Lo que nunca imaginó el presidente.

enero 4, 2020

.

La Junta Electoral Central decidió inhabilitar, y destituir automáticamente, a Joaquim Torra como diputado y presidente de la Generalitat catalana.

.

Lo que nunca imaginó el presidente

Tras hacer todo tipo de concesiones a populistas, independentistas y regionalistas de todo pelaje, la JEC pone en jaque a Pedro Sánchez

Todo cambió ayer por la tarde en cuestión de minutos. Incluso las probabilidades de que la investidura de Pedro Sánchez  llegue a prosperar tras la decisión de la Junta Electoral Central de inhabilitar, y destituir automáticamente, a Joaquim Torra como diputado y presidente de la Generalitat catalana.

Es posible que tanto el PSOE y ERC manejaran este escenario durante sus negociaciones para lograr la abstención de los independentistas en la investidura, y que sopesaran con desdén que todo quedaría en una decisión administrativa recurrible que dilataría los tiempos y no alteraría el cuaderno de bitácora de ambos partidos, camino de una «mesa bilateral» cuyos acuerdos serán sometidos a una consulta solo en Cataluña.

Sin embargo, el error de cálculo para ambos partidos puede ser letal. Desde anoche, Torra vuelve a emerger en el ideario separatista como una víctima de un sistema judicial y administrativo represor, y no como un presidente de la Generalitat que se vanaglorió ante los jueces de desobedecer decisiones judiciales firmes. Incluso, como un dirigente que a la pregunta de si temía la acción judicial replicó recordando que la noche anterior había cenado alubias con butifarra.

Necesariamente, el separatismo está interpretando la decisión de la Junta Electoral Central como una agresión, y como una aplicación subalterna del artículo 155 de la Constitución, más aún después de que Oriol Junqueras también fuese inhabilitado y haya perdido su derecho a tomar posesión como eurodiputado, y por ende a gozar de inmunidad hasta que el Parlamento Europeo decida lo contrario.

La de ayer fue una mala tarde para el secesionismo catalán gracias a un recurso del PP al que se sumaron después Ciudadanos y Vox.

Lo determinante será conocer en las próximas horas cómo afectarán estas decisiones a la investidura de Pedro Sánchez después de que hubiese cerrado un acuerdo definitivo para la abstención de ERC.

Primero, porque la reacción del separatismo en las calles en Cataluña es tan imprevisible como la capacidad que aún tiene Torra, y solo Torra, de adelantar las elecciones en Cataluña antes de ser formalmente inhabilitado.

Segundo, por el temor de los dirigentes de ERC a aparecer como unos «traidores» a la causa del independentismo por haber pactado con un PSOE incapaz siquiera de «manejar» a una Junta Electoral Central.

Y tercero, porque aun en el supuesto de que ERC decida mantener su aval a la investidura de Sánchez, éste presidirá el Gobierno más debilitado de la democracia. De hecho, la dirección federal del PSOE admitió ayer que ni siquiera tiene un compromiso firme de ERC para avalar los presupuestos generales del Estado.

Ayer por la mañana, el problema de Sánchez no era la investidura, sino la gobernabilidad. Hoy, puede llegar a serlo incluso la investidura.

Disyuntiva

La disyuntiva ahora se presenta severa para ERC. Su defensa de Torra es fingida porque las relaciones entre el PdeCat y Esquerra están manifiestamente rotas. Sin embargo, no puede aparecer ante el separatismo como un partido cómplice del PSOE mientras el Estado decide fulminar a Torra.

En Cataluña, eso tiene una explicación complicada y los riesgos que asumirá el partido de Oriol Junqueras si el martes avala la investidura de Sánchez son serios, especialmente si Torra decidiese abocar a Cataluña a un nuevo proceso electoral.

En su fuero interno, ERC celebra la destitución de Torra porque representa una derrota de la estrategia de Carles Puigdemont, y un aval a la teoría «posibilista» que mantiene provisionalmente ERC para obtener réditos de la debilidad de Pedro Sánchez y para ganar tiempo mientras amplía la base social independentista.

Sin embargo, públicamente Esquerra tiene que simular sentirse ofendido, y lo hará con aspavientos en las próximas horas. Por eso solo los movimientos telúricos e impulsivos en el secesionismo pueden forzar a Oriol Junqueras a rectificar su orden de investir a Sánchez.

En este escenario convulso e incierto, cobra relevancia lo ocurrido en los bloques ideológicos representados en las instituciones. La Junta Electoral se dividió ayer. Siete miembros avalados en su día por el PP y Ciudadanos votaron contra Torra y Junqueras, y otros seis, propuestos por el PSOE y Podemos, lo hicieron a favor.

No es extraño, ni a estas alturas puede resultar escandaloso. Ni siquiera para las mentalidades más ingenuas que pensaron que el Estado no volvería a plantar cara a una rebelión.

Pero en la legalidad residen los mecanismos de defensa del Estado y de las mayorías legítimamente conformadas frente a quien se jacta de su desobediencia a las leyes, aunque sea precisamente eso lo que Sánchez se ha comprometido a revertir con ERC en el Congreso y con Podemos en La Moncloa.

Anoche ERC convocó una reunión extraordinaria de su Ejecutiva aunque en el deseo de sus dirigentes no esté precisamente ninguna otra idea que tomar a Sánchez como rehén de sus exigencias y expectativas. Será difícil que ERC rectifique porque su pretensión será atraer al PSOE para utilizarlo como ariete frente a los partidos del centro y la derecha.

