El maná de cada día, 8.9.19

septiembre 7, 2019

Domingo XXIII del Tiempo Ordinario, Ciclo C

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Calcular primero



Antífona de entrada Sal 118, 137. 124

Señor, tú eres justo, tus mandamientos son rectos. Trata con misericordia a tu siervo.


Oración colecta

Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.


PRIMERA LECTURA: Sabiduría 9, 13-18

¿Qué hombre conoce el designio de Dios?
¿Quién comprende lo que Dios quiere?

Los pensamientos de los mortales son mezquinos, y nuestros razonamientos son falibles; porque el cuerpo mortal es lastre del alma, y la tienda terrestre abruma la mente que medita.

Apenas conocemos las cosas terrenas y con trabajo encontramos lo que está a mano: pues, ¿quién rastreará las cosas del cielo?
¿Quién conocerá tu designio, si tú no le das sabiduría, enviando tu santo espíritu desde el cielo?

Sólo así fueron rectos los caminos de los terrestres, los hombres aprendieron lo que te agrada, y la sabiduría los salvó.


SALMO 89, 3-4. 5-6. 12-13. 14 y 17

Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.

Tú reduces el hombre a polvo, diciendo: «Retornad, hijos de Adán.» Mil años en tu presencia son un ayer, que pasó; una vela nocturna.

Los siembras año por año, como hierba que se renueva: que florece y se renueva por la mañana, y por la tarde la siegan y se seca.

Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato. Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo? Ten compasión de tus siervos.

Por la mañana sácianos de tu misericordia, y toda nuestra vida será alegría y júbilo. Baje a nosotros la bondad del Señor y haga prósperas las obras de nuestras manos.


SEGUNDA LECTURA: Filemón 9b-10. 12-17

Querido hermano:

Yo, Pablo, anciano y prisionero por Cristo Jesús, te recomiendo a Onésimo, mi hijo, a quien he engendrado en la prisión; te lo envío como algo de mis entrañas.

Me hubiera gustado retenerlo junto a mí, para que me sirviera en tu lugar, en esta prisión que sufro por el Evangelio; pero no he querido retenerlo sin contar contigo; así me harás este favor, no a la fuerza, sino con libertad.

Quizá se apartó de ti para que lo recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino mucho mejor: como hermano querido.

Si yo lo quiero tanto, cuánto más lo has de querer tú, como hombre y como cristiano. Si me consideras compañero tuyo, recíbelo a él como a mí mismo.


Aclamación antes del Evangelio: Sal 118, 135

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, enséñame tus leyes.


EVANGELIO: Lucas 14, 25-33

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo:

– «Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.
Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío.

Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla?
No sea que, sí echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo:
“Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar.”

¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil?
Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz.

Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.»


Antífona de la comunión Sal 41, 2-3

Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío; tiene sed de Dios, del Dios vivo.

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SI UNO ME SIGUE…

P. Raniero Cantalamessa, ofmcap

El pasaje del Evangelio de este domingo es uno de esos que dan la tentación de ser dulcificados por parecer demasiado duro para los oídos: «Si alguno viene donde mí y no odia a su padre, a su madre…». Ante todo hay algo que aclarar: ciertamente el Evangelio es en ocasiones provocante, pero nunca contradictorio.

Poco después, en el mismo Evangelio de Lucas, Jesús recuerda con fuerza el deber de honrar al padre y a la madre (Cf. Lucas 18 20) y a propósito del marido y la mujer, dice que tienen que ser una sola carne y que el hombre no tiene derecho de separar lo que Dios ha unido.

Entonces, ¿cómo puede decirnos ahora que hay que odiar al padre y a la madre, a la mujer, a los hijos y a los hermanos?

Hay que tener en cuenta un hecho. En hebreo no hay comparativo de superioridad o de inferioridad (amar a alguien más o menos que a otra persona); simplifica y reduce todo a «amar» u «odiar».

La frase «si alguno viene donde mí y no odia a su padre y a su madre» debe entenderse, por tanto, en este sentido: «si alguno viene donde mí sin preferirme a su padre y a su madre».

Para darse cuenta de esto basta leer el mismo pasaje del Evangelio de Mateo donde dice: «El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí» (Mateo 10, 37).

Sería totalmente equivocado pensar que este amor por Cristo está en competencia con los diferentes amores humanos: por los padres, el cónyuge, los hijos, los hermanos. Cristo no es un «rival en el amor» de nadie y no tiene celos de nadie.

En la obra «El zapato de raso» de Paul Claudel, la protagonista, cristiana fervorosa pero al mismo tiempo locamente enamorada de Rodrigo, exclama interiormente, como si le costara creerse a sí misma: «Por tanto, ¿está permitido este amor por las criaturas? ¿Verdaderamente Dios no tiene celos?».

Y su ángel de la guarda le responde: «¿Cómo podría ser celoso de lo que ha hecho él mismo?» (acto III, escena 8).

El amor por Cristo no excluye los demás amores sino que los ordena. Es más, en él todo amor genuino encuentra su fundamento, su apoyo y la gracia necesaria para ser vivido hasta el final.

Este es el sentido de la «gracia de estado» que confiere el sacramento del matrimonio a los cónyuges cristianos. Asegura que, en su amor, serán apoyados y guiados por el amor que Cristo tuvo por su esposa, la Iglesia.

Jesús no hace ilusiones a nadie, pero tampoco desilusiona a nadie; pide todo porque quiere darlo todo; es más, lo ha dado todo. Uno podría preguntarse: ¿pero cómo puede este hombre, que vivió hace veinte siglos en un rincón perdido del planeta, pedirnos a todos este amor absoluto?

La respuesta, sin necesidad de remontarnos muy lejos, se encuentra en su vida terrena que conocemos por la historia: él fue el primero en darlo todo por el hombre: «Cristo nos amó y se entregó por nosotros» (Cf. Efesios 5, 2).

En este mismo pasaje del Evangelio, Jesús nos recuerda también cuál es el test y la prueba del verdadero amor por él: «cargar con la propia cruz». Cargar con la propia cruz no significa buscar sufrimientos.

Cristo tampoco se puso a buscar su cruz; en obediencia a la voluntad del Padre la cargó sobre sí cuando los hombres se la pusieron a espaldas, transformándola con su amor obediente de instrumento de suplicio en signo de redención y de gloria.

Jesús no vino a aumentar las cruces humanas, sino más bien a darles un sentido. Con razón, se ha dicho que «quien busca a Jesús sin la cruz, encontrará la cruz sin Jesús», es decir, de todos modos encontrará la cruz, pero sin la fuerza para cargar con ella.

Homilética.org
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MEDITACIÓN SOBRE LA MISA DE ESTE DOMINGO

por

Dios es exigente. “Dios es un Dios exigente”, dijo Juan Pablo II a la juventud venezolana en 1985. De allí que si queremos seguir a Dios debemos estar dispuestos a darlo todo por El y a preferirlo a El primero que a todo y primero que a todos. Así de claro. Lo dijo el Papa Juan Pablo II, pero también lo atestigua la Sagrada Escritura.

“Si alguno quiere seguirme y no me prefiere a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, más aún, a sí mismo, no puede ser mi discípulo” (Lc. 14, 25-33).

No podemos creer que estamos siguiendo a Cristo si preferimos otras cosas o personas más que a Él. Y esto significa ponerlo a Él por encima de cualquier otro afecto, por más genuino que sea, por más natural que sea. Así sea el de los padres, el de los hijos o el del cónyuge. No se trata de no amar a los nuestros, sino de saber que primero viene El y después todo lo demás, inclusive uno mismo. Bien lo sabe el Señor y bien lo sabemos nosotros -si nos revisamos bien- que el más consentido de todos nuestros amores es uno mismo.

Esta exigencia significa posponer todo, pues Dios va primero. Y en comparación de Dios, “todo” es “nada”. El “todo” también incluye todos los bienes. Y los “bienes” no son sólo los materiales: son todos. La inteligencia y el entendimiento (modos de pensar y de razonar); la voluntad (deseos, planes, proyectos, etc.) Inclusive la libertad que Él mismo nos dio, si no la usamos para poner a Dios en primer lugar, no la estamos usando bien.

Toda esta exigencia requiere un primer “sí” definitivo a Dios: rendirnos ante Él, darle un “cheque en blanco”. Y ese “sí” inicial tiene que irse repitiendo a lo largo de nuestra vida. Como el “sí” de María en la Anunciación, el cual repitió a lo largo de su vida, hasta en la Cruz.

Es lo que llamamos tener perseverancia. Y Dios nos hace saber que el camino no es fácil. Él no nos engaña. No nos promete la felicidad perfecta en esta vida. No nos dice que será un camino de pétalos de rosas. Por el contrario nos advierte que será un camino de cruz: “Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo”  (Lc 14, 27).

De allí las fluctuaciones que podrían llevarnos a la inconstancia: que lo que antes nos entusiasmaba, luego nos resulte indiferente, fastidioso y hasta insoportable.

Por eso nos advierte de antemano, para que al dar el primer “sí”, sepamos que no podemos estar volteando para atrás: “Todo el que pone la mano en el arado y mira para atrás, no sirve para el Reino de Dios”  (Lc. 9, 62).

Y nos pide que calculemos bien, pues no quiere que nos entusiasmemos en un momento inicial y luego queramos volver a una vida aparentemente más fácil según la medida del mundo, que, por cierto no es la medida de Dios.

Para demostrar esto nos ha puesto el ejemplo de un constructor que comienza una torre sin calcular su costo y ve que no puede terminarla. Y advierte el Señor que si cava los cimientos y luego no puede acabarla, todos se burlarán de ese constructor que no tiene constancia.

Nos habla también de un rey que va a combatir a otro y al no haber calculado bien el número de soldados con que cuenta, tiene que rendirse antes de haber siquiera comenzado el combate.

De allí que la virtud de la perseverancia sea tan necesaria en la vida espiritual, porque habrán obstáculos, vendrán dificultades, surgirán persecuciones, y ninguno de esos inconvenientes puede ser excusa para no continuar, ya que no se puede interrumpir el camino hacia Dios por las molestias que puedan presentarse.

Para que perseveremos hasta el final siempre estarán las gracias (las ayudas gratuitas de Dios). “No les han tocado pruebas superiores a las fuerzas humanas. Dios no les puede fallar y no permitirá que sean tentados por encima de sus fuerzas. Él les dará, al mismo tiempo que la tentación, los medios para resistir”  (1 Cor. 10, 13).

El Espíritu Santo nos infunde la virtud de la constancia y de la perseverancia, para mantener nuestro “sí” inicial. Las pruebas y las tentaciones no van a faltar, pero sirven justamente para crecer en santidad, utilizando las gracias que tenemos para ejercitarnos en esas virtudes. De allí que San Pablo nos entusiasme con esta afirmación: “Nos sentimos seguros hasta en las pruebas, sabiendo que de la prueba resulta la paciencia, de la paciencia el mérito, y el mérito es motivo de esperanza”  (Rom. 5, 3-4).

De eso se trata. De crecer en constancia, perseverancia, paciencia y esperanza. Esperanza de alcanzar la gloria, de llegar a la meta, levantándonos nuevamente si es que llegamos a desfallecer. Se trata de ser perseverantes hasta el final, no importa las circunstancias por las que tengamos que pasar. Es lo que se denomina “perseverancia final”, que nos lleva a mantenernos firmes hasta el momento de nuestra muerte, que es nuestro paso a la Vida Eterna.

Pero para llegar al final, al Cielo, Dios nos dice cuál es el cálculo que tenemos que hacer: saber que tenemos que renunciar a todo.

