El clericalismo, ese flagelo

agosto 18, 2019

.

En los últimos tiempos, el papa Francisco está hablando con mucha frecuencia del clericalismo y diciendo sobre él duras palabras…

.

El clericalismo, ese flagelo

“El clericalismo, llevado a su extremo está en el origen de muchos abusos de todo tipo, incluidos los sexuales, que han azotado a la iglesia de manera inmisericorde y de los que tardaremos mucho tiempo en recuperarnos”

“Este clericalismo de algunos sacerdotes ha llevado a que tengamos hoy en España algunos obispos bastante imprudentes porque piensan que la mitra les concede un poder y una sabiduría especiales. Y me temo que un torpe con mitra es un torpe más peligroso aún que sin ella”

.

En los últimos tiempos, el papa Francisco está hablando con mucha frecuencia del clericalismo y diciendo sobre él duras palabras que han de hacernos reflexionar.

No lo dice por capricho o esnobismo como algunos insinúan,  sino porque, en realidad, es uno de los grandes males que azota a nuestra Iglesia y que está causando muchos y grandes males en ella. Se habla ya de que muy pronto los católicos españoles serán solo el cuatro por ciento de manera evidente.

Este dato es algo que no me preocupa en demasía. Hace tiempo que vengo pensando y diciendo que, tal vez, sea necesario comenzar de nuevo, como en el Lago de Galilea, con poca gente, comunidades muy reducidas, pero en actitud de búsqueda y deseos de cultivar una honda experiencia de Dios, con buenas dosis de formación humana y bíblica.

Las grandes masas y asambleas creyentes de cumplimiento de misa dominical de precepto se están mostrando, cada vez más, como ineficaces a la hora de vivir y transmitir la fe.

Da la impresión, y cada día lo noto con más fuerza, que estamos ofreciendo sacramentos sin Cristo, o sea sin experiencia real de lo que un sacramento significa: bodas para la galería, matrimonios que duran cuatro días, bautizos sin compromiso, confirmaciones para poder ser padrinos en el futuro, si llega la ocasión, unciones, cada día menos para no impresionar al enfermo, pero sin decisión personal de vivir y amar la fe y hacer del Evangelio un programa de vida. Confesiones escasas y, además, desacreditadas. La gente ahora se “confiesa directamente con Dios”

Pero… ¿Qué es el clericalismo?

Es una especie de “virus”, alimentado desde el seminario menor. He sido formador en un seminario diocesano durante doce años, donde a los chicos se les educa para ser autoridad en la Iglesia, no tanto para ser servidores en la Iglesia.

Y esto se nota a la legua en muchos párrocos que han hecho de su parroquia un cortijo donde ellos hacen y deshacen a su antojo, muchas veces sin Consejos Parroquiales en activo que les orienten y donde los laicos solo son monaguillos en el sentido más despectivo de la palabra.

Sacerdotes que imponen más que proponen, que sacan el genio de la frustración en no pocas ocasiones y lanzan broncas descomunales que echan a la gente de la Iglesia y alejan a los jóvenes para siempre. Esto es así como lo digo porque yo mismo lo he visto en no pocas ocasiones.

No hace mucho tiempo me encontré con un sacerdote muy mayor, en una parroquia –su parroquia- lejos de la mía. Donde acudí para una boda, que lo primero que hizo fue darme todas las instrucciones de lo que se podía y lo que no se podía en la misa, como si yo fuera un sacerdote que no sé de qué va la cosa o un seminarista que está aprendiendo todavía.

Lo curioso es que luego me enteré de que es un hombre muy culto con varios doctorados y eso me hizo pensar que el buen pastor no es el que sabe mucho sino el que se acerca mucho. Así he entendido lo del “olor a oveja” del papa Francisco.

El Papa dice no al clericalismo

El sacerdocio no es un poder y, cuando lo es, entramos en una dinámica de fuerzas y de luchas que nos aleja del Evangelio. “No será así entre vosotros”.

Otra característica del sacerdocio ministerial ha de ser la gratuidad. Habrá que conjugar cómo lograr el sostenimiento de las iglesias y sus actividades con la necesaria gratuidad de los servicios sacramentales, pero en ningún caso poniendo precio a los sacramentos.

No hay testimonio más pobre que el que da un sacerdote rico o con ganas de serlo. El sacerdote ha de ser más para dar que para recibir. Y he notado que allí donde un sacerdote da mucho, recibe mucho. Y donde se nota un cierto interés por el dinero –y se nota enseguida-  cada vez se recibe menos.

Otro gran mal del clericalismo es creer que todo lo sabe. Tiene todas las respuestas a todo y no necesita aprender nada de nadie.

El clericalismo, llevado a su extremo está en el origen de muchos abusos de todo tipo, incluidos los sexuales, que han azotado a la iglesia de manera inmisericorde y de los que tardaremos mucho tiempo en recuperarnos.