Sin embargo, aunque la investidura siga en manos de ERC, cualquier decisión sobre Cataluña sigue en manos de Torra. Y eso, anoche, le cambió la expresión del rostro a ERC. Con certeza, Sánchez no comparte las decisiones de la Junta Electoral Central. Pero ejercer como comparsa de ERC no le aventura una legislatura sencilla.


El maná de cada día, 5.1.20

enero 4, 2020

Domingo II de Navidad

.

Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros

Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros



Antífona de entrada: Sb 18, 14-15

Un silencio sereno lo envolvía todo, y, al mediar la noche su carrera, tu palabra todopoderosa, Señor, vino desde el trono real de los cielos.


Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno, luz de los que en ti creen, que la tierra se llene de tu gloria y que te reconozcan los pueblos por el esplendor de tu luz. Por nuestro Señor Jesucristo


PRIMERA LECTURA: Eclesiástico 24, 1-2. 8-12

La sabiduría se alaba a sí misma, se gloría en medio de su pueblo, abre la boca en la asamblea del Altísimo y se gloría delante de sus Potestades. En medio de su pueblo será ensalzada, y admirada en la congregación plena de los santos; recibirá alabanzas de la muchedumbre de los escogidos y será bendita entre los benditos.

El Creador del universo me ordenó, el Creador estableció mi morada: -«Habita en Jacob, sea Israel tu heredad». Desde el principio, antes de los siglos, me creó, y no cesaré jamás.

En la santa morada, en su presencia, ofrecí culto, y en Sión me establecí; en la ciudad escogida me hizo descansar, en Jerusalén reside mi poder. Eché raíces entre un pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su heredad, y resido en la congregación plena de los santos.


SALMO 147, 12-13. 14-15. 19-20 (R.: Jn 1, 14)

La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros.

Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión: que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti.

Ha puesto paz en tus fronteras, te sacia con flor de harina. Él envía su mensaje a la tierra, y su palabra corre veloz.

Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así, ni les dio a conocer sus mandatos.


SEGUNDA LECTURA: Efesios 1, 3-6. 15-18

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor.

Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya.

Por eso yo, que he oído hablar de vuestra fe en el Señor Jesús y de vuestro amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mi oración, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo. Ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos.


Aclamación antes del Evangelio: 1Tm 3, 16

Gloria a ti, Cristo, proclamado a los paganos. Gloria a ti, Cristo, creído en el mundo.


EVANGELIO: Juan 1, 1-18

En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios.

Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho.

En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió.

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.

La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció.

Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.

Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad.

Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Este es de quien dije: “El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo.”» Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.

Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

A Dios nadie lo ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.


Antífona de la comunión: Jn 1, 12

A cuantos lo recibieron les da poder para ser hijos de Dios.


Y LA PALABRA SE HIZO CARNE

Card. Joseph Ratzinger (después, Benedicto XVI)
EL ROSTRO DE DIOS, Ed. Sígueme. Salamanca 1983

En el evangelio de la tercera misa de navidad (Jn 1, 1-18) parece que todo lo que nos es amable y familiar del nacimiento de Jesucristo en el establo se ha alejado a la extraña dimensión del misterio. Aquí no se habla ya del niño ni de la madre, no se dice nada de pastores y de sus ovejas, nada del cántico de los ángeles, que anuncian al hombre la paz partiendo de la gloria de Dios.

Sin embargo, hay algo en común con todo eso: también el evangelio de hoy habla de una luz que ilumina en las tinieblas; habla de la gloria de Dios que nosotros podemos contemplar, como gracia, en la Palabra hecha carne, y habla del Señor que no fue aceptado en su propiedad o en los que eran los suyos (1).

Pero en medio de estas grandilocuentes palabras de misterio, aparece de repente el establo en el que el hijo de David debía nacer, puesto que no había lugar para él en la ciudad.

Así, si se examinan con profundidad las cosas, se reconoce sin duda que el evangelio del día no habla de otra cosa que de lo que hablan los evangelios de las misas de la nochebuena. Sólo que parten de distintos puntos de vista.

Lucas y, de un modo semejante, Mateo cuentan la historia terrena y nos descubren, a partir de ahí, el acceso a la actuación misteriosa de Dios. Juan, el águila, contempla todo a partir del misterio de Dios y muestra cómo llega ese misterio hasta el establo, hasta la carne y la sangre del hombre. Así, pues, ¿de qué se trata propiamente?

¿Qué es lo que pretende decirnos la iglesia para el día de navidad y, partiendo de ahí, para todo el año, y, en fin de cuentas, para nuestra vida, al presentarnos este texto tan solemne y serio donde nosotros deberíamos esperar las palabras cálidas del relato del nacimiento?

I.

Este evangelio corresponde, desde los tiempos más antiguos, a la liturgia de la navidad, porque contiene la frase que nos ofrece la causa y el motivo de nuestra alegría, el contenido propio de la fiesta: el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros (Jn 1, 14).

En la navidad no celebramos el día natalicio de un hombre grande cualquiera, como los hay muchos. Tampoco celebramos simplemente el misterio de la infancia o de la condición de niño.

Ciertamente que lo puro y lo abierto del niño nos hace esperar, nos proporciona esperanza. Nos da ánimos para contar con nuevas posibilidades del hombre. Pero si nosotros nos aferramos demasiado a eso solo, al nuevo comienzo de la vida que se da en el niño, entonces lo único que podría quedar en definitiva sería la tristeza: porque también esto «nuevo» acaba por hacerse algo viejo y usado.

También el niño entrará en el campo de concurrencia y de rivalidad de la vida, participará en sus compromisos y en sus humillaciones, y, como remate de todo, acabará siendo, igual que todos, presa y botín de la muerte.

Si nosotros no tuviéramos otra cosa que celebrar que sólo el idilio del nacimiento de un ser humano y de la infancia, entonces en último extremo no quedaría nada de tal idilio. Entonces nada tendríamos que contemplar más que el morir y el volver a ser; entonces cabría preguntarse si el nacer no es algo triste, puesto que sólo lleva a la muerte. Por eso es tan importante observar que aquí ha ocurrido algo más: el Verbo se hizo carne.

«Este niño es hijo de Dios», nos dice uno de nuestros villancicos navideños más antiguos. Aquí sucedió lo tremendo, lo impensable y, sin embargo, también lo siempre esperado: Dios vino a habitar entre nosotros.

Él se unió tan inseparablemente con el hombre, que este hombre es en efecto Dios de Dios, luz de luz y a la vez sigue siendo verdadero hombre.

Así vino a nosotros efectivamente el eterno sentido (2) del mundo de tal forma que se le puede contemplar e incluso tocar (cf. 1 Jn 1,1). Pues lo que Juan denomina «la Palabra» o «el Verbo», significa en griego al mismo tiempo algo así como “el sentido”. Según eso, podemos también traducir nosotros: el sentido se ha hecho carne.

Pero este sentido no es simplemente una idea corriente que penetra en el mundo. El sentido se ha aplicado a nosotros y ha vuelto a nosotros. El sentido es una palabra, una alocución que se nos dirige.

El sentido nos conoce, nos llama, nos conduce. El sentido no es una ley común, en la que nosotros desempeñamos algún papel. Está pensado para cada uno de una manera totalmente personal. Él mismo es una persona: el Hijo del Dios vivo, que nació en el establo de Belén.

A muchos hombres, tal vez nos parece esto demasiado hermoso para que sea verdadero. Aquí se nos dice: sí, existe un sentido. Y el sentido no es una protesta impotente contra lo que carece de sentido. El sentido tiene poder. Es Dios. Y Dios es bueno.

Dios no es un ser sublime y alejado, al cual nunca se puede llegar. Se halla totalmente próximo, al alcance de la voz, y se le puede alcanzar siempre. Él tiene tiempo para mí, tanto tiempo que hubo de yacer en un portal y que permanece siempre como hombre.

Pero nos volvemos a preguntar: ¿puede ser esto verdad? ¿se amolda efectivamente a Dios el ser o hacerse niño? No queremos creer que la verdad es hermosa; según nuestra experiencia, la verdad es, en fin de cuentas, por lo general cruel y sucia: y cuando alguna vez parece que no lo es, entonces horadamos y cavamos en torno a ella hasta confirmar nuevamente nuestra sospecha.

Del arte se dijo una vez que servía a lo bello y que esta belleza era, a su vez, splendor veritatis, el esplendor o el brillo de la verdad, su resplandor interior. Pero hoy día, el arte cree que su misión o tarea más alta consiste en desenmascarar al hombre como algo sucio y repugnante.

Si nosotros pensamos en los dramas de B. Brecht, toda la genialidad del poeta se aplica también aquí al descubrimiento de la verdad, pero no ya para mostrar sus luces, sino para demostrar que la verdad es sucia y que la suciedad es la verdad. El encuentro con la verdad no ennoblece, sino que envilece. De ahí que surja la mofa contra la navidad y la burla contra nuestra alegría.

Pero, de hecho, si no hay Dios, entonces no hay ninguna luz, sino que sólo nos queda la sucia tierra. Ahí radica la realmente trágica verdad de tal «Poesía».

II.

«Los suyos no lo recibieron» (Jn 1, 11). En fin de cuentas, nosotros preferimos nuestra terca desesperación a la bondad de Dios, la cual, partiendo de Belén, podría tocar a nuestro corazón. En fin de cuentas, somos demasiado soberbios para dejarnos salvar y redimir.

«Los suyos no lo recibieron»; el abismo de esta frase no se agota con la historia de la búsqueda de alojamiento, que nuestros nacimientos representan y actualizan con tanto amor. Tampoco se agota con el llamamiento moral a pensar en los que no tienen techo en todo lo ancho de la tierra y también aquí en nuestras ciudades, por muy importante que sea esa llamada.

Esta frase apunta y afecta a algo más profundo de nosotros, a la causa más profunda de que la tierra no ofrezca a muchos ningún cobijo o techo: nuestra soberbia cierra las puertas a Dios y de esa manera también a los hombres.

Nosotros somos demasiado orgullosos para ver a Dios. Nos ocurre lo que a Herodes y a sus especialistas en teología: en esa categoría o en ese grado, no se escucha el canto de los ángeles. En esa categoría, uno no se siente ni amenazado ni molestado por Dios. En esa categoría, no se quiere ya ser «su propiedad» (3) -propiedad de Dios-, sino simplemente pertenecer cada uno a sí mismo.

Por eso no queremos recibir a Aquél que viene a su propiedad porque entonces tendríamos que transformarnos y reconocerlo a él como nuestro dueño.

Él vino como niño para quebrar nuestra soberbia. Tal vez nosotros capitularíamos antes frente al poder o a la sabiduría. Pero él no busca nuestra capitulación, sino nuestro amor. Él quiere librarnos de nuestra soberbia y así hacernos efectivamente libres.

Dejemos, pues, que la alegría tranquila de este día penetre en nuestra alma. Ella no es una ilusión. Es la verdad. Pues la verdad, la última, la auténtica, es hermosa. Y, al mismo tiempo, es buena. El encontrarse con ella hace bueno al hombre. Ella habla a partir del niño, el cual, sin embargo, es el propio hijo de Dios.

III.

Nuestro evangelio desemboca en la frase: «Y vimos su gloria…» (1,14). Estas podían ser las palabras de los pastores, al regresar del establo y resumir sus vivencias. Podrían ser las palabras con las que José y María trataran de describir los recuerdos de aquella noche de Belén. Pero no. Son como la mirada retrospectiva del discípulo que expresa lo que le ocurrió en su encuentro con Cristo.

Y así podríamos decir todos nosotros como cristianos: hemos visto su gloria. Sí, precisamente partiendo de eso, se podría explicar lo que es creer: ver o contemplar su gloria en medio de este mundo.

El que cree, ve. ¿Pero hemos visto nosotros? ¿No estamos todavía ciegos? ¿No vemos siempre únicamente a nosotros mismos y nuestra imagen que se refleja en un espejo? Cada uno puede ver fuera solamente algo que corresponde a lo que hay en él.

Dejemos que nuestros ojos sean abiertos por el misterio de este día y así podamos ver. Y así podremos vivir como «videntes» o como personas que ven. La colecta de Adveniat (4) podría ser una pequeña respuesta a la llamada de la navidad. Un signo de que nosotros hemos oído y visto, de que nosotros reconocemos a Dios como el verdadero dueño de todo lo que nos es propio.

Así podremos también nosotros ser portadores de la luz que procede de Belén y luego pedir, llenos de confianza: Adveniat regnum tuum. Que venga tu reino. Que venga tu luz. Que venga tu alegría. Amén.

______

  1. Entre los alemanes es frecuente traducir: «vino a su propiedad» (in sein Eigentum kam.), lo que entre nosotros se traduce corrientemente: «vino a los suyos». Con todo, el texto latino dice «in propria venit» y el griego «eis ta idía elce = vino a lo que le era propio o a las cosas propias» (N. del T.).
  2. El autor traduce en este caso la palabra griega «Logos» por «Sinn», es decir, «sentido» o «significado». Conviene que lo tengan en cuenta los que no estén habituados a esta interpretación, para comprender todo lo que sigue (N. del T.)
  3. Cf. nota 1.
  4. Conviene saber que Adveniat es una organización caritativa alemana, de rango nacional, cuyas aportaciones al tercer mundo, etc., suelen ser cuantiosísimas. Quien no sepa que Adveniat es eso, y que precisamente su colecta más importante se verifica en tiempo de navidad, no comprenderá el texto (N. del T.).

Discurso para Año Nuevo de 2020 del presidente de CMG a la audiencia extranjera

enero 4, 2020

.

Shen Haixiong: ¡Que en 2020 el amor se disperse por el mundo! ¡Bendiciones para China, para el mundo, y para ustedes!

.

Discurso para Año Nuevo de 2020 del presidente de CMG a la audiencia extranjera

.

El 1 de enero de 2020, el presidente del Grupo de Medios de China (CMG), Shen Haixiong, envió un mensaje de Año Nuevo a la audiencia extranjera en todo el mundo a través de Radio Internacional de China e Internet, deseándoles un feliz año nuevo. Aquí están las palabras de Shen Haixiong:

Queridos amigos:

2020 es un número auspicioso y hermoso, ya que según los internautas chinos, su pronunciación consuena con la expresión “te amo, te amo”. Con motivo de la llegada de 2020, en nombre del Grupo de Medios de China (CMG), ¡les mando desde Beijing nuestras felicitaciones de Año Nuevo!

La historia de la humanidad está compuesta por infinitos momentos. Los incontables instantes del año 2019 se han perpetuado en la memoria. El primero de octubre, celebramos con solemnidad el septuagésimo aniversario de la fundación de la República Popular China.

A través de los programas presentados por CMG como el documental traducido en múltiples idiomas Caminamos en el Gran Camino, y la película en vivo en 4K “Cuando China Fascina al Mundo: el Gran Desfile Militar 2019”, ustedes han podido disfrutar de estas selectas obras audiovisuales, y de ahí compartir con nosotros el camino magnífico que ha recorrido China en las últimas 7 décadas.

Al respecto, recibí las sinceras felicitaciones por parte de muchos amigos. Por ejemplo, el experto italiano en asuntos de China, Francesco Maringió, así me escribió en el correo electrónico: “Aplaudo por los extraordinarios logros que ha conseguido la República Popular China desde su fundación de hace 70 años. Creo que el pueblo chino tiene toda la razón para sentirse orgulloso de sus éxitos”.

En el pasado año, nos esforzamos por capturar cada instante brillante del avance de China, mostrando al mundo una China real, tridimensional, y global de la nueva época. Aplicamos las técnicas y formas de transmisión de 5G+4K/8K+AI, en el reportaje del Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional, la Conferencia sobre el Diálogo de las Civilizaciones Asiáticas, la celebración por el vigésimo aniversario del retorno de Macao a China, entre otros eventos significantes.

Lanzamos los programas en múltiples idiomas como Frases Clásicas Citadas por Xi, y Si los Tesoros Nacionales Pudiesen Hablar, los cuales les han ofrecido a ustedes accesos a los valores de China de la nueva época, así como la milenaria historia y cultura de dicha nación.

Además, se suman la actividad organizada para el público global llamada “Avanzar con China”, la actividad creativa all-media “Interacción entre pueblos China-Rusia”, y los programas en distintos idiomas brindados por presentadores que han atraído gran número de seguidores, lo cual también ha convertido a muchos amigos en “fanáticos de China”.

Solo han pasado dos años desde la fundación del Grupo de Medios de China. Estamos bien enterados de que, en la era del Internet, si no avanzamos, o avanzamos despacio, nos esperará el retroceso.

Recordamos mentalmente las instrucciones del presidente Xi Jinping de “promover la innovación mientras se insiste en los principios básicos, y hacer buen uso de los nuevos medios y nuevas plataformas”, persistimos en la guía de la innovación, y avanzamos a ritmo acelerado hacia la meta de ser un influyente medio de comunicación innovador de primera clase a nivel internacional.

En el año 2019, establecimos el Laboratorio nacional clave de producción y presentación de vídeo y audio de ultra HD, único en su género de China. Lanzamos la plataforma de nuevos medios 5G denominada “Yangshipin”, que se enfoca en los nuevos medios audiovisuales controlables.

Prestamos mucha atención al desarrollo de alta calidad, lanzando más de 200 programas de calidad para presentar a los usuarios una mayor cantidad de programas creativos, buenos y atractivos.

Cubrir los asuntos de preocupación global de manera integral, objetiva e imparcial siempre ha sido nuestro principio. Adoptamos una actitud abierta y cooperativa en el intercambio con los homólogos nacionales y extranjeros.

En 2019, sostuve conversaciones y reuniones con los responsables de más de 150 medios de comunicación internacionales tales como AP, Reuters, AFP, BBC, etc. Entre nosotros compartimos cada día más consensos, y nuestro círculo de amistad se sigue ampliando.

Lamentablemente, también observo a algunos medios occidentales, sin saber su motivo, se hacen ciegos en cuanto a ciertos reportajes sobre China, e incluso publican noticias basadas en chismes o rumores en los que falta la autenticidad. Algunos de sus reportajes ya se asimilan a las novelas ficticias. Coincidimos en que los hechos son la vida de las noticias.

Publicar reportajes basados en la imaginación o inventar las noticias como si fueran novelas, causará gran daño a la credibilidad de cualquier organismo de medios de comunicación. Esto sirve como una advertencia para cada uno de nosotros, los responsables de los medios que defienden la ética profesional.

El escritor británico del siglo XVIII, Hazlitt, dijo: “El prejuicio es hijo de la ignorancia.” ¡Perseguir la verdad y eliminar el prejuicio es algo muy valioso! El Grupo de Medios de China seguirá manteniendo la posición objetiva e imparcial, para difundir a la comunidad internacional los hechos y las realidades, así como la voz de la justicia.

Zhang Jiuling, un famoso poeta de la dinastía Tang de China, exclamó: “Las largas distancias no pueden separar a los verdaderos amigos que comparten la misma aspiración.” Convivimos en el mismo planeta, lo cual es el destino que debemos apreciar.

Cuando visité a Brasil y Argentina, me complació mucho ver los jacarandá y buganvilla, y escuchar el canto del tordo, que se pueden encontrar también en la provincia china de Guangdong, lugar donde trabajé en el pasado; en Italia y España, probé comidas que se parecen mucho al licor de arroz glutinoso y lonjas de jamón de mi provincia natal de Zhejiang. ¡El concepto de “aldea global” nunca había sido tan real!

El pueblo que convive en esta “aldea” tiene que interaccionar, intercambiar y mezclarse entre sí. Estoy convencido de que, el intercambio entre los medios de comunicación es capaz de eliminar las brechas y los prejuicios, para que más gente se haga buenos amigos.

2020 es el año decisivo para que China concluya la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada, y también el año en que China, país con una población de 1400 millones de personas, eliminará por completo la pobreza absoluta. Esto será un hecho sin precedentes en la historia humana.

Para ello, el Grupo de Medios de China registrará los momentos que ocurran en esta época, con su norma profesional seria y perfeccionista, a fin de transmitir más historias que están pasando en China y el mundo, brindando más energía positiva para promover la construcción de la comunidad de destino común para la humanidad.

¡Que en 2020 el amor se disperse por el mundo!

¡Bendiciones para China, para el mundo, y para ustedes!

Discurso para Año Nuevo de 2020 del presidente de CMG a la audiencia extranjera


El maná de cada día, 4.1.20

enero 4, 2020

4 de Enero. Feria de Navidad

.

riberaHolyFamily

Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él

.

.

ANTÍFONA DE ENTRADA: Salmo 111, 4

Una luz se levanta en las tinieblas para los hombres de corazón recto: el Dios clemente, justo y compasivo.


ORACIÓN COLECTA

Ilumina, Señor, a tus fieles y alumbra sus corazones con la luz de tu gloria, para que siempre reconozcan a su Salvador y se adhieran a él con total entrega. Por nuestro Señor Jesucristo.


PRIMERA LECTURA: 1 Juan 3, 7-10

Hijos míos, que nadie os engañe. Quien obra la justicia es justo, como él es justo. Quien comete el pecado es del diablo, pues el diablo peca desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo.

Todo el que ha nacido de Dios no comete pecado, porque su germen permanece en él, y no puede pecar, porque ha nacido de Dios. En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo el que no obra la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano.


SALMO 97

Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.

Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas: su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo.

Retumbe el mar y cuanto contiene, la tierra y cuantos la habitan; aplaudan los ríos, aclamen los montes.
Al Señor, que llega para regir la tierra. Regirá el orbe con justicia y los pueblos con rectitud.


ACLAMACIÓN: Hebreos 1, 1-2

En distintas ocasiones habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas. Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo.


EVANGELIO: Juan 1, 35-42

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Éste es el Cordero de Dios.»

Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?»
Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»
Él les dijo: «Venid y lo veréis.»

Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»

Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»


ANTÍFONA DE COMUNIÓN: 1 Juan 4, 9

En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él.
.

FELIZ AÑO NUEVO, FELIZ DÍA NUEVO

Año nuevo, un camino que se pierde en el horizonte

Año nuevo, un camino que se pierde en el horizonte

.

LA VIDA EN PROCESO

.

Ofrecimiento de obras

al comienzo de cada jornada

 

El año nuevo que nos lo deseamos muy feliz podría quedar reducido a una pura formalidad y palabra hueca, si nos olvidamos de lo concreto: es decir, de los meses, semanas y días de que se compone. Porque en realidad, es en esos espacios temporales donde se juega la suerte del año. Por tanto, tu nuevo año será lo que sean: tu mes, tu semana y tu día, cada jornada.

El ciclo semanal es muy importante pues cada domingo aparcamos los afanes temporales y, como creyentes, tratamos de acercar el cielo a la tierra. Ensayamos el talante existencial que allá disfrutaremos: seremos como ángeles, todos iguales ante Dios, nos ocuparemos de alabarlo gozando de su amor y de la compañía de los hermanos.

Pero el ciclo diario es el más determinante para alcanzar la meta: un año nuevo 2013 pleno y feliz.

Tu año será lo que vaya siendo cada jornada de este año. El combate se libra en el día a día. Y la jornada se libra de manera significativa en el comienzo del día. La nueva jornada casi queda determinada en los primeros momentos del día. Si comienzas bien el nuevo día, ya tienes garantizada por lo menos la mitad de la victoria.

El comienzo del día debe ser un momento de diálogo sincero entre Dios y la persona. Se trata de un encuentro de dos voluntades que va a determinar y orientar positivamente toda la jornada. Tradicionalmente hemos denominado ese momento como ofrecimiento de obras, o del nuevo día. La renovación del diálogo con Dios supone para el creyente recoger todas sus potencialidades y entregarlas o consagrarlas a Dios desde el primer momento, antes de nada.

El ofrecimiento del día supone tomar posesión de nuestro ser y sentir, para orientarlo todo hacia Dios, en ese día concreto. Es como una recreación de nuestra identidad cristiana: renovación de nuestra condición filial hacia el Padre, toma de conciencia de nuestro compromiso con Cristo Salvador y de cercanía con el Espíritu más interior a nosotros que nosotros mismos.

Esta consagración matinal es también la actualización de nuestra vocación. Es un ejercicio que mantiene vivo el primer amor. Pues si la vocación no se actualiza, se petrifica, se vuelve pura rutina y ritualismo; la sal pierde el sabor. En la vida espiritual no podemos vivir de rentas. En la relación con Dios, como en las relaciones humanas, lo que no se renueva, se pudre. Hay que hacerla siempre nueva, cada día. Eso es lo que sirve y vale, porque nos permite disfrutar de la vida sacándole todo su jugo. Vivir de otra manera, no es vivir, no merece la pena.

Por eso decimos que toda vocación es “matinal”: cada mañana hay que estrenar una nueva ilusión por el Dios siempre sorprendente, Dios de vivos y no de muertos. El corazón de la enamorada está siempre en fiesta. Cada jornada deberíamos vivirla como “el día en que actuó el Señor”, fuente de gozo y alegría.

Alguien puede pensar: esto es muy difícil pues supone estar siempre comenzando… Cierto, es imposible para los humanos, pero posible para Dios. Y además, es lo que más le gusta: que le busquemos sin desmayar. San Agustín decía que si encontraba a Dios alguna vez sería para seguir buscándolo con mayor avidez.

Nosotros, como agustinos recoletos, al comenzar cada día debemos tomar conciencia de que somos buscadores de Dios, que deseamos convertirnos en sal de la tierra y luz del mundo; que debemos ser especialistas en la interioridad, en la práctica de la oración, en la experiencia de Dios. En fin, que queremos ser gloria de Dios en este día, para que todos cuantos nos vean y traten sean arrastrados hasta Dios.

El ofrecimiento de obras se puede realizar de muchas maneras. Un servidor va a utilizar la conocida “Oración de san Ignacio” como marco referencial para consagrarnos al Dios Uno y Trino, a cuya imagen y semejanza fuimos creados.

Si el hombre es hechura de Dios, necesariamente debe llevar impreso un parecido a Dios. Me fijaré en las facultades superiores del hombre: libertad, memoria, entendimiento y voluntad. La libertad la refiero a Dios, el único Señor. La memoria la relaciono con Dios Padre; el entendimiento lo refiero al Verbo, a Dios Hijo; y la voluntad, a Dios Espíritu. Pero no de manera exclusiva pues hablaremos también de los sentidos.

A continuación comentaré la oración “Tomad, Señor”, aplicada a Dios Uno y Trino. El texto dice: Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad. Todo mi haber y mi poseer tú me lo diste; a ti, Señor, lo devuelvo. Todo es vuestro. Disponed de mí, Señor, según vuestra santa voluntad. Dadme vuestro amor y vuestra gracia, que eso me basta. Hago ahora el comentario.

“Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad”.

Nuestro Dios es un solo Señor que merece toda nuestra sumisión, adoración y alabanza. En la Biblia se nos manda: “Al Señor tu Dios adorarás, a él solo servirás, con toda tu mente, con todo tu corazón, con todo tu ser”. Nuestra libertad representa la posibilidad de elegir, de decidir; la libertad nos presenta muchas opciones; ella nos ofrece un abanico de posibilidades.

Pues bien, al consagrarle nuestra libertad, elegimos libremente a Dios como nuestra única opción y, consiguientemente, renunciamos a toda otra posibilidad, a toda “aventura” fuera de Dios, a todo cuanto pudiéramos imaginar, soñar, tantear, indagar… al margen de Dios o contra Dios.

Reconocemos a Dios como a nuestro único señor y soberano absoluto, y no queremos tener la libertad del libertinaje, sino la libertad de los hijos de Dios; elegimos la total sumisión a Dios como expresión del máximo amor, agradecimiento y fidelidad; paradójicamente, fuente de la mayor libertad, de la mayor felicidad por descansar sólo en Dios.

Después de esta consagración a Dios como único soberano, ahora nos consagramos a Dios Padre, Hijo y Espíritu.

“Mi memoria”

Tomad, Señor, mi memoria; nos dirigimos a Dios Padre. Él es la fuente primigenia, el origen de todo, el que toma toda iniciativa, aquel de quien todos hemos recibido gracia tras gracia; el que ha pensando en todo y en todos, el que ha soñado con crearnos y darnos vida en abundancia, el que lo ha dispuesto todo desde el principio, con sabiduría y amor.

A él le consagramos la memoria, la facultad de recordar, para que siempre nos acordemos del plan que Dios Padre ha tenido desde el principio sobre nosotros, es decir, el proyecto que más le gustó sobre cada persona, como ser único. Para que nosotros no queramos otra cosa fuera de lo que el Padre soñó, le gustó y dispuso.

Entonces, yo, respondiendo a ese amor, quiero que mi memoria me recuerde siempre que el Padre Dios ha pensado desde siempre en mí, que ha hecho proyectos sobre mi vida, que espera mucho de mí, que tiene una gran expectativa e ilusión sobre mi vida. En fin, que quiere verme plenamente feliz ahora y por siempre junto a él.

Cuando perdemos la memoria sobre Dios, quedamos sin norte y perdemos el sentido de nuestra vida; todo parece sin sentido y como absurdo. Cuando el pueblo judío salió de Egipto el espíritu malo le hacía olvidar los prodigios que Dios había obrado en su favor y entonces comenzaba a quejarse y a renegar de Dios y de Moisés.

Nosotros necesitamos, por tanto, recordar cada mañana lo que el Padre Dios espera de cada uno de nosotros en este día. No hay días grises ni tiempos muertos. Todo está habitado por las expectativas de un Dios que nos ama con pasión desde siempre, y que nunca se cansa de nosotros. Este recuerdo será un estímulo eficaz de renovación personal y de entusiasmo en el servicio de Dios y de los hermanos que debe vertebrar toda nuestra jornada.

“Mi entendimiento”.-

Tomad, Señor, mi entendimiento; nos dirigimos a Dios Hijo, al Verbo, a la Palabra. El Verbo es la expresión del amor del Padre, todo lo ha pensado, ideado y creado en él y por él. Nada ha hecho fuera del Verbo. Él es el arquetipo en el que todo ha sido pensado y creado. Por tanto, todo tiene en él su explicación, la clave de su comprensión, y el sentido de su misterio. Nada es inteligible fuera de La Palabra. Nada ha sido pronunciado fuera de ella.

Entonces nosotros a La Palabra en persona le confiamos nuestra capacidad de entender y comprender, se la consagramos: todo lo que yo quiera saber lo quiero saber en Cristo, quiero entenderlo todo en él.

Podemos rezar: Señor Jesús, yo quiero que tú seas mi única sabiduría, mi único saber y conocer. Te reconozco como la única Palabra que el Padre nos ha dado para conocerlo todo en él. En ti, Señor Jesús, nos lo ha dado todo. Ya no tengo necesidad de preguntar ni de buscar nada fuera de ti. Por tanto, en este día, no quiero saber ni entender nada fuera de ti; renuncio a buscar, “curiosear o a soñar algo” al margen y contra ti, durante esta jornada. Tú eres, Jesús, mi único Señor.

“Mi voluntad”.-

Tomad, Señor, mi voluntad; nos dirigimos al Espíritu Santo. El Espíritu Santo es la comunión en persona. Lo suyo es relacionar y unir a los demás poseyéndolos de alguna manera: en este caso al Padre y al Hijo. Por tanto, el Espíritu es la fuerza que mueve al Padre a engendrar y a proyectarse en el Hijo. Y es la energía que impulsa al Hijo a volverse al Padre en obediencia y glorificación.

Por eso decimos que es el Espíritu del Padre y del Hijo: Espíritu de paternidad y Espíritu de filiación. De esta manera viene a ser el abrazo del Padre y del Hijo, la comunicación entre ambos que florece en comunión íntima. El Espíritu crea la comunidad, es puro don. Más que la simpatía de Dios es la empatía de Dios: la interpenetración de las tres divinas personas formando una sola e inefable comunión de vida, libertad y amor. El Espíritu representa la consolación, la parte afectiva de Dios. El descanso en el amor.

Por eso, al Espíritu le consagramos, desde el comienzo de este nuevo día, nuestra afectividad y la voluntad, nuestra capacidad de sentir y de experimentar. Deseamos gozar hoy con las cosas de Dios, experimentar cuán bueno es el Señor. No queremos encontrar consuelo ni felicidad al margen de Dios: no querer gozarse, durante este día, en nada que no sea el Espíritu de Dios.

No agradarme en nada que esté al margen de Dios o contra él. Que no me contente con ser bueno en mi corazón, sino que me guste parecerlo. Que encuentre mi reposo en las realidades del Espíritu. Quiero experimentar hoy lo que dice el salmista: ”Gustad y ved qué bueno es el Señor”.

Resumiendo esta interpretación y comentario, ahora podríamos parafrasear la oración original de la siguiente manera:

Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, de manera que te esté plenamente sometido, adorándote como a mi único Señor. Tomad mi memoria, para acordarme siempre de ti, Padre bueno, que tanto esperas de mí. Tomad mi entendimiento, Señor Jesús, para que te conozca cada vez mejor y tenga por basura cualquiera otra sabiduría fuera de ti. Tomad, Espíritu Santo, mi voluntad, para que me complazca solamente en las cosas de Dios, para que pueda experimentar lo bueno que es el Señor; para que no encuentre gusto alguno ni en el error ni en el pecado.

La oración continúa: “Todo cuanto soy y poseo tú me lo diste, Señor; a ti lo devuelvo. Todo es vuestro. Disponed de mí, Señor, según vuestra santa voluntad. Dadme vuestro amor y vuestra gracia que esto me basta”. Con Carlos de Foucauld concluimos: haz de mí lo que quieras; sea lo que sea, te doy gracias. Porque de ti nada malo me puede venir. Te lo ofrezco todo, con ilimitada confianza porque tú eres mi Padre.

En esta última parte de la oración queremos expresar la consagración de toda la persona integralmente tomada: incluyendo las distintas dimensiones, estratos o áreas de nuestra personalidad: el mundo inconsciente, la realidad afectiva y emocional, y el ámbito de la sensibilidad o de los sentidos.

La unión con Dios que acontece en el santuario de la conciencia del creyente a través de las potencias superiores, memoria, entendimiento y voluntad, se proyecta hacia el exterior por los sentimientos y los sentidos, y a la vez es “afectada” por las impresiones y los estímulos que nos llegan de fuera.

Por tanto, la conversión del corazón y la consiguiente vida en el Espíritu, para que sean verdaderas, estables y plenas, deben involucrar necesariamente los sentidos; es decir, toda la persona.

Por eso, ahora le consagramos a Dios los sentidos por los que nos ponemos en contacto con las cosas y con los hermanos: queremos llenarlo todo con la luz divina. Que durante este nuevo día nuestros ojos trasmitan la mirada de Dios, que nuestras palabras sean creadoras como las de Dios, que todas nuestras acciones hablen “de Dios” porque nosotros estamos hablando “a Dios”, orando en medio de su creación.

A la vez pedimos que todo cuanto nos llegue de fuera lo recibamos como un don divino. Cuanto palpemos en este día, incluida la contrariedad, sea todo sentido como una caricia de Dios, porque él lo dispone todo para nuestro bien. Nada nos podrá entonces separar del amor de Dios. Así seremos capaces de ver a Dios en todos los acontecimientos, pues todo lo veremos como habitado por su presencia misteriosa. Nuestros sentidos nos harán permeables a la presencia y a la acción siempre creadora de Dios.

Concluimos, mis estimados amigos y amigas,

diciendo que toda nuestra persona quedaría consagrada a Dios desde el comienzo del día. Este ejercicio refuerza necesariamente la conciencia de la inhabitación de la Santísima Trinidad en lo más nuclear de nuestra personalidad.

También podríamos ejercitarnos en actos de fe, esperanza y caridad, que son las virtudes teologales que nos relacionan directamente con Dios. Pero esto lo dejamos para otra ocasión.

Que lo dicho nos sirva para comenzar este nuevo año siendo nuevos nosotros mismos haciendo de cada día un día realmente nuevo en el que actúe el Señor. Así labraremos, jornada a jornada, el feliz año nuevo 2013 que nos hemos deseado todos: año de gracia y de bendición del Señor. Amén.

 


A %d blogueros les gusta esto: