«Ser prior de Yuso es un reto y también supone un estímulo para mí»

agosto 31, 2011

P. Pedro Merino

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Fray Pedro Merino Camprovín

Prior del Monasterio de Yuso

San Millán de la Cogolla

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Publicado en larioja.com

El agustino recoleto Pedro Merino Camprovín nació en Villar de Torre en 1938 y llega a Yuso tras regir la residencia universitaria de los recoletos en Salamanca.

– ¿Qué supone para un nacido en El Valle hacerse cargo de una casa como ésta?

– Para mí supone reencontrarme con las raíces. Llevo fuera aproximadamente cincuenta años. Me fui a Salamanca a estudiar teología en el 58 y he venido muchas veces en vacaciones ya que tengo hermanas en San Millán, en Berceo y en Villar de Torre. Y me acerco por gusto al monasterio para pasear con los frailes. Pero ahora tengo una misión concreta de trabajo, es otra responsabilidad.

– Conjugar lo religioso con lo turístico y lo simbólico, ¿es complejo?

– La vida es compleja y por tanto si aquí, en Yuso, hay vida, hay complejidad. Lo importante es empezar por lo primero y en una comunidad, para un prior, lo primero son sus hermanos. El prójimo más próximo son los religiosos con los cuales hemos de compartir la vida. Hay que repartir responsabilidades, hay que mantener un nivel de vida consagrada y desde ahí dar lo mejor de nuestra vida como respuesta a este mundo, que en parte es turístico, en parte cultural, en parte es institucional, pero siempre desde la comunidad. Y ellos están los primeros en la mirada del prior.

– ¿La vida religiosa de un convento como Yuso es diferente a la de una residencia universitaria?

– Esto supone un reto y un estímulo. Uno va activando respuestas y pone en marcha un mecanismo de compromiso de acuerdo a la situación. Yo vengo de un ambiente donde los jóvenes te ponen joven, donde te exigen imaginación permanente. Y ahora vengo a un contexto totalmente distinto donde los religiosos tienen otro tipo de necesidades humanas, eso es lo importante, ver siempre personas. Ellos esperan algo de ti y tú les tienes que dar respuestas a esas necesidades. Visto desde una realidad trascendente y espiritual, me parece que es muy fácil integrar las necesidades de los hermanos y dar lo mejor de mí.

– Este será su primer San Agustín como prior de Yuso.

– En esta fiesta la figura principal es San Agustín, el resto somos ‘invitados’, y sentirme invitado me complace y agrada. En esta ocasión de manera especial, porque significa una acogida paterna, una llamada al afecto, a la paz que nos da el sentirnos acogidos por alguien de esa talla y que conlleva una realidad que es el convivir y juntarnos con los religiosos que están de vacaciones o con nuestros familiares y amigos. Resulta para mí un día muy grato.


Las JAR en la JMJ de Madrid 2011: “somos protagonistas llamados por Jesús a escribir la nueva página en la historia de nuestras comunidades”

agosto 30, 2011

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Las Juventudes Agustino-Recoletas de todo el mundo han estado representadas en las últimas Jornadas Mundiales de la Juventud de Madrid por más de 500 participantes que han convivido durante una semana. Tras esta experiencia, envían un mensaje común a todos los miembros de la familia agustino-recoleta.

Foto de familia de los participantes

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UN AMOR, UNA FE, UNA ESPERANZA: JESUCRISTO.
MENSAJE DE LA JMJAR 2011

Los Jóvenes Agustinos Recoletos reunidos en Madrid, España, con motivo de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud queremos expresar nuestros deseos e ideales para hacerlos llegar a toda la Familia Agustino-Recoleta y a los jóvenes del mundo.

Hemos viajado desde Argentina, Brasil, China, Colombia, República DominicanaEspañaEstados Unidos, FilipinasGuatemalaHaitíMéxicoPanamá y Venezuela; y tras haber compartido nuestras realidades, historias, culturas, después de haber tenido momentos de formación, celebraciones, eucaristías, juegos, trabajos en grupos, después de haber participado en los actos centrales con Su Santidad el Papa Benedicto XVI; y como fruto de estas experiencias de vida compartida, brota este mensaje de nuestros corazones.

Eucaristía en la parroquia Nuestra Señora de la Consolación, Madrid

Creemos que:

Para que la vivencia de nuestro carisma JAR sea auténtica y plena, los jóvenes debemos realizar una opción firme y enraizada en el estilo de vida de San Agustín, teniendo como base los tres pilares fundamentales, a saber: interioridadcomunidad y apostolado.

Para que nuestra espiritualidad agustino-recoleta sea genuina, edificante y comprometida, debe ser transversal a todas las esferas de nuestra vida cotidiana, fiel ejemplo de la coherencia entre fe y vida y rechazando la negociación con la mediocridad.

Para alcanzar nuestros objetivos como comunidades agustino-recoletas es imprescindible el apoyo y el acompañamiento estable, eficaz e irreemplazable de nuestros asesores religiosos. Como así también la formación de líderes capaces de perpetuar nuestro estilo de vida.

Vista de los jóvenes durante eucaristía en la parroquia Nuestra Señora de la Consolación

Al mismo tiempo somos conscientes de:

La riqueza de venir trabajando un mismo Itinerario JAR como proyecto interprovincial, lo cual nos une como hermanos que hablamos igual lenguaje en la seguridad de dar los mismos pasos desde las diferentes latitudes, culturas e idiomas.

Que a pesar de la propaganda política que devalúa el mensaje y la tradición católica, los jóvenes somos y queremos seguir siendo testimonio de Cristo Vivo entre nosotros, reconociéndonos en el mundo como la sal de la tierra y luz del mundo.

El privilegio y la gracia que denotan los encuentros JAR de las diferentes naciones de nuestras Provincias, como espacio de comunión y crecimiento conjunto, con el objetivo de que el Itinerario JAR sea la prioridad en todas las comunidades donde haya jóvenes. Reafirmando el ejemplo de San Agustín de ser todos una sola alma y un solo corazón dirigidos hacia Dios.

Vigilia en Cuatro Vientos

La amistad que aquí comenzamos se mantendrá en lo profundo de nuestro corazón. Recuerdos de muchas risas, buenos momentos compartidos, las aventuras vividas, nos fortalecerán como movimiento juvenil al igual que nuestra fe en un mismo Dios maravilloso y todopoderoso quien nos bendice día a día y está presente entre nosotros.

Todos estamos llamados a vivir amando, y amar es dar la vidasacrificioentregatestimoniovocación: es ser radical para Cristo. Que resuenen en nosotros las palabras de Juan Pablo II: “No tengáis miedo”, pues Dios ve en cada uno lo que nosotros no hemos visto. Él tiene sus esperanzas puestas en nosotros, Cristo es el carpintero y nosotros las herramientas para transmitir su mensaje de salvación.

Tú, Joven Agustino Recoleto, eres el protagonista llamado por Jesús a escribir la nueva página en la historia de tu comunidad sin barreras ni dudas. De ti depende encarnar las maravillosas y únicas experiencias de fe compartidas con Cristo y María en nuestros días. Hoy tu misión personal e intransferible es iluminar tu comunidad, transformar tu realidad, renovar tu compromiso y resucitar lo que la indiferencia, el cansancio y la desidia haya destruido en los jóvenes. Unidos como una sola juventud en un amor, una fe, una esperanza: Jesucristo.

Joven, Dios te llama; ama y haz lo que quieras.
Comisión de Jóvenes Líderes de la Juventud Agustino-Recoleta.

Sacerdotes agustinos recoletos en Cuatro Vientos


www.agustinosrecoletos.org.

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Monseñor Munilla: “La Consagración al Corazón de Jesús, cumbre de esta JMJ”

agosto 29, 2011

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Entrevista al responsable de la pastoral juvenil

del episcopado español

Es necesario “ser de Cristo”

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MADRID, miércoles 24 agosto 2011 (ZENIT.org).- La consagración de los jóvenes al Corazón de Jesús realizada por Benedicto XVI durante la vigilia de Cuatro Vientos el sábado 20 de agosto en Madrid fue el momento cumbre de la vigésimo sexta Jornada Mundial de la Juventud.

Así lo señala en la siguiente entrevista a ZENIT monseñor José Ignacio Munilla el obispo responsable -junto al de Solsona, monseñor Xavier Novell- del departamento de pastoral de juventud de la Conferencia Episcopal Española.

El obispo de San Sebastián destaca la imprevisible movilización de jóvenes españoles para la JMJ, propiciada a última hora por el testimonio de los jóvenes extranjeros durante los Días en las diócesis previos al gran encuentro de Madrid.

Ahora, invita a releer todos los discursos que el Papa pronunció –y el que no pronunció- durante la JMJ y a buscar un director espiritual como ayuda en el seguimiento de Cristo.

– ¿Qué destaca de la JMJ celebrada en Madrid?

Monseñor José Ignacio Munilla: Durante los meses y las semanas previas a la JMJ, no era previsible una movilización de jóvenes españoles tan grande como la que se ha producido. El número de inscripciones de peregrinos de los demás países era muy numeroso, pero el número de españoles inscritos dejaba bastante que desear.

Pues bien, la explicación de esta masiva asistencia a última hora, que a todos nos ha dejado sorprendidos, la tenemos que buscar, entre otros factores, en la gran animación que los peregrinos venidos de todas las partes del mundo, han realizado en las diócesis españolas, durante los días previos a la JMJ.

Una vez más, la iniciativa de los DED (Días previos en las diócesis), ha resultado ser muy efectiva y pedagógica. La huella, que han dejado los jóvenes que venían camino de Madrid, ha sido verdaderamente profunda y efectiva.

– En su opinión, ¿cuáles son las principales novedades que ha ofrecido esta JMJ respecto a ediciones anteriores?

Monseñor José Ignacio Munilla: La dinámica de la JMJ está ya muy consolidada, y el esquema del encuentro de Madrid ha sido muy similar a los anteriores.

Creo que cabría destacar la amplísima oferta de la agenda cultural de esta JMJ, así como el novedoso método de provisión de alimentos, no ya por catering, sino sirviéndose de 2.500 restaurantes de Madrid, lo cual ha contribuido a una mayor integración de los jóvenes en la ciudad.

– ¿Cómo interpreta usted la lluvia de la vigilia nocturna en Cuatro Vientos?

Monseñor José Ignacio Munilla: Es curioso comprobar que esa fuerte tormenta, que nos sorprendió a todos los allí presentes, haciéndonos sentir la debilidad humana ante la naturaleza, introdujo el momento cumbre de la JMJ de Madrid.

Ciertamente, fue un momento de gracia, porque nos hizo ver cómo en un momento el viento nos despojaba de nuestros planes y programaciones, y quedábamos al desnudo ante la grandeza de Dios.

Justamente en ese instante, el Papa decidió suprimir sus palabras y pasar a lo esencial, a la adoración eucarística.

En medio de un silencio de oración impresionante, el Papa pronunció con voz confiada la Consagración de los jóvenes del mundo entero al Corazón de Jesús. Fue el momento cumbre de esta JMJ, que pasará a la historia.

– Ha sido poco comentada esa consagración de los jóvenes al Corazón de Jesús que el Papa realizó. ¿Qué sentido tiene ese gesto?

Monseñor José Ignacio Munilla: El Papa quiso con este gesto subrayar, ante unos jóvenes deseosos de transformar el mundo, que hay que priorizar el “ser” sobre el “hacer”.

¡Sólo los enamorados de Cristo pueden cambiar el mundo! Para poder llevar a cabo esa tarea de transformación del mundo, es necesario “ser de Cristo”, tener intimidad con Él, dejarnos mover por su Espíritu…

El Papa utilizó una sencilla fórmula, presentando a todos los jóvenes ante Jesucristo: “(…) con ardiente plegaria los consagro a tu Corazón, para que arraigados y edificados en Ti, sean siempre tuyos, en la vida y en la muerte. Que jamás se aparten de Ti! (…)”.

Fue una imagen impresionante del Papa, que nos traía a la memoria la conocida como Oración Sacerdotal de Jesucristo (cf Jn 17), en la que Éste oró al Padre para que no le fuese arrebatado ninguno de los que le habían sido confiados…

– ¿Con qué palabras se queda, de lo que ha dicho el Papa en sus discursos?

Monseñor José Ignacio Munilla: Ya de regreso en nuestras casas, tenemos que hacer un ejercicio de relectura de todos los discursos.

No me cabe duda de que fue providencial que el Papa no pudiese responder a las preguntas de los jóvenes en la vigilia de Cuatro Vientos, porque ello nos obliga más si cabe, a acceder por internet a sus respuestas íntegras y a profundizar en ellas, sin quedarnos con una mera frase a modo de titular.

– ¿Qué reacciones está observando en los jóvenes con los que ha tenido contacto estos días?

Monseñor José Ignacio Munilla: Los jóvenes están impresionados, al mismo tiempo que abiertos a un nuevo itinerario en sus vidas…

En estos días, el consejo que más estoy repitiendo es el siguiente: ¡Buscad un director espiritual para ayudaros en vuestro seguimiento de Cristo! No me cabe duda de que el fruto de esta JMJ será directamente proporcional a la cantidad de acompañamientos espirituales que se inicien.

– ¿Cómo se vive la JMJ como obispo?

Monseñor José Ignacio Munilla: En Sidney viví mi primera JMJ como obispo, y tengo que confesar que en aquella JMJ me costó participar de esta manera, porque eché en falta la cercanía de acompañar como sacerdote a un grupo concreto de jóvenes…

Pero por otra parte, la relación con los demás hermanos obispos durante esos días, es también una ocasión de gracia, ya que habitualmente no tenemos muchas oportunidades de convivir entre nosotros, e intercambiar nuestras impresiones y experiencias diocesanas.

La organización tuvo un gran detalle con todos nosotros, al ofrecernos un magnífico concierto a cargo del Orfeón Donostiarra en el Auditorio Nacional de Madrid, seguido de una cena en el IFEMA. ¡Fue un momento inolvidable!

– ¿Cómo han ido las catequesis de los obispos?

Monseñor José Ignacio Munilla: Las catequesis con los jóvenes son uno de los momentos principales en los que un obispo ejerce su ministerio en la JMJ. Se trata de una oportunidad para tener un contacto muy directo con los jóvenes, y responder en un diálogo abierto y sin filtro alguno a sus dudas y a sus preocupaciones.

Es un método muy sanador de la imagen deformada de los obispos que muchos jóvenes han podido recibir desde los medios de comunicación. Los pastores están cerca de ellos, comparten sus experiencias, les escuchan, y les comunican la Palabra…

Añado a lo anterior que en la ocasión presente, con motivo de la distribución del YouCat, Catecismo para jóvenes, en la mochila del peregrino, hemos tenido la oportunidad de animar a los jóvenes a emprender procesos de formación de calado.

El clima de secularización en el que vivimos nos obliga a hacer un esfuerzo especial para poder dar razón de nuestra fe ante quienes nos rodean…

– El Papa les aconseja a los chicos no dejarse llevar por sus impulsos, que sirvan a los demás y se planteen compromisos de por vida; un obispo iraquí pide a los jóvenes árabes que no emigren de sus países. ¿No son propuestas poco realistas para los jóvenes de hoy?

Monseñor José Ignacio Munilla: Decía el Padre Morales, un santo jesuita ya fallecido: “A los jóvenes, si les pides mucho, dan más; pero si les pides poco, no dan nada”.

Dicho de otro modo, la radicalidad evangélica encuentra un eco muy especial en el corazón del joven, cuando no ha sido “domesticado” o “rendido” al espíritu de este mundo…

O como decía Chesterton: “El catolicismo es la única religión que nos libera de la esclavitud de ser hijos de nuestro tiempo”.

 


Fiesta de San Agustín

agosto 28, 2011
San Agustín con el ángel

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DESDE SAN MILLÁN DE LA COGOLLA

LA RIOJA, ESPAÑA

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Felicidades por la fiesta de san Agustín a todos los que se sienten hijos espirituales o discípulos del Santo.

En San Millán de la Cogolla estamos celebrando la Solemnidad de nuestro Padre con los religiosos de la comunidad, con sus familiares, y personas allegadas y bienhechoras.

Monseñor José Carmelo Martínez, obispo de Cajamarca, Perú, ha presidido la Eucaristía en la iglesia parroquial del Convento. Le han acompañado en el altar los PP. Jesús Lerena, vicario de la Provincia, y Pedro Merino, nuevo prior del Convento. Han concelebrado unos treinta sacerdotes agustinos recoletos. La concurrencia ha sido numerosa debido a que, después de varios años, se ha podido celebrar el culto en el templo recientemente restaurado. En verdad,  lucía espléndido.

La comida con los familiares de los religiosos se ha servido en el refectorio monacal recién restaurado. Han asistido 138 personas: religiosos, familiares de religiosos, personas allegadas y bienhechores de la comunidad. El ambiente, óptimo. Al despedirse, todos prometían la asistencia el próximo año. Dios lo quiera.

Dentro de la Orden nos sentimos unidos especialmente a las dos vicarías de la Provincia, de Perú y de Venezuela, y a los reunidos en Salamanca y en Madrid.

Felicidades a los religiosos y a sus familiares, a  las monjas y a las religiosas, a las fraternidades seglares,  a las juventudes agustino-recoletas, a las “madres mónicas”  y, en fin, a todos cuantos se sienten cercanos a nuestras comunidades y que participan de alguna manera del carisma oar.

Felicidades a todos. Dios los bendiga y nos haga dignos de la vocación recibida.


Domingo XXII del Tiempo Ordinario – Ciclo A

agosto 28, 2011

El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga

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Primera lectura: Jeremías 20, 7-9

Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; me forzaste y me pudiste. Yo era el hazmerreír todo el día, todos se burlaban de mí. Siempre que hablo tengo que gritar: «Violencia», proclamando: «Destrucción.» La palabra del Señor se volvió para mí oprobio y desprecio todo el día. Me dije: «No me acordaré de él, no hablaré más en su nombre»; pero ella era en mis entrañas fuego ardiente, encerrado en los huesos; intentaba contenerlo, y no podía.

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Salmo 62, 2.3-4.5-6.8-9

Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.

¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.

Porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.

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Segunda lectura: Romanos 12, 1-2

Os exhorto, hermanos, por la misericordia de Dios, a presentar vuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios; éste es vuestro culto razonable. Y no os ajustéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto.

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Evangelio: Mateo 16, 21-27

En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día.

Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.»

Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios.»

Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta.»

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No hay nadie que no se ame a sí mismo,
pero ha de buscarse el recto amor, no el perverso

San Agustín comenta el Evangelio (Sermón 330, 1-3)

La solemnidad de los santos mártires y la expectación de vuestra santidad está pidiendo de mí un sermón. Hoy he de hablar algo en consonancia con la fecha. Lo queréis vosotros, lo quiero yo; hágalo realidad aquel en cuyas manos estamos nosotros y nuestras palabras; concédanos el poder quien nos otorgó el querer.

Esto hacía arder a los mártires; encendidos en el amor a las cosas invisibles, despreciaron las visibles. ¿Qué amó en sí quien hasta se despreció a sí mismo para no perderse a sí?

Eran templos de Dios y sentían que Dios habitaba en ellos, por lo que no adoraban a dioses extraños. Habían escuchado, sedientos habían bebido, habían hecho llegar hasta las fibras íntimas del corazón, y en cierto modo las habían hecho carne de su carne, estas palabras del Señor: Sialguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo: Niéguese -dijo- a sí mismo, tome su cruz y sígame (Mt 16, 24). Quiero decir algo sobre este texto. Me espanta vuestra atención, me lo ordena vuestra oración.

¿Qué significa -os suplico-: Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.Comprendemos lo que quiere decir con las palabras tome su cruz, es decir, soporte las tribulaciones; tome está aquí por sufrir. Acepte con paciencia -dijo- todo lo que ha de sufrir por mí. Y sígame. ¿A dónde? Adonde sabemos que fue él después de resucitado: subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre.

Allí nos ha colocado también a nosotros. Entretanto, vaya delante la esperanza, para que le siga la realidad. ¿Cómo debe ir delante la esperanza? Lo saben quienes escuchan: «Levantemos el corazón».

Sólo nos queda por averiguar -en la medida en que nos ayude el Señor, discutir; entrar, si él nos abre; hablar, si él nos lo concede, y exponeros a vosotros lo que haya podido encontrar- qué significa Niéguese. ¿Cómo se niega -a sí mismo quien se ama? Esto es un razonamiento; pero un razonamiento humano.

Un hombre me pregunta: «¿Cómo se niega a sí mismo quien se ama?» Pero el Señor responde a ese tal: «Si se ama, niéguese» En efecto, amándose a sí mismo se pierde y negándose se encuentra. Quien ama -dice- su vida la perderá (Jn 12, 25). Lo mandó quien sabe lo que ha de mandar; porque sabe aconsejar; quien sabe instruir y sabe cómo reparar quien se dignó crear. El que ama pierde. Es cosa triste perder lo que amas; pero a veces también el agricultor pierde lo que siembra. Arroja el grano, lo esparce, lo tira y lo cubre de tierra.

¿De qué te extrañas? Este que así lo desprecia y lo pierde es un avaro a la hora de la cosecha. El invierno y el verano muestran lo que hizo: el gozo del que cosecha te manifiesta el propósito del que siembra. Por tanto, el que ama su vida la perderá. Quien busque fruto de ella, siémbrela, no sea que amándola perversamente la pierda.

No hay nadie que no se ame a si mismo; pero hay que buscar el recto amor y evitar el perverso. Quien se ama a sí mismo abandonando a Dios, y quien abandona a Dios, por amarse a sí mismo, ni siquiera permanece en sí, sino que sale incluso de sí. Sale desterrado de su corazón, depreciando lo interior y amando lo exterior.

¿Qué he dicho? ¿No desprecian su conciencia todos los que obran mal? Quien respeta a su conciencia, pone limites a su maldad. Así, pues, dado que despreció a Dios para amarse a si mismo, amando exteriormente lo que no es él mismo, se despreció también a sí mismo.

Ved y escuchad al Apóstol, que aduce un testimonio a favor de esta interpretación: En los últimos tiempos -dice- sobrevendrán tiempos peligrosos. ¿Cuáles son esos tiempos peligrosos? Habrá hombres amantes de sí mismos. Aquí está el principio del mal. Veamos si al amarse a sí mismos, permanecen, al menos, dentro de sí; veámoslo, escuchemos lo que sigue: Habrá hombres amantes de sí mismos, amantes del dinero (2 Tim 3, 1-2). ¿Dónde estás tú que te amyabas? Efectivamente, estás fuera. Dime, te suplico: «¿Eres tú acaso el dinero?».

Por tanto, tú que abandonando a Dios, te amaste a ti mismo, amando el dinero, te abandonaste también a ti. Primero te abandonaste, luego te perdiste,. El amor al dinero fue quien hizo que te perdieras. Por el dinero llegas a mentir: La boca que miente da muerte al alma (Sab 1, 11).

Ve, pues, que cuando vas detrás del dinero, has perdido tu alma. Trae la balanza, pero la de la verdad, no la de la ambición; tráela, te lo ruego, y pon en un platillo el dinero y en el otro el alma. Eres tú quien pesas y, llevado por la ambición, introduces fraudulentamente tus dedos: quieres que baje el platillo que contiene el dinero. Cesa, no peses; quieres cometer fraude contra ti mismo; veo lo que estás haciendo. Quieres anteponer el dinero a tu alma; por él quieres mentir y perderla a ella. Apártate, sea Dios quien pese; pese él que no puede engañar ni ser engañado. Ved que pesa él; vedle pesando y escuchad su fallo: ¿Qué aprovecha a un hombre ganar todo el mundo? Son palabras divinas, palabras de quien pesa sin engañar, palabras de quien anuncia y avisa.

Tú ponías en una parte el dinero, y en la otra el alma; mira dónde pusiste el dinero. ¿Qué te responde el que pesa? ¿Qué aprovecha al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? (Mt 16, 26). Querías poner en la misma balanza tu alma y tus ganancias; compárala con el mundo. Querías perderla para adquirir la tierra: ella pesa más que el cielo y la tierra. Pero actúas así, porque abandonando a Dios y amándote a ti, saliste hasta de ti y aprecias ya, más que a ti, a otras cosas que están fuera de ti. Vuelve a ti mismo, más cuando hayas vuelto a ti, no permanezcas en ti. Antes de nada; vuelve a ti desde lo que está fuera de ti, y luego devuélvete a quien te hizo, a quien te buscó cuando estabas perdido, a quien te alcanzó cuando huías y a quien te volvió hacia sí cuando le dabas la espalda.

Vuelve, pues, a ti mismo y dirígete hacia quien te hizo. Imita a aquel hijo menor, porque quizá eres tú mismo. Hablo al pueblo, no a un solo hombre; y, si todos pudieran oírme, no lo diría a uno solo, sino al género humano.

Vuelve, pues; sé como aquel hijo menor, que después de malgastar y perder todos sus haberes viviendo pródigamente, sintió necesidad, apacentó puercos y, agotado por el hambre, suspiró y se acordó de su padre. ¿Qué dice de él el evangelio? Y volvió a sí mismo. Quien se había perdido hasta a si mismo, volvió a sí mismo. Veamos si se quedó en sí mismo. Vuelto a sí mismo, dijo: «Me levantaré». Luego había caído.

Me levantaré -dijo-e iré a casa de mi padre. Ved que ya se niega a sí mismo quién se había hallado a sí mismo. ¿Cómo se niega? Escuchad: Y le diré: «He pecado contra el cielo y contra ti». Se niega a sí mismo: Ya no soy digno de llamarme hijo tuyo (Lc 15, 11-19). He aquí lo que hicieron los santos mártires: despreciaron las cosas de fuera: todas las delicias de este mundo, todos sus errores y terrores; cuanto agradaba, cuanto infundía temor, todo lo despreciaron, todo lo pisotearon.

Vinieron a sí mismos y se miraron; se hallaron a sí mismos en sí mismos y se encontraron desagradables; corrieron a aquel que los formó, para revivir y permanecer en él y para que en él pereciera lo que por sí mismos habían comenzado a ser y permaneciese lo que él había creado en ellos. Eso es negarse a sí mismo.


Fiesta de santa Mónica

agosto 27, 2011

 


Santa Mónica

modelo de esposa y madre cristiana

 

Oración colecta eclesial

Oh Dios, consuelo de los que lloran, que acogiste piadosamente las lágrimas de santa Mónica impetrando la conversión de su hijo Agustín, concédenos, por intercesión  de madre e hijo, la gracia de llorar nuestros pecados y alcanzar tu misericordia y tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración colecta agustiniana

Señor, Dios nuestro, misericordia de los que en ti esperan, que adornaste a tu sierva Mónica con el don inestimable de ganar para ti, por su oración y ejemplo, a su esposo e hijos, concédenos, por su intercesión, ser mensajeros de tu amor para con nosotros y llevar a ti los corazones de los hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Saludo a las Madres Cristianas Santa Mónica de España y América

con motivo de su fiesta, 27 agosto 2011

 

Estimadas Madres Cristianas de España:

Con gusto os envío este saludo en la fiesta de santa Mónica. Comienzo por felicitaros en el día de vuestra santa Patrona. Verdaderamente podéis sentiros muy agradecidas a Dios por el regalo de santa Mónica, que es don para toda la Iglesia, pero de manera especial para todas vosotras que la admiráis, la queréis de corazón y tratáis de seguir sus ejemplos de vida cristiana.

Quiero que este saludo sea el colofón de la relación especial que hemos mantenido en estos días de la novena a la Santa. Estoy seguro que han sido muchas las madres que la han seguido fielmente, día a día. Nos hemos sentido muy unidos en la oración y en el aprecio. Hemos querido presentar al Señor tantas necesidades e innumerables situaciones en las que se encuentran hoy día las madres de fe y las esposas cristianas.

Sería excesivamente prolijo siquiera enumerar las vicisitudes por las que atraviesan las madres, particularmente en nuestros días. Pero nos atrevemos a mencionar a las madres que sufren males físicos y limitaciones por diversos motivos; males morales por ser o sentirse abandonadas o no correspondidas; males espirituales de pecados y debilidades propias o de sus mismos familiares. En fin, a todas las madres y esposas, sin excepción,  querríamos abrazar para interceder ante el Señor juntamente con ellas como lo hacía santa Mónica, hasta lograr de Dios incluso más de lo que nosotros somos capaces de pedir o desear.

Antes de concluir estas letras, os pido disculpas por el retraso de este saludo. Algunas ya sabéis que estoy de mudanzas: de Madrid a San Millán, La Rioja. Ayer tarde me incorporé a la comunidad emilianense. Esta mañana ha tomado posesión del cargo el nuevo prior y un servidor realizará las funciones de viceprior. Estoy contento en esta nueva misión. Y os agradezco vuestras oraciones para que un servidor pueda cumplir la voluntad del Señor en este nuevo destino. Es mi deseo sincero.

Estimadas madres y esposas, siento más que otras veces que las palabras son muy cortas e inadecuadas para expresar los sentimientos y los deseos que abrigamos hoy en el corazón al contemplar las maravillas que Dios realizó en santa Mónica y quiere seguir haciendo en todos nosotros.

Baste esta muestra de cariño y recuerdo en este día tan especial para todos, en particular para todas vosotras. Nos unimos espiritualmente a las eucaristías y celebraciones que se desarrollan hoy en muchos de nuestros ministerios. Me acuerdo especialmente de Lima, Caracas y Buenos Aires, Madrid y Barcelona. 

Bien, pues que el Señor siga estando grande con vosotras: para su gloria, para vuestro contento, para edificación de vuestro hogar, pequeña iglesia doméstica, y de toda la Iglesia de Dios. Amén.

Con  estima y aprecio personal, p. Ismael

Desde el Convento de Yuso, San Millán de la Cogolla, España, 27 agosto de 2011

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Estimadas Madres Cristianas Santa Mónica de América en general, de Perú y de Venezuela en particular:

Con gusto les envío este saludo en la fiesta de santa Mónica. Comienzo por felicitarlas en el día de su santa Patrona. Verdaderamente pueden sentirse muy agradecidas a Dios por el regalo de santa Mónica, que es don para toda la Iglesia, pero de manera especial para todas ustedes que la admiran, la quieren de corazón y tratan de seguir sus ejemplos de vida cristiana.

Quiero que este saludo sea el colofón de la relación especial que hemos mantenido en estos días de la novena a la Santa. Estoy seguro que han sido muchas las madres que la han seguido fielmente, día a día. Nos hemos sentido muy unidos en la oración y en el aprecio. Hemos querido presentar al Señor tantas necesidades e innumerables situaciones en las que se encuentran hoy día las madres de fe y las esposas cristianas.

Sería excesivamente prolijo siquiera enumerar las vicisitudes por las que atraviesan las madres, particularmente en nuestros días. Pero nos atrevemos a mencionar a las madres que sufren males físicos y limitaciones por diversos motivos; males morales por ser o sentirse abandonadas o no correspondidas; males espirituales de pecados y debilidades propias o de sus mismos familiares. En fin, a todas las madres y esposas, sin excepción, querríamos abrazar para interceder ante el Señor juntamente con ellas como lo hacía santa Mónica, hasta lograr de Dios incluso más de lo que nosotros somos capaces de pedir o desear.

Antes de concluir estas letras, les pido disculpas por el doble retraso de este saludo: primero, lo publiqué en el blog, al final del día 27. Escribía así: Algunas ya saben que estoy de mudanzas: de Madrid a San Millán, La Rioja. Ayer tarde me incorporé a la comunidad emilianense. Esta mañana ha tomado posesión del cargo el nuevo prior y un servidor realizará las funciones de viceprior. Estoy contento en esta nueva misión. Y les agradezco sus oraciones para que un servidor pueda cumplir la voluntad del Señor en este nuevo destino. Es mi deseo sincero. Y segundo, porque hoy, día 30, se lo envío a sus direcciones, para que nadie se quede sin el saludo de la fiesta de santa Mónica. Gracias por avisarme de que no lo habían recibido en su correo, y casi reclamarlo. Está muy bien.

Estimadas madres y esposas, siento más que otras veces que las palabras son muy cortas e inadecuadas para expresar los sentimientos y los deseos que abrigamos hoy en el corazón al contemplar las maravillas que Dios realizó en santa Mónica y que quiere seguir haciendo en todos nosotros.

Baste esta muestra de cariño y recuerdo en este día tan especial para todos, en particular para todas ustedes. Nos unimos espiritualmente a las eucaristías y celebraciones que se desarrollan hoy en muchos de nuestros ministerios. Me acuerdo especialmente de Lima, Caracas, Buenos Aires, Madrid y Barcelona. 

Bien, pues que el Señor siga estando grande con ustedes: para su gloria, para contento de todas ustedes, para edificación de su hogar, pequeña iglesia doméstica, y de toda la Iglesia de Dios. Amén.

Con  estima y aprecio personal, p. Ismael

Desde el Convento de Yuso, San Millán de la Cogolla, España, 27 agosto de 2011, fiesta de Santa Mónica

 

Oración de los fieles

Dios, Nuestro Señor, concedió a santa Mónica la conversión de su esposo Patricio y de su hijo Agustín. Pidamos por intercesión de ella un espíritu de verdadera conversión y una verdadera comprensión y amor a los demás.

Después de cada invocación: Señor, que tu gracia nos santifique.

– Por todos los cónyuges cristianos que tienen dificultades en su vida familiar, para que sepan ofrecerse mutuamente consuelo y ayuda. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

– Por todas las madres cristianas del mundo, para que sepan conducir a sus hijos hacia ti. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

– Por cuantos sufren soledad y abandono en la sociedad o sufren por las debilidades morales de sus seres queridos. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

– Por todos los que buscan la verdad y trabajan por ser fieles a tus preceptos y enseñanzas. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

– Por el florecimiento de vocaciones a la vida agustino-recoleta seglar y religiosa, y por la perseverancia y fidelidad de cuantos se han comprometido a seguir a Cristo imitando a san Agustín. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

– Por las vocaciones a la vida contemplativa, sobre todo entre las monjas agustinas recoletoas, y por la fidelidad de cuantas viven este santo propósito por amor a Dios. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

 

Oración final

Escucha, Padre de bondad, nuestras oraciones, y tú que concediste a santa Mónica que con su vida, sus oraciones y sus lágrimas ganara para ti a su marido Patricio y a su hijo Agustín, concédenos, por su intercesión, que hagamos de nuestras vidas una ofrenda perenne en tu honor y al servicio de los hermanos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

 


La mejor invitación a confesarse que se ha filmado en mucho tiempo… y dura sólo un minuto

agosto 26, 2011

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Ganó un concurso convocado por varias diócesis norteamericanas. Sus autores, Melinda Collins y George Simon, estuvieron rodando en la JMJ.

Cuando nos descubrimos pecadores

Get Clean [Límpiate] ha vuelto a ser noticia. En abril ganó el concurso convocado por varias diócesis norteamericanas para explicar, en un vídeo de sólo un minuto, qué es la confesión y cuál es su valor para borrar por completo, si hay arrepentimiento, los pecados cometidos.

Y ahora sus realizadores, Melinda Collins y George Simon, han venido a España para asistir, como dos jóvenes más que son, a la Jornada Mundial de la Juventud. Son estudiantes en la universidad John Paul the Great de San Diego (California), una institución académica de nuevo cuño destinada a formar a jóvenes católicos en la utilización de los nuevos medios de comunicación y las nuevas tecnologías aplicadas a ellos.

Hicieron el vídeo en muy poco tiempo, urgidos por la prisa de presentarse al concurso, cuyo premio de 25.000 dólares era un buen acicate también para George, que estaba pensando dejar los estudios por dificultades económicas: tiene siete hermanos.

Providencialmente, algunas clases a las que tenía que asistir Melinda fueron suspendidas, lo que les dejó un hueco precioso para hilvanar la idea, que la noche anterior habrían pergeñado en una intensa tormenta de ideas. Al final, 98 planos dieron lugar a una pequeña maravilla que interpretó la misma Melinda, a quien su parte de premio le permitió también venir a la JMJ.

Ambos han rodado en Madrid un reportaje sobre el evento, que consideran “la mayor bendición que podía imaginar”, según Melinda, y “un regalo del Espíritu Santo al poder compartir experiencias con otros católicos que luchan por su fe”, según George. Previamente hicieron los últimos cien kilómetros del Camino de Santiago.

Un agosto tan fructífero para ellos como ha sido su vídeo para miles de personas.

Lo ofrecemos a nuestros lectores. La historia es sencilla: una chica está leyendo una revista de moda, cuando ve que le aparece escrita en la cara la palabra “Envidia”. Al ir a quitársela van apareciéndole por el cuerpo otros pecados: “Vanidad”, “Mentira”, “Odio”, “Desesperación”, “Orgullo”… El desenlace, al final.

www.religionenlibertad.com


Diez reglas para comunicar la fe

agosto 25, 2011

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Juan Manuel Mora, Universidad de Navarra
Artículo publicado en L’Osservatore Romano

La fuerza con que la verdad se impone tiene que ser la alegría, que es su expresión más clara

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Probemos a convencer

sin querer derrotar

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La comunicación de la fe es una cuestión antigua, presente en los dos mil años de vida de la comunidad cristiana, que siempre se ha considerado portadora de un mensaje, mensajera de una noticia que le ha sido revelada y es digna de ser comunicada.

Es una cuestión antigua, pero es también un tema de candente actualidad. Desde Pablo VI hasta Benedicto XVI, los Papas no han dejado de señalar la necesidad de mejorar la forma de comunicar la fe.

Con frecuencia, la comunicación de la fe se plantea en el contexto de la “nueva evangelización”. Me parece interesante preguntarse por la razón del adjetivo “nueva”, que se usa especialmente para referirse a la evangelización que tiene lugar en Europa.

Por una parte, la evangelización es nueva porque se dirige a culturas que ya fueron evangelizadas en el pasado. Volvemos a relatar nuestra historia a alguien que ya la conoce, aunque en muchos lugares de antigua tradición cristiana, se ha “perdido la memoria” de las propias raíces. Se siguen usando palabras cuyo sentido se ha olvidado.

A este propósito, un colega me contó un caso de confusión en ámbito periodístico. Durante la retransmisión de una ceremonia pontificia, el locutor afirmó: “en este momento, el santo Padre se dispone a incinerar a los asistentes”. Lógicamente, quería decir incensar, pero confundió los términos.

El cardenal Ratzinger, en el libro-entrevista “La sal de la tierra”, menciona la palabra “tabernáculo”: a muchos les resulta familiar, pero pocos conocen su significado. Esas personas tienen la vaga sensación de estar informadas y, por tanto, no perciben la necesidad de saber más. Ante ese escenario, Ratzinger concluye que la nueva evangelización comienza por suscitar una “nueva curiosidad”, fomentar la demanda antes de presentar la oferta, diríamos en términos comerciales.

La evangelización es novedosa también en otro sentido. Juan Pablo II lo resumía diciendo que la comunicación de la fe ha de ser nueva “en su ardor, en sus métodos, en su expresión”.

Aquí nos referiremos en particular a la novedad de los métodos.

Al tratar estos temas es legítimo plantearse una pregunta preliminar: ¿Es posible comunicar la fe en un contexto plural, democrático, relativista y complejo? ¿Vale la pena esforzarse por difundir el mensaje cristiano en una sociedad que desconoce el léxico necesario para descifrarlo? ¿Puede llegar ese mensaje a culturas construidas desde otras bases, con otros paradigmas, que tienen su propia jerarquía de valores y su propia agenda de intereses?

Hay factores externos que obstaculizan la difusión del mensaje cristiano, sobre los que es difícil incidir. Pero cabe avanzar en otros factores que están a nuestro alcance.

En ese sentido, quien pretende comunicar la experiencia cristiana necesita conocer la fe que desea transmitir, y debe conocer también las reglas de juego de la comunicación pública. Porque así como existen leyes universales de la Física o de la Química, se pueden identificar también leyes de la comunicación, que poseen casi el mismo carácter universal, aunque de otro orden.

1. Veamos primero los principios relativos al mensaje.

Ante todo, el mensaje ha de ser positivo. Los públicos atienden a informaciones de todo género, y toman buena nota de las protestas y las críticas. Pero secundan sobre todo proyectos, propuestas y causas positivas.

Juan Pablo II afirma en la encíclica “Familiaris consortio” que la moral es un camino hacia la felicidad y no una serie de prohibiciones. Esta idea ha sido repetida con frecuencia por Benedicto XVI, de diferentes maneras: Dios nos da todo y no nos quita nada; la enseñanza de la Iglesia no es un código de limitaciones, sino una luz que se recibe en libertad.

Un episodio puede ayudarnos a ilustrar esta idea. Benedicto XVI viajó a Valencia en junio de 2006, con motivo de la Jornada Mundial de la Familia. Durante sus intervenciones, no hizo referencias críticas a la legislación española sobre la familia, que era conocida por su discutible base antropológica.

En realidad, el Papa disponía de pocos minutos, sólo dos homilías, dirigidas a una audiencia potencialmente universal. Si se hubiera limitado a exponer los puntos en los que la Iglesia discrepa del Gobierno español, no habría tenido tiempo de exponer todas las luces del Evangelio sobre la familia. No podía dedicar la mayor parte del tiempo a condenar; era preferible invertirlo en proponer. Ya llegaría el momento de denunciar esas leyes.

El mensaje cristiano ha de transmitirse como lo que es: un sí inmenso al hombre, a la mujer, a la vida, a la libertad, a la paz, al desarrollo, a la solidaridad, a las virtudes… Para lograrlo, antes hay que entender y experimentar la fe de ese modo. Es posible que a veces no se comunique con el enfoque adecuado porque el mensajero no termina de percibir la fe en todo su valor positivo.

Adquieren particular valor en este contexto unas palabras del Cardenal Ratzinger: “La fuerza con que la verdad se impone tiene que ser la alegría, que es su expresión más clara. Por ella deberían apostar los cristianos y en ella deberían darse a conocer al mundo”. La comunicación mediante la irradiación de la alegría es el más positivo de los planteamientos.

Lo contrario de un enfoque positivo es una actitud reactiva, que modela la propia visión del mundo en función del paradigma que critica y no en función de una propuesta constructiva. Lo dice la expresión popular: “enciende una lumbre y deja de maldecir la oscuridad”.

En segundo lugar, el mensaje ha de ser relevante. Significativo para quien escucha, no solamente para quien habla.

Al describir el coloquio de los ángeles entre sí, Tomás de Aquino afirma  que hay dos tipos de comunicación: la locutio, un fluir de palabras que no interesan en absoluto a quienes escuchan;  y la illuminatio, que consiste en decir algo que ilustra la mente y el corazón de los interlocutores sobre algún aspecto que realmente les afecta.

Comunicar la fe no es discutir para vencer, sino dialogar para convencer. No se trata de derrotar a nadie. En el caso del aborto, por ejemplo, el esfuerzo se encamina a intentar que quien hoy está a favor llegue por su propia convicción y con su propia libertad a la conclusión de que lo mejor que puede hacer en este mundo es defender la vida.

El deseo de convencer sin derrotar marca profundamente la actitud de quien comunica. La escucha se convierte en algo fundamental: permite saber qué interesa, qué preocupa al interlocutor. Conocer sus preguntas antes de proponer las respuestas.

Lo contrario de la relevancia es la auto-referencialidad, uno de los grandes obstáculos de la auténtica comunicación. Limitarse a hablar de uno mismo no es buena base para el diálogo.

La comunicación no es principalmente lo que  el emisor explica, sino lo que el destinatario entiende. Sucede en todos los campos del saber (ciencia, tecnología, economía): para comunicar es preciso evitar la complejidad argumental y la oscuridad del lenguaje. También en materia religiosa conviene buscar palabras sencillas y argumentos claros, que no quiere decir banales.

En este sentido, habría que reivindicar el valor de la retórica, de la literatura, de las metáforas, del cine, de la publicidad, de las imágenes, de los símbolos, para transmitir el mensaje cristiano.

Me viene a la memoria la noticia de un informativo de la televisión que pude ver hace unos años. Un político italiano, cuyo partido estaba atravesando un mal momento, se vio acorralado por varios periodistas que le preguntaban micrófono en mano por la gravedad de la crisis. El político respondió con rapidez: “mi partido es como la torre de Pisa: siempre inclinada, nunca cae”. El poder de una buena metáfora.

A veces, cuando la comunicación no funciona, se adopta una actitud equivocada y se traslada la responsabilidad al receptor: se considera a los demás como ignorantes, incapaces de entender. Más bien, la norma ha de ser la contraria: esforzarse por ser cada vez más claros, hasta lograr el objetivo que se pretende.

La experiencia muestra que en los debates públicos proliferan los insultos personales y las descalificaciones mutuas. En ese marco, si no se cuidan las formas, se corre el riesgo de que la propuesta cristiana sea vista como una más de las posturas radicales que están en el ambiente.

Aun a riesgo de parecer ingenuo, pienso que conviene desmarcarse de este planteamiento. La claridad no es incompatible con la amabilidad. No es sólo una cuestión de ética y de caridad. Existen también numerosas razones profesionales que confirman que la dialógica es preferible a la dialéctica.

Con amabilidad se puede dialogar; sin amabilidad, el fracaso está asegurado de antemano: quien era partidario antes de la discusión, lo seguirá siendo después; y quien era contrario raramente cambiará de postura.

Recuerdo un cartel situado a la entrada de un “pub” cercano al Castillo de Windsor, en el Reino Unido. Decía, más o menos: En este local son bienvenidos los caballeros. Y un caballero lo es antes de beber cerveza y también después.

Podríamos añadir: un caballero lo es cuando le dan la razón y cuando le llevan la contraria.

En definitiva, el principio de la cortesía ayuda a evitar la trampa de la radicalidad y la violencia verbal.

El sociólogo Rodney Stark, dedicó un libro a la extensión del cristianismo en la época  de la decadencia del Imperio Romano. Este autor se pregunta: ¿Por qué se abrió paso el cristianismo en aquella época? Se ha dicho que el derrumbamiento del Imperio dejó un vacío que el cristianismo vino a llenar.

Stark propone otra explicación. En su opinión, el Imperio Romano había alcanzado increíbles cotas de cultura y de arte, pero a la vez era una sociedad dura y a veces incluso cruel con las personas.

En ese ambiente, la Iglesia se extendió porque era una comunidad acogedora, donde era posible vivir una experiencia de amor y libertad. Los católicos trataban al prójimo con caridad, cuidaban de los niños, los pobres, los ancianos, los enfermos. Todo eso se convirtió en un irresistible imán de atracción.

La caridad es el contenido, el método y el estilo de la comunicación de la fe; la caridad convierte el mensaje cristiano en positivo, relevante y atractivo; proporciona credibilidad, empatía y amabilidad a las personas que comunican; y es la fuerza que permite actuar de forma paciente, integradora y abierta. Porque el mundo en que vivimos es también con demasiada frecuencia un mundo duro y frío, donde muchas personas se sienten excluidas y maltratadas y esperan algo de luz y de calor.

En este mundo, el gran argumento de los católicos es la caridad. Gracias a la caridad, la evangelización es siempre, y verdaderamente, nueva.


50 pensamientos de Benedicto XVI que marcaron la JMJ Madrid 2011

agosto 24, 2011

No os conforméis con menos que Cristo

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Religión en Libertad ha seleccionado cincuenta textos tomados de las distintas intervenciones del Papa Benedicto XVI durante los días que estuvo en Madrid con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud.

Encontrarse y seguir a Cristo

1.- “Cuando no se camina al lado de Cristo, que nos guía, nos dispersamos por otras sendas, como la de nuestros propios impulsos ciegos y egoístas, la de propuestas halagadoras pero interesadas, engañadas y volubles, que dejan el vacío y la frustración tras de sí”.

2.- “Sed prudentes y sabios, edificad vuestras vidas sobre el cimiento firme que es Cristo. Esta sabiduría y prudencia guiará vuestros pasos, nada os hará temblar y en vuestro corazón reinará la paz. Entonces seréis bienaventurados, dichosos, y vuestra alegría contagiará a los demás. Se preguntarán por el secreto de vuestra vida y descubrirán que la roca que sostiene todo el edificio y sobre la que se asienta toda vuestra existencia es la persona misma de Cristo, vuestro amigo, hermano y Señor”.

3.- “El encuentro personal con Cristo que nutre vuestra consagración debe testimoniarse con toda su fuerza transformadora en vuestras vidas; y cobra una especial relevancia hoy, cuando «se constata una especie de “eclipse de Dios”, una cierta amnesia, más aún, un verdadero rechazo del cristianismo y una negación del tesoro de la fe recibida, con el riesgo de perder aquello que más profundamente nos caracteriza”.

4.- “Por Cristo sabemos que no somos caminantes hacia el abismo, hacia el silencio de la nada o de la muerte, sino viajeros hacia una tierra de promisión, hacia Él que es nuestra meta y también nuestro principio”.

5.- “Quien valora su vida desde esta perspectiva sabe que al amor de Cristo solo se puede responder con amor, y eso es lo que os pide el Papa en esta despedida: que respondáis con amor a quien por amor se ha entregado por vosotros”.

La fe y Jesucristo

6.- “La fe va más allá de los simples datos empíricos o históricos, y es capaz de captar el misterio de la persona de Cristo en su profundidad”.

7.- “Fe y seguimiento de Cristo están estrechamente relacionados”.

8.- “La fe no es la simple aceptación de unas verdades abstractas, sino una relación íntima con Cristo que nos lleva a abrir nuestro corazón a este misterio de amor y a vivir como personas que se saben amadas por Dios”.

9.- “La fe no se opone a vuestros ideales más altos, al contrario, los exalta y perfecciona”.

Jesucristo y la Iglesia

10.- “La Iglesia no es una simple institución humana, como otra cualquiera, sino que está estrechamente unida a Dios… no se puede separar a Cristo de la Iglesia”.

11.- “Seguir a Jesús en la fe es caminar con Él en la comunión de la Iglesia. No se puede seguir a Jesús en solitario. Quien cede a la tentación de ir ´por su cuenta´ o de vivir la fe según la mentalidad individualista, que predomina en la sociedad, corre el riesgo de no encontrar nunca a Jesucristo, o de acabar siguiendo una imagen falsa de Él”, resaltó el Santo Padre.

Amistad con Jesús y evangelización

12.- “De esta amistad con Jesús nacerá también el impulso que lleva a dar testimonio de la fe en los más diversos ambientes, incluso allí donde hay rechazo o indiferencia”.

13.- “No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás”.

14.- “No os guardéis a Cristo para vosotros mismos. Comunicad a los demás la alegría de vuestra fe”.

15.- “El mundo necesita el testimonio de vuestra fe, necesita ciertamente a Dios”.

16.- “Conservad la llama que Dios ha encendido en vuestros corazones en esta noche: procurad que no se apague, alimentadla cada día, compartidla con vuestros coetáneos que viven en la oscuridad y buscan una luz para su camino”.

17.- “Apoyados en su amor, no os dejéis intimidar por un entorno en el que se pretende excluir a Dios y en el que el poder, el tener o el placer a menudo son los principales criterios por los que se rige la existencia. Puede que os menosprecien, como se suele hacer con quienes evocan metas más altas o desenmascaran los ídolos ante los que hoy muchos se postran. Será entonces cuando una vida hondamente enraizada en Cristo se muestre realmente como una novedad y atraiga con fuerza a quienes de veras buscan a Dios, la verdad y la justicia”.

Jesucristo es la felicidad

18.- “Solamente Cristo puede responder a vuestras aspiraciones. Dejaros conquistar por Dios para que vuestra presencia dé a la Iglesia un impulso nuevo”.

19.- “En el fondo, lo que nuestro corazón desea es lo bueno y bello de la vida. No permitáis que vuestros deseos y anhelos caigan en el vacío, antes bien haced que cobren fuerza en Cristo. Él es el cimiento firme, el punto de referencia seguro para una vida plena”.

20.-“Jóvenes amigos, vale la pena escuchar en nuestro interior la Palabra de Jesús y caminar siguiendo sus pasos”.

La lluvia y la fuerza de los jóvenes

21.- “Gracias por vuestra alegría y resistencia”. “Vuestra fuerza es mayor que la lluvia”. “El Señor con la lluvia os manda muchas bendiciones”.

El amor de Dios

22.- “Sí, queridos amigos, Dios nos ama. Ésta es la gran verdad de nuestra vida y que da sentido a todo lo demás. No somos fruto de la casualidad o la irracionalidad, sino que en el origen de nuestra existencia hay un proyecto de amor de Dios.

Los jóvenes y Jesucristo

23.- “Queridos jóvenes, no os conforméis con menos que la Verdad y el Amor, no os conforméis con menos que Cristo”.

24.- “Seguros de su amor, acercaos a Él con la llama de vuestra fe. Él os colmará de su vida. Edificad vuestra vida sobre Cristo y su Evangelio”.

25.- “Los jóvenes responden con diligencia cuando se les propone con sinceridad y verdad el encuentro con Jesucristo, único redentor de la humanidad. Ellos regresan ahora a sus casas como misioneros del Evangelio, «arraigados y cimentados en Cristo, firmes en la fe», y necesitarán ayuda en su camino”.

26.- “No hay que desanimarse ante las contrariedades que, de diversos modos, se presentan en algunos países. Más fuerte que todas ellas es el anhelo de Dios, que el Creador ha puesto en el corazón de los jóvenes, y el poder de lo alto, que otorga fortaleza divina a los que siguen al Maestro y a los que buscan en Él alimento para la vida”.

Relativismo y búsqueda de la Verdad

27.- “Precisamente ahora, en que la cultura relativista dominante renuncia y desprecia la búsqueda de la verdad, que es la aspiración más alta del espíritu humano, debemos proponer con coraje y humildad el valor universal de Cristo, como salvador de todos los hombres y fuente de esperanza para nuestra vida”.

28.-“Hemos sido creados libres, a imagen de Dios, precisamente para que seamos protagonistas de la búsqueda de la verdad y del bien, responsables de nuestras acciones, y no meros ejecutores ciegos, colaboradores creativos en la tarea de cultivar y embellecer la obra de la creación. Dios quiere un interlocutor responsable, alguien que pueda dialogar con Él y amarle. Por Cristo lo podemos conseguir verdaderamente y, arraigados en ÉL, damos alas a nuestra libertad”.

29.-“Os animo encarecidamente a no perder nunca dicha sensibilidad e ilusión por la verdad; a no olvidar que la enseñanza no es una escueta comunicación de contenidos, sino una formación de jóvenes a quienes habéis de comprender y querer, en quienes debéis suscitar esa sed de verdad que poseen en lo profundo y ese afán de superación. Sed para ellos estímulo y fortaleza”.

30.- “La verdad misma siempre va a estar más allá de nuestro alcance. Podemos buscarla y acercarnos a ella, pero no podemos poseerla del todo: más bien, es ella la que nos posee a nosotros y la que nos motiva. En el ejercicio intelectual y docente, la humildad es asimismo una virtud indispensable, que protege de la vanidad que cierra el acceso a la verdad. No debemos atraer a los estudiantes a nosotros mismos, sino encaminarlos hacia esa verdad que todos buscamos. A esto os ayudará el Señor, que os propone ser sencillos y eficaces como la sal, o como la lámpara, que da luz sin hacer ruido”.

No tengáis miedo

31.- “Queridos amigos, que ninguna adversidad os paralice. No tengáis miedo al mundo, ni al futuro, ni a vuestra debilidad. El Señor os ha otorgado vivir en este momento de la historia, para que gracias a vuestra fe siga resonando su Nombre en toda la tierra.

Descubrir y seguir la propia vocación

32.- “Os invito a pedir a Dios que os ayude a descubrir vuestra vocación en la sociedad y en la Iglesia y a perseverar en ella con alegría y fidelidad. Vale la pena acoger en nuestro interior la llamada de Cristo y seguir con valentía y generosidad el camino que él nos proponga”.

33.- “Pedid al Señor que os ayude a descubrir vuestra vocación en la vida y en la Iglesia, y a perseverar en ella con alegría y fidelidad, sabiendo que Él nunca os abandonará ni os traicionará”.

34.- “Reconocer la belleza y bondad del matrimonio significa ser conscientes de que solo un ámbito de fidelidad e indisolubilidad, así como de apertura al don divino de la vida, es el adecuado a la grandeza y dignidad del amor matrimonial”.

35.- “A otros, en cambio, Cristo los llama a seguirlo más de cerca en el sacerdocio o en la vida consagrada. Qué hermoso es saber que Jesús te busca, se fija en ti y con su voz inconfundible te dice también a ti: ´¡Sígueme!´”.

36.- “Es posible que en muchos de vosotros se haya despertado tímida o poderosamente una pregunta muy sencilla: ¿Qué quiere Dios de mí? ¿Cuál es su designio sobre mi vida? ¿Me llama Cristo a seguirlo más de cerca? ¿No podría yo gastar mi vida entera en la misión de anunciar al mundo la grandeza de su amor a través del sacerdocio, la vida consagrada o el matrimonio? Si ha surgido esa inquietud, dejaos llevar por el Señor y ofreceos como voluntarios al servicio de Aquel que «no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Mc 10, 45). Vuestra vida alcanzará una plenitud insospechada. Quizás alguno esté pensando: el Papa ha venido a darnos las gracias y se va pidiendo. Sí, así es. Ésta es la misión del Papa, Sucesor de Pedro”.

El sufrimiento

37.- “Jesús y, siguiendo sus huellas, su Madre Dolorosa y los santos son los testigos que nos enseñan a vivir el drama del sufrimiento para nuestro bien y la salvación del mundo”.

38.- “Ninguna aflicción es capaz de borrar esta impronta divina grabada en lo más profundo del hombre”.

39.- “Esta especial predilección del Señor por el que sufre nos lleva a mirar al otro con ojos limpios, para darle, además de las cosas externas que precisa, la mirada de amor que necesita”.

40.- “Cuando el dolor aparece en el horizonte de una vida joven, quedamos desconcertados y quizá nos preguntemos: ¿Puede seguir siendo grande la vida cuando irrumpe en ella el sufrimiento? A este respecto, en mi encíclica sobre la esperanza cristiana, decía: ‘La grandeza de la humanidad está determinada esencialmente por su relación con el sufrimiento y con el que sufre (…). Una sociedad que no logra aceptar a los que sufren y no es capaz de contribuir mediante la compasión a que el sufrimiento sea compartido y sobrellevado también interiormente, es una sociedad cruel e inhumana’”.

41.- “Sois también testigos del bien inmenso que constituye la vida de estos jóvenes para quien está a su lado y para la humanidad entera. De manera misteriosa pero muy real, su presencia suscita en nuestros corazones, frecuentemente endurecidos, una ternura que nos abre a la salvación. Ciertamente, la vida de estos jóvenes cambia el corazón de los hombres y, por ello, estamos agradecidos al Señor por haberlos conocido”.

Una falsa libertad

42.- “Sí, hay muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos. Desearían decidir por si solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto; decidir quién es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias; dar en cada instante un paso al azar, sin rumbo fijo, dejándose llevar por el impulso de cada momento. Estas tentaciones siempre están al acecho. Es importante no sucumbir a ellas, porque, en realidad, conducen a algo tan evanescente como una existencia sin horizontes, una libertad sin Dios”.

La santidad

43.- “La santidad de la Iglesia es ante todo la santidad objetiva de la misma persona de Cristo, de su evangelio y de sus sacramentos, la santidad de aquella fuerza de lo alto que la anima e impulsa. Nosotros debemos ser santos para no crear una contradicción entre el signo que somos y la realidad que queremos significar”.

A los seminaristas

44.- “¿Cómo vivir estos años de preparación? Ante todo, deben ser años de silencio interior, de permanente oración, de constante estudio y de inserción paulatina en las acciones y estructuras pastorales de la Iglesia. Iglesia que es comunidad e institución, familia y misión, creación de Cristo por su Santo Espíritu y a la vez resultado de quienes la conformamos con nuestra santidad y con nuestros pecados. Así lo ha querido Dios, que no tiene reparo en hacer de pobres y pecadores sus amigos e instrumentos para la redención del género humano”.

A los voluntarios: amor y servicio

45.- “Con vuestro servicio habéis dado a la Jornada Mundial el rostro de la amabilidad, la simpatía y la entrega a los demás”.

46.- “Tengo la certeza de que esta experiencia como voluntarios os ha enriquecido a todos en vuestra vida cristiana, que es fundamentalmente un servicio de amor. El Señor trasformará vuestro cansancio acumulado, las preocupaciones y el agobio de muchos momentos en frutos de virtudes cristianas: paciencia, mansedumbre, alegría en el darse a los demás, disponibilidad para cumplir la voluntad de Dios. Amar es servir y el servicio acrecienta el amor”.

España, una gran Nación

47.- “España es una gran Nación que, en una convivencia sanamente abierta, plural y respetuosa, sabe y puede progresar sin renunciar a su alma profundamente religiosa y católica”.

48.- “Dejo España contento y agradecido a todos. Pero sobre todo a Dios, Nuestro Señor, que me ha permitido celebrar esta Jornada, tan llena de gracia y emoción, tan cargada de dinamismo y esperanza”.

49.- “Rezo igualmente por los jóvenes de España. Estoy convencido de que, animados por la fe en Cristo, aportarán lo mejor de sí mismos, para que este gran País afronte los desafíos de la hora presente y continúe avanzando por los caminos de la concordia, la solidaridad, la justicia y la libertad”.

Colaboración entre la Iglesia y la sociedad civil

50.- “La eficacia de esta comisión manifiesta que no solo es posible la colaboración entre la Iglesia y las instituciones civiles, sino que, cuando se orientan al servicio de una iniciativa de tan largo alcance, como es la que nos ocupa, se hace verdad el principio de que el bien integra a todos en la unidad”.

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XI Capítulo General de las Misioneras Agustinas Recoletas

agosto 23, 2011

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Formación, pastoral vocacional, interculturalidad, reestructuración:

retos para el sexenio 2011-2017

Nuevo gobierno general: Marisa, Elisa, Myrian, Consuelo y Rosalina

El día 31 de julio de 2011, con la eucaristía de acción de gracias, se clausuró en Monteagudo (Navarra, España) el XI Capítulo General de las Misioneras Agustinas Recoletas que había comenzado el día 11 de julio.

Las veintiuna capitulares, iluminadas por la Palabra y los documentos eclesiales, y por las exposiciones que el claretiano Aquilino Bocos efectuó en los tres primeros días de reflexiones capitulares, comenzaron su trabajo, atentas a la voz del Espíritu con el objeto de proponer caminos para una vida religiosa más comprometida.

Mesa de la presidencia capitular

La asamblea capitular trabajó arduamente para tomar conciencia del estado de la Congregación y de la realidad en la que está inmersa, buscar medios para vivir de forma más auténtica el carisma misionero agustino recoleto y para hacer posible que Él reine.

La ordenación de los trabajos capitulares estuvo a cargo de las hermanas Marina García, Olga Lucía Pérez y María Helena Petri, que conformaban la mesa de presidencia.

En una primera fase las capitulares estudiaron los informes presentados por la superiora general, las superioras mayores de las jurisdicciones y los informes de las comunidades de Asia, dependientes del gobierno general, al igual que el informe económico de la Congregación.

Capitulares del XI Capítulo General de las Mar

El lema de este XI Capítulo, tomado de 1 Cor 15, 25, “Es necesario que Él reine”, no podía quedar en una bonita fórmula, por lo que, tras los informes, en el aula capitular se afrontaron con decisión los temas básicos de la vida consagrada y los propios de la Congregación: la misión, la fraternidad, la vida interior, la pastoral vocacional, la formación inicial y permanente y la reestructuración.

Conscientes de haber recibido un tesoro muy grande: el evangelio para ser difundido al estilo del carisma MAR, las capitulares vieron que era necesario proponer a todas las hermanas la ineludible tarea de una continua y auténtica conversión personal y comunitaria de tal manera que Jesús sea el centro de la consagración para la misión. De igual manera se insistió en la vivencia del carisma comunitario como medio y signo apostólico eficaz y la urgencia de manifestar la alegría de haber sido llamadas para estar con Él.

Juramento de las escrutadoras de los votos

Inquietud especial suscitó en la asamblea capitular el tema de la pastoral vocacional, y por ello se propuso poner el mayor empeño en ofrecer a los jóvenes de hoy el seguimiento de Jesús como alternativa de vida que responde a sus aspiraciones más profundas y, a la vez, hace posible que Él reine en esta sociedad.

Conscientes de que la formación es un proceso vital de asimilación de los sentimientos de Cristo para configurarse con Él y responder en fidelidad al proyecto del reino, se comprometieron a fundamentar la formación inicial y permanente en el misterio pascual, asumiendo la cruz como elemento integrador de la persona.

El Capítulo insistió en que cada una de las hermanas es la primera responsable de la formación permanente. Pero este deseo corre el riesgo de quedarse en un gran sueño, si no se colocan los medios que lo posibiliten, y por ello se pensó en la reestructuración de la Congregación, buscando durante el proceso, las condiciones para salvaguardar el sentido del propio carisma, promover la vida fraterna y estar atentas a las necesidades de la Iglesia tanto universal como particular, en consonancia con lo señalado por la exhortación apostólica Vita consecrata.

Dada la historia congregacional y el carisma misionero, se subrayaron algunos rasgos que han de estar presentes en la mente y en el corazón de todas: la universalidad, la interculturalidad la comunión; y se insistió en la urgencia de la puesta en común y de la disponibilidad para asumir destinos y misiones.

Capitulares en San Millán de la Cogolla, La Rioja (España)

Dada la internacionalidad de la Congregación, la asamblea capitular ratificó la necesidad de promover el aprendizaje de los idiomas propios de las hermanas integrantes: español, portugués, chino e inglés.

Establecido el programa de acción para el sexenio 2011-2017, se procedió a las elecciones del nuevo gobierno general, que estará constituido por la hermana Myrian del Carmen Neira Guerrón, que es reelegida superiora general; como vicaria general fue elegida la hermana María Consuelo Arias Pérez. La hermana Luz Angélica Elisa Beltrán Salas fue elegida como segunda consejera y secretaria general; como tercera consejera, la hermana Rosalina Menegheti; y por cuarta consejera y ecónoma de la Congregación, la hermana Marisa Noemí Martínez.

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