María Cristina Martínez OCV: “Nuestro corazón no queda sin bodas ni nuestras entrañas sin hijos”

junio 7, 2020

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María Cristina Martínez, del Orden de Consagración de Vírgenes (OCV), Arquidiócesis de Córdoba, Argentina.

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En el marco del 50° Aniversario de la aprobación del nuevo Ritual de Consagración de Vírgenes, María Cristina Martínez OCV: “Nuestro corazón no queda sin bodas ni nuestras entrañas sin hijos”

“Nuestra vocación, de primera Iglesia, fue redescubierta en el riquísimo Vaticano II”

“Sin la Resurrección y sus frutos la consagración no se entiende porque el Señor Jesús está vivo, y sólo desde allí es posible la consagración”

“A distintos estados, a distintos modos de seguirle, es el Espíritu quien va revelando este llamado en el corazón de cada uno”

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Este tiempo de pandemia nos ha sacudido, ha irrumpido y nos ha sacado de nuestra cotidianeidad. Nos ha despojado. Despojado de tiempos, de encuentros, de modos de hacer, de modos de mirar, de agendas. Y en casos más fuertes también de la salud y hasta de la vida.

Tiempos fuertes si los hay. Tiempo que nos ha permitido escuchar el silencio con la posibilidad, no de viajar afuera, sino de ir hacia adentro. Y desde aquí es desde donde les comparto:

Soy María Cristina Martínez, consagrada en el Orden de Vírgenes, en la arquidiócesis argentina de Córdoba.

Y para contarles de qué se trata este estilo de vida, de vivir la consagración en el Orden de Vírgenes, quisiera partir del hecho fundamental que significa la Pascua y el 50° Aniversario de la aprobación del nuevo Ritual de Consagración de Vírgenes, vocación de la primera Iglesia, redescubierta en el riquísimo Concilio Vaticano II.

Sin la Resurrección y sus frutos la consagración no se entiende porque el Señor Jesús está vivo, y sólo desde allí es posible la consagración. Personalmente, nunca consagraría ni entregaría mi vida a una idea o a alguien que tuvo tal vez una buena propuesta pero que no estuviera vivo.

Él vive. Vive y mira. Vive y ama. Vive y llama, como lo hacía a las orillas del mar de Tiberíades. Y este llamado no es solamente para algunos. Él llama. A distintos estados, a distintos modos de seguirle, es el Espíritu quien va revelando este llamado en el corazón de cada uno. Y el llamado de cada uno es único, es personal, es bello, es santo, es evangélico.

Yo les cuento de este modo en que nos llamó a algunas de nosotras. Este llamado es un don, es un regalo, y como todo don, como dice San Pablo, siempre es para el bien de todos. Ese es el regalo de la virginidad consagrada, eso este don que el Señor nos ha hecho, nos regala día a día y para el bien de muchos.

A veces cuando decimos “virginidad consagrada” la gente lo simplifica diciendo: “¡Ah! Ustedes no se casan, ustedes no tienen hijos…”.

Y la verdad es que no es tan así… definitivamente no es así. Porque nuestro corazón no queda sin bodas ni nuestras entrañas sin hijos. Como decía al comienzo, Él está vivo, Él es el amor y Él da vida. Y la vida que da siempre es en abundancia; fecunda.

Cuando uno siente este llamado, desborda el deseo de un corazón sin fronteras, de un amor que abarque a muchos. Por eso la virgen consagrada es fundamentalmente alguien que ama. Y el amor, como nos dijo Jesús en la última cena, siempre es recibir de Él la palangana y la toalla.

El amor siempre se traduce en actitud de servicio. Servicio cotidiano; servicio de atender a un vecino, de escuchar a un enfermo; que es una actitud de vida; no solamente son gestos, sino que es una disponibilidad del corazón.

El amor se expresa en gestos concretos. Ese es el llamado a la virgen consagrada.

Este modo de pertenencia a Jesús, este desposarnos con Jesús, este Jesús que nos llama a un amor esponsal con Él, es de una intimidad honda y por eso también en el ritual de consagración, en un momento el obispo nos da, en uno de los signos más fuertes, el libro de la Liturgia de las Horas.

Rezar con la Iglesia y en su nombre la Liturgia de las Horas significa tener siempre presente a Dios a lo largo del día. No solamente en una actitud de Él y yo solos, infructuosamente intimista, sino unida a toda la Iglesia que alaba, celebra y da gracias.

El llamado al Orden de Vírgenes es una invitación muy fuerte a la intimidad con el Señor, en unión con toda la Iglesia. Y también un llamado indudable a tomar la palangana y la toalla para el servicio.

El servicio de la docencia a algunas, el servicio como enfermeras a otras, como profesionales según los dones de cada una. Cada una de nosotras va viviendo su profesión, su oficio, aquello que hace, en clave de servicio para el bien común y trabajando.

Nuestra consagración tiene esa simplicidad del Evangelio. De hecho no tenemos una Regla de vida como sí tienen las congregaciones religiosas.

La Regla para nosotras es el Evangelio; y el Evangelio es Jesús mismo. De ahí también la simplicidad del modo de consagración: Es seguir a Jesús en esta virginidad del corazón.

¿Qué significa esta virginidad, este llamado? Es esta integridad del corazón; este corazón indiviso; esta unidad interior. Esto no es fruto de nuestra bondad o mérito. Es un regalo de Dios. Y como gracia, se agradece. Y como gracia, se pide. Pedimos el don de la virginidad cada día y lo agradecemos cada día.

Esta llamada a la integridad de corazón es una llamada que el Señor hace a todo creyente. Podemos decir que todos estamos llamados a esta virginidad del corazón, que en nuestro caso es una virginidad también física, pero a la virginidad, a esta integridad del corazón estamos llamados todos.

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Virgen consagrada. Rito de Consagración presidido por el señor obispo diocesano.

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A nosotras el Señor nos llama a vivirlo desde ahora. Que será plena en el cara a cara, en el cielo.

Nos llama a vivirlo desde ya. Y se convierte así en un don profético. Profético porque anuncia lo que vamos a vivir todos, que es ser uno con Dios. Y ahí está la fuente de nuestra alegría. Dentro de la Iglesia este, en sencillez, es nuestro modo de vida.

Si ustedes nos ven en la calle, quizás por el aspecto, podrían decir: es una de tantas, porque en general no vestimos hábito. Y sí, como decían de Jesús: se hizo uno de tantos. En simplicidad y en intensidad de amor.

Aquí estamos, en comunión con toda la Iglesia, y en la belleza de cada una de las vocaciones reflejamos el rostro de la ternura de Dios. Asumiendo que es un caminito de cada día, la vírgenes consagradas nos sabemos hijas de la Iglesia Madre, esposas del Señor Esposo y madres de quienes esperan nuestro servicio concreto.

