Reig Pla: «Hermanos obispos, están dañando a nuestros hijos, a los COF, y no lo podemos consentir»

abril 9, 2019

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Reig Pla explicó a los feligreses de Alcalá cómo animó a los obispos a defender la libertad de la Iglesia y a sus hijos, los que acuden a los COF

Reig Pla explicó a los feligreses de Alcalá cómo animó a los obispos a defender la libertad de la Iglesia y a sus hijos, los que acuden a los COF

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Reig Pla: «Hermanos obispos, están dañando a nuestros hijos, a los COF, y no lo podemos consentir»

Este sábado 6 de abril, el obispo de Alcalá de Henares se dirigió a cientos de fieles que le acompañaban en la catedral complutense para expresarle su apoyo y para participar con él en el rezo del Rosario y en la Santa Misa.

El obispo Juan Antonio Reig Pla explicó a los fieles lo que había comentado el jueves 4 de abril a los obispos de toda España reunidos en asamblea plenaria, en Madrid, analizando la campaña del digital ElDiario.es contra el Centro de Orientación Familiar (COF) de Alcalá y el acompañamiento que hace a personas que están a disgusto con sus sentimientos de atracción por el mismo sexo.

Como hace con frecuencia, el obispo de Alcalá, proclamó su homilía improvisando sin papeles ni texto escrito.

“Están dañando a nuestros hijos, esto no lo podemos consentir”

“Empecé diciéndoles: queridos hermanos obispos, no pido nada para mi persona, rezo con vosotros los Salmos, digo ‘solo en Dios descansa mi alma’, no en la Conferencia Episcopal. Mi descanso es Dios. Pero están dañando a nuestros hijos. Están dañando una misión de la iglesia, como son los Centros de Orientación Familiar, y esto no lo podemos consentir”, denunció.

“No se trata en ningún momento de ir contra nadie. Pero sí de salvaguardar la libertad de la Iglesia, de salvaguardar la libertad religiosa, y de empeñarnos, si es necesario, hasta el martirio, por servir a aquellos que sufren y esperan una palabra de esperanza de nosotros los pastores de la Iglesia. No los podemos abandonar”, añadió.

“¿Qué hacemos en el Centro de Orientación Familiar? Atendemos a los que libremente vienen a buscar ayuda, sea personal, sea matrimonial, sea familiar, y cualquier tipo de situación que necesite una palabra de consuelo, de ayuda, pastoral, espiritualmente, seguir el acompañamiento, esté en la situación que esté”.

Dos milagros: uno con obispos, otro con los jóvenes atendidos

“Esto de los obispos es un milagro” -dijo Reig Pla, refiriéndose, parece, al pronunciamiento episcopal de apoyo del día siguiente, viernes- “que ha hecho la Virgen de Fátima, porque estábamos rezando el rosario de la Virgen de Fátima”.

“Y ha habido un segundo milagro: que los jóvenes atendidos en nuestro Centro de Orientación Familiar han salido a manifestar su testimonio, y eso en España es una novedad absoluta. Porque el tema de la educación en la afectividad, en la masculinidad, en la feminidad, es un tabú en España. Que haya jóvenes y adultos valientes  que salgan a dar testimonio del bien que la Iglesia les hace al ayudarles en madurar su masculinidad, feminidad y vocación al amor es algo nuevo. Como decía el profeta Isaías: nuestro Dios abre caminos en el mar”.

“Hoy, mañana y siempre, este obispo reclamará una única cosa: la libertad religiosa para predicar la Buena Noticia de que el Señor está con nosotros, que abre caminos en el mar”, ha añadido.

Dios y el perdón, para cambiar corazones

Dios es el único que puede restaurar el corazón, ni siquiera los profesionales de la salud”, ha comentado también.

“El Centro de Orientación Familiar trabaja con muchas claves: una de ellas es el perdón, también para aquel que te ha causado heridas realmente fuertes, que quizá fue tu padre, o un hermano, o que hayan abusado de ti en la infancia… Aunque sea auxiliado con las ciencias humanas, si no es con el poder de Dios que crea un corazón nuevo, las cosas no terminan de arreglarse”, ha proseguido.

Frente a una sociedad que no perdona, el obispo ha puesto el ejemplo del perdón transformador de Jesús.

“Los demás te dicen ‘hay que apedrearla por adúltera’. […] Pero Jesús mira a la pecadora y no le dice ‘no pasa nada, no te preocupes’. La miró, su mirada atraviesa el alma. Y le dice: ¿’mujer, nadie te ha condenado?, vete y no peques más’. ¿Qué tiene la mirada de Jesucristo que transforma el corazón de las personas? También nosotros perdonamos a los que nos persiguen, a los que nos acosan, porque no saben lo que hacen, no conocen bien lo que hacemos en la Iglesia y en el Centro de Orientación Familiar”.

Libertad de espíritu para hacer cosas grandes

A veces la gente me dice: “¿usted no sufre con estas cosas? Pues como toda persona, yo no soy de granito, no soy una roca que no se pueda conmover. Pero el Señor es toda mi esperanza. Y cuando uno vive así, ya tiene la libertad de espíritu para hacer cosas grandes”.

También ha especificado que el encuentro de oración no fue iniciativa suya, sino de los fieles de la diócesis.

A los seminaristas les ha dicho: “no abandonéis nunca al rebaño, estad dispuestos a sufrir por él, a dar la vida por ellos”.

Y ha concluido diciendo: “Vosotros sois las entrañas de vuestro pastor”. Tenéis que rezar para que vuestro obispo esté dispuesto hasta el martirio a dar la vida por vosotros”.

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¿Cuáles son las dos grandes seducciones que distraen al hombre de la búsqueda de Dios?

marzo 31, 2019

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Han surgido dos grandes proyectos vanos para encantar de nuevo al mundo: el consumismo y la diversión

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¿Cuáles son las dos grandes seducciones que distraen al hombre de la búsqueda de Dios?

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El sacerdote jesuita Benjamín González Buelta explicó cuáles considera que son las dos grandes seducciones del mundo actual que distraen al hombre en la búsqueda de Dios.

En su artículo titulado “La seducción del mundo y la seducción de Dios”, publicado en el número 4002 de la revista jesuita La Civiltá Cattolica, el presbítero dijo que todos “vivimos en una cultura de la seducción”; y que tras la caída de las grandes utopías de la época moderna –capitalismo y socialismo–, un “sentido de desilusión ha llenado los espacios de la sociedad postmoderna”.

“Ante el vacío interior y la pérdida de la dimensión trascendente de la vida, que nos hacen sentir huérfanos, han surgido dos grandes proyectos vanos para encantar de nuevo al mundo: el consumismo y la diversión”, advirtió el P. González Buelta.

El consumismo es una formidable invención que llega a cada parte del mundo donde hay alguien con un poco de dinero en el bolsillo”, y con sus símbolos –como los centros comerciales– parece la tierra prometida y la liberación de nuestras necesidades, señaló.

“El segundo gran proyecto es la diversión, el pasatiempo, la distracción” las 24 horas del día con espectáculos y “los nuevos dioses de la cultura actual”, como las celebridades que ocupan un espacio sorprendente en los medios de comunicación.