No al clericalismo José Luis Cortés

Este clericalismo de algunos sacerdotes ha llevado a que tengamos hoy en España algunos obispos bastante imprudentes porque piensan que la mitra les concede un poder y una sabiduría especiales. Y me temo que un torpe con mitra es un torpe más peligroso aún que sin ella.

Los ejemplos podrían ser innumerables pero no merece la pena entrar en ese lodazal porque lo que yo quería era hablar del clericalismo al que el papa ha calificado, nada más y nada menos, que de “flagelo”. Ahí queda eso. No me extraña que la iglesia preconciliar esté que trina.

https://www.religiondigital.org/teselas/clericalismo-flagelo_7_2149954989.html


Ángelus: Lo que pedimos en el “Padre Nuestro” ya se ha cumplido

julio 28, 2019

.

Actúen de forma rápida y decisiva para evitar que se repitan tales tragedias. El Papa Francisco expresó su “dolor” después del naufragio en el que murieron 62 inmigrantes en Libia el 25 de julio de 2019.

.

Ángelus: Lo que pedimos en el “Padre Nuestro” ya se ha cumplido

.

ZENIT – 28 julio 2018).- En este domingo XVII del tiempo ordinario el Papa Francisco reza el Ángelus desde la ventana del despacho del Palacio Apostólico, ante los peregrinos y visitantes reunidos en la plaza de San Pedro.

¡He aquí la novedad de la oración cristiana! subrayó. Es un diálogo entre personas que se aman, un diálogo basado en la confianza, apoyado por la escucha y abierto al compromiso solidario. Es un diálogo del Hijo al Padre, un diálogo entre hijos y Padre, esta es la oración cristiana.

Palabras del Papa Francisco antes de la oración del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En la página del Evangelio de hoy (cf. Lc 11, 1-13), san Lucas cuenta las circunstancias en las que Jesús enseña el “Padre Nuestro” a sus discípulos.

Ellos ya saben rezar, recitando las fórmulas de la tradición judía, pero también desean ellos poder vivir la misma “calidad” de la oración de Jesús porque ellos pueden ver que la oración es una dimensión esencial en la vida de su Maestro, de hecho cada acción importante de Él se caracteriza por pausas prolongadas de oración.

Además, siguen siendo fascinados porque ven que Jesús no reza como otros maestros de la época, sino que su oración es un vínculo íntimo con el Padre, hasta el punto de que desean participar en estos momentos de unión con Dios, para saborear plenamente su dulzura.

Así que, un día, esperan a que Jesús termine su oración, en un lugar apartado, y luego le piden: “Señor, enséñanos a orar” (v. 1). Respondiendo a la pregunta explícita de los discípulos, Jesús no da una definición abstracta de la oración, ni enseña una técnica efectiva para orar y “obtener” algo.

En cambio, invita a sus seguidores a experimentar la oración, colocándolos directamente en comunicación con el Padre, despertando en ellos la nostalgia de una relación  personal con Él, con Dios, con el Padre. ¡He aquí la novedad de la oración cristiana!

Es un diálogo entre personas que se aman, un diálogo basado en la confianza, apoyado por la escucha y abierto al compromiso solidario. Es un diálogo del Hijo al Padre, un diálogo entre hijos y Padre, esta es la oración cristiana.

Por eso les entrega la oración del “Padre Nuestro”, que es quizás uno de los dones más preciosos que nos ha dejado el divino Maestro en su misión terrenal.

Después de habernos revelado su misterio de Hijo y hermano, con esta oración Jesús nos hace penetrar en la paternidad de Dios; quiero subrayar esto: cuando Jesús nos enseña que el Padrenuestro nos hace entrar en la paternidad de Dios y nos muestra el modo para entrar en el diálogo orante y directo con Él a través del camino de la confianza filial. Es un diálogo entre el papá y su hijo, de hijo con el papá.

Lo que pedimos en el “Padre Nuestro” ya se ha cumplido y nos ha sido dado en el Hijo unigénito: la santificación del Nombre, la venida del Reino, el don del pan, el perdón y la liberación del mal.

Cuando pedimos, abrimos nuestras manos para recibir. Recibimos los dones que el Padre nos ha hecho ver en el Hijo. La oración que el Señor nos ha enseñado es la síntesis de cada oración y nosotros la dirigimos al Padre siempre en comunión con nuestros hermanos.

A veces sucede que en la oración hay distracciones pero muchas veces sentimos como las ganas de detenernos en la primera palabra: “Padre” y sentir esa paternidad en el corazón.

A continuación, Jesús cuenta la parábola del amigo inoportuno y nos invita a insistir en la oración y me viene a la mente aquello que hacen los niños, entre los tres, tres años y medio, empiezan a preguntar cosas, cosas que no entienden.

En mi tierra se llama “la edad del por qué”, creo que aquí también se dice así y los niños comienzan a mirar a sus padres, al papá y le dicen: “Papá, ¿por qué?, ¿por qué?” Piden explicaciones.