Esa es su exigencia cuando nos dice al concluir el Evangelio de hoy: “Cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo”. Dios es exigente: Él, que es “Todo”, quiere “todo”. Y lo quiere, porque sabe que eso que consideramos nosotros nuestro “todo” realmente no es “nada”.

Entre los bienes a que debemos renunciar están también los bienes materiales. Pero esa “renuncia” es más bien de desapego, de no tener esos bienes como ídolos que sustituyan a Dios. O, en el espíritu del Evangelio de hoy, de no tenerlos colocados por encima de Dios.

Aunque hay vocaciones especiales, como los Sacerdotes, Religiosos y Religiosas, cuyos votos requieren que no tengan bienes materiales propios y que su vida sea un ejemplo de austeridad y pobreza, no significa esa renuncia que nadie pueda tener bienes materiales propios. La renuncia que nos pide el Señor a todos consiste en que coloquemos esos bienes materiales en su sitio: no pueden ser sustitutos de Dios, ni tampoco pueden estar colocados por encima de Dios.

La Primera Lectura (Sb. 9, 13-19) nos ayuda a tener esta actitud de desprendimiento de los bienes materiales, de los seres queridos y de nosotros mismos, pues nos ubica a los seres humanos en nuestra realidad, en nuestro valor si nos comparamos con la grandeza de Dios y su poder: “¿Quién es el hombre que puede conocer los designios de Dios? ¿Quién es el que puede saber lo que Dios tiene dispuesto?”

Se nos recuerda que somos hechos de barro y que ese barro “entorpece nuestro entendimiento”. De allí que sólo podamos conocer los designios de Dios, si al darnos su Sabiduría, recibimos su Santo Espíritu de lo alto, para iluminar nuestro torpe entendimiento humano.

Sólo con esa Sabiduría podremos llegar a la salvación eterna. Y esa Sabiduría nos hace entender que Dios es primero que todo y que todos. Es la manera de llegar a la meta y de tener esa perseverancia final.

El Salmo 89 también canta las grandezas del Señor y nos ayuda a calcular el valor de nuestra vida en la tierra: “Tú haces volver al polvo a los hombres… Mil años son para ti como un día que ya pasó, como una breve noche… Nuestra vida es como un sueño, semejante a la hierba que florece en la mañana y por la tarde se marchita”.

El Salmo nos lleva, entonces, a pedir esa Sabiduría, al darnos cuenta de lo poco que es esta vida y lo poco que somos nosotros, así como lo mucho que es Dios: “Enséñanos a ver lo que es la vida y seremos sensatos… Que tus hijos puedan mirar tus obras y tu gloria”. Amén.

La Segunda Lectura (Flm. 1, 9-10; 12-17) completa una historia interesante, en la que vemos cómo, al comienzo de la Iglesia, la fe y la vida en Cristo iban haciendo que los esclavos fueran dejando de ser “objetos” o personas inferiores. Sucedía, entonces, que muchos cristianos iban concediendo libertad a sus esclavos.

La historia de Onésimo, nombre frecuente entre los esclavos, pues significa “útil”, es que éste se escapa de casa de su amo, Filemón de Colosas, y llega a Roma. Allí encuentra a Pablo, al que había conocido en casa de Filemón. Pablo está preso, pero con libertad condicionada, por lo que podía salir acompañado por un guardia. Onésimo se convierte y es bautizado. Pablo lo hace regresar donde su patrón con esta carta. San Pablo nos hace ver que tal era la libertad interior que daba la vida en Cristo, que ya no era de tanta trascendencia ser esclavo o libre (cf. 1 Cor. 7, 17-24)

http://edithnevenkaduboromero.blogspot.pe/2016/09/domingo-xxiii-del-tiempo-ordinario-4-de.html

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Mons. Rey: «Estamos presenciando la convergencia del laicismo con la aparición abrumadora del Islam»

septiembre 6, 2019

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Mons. Dominique Rey, obispo de Fréjus-Toulon (Francia) entrevistado por Il Timone

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Mons. Rey: «Estamos presenciando la convergencia del laicismo con la aparición abrumadora del Islam»

Mons. Dominique Rey, obispo de Fréjus-Toulon (Francia) ha concedido una entrevista a Il Timone en la que aborda la necesidad de evangelizar a una sociedad hedonista y que ya ha perdido sus raíces cristianas y advierte contra la convergencia entre laicismo e Islam

(Il Timone) Entrevista a Mons. Rey:

Su Excelencia, ¿hay una emergencia de evangelización en la Francia de las zonas prohibidas, del burkini, del velo a las niñas, de las cafeterías escolares y de las parroquias que guiñan el ojo en el Ramadán?

Hoy, en un contexto marcado por la secularización y una cultura hedonista, la evangelización es más urgente que nunca. Los obstáculos se encuentran en el contexto social: relativismo, consumismo, cierre de toda forma de trascendencia.

Pero también hay obstáculos obvios dentro de la Iglesia misma para la nueva evangelización. El cuidado pastoral se ve afectado por una forma de esclerosis: no queremos dar un paso atrás y tenemos miedo de cambiar las zonas de comodidad actuales, somos presa de la inmovilidad.

Entre el relativismo que niega la trascendencia y el nuevo avance del fundamentalismo religioso islámico, la Iglesia debe desarrollar una presencia más incisiva.

Roy, un conocido politólogo, entrevistado sobre su nuevo ensayo, dijo: «Todo es cuestión de secularización, pero también de desculturación, debido a la globalización […]. Lo que veo es la inculturación religiosa de los incrédulos: abismal y sin precedentes. En mi libro cito el caso de ese párroco en Aubagne que tuvo que interrumpir una ceremonia de matrimonio porque los invitados estaban distribuyendo latas de cerveza en la iglesia», ¿qué piensa?

En el pasado, incluso aquellos que decían que no eran cristianos vivían en un contexto cultural marcado por el cristianismo. La situación sin precedentes de hoy es el síntoma de un desgarro de las raíces antropológicas y éticas heredadas del cristianismo. Raíces que han abandonado nuestra cultura y nuestras sociedades.

