Panamá 2019: La Iglesia cubana hace historia al enviar a 471 peregrinos a la JMJ

enero 15, 2019

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Envío de Jóvenes de la Diócesis de Holguín, Cuba, a la JMJ de Panamá © Maria Luisa Pérez Galvez

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Panamá 2019: La Iglesia cubana hace historia al enviar a 471 peregrinos a la JMJ

Representando a las 11 diócesis de la Isla

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LA HABANA, Cuba.- La Iglesia cubana hace historia al enviar a 471 peregrinos a la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en Panamá del 22 al 27 de enero de 2019.

La delegación cubana incluye a jóvenes, sacerdotes y religiosas, representando a las 11 diócesis de la Isla. Todos han participado en un proceso de preparación en sus comunidades con orientaciones a nivel nacional motivándolos a vivir una experiencia de Dios y de Iglesia joven universal.

Carta a los peregrinos

“Tu Iglesia, tu Obispo, tu Familia, tu Patria te esperan y vivirán junto a ti cada momento con intensidad y emoción”, indica el texto de la carta que ha recibido cada peregrino. En esta carta se les ha pedido a los peregrinos que vivan cuatro aspectos:

Gratitud a tantas Instituciones y personas, que han hecho posible que puedan participar en la experiencia. “No olvides en tus palabras y actitudes la expresión: ¡GRACIAS!

Generosidad para compartir con otros jóvenes “lo que eres y tienes”, para crear lazos de amistad y fraternidad.

Compromiso para aprovechar al máximo el programa, los eventos, las catequesis de los obispos, la Adoración Eucarística, la confesión. “Recuerda que en tu Patria han quedado muchos jóvenes a quienes tendrás que transmitir la experiencia. ¡Eres su delegado en Panamá!”

Coraje para aceptar los posibles inconvenientes de falta de baños, transporte, comida. Es importante tener el coraje  de avanzar sin crítica estéril.

Mons. Álvaro Beyra Luarca es obispo de Bayamo–Manzanillo y preside la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil. Piensa que la carta enviada a los peregrinos y su programa recoge muy bien el espíritu de la preparación que han tenido los jóvenes.

“Ser” Iglesia

El pasado mes de octubre, durante su intervención en el Sínodo de Obispos sobre los jóvenes, el obispo cubano habló de lo que los jóvenes aportan a la Iglesia por el hecho de ser jóvenes. “Me quiero referir a lo que aportan al ‘ser’ de la Iglesia, no al ‘hacer’ de la Iglesia”, dijo.

Y explicó que “para aportar al ‘ser’ de la Iglesia tienen que ser Iglesia, verse y ser vistos como Iglesia, no como simples destinatarios de la misión de la Iglesia, menos aún como un problema”.

Entrevistado, después, por Radio Vaticana reiteró que “los jóvenes son quienes nos pueden ayudar a mirar al futuro”.

El Obispo reconocía, entonces, que en otras Jornadas Mundiales de la Juventud los peregrinos cubanos han sido un número simbólico. Por primera vez, en 2019, viaja una delegación grande “gracias al interés que ha puesto el Santo Padre que puso las jornadas en este ámbito regional y nos ha ayudado a vencer las dificultades.”

En un reciente escrito, la revista Palabra Nueva de la Arquidiócesis de la Habana indica que inicialmente, en 1985, Cuba no pudo participar, después lo hizo con dos o tres jóvenes y algún obispo. Para estar en sintonía se organizó lo que se conoce como Pascua Joven; y sigue celebrándose en todas las diócesis después de Pascua.

Participación en otras JMJ

Para la JMJ del año 2.000 en Roma fueron 60 los peregrinos cubanos y el Cardenal Jaime Ortega Alamino, arzobispo de La Habana, impartió una de las catequesis. En Toronto, en el año  2002, el grupo llegó a 200, con cuatro obispos y varios asesores.

En 2019 se ha duplicado ese número aunque la Iglesia cubana es una iglesia pobre y no hubiera podido realizar este esfuerzo sin la ayuda de Iglesias hermanas, movimientos, instituciones, congregaciones religiosas, personas que han patrocinado a los peregrinos y el apoyo del Presidente  de Panamá Juan Carlos Varela quien recientemente visitó el Arzobispado de La Habana. Pero además, los mismos jóvenes han estado ahorrando y reuniendo dinero para poder participar.

“Cuando nos enteramos de que este evento se realizaría en un país cercano al nuestro, comenzamos a recaudar fondos por cuenta propia y con la ayuda de nuestros padres”, ha señalado Eliany Díaz, de la Arquidiócesis de La Habana en una entrevista. Dijo que se limitaba en salir de fiesta y ahorraba. Ella es una de los 141 peregrinos habaneros, la delegación más grande del país caribeño.

Entrevistado en Palabra Nueva, el P. Jorge Luis Pérez Soto, asesor de la Pastoral Juvenil ha explicado que en La Habana “optamos por dar todas las facilidades a los jóvenes que quisieran y pudieran participar en la JMJ”.

Se establecieron unos requisitos mínimos: vida comunitaria, tener los sacramentos de la iniciación cristiana y algún compromiso con sus comunidades.

Delegación muy diversa

Se trata de una delegación muy diversa, con jóvenes de todas las comunidades cristianas, de todas las vicarías, incluso extranjeros que estudian en Cuba. Además, explica el sacerdote, hay jóvenes con una larga andadura en la vida de la Iglesia y otros que se han unido hace poco.

El sacerdote explicó que la Arquidiócesis recibió  la tarea de tramitar los visados de todos los delegados de la Isla, lo que ha llevado más de cinco meses de trabajo. Además, han tenido los encuentros formativos y una reunión con el embajador de Panamá en Cuba.

Un aspecto importante ha sido crear una estrategia comunicativa a través de las redes sociales en WhatsApp, de Messenger y perfiles de Facebook.

“Enamorarse de Jesucristo”

El Papa Francisco envió un mensaje en video a los jóvenes cubanos el pasado mes de abril, invitándoles a enamorarse de Jesucristo y “a tener un compromiso cada vez más concreto al servicio de la Iglesia en esta Cuba concreta de hoy”. Les dice que “sean buenos patriotas, amen a su tierra y sean generosos”.

El Papa conoce que en Santiago de Cuba, los días 14 al 17 de agosto, tendrá lugar una ‘mini Jornada de la Juventud’ para los cubanos y pide que ambas experiencias, en Panamá y en Santiago de Cuba, sean una oportunidad para profundizar los procesos de fe de cada uno, para ir construyendo la Iglesia de hoy y de mañana, la Patria de hoy y de mañana”.

Diócesis de Holguín

En la Diócesis de Holguín, el día de la Epifanía, en la Catedral, Mons. Emilio Aranguren Echeverría se dirigió a los 11 delegados a la JMJ invitándoles a peregrinar y “compartir lo que ustedes son: discípulos de Jesús”. Les dijo que lo hagan con la verdad: “ni mientan, ni exageren, ni se queden callados. ¡Sean como son!”.

Les pidió que, compartan con naturalidad que por el territorio de su Diócesis entró Colón a Cuba y, por tanto, “esta es la tierra más hermosa’”; que en la Bahía de Nipe fue hallada la imagen de la Virgen de la Caridad, Patrona de Cuba, que en Barajagua echó raíces en suelo cubano; y que, en esta Catedral, un obispo misionero llamado San Antonio María Claret fue herido y derramó su sangre por predicar la verdad del Evangelio.