El P. González afirmó que ambos proyectos son estudiados minuciosamente por sus promotores para deslumbrar a los hombres.

“Nuestra cultura nos induce a vivir siempre de prisa, a aplazar la satisfacción de nuestras necesidades profundas (…), solo cuenta lo que perciben los sentidos y por esto se cultivan las apariencias, se antepone el parecer al ser”, expresó.

Por ello, aseguró, la sociedad tiene necesidad “no solo de profetas que denuncien los males que nos afligen, sino de místicos que revelen dónde Dios está creando algo nuevo, para proclamar esta Buena Noticia”.

“Es necesario no solo afirmar vagamente que Dios ama este mundo, sino también señalar dónde y cómo Él actúa, reelaborando la trama de la vida momento por momento. La sociedad necesita de personas que con una sensibilidad mística puedan encontrarse con Dios en las realidades más secularizadas y más arruinadas por el deterioro personal, por la injusticia y por todo tipo de exclusión”, señaló.

Por tal motivo, pidió al cristiano que asuma “el desafío de mostrar la presencia activa de Dios también en el mundo de hoy”.

“Nuestro reto no es huir de la realidad, sino acercarnos a ella con todos nuestros sentidos bien abiertos para mirar y contemplar, para disolver las escorias de las apariencias seductoras, y ver, sentir y gustar la realidad, percibiendo en lo más profundo de ella la presencia activa de Dios que nos ama con una creatividad infinita, para que nos encontremos con Él y trabajemos juntos por su reino”, señaló.

El sacerdote recordó a los primeros jesuitas, que encontraban a Dios “en las calles ruidosas de la ciudad”; y que en sus ejercicios espirituales San Ignacio de Loyola propone la contemplación para alcanzar el amor e “invita a observar toda la realidad, para ver a Dios que trabaja en ella por nosotros”.

“Y este es el don que nos es ofrecido: ver el reino de Dios hoy en medio de nosotros”, añadió.

Sin embargo, aclaró que “no se trata solo de saber que el reino de Dios se manifiesta de modo concreto, a veces en un modo muy simple”, sino que “se necesita percibirlo, y entonces la alegría del don de Dios entra en nuestro corazón”.

“Para fascinar verdaderamente al mundo, se necesita no solo acoger lo bello, lo que está ordenado, lo que brilla, sino también asumir la fragilidad humana, el realismo de los infiernos personales y sociales, en los cuales millones de personas se están disolviendo como agua en el mundo líquido”, expresó.

El sacerdote advirtió que hay “muchas celebraciones” que hacen que el hombre se extravíe, como las drogas o incluso los espectáculos musicales; sin embargo, “la verdadera celebración, como hace la Eucaristía, toma la vida humana en su cotidianidad de placeres y errores, y la conduce de la aspereza de la cruz hasta la transfiguración de la vida en la resurrección”.

Por ello, afirmó que ante la cultura de la seducción “necesitamos liberar nuestros sentidos del modo impuesto de percibir la realidad y de los contenidos que hemos hasta ahora percibido e interiorizado”.

“Podemos estar ciegos sin darnos cuenta” y no ver la realidad “como la contempla Dios”, advirtió el sacerdote.

“No contemplamos la realidad desde lejos, desde un palco privilegiado, sino implicándonos en ella, en la cercanía a las personas, dentro de las situaciones, en los trabajos cotidianos. Para encontrar a Dios que trabaja siempre, debemos trabajar también nosotros, para unir nuestra acción a la suya”, afirmó.

“A través del proceso que hemos descrito –indicó–, vemos cómo se pueden transformar nuestros sentidos. Delante de un paisaje, un pintor verá todos los colores, un ingeniero verá el trazado de una posible urbanización, un ecologista verá las especies que se deben salvar (…). Un contemplativo verá la dimensión última de la realidad, allá donde Dios trabaja continuamente, para que la vida que Jesús llevó se pueda vivir en plenitud”.

El P. González afirmó que “este modo de percibir la realidad puede despertar en nosotros extraordinarios dinamismos de vida, en vez de dejarnos inmóviles y tristes por la desilusión”.

“San Ignacio, en los ejercicios, nos propone contemplar cómo Jesús se acercaba a la realidad con los cinco sentidos. Jesús reveló, en la realidad disgregada de su tiempo, que el reino de Dios estaba en medio del pueblo. Este proceso que hemos descrito nos permite nacer de nuevo para ver el reino de Dios”, aseguró.

https://www.aciprensa.com/noticias/sacerdote-advierte-sobre-las-2-grandes-seducciones-que-distraen-al-hombre-de-buscar-a-dios-38591?fbclid=IwAR2BazLu-4de4ZTd4TVwJrrkhxFJH3mF7kkkvDOa_ZExHlHh8FGaqrCTDZs


Santa Sede ante la ONU: La ideología de género es un paso atrás para la sociedad

marzo 24, 2019

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Santa Sede ante la ONU: La ideología de género es un paso atrás para la sociedad

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Santa Sede ante la ONU: La ideología de género es un paso atrás para la sociedad

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El Arzobispo Bernardito Auza, Observador Permanente de la Santa Sede ante la ONU en Nueva York, aseguró que la ideología de género es un “paso atrás” para la humanidad que, al “eliminar la diferencia sexual” entre hombres y mujeres, ha creado un problema y no una solución.

El 20 de marzo el también jefe de la Delegación de la 63° reunión de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW), realizó una ponencia durante el evento “Igualdad de género e ideología de género: protección de mujeres y niñas”, que la Santa Sede patrocinó en la ONU junto con la Fundación Heritage.

En su exposición, el Arzobispo Auza dijo que cuando la CSW comenzó a reunirse en 1947 no era necesario discutir la pregunta básica de quién es la mujer, porque la respuesta era obvia para todos. “Inclusive en 2011, cuando se estableció la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres, también conocida como ONU Mujeres”, añadió.

Sin embargo, indicó que el fenómeno reciente de la “identidad de género” y la ideología de género ha hecho que sea necesario hacer esa pregunta.

“En lugar de conducir a una sociedad más libre y justa, en otras palabras, la ideología de género dificulta la comunión y la generación entre hombres y mujeres. Es un ‘paso atrás’, porque ‘la eliminación de la diferencia (sexual) de hecho crea un problema, no una solución’”, enfatizó el Prelado, citando el discurso del Papa en la Audiencia General del 15 de abril del 2015.

Mons. Auza advirtió que esta ideología pretende que “la condición de mujer” sea vista “como la manera en que uno piensa o se expresa sobre uno mismo”, y por tanto, aquellos que “se consideran mujeres deben ser tratados como tales, independientemente de su naturaleza biológica en los niveles celular, endocrinológico o reproductivo, independientemente de características sexuales primarias y secundarias, u otros factores”.

En ese contexto, Mons. Auza advirtió que “sustituir la identidad de género por el sexo biológico tiene enormes ramificaciones en distintas áreas” como la ley, educación, economía, salud, seguridad, deportes, idioma y cultura; inclusive en términos de antropología básica, dignidad humana, derechos humanos, matrimonio y familia, maternidad y paternidad, y la causa de mujeres, hombres y especialmente niños.

En otro momento, el Arzobispo reiteró que el Papa Francisco ha sido claro sobre este tema. Por ejemplo, el 2 de octubre de 2016, cuando el Pontífice resaltó “la dignidad y el derecho a no ser discriminados por quienes no se sienten representados por su sexo biológico”; pero por otro lado, no olvidó mencionar los peligros derivados de la ideología de género.

El Prelado también citó el párrafo 56 de la exhortación apostólica Amoris laetitia, en la que el Papa enfatiza que la ideología de género niega “la diferencia y la reciprocidad natural del hombre y la mujer”, sugiere “una sociedad sin diferencias de sexo y vacía la base antropológica de la familia”.

Al final de su discurso, Mons. Auza insistió en que “cuando la dualidad natural y complementaria del hombre y la mujer se cuestiona, la noción misma de ser, lo que significa ser humano, se ve socavada”.

“El Papa Francisco está particularmente preocupado por la ideología de género que se enseña a los niños, por lo que se alienta a los niños y niñas a que, en la edad más temprana de la existencia, cuestionen si son niños o niñas y se les dice que el género es algo que uno puede elegir. También ha expresado su preocupación por la presión cultural, lo que él denomina ‘colonización ideológica’, que se coloca en los países, y en las culturas y los individuos que se resisten a esta nueva antropología radical”, concluyó el Arzobispo.

https://www.aciprensa.com/noticias/santa-sede-ante-la-onu-la-ideologia-de-genero-es-un-paso-atras-para-la-sociedad-76566


Los expertos auguran una explosión de casos de abusos en España, que conllevará una sangría económica para las arcas eclesiásticas

marzo 12, 2019

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Algunos obispos no acaban de asumir el problema y siguen pensando que son “padres que tienen que defender a sus hijos sacerdotes aunque estén descarriados”. Una actitud propia de una jerarquía autorreferencial, sorda y profundamente desobediente al Papa.

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Los expertos auguran una explosión de casos de abusos en España, que conllevará una sangría económica para las arcas eclesiásticas

Se están preparando bufetes especializados y las diócesis van a empezar a recibir una cascada de querellas y reclamaciones. La explosión de denuncias se producirá los próximos años, en toda España y, especialmente, en Andalucía

Los casos de abusos los resolvía cada obispo en secreto, como en confesión, y se tapaban tanto que no dejaban rastro

Muchas diócesis se verán obligadas a vender sus palacios episcopales o sus curias diocesanas para hacer frente a las demandas por abusos

Por José Manuel Vidal, 12.03.2019

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Por fin, el próximo jueves, día 14 de marzo, el presidente del episcopado, cardenal Blázquez, y el secretario general, Luis Argüello, se van a reunir con dos de los líderes de la asociación ‘Infancia robada’ de víctimas de abusos. Vale más tarde… pero ¿será suficiente el gesto, que tanto ha tardado en escenificarse? ¿Qué resultados concretos va a dar?

Al encuentro van a ir, por parte de las víctimas, Juan Cuatrecasas, padre del niño abusado en el colegio Gaztelueta del Opus Dei, y Javier, una víctima de Ramos Gordon, el cura abusador de La Bañeza, en la diócesis de Astorga.

Y seguramente las víctimas les pedirán a los obispos explicaciones de la distancia mantenida, hasta ahora, por la Iglesia, así como acompañamiento y decisiones concretas.

Entre ellas, que las víctimas pasen a formar parte de la Comisión antiabusos del episcopado y que salgan de ella tanto el presidente de la misma, el obispo de Astorga monseñor Menéndez, como Silverio Nieto, asesor jurídico de la CEE y el hombre que engañó a Juan Cuatrecasas.

Y es que, como casi siempre, nuestra jerarquía llega tarde y a remolque. Mientras los grandes episcopales mundiales, desde USA a Alemania, pasando por Francia o Irlanda, han hecho los deberes, para intentar hacer frente al cáncer con metástasis aguda de la pederastia del clero, el episcopado español seguía negando, hasta anteayer, la magnitud del problema, mientras arremetía contra los medios de comunicación, que están destapando los casos.

Lo de la ‘campaña orquestada’ y lo de ‘matar al mensajero’ es una cantinela recurrente entre nuestros obispos. La jerarquía española, como decía recientemente el jesuita Hans Zollner en Madrid, parece convencida de que la de los abusos es una tormenta de verano y, por eso, su actitud ante ella es esconderse y esperar a que pase.

Por miedo a los medios, por incomodidad ante los abusos y porque la mayoría de los prelados han tenido casos en sus diócesis, pero han hecho la vista gorda ante ellos, han mirado para otro lado o los han solucionado a escondidas, pagando dinero a las víctimas.

Por eso, la Conferencia episcopal se niega a facilitar a las autoridades civiles la lista de abusadores o el número de abusos. No por mala voluntad ni por no querer colaborar, sino, simplemente, porque no la tienen. 

Los casos los resolvía cada obispo en secreto, como en confesión y se tapaban tanto que no dejaban rastro. Ni siquiera los registraban en los archivos ni se anotaba nada ni se daba cuenta a la congregación vaticana de Doctrina de la Fe, encargada de estos temas. Y es que la jerarquía española sigue anclada en las viejas inercias. 

Porque la antigua mentalidad sobre los abusos consistía en banalizar el problema: “No es para tanto, otros son peores que nosotros, un joven abusado olvida pronto o, incluso, pudo haberle gustado”. Cambiar esa vieja mentalidad exige, por un lado, reconocer el problema y, por el otro, obediencia a Roma.

Nuestros obispos que, en otros tiempos, como decía Tarancón, tenían “tortícolis de tanto mirar a Roma”, ahora no están aplicando ni el derecho canónico, en cuyas normas está clara la defensa de las víctimas y el castigo de los abusadores ni las nuevas normas del Papa Francisco y, mucho menos, el Evangelio.

“Al que escandalizara a uno de estos pequeños… más le valiera atarse una rueda de molino al cuello y arrojarse al mar” (Mt. 18,5). ¿Hacen falta más leyes que ésa?

Pero, por ahora, la jerarquía española está sorda, no sabe lo que es una víctima ni lo quiere saber. Aunque, últimamente, presionada por la opinión pública y por el propio Vaticano, está haciendo algunos tímidos intentos de acercarse a ellas.

Como es lógico, el Papa está muy preocupado por esta actitud de los obispos españoles y les está pidiendo encarecidamente que acojan, escuchen y empaticen con las víctimas. Que las coloquen en el centro.

Que palpen el dolor de unas vidas rotas para siempre, desequilibradas psicológicamente o arruinadas por las drogas. Sin salida, sin futuro. Pasar de torearlas, de ningunearlas y de minimizar sus quejas, a compartirlas, a asumirlas, a rezarlas y a repararlas.

Y, en la reparación, se va a jugar el futuro de la Iglesia española. Porque se están preparando bufetes especializados de abogados en España y las diócesis van a empezar a recibir una cascada inmensa de querellas y reclamaciones.

Con peticiones de resarcimiento enorme. Como en Estados Unidos, donde varias diócesis quebraron para poder pagar a las víctimas de los abusos del clero.

El ‘a la fuerza ahorcan’ es una máxima que, desgraciadamente, suele cumplirse a menudo en la Iglesia española que, en el caso de los abusos, se prevé que tenga que desembolsar tales cantidades de dinero, que muchas diócesis se verán obligadas a vender sus palacios episcopales o sus curias diocesanas para hacerles frente.

Sobre todo, si se amplía el plazo de prescripción de los abusos y a la mayoría de los obispos se les pueda inculpar, entonces, por encubridores.

Por lo tanto, en este caso, parece que la salvación de la Iglesia española vendrá de fuera, en forma de demandas millonarias, interpuestas por bufetes especializados, una vez que, además, las víctimas están perdiendo el miedo y la vergüenza social, para asociarse y desenmascarar a sus abusadores, que les han arruinado la vida, el cuerpo y el alma.

Porque, como es lógico, la mayoría de los abusados pierde la fe y se convierten en enemigos declarados de la institución.

Porque, además, los expertos prevén que la explosión de denuncias se producirá los próximos años. En toda España y, especialmente en Andalucía, donde proliferan los casos de sacerdotes homosexuales muy desmadrados, que, a veces, abusan de menores, y diócesis corrompidas.

“Ya se cansarán de denunciar El País y El Periódico”, suelen decir algunos obispos, que no acaban de asumir el problema y que siguen pensando que son “padres que tienen que defender a sus hijos, curas, aunque sean sacerdotes descarriados”.

Una actitud propia de una jerarquía autorreferencial, sorda y profundamente desobediente al Papa.

Francisco lo sabe y la inquietud en el Vaticano respecto a los obispos españoles es enorme por su actitud pasiva ante los abusos. Los obispos están como sonados, como un boxeador a punto del KO, refugiados en sus pequeños reinos de taifas, remando contracorriente, en la época de la información globalizada de las redes.

Por eso, el enviado extraoficial del Papa, el jesuita alemán Hans Zollner, presidente de la Comisión para la Protección de los Menores, vino recientemente a Madrid, a traerles un recado a los obispos: que no pueden seguir con la técnica del avestruz, que tienen que escuchar y acoger a las víctimas y aplicar las leyes del derecho canónico y del Evangelio.

Y si no lo hacen y con rapidez, Roma invita a los laicos a ponerse al frente y suplirlos en esta tarea.

Las víctimas buscan en la Iglesia empatía y cercanía. Esa es la cara que buscan y no la encuentran en la Iglesia. Es muy triste decirlo pero la gente no encuentra esa misericordia en los que proclaman el Evangelio. Tenemos que cambiar de actitud”, pidió el jesuita, convertido casi en un profeta indignado, en su reciente conferencia en la Universidad de Comillas.

Por eso, ante la falta evidente de iniciativa de “los líderes de la Iglesia”, el jesuita invitó a las bases, a los católicos de a pie “a actuar y crear centros de escucha”para las víctimas de abusos. Porque, a su juicio, “si hay un buen nivel de escucha en la base, los líderes de la Iglesia no tendrán otra opción que seguir sus pasos”, concluyó.

https://www.religiondigital.org/espana/explosion-Espana-conllevara-economica-eclesiasticas-abusos-vaticano-papa_0_2102489768.html

 


Abusos, las monjas satisfechas con la cumbre vaticana: más voz a las mujeres

febrero 25, 2019

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«¿El Papa y el feminismo? Con él en la Iglesia las cosas cambian, ¡bien, hermano Francisco!»

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Abusos, las monjas satisfechas con la cumbre vaticana: más voz a las mujeres

Sor Openibo: algunos obispos no quedaron contentos con mi intervención, pero en el encuentro hubo escucha. «¿El Papa y el feminismo? Con él en la Iglesia las cosas cambian, ¡bien hermano Francisco!»

Por Iacopo Scaramuzzi. Roma.

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Las religiosas que dirigen la Unión Internacional de las Superioras Generales (Uisg) y que participaron en la cumbre sobre los abusos sexuales presidido por el Papa en el Vaticano con los presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo (del 21 al 24 de febrero) expresaron satisfacción por el clima de «escucha» recíproco que se instauró tras las primeras «resistencias», y expresaron el deseo de que en el futuro se dé más valor a la voz femenina, por ejemplo introduciendo el derecho al voto para las mujeres en el Sínodo.

Participaron en la conferencia de prensa, que se llevó a cabo en la sede de la Uisg y que fue moderada por sor Bernadette Reis, de Estados Unidos, y el director “ad interim” de la Sala de Prensa vaticana Alessandro Gisotti, la presidenta sor Carmen Sammut (de Malta), la secretaría general, sor Pat Murray (de Irlanda), y cuatro de las superioras que forman parte del comité directivo: sor Aurora Torres (de México), sor Maria Theresia Hornamann (Alemania), sor Monica Joseph (de la India) y sor Veronica Openibo (Nigeria), una de las tres mujeres que intervinieron en la asamblea plenaria de la cumbre sobre los abusos.

También estuvo presente, entre los periodistas que asistieron a la conferencia de prensa, otra de las relatoras de la Cumbre, la periodista mexicana Valentina Alazraki. «Cuando entré por primera vez en el aula en donde se llevaban a cabo los trabajos de mi grupo de trabajo, me pregunté: ¿cómo irá? ¿Yo, única mujer, y los demás, cardenales y obispos hablando sobre este argumento?», contó sor Hornamann. «Al inicio no sabía bien dónde estaba. Y no hablé durante el primer día. Nunca había visto en mi vida a tantos obispos juntos… Pero después, en los días siguientes, pude decir mi opinión, y fui escuchada».

Sor Openibo dijo que percibió que «algunos obispos no quedaron contentos» con su intervención durante la plenaria, en la que dijo claramente que el de los abusos es un problema también en África y Asia, pero también subrayó la importancia capital que atribuye a la tutela de los menores, puesto que está en juego «la credibilidad de la Iglesia». Las culturas, dijo, deben ser respetadas, pero también «evangelizadas».

En el grupo de trabajo, contó, algunos obispos y cardenales le preguntaron lo que «algunos cardenales y obispos me pidieron que explicara mejor», sobre qué quería decir «con mi discurso, por ejemplo cuando dije que, en mi opinión, los seminarios menores deberían cerrar porque los chicos son demasiado jóvenes para tomar una decisión de ese tipo».

Al final, dijo la religiosa nigeriana con una sonrisa, en su grupo lingüístico, en el que trabajaron también dos cardenales, ella fue apodada “el tercer cardenal”. Sor Joseph, también única mujer en su grupo de trabajo, dijo que estaba «feliz» de haber participado y de haber visto una «gran apertura» en las discusiones, pero añadió: «Me habría gustado que hubiera más mujeres…».

Sor Sammut indicó que en su grupo lingüístico había una «enorme diferencia entre los obispos, algunos a la cabeza de cientos de obispos y otros prácticamente sin una Conferencia Episcopal; algunos con gran experiencia en el campo de la tutela de los menores y otros sin experiencia: había un gran deseo de enseñar, de aprender; había gran responsabilidad para compartir y mucha ayuda recíproca. Yo –afirmó– tengo mucha confianza en que las cosas puedan salir adelante».

Y sor Murray se dijo «impresionada por el deseo que demostraron los participantes de aprender y salir adelante. Al principio había un poco de resistencia, algunos tendían a decir: “este problema no existe en mi parte del mundo”. Pero luego todos decían: “No puedo decir que no existe, tal vez todavía no ha surgido”».

Según la religiosa irlandesa (que insistió en el «largo viaje de sufrimiento» que ha vivido la Iglesia irlandesa, incluidas las religiosas, por los abusos cometidos durante décadas) en la cumbre vaticana había una «real gratitud» por la presencia de la voz femenina.

También sor Torres dijo que encontró una «atmósfera de gran escucha» en su grupo y quiso subrayar que refleja que la Iglesia con el Papa Francisco quiere afrontar el problema de los abusos «no solo colegialmente, involucrando a todos los obispos, sino también sinodalmente, con la participación de obispos, religiosos y laicos».

Insistiendo en que el comité directivo de la UISG fue invitado a participar en la cumbre vaticana, a diferencia de lo que sucede en los Sínodos, en los que las mujeres religiosas cuentan solamente con tres sitios, e insistiendo también en que el comité de organización está «orgulloso» de la intervención de sor Openido, sor Sammut expresó la esperanza de que «la cumbre sea un ejemplo para el futuro, para que las mujeres puedan tener una mayor voz en los Sínodos y en los demás encuentros vaticanos».

La religiosa maltesa confirmó que se espera la posibilidad para que las mujeres voten en el Sínodo de los obispos: «Nosotras esperamos que un día se llegue a este punto, al derecho de voto, aunque no sabemos cuándo». Y también aclaró que «los religiosos hombres nos están apoyando en este camino».

Sor Hornamann, por su parte, dijo que no considera que las mujeres podrán votar en el próximo Sínodo sobre la Amazonia (del 6 al 27 de octubre de este año), y contó que durante el encuentro sobre los abusos un obispo le dijo que no sabía que las monjas no votaban en los Sínodos: «tenemos ante nosotros un camino muy largo…», dijo la religiosa alemana.

Las superioras, muy conmovidas con los testimonios de cinco supervivientes de abusos de todos los continentes (con los que comenzó el primer día de la cumbre), así como con los testimonios de algunas víctimas que intervinieron a puerta cerrada al final de cada uno de los tres días de trabajo, refirieron que también el tema de la violencia contra las religiosas fue mencionado durante el encuentro, pero, como explicó sor Openibo, el argumento de la cumbre eran «los abusos contra los menores».

Sor Murray refirió que «no hay números» sobre este fenómeno, sino más bien «testimonios verbales». También recordó que no solo se trata de abusos sexuales, sino también de diferentes tipos de molestias. Un tema sobre el cual, dijo, es necesario un empeño a todos los niveles en la educación y en la sensibilización, dijo la secretaria general de la UISG, recordando la nota con la que la organización acaba de invitar a las religiosas que han sufrido abusos a denunciarlos abiertamente.

Las religiosas recordaron que el trabajo para defender a los menores y la lucha contra los abusos continuará después de la cumbre vaticana: si las asociaciones de víctimas no están satisfechas con el resultado de la cumbre vaticana, «hay episcopados, como el de los Estados Unidos, Canadá, Irlanda, Alemania y Austria, en los que la Iglesia ha hecho mucho» y, como sea, «los obispos ahora se han empeñado y tendrán que rendir cuentas», dijo sor Openibo. Quien también subrayó: «Debemos ser personas de esperanza y resurrección».

La nigeriana respondió a las preguntas de algunos periodistas que «el Papa es un hombre argentino, es más italo-argentino, ha pasado por todos los niveles de la Iglesia… Acaso a veces las palabras que usa son diferentes de las que nos gustan, pero hay que decir que con él en la Iglesia el cambio es una realidad. ¡Hermano Francisco –prosiguió usando el apelativo que utilizó en su intervención durante la plenaria para dirigirse al Papa jesuita–, muy bien! Amén».

La Unión Internacional de las Superioras Generales cuenta con más de 1850 miembros, que representan a más de 600 mil religiosas de vida apostólica a nivel mundial. En la cumbre del vaticano participaron las ocho superioras del comité directivo de la Uisg y que participaron en ella, además de la secretaria general, sor Murray, y la superiora de las salesianas, Yvonne Reungoat.

La Uisg ha publicado dos declaraciones sobre el tema de la protección de los menores y de los adultos vulnerables: una el 25 de noviembre de 2018 (titulada “Contra toda forma de abuso”) y otra el 19 de febrero de 2019, junto con la Unión Internacional de Superiores Generales (Usg), titulada “El abuso de los niños es un mal donde sea y en todo tiempo: este punto no es negociable”.

Al margen de la asamblea plenaria que se llevará a cabo del 6 al 10 de mayo próximos, la Uisg organizará en Roma dos talleres, uno sobre las nuevas tendencias de los orfanatos y otros sobre la protección de los menores.

https://www.lastampa.it/2019/02/25/vaticaninsider/abusos-las-monjas-satisfechas-con-la-cumbre-vaticana-ms-voz-a-las-mujeres-dFvp5s7TWKrmPDQ4HwH06I/pagina.html?utm_source=dlvr.it&utm_medium=facebook


Conclusión de la Cumbre para la “Protección de los Menores en la Iglesia”. El Pontífice asegura que ningún abuso deberá ser jamás encubierto ni infravalorado en la Iglesia.

febrero 24, 2019

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Conclusión de la Cumbre para la “Protección de los Menores en la Iglesia”. El Pontífice asegura que ningún abuso deberá ser jamás encubierto ni infravalorado en la Iglesia.

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Conclusión de la Cumbre para la “Protección de los Menores en la Iglesia”. El Pontífice asegura que ningún abuso deberá ser jamás encubierto ni infravalorado en la Iglesia.

Por Ary Waldir Ramos Díaz, 24, feb 2019

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El papa Francisco ha realizado un discurso memorable y conclusivo dirigido a los 114 presidentes de las conferencias episcopales de la Iglesia, a los expertos y líderes eclesiales, que han participado al encuentro sobre la “Protección de los Menores en la Iglesia”, que ha tenido lugar en el Vaticano del 21 al 24 de febrero 2019. 

El Papa agradeció a “todos los sacerdotes y a los consagrados que sirven al Señor con fidelidad y totalmente, y que se sienten deshonrados y desacreditados por la conducta vergonzosa de algunos de sus hermanos”. 

Agradeció, en nombre de toda la Iglesia, “a la gran mayoría de sacerdotes que no solo son fieles a su celibato, sino que se gastan en un ministerio que es hoy más difícil por los escándalos de unos pocos” Destacó “la importancia de transformar este mal en oportunidad de purificación”. 

“Será justamente este santo Pueblo de Dios el que nos libre de la plaga del clericalismo, que es el terreno fértil para todas estas abominaciones.”. 

Por las víctimas

“El resultado mejor y la resolución más eficaz que podamos dar a las víctimas, al Pueblo de la santa Madre Iglesia y al mundo entero, es el compromiso por una conversión personal y colectiva, y la humildad de aprender, escuchar, asistir y proteger a los más vulnerables”. 

Francisco ha hecho un “sentido llamamiento a la lucha contra el abuso de menores en todos los ámbitos, tanto en el ámbito sexual como en otros por parte de todas las autoridades y de todas las personas”

Porque –indicó– “se trata de crímenes abominables que hay que extirpar de la faz de la tierra: esto lo piden las numerosas víctimas escondidas en las familias y en los diversos ámbitos de nuestra sociedad”. 

Sacerdotes abusadores instrumento de satanás 

En su consistente alocución, destacó que un “consagrado” que por “fragilidad”, o por su “enfermedad”, abusa de un menor se convierte en “instrumento de satanás”. 

“En los abusos, nosotros vemos la mano del mal que no perdona ni siquiera la inocencia de los niños. No hay explicaciones suficientes para estos abusos en contra de los niños”. 

“Humildemente y con valor debemos reconocer que estamos delante del misterio del mal, que se ensaña contra los más débiles porque son imagen de Jesús”.

Conciencia de los abusos 

Por eso, admitió, ha crecido en la Iglesia “la conciencia de que se debe no solo intentar limitar los gravísimos abusos con medidas disciplinares y procesos civiles y canónicos, sino también afrontar con decisión el fenómeno tanto dentro como fuera de la Iglesia”. 

Proteger a los niños de los lobos 

La Iglesia se siente “llamada a combatir este mal” y “protegerlos de los lobos voraces”.

“Quisiera reafirmar con claridad: si en la Iglesia se descubre incluso un solo caso de abuso —que representa ya en sí mismo una monstruosidad—, ese caso será afrontado con la mayor seriedad”. 

La rabia del pueblo de Dios, reflejo de la rabia del Señor. 

De hecho, “en la justificada rabia de la gente, la Iglesia ve el reflejo de Dios, traicionado y abofeteado por estos consagrados deshonestos”. 

“El eco de este grito silencioso de los pequeños, que en vez de encontrar en ellos paternidad y guías espirituales han encontrado a sus verdugos, hará temblar los corazones anestesiados por la hipocresía y por el poder. Nosotros tenemos el deber de escuchar atentamente este sofocado grito silencioso”. 

“Ante tanta crueldad, ante todo este sacrificio idolátrico de niños al dios del poder, del dinero, del orgullo, de la soberbia, no bastan meras explicaciones empíricas”, abundó. 

Abusos en el mundo 

El Papa indicó que detrás de las estadísticas que hablan de la vulnerabilidad a los abusos de 85 millones de niños y niñas en el mundo (en guerras, por las migraciones forzadas, etc), hay rostros e historias. 

Por ello, “hoy -constató-, necesitamos tanto explicaciones como significados. Las explicaciones nos ayudarán mucho en el ámbito operativo, pero nos dejan a mitad de camino”. 

“Hermanos y hermanas, hoy estamos delante de una manifestación del mal, descarada, agresiva y destructiva”. 

En estos casos “dolorosos veo la mano del mal que no perdona ni siquiera la inocencia de los pequeños”.

La Iglesia no se cansará de buscar justicia 

El Papa reiteró que  «la Iglesia no se cansará de hacer todo lo necesario para llevar ante la justicia a cualquiera que haya cometido” crímenes de abusos contra los niños y niñas. “La Iglesia nunca intentará encubrir o subestimar ningún caso”. 

Destacó su convicción de que los pecados y crímenes de las personas consagradas adquieren un tinte todavía más oscuro de infidelidad, de vergüenza. 

En efecto, también la Iglesia, junto con sus hijos fieles, es víctima de estas infidelidades y de estos verdaderos y propios delitos de malversación». 

Esto no significa que los abusos sean menos graves en la Iglesia, pero Francisco aspira a una lucha global contra “la plaga de los abusos sexuales a menores” que es por “desgracia un fenómeno históricamente difuso en todas las culturas y sociedades”.

Cambiar la mentalidad clericalizada 

En este sentido, el Papa exhortó a cambiar la mentalidad eclesial para combatir la actitud defensiva-reaccionaria de salvaguardar la institución, para, en cambio, dar prioridad a las víctimas de abusos. “Ay del hombre por el que viene el escándalo” (Mt, 18, 6-7). 

Un compromiso que subrayó es concreto: llevar a la justicia a todo aquel que haya cometido un crimen de abuso al interno de la Iglesia. “La Iglesia nunca intentará encubrir o subestimar ningún caso”. 

El empeño de la Iglesia luego de la cumbre anti abusos en el Vaticano es renovar la santidad de los sacerdotes y pastores. “Un camino de purificación” y revisión de cómo “fortalecer la formación en los seminarios”. 

Transformar, indicó, los errores cometidos en oportunidades para erradicar el flagelo no solo del cuerpo de la Iglesia, sino también de la sociedad.

Temor a Dios 

Pidió tener “temor de Dios” y “aprender a acusarse a sí mismo”, probablemente en referencia a los obispos y sacerdotes que han encubierto o a aquellos que han polemizado el daño causado a las víctimas por motivos ajenos a su bien, sino por interés personal y oportunista. 

Insistió que la Iglesia trabajará aún más en la selección de los candidatos al sacerdocio, por una formación equilibrada y que contemple la virtud de la castidad. 

El Pontífice también exigió mejorar y reforzar las directrices de las Conferencias Episcopales en materia de abusos porque, sostuvo, ningún caso deberá ser jamás encubierto. Así,  llamó a la responsabilidad de los obispos en la unidad y en la aplicación de las normas y no solo quedarse en orientaciones. 

Las víctimas primero antes que la institucionalidad 

La Iglesia, añadió, deberá ofrecer a las víctimas todo el apoyo necesario: valiéndose de expertos en esta materia. Escuchar, dejadme decir: “perder tiempo” en escuchar. 

Además alertó de nuevas amenazas para la protección de los menores que provienen del mundo digital hasta el punto que haya adultos corruptos que estén dispuestos a pagar para ver abusos en línea de niños y niñas. 

También, destacó, de modo particular, que seminaristas y miembros del clero, “no sean esclavos de dependencias”, fomentadas por las nuevas tecnologías, basadas en la explotación y el abuso criminal de los inocentes y de sus imágenes, y en el desprecio de la dignidad de la mujer”. 

Además, denunció el fenómeno criminal del turismo sexual. Los destinos más frecuentes son Brasil, República Dominicana, Colombia, así como Tailandia y Camboya.

Los primeros países de proveniencia de quienes perpetran los abusos son Francia, Alemania, Reino Unido, China, Japón e Italia. 

Entonces, el Papa pidió una mayor acción represiva judicial y apoyar la reinserción de las víctimas. Además, de coordinar esfuerzos en todos los niveles: organizaciones internacionales e Iglesia. 

8 propuestas del Papa en la lucha de los abusos 

Un discurso concreto y que define una guía concreta para luchar contra la plaga de los abusos sexuales en la Iglesia, y no solo, pues el Pontífice ha propuesto 8 puntos que marcan una colaboración entre Iglesia y sociedad civil.

1. La protección de los menores:

Por lo tanto, es necesario cambiar la mentalidad para combatir la actitud defensiva-reaccionaria de salvaguardar la Institución, en beneficio de una búsqueda sincera y decisiva del bien de la comunidad, dando prioridad a las víctimas de los abusos en todos los sentidos.

Ante nuestros ojos siempre deben estar presentes los rostros inocentes de los pequeños, recordando las palabras del Maestro: «Al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgasen una piedra de molino al cuello y lo arrojasen al fondo del mar. ¡Ay del mundo por los escándalos! Es inevitable que sucedan escándalos, ¡pero ay del hombre por el que viene el escándalo!» (Mt 18,6-7).

2. Seriedad impecable:

Deseo reiterar ahora que «la Iglesia no se cansará de hacer todo lo necesario para llevar ante la justicia a cualquiera que haya cometido tales crímenes. La Iglesia nunca intentará encubrir o subestimar ningún caso» (Discurso a la Curia Romana, 21 diciembre 2018).

Tiene la convicción de que «los pecados y crímenes de las personas consagradas adquieren un tinte todavía más oscuro de infidelidad, de vergüenza, y deforman el rostro de la Iglesia socavando su credibilidad.

En efecto, también la Iglesia, junto con sus hijos fieles, es víctima de estas infidelidades y de estos verdaderos y propios delitos de malversación» (ibíd.).

3. Una verdadera purificación:

A pesar de las medidas adoptadas y los progresos realizados en materia de prevención de los abusos, se necesita imponer un renovado y perenne empeño hacia la santidad en los pastores, cuya configuración con Cristo Buen Pastor es un derecho del pueblo de Dios. Se reitera entonces «su firme voluntad de continuar, con toda su fuerza, en el camino de la purificación.

La Iglesia se cuestionará […] cómo proteger a los niños; cómo evitar tales desventuras, cómo tratar y reintegrar a las víctimas; cómo fortalecer la formación en los seminarios. Se buscará transformar los errores cometidos en oportunidades para erradicar este flagelo no solo del cuerpo de la Iglesia sino también de la sociedad» (ibíd.).

El santo temor de Dios nos lleva a acusarnos a nosotros mismos —como personas y como institución— y a reparar nuestras faltas. Acusarnos a nosotros mismos: es un inicio sapiencial, unido al santo temor de Dios. Aprender a acusarse a sí mismo, como personas, como instituciones, como sociedad.

En realidad, no debemos caer en la trampa de acusar a los otros, que es un paso hacia la excusa que nos separa de la realidad.

4. La formación:

La exigencia de la selección y de la formación de los candidatos al sacerdocio con criterios no solo negativos, preocupados principalmente por excluir a las personas problemáticas, sino también positivos para ofrecer un camino de formación equilibrado a los candidatos idóneos, orientado a la santidad y en el que se contemple la virtud de la castidad.

5. Reforzar las directrices de las Conferencias Episcopales

Reafirmar la exigencia de la unidad de los obispos en la aplicación de parámetros que tengan valor de normas y no solo de orientación. Ningún abuso debe ser jamás encubierto ni infravalorado (como ha sido costumbre en el pasado), porque el encubrimiento de los abusos favorece que se extienda el mal y añade un nivel adicional de escándalo.

De modo particular, desarrollar un nuevo y eficaz planteamiento para la prevención en todas las instituciones y ambientes de actividad eclesial.

6. Acompañar a personas abusadas:

El mal que vivieron deja en ellos heridas indelebles que se manifiestan en rencor y tendencia a la autodestrucción. Por lo tanto, la Iglesia tiene el deber de ofrecerles todo el apoyo necesario, valiéndose de expertos en esta materia.

Escuchar, dejadme decir: “perder tiempo” en escuchar. La escucha sana al herido, y nos sana también a nosotros mismos del egoísmo, de la distancia, del “no me corresponde”, de la actitud del sacerdote y del levita de la parábola del Buen Samaritano.

7. El mundo digital:

Los seminaristas, sacerdotes, religiosos, religiosas, agentes pastorales; todos deben tomar conciencia de que el mundo digital y el uso de sus instrumentos incide a menudo más profundamente de lo que se piensa.

Exhortó a medidas “para limitar los sitios de internet que amenazan la dignidad del hombre, de la mujer y de manera particular a los menores: el delito no goza del derecho a la libertad. Denunció el “acceso incontrolado a la pornografía, que dejará profundos signos negativos en su mente y en su alma”.

Es necesario comprometernos para que los chicos y las chicas, de modo particular los seminaristas y el clero, no sean esclavos de dependencias basadas en la explotación y el abuso criminal de los inocentes y de sus imágenes, y en el desprecio de la dignidad de la mujer y de la persona humana.

8. Turismo sexual: Víctimas niños y niñas

Para combatir el turismo sexual se necesita la acción represiva judicial, pero también el apoyo y proyectos de reinserción de las víctimas de dicho fenómeno criminal. Las comunidades eclesiales están llamadas a reforzar la atención pastoral a las personas explotadas por el turismo sexual: mujeres, los menores y los niños. […]

Para este fin, es importante coordinar los esfuerzos en todos los niveles de la sociedad y trabajar estrechamente con las organizaciones internacionales para lograr un marco legal que proteja a los niños de la explotación sexual en el turismo y permita perseguir legalmente a los delincuentes.

Papa Francisco, 24 de febrero 2019, conclusión de la cumbre anti abusos en el Vaticano

El Papa: Abusos en la Iglesia es una monstruosidad y es obra del diablo


Periodista pidió al Papa y a obispos aprender de escándalos Maciel/Karadima

febrero 23, 2019

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El Papa Francisco invita a que hablen todos con franqueza porque quiere escuchar atentamente a cada uno… 

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Periodista pidió al Papa y a obispos aprender de escándalos Maciel/Karadima

La periodista mexicana Valentina Alazraki: “Es una quimera pensar que hoy se pueda esconder un escándalo. Es como tapar el cielo con un dedo. No se puede, ya no es ni aceptable ni admisible”.

Por Ary Waldir Ramos Díaz, 23.2.19

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“Todos ustedes tienen que entender que el silencio cuesta mucho más caro que enfrentar la realidad y hacerla pública”, lo dijo la periodista mexicana Valentina Alazraki a los 190 clérigos y expertos de los cinco continentes participantes en la Cumbre para la “Protección de los Menores en la Iglesia”, este sábado 23 de febrero de 2019 en la tarde, en el Vaticano. 

La corresponsal de Televisa, vaticanista desde 1979, quien ha acompañado a los tres últimos papas en 150 viajes internacionales, exhortó al papa Francisco y a 114 presidentes de las conferencias episcopales del mundo en el Aula Nueva del Sínodo, a aprender de los errores del pasado en los casos de los abusadores sexuales en serie:

1)  Marcial Maciel (1920-2008), el fundador mexicano de la Legión de Cristo, y en Chile (el ex sacerdote Fernando Karadima de la parroquia El Bosque), evitando el secretismo e invertir en una comunicación transparente porque, consideró, es “indispensable” para resolver el problema de los abusos.

La periodista que se presentó en el aula, no solo como una profesional, sino como una madre preocupada por las familias y parte de la sociedad civil, instó a los líderes de la Iglesia a que “inviertan en la comunicación, con personas altamente calificadas y preparadas para hacer frente a las exigencias de transparencia del mundo actual”, inclusive ya apuntando a los próximos escándalos que tocan a la puerta de la Iglesia: los casos de abusos contra religiosas y a monjas por parte de sacerdotes y obispos. 

Si no se informa con tempestividad, la respuesta ya no interesará, será demasiado tarde y otros lo harán, a lo mejor de una manera incorrecta. El riesgo es alto y el precio de este tipo de conducta es aún más alto”, expresó.

“El silencio  –continuó– da la sensación de que las acusaciones, independientemente de que sean verdaderas o falsas, o en parte verdaderas y en parte falsas, son seguramente verdaderas y que se teme dar una respuesta que pueda ser inmediatamente desmentida”. 

Maciel facilitado por una comunicación enferma

La periodista consideró que sería “mucho más sano, más positivo y más útil que la Iglesia fuera la primera en dar la información, de manera proactiva y no de forma reactiva, como es lo habitual”.

En este sentido, invitó a aprender de los errores del pasado. “Yo soy mexicana y no puedo dejar de mencionar quizás el caso más terrible que haya ocurrido dentro de la Iglesia, el de Marcial Maciel, el fundador mexicano de la Legión de Cristo. Yo fui testigo de ese triste caso desde el inicio hasta el final.

Más allá del juicio moral sobre los crímenes cometidos por este hombre, que para algunos fue un enfermo, y para otros un genio del mal, yo les aseguro que en la base de este escándalo, que tanto daño ha hecho a miles de personas, hasta salpicar la memoria de quien ahora es un santo, Juan Pablo II, se debió a una comunicación enferma”. 

La periodista que también fue testigo en la causa de canonización de Karol Wojtyla, aseguró que en la situación de Maciel, “no hay que olvidar que en la Legión había un cuarto voto por el que, si un legionario veía algo que no le pareciera de un superior, no podía ni criticarlo y mucho menos comentarlo”. 

“Sin esa censura, sin ese encubrimiento total, si hubiese habido transparencia, Marcial Maciel, no habría podido durante décadas abusar de seminaristas o tener tres o cuatro vidas, esposas e hijos, que llegaron incluso a acusarlo de haber abusado de su propia descendencia”, sostuvo la periodista mexicana que ha participado a 100 de los 104 viajes apostólicos de Juan Pablo II por el mundo. 

En este contexto, alabó la determinación del papa Benedicto XVI en enfrentar el caso Maciel, así como también lo hizo el papa Francisco en su viaje de regreso a Abu Dabi, cuando dijo que el cardenal Ratzinger quiso hacer limpieza y el otro equipo ganó.

Al respecto, la comunicadora afirmó: “Para mí este es el caso más emblemático de una comunicación enferma, corrupta, del que se pueden y se deben aprender varias lecciones. El papa Francisco le dijo a la Curia de que, en otras épocas, al tratar estos temas, había habido ignorancia, falta de preparación, incredulidad. Yo me atrevo a decir que también había corrupción”. 

Corrupción comunicativa también por dinero  

La periodista que lleva cubriendo el Vaticano desde hace casi 45 años, durante cinco pontificados diferentes, aseveró: “Detrás del silencio, de la falta de una comunicación sana, transparente, hay muchas veces no sólo miedo al escándalo, la preocupación por el buen nombre de la institución, hay también dinero, cheques, regalos, permisos para construir colegios y universidades en zonas donde a lo mejor no se podía construir. Hablo de lo que yo he visto y he investigado a fondo”.  

La vaticanista relacionó los abusos a la falta de transparencia y que toca varias dimensiones de la vida eclesial, inclusive la económica. “El papa Francisco nos recuerda siempre que el diablo entra por el bolsillo, y tiene toda la razón. La transparencia les ayudará a luchar contra la corrupción económica”. 

Los abusos no habladurías, son crímenes

En otro momento, insistió en que no se “puede culpabilizar a los medios por destapar o informar sobre abusos”. “Los abusos contra menores no son ni chismorreos ni habladurías, son crímenes. Recuerdo las palabras del papa Benedicto XVI, en el vuelo hacia Lisboa cuando nos dijo que la mayor persecución a la iglesia no viene de los enemigos de afuera sino que nace del pecado de la Iglesia”. 

2) El caso Chile y Karadima que implicó a Francisco 

El papa Francisco que instó, desde el principio, a los participantes al encuentro a hablar con franqueza, obtuvo de la periodista mexicana eso mismo cuando le recordó la lección amarga de la desinformación que hubo alrededor de la crisis de los abusos en Chile, y la falta de escucha de las voces valientes de las víctimas de la diócesis de Osorno por parte de la jerarquía eclesial chilena, alrededor del nombramiento del obispo Juan Barros en esa diócesis, y de su defensa por parte del papa Francisco debido al mal asesoramiento de los obispos chilenos, cuando este prelado era acusado de encubrir al sacerdote Fernando Karadima (1930 – ) de sus abusos, por ser su pupilo y beneficiario de las influencias del sacerdote abusador a su carrera eclesiástica.  

La periodista no mencionó directamente el caso Karadima en Chile, pero dijo: “Creo que el papa Francisco lo ha vivido en carne propia con el caso de Chile y se ha visto obligado a pedir una disculpa. Por esa falta de información que lo llevó a tomar decisiones en ese momento que luego él entendió que no eran ciertas. Entonces, la responsabilidad de los que tienen que hacer fluir la información es enorme”. 

Periodistas denuncian, y no son criminales por eso

Alazraki insistió en que no se “puede culpabilizar a los medios por destapar o informar sobre abusos”. “Me gustaría que salieran de esta aula con la convicción de que los periodistas no somos ni los abusadores ni los encubridores. Nuestra misión es la de ejercer y defender un derecho, que es el derecho a una información basada en la verdad para hacer justicia”.

Cabe decir, que no sucede todos los días que una mujer periodista, latinoamericana, y en el contexto de una reunión internacional de líderes eclesiales, en su mayoría hombres, revele aspectos tan concretos y vitales en materia de transparencia informativa para la Iglesia.

Precisamente ayer, el papa Francisco destacó la importancia del punto de vista femenino, sin que sea un machismo con falda, en la Iglesia en el análisis de los males que la aquejan, porque era como “verse a sí misma”, dado que la “Iglesia es madre y mujer”. 

Periodista pidió al Papa y a obispos aprender de escándalos Maciel/Karadima


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