Claro, siempre mirando a aquella, nuestro modelo de Virginidad y de maternidad, María, que siendo una de tantas entregó su “sí” simple y concreto. Ojalá cada día podamos imitarla. Que ella nos bendiga a todos como Madre del Amor.

https://www.religiondigital.org/vida-religiosa/Cristina-Martinez-OCV-Vaticano-II-virgen-consagrada-vocacion-amor-hijas-esposas-madres-servicio-50-aniversario_0_2237176302.html?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter


Una lectura creyente de la pospandemia. Madrid.

junio 4, 2020

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Foto: EFE/Rafael Cañas

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Una lectura creyente de la pospandemia

A imagen y semejanza de la comisión de expertos del Papa, el arzobispo de Madrid pone en marcha varios grupos sectoriales para analizar la realidad en la que se encuentra la capital y afrontar las secuelas del coronavirus

Por Rodrigo Pinedo.

—Hemos acogido a una pareja joven, con tres hijos y un cuarto en camino, que estaba malviviendo en condiciones infrahumanas en una caravana en la zona de Pan Bendito. Al profundizar en el caso descubrimos que, en los años 90, ella era una chica de 12-13 años que acompañábamos en el poblado del Salobral… El drama es que, si no logramos romper el círculo de la pobreza, esta se hereda.

El director de Cáritas Diocesana de Madrid, Luis Hernández Vozmediano, explica que esta familia encara el futuro con algo más de esperanza desde que se ha instalado en el residencial Sínodo, adonde llegaron después de que la Comunidad de Sant’Egidio les diera la voz de alarma.

Este es solo uno de los muchos ejemplos del trabajo en red que realizan distintas instituciones de la Iglesia que peregrina en Madrid.

En las últimas semanas la propia Cáritas Diocesana de Madrid y la Comunidad de Sant’Egidio, así como varios párrocos, la Mesa por la Hospitalidad, La Merced Migraciones, las Hijas de la Caridad o las Adoratrices, entre otras organizaciones eclesiales, se están reuniendo telemáticamente para plantear «respuestas eficaces y adecuadas para que nadie se quede atrás».

Forman uno de los grupos de trabajo sectoriales puestos en marcha por el cardenal Carlos Osoro –a imagen y semejanza de la comisión de expertos ideada por el Papa Francisco– para analizar la realidad en la que se encuentra Madrid y ofrecer orientaciones a los órganos de gobierno diocesanos para afrontar las secuelas del coronavirus. La información que generen de aquí a verano también se trasladará a Roma.

Como responsable de Cáritas en Madrid, Hernández Vozmediano coordina el primer grupo, que integra a laicos, sacerdotes y religiosos de distintos carismas y se ha denominado Atención de urgencias y nuevas necesidades emergentes. 

Detalla que hace unas semanas mantuvieron un encuentro para «identificar necesidades actuales y ver qué respuesta estamos dando» en distintos frentes y que, este mismo miércoles, tuvieron otro para abordar «qué necesidades futuras prevemos que van a aparecer y qué respuestas deberíamos dar».

Además, están estudiando «cómo deberíamos trabajar en red con otras instituciones, tanto de dentro como de fuera de la Iglesia, y con los organismos públicos».

Preocupado con el aumento de peticiones de ayuda y con el hecho de que el número de familias que acuden a ellos por primera vez se ha triplicado en estos meses, enumera otras situaciones de vulnerabilidad que se han agravado: los empleos precarios «sin garantías de ningún tipo», los realquileres que cierran la puerta a cualquier ayuda, los ancianos «solos y que han perdido amigos», el retraso en las solicitudes de asilo, los presos sin contacto con el exterior…

Según subraya, las entidades de Iglesia están haciendo una «lectura creyente de esta realidad», pero «la Administración es la que tiene que resolver el problema de la pobreza en Madrid».

«No podemos frustrarnos: no vamos a poder socorrer a todas las personas que lo están pasando mal. Lo que queremos es tocar los corazones, movidos por el compromiso cristiano, por el ejemplo de Jesús de Nazaret, y no por ningún otro tipo de cosas», asevera, recogiendo el sentir de las reuniones mantenidas.

Aparte de este grupo conformado por entidades a pie de calle, se están ultimando uno de perfil académico coordinado por el rector de la Universidad Pontificia de Comillas, Julio Martínez, SJ; uno de periodistas; uno de políticos cristianos con distintas responsabilidades y de distintas formaciones (PSOE, PP, Más Madrid, Vox y Ciudadanos), y una especie de Senado de personalidades que será el último en reunirse.

Los cinco grupos:

Atención de urgencias y nuevas necesidades emergentes

Liderado por Cáritas Diocesana de Madrid, analiza la respuesta de las entidades de Iglesia a la pandemia y qué urgencias habrá que abordar en los próximos meses.

Estudio y prospectivas

Académicos y expertos se plantean qué viene después de la emergencia. Analizan las consecuencias económicas, culturales, religiosas y sociales.

Medios de comunicación social

Periodistas y profesionales de la comunicación valoran qué papel juegan los medios en la configuración de la sociedad del futuro y la presencia de la Iglesia en estos.

Cristianos y políticos

Cristianos de diversas formaciones políticas se plantearán el lugar de la política y de la Iglesia en la sociedad pospandemia.

Senado de personalidades

Personalidades de ámbitos como la ciencia, la cultura, el derecho o la educación abordan las líneas fuerza de este cambio de época y el rol que debería jugar la Iglesia.

Una lectura creyente de la pospandemia

 


[ACTUALIZADO] España: Al menos 70 sacerdotes han fallecido por coronavirus

abril 21, 2020

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Imagen referencial. Crédito: Pixabay.

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[ACTUALIZADO] España: Al menos 70 sacerdotes han fallecido por coronavirus

Redacción ACCI Prensa

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España es el país de Europa más afectado por la pandemia del coronavirus y el segundo a nivel mundial, por detrás de Estados Unidos.

A 20 de abril en España hay 195.944 afectados, 20.453 personas han fallecido y 77.357 han superado la enfermedad en España.

Según informó el 20 de abril Mons. Luis Argüello, secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), “desde la información que hemos recibido podríamos hablar de en torno a 70 sacerdotes diocesanos, de la vida religiosa, con encomienda pastoral que han podido fallecer en España en este tiempo vinculados al ejercicio del ministerio”.

A esto hay que sumar “otros muchos sacerdotes mayores que han fallecido en residencias, casas de religiosos, religiosas de vida consagrada, algún sacerdote ya jubilado” cuyo fallecimiento seguramente “ha estado vinculado a esta enfermedad”, recoge la agencia Europa Press.

Según reportó la agencia Europa Press, a fecha del 17 de abril y con datos de 63 de las 70 diócesis de España, al menos 53 sacerdotes habían fallecido hasta entonces en España por coronavirus Covid-19.

Entre las diócesis más afectadas se encuentra la de Madrid, “con un total de 100 sacerdotes contagiados de diversa gravedad”. Según el Arzobipado de Madrid, desde el 11 de marzo, en el marco de la pandemia, han fallecido 28 sacerdotes en la archidiócesis de Madrid, 9 de ellos confirmados de coronavirus.

En la Diócesis de Pamplona-Tudela han fallecido 7 sacerdotes por este virus; en la diócesis de Ciudad Real fallecieron 5; en la de Palencia 4 sacerdotes diocesanos y un religioso; mientras que en la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, que comprende la comunidad autónoma de La Rioja, han fallecido 4 sacerdotes.

Europa Press también precisa que en la Archidiócesis de Barcelona, Oviedo y Valladolid y la Diócesis de Getafe han fallecido 3 sacerdotes en cada una de ellas.

Mientras que en las Diócesis de Sigüenza-Guadalajara  y Astorga fallecieron 2 sacerdotes.

En la Archidiócesis de Valencia falleció un sacerdote, así como en la Archidiócesis de Santiago de Compostela y las diócesis de Vitoria, Málaga, Ourense, Solsona y Ciudad Rodrigo.

Mientras que en el resto de las diócesis consultadas por Europa Press no se ha reportado por el momento fallecimiento alguno de sacerdotes infectados por coronavirus Covid-19.

Aunque en la mayoría de las 70 diócesis de España hay sacerdotes contagiados por Covid-19, algunos ingresados en el hospital y también en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Así como también hay otros que ya han superado la enfermedad y se encuentran en casa.

https://www.aciprensa.com/noticias/espana-al-menos-53-sacerdotes-han-fallecido-por-coronavirus-covid-19-75346


Entrevista a fray Ismael Ojeda: «El mundo y la sociedad cambiarán, no serán ya los mismos»

abril 17, 2020

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Fray Ismael Ojeda Lozano se ha desempeñado en varios ministerios de la antigua provincia San José, y en estos últimos años, en Argentina y España, al servicio de la provincia Santo Tomás de Villanueva.

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Entrevista a fray Ismael Ojeda: «El mundo y la sociedad cambiarán, no serán ya los mismos»

Por Nicolás Vigo, oar, 16 abril 2020

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Fray Ismael Ojeda Lozano es un agustino recoleto apasionado por los Medios de comunicación social, comunicador activo y apóstol entusiasta en las redes sociales. En la actualidad es el prior de la comunidad de Santa Mónica de Madrid (España).

A lo largo de su vida, Ojeda Lozano se ha desempeñado en varios ministerios de la antigua provincia San José, y en estos últimos años, en Argentina y España, al servicio de la provincia Santo Tomás de Villanueva.

Fue precisamente en Madrid en donde lo encontró la pandemia y lo obligó a guardar cuarentena junto a sus hermanos de comunidad.

Recoletosstv.com conversó con él sobre la situación del COVID -19 en España y sobre sus consecuencias en la vida y en la de las personas.

Fray Ismael expresó con sencillez y sinceridad su opinión sobre estos temas. Asimismo, dejó salir sus sentimientos sinceros sobre el miedo que produce este mal que azota al mundo. Igualmente, alabó la efectividad de las redes sociales para difundir iniciativas de la Iglesia.

Fray Ismael acompañado de su primo, el agustino recoleto fray Alfonso Lozano
  • ¿Cómo vive un agustino recoleto esta cuarentena?

Como religioso me siento preocupado por la propia comunidad, por cada hermano, ya que a todos nos afecta pero de manera distinta y con altibajos. Es una oportunidad para ser más comunitario, más atento a las necesidades de los hermanos. También pienso en la feligresía y rezo más que antes por las familias, la sociedad.

Hemos tenido dos reuniones de comunidad durante el confinamiento, y nos han ayudado. Los hermanos se expresaron con más libertad y con más interés. Hemos aprendido a cuidarnos mejor y a cuidar a los demás. Rezamos en común por la pandemia. El rosario diario en comunidad nos ayuda a vivir esta experiencia única.

Como esta pandemia se prevé sin fecha y con graves consecuencias, pienso en lo que puede afectarnos como institución religiosa y en las nuevas actitudes que podemos adoptar.

Finalmente me gustaría evaluar cómo ha sido mi vida religiosa y ministerial, y cómo puede ser después de la crisis, en el futuro. Algo que merecería la pena ser vivido al día, con fe y creatividad, y claro está, realizar este ejercicio en comunidad, con los hermanos. Pues por algo lo habrá permitido Dios.

  • Las estadísticas sobre muertes en Madrid son duras, ¿Cómo dar esperanza a los españoles en estos momentos?

Por las crónicas de los medios y por los contactos con la feligresía, pienso que al principio todos nos sentimos sorprendidos y asustados, desorientados. Muy doloroso ver e imaginar la realidad de contagios y muertes, a veces dramáticas. Las personas fallecidas se van convirtiendo poco a poco en cifras.

Conoces algunos casos concretos. Todos se lamentan por las situaciones inimaginables, y a veces crueles, que tienen que afrontar. Los religiosos que conocieron y vivieron con la primera víctima de los agustinos recoletos en Madrid, el P. Manolo B., confesaban que estaban consternados. Fue algo muy triste.

Ante estos hechos, tratamos de estar juntos, comunicarnos, romper silencios y acortar las distancias, con video llamadas, con oraciones. Para arroparnos y darnos ánimo de alguna manera, y esperar…

No sabemos cómo acabará esto, pero podemos imaginar que habrá un tiempo, ya pasado lo grueso de la crisis, para asumir lo sucedido y tratar de asimilar tantas pérdidas y dramas, para el duelo, para las exequias, para “reorganizar y reanimar” las familias, las comunidades parroquiales y religiosas.

  • Muchos comunicadores hemos calificado la Semana Santa como digital, ¿Qué opina usted sobre la importancia de los Medios de comunicación social y las redes sociales?

Está siendo una oportunidad para usar más y mejor esas nuevas tecnologías en la evangelización y en el acompañamiento espiritual. Los sacerdotes tenemos la ocasión de celebrar la eucaristía, no tanto de cara a la galería, sino para nosotros mismos, y en profunda y sentida comunión con el pueblo de Dios. Celebrar mejor la misa, lo más grande que podemos hacer por nuestra grey.

Creo que los sacerdotes hemos podido valorar la importancia de las nuevas tecnologías en las celebraciones. Los que ya las usaban en la parroquia, sienten que deben seguir “haciendo comunidad”, aunque sea celebrando sin pueblo. Por lo que sé, las feligresías han agradecido muchísimo el celo de su párroco para llegar por estos medios a sus hogares acompañándolos en la prueba.