Y en nombre de la Diócesis, les invitó “al igual que los pastores y que los magos”, a peregrinar “hacia Panamá a la luz del Señor”.

Araceli Cantero Guibert

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Conoce el tema que Papa Francisco ha elegido para la JMJ de Panamá 2019

enero 15, 2019

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JMJ de Panamá 2019: He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra. 

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Conoce el tema que Papa Francisco ha elegido para la JMJ de Panamá 2019

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“He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra”. Este es el tema que el Papa Francisco ha elegido para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Panamá en 2019.

El Vaticano ha anunciado que el Papa ha escogido los temas “para el itinerario de tres años de las Jornadas Mundiales de la Juventud, que culminará con la celebración internacional del evento, programada en Panamá para el año 2019”.

“El camino espiritual indicado por el Santo Padre continúa coherentemente la reflexión iniciada con las últimas tres Jornadas Mundiales de la Juventud (2014-2016), centradas en las Bienaventuranzas”, explica el Vaticano.

“El Papa Francisco, en su discurso preparado para el encuentro con los voluntarios de la JMJ de Cracovia, ilustraba las actitudes de la Madre de Jesús, mostrándola como modelo a imitar. Hablando después espontáneamente en aquella ocasión, el Santo Padre invitó a los jóvenes a tener memoria del pasado, tener valentía en el presente y tener/ser esperanza para el futuro”.

Por ello, los tres temas anunciados “tienden a dar al itinerario espiritual de las próximas JMJ una fuerte connotación mariana, subrayando al mismo tiempo la imagen de una juventud en camino entre el pasado (2017), el presente (2018) y el futuro (2019), animada por las tres virtudes teologales: fe, caridad y esperanza”.

Según la Santa Sede, “el camino propuesto a los jóvenes muestra también una evidente sintonía con la reflexión que el papa Francisco ha encomendado al próximo Sínodo de los Obispos: Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.

Los temas para las JMJ próximas son:

XXXII Jornada Mundial de la Juventud, 2017

“El Todopoderoso ha hecho cosas grandes en mí” (Lc 1,49)

XXXIII Jornada Mundial de la Juventud, 2018

“No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios” (Lc 1,30)

XXXIV Jornada Mundial de la Juventud, 2019 (Panamá)

“He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra” (Lc 1,38)

https://www.aciprensa.com/noticias/conoce-el-tema-que-papa-francisco-ha-elegido-para-la-jmj-de-panama-2019-76646


15.000 jóvenes cristianos inician el encuentro europeo de la comunidad de Taizé

diciembre 29, 2018

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15.000 jóvenes cristianos inician el encuentro europeo de la comunidad de Taizé. Cerca de 15.000 viajeros se distribuyen en alojamientos ofrecidos por 170 parroquias y miles de parroquianos.

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15.000 jóvenes cristianos inician el encuentro europeo de la comunidad de Taizé

Cerca de 15.000 viajeros, según los organizadores, se distribuyen en alojamientos ofrecidos por 170 parroquias y miles de parroquianos

Por Juan G. Bedoya

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El encuentro europeo de jóvenes organizado por la comunidad de Taizé arrancó ayer en Madrid con la complicada distribución de varios miles de viajeros (cerca de 15.000, según los organizadores) en alojamientos ofrecidos por 170 parroquias y miles de parroquianos.

Mil voluntarios han preparado una intendencia que contaba ya con cifras de inscripción de unos 3.500 jóvenes polacos, 1.300 croatas, 1.100 franceses y 750 alemanes. Nutrida es también la presencia de jóvenes de Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Portugal, Italia y Malta.

Este es el 41 encuentro ecuménico organizado por la comunidad Taizé, fundada en 1940 por el teólogo suizo Roger Schutz, conocido como Hermano Roger, en la localidad francesa de Taizé.

Reconocido mundialmente como un foco de ecumenismo, en su monasterio conviven hermanos católicos, protestantes y ortodoxos de treinta nacionalidades unidos por un compromiso de vida monástica “en señal de reconciliación entre cristianos divididos y entre pueblos separados”.

Su prestigio es tal que desde su fundación las principales ciudades europeas compiten por ser la sede de su encuentro anual, este año en Madrid. Los dos últimos se desarrollaron en Basilea (2017) y Riga (2016). Barcelona acogió el evento en 1979, 1985 y 2000; Lisboa en 2004, y Valencia hace tres años.

La atracción de Taizé como símbolo de encuentro de religiones es creciente como demuestran las visitas a ese monasterio de líderes tan destacados como el papa Juan-Pablo II, el patriarca Bartolomé de Constantinopla, varios metropolitas ortodoxos, cuatro arzobispos de Canterbury y numerosos obispos, sacerdotes y pastores católicos, ortodoxos y protestantes del mundo entero.

El hermano Roger murió en agosto de 2005, con 90 años, asesinado durante la oración de la noche. El hermano Alois Loeser, de origen alemán, es desde la muerte de Roger el prior de la comunidad.

“La hospitalidad nos acerca, más allá de las diferencias e incluso de las divisiones que existen, entre cristianos, entre religiones, entre creyentes y no creyentes, entre pueblos, entre opciones de vida u opiniones políticas.

Por supuesto, la hospitalidad no borra estas divisiones, pero nos hace verlas bajo otra luz: nos hace capaces de escucha y de diálogo”, dijo anoche Alois al completar una jornada que se cerró con una multitudinaria cena y oración en el pabellón 4 de la Feria de Madrid (IFEMA).

El acto central este sábado es un llamado taller que el prior Alois dará a las tres de la tarde en la catedral de la Almudena junto al cardenal arzobispo Carlos Osoro. Los jóvenes permanecerán en la capital hasta la tarde del primer día de 2019.

La comunidad Taizé inició estos encuentros hace 40 años con la idea de reunirse para rezar juntos pese a confesar diferentes creencias, integrarse unos días en una Iglesia local y profundizar en temas como la fraternidad entre los pueblos, la paz, la comprensión de la fe y el compromiso social.

En Madrid, las oraciones comunes, hoy y el lunes a la una de la tarde, tendrán lugar simultáneamente en diez iglesias del centro de Madrid, entre otras en la catedral de la Almudena. Los coloquios y oraciones de la noche se desarrollan todos los días a partir de las siete y media en IFEMA.

El 31 por la noche, la Nochevieja, los jóvenes se reunirán en sus parroquias de acogida para una vigilia por la paz que empezará a las 23:00 horas. Después, una fiesta los reunirá en la misma parroquia con las personas que les han dado alojamiento, hasta las dos de la mañana.

Un equipo internacional y ecuménico ha trabajado desde septiembre pasado para preparar el encuentro. Uno de los mayores retos logísticos ha sido la acogida de los miles de jóvenes en la ciudad, en su mayoría alojados por familias. El resto pernocta en escuelas y gimnasios. Los participantes disponen de un billete único para los transportes públicos.

Los jóvenes han llegado en su mayoría en autobuses y unos 2.400 por avión. Durante el encuentro, recibirán el almuerzo y la cena a cargo de la organización, pero también se les suministrará chocolate caliente en diferentes puntos del centro de la ciudad para combatir el frío.

La organización estima las siguientes cifras: 45.000 raciones de comida caliente; 7,5 toneladas de pan en porciones de 60 y 120g; 39.000 naranjas y 95.000 mandarinas; 48.000 yogures y 109.000 bizcochos.

https://elpais.com/ccaa/2018/12/28/madrid/1546027866_487892.html?id_externo_rsoc=whatsapp

 


“Fuera la guerra del mundo y de la historia; no a líderes políticos arrogantes”

diciembre 3, 2018

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“Fuera la guerra del mundo y de la historia; no a líderes políticos arrogantes”. Que triunfe la humildad y el diálogo. 

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“Fuera la guerra del mundo y de la historia; no a líderes políticos arrogantes”

El Papa recibió a los miembros de la asociación “Golondrinas – Ciudadela de la Paz”: «muchos jóvenes bloqueados por culturas envenenadas por el dolor y por el odio», hay que ayudarlos a «derribar los muros»

Por Salvatore Cernuzio, Ciudad del Vaticano

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«Debemos cancelar definitivamente la guerra del planeta y de la historia de la humanidad». Ese que parece un desafío imposible, para el Papa Francisco es un objetivo posible si se lleva a cabo «con el esfuerzo de todos». Sobre todo de los jóvenes, a menudo «bloqueados en culturas envenenadas por el dolor y por el odio», que saben ser ayudados para que superen estos muros de enemistad aparentemente indestructibles.

En este sentido la organización “Golondrinas – Ciudadela de la Paz” (que nació en 1988 siguiendo la inspiración de Banco Vaccari) ofrece una gran aportación, con su compromiso en desafíos globales como el de la reducción de los conflictos armados que dañan al planeta. Lo hacen partiendo “desde abajo”, es decir con las personas como individuos (principalmente con los jóvenes), a las que se les explica que creer que el otro sea un enemigo no es más que un «engaño».

En este vigésimo aniversario, los miembros de la asociación (que se reunieron con el cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin y con el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede) fueron recibidos hoy por la mañana en el Vaticano por el Papa Francisco. Iban acompañados por el cardenal Gualterio Bassetti, presidente de la Conferencia Episcopal de Italia, que siempre ha estado muy cerca de estas realidades, en las que, como recordó Vaccari, ha reconocido «el perfume de Giorgio La Pira».

Participaron en la audiencia de hoy en la sala Clementina algunos chicos de «países que son escenario de conflictos que han degenerado en varias formas de violencia y guerra» que viven con las Golondrinas la experiencia de los estudios en el extranjero, pero también estaban un joven israelí y una joven palestina que intervinieron para dar inicio a la campaña “Leader for Peace”, que pretende promover el llamado que el próximo 10 de diciembre los socios de Golondrinas llevarán a la sede de las Naciones Unidas de Nueva York, en ocasión del 70 aniversario de la Declaración universal de los derechos del hombre.

Una iniciativa que pretende ilustrar la experiencia que la asociación ha desarrollado en estos veinte años de actividad (el llamado “método Golondrinas”, que ha sido también estudiado a nivel académico) en la promoción del diálogo y en la transformación creativa de los conflictos.

Jorge Mario Bergoglio aseguró su absoluto apoyo al proyecto: «Escuchar a una joven palestina y a un joven israelí que juntos piden que los gobiernos del mundo den un paso para que pueda volver a abrir el futuro, pasando el costo de un arma del presupuesto de la defensa al presupuesto de la educación para formar un líder de paz, ¡es algo raro y luminoso!», exclamó.

«¿Cómo se podría no estar de acuerdo? Pero nosotros, los adultos, no podemos salir del paso solo con un “¡Muy bien, chicos!”. Siento el deber de dar todo mi apoyo, mi simpatía y mi bendición».

Francisco también elogió la obra de la asociación que ofrece alojamiento a jóvenes que, «en diferentes partes del mundo, viven bloqueados en culturas envenenadas por el dolor y por el odio, y ofrecerles un audaz desafío: verificar personalmente si el otro, aquel o aquella que está más allá de una frontera cerrada, de una valla o de muros insuperables, es de verdad eso que todos dicen: un enemigo».

Con el método afinado en estas dos décadas, muchos jóvenes han sido arrancados de «este engaño» y han sido entregados de nuevo «a su pueblo» para un «pleno desarrollo espiritual, moral, cultural y civil». «Jóvenes generosos que, sin culpas, nacieron con el peso de los fracasos de las generaciones anteriores», anotó el Papa.

Francisco también se refirió en su discurso a las «dos grandes raíces espirituales» en las que se basa la asociación: san Francisco de Asís y san Romualdo, fundador de Camaldoli. «¡Escogieron bien! También yo, cuando escogí el nombre de Francisco, estaba pensando en los pobres y en la paz», recordó.

Después el Papa lanzó una dura denuncia: «La pobreza (en sentido negativo) y la guerra están vinculadas en un círculo vicioso que mata a las personas, alimenta sufrimientos indecibles y esparce un odio que no se detiene».

Al dedicarse a los jóvenes, Golondrinas se compromete en el combate contra «la pobreza» y en la construcción de la «paz, como obra de justicia y de amor. Una acción —subrayó Francisco— que alimenta la esperanza y pone la confianza en el hombre, sobre todo en los jóvenes».

Una acción que va de la mano con el mensaje que el Papa presentará el próximo primero de enero de 2019, para la próxima Jornada Mundial de la Paz, sobre el tema “La buena política está al servicio de la paz”.

En él, reveló Bergoglio, «insisto en que la responsabilidad política pertenece a cada ciudadano, en particular a quien recibió el mandato de proteger y gobernar. Esta misión consiste en salvaguardar el derecho y en animar el diálogo entre los actores de la sociedad, entre las generaciones y las culturas», y también «entre las partes en conflicto», porque «solamente en el diálogo se crea la confianza».

El Papa Francisco citó la “Pacem in Terris” de San Juan XXIII, para afirmar que «cuando el ser humano es respetado en sus derechos fundamentales germina en él el sentido del deber de respetar los derechos ajenos. Los derechos y los deberes aumentan la conciencia de pertenecer a una misma comunidad, con los demás y con Dios».

Por lo tanto, todos estamos llamados «a llevar y anunciar la paz como la buena noticia de un futuro en el que cada ser vivo sea considerado en su dignidad y en sus derechos».

El Papa, al final, se dirigió a los jóvenes de la asociación: «Decidieron encontrarse cuando todo a su alrededor y dentro de ustedes decía: ¿Por qué? ¿Para qué sirve? ¿Será correcto? Y, después de dos años de formación en Golondrinas, derramaron sus sentimientos, sus pensamientos, hicieron que naciera la confianza recíproca y ahora están listos para tener responsabilidades profesionales, civiles y políticas por el bien de sus pueblos. ¡Ustedes ya son esos jóvenes líderes que en el Llamado piden que los Estados y los pueblos se comprometan a formar juntos!».

«Nos pedirán que nos sumemos a su Llamado. Por mi parte, lo haré», aseguró Bergoglio, y pidió que «los jefes de Estado y de gobierno hagan lo mismo». Que la voz de los jóvenes de Golondrinas, «débil, pero fuerte con la esperanza y con la valentía de la juventud», pidió Bergoglio, sea escuchada «el próximo 10 de diciembre en las Naciones Unidas. Se necesitan líderes con una nueva mentalidad. No son líderes de paz esos políticos que no saben dialogar: un líder que no se esfuerza para ir al encuentro del “enemigo”, para sentarse con él en la mesa como hacen ustedes, no puede conducir al propio pueblo hacia la paz».

Para hacer esto se necesita «humildad y no arrogancia», insistió el Papa Francisco. Requisitos exigidos a todos los líderes que gobiernan y también a los ciudadanos. «La paz, efectivamente, es responsabilidad de cada uno», recodó, y «con los esfuerzos de todos debemos cancelar definitivamente la guerra del planeta y de la historia de la humanidad».

