Francisco exige a Donald Trump “respetar el status quo” de Jerusalén

diciembre 6, 2017

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“EL FUTURO DE ASIA SE CONSTRUIRÁ NO CON LAS ARMAS, SINO CON LA FRATERNIDAD”, RECUERDA EL PAPA FRANCISCO

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Francisco exige a Donald Trump “respetar el status quo” de Jerusalén

Pide “perdón por nuestro silencio ante la minoría rohingyá” y anima a “proteger a todos los grupos perseguidos “

Por Jesús Bastante

Ante la sacudida que Donald Trump quiere dar a Tierra Santa declarando Jerusalén como capital de Israel, el Papa Francisco ha alzado la voz para exigir “respetar el status quo de la ciudad, en conformidad con las pertinentes resoluciones de Naciones Unidas”.

En su saludo en italiano tras la Audiencia de los miércoles, el Pontífice pidió que esta identidad “sea reservada y reforzada”, y que prevalezca “la prudencia para evitar nuevos elementos de tensión en un panorama mundial ya convulso y surcado por tantos crueles conflictos”.

Toda una bofetada al presidente de Estados Unidos, que con su decisión de trasladar la embajada de su país a la Ciudad Santa puede hacer estallar el polvorín de Tierra Santa. El Papa, que habló ayer con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, confesó que “mi pensamiento hoy está en Jerusalén”.

“No puedo dejar de mostrar mi preocupación por la situación creada en los últimos días”, denunció Francisco, quien no citó expresamente a Trump, aunque sí apeló a que “sea empeño de todos respetar el status quo” de la ciudad.

“Jerusalén es una ciudad única, sagrada para judíos, cristianos y musulmanes, con una vocación especial para la paz. Rezo para que tal identidad sea preservada y reforzada, para beneficio de Tierra Santa, Oriente Medio y el mundo entero”, clamó Bergoglio.

Atrapado ante una maraña de abrazos.

La llegada del Papa Francisco al Aula Pablo VI, donde hoy se celebró la audiencia de los miércoles, estuvo cargada de efusividad. Manotazos, besos, abrazos de los que no sueltan… Domenico Gianni tuvo que hacer gala de toda su diplomacia para ‘separar’ a Bergoglio de varias personas que no querían soltarlo. El Papa sonrió, tendió la mano, repartió besos… aunque no pudo evitar cierto agobio.

Una audiencia muy musical, con canciones evocadoras a la naturaleza o el poder del pueblo. ‘Viva la gente’ o ‘De qué color es la piel de Dios’ sonaban mientras Francisco recorría los pasillos del aula hacia el estrado principal, en el que reflexionó sobre el pasaje de San Mateo en el que Jesús habla de sus discípulos como “la luz del mundo”.

Las primeras filas, como siempre, reservadas a los enfermos y discapacitados, la luz de este mundo y de este pontificado. Al lado, el belén y el árbol de Navidad, que ya se muestran en la sala.

Francisco quiso dedicar su catequesis a repasar el reciente viaje a Myanmar y Bangladesh. Unos jóvenes de este país jalearon el discurso, mostrando banderas del país y un gran cartel con un “¡Gracias!”, que el Papa cumplimentó con una sonrisa y un saludo.

Bergoglio quiso agradecer “a las autoridades y obispos de los dos países, por todo el trabajo de preparación y acogida”. También, a los fieles de ambos estados, “que me han demostrado tanto afecto y cariño”.

“Un sucesor de Pedro visitaba por primera vez Myanmar”, recordó Francisco, quien destacó “la cercanía de Cristo y de la Iglesia a un pueblo que ha sufrido a causa de la violencia y la represión, y que ahora está caminando, lentamente, hacia un futuro de paz”.

El Papa reconoció la fuerza de la religión budista en el país, y apuntó cómo “los cristianos son una pequeña grey del rebaño del pueblo de Dios. Una iglesia, viva y fervorosa”, que ha sufrido “la persecución a causa de la fe en Jesús”.

El futuro de Asia se construirá no con las armas, sino con la fraternidad”, recalcó Francisco, quien recordó que “nadie debe ser excluido en la tarea de cooperar en el proceso de reconciliación, con el respeto preciso a todos”.

El Papa también recordó su encuentro con el Supremo Consejo de monjes budistas, y apuntó que “cristianos y budistas pueden ayudar a las personas a amar a Dios y al prójimo, rechazando toda violencia y cambiando el mal por bien”.

Tras el repaso a sus días en Myamar, Bergoglio habló de su llegada a Bangladesh, un país de mayoría musulmana, y donde vivió “un paso en favor del respeto y el diálogo entre el Cristianismo y el Islam”. En este sentido, recordó cómo “la Santa Sede ha sostenido la voluntad del pueblo bengalí de constituirse como nación independiente”, donde siempre “sea tutelada la libertad religiosa”.

En particular, el Papa quiso agradecer a Bangladesh “su solidaridad en el empeño de socorrer a los prófugos rohingyá, que llegan en masa a su territorio, la densidad de población es la más alta del mundo”.

Bergoglio vivió estos días como “un fuerte momento de diálogo interreligioso”, que permitirá “abrir los corazones como base de la cultura del encuentro”, y recordó especialmente la visita a la casa Madre Teresa, donde la santa se alojaba cuando iba a la ciudad, “y que acoge a muchos huérfanos y personas con discapacidad”.

“Recuerdo de las monjas su sonrisa -improvisó el Papa-. Son hermanas que oran tanto, que trabajan por los que más sufren, y siempre con una sonrisa. Son un gran testimonio, que les agradezco”.

“El último evento fue con los jóvenes bengalíes… ¡Cómo bailan de bien estos bengalíes! Una fiesta que ha manifestado la alegría del Evangelio, una alegría fecundada por el sacrificio de tantos misioneros y catequistas, culminó el Papa, quien recordó cómo en el encuentro “había jóvenes musulmanes, y de otras religiones, lo que supone un signo de esperanza para Bangladesh, para Asia y para el mundo entero“.

En su saludo en árabe, el Papa volvió a recordar expresamente a los rohingyá, pidiendo “perdón por nuestro silencio ante la minoría rohingya“, animando a “proteger a todos los grupos perseguidos en el mundo”.

Saludo en castellano:

Queridos hermanos y hermanas: Hoy quiero compartir con ustedes y dar gracias a Dios por el viaje apostólico que he realizado a Myanmar y Bangladesh.

Mi visita a Myanmar ha sido la primera de un Papa a aquel país; una nación que a pesar de haber sufrido mucho, se encamina hacia una nueva realidad de paz y libertad. Allí la comunidad cristiana es un pequeño fermento del Reino de Dios, que ha sabido dar testimonio de la fe y que cuenta con una juventud llena de esperanza y de alegría. Al encontrarme con el Consejo Supremo de los monjes budistas, he querido manifestar mi deseo de que trabajemos unidos para ayudar a las personas a amar a Dios y al prójimo, rechazando todo tipo de violencia.

Después he realizado mi visita a Bangladesh, siguiendo las huellas del beato Pablo VI y de san Juan Pablo II. Ha sido un paso más en favor del respeto y del diálogo entre el islam y el cristianismo. Allí he querido expresar también mi solidaridad con Bangladesh en su compromiso por socorrer a los prófugos Rohingya.

Dos momentos de particular alegría han sido: la ordenación de 16 sacerdotes y el encuentro con los jóvenes, quienes con sus cantos y danzas manifestaron la alegría del Evangelio. Fue muy significativo que estuvieran también presentes jóvenes musulmanes y de otras religiones, siendo un signo éste de esperanza para Bangladesh, para Asia y para el mundo entero.
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Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica.

En este tiempo de Adviento los animo a fortalecer su vida cristiana con la oración, la escucha de la Palabra de Dios y las obras de caridad, y, siguiendo el ejemplo de la Inmaculada Virgen María, cuya solemnidad celebraremos pasado mañana, preparen su corazón para recibir al Señor que ya viene. Muchas gracias.

Texto completo de la catequesis del Papa Francisco

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! Hoy quisiera hablar del Viaje Apostólico que he realizado en los días pasados a Myanmar y Bangladés. Ha sido un gran de Dios, y por eso le agradezco a Él por cada cosa, especialmente por los encuentros que he podido tener. Renuevo la expresión de mi gratitud a las Autoridades de los dos Países y a los respectivos Obispos, por todo el trabajo de preparación y por la acogida reservada a mí y a mis colaboradores. Un “gracias” sincero quiero dirigir a la gente birmana y aquella bangladesí, que me han demostrado tanta fe y tanto afecto: ¡gracias!

Por primera vez un sucesor de Pedro visitaba Myanmar, y esto ha sucedido poco después que se han establecido las relaciones diplomáticas entre este País y la Santa Sede. He querido, también en este caso, expresar la cercanía de Cristo y de la Iglesia a un pueblo que ha sufrido a causa de conflictos y represiones, y que ahora está lentamente caminando hacia una nueva condición de libertad y de paz. Un pueblo en el que la religión budista está fuertemente enraizada, con sus principios espirituales y éticos, y donde los cristianos están presentes como una pequeña grey y levadura del Reino de Dios.

A esta Iglesia, viva y fervorosa, he tenido la alegría de confirmar en la fe y en la comunión, en el encuentro con los Obispos de los países y en las dos celebraciones eucarísticas. La primera ha sido en la gran área deportiva en el centro de Rangún, y el Evangelio de ese día ha recordado que las persecuciones a causa de la fe en Jesús son normales para sus discípulos, como ocasión de testimonio, pero “ni siquiera un cabello se les caerá” (Cfr. Lc 21,12-19).

La segunda Misa, último acto de la visita a Myanmar, estuvo dedicada a los jóvenes: un signo de esperanza y un regalo especial de la Virgen María, en la catedral que lleva su nombre. En los rostros de esos jóvenes, llenos de alegría, he visto el futuro de Asia: un futuro que será no de quien construye armas, sino de quien siembra fraternidad. Y siempre en el signo de esperanza he bendecido las primeras piedras de dieciséis iglesias, del seminario y de la nunciatura, dieciocho.

Además de la Comunidad católica, he podido encontrar a las Autoridades de Myanmar, animando los esfuerzos de pacificación del País y deseando que todos los diversos componentes de la nación, ninguna excluida, puedan cooperar en este proceso en el respeto recíproco. En este espíritu, he querido encontrar a los representantes de las diversas comunidades religiosas presentes en el País. En particular, al Supremo Consejo de monjes budistas he manifestado la estima de la Iglesia por su antigua tradición espiritual, y la confianza que cristianos y budistas puedan juntos ayudar a las personas a amar a Dios y al prójimo, rechazando toda violencia y oponiéndose al mal con el bien.

Dejando Myanmar, me he dirigido a Bangladés, donde en primer lugar he rendido homenaje a los mártires de la lucha por la independencia y al “Padre de la Nación”. La población de Bangladés es en grandísima parte de religión musulmana, y por ello mi visita -siguiendo las huellas del Beato Pablo VI y de San Juan Pablo II- ha marcado un paso más en favor del respeto y del diálogo entre cristianismo e islam.

A las Autoridades del País he recordado que la Santa Sede ha sostenido desde el inicio la voluntad del pueblo bangladesí de constituirse como nación independiente, como también la exigencia que en ella sea siempre tutelada la libertad religiosa. En particular, he querido expresar solidaridad a Bangladés en su empeño de socorrer a los prófugos Rohingya llegados en masa a su territorio, donde la densidad de población está ya entre las más altas del mundo.

La Misa celebrada en un histórico parque de Daca fue enriquecida por la Ordenación de dieciséis sacerdotes, y esto ha sido uno de los eventos más significativos y gozosos del viaje. De hecho, sea en Bangladés como en Myanmar y en los otros países del sureste asiático, gracias a Dios las vocaciones no faltan, signo de comunidades vivas, donde resuena la voz del Señor que llama a seguirlo.

He compartido esta alegría con los Obispos de Bangladés, y los he animado en su generoso trabajo por las familias, por los pobres, por la educación, por el diálogo y la paz social. Y he compartido esta alegría con tantos sacerdotes, consagradas y consagrados del país, como también con los seminaristas, las novicias y novicios, en quienes he visto los brotes de la Iglesia en aquella tierra.

En Daca hemos vivido un momento fuerte de diálogo interreligioso y ecuménico, que me ha dado la ocasión de subrayar la apertura del corazón como base de la cultura del encuentro, de la armonía y de la paz.

Además he visitado la “Casa Madre Teresa”, donde la santa se hospedaba cuando se encontraba en esta ciudad, y que acoge a muchísimos huérfanos y personas con discapacidad. Allí, según su carisma, las religiosas viven cada día la oración de adoración y el servicio a Cristo pobre y sufriente. Y jamás -jamás- se pierde de sus labios la sonrisa: religiosas que oran tanto, que sirven a los que sufren continuamente con la sonrisa. Es un bonito testimonio. Agradezco mucho a estas religiosas.

El último evento ha sido con los jóvenes bangladesí, rico de testimonios, cantos y danzas. ¿Y qué bien danzaban, estos bangladesí? ¡Saben danzar bien! Una fiesta que ha manifestado la alegría del Evangelio acogido por esta cultura; una alegría fecundada por los sacrificios de tantos misioneros, de tantos catequistas y padres cristianos. En el encuentro estaban presentes también jóvenes musulmanes y de otras religiones: un signo de esperanza para Bangladés, para Asia y para el mundo entero. Gracias.

http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2017/12/06/religion-iglesia-vaticano-papa-francisco-donald-trump-jerusalen-capital-israel-palestina-tierra-santa-rohingya-bangladesh-myanmar.shtml

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Papa Francisco: «Con los rohingya he llorado, y ellos también»

diciembre 3, 2017

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En el encuentro con los periodistas durante el vuelo de regreso de Dacca a Roma, el Papa Francisco ha confesado que «con los rohingya he llorado, y ellos también».

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En la reunión a puerta cerrada con el general birmano, «mi mensaje le ha llegado»

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En el encuentro con los periodistas durante el vuelo de regreso de Dacca a Roma, el Papa Francisco ha confesado que «con los rohingya he llorado, y ellos también». Al término de un viaje a Birmania y Bangladés que tenía entre sus grandes objetivos ayudar a «la minoría religiosa más perseguida del mundo», el Santo Padre estaba seguro de que habrá resultados.

Francisco ha revelado que los 16 refugiados (12 hombres, dos mujeres y dos niñas) venidos de Cox’s Bazar, al principio «tenían miedo», porque no sabían lo que iba a pasar. Eran miembros de tres familias que probablemente seguirán llevando el miedo en el cuerpo durante mucho tiempo después de ver cómo el ejército birmano asesinaba a sus parientes y vecinos y a tantas personas desarmadas el pasado mes de agosto.

El Papa ha confesado que le hubiera gustado «ir a los campos de refugiados, pero no era posible», y optó por llamar a algunos de los que estaban en Cox’s Bazar, seleccionados por el gobierno y organizaciones humanitarias.

La reunión tuvo lugar el viernes, en el marco de un encuentro interreligioso que Francisco concluyó con una oración improvisada en la que pedía perdón a los rohingya -que tenía a su lado- por el mal que les había hecho el ejército birmano y «por la indiferencia del mundo».

El Papa ha revelado que, cuando terminaron de hablar con él, «les querían hacer bajar rápido del escenario. Ahí me enojé y dije muchas veces ‘respeto, basta’, y ellos se quedaron ahí. Y después de escucharles, sentí cosas adentro, y pensé ‘yo no puedo dejarles irse sin decir algo’. Pedí el micrófono y empecé a hablar. No recuerdo qué dije, creo que pedí perdón. En un momento yo lloraba, pero intentaba que no se viera. Y ellos también lloraban».

En todo caso, el encuentro le supo a poco pues «me hubiese gustado ir a los campos, pero no era posible» por falta de tiempo y dificultades logísticas en Cox’s Bazar.

El Papa está al corriente de las críticas a la consejera de Estado de Birmania, Aung San Suu Kyi por su aparente indiferencia ante el abuso de los militares -que ella no controla- contra los rohingya, pero advierte que «en Myanmar es difícil evaluar una crítica sin preguntarse si algo es posible, o de qué modo es posible».

Hay que tener en cuenta que la premio Nobel de la Paz se mueve en un terreno muy difícil bajo la amenaza continua de los militares, y que Birmania «se encuentra en una transición política, y las cosas se deben valorar en ese contexto».

«Siempre es bueno dialogar»

Francisco ha revelado que el encuentro privado con el general Min Aung Hlaing, comandante en jefe del ejército, el lunes nada más llegar a Rangún, tuvo lugar a petición del «hombre fuerte» que ha ordenado las matanzas y expulsiones.

Aunque algunos le aconsejaron que no lo recibiera, el Santo Padre opina que «siempre es bueno dialogar». Sin entrar en detalles del encuentro, ha revelado que «ha sido una buena conversación, y el mensaje ha llegado a su destino».

Después de haber utilizado en público la palabra «rohingya» en los últimos tres años, y denunciar enérgicamente su persecución, prefirió no hacerlo en el discurso oficial en Birmania «porque hubiera sido como dar con la puerta en las narices» a los militares y buena parte de la población birmana, perjudicando las posibilidades de interceder por los refugiados. Naturalmente, volvió a utilizar la palabra «rohingya» en Bangladés, justo en el encuentro con los refugiados.

Al cabo de una semana de viaje a Birmania y Bangladés, el Papa regresaba a Roma contento y esperanzado, pero sabiendo también que en terrenos tan complicados como este «es difícil dar pasos adelante», pero también «también es difícil dar pasos atrás, por la conciencia de la humanidad».

http://www.abc.es/sociedad/abci-papa-francisco-rohingya-llorado-y-ellos-tambien-201712031140_noticia.html

 


El maná de cada día, 23.11.17

noviembre 23, 2017

Jueves de la 33ª semana del Tiempo Ordinario

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Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios



PRIMERA LECTURA: 1 Macabeos 2, 15-29

En aquellos días, los funcionarios reales encargados de hacer apostatar por la fuerza llegaron a Modín, para que la gente ofreciese sacrificios, y muchos israelitas acudieron a ellos.

Matatías se reunió con sus hijos, y los funcionarios del rey le dijeron: «Eres un personaje ilustre, un hombre importante en este pueblo, y estás respaldado por tus hijos y parientes.

Adelántate el primero, haz lo que manda el rey, como lo han hecho todas las naciones, y los mismos judíos, y los que han quedado en Jerusalén. Tú y tus hijos recibiréis el título de grandes del reino, os premiarán con oro y plata y muchos regalos.»

Pero Matatías respondió en voz alta: «Aunque todos los súbditos en los dominios del rey le obedezcan, apostatando de la religión de sus padres, y aunque prefieran cumplir sus órdenes, yo, mis hijos y mis parientes viviremos según la alianza de nuestros padres.

El cielo nos libre de abandonar la ley y nuestras costumbres. No obedeceremos las órdenes del rey, desviándonos de nuestra religión a derecha ni a izquierda.»

Nada más decirlo, se adelantó un judío, a la vista de todos, dispuesto a sacrificar sobre el ara de Modín, como lo mandaba el rey. Al verlo, Matatías se indignó, tembló de cólera y en un arrebato de ira santa corrió a degollar a aquel hombre sobre el ara.

Y entonces mismo mató al funcionario real, que obligaba a sacrificar, y derribó el ara. Lleno de celo por la ley, hizo lo que Fineés a Zimrí, hijo de Salu.

Luego empezó a gritar a voz en cuello por la ciudad: «El que sienta celo por la ley y quiera mantener la alianza, ¡que me siga!»

Después se echó al monte con sus hijos, dejando en el pueblo cuanto tenía. Por entonces, muchos bajaron al desierto para instalarse allí, porque deseaban vivir según derecho y justicia.


SALMO 49, 1-2.5-6.14-15

Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.

El Dios de los dioses, el Señor, habla: convoca la tierra de oriente a occidente. Desde Sión, la hermosa, Dios resplandece.

«Congregadme a mis fieles, que sellaron mi pacto con un sacrificio.» Proclame el cielo su justicia; Dios en persona va a juzgar.

«Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza, cumple tus votos al Altísimo e invócame el día del peligro: yo te libraré, y tú me darás gloria.»


Aclamación antes del Evangelio: Sal 94, 8ab

No endurezcáis vuestro corazón; escuchad la voz del Señor.


EVANGELIO: Lucas 19, 41-44

En aquel tiempo, al acercarse Jesús a Jerusalén y ver la ciudad, le dijo llorando:

«¡Si al menos tú comprendieras en este día lo que conduce a la paz! Pero no: está escondido a tus ojos. Llegará un día en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán, apretarán el cerco, te arrasarán con tus hijos dentro, y no dejarán piedra sobre piedra. Porque no reconociste el momento de mi venida.»


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ESPÍRITU SANTO, QUE NOS SOSTIENES
CON EL DON DE FORTALEZA

“No estéis tristes: la alegría de Yahvéh es vuestra fortaleza” (Ne 8, 10). La fortaleza está muy vinculada a la alegría; pero no a la nuestra, sino a la que nace de Dios. ¿Cómo sonreirá Dios? El Todopoderoso, el Siempre fuerte, el Omnipotente… ¡sonríe!

Resulta fascinante descubrir que los poderes fácticos del mundo suelen mostrar el lado oscuro de la amenaza, la opresión y la tiranía, mientras que Dios, auténtico Señor de la Historia, muestra el rostro de su misericordia infinita, verdadera imagen de la alegría. ¡He ahí la fuerza de Dios!

El don de la Fortaleza nos asegura contra el temor que pueden producirnos las dificultades, los peligros, los trabajos que se nos presentan en la vida y en la entrega a Dios.

Es una disposición habitual del Espíritu, que nos empuja de forma constante a realizar cosas extraordinarias, acometer empresas difíciles, soportar los trabajos más duros, sufrir lo que sea necesario, con tal de buscar sólo la gloria y el amor de Dios.

El alma que no se fía de sí misma acude a esa Fortaleza de Dios, que es el Espíritu Santo, cuando se ve asaltada por tentaciones, trabajos y desolaciones que superan su ánimo.

Creemos ser más fuertes cuando tenemos más seguridades del mundo, pero, es entonces cuando más esclavos somos, no de las circunstancias, sino de nuestros caprichos.

¿Dónde radicó la fuerza de Cristo en la Cruz? En aquella petición honda y sincera al Padre: “Perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lc 23, 34).

Es el Espíritu Santo el que nos adentra en la dinámica del actuar divino y, de esa manera, pase lo que pase, nada ni nadie podrá arrebatarnos la fuerza de Dios que impulsará cada una de nuestras acciones.

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El ‘rey del porno’ ofrece 10 millones de dólares por información para destituir a Trump

noviembre 10, 2017

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Larry Flynt, en una imagen de 2011.

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El responsable de la revista pornográfica Hustler publica un anuncio a página entera con su oferta de recompensa para propiciar un ‘impeachment’ presidencial

Por Joan Faus, 15 oct 17

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Es un anuncio a página entera en The Washington Post de este domingo. Hay dos frases con letras enormes en mayúsculas que sobresalen: 10 millones de dólares y Donald J. Trump.

El provocador Larry Flynt y la revista pornográfica Hustler, de la que es fundador, ofrecen esa “oferta en efectivo” a cambio de “información que lleve al impeachment y destitución” del actual presidente de Estados Unidos. El anuncio detalla un número de teléfono y un correo electrónico al que escribir. La información, destacan, se mantendrá “confidencial”.

La especulación sobre un impeachment (procesamiento) a Trump sobrevuela desde hace meses Washington ante las revelaciones de sus lazos con Rusia, pero parece un escenario improbable dado que los republicanos controlan el Congreso y por ahora no hay pruebas de irregularidad. Hay un hombre clave en ese debate: Robert Mueller.

El fiscal especial que investiga la trama rusa es quien debe determinar si Trump pudo cometer un delito de obstrucción a la justicia al despedir a James Comey como director del FBI, que lideraba las pesquisas sobre los lazos del entorno del presidente con Moscú.

Mueller también debe esclarecer si el republicano pudo coordinarse con la injerencia rusa en la campaña electoral, pero todavía está en la fase inicial de sus pesquisas.

La estrategia publicitaria de Flynt, fundador de Hustler y productor de películas pornográficas desde 1998, no es tan sorprendente. El editor, que respaldó a la demócrata Hillary Clinton en las elecciones de 2016, ya publicó en 2007 un anuncio en el Post en el que pedía información sobre gente que hubiera tenido un encuentro sexual inapropiado con algún congresista o miembro del Gobierno.

En 1998 publicó un anuncio muy similar y se especula con que derivó en la renuncia del congresista republicano Bob Livingston, que aspiraba a alcanzar la cúpula del Congreso.

En el anuncio sobre Trump, Flynt analiza un reguero de presuntas irregularidades durante la elección, y esgrime varios motivos por los que cree que el actual presidente es un peligro para EE UU.

“Hay evidencias fuertes de que la última elección fue ilegítima en muchas maneras y, que tras nueve meses tumultuosos en el cargo, Trump ha demostrado ser peligrosamente inepto”, escribe.

Recuerda que Trump no venció en el voto popular, sino en la traslación de votos según el peso demográfico de cada Estado, y alega que podría haberse beneficiado del rediseño de distritos electorales, leyes de supresión de voto y de la presunta injerencia rusa para ayudarle a ganar los comicios mediante la difusión de información comprometedora sobre Clinton.

La posibilidad de un impeachment a un presidente, vicepresidente y cualquier cargo público civil está consagrada en la Constitución estadounidense.

Pero su interpretación es amplia: puede impulsarse ante lo que se consideren casos de “traición, soborno, altos delitos o faltas”. Y es necesario un consenso significativo: la Cámara de Representantes debe aprobar por mayoría la destitución y el Senado respaldarla con el apoyo de dos tercios del pleno.

Solo ha habido dos procesos de impeachment a un presidente estadounidense. Ambos eran demócratas y la votación no avanzó en el Senado: en 1868 a Andrew Johnson y en 1998 a Bill Clinton. En 1974, el Congreso iniciaba los preparativos para tratar de destituir al presidente Richard Nixon cuando el republicano presentó su dimisión por el escándalo del caso Watergate.

En su anuncio, Flynt sostiene que hay seis motivos legales que podrían llevar a la presentación de un impeachment contra Trump: coordinarse con “un poder extranjero hostil”, en alusión a Rusia, y obstruir a la justicia con el despido de Comey; alentar a un “conflicto” violento con su defensa de grupos racistas; conflictos de intereses por el imperio empresarial del presidente; decir “cientos” de mentiras; “nepotismo” y designación de personas no cualificadas para puestos oficiales; y “sabotear” el Acuerdo de París contra el cambio climático.

El anuncio concluye así: “Creo que es mi deber patriótico y la de todos los estadounidenses, echar a Trump antes de que sea demasiado tarde”.

UN PERSONAJE POLÉMICO

EFE (WASHINGTON)

El conocido como rey del porno es un personaje polémico, que jamás ha escondido sus ideales liberales, como muestra por ejemplo en su libro Sex, Lies and Politics: The Naked Truth (Sexo, Mentiras y Política: la verdad al desnudo), publicado en 2005 y en el que criticaba con dureza al Gobierno de George W. Bush (2001-2009) por “violar las libertades de EE UU”.

Flynt, de 74 años, vive postrado en una silla de ruedas desde que fuera tiroteado en 1978 por un supremacista blanco que estaba en desacuerdo con sus publicaciones pornográficas. Su vida fue llevada al cine en 1996 por Milos Forman en la películaThe People vs. Larry Flynt (El escándalo de Larry Flynt), protagonizada por Woody Harrelson.

https://elpais.com/internacional/2017/10/15/actualidad/1508079030_983522.html

 


Cardenal Sebastián: «El nacionalismo es victimista porque es egoísta, se cree más que los demás»

noviembre 6, 2017

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El cardenal Sebastián con el Papa Francisco. Él ha hablado claramente sobre la situación que se vive en Cataluña

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No pretendo hablar desde posiciones políticas, casi ni eclesiales, me basta con hablar humanamente, cívicamente, sinceramente.

Termino diciendo a mis amigos catalanes, a todos los catalanes: os quiero, os llevo en mi corazón, sois parte de mi vida. Rezo por vosotros. Quedaos en casa, estaréis mejor. Estaremos todos mejor.

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El nacionalismo “es egoísta e insolidario. Pretende estar solo para vivir mejor”. Esta contundente afirmación la afirma sin tapujos el cardenal Fernando Sebastián, arzobispo emérito de Pamplona.

En un certero analísis publicado en la revista Vida Nueva titulado Cataluña querida, el purpurado habla del proceso separatista catalán y de las causas que han llevado con él. Y lo hace con gran claridad y contundencia. Recuerda que vivió muchos años en Cataluña y también alerta de las consecuencias que entraña el nacionalismo. A continuación, el artículo íntegro del cardenal Sebastián:

Cataluña querida

Soy aragonés, pero he vivido quince años en Cataluña. Vic, Solsona, Valls. Es decir, Barcelona, Lérida y Tarragona. Conozco un poco Cataluña y a los catalanes. Tengo familiares y amigos en Cataluña. Leo literatura catalana. A mis 19 años, hice mi tesis de Filosofía sobre la antropología de Ramón Llull (tema apasionante, ¿no?).

Quiero decir que mis palabras son fruto del amor, del buen deseo y, también, del dolor. No pretendo hablar desde posiciones políticas, casi ni eclesiales, me basta con hablar humanamente, cívicamente, sinceramente.

Entiendo que la crisis actual es, en un primer plano, política, y debe ser tratada políticamente. Nos encontramos ante una verdadera insurrección institucional, dirigida desde el poder político, acompañada y potenciada desde abajo por un fuerte sentimiento popular muy difundido, previamente cultivado.

Muchos catalanes, jóvenes y adultos, están convencidos de que les conviene separarse de España. Piensan que les estamos maltratando y esta discriminación negativa les da derecho a la secesión. Ellos lo viven como un derecho a la defensa propia. Se lo han enseñado así durante treinta años.

No es verdad que el independentismo haya comenzado ahora como consecuencia de una cierta frustración democrática. El nacionalismo independentista comenzó a finales del siglo XIX, durante la Primera República, con Almirall, Guimerá, la Lliga Regionalista y las Bases de Manresa. Con el apoyo de algunos ilustres eclesiásticos. Eran los tiempos de la industrialización y de la Renaixença cultural.

Los nacionalismos, todos los nacionalismos, tienen un fondo de protesta, es como el hijo mayor que se va de casa dando un portazo. Se van porque se ven maltratados, no se sienten queridos. Pero a veces no se ven queridos porque antes han sido egoístas, porque han creído que tienen más derechos que los demás, porque no están conformes con lo que reciben en casa, aunque estén recibiendo lo mismo, y a veces más que los demás. 

El nacionalismo es siempre victimista, pero es victimista porque antes, y más profundamente, es egoísta, se cree más que los demás y quiere más que los demás. Es egoísta e insolidario. Pretende estar solo para vivir mejor.

El nacionalismo es ruptura. Se quiera o no, desgarra el tejido social, enfrenta a las personas, divide las familias. Por eso, solo es legítimo y moralmente aceptable cuando resulta ser el único remedio contra graves injusticias colectivas, de dominación o discriminación.

Aquí se habla de 500 años de convivencia. Pero son más. Cataluña formó parte no del Reino de Aragón, pero sí de la Corona de Aragón, con el rey Ramiro de Aragón y el conde Ramón Berenguer, desde el siglo XII.

La gente iba y venía, compraba y vendía, se casaban y se ayudaban en lo que podían. Luego vino la unidad de los Reyes Católicos. A Fernando le gustaba mucho estar en Barcelona. Y, en la época moderna, las relaciones de todas clases se han intensificado hasta borrar las fronteras étnicas y las diferencias idealistas. Los catalanes están y negocian por todas partes. Y en Cataluña hay españoles de todos los lugares de España.

Poco a poco hemos ido construyendo una sociedad común, con una identidad común, también con diferencias, pero con un gran patrimonio común, favorecida por las capas más profundas de nuestra cultura. Territorio, romanización, cristianismo, reconquista cristiana, unificación política, defensa contra las ambiciones napoleónicas, lucha contra las revoluciones y dominios marxistas.

Venir ahora a hablarnos del derecho de autodeterminación es vivir en otro mundo. O no querer enterarse de lo que uno tiene a su alrededor. Tenemos que vivir en la realidad, no en la burbuja de nuestras fantasías.

Durante el período democrático, con el Estado de las Autonomías, el nacionalismo catalán ha aprovechado las competencias recibidas para construir la “estructura nacional”, como decía Jordi Pujol ya en 1980. Y han intentado construirlo con tenacidad.

Aprovechando con habilidad la debilidad de los gobiernos centrales. Poco a poco, ladrillo a ladrillo, han ido reuniendo los materiales que necesitaban. Y los gobiernos del Estado no tenían más remedio que ceder y pactar para poder gobernar. Habría que revisar muchas cosas. La raíz política del mal está en nuestra misma legislación.

Pero, ahora, el problema no es únicamente político. A lo largo de estos años de vida democrática se ha convertido en un problema social y cultural. Esta ampliación cultural del independentismo ha venido por dos cauces: la educación y los medios de comunicación, dirigidos y manipulados desde el poder autonómico.

Y algo tiene que ver también en todo esto la descristianización galopante que está sufriendo Cataluña en estos años. El independentismo descristianiza y la descristianización favorece el independentismo. No valen las argumentaciones ideológicas. Hay que atenerse a la realidad.

Curar también el espíritu. Si esto es verdad -yo así lo creo-, la crisis actual no se podrá resolver solo desde las instancias políticas: hará falta una cura espiritual, cultural.

Serán necesarios bastantes años de buenas relaciones y de buen gobierno, con claridad y paciencia, para convencer a los catalanes separatistas de que les queremos, de que pueden estar bien en España, de que no les robamos ni despreciamos su lengua, que es también nuestra, ni sus tradiciones, ni sus innegables valores.

En el resto de España también habrá que cambiar ciertas actitudes centralistas, demasiado elementales, que confunden lo español con lo castellano o con lo que se hace “en toda tierra de garbanzos”. Cataluña es España y España es también Cataluña.

Pero ahora, hay demasiada gente que no lo ve ni lo siente así. Modificar un sentimiento socializado cuesta una generación, yendo las cosas bien.

Entiendo que ahora, durante un tiempo, Cataluña necesitaría un período de tranquilidad, en el que se multipliquen los contactos, los encuentros, las explicaciones, todas las atenciones posibles que sean justas y razonables, que vayan sanando la mentalidad social y cultural de los catalanes en lo referente a sus relaciones con el resto de España.

Para lo cual se requiere un cambio profundo en varios puntos:

– catalanes y no catalanes tenemos que convencernos de que nadie es ni más ni menos que los demás ciudadanos españoles;
– en Cataluña tendrán que ver que están recibiendo un trato justo, normal, sin discriminaciones, pero también sin privilegios;
– y esto tiene que ir entrando en la sociedad catalana desde una enseñanza objetiva, imparcial, no manipulada, y con unos medios de comunicación igualmente objetivos, no sectarios, ni subvencionados ni teledirigidos.

Si no se hace esto, o algo parecido, se haga ahora lo que se haga, dentro de pocos años volveremos a estar en las mismas. Los catalanes son tenaces y muy amantes de sus cosas. Y tienen todo el derecho del mundo.

Me asustan un poco los melindres democráticos de algunos políticos que quieren una intervención reducida y cortita. Habrá que hacer lo que sea necesario. ¿O no? Esta crisis es una gran oportunidad histórica. No podemos perderla.

Cómo se puede y se debe hacer algo de todo esto es ya una cuestión práctica, política, en la que prefiero no entrar.

Termino diciendo a mis amigos catalanes, a todos los catalanes: os quiero, os llevo en mi corazón, sois parte de mi vida. Rezo por vosotros. Quedaos en casa, estaréis mejor. Estaremos todos mejor.

Publicado originariamente en Vida Nueva, nº 3.056 (octubre-noviembre 2017)

https://www.religionenlibertad.com/cardenal-sebastian-nacionalismo-victimista-porque-egoista-cree-60346.htm


El maná de cada día, 31.10.17

octubre 31, 2017

Martes de la 30ª semana del Tiempo Ordinario

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El secreto está en la diminuta levadura

El secreto está en la diminuta levadura


PRIMERA LECTURA: Romanos 8,18-25

Hermanos:

Sostengo que los sufrimientos de ahora no pesan lo que la gloria que un dia se nos descubrirá.

Porque la creación, expectante, está aguardando la plena manifestación de los hijos de Dios; ella fue sometida a la frustración, no por su voluntad, sino por uno que la sometió; pero fue con la esperanza de que la creación misma se vería liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

Porque sabemos que hasta hoy la creación entera está gimiendo toda ella con dolores de parto.

Y no sólo eso; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la hora de ser hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.

Porque en esperanza fuimos salvados.

Y una esperanza que se ve ya no es esperanza.

¿Cómo seguirá esperando uno aquello que ve? Cuando esperamos lo que no vemos, aguardamos con perseverancia.


SALMO 125,1-2ab.2cd-3.4-5.6

El Señor ha estado grande con nosotros.

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, nos parecía soñar: la boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantares.

Hasta los gentiles decían: «El Señor ha estado grande con ellos.» El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

Que el Señor cambie nuestra suerte, como los torrentes del Negueb. Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares.

Al ir, iba llorando, llevando la semilla; al volver, vuelve cantando, trayendo sus gavillas.


ALELUYA: Mt 11, 25

Bendito seas, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has revelado los secretos del reino a la gente sencilla.


EVANGELIO: Lucas 13,18-21

En aquel tiempo, decía Jesús: «¿A qué se parece el reino de Dios? ¿A qué lo compararé? Se parece a un grano de mostaza que un hombre toma y siembra en su huerto; crece, se hace un arbusto y los pájaros anidan en sus ramas.»

Y añadió: «¿A qué compararé el reino de Dios? Se parece a la levadura que una mujer toma y mete en tres medidas de harina, hasta que todo fermenta.»



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TRES MEDIDAS DE HARINA

De niño, cuando vivía con sus padres en Nazaret, el Señor disfrutaría mucho viendo a su madre preparar el pan. A veces, incluso, metería las manos en aquel montón de harina, intentando ayudar a su madre en la costosa tarea de preparar la masa.

El secreto estaba en aquella minúscula y diminuta levadura que se escondía en el interior y que hacía que, al día siguiente, la mezcla fuera mayor. Así era también ese Reino de Dios que el Señor intentaba explicar a las gentes, con la misma fuerza misteriosa y oculta de esa levadura que la mujer esconde en tres medidas de harina.

Tú y yo, a veces, nos sentimos más minúsculos y diminutos que esa levadura, incapaces de tener la misma fuerza que ella. Nos sobrepasan situaciones, problemas, preocupaciones, ambientes de pecado, ideologías torcidas y contrarias a Dios, y crece en nosotros, como enorme montón de harina, el desánimo, la desesperanza, el agobio, el miedo al qué dirán, la apatía.

A veces esas tres medidas de harina están en tu ambiente de trabajo, en tu familia, allí donde te topas con situaciones de obstinada incredulidad y de pertinaz alejamiento de Dios. Sin embargo, con ser grande, la fuerza de la levadura siempre será insignificante para explicar cómo es ese poder que esconde en sí el Reino de Dios.

No quieras fermentar por ti mismo toda esa masa de harina que te rodea. No quieras ser tú de esa falsa levadura que pretende cambiar las cosas y las personas sólo por el encanto personal de sus cualidades, habilidades, simpatía, inteligencia, argumentos.

¿Cómo pretendes tú despertar en otros el interrogante de Dios si andas por dentro como ese montón de harina que espera todavía a ser fermentado por la gracia y el poder de Dios?

No pretendas dar lo que no tienes y deja que la oración, el trato con Dios, la gracia de los sacramentos, vaya fermentando en ti para hacerte sabroso pan que sacie a tu alrededor tanta hambre de Dios.

www.mater-dei.es


Se publica el primer libro del Papa Francisco sobre América Latina

octubre 30, 2017

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El Papa Francisco saluda a campesinos mexicanos

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Francisco da el retrato de América Latina, de la mujer en la Iglesia, de la “Patria Grande” y de los políticos…

Por Jaime Septién

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El Papa Francisco sigue dando sorpresas a la tierra que lo vio nacer. Este lunes 30 de octubre presentará su primer libro sobre América Latina.

Diez años después de Aparecida, el Papa ha concedido una serie de entrevistas sobre los temas que tanto han ocupado su pensamiento y su acción sobre Hispanoamérica o América Latina, al periodista argentino Hernán Reyes, un joven corresponsal de la Agencia Télam en Roma.

Según el adelanto de la editorial, el libro-entrevista llevará el nombre de “Latinoamérica. Conversaciones con Hernán Reyes Alcaide”.

El tema es celebrar los diez años de la Asamblea General del Consejo Episcopal Latinoamericano celebrada en mayo de 2007, en Aparecida (Brasil), donde el liderazgo del cardenal Jorge Mario Bergoglio fue visible en la redacción del documento final, así como en los temas principales de la V CELAM: el discipulado y la misión permanente para enfrentar el cambio de época en la región.

En el texto, Francisco, junto con el periodista Hernán Reyes, repasa temas como la mujer en la Iglesia, la pastoral carcelaria, las experiencias del diálogo interreligioso y ecuménico y la definición de la “Patria Grande” latinoamericana: “un concepto geopolítico que remite tanto a la idea de que existe un origen común y un destino compartido entre las naciones hispanoamericanas o iberoamericanas, como a la idea de que es necesario elaborar un proyecto político para lograr la unificación de dichas naciones que termine por honrar ese origen común y por cumplir efectivamente ese destino compartido”, según se puede leer en el artículo sobre el tema en Metapedia.

Este libro-entrevista es el primero que publica junto con un periodista no europeo y nace de los encuentros con Francisco en julio y agosto pasados en la Casa Santa Marta, donde reside el pontífice.

Se desarrolla en seis ejes temáticos que incluyen “los desafíos de y desde la región” y “el retrato del político católico latinoamericano”, además de reflexionar sobre las crisis económicas y políticas en América Latina y el papel que puede jugar –y que de hecho lleva a cabo de manera directa– el Vaticano en ellas.

De acuerdo con el adelanto del libro –que, seguramente, será un éxito de ventas en el continente, puesto que la aprobación de Francisco es extraordinaria, incluso en Estados Unidos— “el Obispo de Roma da una visión sobre el continente del que procede con ideas como el identikit del político católico latinoamericano”, algo que también enfrentó y definió San Juan Pablo II.

“Este libro —comentó el mismo Hernán Reyes, a Vatican Insider— es el resultado de una serie de encuentros con el Papa argentino en la residencia Casa Santa Marta del Vaticano, durante los que el Pontífice recuerda los 10 años de la Conferencia del episcopado latinoamericano en Aparecida, Brasil, y luego da su opinión sobre el rol de las mujeres, la situación de las cárceles, el destino de la que denomina la ‘Patria Grande’ y los políticos de la región, entre otros temas”.

Editado por Planeta, saldrá a la venta el 30 de octubre en Argentina y posteriormente en otros países latinoamericanos.

Se publica el primer libro del Papa Francisco sobre América Latina