Seamos cuidadosos: cuando el papá empieza a explicar ese “por qué”, ellos vienen con otra pregunta sin escuchar la explicación completa. ¿Qué es lo que pasa? Sucede que los niños se sienten inseguros acerca de tantas cosas que empiezan a entender por la mitad. Sólo quieren atraer sobre él, la mirada del papá y por eso preguntan: “¿Por qué, por qué, por qué?”

Nosotros, en la oración del Padrenuestro, si nos detenemos en la primera palabra, Padre, haremos lo mismo que hacíamos cuando éramos pequeños, atraeremos la mirada del padre sobre nosotros y diremos: “Padre, Padre”, también podemos decirle: “¿Por qué?. Y Él nos mirará.

Pidamos a María, la mujer orante, que nos ayude a orar al Padre en unión con Jesús para vivir el Evangelio, guiados por el Espíritu Santo.

Naufragio en Libia: Dolor y llamada del Papa Francisco

Actúen de forma rápida y decisiva para evitar que se repitan tales tragedias

(ZENIT – 28 julio 2019).- El Papa Francisco expresó su “dolor” después del naufragio en el que murieron 62 inmigrantes en Libia el 25 de julio de 2019.

Durante el Ángelus que presidió en la Plaza de San Pedro, tres días después, el 28 de julio, el Papa invitó a la multitud a orar con él “por las víctimas y sus familias” y “preguntar desde el fondo de sus corazones: Padre ¿por que?”.

“He sabido con dolor la noticia del dramático hundimiento en los últimos días en las aguas del Mediterráneo, donde decenas de migrantes, incluidas mujeres y niños, han perdido la vida”, dijo después de la oración mariana.

Y el Papa agregó: “Renuevo un llamamiento urgente para que la comunidad internacional actúe con rapidez y decisión para evitar que vuelvan a ocurrir tales tragedias y para garantizar la seguridad y la dignidad de todos”.

Naufragio en Libia: Dolor y llamada del Papa Francisco

Ángelus: Lo que pedimos en el “Padre Nuestro” ya se ha cumplido


El maná de cada día, 25.6.19

junio 25, 2019

Martes de la 12ª semana del Tiempo Ordinario

.

No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos

No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos



PRIMERA LECTURA: Génesis 13, 2.5-18

Abrán era muy rico en ganado, plata y oro. También Lot, que acompañaba a Abrán, poseía ovejas, vacas y tiendas; de modo que ya no podían vivir juntos en el país, porque sus posesiones eran inmensas y ya no cabían juntos.

Por ello surgieron disputas entre los pastores de Abrán y los de Lot. En aquel tiempo cananeos y fereceos ocupaban el país.

Abrán dijo a Lot: «No haya disputas entre nosotros dos, ni entre nuestros pastores, pues somos hermanos. Tienes delante todo el país, sepárate de mí; si vas a la izquierda, yo iré a la derecha; si vas a la derecha, yo iré a la izquierda.»

Lot echó una mirada y vio que toda la vega del Jordán, hasta la entrada de Zear, era de regadío (esto era antes de que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra); parecía un jardín del Señor, o como Egipto. Lot se escogió la vega del Jordán y marchó hacia levante; y así se separaron los dos hermanos.

Abrán habitó en Canaán; Lot en las ciudades de la vega, plantando las tiendas hasta Sodoma. Los habitantes de Sodoma eran malvados y pecaban gravemente contra el Señor.

El Señor habló a Abrán, después que Lot se había separado de él: «Desde tu puesto, dirige la mirada hacia el norte, mediodía, levante y poniente. Toda la tierra que abarques te la daré a ti y a tus descendientes para siempre. Haré a tus descendientes como el polvo; el que pueda contar el polvo podrá contar a tus descendientes. Anda, pasea el país a lo largo y a lo ancho, pues te lo voy a dar.»

Abrán alzó la tienda y fue a establecerse junto a la encina de Mambré, en Hebrón, donde construyó un altar en honor del Señor.


SALMO 14, 2-3a.3bc-4ab.5

Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

El que procede honradamente y practica la justicia, el que tiene intenciones leales y no calumnia con su lengua.

El que no hace mal a su prójimo ni difama al vecino, el que considera despreciable al impío y honra a los que temen al Señor.

El que no presta dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. El que así obra nunca fallará.

Aclamación antes del Evangelio: Jn 8, 12b

Yo soy la luz del mundo -dice el Señor-; el que me sigue tendrá la luz de la vida.


EVANGELIO: Mateo 7, 6.12-14

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos; las pisotearán y luego se volverán para destrozaros.

Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la Ley y los profetas.

Entrad por la puerta estrecha. Ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos. ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos.»


.

NO ECHÉIS LAS PERLAS A LOS CERDOS

No solemos guardar las cosas de valor en cualquier sitio. Tampoco solemos mostrarlas a cualquiera, no sea que, no apreciándolas, lleven también a despreciar a su dueño. Con cuánto mimo y cuidado custodiamos esas cosas que para nosotros son tan preciadas, aunque para otros no signifiquen nada.

Con cuánta dedicación y esmero nos preocupamos de nuestros intereses personales, planes, ilusiones o proyectos, por todo aquello que de nosotros mismos se pone en juego.