Y antes de despedirse, el Papa aconsejó: «Ustedes han superado las barreras más duras, las que están dentro de ustedes mismos, disolviendo el engaño del enemigo, y se han sorprendido de ustedes mismos cuando volvieron a abrir las fronteras bloqueadas por las guerras. Nunca pierdan la sorpresa ni la humildad».

https://www.lastampa.it/2018/12/03/vaticaninsider/fuera-la-guerra-del-mundo-y-de-la-historia-no-a-lderes-polticos-arrogantes-5XTFKMEikIRikY9F5HA3LJ/pagina.html?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter

 


El maná de cada día, 31.10.18

octubre 31, 2018

Miércoles de la 30ª semana del Tiempo Ordinario

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Una decisión personal seguida de una conducta de vida coherente



PRIMERA LECTURA: Efesios 6, 1-9

Hijos, obedeced a vuestros padres como el Señor quiere, porque eso es justo. «Honra a tu padre y a tu madre» es el primer mandamiento al que se añade una promesa: «Te irá bien y vivirás largo tiempo en la tierra.»

Padres, vosotros no exasperéis a vuestros hijos; criadlos educándolos y corrigiéndolos como haría el Señor.

Esclavos, obedeced a vuestros amos según la carne con temor y temblor, de todo corazón, como a Cristo. No por las apariencias, para quedar bien, sino como esclavos de Cristo que hacen lo que Dios quiere; con toda el alma, de buena gana, como quien sirve al Señor y no a hombres. Sabed que lo que uno haga de bueno, sea esclavo o libre se lo pagará el Señor.

Amos, correspondedles dejándoos de amenazas; sabéis que ellos y vosotros tenéis un amo en el cielo y que ése no es parcial con nadie.


SALMO 144, 10-11.12-13ab.13cd-14

El Señor es fiel a sus palabras.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles; que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas.

Explicando tus hazañas a los hombres, la gloria y majestad de tu reinado. Tu reinado es un reinado perpetuo, tu gobierno va de edad en edad.

El Señor es fiel a sus palabras, bondadoso en todas sus acciones. El Señor sostiene a los que van a caer, endereza a los que ya se doblan.


ALELUYA: 2 Tesalonicenses 2, 14

Dios nos llamó por medio del Evangelio, para que sea nuestra la gloria de nuestro Señor Jesucristo.


EVANGELIO: Lucas 13, 22-30

En aquel tiempo, Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas enseñando. Uno le preguntó: «Señor, ¿serán pocos los que se salven?»

Jesús les dijo: «Esforzaos en entrar por la puerta estrecha. Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta, diciendo: “Señor, ábrenos”; y él os replicará: “No sé quiénes sois.”

Entonces comenzaréis a decir: “Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas.” Pero él os replicará: “No sé quiénes sois. Alejaos de mí, malvados.”

Entonces será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros os veáis echados fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.

Mirad: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos.»

(Nota: Los subrayados son míos)

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LOS POCOS QUE SON MUCHOS

San Agustín, Sermón 111, 3

Aún recordáis la cuestión que hace poco nos propuso el evangelio. Preguntaron al Señor: ¿Son pocos los que se salvan? (Lc 13,23). ¿Qué respondió a esto? No dijo: «No son pocos, sino muchos los que se salvarán». No fue esa su respuesta. ¿Qué respondió, pues, a la pregunta de si eran pocos los que se salvarían? Esforzaos en entrar por la puerta estrecha (ib., 24). Habiendo escuchado el Señor la pregunta: ¿Son pocos los que se salvan?, lo confirmó (Lc 13,23-24). Por una puerta estrecha entran pocos.

El mismo Señor dijo en otro lugar: Estrecho y angosto es el camino que lleva a la vida, y pocos entran por él. Ancho y espacioso es el que conduce a la perdición, y son muchos los que caminan por él (Mt 7,13-14).

¿Por qué sentimos alegría frente a las multitudes? Oídme vosotros, los pocos. Sé que sois muchos, pero obedecéis pocos. Veo la era, pero busco el grano. Cuando se trilla en la era, el grano apenas se ve; pero llegará el tiempo de la bielda. Son pocos, pues, los que se salvan en comparación de los muchos que se pierden, pero estos pocos han de constituir una gran masa. Cuando venga el aventador trayendo en su mano el bieldo, limpiará su era, recogiendo el trigo en el granero, para quemar la paja en el fuego inextinguible (Mt 3,12).

No se burle la paja del trigo. Esto es hablar verdad y no engañar a nadie. Sed muchos entre los muchos, pero sabiendo que en comparación de cierta clase de muchos sois pocos, porque de esta era ha de salir tanto grano, que llene los graneros del cielo, pero no puede contradecirse quien dijo que son pocos los que entran por la puerta estrecha y muchos los que entran por el camino ancho.

¿Puede contradecirse quien en otra ocasión dijo: Vendrán muchos de oriente y de occidente? (Mt 8,11). Vendrán muchos, sí, pero en otro sentido pocos. Pocos y muchos. ¿Unos serán los pocos y otros los muchos? No, sino que los mismos pocos que son muchos, serán pocos en comparación con los condenados y muchos en la compañía de los ángeles.

Oíd, amadísimos lo que está escrito: Después de estas cosas, vi una multitud que nadie podía contar, de toda lengua y nación y pueblo, que venían con estolas blancas y palmas en sus manos (Ap 7,9). Ésta es la multitud de los santos.

Cuando haya sido aventada la era, cuando haya sido separada la turba de los impuros y de los malos y falsos cristianos y, separada la paja, enviados al fuego eterno esos que oprimen y no tocan -cierta mujer tocaba la orla de Cristo mientras la multitud le oprimía (Lc 8,44)-; en fin, cuando se haya consumado la separación de todos los réprobos, ¡cuán clara será la voz con que diga esa multitud de pie a la derecha, purificada, sin temor a que se mezcle algún malo y sin miedo a que se pierda algún bueno, reinando ya con Cristo; con cuánta confianza ha de decir: «Yo conocí que el Señor es grande»! (Sal 134,5).

Hermanos míos, si hablo a granos, si los predestinados a la vida eterna comprenden lo que digo, hablen con los hechos, no con la boca. Me veo obligado a hablaros lo que no debía. Debía encontrar en vosotros algo que alabar, sin preocuparme de amonestaros. Con todo, os lo diré en pocas palabras, sin demorarme. Practicad la hospitalidad; por ella alguien llegó a Dios. Recibes al peregrino de quien también tú eres compañero de viaje, puesto que todos somos peregrinos.

Pero cristiano es el que se reconoce peregrino en su propia casa y patria: Nuestra patria se halla arriba; allí no seremos huéspedes, mientras que aquí todos lo son, incluso en su casa. Si no es huésped, que no salga de ella; y si ha de salir, es que es huésped. Quiera o no, es huésped. Y si deja la casa a sus hijos se trata de un huésped que la deja a otros huéspedes.

Si te encontrases en una posada, ¿no marcharías al llegar otro a ella? Esto lo haces hasta en tu casa. Tu padre te cedió el sitio; tú lo has de ceder a tus hijos. Ni tú has de permanecer siempre en tu casa, ni tampoco aquellos a quienes se la dejas. Por tanto, si todos pasamos, realicemos algo que no puede pasar a fin de que, cuando hayamos pasado y llegado al lugar de donde no hemos de pasar, encontremos nuestras buenas obras. Cristo es el guardián; ¿por qué, entonces; temes perder lo que das?