Personalmente, durante esta pandemia he seguido usando estos medios con algo más interés y dedicación, y he comprobado el bien inmenso que se puede hacer a muchísimas personas en el continente digital. Solo Dios lo sabe.

  • ¿Ha sentido temor durante esta pandemia?

Sí, temor a ser contagiado, y a contagiar a otros. Temor a caer enfermo, a ser hospitalizado y preocupar a la comunidad, a los hermanos, a los superiores…

Y he llegado a pensar que podía incluso morir por esta pandemia y que todos los proyectos podían quedarse… Eso, en proyectos. Que podía haber llegado la hora definitiva. Tragarse esto no me resultó nada fácil, y todavía se me atraganta la sola idea.

Fueron momentos y días un tanto extraños, raros, duros… En los que traté de afinar mi disponibilidad sin condiciones, con fe y esperanza. Estar listo para lo que Dios disponga, y a la vez meditar y rumiar tercamente: Sí, esto será para bien… Un ejercicio de purificación y de maduración espiritual.

  • Muchos dicen que después de la pandemia saldremos con una fe renovada. Dios volverá a ser el protagonista en muchas vidas. ¿Está de acuerdo con esta opinión?

Que habrá un antes y un después, sí, porque lo que está sucediendo parece muy grave. Compromete a casi todas las dimensiones de la persona y de la sociedad. Se presenta como un fenómeno casi mundial que afectará sobre todo a la economía, a la convivencia y orden social. El mundo y la sociedad cambiarán, no serán ya los mismos.

¿Las personas? Eso ya es otra cosa. Muchos alcanzarán mayor madurez en sus principios e ideas y mayor responsabilidad en sus comportamientos. Muchísima gente, creo, se acercará a Dios y a la Iglesia, y esto ya está sucediendo. Hasta se darán conversiones.

Pero nada sucederá como por arte de magia: En gran medida el avivamiento que deseamos dependerá mucho de cómo la Iglesia y sus agentes pastorales sepamos presentar a un Cristo vivo, y lo proclamemos con palabras y obras “poderosas”. Esperamos algo nuevo, porque Dios no desaprovecha las oportunidades.

He aquí el reto que se le presenta a la Iglesia que se reforma y revive: El reto que espolea al pastor herido.

Así que no nos durmamos, porque tanto la historia sagrada como la profana nos muestran que el hombre es débil, olvidadizo y que la tentación de seguir como antes y de volver a lo de siempre es muy fuerte, casi irresistible. Y esto no es pensar mal de nadie ni desconfiar, y menos descalificar. Cada uno tiene que mojarse.

  • ¿Cuál ha sido la labor de la Iglesia en España durante esta pandemia?

En primer lugar, una total disposición para colaborar con las autoridades gubernamentales y sanitarias en la observancia de las normas que se han tomado para combatir la pandemia.

En segundo lugar, han proliferado las muestras de acompañamiento espiritual a las víctimas del coronavirus en las parroquias, en los hospitales y en las morgues. Han surgido multitud de iniciativas para usar los medios de comunicación en la transmisión de las celebraciones religiosas, rezo del rosario, exposición del Santísimo, novenas, charlas bíblicas y formativas, catequesis, consejería y acompañamiento espiritual y psicológico por teléfono, etc.

Especial mención merece un programa de televisión en el que participaron todos y cada uno de los obispos de España. Desde su residencia hablaron dos minutos cada uno solidarizándose con sus fieles y dándoles un mensaje de cercanía y de esperanza con la bendición de Dios.

  • ¿Cuál es su mensaje para nuestros lectores de recoletosstv.com?

Estimados lectores, agradezco sinceramente la atención que les haya merecido esta mi primera colaboración en la página de la Provincia, y les quedo muy reconocido.

Para mí ha sido un gusto compartir con ustedes las vivencias, no solo personales sino comunitarias, de este primer mes de confinamiento en nuestra comunidad de Santa Mónica de Madrid: una experiencia única que nadie hubiera ni siquiera imaginado, y que Dios ha permitido que esté sucediendo para nuestro bien, como nos asegura nuestra fe.

Las homilías y exhortaciones del Papa Francisco son iluminadoras para conocer la voluntad de Dios en estas circunstancias tan excepcionales. Él ya está pensando en el tiempo posterior a la pandemia, y está preparando con la curia vaticana la estrategia más oportuna para seguir anunciando el Evangelio.

Ojalá que esta prueba la convirtamos en una experiencia de gracia divina y de fraternidad no sólo para cada uno, y para cada comunidad local, sino incluso para toda nuestra Provincia Santo Tomás de Villanueva ya que la pandemia nos afecta a todos.

Que los reajustes externos e institucionales que traerá necesariamente esta crisis provoquen en nosotros los ansiados frutos de una auténtica revitalización personal y comunitaria.

Entrevista a fray Ismael Ojeda: «El mundo y la sociedad cambiarán, no serán ya los mismos»


Maná y Vivencias Pascuales (6), 17.4.20

abril 17, 2020

Viernes de la Octava de Pascua

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Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis
Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis

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ANTÍFONA DE ENTRADA: Salmo 77, 53

El Señor liberó a su pueblo y lo llenó de esperanza, y a sus enemigos los sumergió en el mar. Aleluya.

PRIMERA LECTURA: Hechos 4, 1-12 – “Fuera de Jesús no hay salvación”

En aquellos días, mientras hablaban al pueblo Pedro y Juan, se les presentaron los sacerdotes, el comisario del templo y los saduceos, indignados de que enseñaran al pueblo y anunciaran la resurrección de los muertos por el poder de Jesús. Les echaron mano y, como ya era tarde, los metieron en la cárcel hasta el día siguiente.

Muchos de los que habían oído el discurso, unos cinco mil hombres, abrazaron la fe.

Al día siguiente, se reunieron en Jerusalén los jefes del pueblo, los ancianos y los escribas; entre ellos el sumo sacerdote Anás, Caifás y Alejandro, y los demás que eran familia de sumos sacerdotes. Hicieron comparecer a Pedro y a Juan y los interrogaron: «¿Con qué poder o en nombre de quién habéis hecho eso?»

Pedro, lleno de Espíritu Santo, respondió: «Jefes del pueblo y ancianos: Porque le hemos hecho un favor a un enfermo, nos interrogáis hoy para averiguar qué poder ha curado a ese hombre; pues, quede bien claro a todos vosotros y a todo Israel que ha sido el nombre de Jesucristo Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre, se presenta éste sano ante vosotros.

Jesús es la piedra que desechasteis vosotros, los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular; ningún otro puede salvar; bajo el cielo, no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos».

SALMO 117, 1-2.4.22-24.25-27a – “Este es el día en que actuó el Señor”.

La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular.

Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia. Digan los fieles del Señor: eterna es su misericordia.

La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente. Éste es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.

Señor, danos la salvación; Señor, danos prosperidad. Bendito el que viene en nombre del Señor, os bendecimos desde la casa del Señor; el Señor es Dios, él nos ilumina.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO: Salmo 117, 24

Éste es el día del triunfo del Señor, día de júbilo y de gozo. Aleluya.

EVANGELIO: Juan 21, 1-14 – “Se acercó Jesús, tomó el pan y se lo dio a sus discípulos, y también el pescado”.

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos.

Simón Pedro les dice: «Me voy a pescar».
Ellos contestan: «Vamos también nosotros contigo».

Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.

Jesús les dice: «Muchachos, ¿tenéis pescado?»
Ellos contestaron: «No»

Él les dice: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis»
La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces.

Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro: «Es el Señor»
Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua.

Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan.

Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger».

Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red.

Jesús les dice: «Vamos, almorzad».

Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado.

Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN: Juan 21, 12-13

Jesús dijo a sus discípulos: Vamos, comed. Y tomó el pan y se lo dio. Aleluya.

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Clave interpretativa y aplicación a nuestra vida

El texto refleja las vicisitudes de la comunidad cristiana primitiva que se siente enviada a la misión y a la evangelización de todos los pueblos.

Destaca la figura de Pedro y la colaboración de los demás discípulos, la experiencia de la ausencia de Jesús, “la noche”, el “mar” del mundo, la universalidad de la misión -153 pescados-, la presencia del Resucitado, y la Eucaristía.

Pedro, arropado por sus compañeros, vuelve a sus labores habituales. Está nostálgico de la relación amistosa con Jesús, triste por haberle negado, deseoso de algo, no sabe de qué… Porque ya no es el mismo de antes. No puede borrar a Jesús de su mente, de sus sentidos, de su corazón.

En esto, aparece un personaje extraño, a lo lejos, un fantasma, una señal de que Jesús está vivo… Le ayuda a descubrirlo el discípulo amado.

Pedro, no se lo piensa dos veces, se lanza al agua, nada casi desesperado, se siente atraído como por un imán hacia Jesús, nada hasta la orilla, hacia ese extraño que cree que le está mirando, le está atrayendo, seduciendo.

¡Era cierto, el Maestro estaba vivo, no podía ser de otra manera, era imposible que todo acabara en el sepulcro, no, era verdad, estaba vivo! Se arrojó a sus pies y los besó.

Quería estar a su lado, reencontrarlo, convencerse de que no estaba loco, de que era verdad lo que veía y sentía. Quería tenerlo cerca, besar sus llagas, llorar en su regazo, pedirle perdón de todo corazón, sentir su perdón, una y otra vez.

También tú y yo, queremos estrenar un corazón nuevo en esta Pascua, queremos dejarnos llevar de la corazonada de pensar, creer y sentir que Cristo está vivo, que ya no somos los mismos de antes, que la vida puede y deber ser de otra manera…

Queremos creer, queremos ir más allá del fantasma de la rutina, tocar las heridas de Jesús, pedir perdón, agradecer a Jesús que ha venido al mundo, que nos ha amado hasta el extremo, que ha sido fiel y paciente, que se ha dejado maltratar hasta morir en la cruz para que nosotros entendamos las Escrituras, los planes del Padre, el amor de la Trinidad santísima…

El amor del Padre que nos ha entregado a su propio Hijo; la humildad y sumisión del Hijo que nos ha amado hasta el extremo: ¿qué más podía hacer por nosotros?

Y la inspiración del Espíritu que nos testimonia la bondad del Padre y la solidaridad del Hijo, que nos reanima y consuela con la certeza de que nuestros pecados son perdonados, que nos llena de la santa unción de la alegría y del gozo en Dios.

Y todo esto porque a Dios le pareció bien, para alabanza de su gloria. Aleluya. El gozo en el Señor sea nuestra fortaleza. Aleluya.

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Comentario de Alessandro Pronzato

“Jesús se presenta por la mañana, en la playa. Es el alba de un nuevo día. Pero los discípulos, concentrados en su trabajo, encerrados en su esfuerzo, no le reconocieron.

Muchachos, ¿habéis pescado algo? La llamada interrumpe un trabajo infructuoso, les hace conscientes de su fracaso.

Si no queremos trabajar en vano, es necesario que Jesús nos enseñe continuamente el oficio. Los apóstoles estaban convencidos de que pescar era asunto suyo. Se consideraban expertos.

Pero a través del fracaso descubren que han de dejar que Jesús les indique el estilo y el modo: Echad la red al lado derecho de la barca y encontraréis algo”.

Dios nos libre de creernos que lo sabemos todo, que ya somos expertos. Que la humildad y la llamada constante del Señor nos mantenga siempre en la condición y en la actitud de aprendices.

No llevamos nosotros la parroquia, el colegio, la misión… sino que es Jesús quien lo lleva todo, y nosotros “colaboramos”, nada más. Él diálogo constante con él nos librará del activismo, de la ansiedad y de la rutina y la vaciedad.

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A LA LUZ DE LA PALABRA DE DIOS QUE ÉL ME REGALA EN ESTE NUEVO DÍA:

POR LA MAÑANA.- Puedes preguntarte:

1) ¿Cuál puede ser el plan de Dios sobre mi vida en esta nueva jornada?

2) ¿Qué puedo mejorar en mi relación con Dios durante el día de hoy?

3) ¿A quién puedo estar lastimando en este día, a quién le estoy haciendo sufrir? ¿A quién puedo estar defraudando, apenando?

4) ¿A quién puedo ayudar en este día? ¿Cómo voy a transmitir el amor de Dios en este día, con qué personas me voy a ver? ¿Quién puede estar esperando algo de mí?

5) ¿Cómo me debe cambiar hoy la Resurrección del Señor?

POR LA NOCHE.- Puedes preguntarte:

1) ¿Cómo he respondido al plan de Dios sobre este día ya pasado? ¿En qué he cumplido y en qué he fallado?

2) ¿Cómo le ofrezco a Dios lo bueno, y le pido perdón de lo deficiente?

3) ¿Cómo le agradezco a Dios su paciencia conmigo, y cómo renuevo mi confianza en Dios que siempre me espera y me da nuevas oportunidades?

4) ¿Cómo rezar debidamente la oración del anciano Simeón, antes de acostarse: “Ahora, Señor, según tu palabra puedes dejar a tu siervo irse en paz, porque mis ojos han visto a tu Salvador…”

5) ¿Cómo experimentar la infinita misericordia de Dios para poder irme a descansar en paz, abandonado en Dios, mi padre amoroso?


VIRAL: Enfermeros (as) rezan en techo de hospital antes de atender pacientes con coronavirus

abril 3, 2020

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We wanted to share this beautiful moment that was captured by a staff member when members of our team spent a few extra minutes on our helipad praying for their unit, Vanderbilt employees, patients and families & all of our colleagues around the world taking care of patients.