Así debería pasar también con las cosas de Dios. Y, tratándose de Él, deberíamos cuidarnos de no actuar como esos puercos a los que alude el Evangelio que, incapaces de apreciar el valor y la belleza de las perlas divinas, terminan por destruirlas, o las cambian por esas otras baratijas que el mundo sí valora. Trata a los demás, a Dios, como quieres que ellos, Él, te traten.

Menospreciamos fácilmente las cosas de Dios cuando las sometemos a nuestros juicios y criterios, cuando las utilizamos para nuestros propios intereses. Nos apropiamos de las cosas de Dios, para medir nosotros su valor y poder así mercantilizar nuestra vida espiritual y, quizá, la de los demás.

Has de cultivar un esmerado respeto en todo aquello que se refiera a Dios. Respeto a través de la palabra o del trato, aunque no lo entiendas o te parezca absurdo, evitando siempre la crítica, la murmuración o la negatividad en tus juicios.

Piensa que las perlas y los dones de Dios se nos dan ordinariamente a través de la apariencia pobre y sin brillo de los defectos ajenos, de tus propias limitaciones, de lo que nadie aprecia y valora, en aquello que no llama la atención de nadie.

Así han de ser también las perlas que adornen tu vida cristiana: sin brillo a los ojos humanos, pero llena de esa riqueza espiritual que tanto refleja la belleza de Dios.

Lañas diarias www.mater-dei.es


Maná y Vivencias Cuaresmales (5), 10.3.19

marzo 9, 2019

Domingo I de Cuaresma, Ciclo C

.

sinai

Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás

.
Antífona de entrada: Salmo 90, 15-16

Me invocará y yo lo escucharé; lo libraré y lo glorificaré; prolongaré los días de su vida.


Oración colecta

Al celebrar un año más la santa Cuaresma, concédenos, Dios todopoderoso, avanzar en la inteligencia del misterio de Cristo y vivirlo en su plenitud. Por nuestro Señor Jesucristo.


PRIMERA LECTURA: Deuteronomio 26, 4-10

Dijo Moisés al pueblo:

«El sacerdote tomará de tu mano la cesta con las primicias y la pondrá ante el altar del Señor, tu Dios.

Entonces tú dirás ante el Señor, tu Dios: “Mi padre fue un arameo errante, que bajó a Egipto, y se estableció allí, con unas pocas personas.

Pero luego creció, hasta convertirse en una raza grande, potente y numerosa.

Los egipcios nos maltrataron y nos oprimieron, y nos impusieron una dura esclavitud.
Entonces clamamos al Señor, Dios de nuestros padres, y el Señor escuchó nuestra voz, miró nuestra opresión, nuestro trabajo y nuestra angustia.

El Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, en medio de gran terror, con signos y portentos.

Nos introdujo en este lugar, y nos dio esta tierra, una tierra que mana leche y miel.

Por eso, ahora traigo aquí las primicias de los frutos del suelo que tú, Señor, me has dado.”

Lo pondrás ante el Señor, tu Dios, y te postrarás en presencia del Señor, tu Dios.»


SALMO 90, 1-2. 10-11. 12-13. 14-15

Acompáñame, Señor, en la tribulación..

Tú que habitas al amparo del Altísimo, que vives a la sombra del Omnipotente, di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío, Dios mío, confío en ti.»

No se te acercará la desgracia, ni la plaga llegará hasta tu tienda, porque a sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos.

Te llevarán en sus palmas, para que tu pie no tropiece en la piedra; caminarás sobre áspides y víboras, pisotearás leones y dragones.

«Se puso junto a mí: lo libraré; lo protegeré porque conoce mi nombre, me invocará y lo escucharé. Con él estaré en la tribulación, lo defenderé, lo glorificaré.»


SEGUNDA LECTURA: Romanos 10, 8-13

Hermanos:
La Escritura dice: «La palabra está cerca de ti: la tienes en los labios y en el corazón.»
Se refiere a la palabra de la fe que os anunciamos.

Porque, si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás.

Por la fe del corazón llegamos a la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación.

Dice la Escritura: «Nadie que cree en él quedará defraudado.»
Porque no hay distinción entre judío y griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan.

Pues «todo el que invoca el nombre del Señor se salvará.»


Aclamación antes del Evangelio: Mateo 4, 4

No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.


EVANGELIO: Lucas 4, 1-13

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y, durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo. Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre.

Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan.»

Jesús le contestó: «Está escrito: “No sólo de pan vive el hombre”.»

Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo y le dijo: «Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me lo han dado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mi, todo será tuyo.»

Jesús le contestó: «Está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”.»

Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: “Encargará a los ángeles que cuiden de ti”, y también: “Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras”.»

Jesús le contestó: «Está mandado: “No tentarás al Señor, tu Dios”.»

Completadas las tentaciones, el demonio se marchó hasta otra ocasión.


Antífona de comunión: Mateo 4,4

No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que viene de Dios.


.

VIVENCIAS CUARESMALES

San Agustín, padre de la Iglesia.

..

5. PRIMER DOMINGO DE CUARESMA
.
.
Observación general:

Los mensajes bíblicos de los Domingos cuaresmales correspondientes a los tres ciclos giran en torno a estos temas y realidades:

1era. y 2da. Lectura:
Historia de la salvación

Evangelios:
Catequesis prebautismal.

.
La oración colecta de la misa de hoy resume lo que pedimos y lo que deseamos alcanzar durante la Cuaresma:

“Al celebrar un año más la Santa Cuaresma
concédenos, Señor Todopoderoso,
avanzar en la inteligencia del misterio de Cristo
y vivirlo en su plenitud”.

Las tres tentaciones que Cristo venció son ”resumen“ de todas las tentaciones que puede sufrir o padecer el hombre en el mundo. Con el ejemplo y la gracia de Cristo, nosotros podemos también vencer toda tentación hasta con facilidad, si ponemos los medios pertinentes.

Reducimos las tentaciones a tres clases:

1. Comodidad y avaricia, hasta utilizar a Dios para transformar las piedras en pan (egocentrismo, egolatría). Sucumbir a las apetencias corporales.
Domina o vence la caridad frente al egoísmo: Jesús vive para los demás y no utiliza los dones de Dios en su propio provecho sino en función de los demás. Por eso, ahora no hace el milagro que le sugiere el diablo. Lo hará a favor de la multitud hambrienta, pensando en los demás; pues la voluntad del Padre es que alimente a la multitud.

2. Honor sobre los demás (soberbia, endiosamiento). Ceder a las apetencias espirituales hasta provocar una intervención milagrosa de Dios enviando ángeles que auxilien a Jesús, y así lograr fama y veneración de la gente.
Domina o vence la esperanza sobre la acomodación a las ofertas fáciles e inmediatas de una felicidad ficticia… Ir por el recto camino.

3. Honor sobre Dios (dominio, poder… adoración): “Todo esto te lo daré, si te postras”. Endiosamiento (claudicar ante el mal).
Domina o vence la fe frente a la egolatría o adoración de otros dioses. Jesús defiende la fe en su Padre y no se deja llevar por falsos dioses.
.
La oración después de la comunión nos recuerda que la eucaristía fortalece la vida teologal: la fe, la esperanza y la caridad. La tentación pone a prueba nuestra unión con Dios sustentada en esas tres virtudes.
Reza así:

Después de recibir el pan del cielo
que alimenta la fe,
consolida la esperanza
y fortalece en el amor,

te rogamos, Dios nuestro,
que nos hagas sentir hambre de Cristo,
pan vivo y verdadero,
y nos enseñes a vivir constantemente
de toda palabra que sale de tu boca. Por Jesucristo.
.
.
.
.
De los comentarios de san Agustín, obispo, sobre los salmos

En Cristo fuimos tentados, en él vencimos al diablo

Dios mío, escucha mi clamor, atiende a mi súplica. ¿Quién es el que habla? Parece que sea uno solo. Pero veamos si es uno solo: Te invoco desde los confines de la tierra con el corazón abatido. Por lo tanto, si invoca desde los confines de la tierra, no es uno solo; y, sin embargo, es uno solo, porque Cristo es uno solo, y todos nosotros somos sus miembros.

¿Y quién es ese único hombre que clama desde los confines de la tierra? Los que invocan desde los confines de la tierra son los llamados a aquella herencia, a propósito de la cual se dijo al mismo Hijo: Pídemelo; te daré en herencia las naciones, en posesión, los confines de la tierra. De manera que quien clama desde los confines de la tierra es el cuerpo de Cristo, la heredad de Cristo, la única Iglesia de Cristo, esta unidad que formamos todos nosotros.

Y ¿qué es lo que pide? Lo que he dicho antes: Dios mío, escucha mi clamor, atiende a mi súplica; te invoco desde los confines de la tierra. O sea: “Esto que pido, lo pido desde los confines de la tierra”, es decir, desde todas partes.

Pero, ¿por qué ha invocado así? Porque tenía el corazón abatido. Con ello da a entender que el Señor se halla presente en todos los pueblos y en los hombres del orbe entero no con gran gloria, sino con graves tentaciones.

Pues nuestra vida en medio de esta peregrinación no puede estar sin tentaciones, ya que nuestro progreso se realiza precisamente a través de la tentación, y nadie se conoce a sí mismo si no es tentado, ni puede ser coronado si no ha vencido, ni vencer si no ha combatido, ni combatir si carece de enemigo y de tentaciones.

Éste que invoca desde los confines de la tierra está angustiado, pero no se encuentra abandonado. Porque a nosotros mismos, esto es, a su cuerpo, quiso prefigurarnos también en aquel cuerpo suyo en el que ya murió, resucitó y ascendió al cielo, a fin de que sus miembros no desesperen de llegar adonde su cabeza los precedió.

De forma que nos incluyó en sí mismo cuando quiso verse tentado por Satanás. Nos acaban de leer que Jesucristo, nuestro Señor, se dejó tentar por el diablo. ¡Nada menos que Cristo tentado por el diablo! Pero en Cristo estabas siendo tentado tú, porque Cristo tenía de ti la carne, y de él procedía para ti la salvación; de ti procedía la muerte para él, y de él para ti la vida; de ti para él los ultrajes, y de él para ti los honores; en definitiva, de ti para él la tentación, y de él para ti la victoria cierta y definitiva.

Si hemos sido tentados en él, también en él vencemos al diablo. ¿Te fijas en que Cristo fue tentado, y no te fijas en que venció? Reconócete a ti mismo tentado en él, y reconócete también vencedor en él. Podía haber evitado al diablo; pero, si no hubiese sido tentado, no te habría aleccionado para la victoria cuando tú fueras tentado (Salmo 60, 2-3: CCL, 39, 766).

.

“Di a esta piedra que se convierta en pan” (Lc 4,3)

Las piedras son minerales cuyo valor está a merced del criterio arbitrario de los hombres. Una piedra que a nosotros nos resulta preciosa, o que dicen que es útil para la construcción, quizá no tiene tanto valor fuera de ese pequeño mundo en donde es tan apreciada, porque ha de medirse con objetos de una valía mucho más elevada y noble que la que aporta el simple valor material.

Cuántas veces nos resulta agobiante y pesado nuestro día a día porque nos empeñamos en vivirlo cargando a las espaldas con un fardo repleto de piedras y piedras que, en nuestro pequeño mundo, tienen un valor casi absoluto. Las piedras de tantas obligaciones y compromisos que asumimos sólo por quedar bien ante los demás, la losa pesada de esos deberes laborales que cumplimos sin responsabilidad ni dedicación, o nuestro cristianismo cumplidor y mediocre que convertimos en un duro y desabrido pedernal.

La tentación está en querer convertir todas esas rocas en ese poco de pan tierno y sabroso que el mundo valora y con el que sacia, sólo momentáneamente, las hambres más profundas del alma.

Querer un cristianismo de mínimos, correcto y cumplidor, capaz de saciar al hombre sin el esfuerzo y fracaso de la cruz, es vivir en la constante tentación de la mediocridad acomodaticia que pone una vela a Dios y otra al diablo.

No pretendas vivir tu vida cristiana alimentada sólo con el pan de tus criterios, ambiciones y egoísmos, porque nunca verás plenamente saciada tu hambre de felicidad. Tampoco llenes tu alma de piedras inútiles y pesadas que te hacen caer bajo el peso de tantos activismos estériles y de agobios inútiles o de conveniencia.

Has de aprender a llevar en tu vida esa misma carga ligera que llevó Cristo hasta la Cruz: el pecado de tu vida y de la vida de todos los hombres sobrellevado por el amor infinito hacia el Padre. En el saco vacío de nuestra oración han de caber sólo tantas y tantas inquietudes, agobios y preocupaciones que pesan sobre la vida de nuestros hermanos, los hombres.

Suscríbete a las Lañas diarias en http://www.mater-dei.es

 

 


El maná de cada día, 4.3.19

marzo 4, 2019

Lunes de la 8ª semana del Tiempo Ordinario

.

joven rico 2240 rr

Vende lo que tienes, dáselo a los pobres, y luego ven y sígueme

 

PRIMERA LECTURA: Eclesiástico 17, 24-29

A los que se arrepienten Dios les permite volver, y consuela a los que han perdido la esperanza, y los hace partícipes de la suerte de los justos.

Retorna al Señor y abandona el pecado, reza ante su rostro y elimina los obstáculos.

Vuélvete al Altísimo y apártate de la injusticia y detesta con toda el alma la abominación.

Reconoce los justos juicios de Dios, permanece en la suerte que te ha asignado y en la oración al Dios altísimo.

En el abismo ¿quién alabará al Altísimo como lo hacen los vivos y quienes le dan gracias?

Para el muerto, como quien no existe, desaparece la alabanza, solo el que está vivo y sano alaba al Señor.

¡Qué grande es la misericordia del Señor y su perdón para los que retornan a él!


SALMO 31, 1b-2. 5. 6. 7

Alegraos, justos, y gozad con el Señor.

Dichoso el que está absuelto de su culpa, a quien le han sepultado su pecado; dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito y en cuyo espíritu no hay engaño.

Había pecado, lo reconocí, no te encubrí mi delito; propuse: «Confesaré al Señor mi culpa», y tú perdonaste mi culpa y mi pecado.

Por eso, que todo fiel te suplique en el momento de la desgracia: la crecida de las aguas caudalosas no lo alcanzará.

Tú eres mi refugio, me libras del peligro, me rodeas de cantos de liberación.


ALELUYA: 2 Co 8, 9

Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre para enriqueceros con su pobreza.


EVANGELIO: Marcos 10, 17-27

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló ante él y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?».

Jesús le contestó: «Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre».

Él replicó: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud».

Jesús se quedó mirándolo, lo amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dáselo a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego ven y sígueme».

A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó triste porque era muy rico.

Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: «¿Qué difícil les será entrar en el reino de Dios a los que tienen riquezas!».

Los discípulos quedaron sorprendidos de estas palabras. Pero Jesús añadió: «Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios».

Ellos se espantaron y comentaban: «Entonces, ¿quién puede salvarse?».

Jesús se les quedó mirando y les dijo: «Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo».


¿Miramos a otro lado cuando hablamos de venta de armas?

diciembre 26, 2018

.

¿Miramos a otro lado cuando hablamos de venta de armas?

.

¿Miramos a otro lado cuando hablamos de venta de armas?

¿Por que la justificamos diciendo que este sector crea puestos de trabajo?

Por César Nebot

.

¿Consideramos aceptable no acabar con un grupo terrorista simplemente porque su constante amenaza genera demanda de servicios de seguridad y, por lo tanto, desde el punto de vista económico, puestos de trabajo? ¿Qué pensaríamos si además quien vendiera armas argumentara que es armamento de precisión? Indignados clamaríamos por los derechos humanos y nos repugnarían los pretexto peregrinos.

Pero claro, si las muertes que provocan no son cercanas y pueden no ser televisadas entonces nos quedan lejos. Si el comprador es Arabia Saudí y los muertos son yemeníes, ya es harina de otro costal. Caemos rápidamente en el conformismo y miramos a otro lado.

“Es un contrato de bombas asépticas que apenas matan; es bueno para luchar contra el desempleo”, nos repetimos como Gollum de “El Señor de los Anillos”, para adormilar conciencias, batallando en su ambivalencia. Con tal de aceptar lo que sea, nos aferramos a lo que nos tranquilice y permita pervivir exentos de responsabilidad. 

Siempre me saltan todas las alarmas cuando pretenden venderme como bueno algo aludiendo a que pretenden luchar contra el desempleo. Es el comodín estrella que suele esconder otra realidad. Una vez usado nadie cuestiona, nadie protesta.

Curiosamente, quienes defienden a capa y espada la movilidad y readaptación laboral a nuevos sectores, cuando se trata del sector de la venta de armas, suelen olvidar la reconversión en este caso. Esa incoherencia compromete la supuesta honestidad en su lucha contra el desempleo. 

Como el bienestar proviene de lo que disponemos y la conciencia de lo que conocemos, tenemos tendencia a ignorar ciertas realidades y a adquirir argumentos anestésicos para adormilarnos. 

Preferimos vendarnos los ojos y seguir con nuestra película, observando conflictos y muerte por televisión mientras olvidamos que parte de nuestro bienestar depende de vender armamento.

La inquietante intro de la película “El Señor de la Guerra” muestra el recorrido de una bala desde su fabricación hasta que atraviesa la cabeza de un niño en el tercer mundo. Las rentas de ese negocio recorren el camino contrario engrosando nuestro bienestar civilizado, azotea desde la que indignarnos exentos de culpabilidad y responsabilidad. Nos exculpamos desde una torre de superioridad moral exenta de redención.

Lo primero que deberíamos hacer es aceptar la realidad desnuda. De igual manera que para poder resucitar se precisa aceptar la cruz, aceptar nuestra realidad social es el primer paso para permitir su transformación.

La cruda realidad es que unos pocos obtienen suculentas comisiones de este negocio y fomentan argumentos clorofórmicos (pues admitir abiertamente que el objeto último y principal es su acumulación de riqueza) que socialmente aceptamos.

Como perros en torno a una mesa de la que caen las migajas, el resto nos beneficiamos vía impuestos, empleo o consumo del suculento y cruento negocio. No disparar nos exime de culpa pero no de responsabilidad. En consecuencia, es necesario que demos respuesta no de compasión o caridad, sino de justicia. 

Un amigo misionero, procurando civilizadamente sembrar paz en el deprimido norte de Uganda, se quedó desarmado de argumentos cuando su ayudante indígena extrajo una bala Made in Spain del cadáver de un niño de cinco años.

Aunque en nuestro mundo nos creamos en una perfecta burbuja moral, desde fuera nada genera mayor descrédito que nuestra hipocresía.

Individualmente, como pequeños Davides, es difícil que podamos hacer nada contra los Goliath pero, tal vez, si el político necesita esconder las vergüenzas, podemos negarnos a aceptar adormilar nuestras conciencias ante la obstinada declaración de nuestros políticos que pretenden desviar la atención. 

¿Miramos a otro lado cuando hablamos de venta de armas?


La troika de la tiranía latinoamericana, por Antonio de la Cruz

noviembre 29, 2018

.

Los regímenes de Nicaragua, Venezuela y Cuba fueron calificadas recientemente como “la troika de la tiranía” por el asesor presidencial para la Seguridad Nacional de Estados Unidos John Bolton

.

La troika de la tiranía latinoamericana, por Antonio de la Cruz

Los regímenes de Nicaragua, Venezuela y Cuba fueron calificadas recientemente como “la troika de la tiranía”, por el asesor presidencial para la Seguridad Nacional de Estados Unidos John Bolton

Por Antonio De La Cruz

Las tiranías de Nicaragua y Venezuela comparten la característica de aferrarse al poder a cualquier precio, adaptando el andamiaje jurídico aunque tengan que violar la Constitución (en Nicaragua, la reelección presidencial y en Venezuela, el Tribunal Supremo de Justicia se atribuye funciones de la Asamblea Nacional), y vulnerando los derechos humanos de los ciudadanos que protestan ante los regímenes autoritarios de Daniel Ortega y Nicolás Maduro.

En Nicaragua van 535 muertos y 4.343 heridos, según la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos, desde que comenzaron las protestas el pasado mes de abril. Y en Venezuela, durante las manifestaciones ocurridas desde el 1° de abril hasta el 31 de julio de 2017, la cifra ascendió a 133 personas fallecidas, 4.000 heridos y 5.051 personas arrestadas arbitrariamente, según el informe de 2017 del Foro Penal Venezuela.

Ambos regímenes, en Nicaragua y Venezuela, han enfrentado una crisis de gobernabilidad producto de las demandas de grupos sociales integrados por una gran amalgama de ciudadanos –desde adolescentes hasta ancianos– que salieron a las calles casi a diario a protestar pacíficamente para restaurar la democracia.

Tanto Ortega como Maduro han perdido el apoyo popular. Ortega conserva apenas 20% del electorado, según la última encuesta de Cid Gallup, mientras que Maduro tiene más o menos el mismo nivel de apoyo popular de acuerdo con Datanálisis, por lo que han tenido que recurrir a los grupos paramilitares que portan armas de guerra como fuerzas de choque para reprimir a los manifestantes, auxiliados por la Policía Nacional en Nicaragua y la Guardia Nacional Bolivariana en Venezuela.

Una experiencia transferida de la experiencia cubana de los Comités de Defensa de la Revolución para controlar la población.

Asimismo, la actuación de los grupos paramilitares permiten a Ortega y a Maduro restringir la acción de condena de la comunidad internacional a sus regímenes por masacrar a la población, porque estaría en presencia de un conflicto interno entre grupos de civiles, de allí la importancia del trabajo de la OEA sobre los crímenes de lesa humanidad en Venezuela.

La decisión de Ortega y Maduro de apropiarse de una revolución muerta, de sus consignas, de su retórica antiimperialista no gana nuevos adeptos. Solo mantienen en Nicaragua a “los viejos combatientes, colaboradores históricos, líderes de los sindicatos en escombros, remanentes de las organizaciones populares”, y en Venezuela a la facción pro cubana.

Ambos, Ortega y Maduro, recurren al nepotismo como política de Estado. Rosario Murillo y Celia Flores, esposas de Ortega y Maduro, integran el clan Ortega-Murillo y Maduro-Flores. Les gusta la buena vida. Además, la vicepresidente y primera dama de Nicaragua y Nicolás Maduro son seguidores del gurú Sai Baba, un líder espiritual indio fallecido en 2011, entre más sombras que luces.

En este sincretismo, Cuba juega un rol conductor. Cuba necesita todavía del apoyo venezolano para que pague la factura porque la economía cubana ha dejado de crecer, ha resurgido la escasez y las nuevas oportunidades de empleo y ganancias en divisas no aparecen.

La opción de apertura de Barack Obama, Estados Unidos, no es posible con Donald Trump que frenó el deshielo, por lo que Cuba está buscando en Pedro Sánchez, España, llenar el vacío que va produciendo el país bolivariano, incrementando la inversión española en la isla, tercer socio comercial después de China y Venezuela.

Mientras tanto, el sistema cubano se agarra de Venezuela, suministrando la inteligencia y el apoyo de seguridad al régimen de Maduro.

En el caso de Nicaragua, el recule de Ortega ante las gigantescas manifestaciones de repudio originadas por la reforma del seguro social, que consistía en reducir las pensiones en un 5% y aumentar el pago de la seguridad social tanto de empresarios como de trabajadores, mostró la diferencia que tenía el régimen cubano en cuanto al enfrentamiento de las grandes protestas ocurridas en Venezuela un año antes.

Fue hasta que el régimen nicaragüense sintió la pérdida del apoyo de los sectores empresariales y clero de la Iglesia Católica, los pequeños y medianos productores, la sociedad civil, los estudiantes, la juventud, las gente en los barrios, los campesinos, que la dirigencia cubano-nicaragüense-venezolana decidieron emplear la práctica usada en Venezuela: la represión violenta, la criminalización de las protestas y el terror.

El atrincheramiento en el poder de los clanes Ortega-Murillo y Maduro-Flores con Cuba proporcionado por las guías de la represión política representan la “troika de la tiranía” latinoamericana del siglo XXI. Son “un poder en tiempo pasado que sigue matando desde el pasado, incompatible con el presente, pero más incompatible aún con el futuro”.


A %d blogueros les gusta esto: