo mis más sinceros deseos de paz para los pueblos y para las naciones del mundo, para los Jefes de Estado y de Gobierno, así como para los responsables de las comunidades religiosas y de los diversos sectores de la sociedad civil. Deseo la paz a cada hombre, mujer, niño y niña, a la vez que rezo para que la imagen y semejanza de Dios en cada persona nos permita reconocernos unos a otros como dones sagrados dotados de una inmensa dignidad. Especialmente en las situaciones de conflicto, respetemos su «dignidad más profunda» [1] y hagamos de la no violencia activa nuestro estilo de vida.

Este es el Mensaje para la 50 Jornada Mundial de la Paz. En el primero, el beato Papa Pablo VI se dirigió, no sólo a los católicos sino a todos los pueblos, con palabras inequívocas: «Ha aparecido finalmente con mucha claridad que la paz es la línea única y verdadera del progreso humano (no las tensiones de nacionalismos ambiciosos, ni las conquistas violentas, ni las represiones portadoras de un falso orden civil)».

Advirtió del «peligro de creer que las controversias internacionales no se pueden resolver por los caminos de la razón, es decir de las negociaciones fundadas en el derecho, la justicia, la equidad, sino sólo por los de las fuerzas espantosas y mortíferas».

Por el contrario, citando Pacem in terris de su predecesor san Juan XXIII, exaltaba «el sentido y el amor de la paz fundada sobre la verdad, sobre la justicia, sobre la libertad, sobre el amor» [2]. Impresiona la actualidad de estas palabras, que hoy son igualmente importantes y urgentes como hace cincuenta años.

En esta ocasión deseo reflexionar sobre la no violencia como un estilo de política para la paz, y pido a Dios que se conformen a la no violencia nuestros sentimientos y valores personales más profundos. Que la caridad y la no violencia guíen el modo de tratarnos en las relaciones interpersonales, sociales e internacionales.

Cuando las víctimas de la violencia vencen la tentación de la venganza, se convierten en los protagonistas más creíbles en los procesos no violentos de construcción de la paz.

Que la no violencia se trasforme, desde el nivel local y cotidiano hasta el orden mundial, en el estilo característico de nuestras decisiones, de nuestras relaciones, de nuestras acciones y de la política en todas sus formas.

Un mundo fragmentado

  1. El siglo pasado fue devastado por dos horribles guerras mundiales, conoció la amenaza de la guerra nuclear y un gran número de nuevos conflictos, pero hoy lamentablemente estamos ante una terrible guerra mundial por partes. No es fácil saber si el mundo actualmente es más o menos violento de lo que fue en el pasado, ni si los modernos medios de comunicación y la movilidad que caracteriza nuestra época nos hace más conscientes de la violencia o más habituados a ella.

En cualquier caso, esta violencia que se comete «por partes», en modos y niveles diversos, provoca un enorme sufrimiento que conocemos bien: guerras en diferentes países y continentes; terrorismo, criminalidad y ataques armados impredecibles; abusos contra los emigrantes y las víctimas de la trata; devastación del medio ambiente.

¿Con qué fin? La violencia, ¿permite alcanzar objetivos de valor duradero? Todo lo que obtiene, ¿no se reduce a desencadenar represalias y espirales de conflictos letales que benefician sólo a algunos «señores de la guerra»?

La violencia no es la solución para nuestro mundo fragmentado. Responder con violencia a la violencia lleva, en el mejor de los casos, a la emigración forzada y a un enorme sufrimiento, ya que las grandes cantidades de recursos que se destinan a fines militares son sustraídas de las necesidades cotidianas de los jóvenes, de las familias en dificultad, de los ancianos, de los enfermos, de la gran mayoría de los habitantes del mundo. En el peor de los casos, lleva a la muerte física y espiritual de muchos, si no es de todos.

La Buena Noticia

  1. También Jesús vivió en tiempos de violencia. Él enseñó que el verdadero campo de batalla, en el que se enfrentan la violencia y la paz, es el corazón humano: «Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos» (Mc 7,21). Pero el mensaje de Cristo, ante esta realidad, ofrece una respuesta radicalmente positiva: él predicó incansablemente el amor incondicional de Dios que acoge y perdona, y enseñó a sus discípulos a amar a los enemigos (cf. Mt 5,44) y a poner la otra mejilla (cf. Mt 5,39). Cuando impidió que la adúltera fuera lapidada por sus acusadores (cf. Jn 8,1-11) y cuando, la noche antes de morir, dijo a Pedro que envainara la espada (cf. Mt 26,52), Jesús trazó el camino de la no violencia, que siguió hasta el final, hasta la cruz, mediante la cual construyó la paz y destruyó la enemistad (cf. Ef 2,14-16). Por esto, quien acoge la Buena Noticia de Jesús reconoce su propia violencia y se deja curar por la misericordia de Dios, convirtiéndose a su vez en instrumento de reconciliación, según la exhortación de san Francisco de Asís: «Que la paz que anunciáis de palabra la tengáis, y en mayor medida, en vuestros corazones» [3].

Ser hoy verdaderos discípulos de Jesús significa también aceptar su propuesta de la no violencia. Esta —como ha afirmado mi predecesor Benedicto XVI— «es realista, porque tiene en cuenta que en el mundo hay demasiada violencia, demasiada injusticia y, por tanto, sólo se puede superar esta situación contraponiendo un plus de amor, un plus de bondad. Este “plus” viene de Dios»[4].

Y añadía con fuerza: «para los cristianos la no violencia no es un mero comportamiento táctico, sino más bien un modo de ser de la persona, la actitud de quien está tan convencido del amor de Dios y de su poder, que no tiene miedo de afrontar el mal únicamente con las armas del amor y de la verdad. El amor a los enemigos constituye el núcleo de la “revolución cristiana”»[5].

Precisamente, el evangelio del amad a vuestros enemigos (cf. Lc 6,27) es considerado como «la charta magna de la no violencia cristiana», que no se debe entender como un «rendirse ante el mal […], sino en responder al mal con el bien (cf. Rm 12,17-21), rompiendo de este modo la cadena de la injusticia»[6].

Más fuerte que la violencia

  1. Muchas veces la no violencia se entiende como rendición, desinterés y pasividad, pero en realidad no es así. Cuando la Madre Teresa recibió el premio Nobel de la Paz, en 1979, declaró claramente su mensaje de la no violencia activa: «En nuestras familias no tenemos necesidad de bombas y armas, de destruir para traer la paz, sino de vivir unidos, amándonos unos a otros […]. Y entonces seremos capaces de superar todo el mal que hay en el mundo»[7]. Porque la fuerza de las armas es engañosa. «Mientras los traficantes de armas hacen su trabajo, hay pobres constructores de paz que dan la vida sólo por ayudar a una persona, a otra, a otra»; para estos constructores de la paz, Madre Teresa es «un símbolo, un icono de nuestros tiempos»[8]. En el pasado mes de septiembre tuve la gran alegría de proclamarla santa. He elogiado su disponibilidad hacia todos por medio de «la acogida y la defensa de la vida humana, tanto de la no nacida como de la abandonada y descartada […]. Se ha inclinado sobre las personas desfallecidas, que mueren abandonadas al borde de las calles, reconociendo la dignidad que Dios les había dado; ha hecho sentir su voz a los poderosos de la tierra, para que reconocieran sus culpas ante los crímenes —¡ante los crímenes!— de la pobreza creada por ellos mismos»[9]. Como respuesta —y en esto representa a miles, más aún, a millones de personas—, su misión es salir al encuentro de las víctimas con generosidad y dedicación, tocando y vendando los cuerpos heridos, curando las vidas rotas.

La no violencia practicada con decisión y coherencia ha producido resultados impresionantes. No se olvidarán nunca los éxitos obtenidos por Mahatma Gandhi y Khan Abdul Ghaffar Khan en la liberación de la India, y de Martin Luther King Jr. contra la discriminación racial. En especial, las mujeres son frecuentemente líderes de la no violencia, como, por ejemplo, Leymah Gbowee y miles de mujeres liberianas, que han organizado encuentros de oración y protesta no violenta (pray-ins), obteniendo negociaciones de alto nivel para la conclusión de la segunda guerra civil en Liberia.

No podemos olvidar el decenio crucial que se concluyó con la caída de los regímenes comunistas en Europa. Las comunidades cristianas han contribuido con su oración insistente y su acción valiente. Ha tenido una influencia especial el ministerio y el magisterio de san Juan Pablo II. En la encíclica Centesimus annus (1991), mi predecesor, reflexionando sobre los sucesos de 1989, puso en evidencia que un cambio crucial en la vida de los pueblos, de las naciones y de los estados se realiza «a través de una lucha pacífica, que emplea solamente las armas de la verdad y de la justicia»[10].

Este itinerario de transición política hacia la paz ha sido posible, en parte, «por el compromiso no violento de hombres que, resistiéndose siempre a ceder al poder de la fuerza, han sabido encontrar, una y otra vez, formas eficaces para dar testimonio de la verdad». Y concluía: «Ojalá los hombres aprendan a luchar por la justicia sin violencia, renunciando a la lucha de clases en las controversias internas, así como a la guerra en las internacionales»[11].

La Iglesia se ha comprometido en el desarrollo de estrategias no violentas para la promoción de la paz en muchos países, implicando incluso a los actores más violentos en un mayor esfuerzo para construir una paz justa y duradera.

Este compromiso en favor de las víctimas de la injusticia y de la violencia no es un patrimonio exclusivo de la Iglesia Católica, sino que es propio de muchas tradiciones religiosas, para las que «la compasión y la no violencia son esenciales e indican el camino de la vida»[12].

Lo reafirmo con fuerza: «Ninguna religión es terrorista»[13]. La violencia es una profanación del nombre de Dios[14]. No nos cansemos nunca de repetirlo: «Nunca se puede usar el nombre de Dios para justificar la violencia. Sólo la paz es santa. Sólo la paz es santa, no la guerra»[15].

La raíz doméstica de una política no violenta

  1. Si el origen del que brota la violencia está en el corazón de los hombres, entonces es fundamental recorrer el sendero de la no violencia en primer lugar en el seno de la familia. Es parte de aquella alegría que presenté, en marzo pasado, en la Exhortación apostólica Amoris laetitiacomo conclusión de los dos años de reflexión de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia. La familia es el espacio indispensable en el que los cónyuges, padres e hijos, hermanos y hermanas aprenden a comunicarse y a cuidarse unos a otros de modo desinteresado, y donde los desacuerdos o incluso los conflictos deben ser superados no con la fuerza, sino con el diálogo, el respeto, la búsqueda del bien del otro, la misericordia y el perdón[16]. Desde el seno de la familia, la alegría se propaga al mundo y se irradia a toda la sociedad[17]. Por otra parte, una ética de fraternidad y de coexistencia pacífica entre las personas y entre los pueblos no puede basarse sobre la lógica del miedo, de la violencia y de la cerrazón, sino sobre la responsabilidad, el respeto y el diálogo sincero. En este sentido, hago un llamamiento a favor del desarme, como también de la prohibición y abolición de las armas nucleares: la disuasión nuclear y la amenaza cierta de la destrucción recíproca, no pueden servir de base a este tipo de ética[18]. Con la misma urgencia suplico que se detenga la violencia doméstica y los abusos a mujeres y niños.

El Jubileo de la Misericordia, concluido el pasado mes de noviembre, nos ha invitado a mirar dentro de nuestro corazón y a dejar que entre en él la misericordia de Dios. El año jubilar nos ha hecho tomar conciencia del gran número y variedad de personas y de grupos sociales que son tratados con indiferencia, que son víctimas de injusticia y sufren violencia. Ellos forman parte de nuestra «familia», son nuestros hermanos y hermanas.

Por esto, las políticas de no violencia deben comenzar dentro de los muros de casa para después extenderse a toda la familia humana. «El ejemplo de santa Teresa de Lisieux nos invita a la práctica del pequeño camino del amor, a no perder la oportunidad de una palabra amable, de una sonrisa, de cualquier pequeño gesto que siembre paz y amistad. Una ecología integral también está hecha de simples gestos cotidianos donde rompemos la lógica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo»[19].

Mi llamamiento

  1. La construcción de la paz mediante la no violencia activa es un elemento necesario y coherente del continuo esfuerzo de la Iglesia para limitar el uso de la fuerza por medio de las normas morales, a través de su participación en las instituciones internacionales y gracias también a la aportación competente de tantos cristianos en la elaboración de normativas a todos los niveles. Jesús mismo nos ofrece un «manual» de esta estrategia de construcción de la paz en el así llamado Discurso de la montaña. Las ocho bienaventuranzas (cf. Mt 5,3-10) trazan el perfil de la persona que podemos definir bienaventurada, buena y auténtica. Bienaventurados los mansos —dice Jesús—, los misericordiosos, los que trabajan por la paz, y los puros de corazón, los que tienen hambre y sed de la justicia.

Esto es también un programa y un desafío para los líderes políticos y religiosos, para los responsables de las instituciones internacionales y los dirigentes de las empresas y de los medios de comunicación de todo el mundo: aplicar las bienaventuranzas en el desempeño de sus propias responsabilidades.

Es el desafío de construir la sociedad, la comunidad o la empresa, de la que son responsables, con el estilo de los trabajadores por la paz; de dar muestras de misericordia, rechazando descartar a las personas, dañar el ambiente y querer vencer a cualquier precio. Esto exige estar dispuestos a «aceptar sufrir el conflicto, resolverlo y transformarlo en el eslabón de un nuevo proceso»[20].

Trabajar de este modo significa elegir la solidaridad como estilo para realizar la historia y construir la amistad social. La no violencia activa es una manera de mostrar verdaderamente cómo, de verdad, la unidad es más importante y fecunda que el conflicto. Todo en el mundo está íntimamente interconectado[21].

Puede suceder que las diferencias generen choques: afrontémoslos de forma constructiva y no violenta, de manera que «las tensiones y los opuestos [puedan] alcanzar una unidad pluriforme que engendra nueva vida», conservando «las virtualidades valiosas de las polaridades en pugna»[22].

La Iglesia Católica acompañará todo tentativo de construcción de la paz también con la no violencia activa y creativa. El 1 de enero de 2017 comenzará su andadura el nuevo Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que ayudará a la Iglesia a promover, con creciente eficacia, «los inconmensurables bienes de la justicia, la paz y la protección de la creación» y de la solicitud hacia los emigrantes, «los necesitados, los enfermos y los excluidos, los marginados y las víctimas de los conflictos armados y de las catástrofes naturales, los encarcelados, los desempleados y las víctimas de cualquier forma de esclavitud y de tortura»[23].

En conclusión

  1. Como es tradición, firmo este Mensaje el 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María. María es Reina de la Paz. En el Nacimiento de su Hijo, los ángeles glorificaban a Dios deseando paz en la tierra a los hombres y mujeres de buena voluntad (cf. Lc 2,14). Pidamos a la Virgen que sea ella quien nos guíe.

«Todos deseamos la paz; muchas personas la construyen cada día con pequeños gestos; muchos sufren y soportan pacientemente la fatiga de intentar edificarla»[24].

En el 2017, comprometámonos con nuestra oración y acción a ser personas que aparten de su corazón, de sus palabras y de sus gestos la violencia, y a construir comunidades no violentas, que cuiden de la casa común. «Nada es imposible si nos dirigimos a Dios con nuestra oración. Todos podemos ser artesanos de la paz»[25].

Vaticano, 8 de diciembre de 2016

Francisco

 

[1] Exhort. ap. Evangelii gaudium, 228.

[2] Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1968.

[3] «Leyenda de los tres compañeros»: Fonti Francescane, n. 1469.

[4] Angelus (18 febrero 2007).

[5] Ibíd.

[6] Ibíd.

[7] Discurso al recibir el Premio Nobel de la Paz (11 diciembre 1979).

[8] Homilía en Santa Marta«El camino de la paz» (19 noviembre 2015).

[9] Homilía en la canonización de la beata Madre Teresa de Calcuta (4 septiembre 2016).

[10] N. 23.

[11] Ibíd.

[12] Discurso, Audiencia interreligiosa (3 noviembre 2016).

[13] Discurso a los participantes al tercer Encuentro Mundial de los Movimientos Populares (5 noviembre 2016).

[14] Cf. Discurso en el Encuentro interreligioso con el Jeque de los musulmanes del Cáucaso y con representantes de las demás comunidades religiosas del país, Bakú (2 octubre 2016).

[15] Discurso, Asís (20 septiembre 2016).

[16] Cf. Exhort. ap. postsin. Amoris laetitia, 90-130.

[17] Ibíd., 133.194.234.

[18] Cf. Mensaje con ocasión de la Conferencia sobre el impacto humanitario de las armas atómicas (7 diciembre 2014).

[19] Carta Enc. Laudato si’, 230.

[20] Exhort. ap. Evangelii gaudium, 227.

[21] Cf. Carta Enc. Laudato si’16.117.138.

[22] Exhort. ap. Evangelii gaudium, 228.

[23] Carta apostólica en forma de «Motu Proprio» con la que se instituye el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (17 agosto 2016).

[24] Regina Coeli, Belén (25 mayo 2014).

[25] Llamamiento, Asís (20 septiembre 2016).

 

 


Fernando Sebastián: “Decir que Amoris Laetitia no es magisterio papal es casi insultante”

diciembre 16, 2016

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Fernando

El Sr. Cardenal, Fernando Sebastián, durante su intervención

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Fernando Sebastián: “Decir que Amoris Laetitia no es magisterio papal es casi insultante”

“No puede haber una solución universal para todos los casos, porque las situaciones son diferentes”

Tiene el aval de la providencia y la intervención de Jesús en favor de su Iglesia. El Papa, como sucesor de Pedro, está respaldado por la oración de Jesús.
Por Jesús Bastante

A sus 87 años (los cumplió el pasado miércoles), el cardenal Fernando Sebastián sigue manteniendo un torrente de voz y de energía. El primer purpurado español nombrado por Francisco (algunos afirman que se trata de uno de sus consejeros), disertó anoche en el Instituto de Vida Religiosa de los Claretianos sobre la “polémica” exhortación Amoris Laetitia y sus implicaciones en el futuro de la familia. Una conferencia que contó con la presencia, a última hora, del cardenal Osoro, que quiso acompañar al purpurado claretiano en su disertación.

La voz de Sebastián es autorizada, no en vano acaba de publicar “Diez cosas que el Papa Francisco quiere que sepas sobre la familia” (Publicaciones Claretianas), que ayer presentó como “diez núcleos que el Papa quiere que todos los fieles conozcamos y tengamos en cuenta sobre el matrimonio y la familia”.

¿Por qué este creciente interés de la Iglesia en el cuidado de la familia? Para Sebastián, “la familia hace la persona y también hace la sociedad, que construimos entre todos, no sólo los políticos y los parlamentos”. En opinión del cardenal, “la crisis de la familia afecta también a la sociedad, y a la Iglesia“. Del mismo modo, denunció “el grave deterioro que sufre la familia en estos momentos”.

“La sociedad española ha explotado el concepto tradicional de familia cristiana, que configuraba profundamente nuestra sociedad”, hasta el punto de que “el concepto cristiano de familia es uno entre tantos, pues ya se habla de ‘modelos de familia’. No está mal que se hable de ellos con realismo, lo peor es que se equiparan unos con otros; da igual, cada uno organiza su vida familiar como le parece”, advirtió.

Y si la familia es importante, y está en proceso de grave deterioro, “la Iglesia debe reaccionar”. De ahí la relevancia que el Papa ha dado al tema, convocando dos Sínodos (uno extraordinario y otro ordinario), consultando a la feligresía y alentando el debate y el diálogo. Amoris Laetitia es la conclusión de todo este proceso, “es la respuesta”.

Mal que les pese a unos pocos rigoristas… “Algunos han llegado a decir que no es magisterio papal, sino opiniones del Papa. Esto es casi insultante. Esta exhortación postsinodal tiene el mismo valor que las demás, es magisterio pontificio ordinario, que tiene el aval de dos sínodos, cuya reflexión el Papa recoge abundantemente”, recalcó el cardenal Sebastián.

Y que, además, “tiene el aval de la providencia y la intervención de Jesús en favor de su Iglesia. El Papa, como sucesor de Pedro, está respaldado por la oración de Jesús”.

Sebastián resumió varios puntos que subrayan la novedad de AL, que sirve para “encontrar respuestas a las nuevas preguntas que vienen de la Humanidad, que es un ser vivo donde surgen riesgos y posibilidades nuevas”.

La novedad radical es que la exhortación “trató de enfrentarse, cara a cara, con el problema del matrimonio y la familia en la cultura actual, analizando las causas y buscando soluciones”, en un escenario que Sebastián tildó de “alarmante”.

“De las parejas actuales en España, el 30% son uniones de hecho. Del 70% restante, los matrimonios civiles son dos tercios, y sólo un 30% de ellos son sacramentales”.

Sebastián reconoció “cierta deserción de la Iglesia” que calificó de “crisis urgente, apremiante”. En su opinión, “la cuestión más acuciante no es la de los divorciados vueltos a casar, sino la autenticidad religiosa de los matrimonios que se celebran ahora y más adelante. Esa es nuestra primera responsabilidad”.

Por ello, el cardenal destacó otra de las novedades, que es la de “plantear el matrimonio no como un contrato, sino como una alianza de vida fundada en un amor irrevocable”. Sebastián insistió en la importancia de la preparación al matrimonio, y de una “visión positiva de la indisolubilidad”, pues “el amor llega hasta los umbrales de Dios”.

“No se puede decir ‘te quiero con toda mi alma hasta el año que viene’. El amor es total, o no es veraz, sobre todo el amor en el nombre de Jesús.”, declaró

A su vez, reclamó no olvidar a los matrimonios una vez que se celebra el sacramento. “Debemos tener una planificación espiritual para las familias, basada en la fe, la esperanza y la caridad. No hay un plan específico de salvación para los casados y otro para los solteros… El modelo para todos está en Jesús. Pero requiere matices diferentes: ¿cómo se vive familiarmente la caridad cristiana?”.

El punto más polémico de la exhortación, y el que ha desatado la polémica es: ¿Cómo ayudar a los que han fracasado en su proyecto familiar?

Primero: no condenar, no juzgar. Es un mandamiento evangélico. Nadie sabe cómo estas personas han llegado a la situación en la que están”, arrancó Sebastián.

En segundo lugar, “ayudar sinceramente. Son hermanos nuestros, la postura de la Iglesia no tiene que ser excluir, sino incluir”, pues “en todas las personas hay cosas buenas; en vez de ver lo que les falta, veamos también lo que tienen”.

Hay que convocar a estas personas que viven en situaciones irregulares, o insuficientes. Sobre todo, no empezar por exigirles una conducta correcta en todo, sino interés por vivificar su fe. La vida cristiana comienza por la fe, por el conocimiento de Jesús, por la aceptación de Jesús como salvador de nuestra vida”, matizó el cardenal, quien reconoció que la cuestión de la comunión a los divorciados vueltos a casar “ha podido escandalizar a algunos porque piensan que el Papa deroga o desconoce o arriesga o pone en peligro la doctrina de la Iglesia”.

En este punto, el cardenal dejó claro que “el Papa mantiene la indisolubilidad de todo matrimonio válido. Pero también que puede haber personas que se han divorciado, que han vivido una serie de años en una segunda unión y que en un momento dado quieren recomponer su vida y volver a la Iglesia”… y van al confesor.

“Y entonces empieza el problema… para el confesor”, bromeó el purpurado, quien recalcó que “el Papa dice que no puede haber una solución universal para todos los casos, porque las situaciones son diferentes. Hay que hacer un discernimiento”.

No es verdad que el Papa haya dicho alguna vez que los divorciados vueltos a casar pueden comulgar tranquilamente el día que se les ocurra. El análisis de la situación es para el caso concreto de un divorciado vuelto a casar que quiere reconciliarse con la Iglesia, y está viviendo un verdadero arrepentimiento”, añadió, apuntando que la gran novedad de AL en este punto es “explicitar las circunstancias atenuantes o eximentes a esta situación en concreto”.

http://www.periodistadigital.com/religion/familia/2016/12/16/fernando-sebastian-decir-que-amoris-laetitia-no-es-magisterio-papal-es-casi-insultante-religion-iglesia-familia-libros-claretianas.shtml?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter


Conferencia Episcopal en contra de píldora del día siguiente

agosto 25, 2016

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Consejo permanente

Asamblea de la Conferencia Episcopal Peruana

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Obispos señalaron que medida cautelar no respeta la Constitución y criticaron al Gobierno por respaldar distribución

Conferencia Episcopal Peruana

COMUNICADO sobre la píldora del día siguiente

Los Obispos del Perú a lo largo de los últimos años hemos manifestado en diferentes oportunidades nuestra preocupación por la defensa de la vida de los peruanos desde su concepción hasta su muerte natural, así como por los valores propios de la familia, núcleo de la sociedad, porque, como decía san Juan Pablo II, en ella “se forja el futuro de la humanidad” y, por tanto, el futuro del Perú.

La Constitución Peruana reconoce nuestra participación en la vida pública del país, pues dentro de un espíritu de autonomía e independencia, “el Estado reconoce a la Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú, y le presta su colaboración” (Art. 51).

Así pues, llama la atención que en diversos ámbitos donde se resalta la tolerancia como valor, existan intolerancia y prejuicios hacia la participación de los sacerdotes, médicos o abogados católicos en defensa de la vida y de la familia que, a pesar de esgrimir argumentos científicos o jurídicos, son tildados de fundamentalistas o de emplear argumentos de fe. Llamamos al intercambio justo de opiniones y sin prejuicios para que la verdad y la justicia se abran camino a través del diálogo.

Ratificamos nuestro comunicado del 23 de agosto de 2003 en torno a la Píldora del Día Siguiente (PDS), también llamada Anticoncepción Oral de Emergencia (AOE), que se identifica con lo que el Papa Francisco ha señalado: ”La vida humana es sagrada e inviolable. Todo derecho civil se asienta en el reconocimiento del primero y fundamental de los derechos, el derecho a la vida, que no está subordinado a condición alguna, ni cualitativa, ni económica, ni tanto menos ideológica” (Discurso a los miembros del Movimiento Italiano por la Vida, 14 abril de 2014).

No nos toca como Pastores de la Iglesia analizar con profundidad los criterios jurídicos, además de científicos, por los cuales el Juez del Primer Juzgado Especializado en lo Constitucional de Lima, aceptó una acción de amparo en favor de la PDS, pero sí nos toca evidenciar con preocupación cómo diversos intereses e ideologías en el Perú juegan contra la vida del concebido.

En ese sentido, salimos en defensa de quienes ni tienen voz ni están siendo defendidos, a pesar de que la Constitución los reconoce como sujetos de derechos desde su concepción (Art 2, 1). Desconocer este principio es desconocer algo fundamental de la Constitución del Perú. Al respecto señalamos lo siguiente:

1) Rechazamos la medida cautelar emitida por el Juez del Primer Juzgado Especializado en lo Constitucional de Lima, pues basta el sentido común para ver con claridad que el supuesto bien que se quiere lograr con el uso de la píldora, no es mayor que la vida del concebido. Precisamente por la naturaleza del proceso, eso es lo que tiene que establecer el Juez en su sentencia definitiva.

2) Reafirmamos el valor de la vida humana y denunciamos que esta viene siendo manipulada por una ideología, que pretende redefinir conceptos tan importantes como el inicio de la vida, la concepción y el embarazo, no con criterios científicos, sino sencillamente para lograr objetivos en favor de unos presuntos “derechos sexuales y reproductivos”, entre los cuales se incluyen el aborto y la muerte del concebido. Lamentamos que la ciencia sea puesta de lado para que el derecho de unos implique la muerte de otros.

3) Llama la atención que la definición utilizada sobre la concepción para defender el efecto no abortivo de la PDS, tome como referencia el significado de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para esta Organización el concepto de concepción es equivalente al de anidación, pero la Constitución Peruana, y de acuerdo con lo señalado por el Tribunal Constitucional, considera el inicio de la vida desde la fertilización, que iguala con el término concepción.

4) Esta terminología ideológica considera el inicio del embarazo solo a partir de la implantación. De esta manera, se viene confundiendo a la opinión pública al decirle que la ciencia ha comprobado que la Píldora del Día Siguiente no es abortiva, cuando en la verdad del hecho biológico, al cambiar los términos de concepción y embarazo, deja en el “limbo” al concebido hasta su implantación. De esta manera, no considera como aborto su eliminación antes de su anidamiento en el útero de la madre, engañando así a la mayoría de la población peruana amante de la vida.

5) Preocupa gravemente que quienes son llamados por mandato a hacer cumplir la Constitución, hayan impulsado o acogido desde hace varios años, y no solo en el presente, iniciativas que desprotegen al concebido, y que se han manifestado en las carteras de Salud, Justicia, de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. Igualmente, esperamos que la Defensoría del Pueblo defienda al concebido, el cual, al no tener voz, necesita ser protegido, según las leyes peruanas, como sujeto de derechos frente a diversos intereses.

6) Asimismo nos preocupa que en un proceso judicial, y según lo manifestado por la Ministra de Salud, tanto demandante como demandado se encuentren de acuerdo en distribuir nuevamente este fármaco. ¿Es posible así un proceso judicial objetivo y transparente en defensa del concebido?

7) Las pruebas, que el Tribunal Constitucional recibió el año 2009 para declarar fundada la petición para que no se distribuya la Píldora del Día Siguiente, siguen vigentes: la Food & Drug Administration y diversos laboratorios a nivel mundial siguen señalando la presencia de un efecto en el endometrio que impediría la anidación del concebido. Estos elementos llevaron a la consistencia de una duda razonable, a favor del concebido. Ante el mismo escenario, esperamos que la sentencia final del Juez responda a la de los Magistrados del Tribunal Constitucional.

Lima, 24 de agosto de 2016.

LOS OBISPOS DEL PERÚ

http://www.iglesiacatolica.org.pe/cep_prensa/archivo_documentos/comunicado-pildora-dia-siguiente.pdf

http://elcomercio.pe/sociedad/peru/conferencia-episcopal-contra-pildora-dia-siguiente-noticia-1926647


Arzobispo de San Antonio rechaza presencia de Hillary Clinton en universidad católica

julio 28, 2016

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Arzobispo

Arzobispo de San Antonio, Mons. José H. Gómez

 

Arzobispo de San Antonio rechaza

la presencia de Hillary Clinton en universidad católica

“Por tratarse de un personaje público que defiende abiertamente el aborto”.

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Para la Iglesia Católica el aborto es “un ‘crimen abominable’ y un tema no-negociable”.

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SAN ANTONIO, 13 Feb. 08 / 11:33 am (ACI).-

El Arzobispo de San Antonio, Mons. José H. Gómez, rechazó la anunciada e inminente presencia de la precandidata presidencial demócrata Hillary Clinton, en una universidad católica de su jurisdicción, por tratarse de un personaje público que defiende abiertamente el aborto.

Mons. Gómez y sus obispos auxiliares, Mons. Patrick J. Zurek y Mons. Thomas J. Flanagan (retirado), publicaron una declaración en respuesta a la presencia de Clinton en la Universidad St. Mary.

“Ha sido para mí una sorpresa recibir la noticia de que la Senadora Hillary Clinton se presentará en la Universidad St. Mary. No he sido informado ni consultado por la universidad antes de que decidieran permitir que la Senadora Clinton hable en la universidad”, indicó Mons. Gómez.

El Arzobispo explicó que “las instituciones católicas tienen el deber de enseñar y promover los valores católicos en todas las circunstancias. Esto es especialmente importante cuando las personas miran a nuestras universidades católicas en búsqueda de liderazgo y claridad sobre los discursos políticos, normalmente complicados y contradictorios”.

Mons. Gómez precisó que “el historial de votación de la Senadora Clinton así como de algunos de los demás candidatos a la presidencia no es consistente con las enseñanzas de la Iglesia Católica en lo que se refiere al importante tema de la vida”.

“No es mi intención decir a las personas por quién deben votar. Sin embargo, exhorto a los católicos a que entiendan las enseñanzas de la Iglesia de manera integral en lo que se refiere a los temas públicos de gran importancia hoy. Ruego a los profesores y al equipo de pastoral de la Universidad St. Mary que sigan cumpliendo con su deber de educar a sus alumnos en su responsabilidad política, siguiendo las enseñanzas de la Iglesia Católica“, agregó.

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Hilary

Hilary Clinton

En este sentido, precisó que “nuestras instituciones católicas deben promover una clara comprensión de nuestras profundas convicciones sobre un tema como el aborto, un acto que la Iglesia llama un ‘crimen abominable’ y un tema no-negociable”.

Clinton está visitando el sur de Texas para conseguir el voto latino después de haber perdido en las elecciones primarias del Potomac y estar por debajo de Barack Obama en el número de delegados necesarios para consagrarse como la candidata presidencial del Partido Demócrata.


Así actúa el Espíritu en la Iglesia, explica Papa Francisco

mayo 13, 2016

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El Papa Francisco suelta una paloma, símbolo del Espíritu

El Papa Francisco suelta una paloma, símbolo del Espíritu

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Así actúa el Espíritu en la Iglesia, explica Papa Francisco

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VATICANO, 28 Abr. 16 / 10:24 am (ACI/EWTN Noticias).- Durante la Misa matutina en la Casa Santa Marta, el Papa Francisco abordó el pasaje de los Hechos de los Apóstoles donde se narra el Concilio de Jerusalén, para recordar que el Espíritu Santo es el verdadero protagonista de la Iglesia y explicar su acción en la vida de la misma.

Comentando la lectura de los Hechos de los Apóstoles, sobre el Concilio de Jerusalén, el Papa afirmó que “el protagonista de la Iglesia” es el Espíritu Santo. “Es Él el que, desde el primer momento, les dio a los apóstoles la fortaleza para proclamar el Evangelio”, recordó.

Es “el Espíritu el que lo hace todo, el Espíritu es el que lleva adelante a la Iglesia”, insistió el Santo Padre. “Aun con sus problemas, también cuando estalla una persecución (contra la Iglesia), es Él el que fortalece a los creyentes para que permanezcan en la fe, aun en los momentos de ‘resistencias y de ensañamiento de los doctores de la ley’”.

En este caso, explicó Francisco, hay una resistencia doble a la acción del Espíritu: los que creían que “Jesús había venido sólo para el pueblo elegido” y los que querían imponer la ley mosaica a los paganos convertidos. En todo ello, hubo una gran confusión, señaló el Papa.

“El Espíritu ponía a los corazones en un camino nuevo: eran las sorpresas del Espíritu. Y los apóstoles se encontraron en una situación que nunca hubieran creído, situaciones nuevas. Y ¿cómo manejar estas nuevas situaciones? Por ello la lectura de hoy, comienza así: ‘en aquellos días, al cabo de una prolongada discusión’. Una acalorada discusión, porque discutían sobre este tema”.

“Ellos, por una parte, tenían la fuerza del Espíritu –el protagonista– que impulsaba a ir adelante, adelante, adelante… Pero el Espíritu los llevaba a ciertas novedades, cosas que nunca se habían hecho antes. Nunca. Ni siquiera se las habían imaginado. Como, por ejemplo, que los paganos recibieran el Espíritu Santo”, explicó Francisco.

El Santo Padre dijo que en ese momento los discípulos “tenían la patata caliente en las manos y no sabían qué hacer”; por lo que convocan una reunión en Jerusalén, donde cada uno puede contar su propia experiencia, sobre cómo el Espíritu Santo descienda también sobre los paganos.

“Y al final se pusieron de acuerdo. Pero antes hay una cosa linda: ‘Toda la asamblea hizo silencio para oír a Bernabé y a Pablo, que comenzaron a relatar los signos y prodigios que Dios había realizado entre los paganos por intermedio de ellos’. Escuchar, no tener miedo de escuchar. Cuando uno tiene miedo de escuchar, no tiene al Espíritu en el corazón. Escuchar: ‘¿tú qué piensas y por qué?’. Escuchar con humildad”.

“Después de haber escuchado –indicó el Papa–, decidieron enviar a las comunidades griegas, es decir a los cristianos que vinieron del paganismo, enviar a algunos discípulos para tranquilizarlos y decirles: ‘Está bien, sigan así’”.

Recordó que en el Concilio de Jerusalén se decidió que los paganos convertidos no están obligados a la circuncisión, algo que se comunicó a través de una carta, en la que “el protagonista es el Espíritu Santo”.

En efecto, los discípulos afirman que “el Espíritu Santo y nosotros hemos decidido”. “Este es el camino de la Iglesia ante las novedades, no las novedades mundanas, como las modas de los vestidos, sino las novedades, las sorpresas del Espíritu, porque el Espíritu siempre nos sorprende”, señaló el Papa.

Francisco dijo que este hecho demuestra que la Iglesia afronta y resuelve los problemas con la “reunión, la escucha, la discusión, la oración y la decisión final”.

“Este es el camino de la Iglesia hasta hoy. Y, cuando el Espíritu nos sorprende con algo que parece nuevo o que ‘nunca se había hecho así’ –se debe hacer así’– piensen en el Vaticano II, en las resistencias que tuvo el Concilio Vaticano II. Y digo esto porque es el más cercano a nosotros. Cuántas resistencias: ‘pero no…’ Aun hoy, resistencias que siguen de alguna forma. Y el Espíritu va adelante. Y el camino de la Iglesia es éste: reunirse, unirse juntos, escucharse, discutir, rezar y decidir”.

“Y esta es la llamada sinodalidad de la Iglesia, en la cual se expresa la comunión de la Iglesia. Y ¿qué hace la comunión? ¡Es el Espíritu! Otra vez es el protagonista. ¿Qué nos pide el Señor? Docilidad al Espíritu. ¿Qué nos pide el Señor? No tengamos miedo, cuando vemos que es el Espíritu el que nos llama”.

“‘A veces, el Espíritu nos detiene, como hizo con San Pablo, para que cambiemos de camino”, pero no nos deja solos, sino que “nos da coraje, nos da la paciencia, nos hace ir seguros por el camino de Jesús, nos ayuda a vencer las resistencias y ser fuertes en el martirio”.

Por ello, invitó finalmente a los fieles que pidan al Señor “la gracia de comprender cómo va adelante la Iglesia, de comprender cómo desde el primer momento ha afrontado las sorpresas del Espíritu y, también, para cada uno de nosotros, la gracia de la docilidad al Espíritu, para ir por el camino que el Señor Jesús quiere para cada uno de nosotros y para toda la Iglesia”.

Primera lectura

Hechos 15:7-21

7 Después de una larga discusión, Pedro se levantó y les dijo: «Hermanos, vosotros sabéis que ya desde los primeros días me eligió Dios entre vosotros para que por mi boca oyesen los gentiles la Palabra de la Buena Nueva y creyeran.

8 Y Dios, conocedor de los corazones, dio testimonio en su favor comunicándoles el Espíritu Santo como a nosotros;

9 y no hizo distinción alguna entre ellos y nosotros, pues purificó sus corazones con la fe.

10 ¿Por qué, pues, ahora tentáis a Dios queriendo poner sobre el cuello de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros pudimos sobrellevar?