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ENTRAR POR LA PUERTA ESTRECHA

P. Raniero Cantalamessa, ofmcap

Existe un interrogante que siempre ha agobiado a los creyentes: ¿son muchos o pocos los que se salvan? En ciertas épocas, este problema se hizo tan agudo que sumergió a algunas personas en una angustia terrible. El Evangelio de este domingo nos informa de que un día se planteó a Jesús este problema: «Mientras caminaba hacia Jerusalén, uno le dijo: “Señor, ¿son pocos los que se salvan?”».

La pregunta, como se ve, trata sobre el número, sobre cuántos se salvan: ¿muchos o pocos? Jesús, en su respuesta, traslada el centro de atención de cuántos se salvan a cómo salvarse, esto es, entrando «por la puerta estrecha».

Es la misma actitud que observamos respecto al retorno final de Cristo. Los discípulos preguntan cuándo sucederá el regreso del Hijo del hombre, y Jesús responde indicando cómo prepararse para esa venida, qué hacer en la espera (Mt 24, 3-4).

Esta forma de actuar de Jesús no es extraña o descortés. Sencillamente es la manera de obrar de alguien que quiere educar a sus discípulos para que pasen del plano de la curiosidad al de la verdadera sabiduría; de las cuestiones ociosas que apasionan a la gente a los verdaderos problemas que importan en la vida.

En este punto ya podemos entender lo absurdo de aquellos que, como los Testigos de Jehová, creen saber hasta el número preciso de los salvados: ciento cuarenta y cuatro mil. Este número, que recurre en el Apocalipsis, tiene un valor puramente simbólico (12 al cuadrado, el número de las tribus de Israel, multiplicado por mil) y se explica inmediatamente con la expresión que le sigue: «una muchedumbre inmensa que nadie podría contar» (Ap 7, 4.9).

Además, si ese fuera de verdad el número de los salvados, entonces ya podemos cerrar la tienda, nosotros y ellos. En la puerta del paraíso debe estar colgado, desde hace tiempo, como en la entrada de los aparcamientos, el cartel de «Completo».

Por lo tanto, si a Jesús no le interesa tanto revelarnos el número de los salvados como el modo de salvarse, veamos qué nos dice al respecto. Dos cosas sustancialmente: una negativa, una positiva; primero, lo que no es necesario, después lo que sí lo es para salvarse. No es necesario, o en cualquier caso no basta, el hecho de pertenecer a un determinado pueblo, a una determinada raza, tradición o institución, aunque fuera el pueblo elegido del que proviene el Salvador.

Lo que sitúa en el camino de la salvación no es un cierto título de propiedad («Hemos comido y bebido en tu presencia…»), sino una decisión personal seguida de una coherente conducta de vida. Esto está más claro aún en el texto de Mateo, que contrapone dos caminos y dos entradas, una estrecha y otra ancha (Mateo 7, 13-14).

¿Por qué a estos dos caminos se les llama respectivamente el camino «ancho» y el «estrecho»? ¿Es tal vez el camino del mal siempre fácil y agradable de recorrer y el camino del bien siempre duro y fatigoso? Aquí hay que estar atentos para no caer en la frecuente tentación de creer que todo les va magníficamente bien, aquí abajo, a los malvados, y sin embargo todo les va siempre mal a los buenos.

El camino de los impíos es ancho, sí, pero sólo al principio; a medida que se adentran en él, se hace estrecho y amargo. Y en todo caso es estrechísimo al final, porque se llega a un callejón sin salida. El disfrute que en este camino se experimenta tiene como característica que disminuye a medida que se prueba, hasta generar náusea y tristeza.

Ello se ve en ciertos tipos de ebriedades, como la droga, el alcohol, el sexo. Se necesita una dosis o un estímulo cada vez mayor para lograr un placer de la misma intensidad. Hasta que el organismo ya no responde y llega la ruina, frecuentemente también física.

El camino de los justos en cambio es estrecho al comienzo, cuando se emprende, pero después se transforma en una vía espaciosa, porque en ella se encuentra esperanza, alegría y paz en el corazón.

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Carta de los Padres sinodales a los jóvenes del mundo

octubre 30, 2018

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Roma, 19.03.18. Papa Francisco posa con los jóvenes participantes de la reunión pre-sínodo. Foto: Víctor Sokolowicz

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Carta de los Padres sinodales a los jóvenes del mundo

En la escucha del “Cristo eternamente joven”, los Padres sinodales escriben a los jóvenes de todo el mundo una carta que fue leída al finalizar la misa de clausura del Sínodo de los Obispos: “Que nuestras debilidades no os desanimen, y los pecados no sean la causa de perder vuestra confianza. La Iglesia y el mundo necesitan urgentemente vuestro entusiasmo”.

Ciudad del Vaticano

Antes de finalizar la misa de clausura de la XV Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos, el Card. Lorenzo Baldisseri leyó, en nombre de los Padres sinodales, una carta dedicada a los jóvenes de todo el mundo, animándoles a seguir perseverando en el camino de la fe, a pesar de los obstáculos que surjan a lo largo de la vida:

“Que nuestras debilidades no os desanimen, y los pecados no sean la causa de perder vuestra confianza. La Iglesia y el mundo necesitan urgentemente vuestro entusiasmo. Sois el presente, sed el futuro más luminoso”, escriben.

A continuación, compartimos la traducción del texto integral en español:

Nos dirigimos a vosotros, jóvenes del mundo, nosotros como padres sinodales, con una palabra de esperanza, de confianza, de consuelo. En estos días hemos estado reunidos para escuchar la voz de Jesús, “el Cristo eternamente joven” y reconocer en Él vuestras muchas voces, vuestros gritos de alegría, los lamentos, los silencios.

Conocemos vuestras búsquedas interiores, vuestras alegrías y esperanzas, los dolores y las angustias que os inquietan. Deseamos que ahora podáis escuchar una palabra nuestra: queremos ayudaros en vuestras alegrías para que vuestras esperanzas se transformen en ideales.

Estamos seguros de que estáis dispuestos a entregaros con vuestras ganas de vivir para que vuestros sueños se hagan realidad en vuestra existencia y en la historia humana.

Que nuestras debilidades no os desanimen, que la fragilidad y los pecados no sean la causa de perder vuestra confianza. La Iglesia es vuestra madre, no os abandona y está dispuesta a acompañaros por caminos nuevos, por las alturas donde el viento del Espíritu sopla con más fuerza, haciendo desaparecer las nieblas de la indiferencia, de la superficialidad, del desánimo.

Cuando el mundo, que Dios ha amado tanto hasta darle a su Hijo Jesús, se fija en las cosas, en el éxito inmediato, en el placer y aplasta a los más débiles, vosotros debéis ayudarle a levantar la mirada hacia el amor, la belleza, la verdad, la justicia.

La Iglesia y el mundo tienen necesidad urgente de vuestro entusiasmo. Haceos compañeros de camino de los más débiles, de los pobres, de los heridos por la vida.

Sois el presente, sed el futuro más luminoso.

Roma, 28 octubre 2018

https://www.vaticannews.va/es/vaticano/news/2018-10/sinodo-jovenes-2018-carta-padres-sinodales-a-jovenes-del-mundo.html

https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2018-10/sinodo-jovenes-2018-homilia-clausura-sinodo-papa-francisco.html#play


Sínodo Jóvenes: Es esto lo que dice el Documento Final

octubre 29, 2018

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Sínodo Jóvenes: es esto lo que dice el Documento Final

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Sínodo Jóvenes: es esto lo que dice el Documento Final

Tres partes, doce capítulos, ciento sesenta y siete parágrafos y 60 páginas: así se presenta el Documento final de la XV Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos, sobre el tema “los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.
El texto fue aprobado por los dos tercios del Aula, la tarde del 27 de octubre. El Documento ha sido entregado en las manos del Papa, que luego, ha autorizado su publicación.