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VIRAL: Enfermeros rezan en techo de hospital antes de atender pacientes con coronavirus

Redacción ACI Prensa. 2 de abril de 2020
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Recientemente se hicieron viral dos fotografías de enfermeros de los estados de Florida y Tennessee (Estados Unidos) que rezan en los tejados de sus respectivos hospitales antes de arriesgar sus vidas para salvar a pacientes con coronavirus COVID-19.

De los 7.773 casos confirmados de COVID-19 en Florida, al menos 82 pacientes están siendo tratados en los hospitales del Sistema de Salud Jackson, donde un equipo médico se reunió en un círculo para rezar en el helipuerto del centro de salud, según informó Fox News el jueves 2 de abril.

“Así es como comenzamos nuestra mañana hoy. Nuestro equipo hizo una oración, pidiéndole a Dios orientación y protección mientras estamos en el trabajo, y para mantenernos a nosotros y a nuestras familias seguras”, dijo Danny Rodríguez, técnico senior de emergencias en el Jackson South Medical Center de Miami, en un mensaje publicado el miércoles en Twitter.

La imagen compartida en la red social del sistema hospitalario muestra a ocho profesionales médicos arrodillados en un tejado mientras rezan.

Por otro lado, en Nashville, Tennessee, el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt también compartió una foto de enfermeras rezando.

La imagen muestra a cuatro profesionales médicos de pie y uno arrodillado mientras se reúnen en un círculo para rezar.

“Se sintió bien hacer esto con algunos de mis increíbles compañeros de trabajo. Podíamos sentir la presencia de Dios en el viento. Sepa que todos están cubiertos de oración”, agregó en una publicación de Facebook Angela Gleaves, una de las enfermeras protagonistas.

En Tennessee hay más de 2.400 casos confirmados de coronavirus. El estado ha reportado 23 fallecidos.

En Estados Unidos se ha pedido a miles de enfermeras, doctores y otros profesionales médicos que salgan de la jubilación para ayudar con la crisis, especialmente en los puntos críticos de la ciudad de Nueva York, Nueva Orleans y ciudades de California.

https://www.aciprensa.com/noticias/viral-enfermeros-rezan-en-techo-de-hospital-antes-de-atender-pacientes-con-coronavirus-78887


Ex modelos abandonan Carnaval: “No podemos servir a Dios y al diablo”

febrero 27, 2020

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Andressa y Ângela solían desfilar semidesnudas en las escuelas de samba de São Paulo y Río de Janeiro, pero hoy dan testimonio de una vida completamente transformada por la fe.

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Ex modelos abandonan Carnaval: “No podemos servir a Dios y al diablo”

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Dos modelos brasileñas abandonaron los desfiles en el carnaval después que se rindieron a Cristo y fueron transformadas por el poder del Evangelio. Hoy dedican sus vidas al servicio de Dios.

Andressa Urach y Ângela Bismarchi, solían desfilar semidesnudas en las escuelas de samba de São Paulo y Río de Janeiro, pero hoy sus vidas dan testimonio de una vida completamente transformada por la fe.

Urach se convirtió al cristianismo en 2015, después de estar entre la vida y la muerte por una infección generalizada.

“Me arrepiento de muchas cosas. Hubo un desfile de carnaval en que inventé que me habían robado el disfraz. Lo lamento porque, cuando supe de la palabra de Dios, vi lo horrible que es la mentira. El diablo es el padre de las mentiras y desafortunadamente el mundo piensa que una mentira está bien”, dijo Urach en una entrevista con UOL.

Bismarchi dejó el sambódromo hace cuatro años, desde que se convirtió en la Iglesia Bautista. Sus controversias giraron en torno a la cirugía plástica: hubo más de 40 procedimientos.

Estuve muy dedicada al Carnaval durante 17 años, en las avenidas de Río y São Paulo, haciendo bailes y espectáculos en todo el mundo. Relacionaron mucho mis cirugías con el Carnaval y lo hice para estar siempre bien en ese momento”, dijo.

Me arrepiento de todo. De salir desnuda, me expuse mucho”, recuerda Bismarchi. “Una cosa que realmente quiero rehacer es mi matrimonio en la iglesia. Estamos planeando renovar los votos con un vestido blanco y un pastor evangélico”, dijo.

Urach reconoce que sufrió debido a la “desobediencia a la palabra de Dios“. “Cuando tienes paz, puedes ser una mejor madre, una mejor amiga, un mejor ser humano. El mal del siglo es la depresión. Antes de mi conversión, tenía depresión, síndrome de pánico, era adicta a la cocaína, vivía en clubes bebiendo, peleando. Esto no es vida. Antes no tenía vida, después de convertirme me liberé de eso”, afirmó.

“Un día fui feliz y al día siguiente estaba triste. Nunca entendí eso. Algo andaba mal. La gente no entiende por qué el cambio es tan radical. El carnaval me proyectó, me trajo incluso dinero, pero dejé todo ese pasado para seguir el Evangelio. Aprendí en la Biblia que no podemos servir a Dios y al diablo”, dijo Bismarchi.

A diferencia de la postura del pasado, hoy Urach es una mujer más discreta y feliz. “Dios solo sabe por lo que pasé. Solo quiero ser un mejor ser humano”, dijo.

“Paso en casa con la familia, ya no voy a fiestas. Respeto las opiniones de las personas, son libres de tomar sus decisiones. Pero hoy no iría a desfilar como lo hice. Lo lamento, me avergüenzo de eso, pero el pasado está ahí, lo que puedo hacer es construir una nueva historia y hoy trato de ser una mejor persona y vivir de la mejor manera posible todos los días”, afirmó la ex modelo. AcontecerCristiano.Net

Tomado de: https://www.acontecercristiano.net/2019/03/ex-modelos-abandonan-carnaval-de-brasil.html?fbclid=IwAR1hNzpRyDpKVNFim0EN424cqfQrWVZuF2iH4U2MrfqAm46qOTOBpkIDAHY


Reza por mí

febrero 14, 2020

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Rezar es buscar las fuerzas si no se tienen y confiar en que las cosas van a ser como deberían ser.

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Reza por mí

Por Miguel Ángel Robles

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No es habitual que un artículo dedicado estrictamente a la oración tenga una página entera en la sección de opinión de un gran periódico. Esto ha ocurrido con el texto que firma Miguel Ángel Robles y que sale publicado en ABC Sevilla bajo el título “Reza por mí” que se volvió viral.

Reza por mí

Rezar es una conversación con Dios. Es el momento de más calma del día, y, en mi caso, el de primera hora de la mañana, poco más de las seis, y el agua de la ducha caliente cayendo despacio sobre los hombros.

Rezar es una fotografía en sepia, un regreso a la casa de tus abuelos y al tiempo sin tiempo de tu infancia.

Es un Padre Nuestro platicando con Dios para que te ayude en los exámenes. Es el refugio del frío, y el silencio acogedor. Rezar es tener memoria.

Rezar es lo que va antes del trabajo o después del trabajo, y lo que nunca lo suplanta.

Es lo único que puedes hacer cuando ya no puedes hacer más, y es la forma de comprometerse de quien no tiene otro medio de hacerlo, como cuando rezamos por un enfermo que se va a operar y ya está todo en manos del cirujano (y de Dios).

Rezar hace milagros, ofrece consuelo al que reza y a aquel por quien se reza. Rezar nunca es inútil, porque siempre conforta.

Rezar es decir rezaré por ti y, también, reza por mí. Y es, por tanto, lo contrario a la vanidad.

Rezar es la aceptación de tus limitaciones. Es aprender a resignarse cuando lo que pudo ser no ha sido. Es vivir sin rencor, aprender a olvidar, aceptar la derrota con dignidad y celebrar el triunfo con humildad.

Rezar es buscar las fuerzas si no se tienen y confiar en que las cosas van a ser como deberían ser.

Rezar es optimismo, no dar nada por perdido, luchar y resistir. Rezar es fragilidad y entereza.

Rezar es desconectar y apagar el móvil. Es introspección en la sociedad del exhibicionismo. Es relajarse y calmar los nervios. Y prepararse mentalmente para lo que ha de venir. No es solo buscar el coraje, sino también la inspiración, la idea, el enfoque, la luz, el claro en medio de la espesura.

Rezar es razonar, aunque parezca lo más irracional que haya. Es la mente funcionando como cuando juegas un partido de tenis. Es planificar y anticipar las jugadas. Es abstracción en los tiempos de lo concreto y lo material. Es pausa en un mundo excitado. Es calma cuando todo es ansiedad. Y es aburrido en la dictadura de lo divertido.

Rezar es una forma extrema de independencia.

Rezar es un placer oculto, que se reserva para la intimidad. Un acto privado, y casi a escondidas, que, cuando se hace acompañado, necesita mucha confianza.

Rezar es una declaración de amor por la persona que tienes en tus rezos. Es derramar tu cariño sobre los que más quieres y sentir el cariño de los que rezan por ti.

Rezar es tener a otros en tus oraciones y estar en las oraciones de otros, que es mucho más que estar solo en su memoria.

Rezar, y sobre todo que recen por ti, es la mayor aspiración que uno puede tener en la vida. Un privilegio inmenso. Es querer tanto a alguien como para rezar por él, y que alguien te quiera tanto como para rezar por ti.

¿Cabe mayor orgullo? ¿Existe mayor plenitud que la de saber que hay una madre, un hermano, un hijo o un amigo que quiere que Dios te proteja, y te dé salud, y te ilumine, y te ayude, y te acompañe, y esté siempre contigo?

Rezar es tener fe. Tener fe en la vida, en las personas, en tus amigos, en tus hijos, en tus padres, en Dios.

Rezar es un superpoder que nos predispone al bien.

Rezar es creer y ser practicante de un mundo mejor.

ABC, de Sevilla. «REZA POR MI». Un texto que firma Miguel Ángel Robles y que ha tenido gran difusión en los «medios»

 


El obispo Rolando va de autobús en autobús, predica a los pasajeros y los pone a orar con él

enero 21, 2020

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Como parte de la Fiesta Misionera Diocesana, el obispo de Matagalpa, monseñor Rolando José Álvarez Lagos, subió a varias unidades de buses urbanos para predicar el Evangelio. LA PRENSA/ L.E. MARTÍNEZ M.

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El obispo Rolando va de autobús en autobús, predica a los pasajeros y los pone a orar con él

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Rolando José Álvarez Lagos es el obispo de Matagalpa (diocesisdematagalpa.org), una diócesis nicaragüense de 600.000 habitantes, de los que 250.000 viven en su capital. 

La diócesis cuenta solo con unos 40 sacerdotes, pero al obispo no le faltan colaboradores laicos: organizó una semana misionera con 1.500 misioneros laicos que fueron por las casas y las calles anunciando el amor de Dios.

El mismo obispo, para dar ejemplo, empezó el pasado miércoles 18 de octubre a subir a distintas líneas de autobús del transporte público y a predicar a los pasajeros. También subió a líneas de autocares. Le acompañaban un par de sacerdotes y de seminaristas con sotana.

«No palabras mías, sino la Palabra de Dios»

«Discúlpenme unas palabras, no mías, que se las lleva el viento, sino de la Palabra de Dios, porque Dios tiene poder para mejorar nuestra vida, en lo físico, en lo espiritual, en lo familiar… La Iglesia es como un hospital, que está llena de enfermos, y todos tenemos nuestras dolencias, y por eso les invito a orar a Dios», dijo en distintas ocasiones.

Dios es misericordia y ha venido a llamar a los pecadores”, repitió. Exhortó a «que dejemos la idolatría, que son todas las cosas que nos apartan del Señor».

Oración en directo en pleno autobús en marcha

El obispo no solo predicó, sino que puso a orar a los pasajeros con él, mientras el autobús continuaba su ruta. Eran oraciones espontáneas de agradecimiento, petición e intercesión al estilo carismático.

En algún caso, al orar por la salud de los pasajeros, el obispo anunciaba: «Siento en fe que una persona en este autobús se está curando ahora de una enfermedad física». Muchos pasajeros se emocionaban, lloraban o rezaban con los ojos cerrados.

Un pasajero llamado Armando Zamora se levantó de su asiento para dar gracias públicamente al obispo «porque esto es un alimento para nuestras vidas, que Dios le bendiga por evangelizarnos a todos”.

El obispo anima así a sus 1.500 misioneros callejeros, que de miércoles a sábado deben visitar unas 20.000 casas, cubriendo barrios enteros de la ciudad de Matagalpa. Este sábado 21 de octubre termina esta misión popular con una serie de festejos y la presencia de otros obispos nicaragüenses que acuden a la ciudad.

“Estamos viendo muchos prodigios, muchos milagros”, aseguró el obispo, agradeciendo además a todo el pueblo de Matagalpa y en particular a los no católicos, de quienes dijo “han escuchado con mucho cariño a los misioneros, la palabra de Dios, nos han recibido muy bien”.

El obispo Rolando, como muchos otros obispos de Centroamérica, también realiza cada año viajes en canoa y luego en mula o caballo para visitar las parroquias de zonas inaccesibles de su diócesis, como se ve en este vídeo de 1 hora en YouTube.

El obispo Rolando va de autobús en autobús, predica a los pasajeros y los pone a orar con él


Futura religiosa relató al Papa cómo María le ayudó a pasar del budismo al catolicismo

noviembre 22, 2019

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Entré en la iglesia y vi la estatua de una mujer. No sabía quién era, pero era muy hermosa. Me impresionó el modo como me miraba.