11 Nosotros creemos más bien que nos salvamos por la gracia del Señor Jesús, del mismo modo que ellos.»

12 Toda la asamblea calló y escucharon a Bernabé y a Pablo contar todas las señales y prodigios que Dios había realizado por medio de ellos entre los gentiles.

13 Cuando terminaron de hablar, tomó Santiago la palabra y dijo: «Hermanos, escuchadme.

14 Simón ha referido cómo Dios ya al principio intervino para procurarse entre los gentiles un pueblo para su Nombre.

15 Con esto concuerdan los oráculos de los Profetas, según está escrito:

16 «Después de esto volveré y reconstruiré la tienda de David que está caída; reconstruiré sus ruinas, y la volveré a levantar.

17 Para que el resto de los hombres busque al Señor, y todas las naciones que han sido consagradas a mi nombre, dice el Señor que hace

18 que estas cosas sean conocidas desde la eternidad.

19 «Por esto opino yo que no se debe molestar a los gentiles que se conviertan a Dios,

20 sino escribirles que se abstengan de lo que ha sido contaminado por los ídolos, de la impureza, de los animales estrangulados y de la sangre.

21 Porque desde tiempos antiguos Moisés tiene en cada ciudad sus predicadores y es leído cada sábado en las sinagogas.»


El P. José Granados pide interpretar «Amoris Laetitia» en continuidad doctrinal con todo el Magisterio de la Iglesia

abril 15, 2016

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Granados

Rvdo. P. José Granados

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Según ha declarado a Aci Prensa el P. José Granados, Vicepresidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios del Matrimonio y la Familia y consultor de la Secretaría del Sínodo de los Obispos,

la exhortación apostólica post sinodal Amoris Laetitia del Papa Francisco solo puede leerse en «continuidad doctrinal»

y, de haber «dudas o algún párrafo resulta poco claro, la correcta interpretación debe darse de acuerdo a la constante enseñanza de la Iglesia».

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(ACI Prensa) «El Papa Francisco ha dicho repetidamente que no quiere cambiar ningún tema doctrinal y esta debe ser la clave para interpretar el documento», dijo a ACI Prensa el P. José Granados.

«El Papa –prosiguió– muestra que quiere volver a proponer lo que el Sínodo ha dicho, a veces con temas nuevos como la educación y el amor. Al final creo que el documento tiene que leerse en continuidad doctrinal, como debe entenderse la hermenéutica católica».

El teólogo explicó luego que «la exhortación debe interpretarse en continuidad con la Veritatis Splendor de San Juan Pablo II, que tenía como objetivo presentar las enseñanzas morales de la Iglesia».

De hecho, «el mismo Papa Francisco reconoce que hay normas absolutas, por ejemplo en el numeral 245 de la exhortación reitera que ‘Jamás, jamás, jamás tomar el hijo como rehén’».

El P. Granados resaltó que la exhortación pastoral «no puede cambiar normas del Derecho Natural recibido por Cristo, normas que la Iglesia no puede cambiar». La Amoris Laetitia no es la excepción.

De hecho la exhortación cita en una nota a pie de página de la declaración del año 2000 del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos sobre «la admisión a la Santa Comunión de los fieles divorciados en nueva unión».

«Esa cita significa que el Papa aprueba ese documento», resalta el P. Granados.

El sacerdote indicó que existen además algunas normas disciplinarias sobre los sacramentos que pueden cambiar, como «por ejemplo el hecho de que un divorciado en nueva unión pueda ser padrino». La exhortación «se refiere explícitamente a estas normas» señalando que «es necesario un discernimiento» al respecto.

Continuidad

En la exhortación, una de las señales de la continuidad con la enseñanza de la Iglesia es la perspectiva positiva de la encíclica Humanae Vitae del Beato Papa Pablo VI.

«Amoris Laetitia quiere reafirmar la enseñanza de la Humanae Vitae. Hay una referencia a la conciencia, pero la conciencia debe estar siempre correctamente formada. Nunca hay oposición entre la conciencia moral y la ley moral».

La exhortación «enfatiza la necesidad de seguir formando las conciencias, para que la gente vea en la Humanae Vitae la única forma verdadera de vivir la sexualidad en la unión conyugal».

El sacerdote recordó que «el 50 aniversario de la Humanae Vitae se celebrará pronto pero pese a eso es una encíclica con una visión concreta del futuro: responde al asunto de la pérdida del sentido de la sexualidad que se inició con la revolución sexual».

El documento del Papa Francisco también contiene un rechazo al aborto, la ideología de género, la eutanasia, y alaba a las familias numerosas.

«Estos asuntos –continuó el P. Granados– son esenciales para expresar una cultura de la familia, la única forma cultural a través de la cual se anuncia el Evangelio de Cristo».

«La fe cristiana no puede vivirse en privado, en la intimidad de una conciencia aislada y subjetiva. Se sitúa en el mundo y en la comunión entre los hombres, donde Dios se manifiesta y abre un camino de plenitud hacia Él», indicó el P. Granados.

Contribuciones originales

El experto teólogo en temas de matrimonio y familia dijo luego que la exhortación del Papa Francisco «presenta algunas contribuciones originales.

En el documento podemos avizorar los grandes esfuerzos pastorales del Papa Francisco y su deseo de llevar a Cristo y su proyecto de amor a todas las familias para que puedan vivir la gran vida del Evangelio».

«El texto presenta una renovada propuesta para una educación dirigida a las familias y a una educación sexual-afectiva para el amor, muy necesaria en el camino de preparación para el matrimonio».

Finalmente, dijo el P. Granados, «la exhortación resalta la necesidad de que la Iglesia acompañe a las familias para integrar a todos –incluso a los más alejados– en la gran vocación que Cristo nos enseñó».

http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=26366