Por Paolo Ondarza e Isabella Piro – Ciudad del Vaticano

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Es el episodio de los discípulos de Emaús, narrado por el evangelista Lucas, el hilo conductor del Documento Final del Sínodo de los Jóvenes.

Leído en el Aula en voces alternas por el Relator General, Card. Sérgio da Rocha, los Secretarios Especiales, Padre Giacomo Costa y Don Rossano Sala, junto con Mons. Bruno Forte, miembro de la Comisión para la Redacción del texto, el Documento es complementario al Instrumentum laboris del Sínodo, del que retoma la división en tres partes.

Acogido con aplausos, el texto -dijo el Cardenal da Rocha- es “el resultado de un verdadero trabajo de equipo” de los Padres sinodales, junto con los demás participantes en el Sínodo y “en modo particular con los jóvenes”. El Documento contiene, pues, los 364 modos, es decir, las enmiendas, que se han presentado. “La mayoría de ellos -añadió el Relator General- fueron precisos y constructivos”.

 “Caminaba con ellos”

En primer lugar, pues, el Documento final del Sínodo examina el contexto en el que viven los jóvenes, destacando sus puntos de fuerza y sus desafíos. Todo comienza con una escucha empática que, con humildad, paciencia y disponibilidad, permita dialogar verdaderamente con la juventud, evitando “respuestas pre confeccionadas y recetas ya preparadas”.

Los jóvenes, intactos, quieren ser “escuchados, reconocidos, acompañados” y desean que su voz sea “considerada interesante y útil en el campo social y eclesial”. La Iglesia no siempre ha tenido esta actitud, reconoce el Sínodo: a menudo los sacerdotes y los obispos, sobrecargados por muchos compromisos, tienen dificultad  para encontrar tiempo para el servicio de la escucha.

De ahí la necesidad de preparar adecuadamente a los laicos, hombres y mujeres, que sean capaces de acompañar a las jóvenes generaciones. Además, ante fenómenos como la globalización y la secularización, los chicos se encaminan hacia un redescubrimiento de Dios y de la espiritualidad, y esto  debe ser un estímulo para que la Iglesia recupere la importancia del dinamismo de la fe.

La escuela y la parroquia

Otra respuesta de la Iglesia a las interpelaciones de los jóvenes proviene del sector educativo: las escuelas, universidades, colegios, oratorios, permiten una formación integral de los chicos, ofreciendo al mismo tiempo un testimonio evangélico de promoción humana. En un mundo donde todo está conectado -familia, trabajo, tecnología, defensa del embrión y del migrante- los obispos definen como irremplazable el papel que desarrollan las escuelas y universidades, en donde los jóvenes transcurren mucho tiempo.

En particular, las instituciones educativas católicas están llamadas a afrontar la relación entre la fe y las exigencias del mundo contemporáneo, las diferentes perspectivas antropológicas, los desafíos científicos y técnicos, los cambios en las costumbres sociales y el compromiso por la justicia.

La parroquia también tiene su papel: “Iglesia en el territorio”, necesita volver a pensar su vocación misionera, porque a menudo es poco significativa y poco dinámica, especialmente en el ámbito de la catequesis.

Los migrantes, paradigma de nuestro tiempo

El Documento sinodal se detiene luego en el tema de los migrantes, “el paradigma de nuestro tiempo” como fenómeno estructural y no como emergencia transitoria. Muchos migrantes son jóvenes o menores no acompañados que huyen de la guerra, violencias, persecuciones políticas o religiosas, desastres naturales, pobreza, y terminan siendo víctimas del tráfico, de las drogas, abusos psicológicos y físicos.

La preocupación de la Iglesia es sobre todo por ellos -dice el Sínodo- en la perspectiva de una auténtica promoción humana que pase a través de la acogida de los refugiados y prófugos, y sea punto de referencia para los muchos jóvenes separados de sus familias de origen.

Pero no sólo: los migrantes -recuerda el Documento- son también una oportunidad de enriquecimiento para las comunidades y sociedades a las que llegan y que pueden ser revitalizadas por ellos.

Resuenan pues, los verbos sinodales “acoger, proteger, promover, integrar”, indicados por el Papa Francisco para una cultura que supere la desconfianza y los miedos. Los obispos piden también un compromiso mayor en el garantizar a quien no querría migrar, el derecho efectivo de permanecer en su propio país.

La atención del Sínodo se dirige también a las Iglesias que son amenazadas, en su existencia, por las migraciones forzadas y las persecuciones sufridas por los fieles.

Compromiso firme contra todo tipo de abuso. Luz en la verdad y pedido de perdón

Luego hay una amplia reflexión sobre los “diferentes tipos de abusos” (de poder, económicos, de conciencia, sexuales) cometidos por algunos obispos, sacerdotes, religiosos y laicos: en las víctimas –se lee en el texto- causan un sufrimiento que “puede durar toda la vida y que ningún arrepentimiento puede remediar”.

De ahí el llamamiento del Sínodo a “un firme compromiso a la adopción de rigurosas medidas de prevención que eviten su repetición, a comenzar de la selección y la formación de aquellos a quienes se les confiarán tareas de responsabilidad y educación”.

Por lo tanto, será necesario erradicar aquellas formas -como la corrupción o el clericalismo- en las que se injertan estos tipos de abusos, contrarrestando también la falta de responsabilidad y transparencia con la que se han gestionado muchos casos.

Al mismo tiempo, el Sínodo expresa su gratitud a todos aquellos que “tienen el valor de denunciar inmediatamente el mal”, porque ayudan a la Iglesia “a tomar conciencia de lo que ha ocurrido y de la necesidad de reaccionar con decisión”. “La misericordia, de hecho, exige justicia”.

No deben olvidarse, sin embargo, los numerosos laicos, sacerdotes, consagrados y obispos que se dedican cada día, con honestidad, al servicio de los jóvenes, quienes pueden ofrecer realmente “una ayuda preciosa” para una “reforma de envergadura histórica” en este ámbito.

La familia “Iglesia doméstica”

Otros temas presentes en el Documento tienen que ver con la familia, principal punto de referencia para los jóvenes, primera comunidad de fe, “Iglesia doméstica”: el Sínodo recuerda, en particular, el papel de los abuelos en la educación religiosa y en la transmisión de la fe, y advierte sobre el debilitamiento de la figura paterna y de los adultos que asumen estilos de vida “juveniles”.

Además de la familia,  para los jóvenes cuenta mucho la amistad con sus coetáneos porque les permite compartir su fe y ayudarse mutuamente en su testimonio.

Promoción de la justicia “contra la cultura del descarte”

El Sínodo se detiene seguidamente, en algunas formas de vulnerabilidad de los jóvenes en diversos ámbitos: en el trabajo, donde la desocupación juvenil empobrece a las jóvenes generaciones, socavando su capacidad de soñar; las persecuciones hasta la muerte; la exclusión social por razones religiosas, étnicas o económicas; la discapacidad.

Frente a esta “cultura del descarte”, la Iglesia debe hacer un llamamiento a la conversión y a la solidaridad, convirtiéndose en una alternativa concreta a las situaciones de malestar.

En el lado opuesto, no faltan en cambio los ámbitos en los que el compromiso de los jóvenes se expresa con originalidad y especificidad: por ejemplo, el voluntariado, la atención a los temas ecológicos, el empeño en política para la construcción del bien común, la promoción de la justicia, para lo cual los jóvenes piden a la Iglesia “un compromiso firme y coherente”.

Arte, música y deporte, “recursos pastorales”

También el mundo del deporte y de la música ofrece a los jóvenes la posibilidad de expresarse lo mejor posible: en el primer caso, la Iglesia los invita a no subestimar las potencialidades educativas, formativas e inclusivas, de la actividad deportiva; en el caso de la música, en cambio, el Sínodo se centra en su ser “un recurso pastoral” que interpela también a una renovación litúrgica, porque los jóvenes tienen el deseo de una “liturgia viva”, auténtica y alegre, un momento de encuentro con Dios y con la comunidad.

Los jóvenes aprecian las celebraciones auténticas en las que la belleza de los signos, el cuidado de la predicación y el compromiso comunitario hablen realmente de Dios”: por tanto, se les debe ayudar a descubrir el valor de la adoración eucarística y a comprender que “la liturgia no es puramente expresión de sí misma, sino una acción de Cristo y de la Iglesia”.

Las jóvenes generaciones, además, quieren ser protagonistas de la vida eclesial, aprovechando sus propios talentos, asumiéndose responsabilidades. Sujetos activos de la acción pastoral, ellos son el presente de la Iglesia, deben ser animados a participar en la vida eclesial, y no obstaculizados con autoritarismo.

En una Iglesia capaz de dialogar de una manera menos paternalista y más directa, de hecho, los jóvenes saben ser muy activos en la evangelización de sus semejantes, ejerciendo un verdadero apostolado que debe ser apoyado e integrado en la vida de las comunidades.

“Se abrieron los ojos”

Dios habla a la Iglesia y al mundo a través de los jóvenes, que son uno de los “lugares teológicos” en los que el Señor se hace presente. Portadora de una sana inquietud que la hace dinámica –se lee en la segunda parte del Documento- la juventud puede estar “más adelantada que los pastores” y por eso debe ser acogida, respetada, acompañada.

Gracias a ella, de hecho, la Iglesia puede renovarse, sacudiéndose de encima “la pesadez y lentitudes”. De ahí el llamado del Sínodo al modelo de “Jesús joven entre los jóvenes” y al testimonio de los santos, entre los cuales hay muchos jóvenes, profetas de cambio.

Misión y vocación

Otra “brújula segura” para la juventud es la misión, don de sí mismo que conduce a una felicidad auténtica y duradera: Jesús, en efecto, no quita la libertad, sino que la libera, porque la verdadera libertad es posible sólo en relación con la verdad y la caridad.

Estrechamente ligado al concepto de misión, está el de vocación: cada vida es una vocación en relación con Dios, no es fruto de la casualidad o un bien privado que se gestiona por sí mismo -afirma el Sínodo- y toda vocación bautismal es una llamada a la santidad para todos.

Por eso, cada persona debe vivir su propia vocación específica en cada ámbito: profesión, familia, vida consagrada, ministerio ordenado y diaconado permanente, que representa un “recurso” que debe ser desarrollado plenamente aún.

El acompañamiento

Acompañar es una misión que la Iglesia debe llevar a cabo a nivel personal y de grupo: en un mundo “caracterizado por un pluralismo cada vez más evidente y una disponibilidad de opciones cada vez más amplia”, buscar junto con los jóvenes un recorrido específico para hacer elecciones definitivas es un servicio necesario. Destinatarios son todos los jóvenes: seminaristas, sacerdotes o religiosos en formación, novios y jóvenes esposos.

La comunidad eclesial es lugar de relaciones y ámbito en el cual, en la celebración eucarística, uno es tocado, instruido y sanado por el mismo Jesús.

El Documento Final destaca la importancia del sacramento de la Reconciliación en la vida de fe y anima a los padres, enseñantes, animadores, sacerdotes y educadores a ayudar a los jóvenes, a través de la Doctrina Social de la Iglesia, a asumir responsabilidades en el campo profesional y socio-político.

El desafío en sociedades cada vez más interculturales y multirreligiosas es indicar en la relación con la diversidad, una ocasión de enriquecimiento mutuo y comunión fraterna.

No a moralismos y falsas indulgencias, sí a la corrección fraterna

El Sínodo promueve, por tanto, un acompañamiento integral centrado en la oración y en el trabajo interior que valora también la aportación de la psicología y de la psicoterapia, en cuanto están abiertas a la trascendencia. “El celibato por el Reino” –se exhorta– debe ser entendido como “un don que debe ser reconocido y verificado en la libertad, la alegría, la gratuidad y la humildad”, antes de la elección final.

Se busque acompañantes de calidad: personas equilibradas, de escucha, fe y oración, que se han medido con sus propias debilidades y fragilidades y que, por ello sean acogedoras “sin moralismos ni falsas indulgencias”, sabiendo corregir fraternalmente, lejos de actitudes posesivas y manipuladoras. “Este profundo respeto –se lee en el texto– será la mejor garantía contra los riesgos de plagio y abusos de cualquier tipo”.

El arte del discernimiento

“La Iglesia es el ambiente para discernir y la conciencia –escriben los Padres sinodales– es el lugar donde se capta el fruto del encuentro y de la comunión con Cristo”: el discernimiento, a través de “una confrontación regular con un guía espiritual”, se presenta, por tanto, como un trabajo sincero de conciencia, “sólo puede entenderse como una auténtica forma de oración” y “requiere el valor de comprometerse en la lucha espiritual”.

La prueba de las decisiones tomadas es la vida fraterna y el servicio a los pobres. De hecho, los jóvenes son sensibles a la dimensión de la diaconía.

“Se fueron sin demora”

María Magdalena, primera discípula misionera, sanada de sus heridas, testigo de la Resurrección, es el icono de una Iglesia joven. Los esfuerzos y la fragilidad de los jóvenes “nos ayudan a ser mejores, sus preguntas –se lee– nos desafían, las críticas son necesarias porque muchas veces a través de ellas la voz del Señor nos pide conversión y renovación”.

Todos los jóvenes, incluso aquellos con diferentes visiones de vida, sin excepción, están en el corazón de Dios. Los Padres subrayan el dinamismo constitutivo de la sinodalidad, es decir, caminar juntos: el final de la Asamblea y el documento final son sólo una etapa, porque las condiciones concretas y las necesidades urgentes son diferentes entre países y continentes.

De ahí la invitación a las Conferencias Episcopales y a las Iglesias particulares a continuar el proceso de discernimiento con el fin de desarrollar soluciones pastorales específicas.

Sinodalidad, estilo misionero

“La sinodalidad” es un estilo de misión que nos anima a pasar del yo al nosotros y a considerar la multiplicidad de rostros, sensibilidades, proveniencias y culturas. En este horizonte hay que valorar los carismas que el Espíritu dona a todos, evitando el clericalismo que excluye a muchos de los procesos de toma de decisiones y la clericalización de los laicos que frena el impulso misionero. La autoridad –es la esperanza– se vive en una perspectiva de servicio.

Sinodal también sea el enfoque del diálogo interreligioso y ecuménico, orientado al conocimiento mutuo y a la ruptura de prejuicios y estereotipos, así como a la renovación de la vida comunitaria y parroquial para acortar la distancia entre los jóvenes-Iglesia y muestre la íntima conexión entre la fe y la experiencia concreta de vida, debe ser también sinodal.

Se formalizó la petición reiterada en el Aula de establecer, a nivel de las Conferencias Episcopales, un “Directorio de pastoral juvenil en clave vocacional” que pueda ayudar a los responsables diocesanos y a los agentes locales a cualificar su formación y su acción “con y para los jóvenes”, ayudando a superar una cierta fragmentación de la pastoral de la Iglesia.

Reafirmada la importancia de la JMJ, así como la de los centros juveniles y de los oratorios que, sin embargo, deben ser replanteados.

El desafío digital

Hay algunos desafíos urgentes que la Iglesia está llamada a asumir. El Documento Final del Sínodo trata de la misión en el entorno digital: parte integrante de la realidad cotidiana de los jóvenes, una “plaza” donde pasan mucho tiempo y donde se encuentran fácilmente, un lugar esencial para llegar e involucrar a los jóvenes en las actividades pastorales, la web presenta luces y sombras.

Si, por un lado, permite el acceso a la información, activa la participación sociopolítica y la ciudadanía activa, por otro, presenta un lado oscuro –el llamado dark web– en el que se encuentran la soledad, la manipulación, la explotación, la violencia, el cyberbulismo y la pornografía.

De ahí la invitación del Sínodo a habitar en el mundo digital, promoviendo las potencialidades comunicativas con vistas al anuncio cristiano, y a “impregnar” de Evangelio sus culturas y dinámicas.

Se espera que se creen Oficinas y organismos de cultura y evangelización digital que, además de “fomentar el intercambio y la difusión de buenas prácticas, puedan gestionar sistemas de certificación de los sitios católicos, para contrarrestar la difusión de noticias falsas sobre la Iglesia”, emblema de una cultura que “ha perdido su sentido de la verdad”, fomentando la promoción de “políticas y herramientas para la protección de los menores en la red”.

Reconocer y valorar a la mujer en la sociedad y en la Iglesia

El documento evidencia también la necesidad de un mayor reconocimiento y valoración de la mujer en la sociedad y en la Iglesia, porque su ausencia empobrece el debate y el camino eclesial: hay una urgente necesidad de cambio por parte de todos –se lee– incluso a partir de una reflexión sobre la reciprocidad entre los sexos.

Se espera que “haya una presencia femenina en los organismos eclesiales a todos los niveles, incluso en las funciones de responsabilidad” y que “haya una participación femenina en los procesos de toma de decisiones eclesiales con respecto al papel del ministerio ordenado”. “Es un deber de justicia” –afirma el documento– que encuentra su inspiración en Jesús y en la Biblia.

Cuerpo, sexualidad y afectividad

El Documento se detiene sobre el tema del cuerpo, de la afectividad, de la sexualidad: ante los avances científicos que plantean cuestiones éticas, fenómenos como la pornografía digital, el turismo sexual, la promiscuidad, el exhibicionismo en línea, el Sínodo recuerda a las familias y a las comunidades cristianas la importancia de hacer descubrir a los jóvenes que la sexualidad es un don.

A menudo la moral sexual de la Iglesia se percibe como “un espacio de juicio y condena”, mientras que los jóvenes buscan “una palabra clara, humana y empática” y “expresan un deseo explícito de confrontación sobre cuestiones relacionadas con la diferencia entre la identidad masculina y la femenina, la reciprocidad entre hombres y mujeres, la homosexualidad”.

Los Obispos reconocen el esfuerzo de la Iglesia por transmitir en el contexto cultural actual “la belleza de la visión cristiana de la corporeidad y de la sexualidad”: es urgente buscar “caminos más apropiados, que se traduzcan concretamente en la elaboración de caminos formativos renovados”.

“Es necesario proponer a los jóvenes una antropología de afectividad y sexualidad capaz de dar el justo valor a la castidad” para el crecimiento de la persona, “en todos los estados de vida”. En este sentido, es necesario prestar atención a la formación de agentes pastorales creíbles y maduros desde el punto de vista afectivo-sexual.

El Sínodo constata también la existencia de “cuestiones relativas al cuerpo, a la afectividad y a la sexualidad que requieren una elaboración antropológica, teológica y pastoral más profunda, que debe llevarse a cabo de la manera más adecuada y en los niveles más adecuados, desde lo local hasta lo universal”. Entre ellas surgen las relacionadas con la diferencia y la armonía entre la identidad masculina y femenina y las inclinaciones sexuales.

“Dios ama a cada persona y también a la Iglesia al renovar su compromiso contra toda discriminación y violencia por motivos sexuales”. Igualmente –continúa el Documento– el Sínodo “reafirma la importancia antropológica decisiva de la diferencia y de la reciprocidad entre hombre-mujer y considera reductivo definir la identidad de las personas a partir de su orientación sexual”.

Al mismo tiempo se recomienda “fomentar” los “caminos de acompañamiento en la fe, ya existentes en muchas comunidades cristianas”, de “personas homosexuales”. En estos caminos las personas son ayudadas a leer su propia historia; a adherirse libre y responsablemente a su propia llamada bautismal; a reconocer el deseo de pertenecer y contribuir a la vida de la comunidad; a discernir las mejores formas de alcanzarla.

De esta manera ayudamos a cada joven, sin excluir a nadie, a integrar cada vez más la dimensión sexual en su personalidad, creciendo en la calidad de las relaciones y caminando hacia “el don de sí”.

Acompañamiento vocacional

Entre los otros desafíos señalados por el Sínodo está también el económico: la invitación de los Padres es a invertir tiempo y recursos en los jóvenes con la propuesta de ofrecerles un período destinado a la maduración de la vida cristiana adulta que “debe permitir un alejamiento prolongado de los ambientes y de las relaciones habituales”.

Además, mientras esperamos un acompañamiento antes y después del matrimonio, se alienta la creación de equipos educativos, incluyendo figuras femeninas y matrimonios cristianos, para la formación de seminaristas y personas consagradas, también con el fin de superar las tendencias al clericalismo.

Se requiere una atención especial en la acogida de los candidatos al sacerdocio, que a veces tiene lugar “sin un conocimiento adecuado y una relectura profunda de su historia”: “la inestabilidad relacional y afectiva, y la falta de raíces eclesiales son signos peligrosos. Descuidar las normas eclesiales a este respecto –escriben los Padres sinodales– constituye un comportamiento irresponsable, que puede tener consecuencias muy graves para la comunidad cristiana”.

Llamados a la santidad     

“Las diversidades vocacionales –concluye el Documento Final del Sínodo de los Jóvenes– están reunidas en la única y universal llamada a la santidad. Lamentablemente, el mundo está indignado por los abusos de algunas personas de la Iglesia, más que animado por la santidad de sus miembros”, por eso la Iglesia está llamada a “un cambio de perspectiva”: a través de la santidad de tantos jóvenes dispuestos a renunciar a la vida en medio de la persecución para permanecer fieles al Evangelio, puede renovar su ardor espiritual y su vigor apostólico.

El regalo del Papa a los participantes del Sínodo

Finalmente, como recuerdo del Sínodo de los Jóvenes, el Santo Padre ha regalado a todos los participantes una baldosa de bronce en bajorrelieve que representa a Jesús y al joven discípulo amado. Se trata de una obra del artista italiano Gino Giannetti, acuñada por el Estado de la Ciudad del Vaticano, emitida en sólo 460 ejemplares.

https://www.vaticannews.va/es/vaticano/news/2018-10/sinodo-jovenes-2018-documento-final-publicado.html?fbclid=IwAR0qaEJOiG9PvYEo8rq3EYD0Ok2W0fecYGhHc2JGe9tHtGAUriUm6iivd7E#.W9UldWbwCng.facebook


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