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Futura religiosa relató al Papa cómo María le ayudó a pasar del budismo al catolicismo

Redacción ACI Prensa

Este viernes 22 de noviembre, en su tercer día de visita en Tailandia, el Papa Francisco tuvo un encuentro con sacerdotes, catequistas y la vida consagrada, en el que escuchó el testimonio de Benedetta Donoran, una postulante de las javerianas que le relató cómo conocer a la Virgen María le impulsó a convertirse del budismo al catolicismo y descubrir su vocación religiosa.

Benedetta, que nació en 1975, compartió su testimonio en la parroquia San Pedro, en la capital Bangkok, y relató que se bautizó en el 2012 “y ahora soy una postulante en la Congregación de las Misioneras de María o las Javerianas”.

“Todos los miembros de mi familia son budistas y practican las enseñanzas de Buda, como las practicaba yo cuando era joven. El hacer el bien es lo que nos hace libres y lo que nos conduce al cielo”, empezó Benedetta.

“Aquellos que hacen el bien recibirán una recompensa. ¿Por qué tiene Jesús que sufrir las consecuencias de nuestros pecados? Cuando era niña tuve la oportunidad de ir al colegio de mi pueblo, de la Inmaculada Concepción de María. Entonces tenía 15 años. Las hermanas Hijas de la Caridad nos invitaron a las niñas a ir a la misa del domingo. Entré en la iglesia con algunas de mis amigas y vi la estatua de una mujer. No sabía quién era, pero era muy hermosa. Me impresionó el modo como me miraba. Luego vi la imagen de un hombre crucificado. Me asustó”, relató.

Sin embargo, “desde aquel día empecé a ir a Misa todos los domingos sin sentirme obligada a ello. Tenía una gran confianza en María. Así empecé a conocer a María y a Jesús mejor. No creía que Jesús fuera Dios y me preguntaba cómo puede un hombre borrar los pecados de otros hombres. Recitaba el rosario que las hermanas me habían enseñado a rezar y asistía a la Misa con otra gente católica”.

Indicó que siguió “estudiando y trabajando en la misma escuela. Cuando tenía 33 años decidí proseguir mi ideal, que era el dedicarme a trabajar por el bien de la sociedad como una maestra voluntaria trabajando en pequeños pueblos. Un día iba camino de Chiangmai cuando me encontré con el P. Raffaele Manenti, un misionero del PIME. Decidí ir con él a la Casa de Los Ángeles, una casa que acoge a niños discapacitados, y está bajo el cuidado de la iglesia de Nuestra Señora de la Merced en la provincia de Nonthaburi. Al cabo de algún tiempo, y por simple curiosidad, fui a visitar a un grupo de catecúmenos”.

Benedetta dijo que “quería saber qué hacían. Aprendí algo sobre Jesús y tuve oportunidad de escuchar el Evangelio. Sentí que su palabra estaba actuando dentro de mi corazón como un bisturí. Me sentí confusa por las exigencias de su palabra”.

“No quería echarme para atrás. Pero sentía que el seguir escuchando sus palabras era como jugar con fuego. El sentimiento de inquietud e incomodidad siguieron creciendo. Una noche, mientras estaba medio dormida, oí una voz que me dijo: ‘¡Vete a buscar trabajo en otra parte! ¡Aléjate de esta gente!’ Pero también oí otra voz que me dijo: ‘¡Te, te quiero!’ Esta última voz llenó mi corazón de serenidad y de paz”, afirmó.

Relató que “al cabo de un año pedí recibir el Bautismo. El sacerdote me lo negó y me dijo que tenía que esperar más tiempo. La verdad es que no estaba todavía preparada para recibir el sacramento del Bautismo. Sólo quería deshacerme del sentimiento de inquietud. No estaba pidiendo la misericordia de Dios. Poco a poco me fui dando cuenta de que el Bautismo no es fruto de nuestros méritos. Lo recibimos como un don de Dios”.

La mujer siguió “estudiando catecismo un año más. Solo entonces, de rodillas, pedí a Dios que tuviera misericordia de mí. Recibí la gracia de la conversión de corazón. Gracias al bautismo morí a mí misma y renací de nuevo en nuestro Señor Jesucristo. Me dejé vencer por el amor de Dios y por su paciencia que esperaban a que su hija retornara a Él”.

“No hubiera creído nunca si no es por la experiencia que tuve de ser amada por Dios. Dios es amor y se ha manifestado a nosotros en Jesucristo. Yo le he encontrado. Esta es la Buena Nueva en mi vida. La misma Buena Nueva que Pablo, el apóstol de los gentiles, nos dice: “Por la gracia que Dios me ha dado, para ser ministro de Jesucristo para los gentiles, en el ministerio del evangelio de Dios, para que la ofrenda de los gentiles sea acepta y santificada por el Espíritu Santo”.

Benedetta aseguró que “esta es la misma Buena Nueva a la que ahora quiero dedicar mi vida. Continuaré buscando la voluntad de Dios. Le doy gracias por el gran don de su Hijo y del Espíritu Santo que ha iluminado mi vida, y por los misioneros que ha enviado para ser testigos de su amor aquí en Tailandia. En verdad la Palabra de Dios no es una simple palabra escrita en un libro sino que es la Palabra llena de vida y portadora de vida”.

El testimonio de Benedetta fue recogido por el Papa Francisco en su discurso para elevar “un sentimiento de acción de gracias por la vida de tantos misioneros y misioneras” que fueron marcando la vida y dejando su huella en la futura religiosa.

“¿Cómo cultivar la fecundidad apostólica? Benedetta, tú nos hablaste de cómo el Señor te atrajo por medio de la belleza. Fue la belleza de una imagen de la Virgen que con su mirada particular entró en tu corazón y suscitó el deseo de conocerla más: ¿Quién es esta mujer? No fueron las palabras, ideas abstractas o fríos silogismos”, dijo el Papa.

Francisco destacó que en la ahora conversa al catolicismo “todo comenzó por una mirada bella que te cautivó. Cuánta sabiduría esconden tus palabras. Despertar a la belleza, al asombro, al estupor, capaz de abrir nuevos horizontes y sembrar cuestionamientos”.

En ese sentido, el Papa agradeció a los sacerdotes y religiosos de Tailandia por su “vida, testimonio y entrega generosa”, sobre todo en un país donde los católicos son solo el 0,59% de los 65 millones de habitantes.

“Les pido que, por favor, no cedan a la tentación de pensar que son pocos, piensen más bien que son pequeños instrumentos en las manos creadoras del Señor. Él irá escribiendo con sus vidas las mejores páginas de la historia de salvación en estas tierras”, les aseguró el Pontífice.

https://www.aciprensa.com/noticias/futura-religiosa-relato-al-papa-como-maria-le-ayudo-a-pasar-del-budismo-al-catolicismo-64148

 


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