Una vez que se eliminaron las raíces cristianas, que eran el denominador común, se van en contra del comunitarismo, lo que condujo a una fragmentación social que está llevando a una ruptura. Para encontrar una base común de valores y puntos de referencia, Europa debe restablecer la centralidad en sus raíces cristianas.

También fue el primer obispo francés en ir a Siria en una visita pastoral a cristianos perseguidos. ¿Por qué hay tanto miedo al hablar del martirio de los cristianos orientales en Europa?

Los cristianos de Oriente son nuestras raíces, nuestra memoria. En los países donde viven con la violencia del Islam, nos enseñan la virtud del heroísmo. En Oriente, los cristianos son portadores de la unidad nacional. Esto debería ser un modelo para nuestras comunidades europeas. Hoy, para ser cristiano en un mundo que ya no es cristiano, solo hay martirio.

A propósito del martirio: ¿qué señal envía el proceso de beatificación del padre Hamel a Occidente?

La violencia tiene una lógica interna: es reproductiva y nos lleva a un círculo infernal. El testimonio del Padre Hamel, quien fue asesinado por el yihadismo mientras celebraba la misa, nos enseña que podemos salir de la violencia con misericordia.

La violencia se está imponiendo en nuestras sociedades en nombre de la injusticia, la exclusión y la marginación. Debemos enfrentar la violencia que comienza incluso desde la familia sacudida y fracturada.

Hace solo unos días, el último caso notable de una serie muy larga y grave de ataques y vandalismo a las iglesias francesas: La puerta de Notre Dame de Tour en Toulouse manchada con la inscripción «Allah Akbar». ¿Qué está pasando?

Hay una evolución de los actos de profanación contra los monumentos, pero también contra la fe católica misma. En el pasado, incluso si uno no era cristiano, se respetaba la expresión de lo sagrado. Nos enfrentamos a una seria amenaza a la expresión de la libertad religiosa.

El secularismo no debe ser el rechazo de la religión, sino un principio de neutralidad que les da a todos la libertad de expresar la fe.

¿La feroz persecución de los católicos en Francia es más culpa del secularismo o del Islam?

Estamos presenciando la convergencia del laicismo, concebido como el secularismo, que relega a los fieles solo a la esfera privada y donde cada denominación religiosa es banal o estigmatizada, con la aparición abrumadora del Islam, que ataca a los infieles y a los que rechazan el Corán.

Por un lado, somos objeto de burla de los medios de comunicación que desacreditan la acción de la Iglesia, en particular con respecto al abuso sexual, y por el otro, está el fortalecimiento del fundamentalismo islámico. Dos realidades ya conjuntas.

Fuera de la metáfora, lo que sucedió en Notre Dame fue visto de alguna manera como el símbolo de la decadencia del cristianismo occidental. ¿Cómo es la situación en Francia?

El número de cristianos está disminuyendo abruptamente, hay una disminución en la práctica de los sacramentos y el consecuente envejecimiento de los practicantes, pero también el surgimiento de cierto tipo de iniciativas de un cristianismo que se ha convertido en una minoría.

Con el colapso de las referencias culturales y cristianas, surge la nueva generación de evangelizadores. Porque el hombre no puede prescindir de la cuestión de Dios dentro de sí mismo.

Si abandonamos el apostolado, se recuperarán el esoterismo, el sincretismo y el agnosticismo. Mirando el fuego de Notre Dame, no queremos que la fe, la historia y la belleza también se corroan.

Usted ha dedicado un ensayo al ambientalismo y al ecologismo tan populares en la Francia de Macron («Catolicismo, ecología y medio ambiente», Fe y cultura). ¿Qué imputa la actual crisis ecológica? ¿Por qué escribe «el mundo no es Dios»?

Al hecho de que nos enfrentamos con el desprecio del hombre mismo y su propia humanidad. Con la expresión «el mundo no es Dios» quiero decir que el hombre no es Dios. No es sí mismo su norma. Hoy la gran tentación es querer fabricar el humano, producir vida e incluso destruirla cuando ya no parece útil o cuando parece demasiado costosa (eutanasia, aborto …).

El ambientalismo es la prueba de que el mundo no es y nunca será perfecto, que la «fe en el progreso» ha fallado. ¿A partir de qué debe reiniciar el hombre?

Desde la Ilustración, la idea del progreso continuo ha habitado nuestra sociedad. Las grandes guerras que han ensangrentado el siglo XX, las crisis económicas y el ambientalismo nos hacen comprender que el progreso no es un hecho adquirido y que no se alcanza a pesar del hombre.

Solo el cristianismo puede ofrecer claves para comprender, analizar y poner en práctica la verdadera felicidad del mundo. A partir del apoyo familiar y la doctrina social.

Usted ha demostrado que está muy atento a la liturgia y su integridad. Con todos los problemas de la Iglesia Católica, ¿tiene sentido detenerse en esto?

La crisis actual en el mundo nos devuelve a los fundamentos de la vida y a la cuestión de su significado. La liturgia no es para mí un espacio o un tiempo que actúa como paréntesis en la vida del mundo, sino un gesto a través del cual lo divino se une con lo humano. Ofreciendo una interioridad, una presencia sagrada, un propósito.

La humanidad solo podrá recuperarse si encuentra su alma. Es lo que nos recuerda cada celebración eucarística, y es por eso que su integridad es tan importante.

http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=35722&fbclid=IwAR2-2MLEl3Btmi-XpcpMvwDpyur_nlve266DdBiZK4gIQ5o7Tz9IoucbcBQ

 


Religiosas administrarán parroquia en Chile por falta de sacerdotes

septiembre 6, 2019

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Administrador Apostólico de Chillán, P. Sergio Pérez de Arce, entrega las llaves de la Parroquia a la Hna. Marta García, Misionera de Santo Domingo. Crédito: Diócesis de Chillán.

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Religiosas administrarán parroquia en Chile por falta de sacerdotes

Redacción ACI Prensa

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El Administrador Apostólico de Chillán (Chile), P. Sergio Pérez de Arce, encargó a las religiosas Misioneras de Santo Domingo la administración de una parroquia debido a la falta de sacerdotes; sin embargo, contarán con el apoyo de dos presbíteros ancianos para la atención sacramental de los fieles.

El P. Pérez de Arce realizó el traspaso el 28 de agosto durante una Misa celebrada en la capilla San Alberto Magno perteneciente a la parroquia Santo Domingo, de la cual se harán cargo las religiosas.

El Administrador Apostólico tomó esta decisión luego de que la Orden de los Predicadores (Padres Dominicos) presentes en la parroquia desde su fundación en 1928, solicitaron dejar la conducción pastoral por falta de sacerdotes.

No obstante, los dominicos P. Enrique González y el P. Simón Castillo de unos 80 años de edad, vivirán en el convento que está junto a la iglesia y colaborarán en la atención sacramental de la parroquia y en las obras sociales del policlínico, comedor parroquial y el centro de Teología y Biblia. Ambos no pueden asumir la dirección de la parroquia por motivos de edad.

En adelante, la hermana Marta García Gómez será la responsable parroquial con todas las facultades propias de un párroco, salvo las que requieren carácter presbiteral, como la celebración de la Misa y la administración de algunos sacramentos. La hermana Patricia Martínez Contreras y la hermana Paulina también acompañarán la atención parroquial.

El abogado canonista, Alejandro Álvarez, explicó a ACI Prensa que “para ser nombrado párroco se requiere el orden del ministerio”, sin embargo, “ante la escasez de sacerdotes”, el obispo diocesano puede encomendar la “participación en el ejercicio de la cura pastoral de la parroquia a un diácono o a otra persona que no tiene el carácter sacerdotal”, describe el canon número 517.

El punto dos de este canon señala que “si, por escasez de sacerdotes, el Obispo diocesano considera que ha de encomendarse una participación en el ejercicio de la cura pastoral de la parroquia a un diácono o a otra persona que no tiene el carácter sacerdotal, o a una comunidad, designará a un sacerdote que, dotado de las potestades propias del párroco, dirija la actividad pastoral”.

Esta designación, hizo recordar al abogado la figura del “fiscal”, un laico formado por los sacerdotes en la época del 1600 para la evangelización de las comunidades más alejadas hasta donde no llegaban los sacerdotes, y que hoy se mantiene vigente en zonas como Chiloé (sur de Chile).

“Les deseamos a las hermanas Marta, Patricia y Paula, junto a la comunidad, que puedan vivir este tiempo con alegría y espíritu de servicio apoyadas en el Señor. Hay una necesidad, pero hay que ir buscando nuevas maneras de llevar adelante la tarea pastoral”, dijo el P. Pérez de Arce.

“La Iglesia va cambiando y tenemos que hacer frente a la nueva realidad. Agradecemos a los hermanos dominicos que gracias a Dios seguirán colaborando en la parroquia y agradecemos al padre Miguel Ángel Céspedes quien estuvo todo este tiempo como administrador parroquial”, agregó.

En tanto, la Hna. Marta precisó que “es un desafío grande”, “un compromiso que asumimos las tres hermanas que estamos sirviendo en la parroquia Santo Domingo”, con “espíritu de sencillez, humildad, de querer seguir sembrando la Palabra, compartiendo las alegrías, las penas, la vida. Es una especie de continuidad asumiendo que esto supone un nuevo reto que implica un poco más de responsabilidad”, dijo.

“Las funciones que vamos a llevar a cabo nosotras son las que realiza cualquier párroco, la conducción y animación de los fieles. También podremos hacer bautismos y la liturgia de la Palabra”, precisó la religiosa.

“Vamos a desempeñar este trabajo con harto cariño y pasión. Nos sentimos muy bendecidas en esta comunidad porque hay un compromiso muy fuerte de los laicos, tanto en las obras de solidaridad que se llevan a cabo en el policlínico y en el comedor, como también para múltiples tareas que se desarrollan en la capilla. Ojalá que ese compromiso siga vivo y sigamos caminando todos juntos en comunidad”, sostuvo.

https://www.aciprensa.com/noticias/religiosas-administraran-parroquia-en-chile-por-falta-de-sacerdotes-51459?fbclid=IwAR3elC9sl7tbCoeLy9xDIz1d4Da_vD8mbWmExwH6LuBVlUfox2C97pW-4GM


El seminario católico que va a abrir en un punto clave para la evangelización de Asia

julio 30, 2019

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Iglesia de Santo Domingo, en la Diócesis de Macao, en China

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El seminario católico que va a abrir en un punto clave para la evangelización de Asia

El Seminario Internacional de Macao estará terminado para septiembre en un lugar fundamental para la evangelización de Asia: China

Por José Luis Restán, Director Editorial COPE

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El Redemptoris Mater College for Asia estará confiado al Camino Neocatecumenal y abrirá sus puertas en septiembre con un primer grupo de estudiantes de diferentes naciones del mundo.

Asia es un continente muy complejo, cuna de grandes religiones y sensibilidades culturales muy marcadas. Por tanto, el anuncio del Evangelio en Asia requiere de sus propias características, como un conocimiento profundo de diferentes contextos e idiomas.

Este nuevo Colegio dependerá directamente de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, a diferencia de otros seminarios Redemptoris Mater que dependen de los obispos de las diócesis donde están enclavados. Su objetivo es preparar a futuros sacerdotes para la evangelización de Asia.

De acuerdo con su identidad específica, los estudios estarán orientados a descubrir la dimensión misionera inherente a los diversos temas teológicos, de modo que, también en el plano intelectual, los futuros sacerdotes estén listos para integrarse en la misión universal confiada por Cristo a los apóstoles.

Los sacerdotes formados en el centro podrán ser enviados a las diócesis que lo soliciten en diferentes territorios y países asiáticos, según sus necesidades pastorales.

En esa misión de evangelización, los presbíteros podrán ser acompañados por familias formadas en el Camino Neocatecumenal dispuestas a ser enviadas también.

En cuanto al lugar elegido, Macao, ha representado históricamente la “puerta” o el “puente” para la misión de la Iglesia en Oriente.

En 1576, recién erigida la diócesis, abarcaba, al menos sobre el papel, a China, Japón, el actual Vietnam y el archipiélago malayo, y se convirtió en un gran centro de formación misionera.

Ahora se retoma esta tradición de acuerdo con el obispo local, Stephen Lee Bun, que después de consultar a sus sacerdotes ha confirmado la disponibilidad de la diócesis.

https://www.cope.es/religion/historias/noticias/seminario-catolico-que-abierto-punto-clave-para-evangelizacion-asia-20190730_470211?fbclid=IwAR0HZm927ZcLqecveOIAhqggAbMb3e2sn_euvfjMwgUhBdGKPUKkkoy6nko


El maná de cada día, 29.7.19

julio 29, 2019

Lunes de la 17ª semana del Tiempo Ordinario

Fermentar la masa

Fermentar la masa



PRIMERA LECTURA: Éxodo 32, 15-24. 30-34

En aquellos días, Moisés se volvió y bajó del monte con las dos tablas de la alianza en la mano. Las tablas estaban escritas por ambos lados; eran hechura de Dios, y la escritura era escritura de Dios, grabada en las tablas.

Al oír Josué el griterío del pueblo, dijo a Moisés: «Se oyen gritos de guerra en el campamento.»

Contestó él: «No es grito de victoria, no es grito de derrota, que son cantos lo que oigo.»

Al acercarse al campamento y ver el becerro y las danzas, Moisés, enfurecido, tiró las tablas y las rompió al pie del monte. Después agarró el becerro que habían hecho, lo quemó y lo trituró hasta hacerlo polvo, que echó en agua, haciéndoselo beber a los israelitas.

Moisés dijo a Aarón: «¿Qué te ha hecho este pueblo, para que nos acarreases tan enorme pecado?»

Contestó Aarón: «No se irrite mi señor. Sabes que este pueblo es perverso. Me dijeron: “Haznos un Dios que vaya delante de nosotros, pues a ese Moisés que nos sacó de Egipto no sabemos qué le ha pasado.” Yo les dije: “Quien tenga oro que se desprenda de él y me lo dé”; yo lo eché al fuego, y salió este becerro.»

Al día siguiente, Moisés dijo al pueblo: «Habéis cometido un pecado gravísimo; pero ahora subiré al Señor a expiar vuestro pecado.»

Volvió, pues, Moisés al Señor y le dijo: «Este pueblo ha cometido un pecado gravísimo, haciéndose dioses de oro. Pero ahora, o perdonas su pecado o me borras del libro de tu registro.»

El Señor respondió: «Al que haya pecado contra mí lo borraré del libro. Ahora ve y guía a tu pueblo al sitio que te dije; mi ángel irá delante de ti; y cuando llegue el día de la cuenta, les pediré cuentas de su pecado.»


SALMO 105,19-20.21-22.23

Dad gracias al Señor porque es bueno.

En Horeb se hicieron un becerro, adoraron un ídolo de fundición; cambiaron su gloria por la imagen de un toro que come hierba.

Se olvidaron de Dios, su salvador, que había hecho prodigios en Egipto, maravillas en el país de Cam, portentos junto al mar Rojo.

Dios hablaba ya de aniquilarlos; pero Moisés, su elegido, se puso en la brecha frente a él, para apartar su cólera del exterminio.


Aclamación antes del Evangelio: Jn 8, 12b

Yo soy la luz del mundo -dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida.


EVANGELIO: Mateo 13, 31-35

En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente: «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.»

Les dijo otra parábola: «El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente.»

Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.»
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TRES MEDIDAS DE HARINA

De niño, cuando vivía con sus padres en Nazaret, el Señor disfrutaría mucho viendo a su madre preparar el pan. A veces, incluso, metería las manos en aquel montón de harina, intentando ayudar a su madre en la costosa tarea de preparar la masa. El secreto estaba en aquella minúscula y diminuta levadura que se escondía en el interior y que hacía que, al día siguiente, la mezcla fuera mayor.

Así era también ese Reino de Dios que el Señor intentaba explicar a las gentes, con la misma fuerza misteriosa y oculta de esa levadura que la mujer esconde en tres medidas de harina.

Tú y yo, a veces, nos sentimos más minúsculos y diminutos que esa levadura, incapaces de tener la misma fuerza que ella. Nos sobrepasan situaciones, problemas, preocupaciones, ambientes de pecado, ideologías torcidas y contrarias a Dios, y crece en nosotros, como enorme montón de harina, el desánimo, la desesperanza, el agobio, el miedo al qué dirán, la apatía.

A veces esas tres medidas de harina están en tu ambiente de trabajo, en tu familia, allí donde te topas con situaciones de obstinada incredulidad y de pertinaz alejamiento de Dios. Sin embargo, con ser grande, la fuerza de la levadura siempre será insignificante para explicar cómo es ese poder que esconde en sí el Reino de Dios.

No quieras fermentar por ti mismo toda esa masa de harina que te rodea. No quieras ser tú de esa falsa levadura que pretende cambiar las cosas y las personas sólo por el encanto personal de sus cualidades, habilidades, simpatía, inteligencia, argumentos.

¿Cómo pretendes tú despertar en otros el interrogante de Dios si andas por dentro como ese montón de harina que espera todavía a ser fermentado por la gracia y el poder de Dios?

No pretendas dar lo que no tienes y deja que la oración, el trato con Dios, la gracia de los sacramentos, vaya fermentando en ti para hacerte sabroso pan que sacie a tu alrededor tanta hambre de Dios.

Lañas diarias www.mater-dei.es


Camino Neocatecumenal inicia este domingo la Gran Misión 2019

mayo 5, 2019

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Camino Neocatecumenal inicia este domingo la Gran Misión 2019. Imagen referencial – Camino Neocatecumenal

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Camino Neocatecumenal inicia este domingo la Gran Misión 2019

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Este domingo 5 de mayo unas diez mil plazas en 135 países serán escenario del inicio de la “Gran Misión” que el Camino Neocatecumenal realizará por séptimo año consecutivo.

Esta iniciativa recoge las palabras pronunciadas por el Papa Francisco hace unos días después del Domingo de Resurrección, cuando recordó que cada cristiano está llamado a encontrarse con Jesucristo resucitado “y a convertirnos en sus anunciadores y testigos”.

“Por eso, acogiendo una vez más las palabras del Santo Padre, las comunidades neocatecumenales ofrecerán diversas catequesis para ayudar a las personas a tener un encuentro con Jesucristo a través de la escucha de la Buena Noticia: el Kerigma”, indicó el Camino.

La Gran Misión consta de cinco encuentros para responder preguntas como “¿quién es Dios para ti?”, “¿has experimentado en tu vida que Dios existe?”, “¿para qué vives?”, “¿qué es la Iglesia?” o “¿quieres ser ayudado y vivir en una comunidad cristiana?”.

Este domingo se dará respuesta a “¿quién es Dios?”, “¿por qué crees en Dios”, o ¿de qué modo has experimentado en tu vida que Dios existe?”.

El segundo domingo girará en torno a la pregunta “¿quién eres tú y para qué vives?”.

“Durante el tercer encuentro se anunciará el Kerigma, la respuesta de Dios a la situación existencial de pecado y de muerte y centro de la evangelización y de esta ‘Gran Misión’ en las plazas”, indicó.

El penúltimo domingo será el llamado a la conversión “con la posibilidad del Sacramento de la Reconciliación”. “El quinto encuentro tratará de forma más concreta sobre la Iglesia y la comunidad cristiana”, se informó.

El Camino Neocatecumenal explicó que “la ‘Gran Misión’ en las plazas nació como respuesta a la invitación del Papa Francisco de una ‘Iglesia en salida’ que salga ‘a las periferias’, clave a lo largo de todo su Pontificado”.

https://www.aciprensa.com/noticias/camino-neocatecumenal-inicia-este-domingo-la-gran-mision-2019-57989


El nuevo cura de Ars de la Marsella agnóstica multiplica los fieles en un barrio islámico

marzo 4, 2019

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Michel Marie Zanotti. el nuevo cura de Ars de la Marsella agnóstica multiplica los fieles en un barrio islámico (Fuente de inspiración para que todos vivamos una Cuaresma distinta)

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El nuevo cura de Ars de la Marsella agnóstica multiplica los fieles en un barrio islámico

Ha revolucionado la Iglesia francesa: asumió una parroquia del centro de Marsella que iba a ser cerrada y ahora no para de bautizar a adultos.

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“Traer tantas almas para Dios como sea posible”. El padre Michel Marie Zanotti Sorkine se ha tomado esta frase muy a pecho y se ha convertido en su principal objetivo como sacerdote.

Así lo está haciendo tras haber transformado una iglesia que iba a ser clausurada y demolida en la parroquia con más vida de Marsella. Su mérito es aún mayor cuando el templo está situado en un barrio con una enorme presencia de musulmanes en una ciudad donde menos del 1% de la población es católica practicante.

Había sido músico de éxito

La clave para este sacerdote que previamente había sido músico de éxito en multitud de cabarets de París y Montecarlo es la “presencia”, hacer presente a Dios en el mundo de hoy. Las puertas de su iglesia están todo el día de par en par y viste de sotana porque “todos, cristianos o no, tienen derecho a ver un sacerdote fuera de la iglesia”.

De 50 feligreses en Misa a 700

Su balance es abrumador. Cuando llegó en 2004 a la parroquia de San Vicente de Paúl del centro de Marsella la iglesia permanecía cerrada durante la semana y la única misa dominical se celebraba en la cripta a la que apenas acudían 50 personas.

Como él mismo cuenta lo primero que hizo fue abrir el templo todos los días y celebrar en el altar mayor. Ahora la iglesia permanece abierta casi todo el día y hacen falta sillas adicionales para albergar a los fieles. Más de 700 todos los domingos, más incluso en las grandes fiestas. Casi 200 adultos se han bautizado desde que llegó, 34 en esta última Pascua.

Se ha convertido en un fenómeno de masas no sólo en Marsella sino en toda Francia, con reportajes de medios de todo el país atraídos por la cantidad de conversiones.

El nuevo cura de Ars en la Marsella agnóstica

Una de las iniciativas principales del padre Zanotti Sorkine para revitalizar la fe de la parroquia y conseguir tal afluencia de gente de toda edad y condición social es la confesión. Antes de la apertura del templo a las 8 de la mañana ya hay gente esperando en la puerta para poder acudir a este sacramento o para pedir consejo a este sacerdote francés.

Tal y como cuentan sus feligreses, el padre Michel Marie está buena parte del día en el confesionario, muchas veces hasta pasadas las once de la noche. Y si no está ahí siempre se le encuentra vagando por sus pasillos o en la sacristía sabiendo la necesidad de que los sacerdotes estén siempre visibles y cercanos para salir en auxilio de todo aquel que lo necesite.

La iglesia siempre abierta

Otra de sus señas de identidad más características es la de tener el templo permanentemente abierto. Esto le ha generado críticas de sacerdotes de su diócesis pero él afirma que la misión de la parroquia es “permitir y facilitar el encuentro del hombre con Dios” y el cura no puede ser un impedimento para esto.

El templo debe favorecer el nexo con Dios

En una entrevista en televisión afirmaba convencido que “si hoy en día la iglesia no está abierta es que de cierta manera no tenemos nada que proponer, que todo lo que ofrecemos se acabó.

Mientras que en este caso la iglesia está abierta todo el día, hay gente que viene, prácticamente nunca hemos tenido robos, hay gente que ora y le garantizo que esta iglesia se transforma en un instrumento extraordinario que favorece el encuentro entre el alma y Dios”.

Era la última oportunidad para salvar la parroquia

El obispo le mandó a esta parroquia como última oportunidad para salvarla y le hizo caso de manera literal cuando le dijo que abriera las puertas.

“Hay cinco puertas siempre abiertas y así todo el mundo puede ver la belleza de la casa de Dios”. 90.000 coches y miles de viandantes y turistas se encuentran con la iglesia abierta y con los sacerdotes a la vista. Este es su método: la presencia de Dios y su gente en el mundo secularizado.

La importancia de la liturgia y de la limpieza

Y aquí llega otro punto clave para este sacerdote. Nada más llegar y con la ayuda de un grupo de laicos renovó la parroquia, la limpió y la dejó resplandeciente. Para él este es otro motivo de por qué la gente opta por volver a la iglesia. “Cómo quiere que se crea que Cristo vive en un lugar si todo no está impecable, es imposible”.

Por ello, los manteles del altar y del Sagrario tienen un blanco inmaculado. “Es el detalle el que hace la diferencia. Con el trabajo bien hecho nos damos cuenta del amor que manifestamos a los seres y a las cosas”.

De manera tajante asegura que “creo que cuando se penetra en una iglesia donde todo no está impecable es imposible creer en la Presencia gloriosa de Jesús”.

La liturgia se torna en el punto central de su ministerio y mucha gente ha sido atraída a esta iglesia por la riqueza de la Eucaristía. “Esta es la belleza que conduce a Dios”, afirma.

Las misas están siempre repletas y en ellas hay procesiones solemnes, incienso, cánticos cuidados… Todo hecho al detalle. “Le doy un trato especial a la celebración de la Misa para mostrar el significado del sacrificio eucarístico y la realidad de la Presencia”.

“La vida espiritual no se concibe sin la adoración del Santísimo Sacramento y sin un ardiente amor a María” por lo que introdujo la adoración y el rezo diario del Rosario dirigido por estudiantes y jóvenes.

Sus sermones son también de lo más esperado e incluso sus feligreses los cuelgan en internet. En ellos llama siempre a la conversión, por la salvación del hombre. En su opinión, la falta de este mensaje en la Iglesia de hoy “es quizás una de las principales causas de la indiferencia religiosa que vivimos en el mundo contemporáneo”.

Ante todo claridad en el mensaje evangélico. Por eso advierte de la frase tan manida de que “todos vamos a ir al cielo”. Esta es para él “otra canción que puede engañarnos” debido a que hay que luchar, empezando por el sacerdote, para llegar al Paraíso.

El cura de la sotana

Si hay algo que distingue a este alto sacerdote en un barrio de mayoría musulmana es su sotana, que siempre lleva puesta, y el rosario entre las manos. Para él es primordial que el cura pueda ser distinguido entre la gente.

“Todos los hombres, empezando por uno que cruza el umbral de la iglesia, tiene el derecho de reunirse con un sacerdote. El servicio que ofrecemos es tan esencial para la salvación que nuestra visión debe hacerse tangible y eficaz para permitir esta reunión”.

De este modo, para el padre Michel el sacerdote lo es 24 horas al día. “El servicio debe ser permanente. ¿Qué pensaría usted de un marido que en su camino a su oficina por la mañana se quitara su alianza?”.

En este aspecto es muy insistente: “en cuanto a aquellos que dicen que el habito crea una distancia es que no conocen el corazón de los pobres para los cuales lo que se ve dice más de lo que se dice”.

Por último recuerda un detalle importante. Los regímenes comunistas lo primero que hacían era eliminar el habito eclesiástico sabiendo de la importancia de la comunicación de la fe. “Esto merece la atención de la Iglesia de Francia”, afirma.

Sin embargo, su misión no la desarrolla únicamente en el interior del templo sino que es un personaje conocido en todo el barrio, también por los musulmanes. Desayuna en los cafés del barrio, allí habla y se reúne con los fieles y con gente no practicante. Él lo llama, su pequeña capilla.

Así ha conseguido ya que muchos vecinos sean ahora asiduos de la parroquia y han convertido a esta iglesia de San Vicente de Paúl en una parroquia totalmente resucitada.

Una vida peculiar: cantante de cabarets

La vida del padre Michel Marie ha estado siempre en movimiento. Nació en 1959 y tiene orígenes rusos, italianos y corsos. A los 13 años perdió a su madre y le causó una “ruptura devastadora”, lo que le hizo unirse aún más a la Virgen María.

Al tener un gran talento musical, apagó la pérdida de su madre con la música. En 1977 tras ser invitado a tocar en el café París de Montecarlo, se trasladó a la capital donde comenzó su carrera de compositor y cantante en cabarets.

Sin embargo, la llamada de Dios era más fuerte y en 1988 entró en la orden dominica por su devoción a Santo Domingo. Con ellos estuvo cuatro años cuando ante la fascinación por San Maximiliano Kolbe se fue a la orden franciscana, donde también permaneció cuatro años.

Fue en 1999 cuando fue ordenado sacerdote para la diócesis de Marsella con casi cuarenta años. Además, de su música, dedicada ahora a Dios, también es escritor de éxito, ha publicado ya seis libros, y poeta.

https://www.jovenescatolicos.es/2017/05/29/el-nuevo-cura-de-ars-de-la-marsella-agnostica-multiplica-los-fieles-en-un-barrio-islamico/?fbclid=IwAR2aL1kd9FfrgrkkvO_d_FKjovWQyMs8tYuej_Jr2UN26NuQcYGq7oRj8dI

 


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