El Papa a medios: La buena información puede derribar muros del miedo y la indiferencia

abril 10, 2017

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El Papa Francisco se dirige a los profesionales de los medios de comunicación

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El Papa a medios: La buena información puede derribar los muros del miedo y de la indiferencia

Por Miguel Pérez Pichel

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VATICANO, 07 Abr. 17 / 09:07 am (ACI).- El Papa Francisco hizo un llamado a los medios de comunicación a que actúen con responsabilidad cuando difundan sus noticias, ya que la buena información puede derribar los muros del miedo y la indiferencia.

En la entrevista concedida a la revista italiana “Libertà Civili”, el Pontífice lamentó que “con frecuencia son los mismos medios de comunicación los que emplean estereotipos negativos para hablar de los migrantes y refugiados. Basta con pensar en el uso incorrecto que, con frecuencia, hacen de los términos con los que se refieren a los migrantes y refugiados”.

“Cuántas veces oímos hablar de ‘clandestinos’ como sinónimo de migrante. Esto no es correcto, es una información que parte de una base equivocada y que empuja a la opinión pública a elaborar un juicio negativo”.

El Santo Padre pidió a los medios que informen con veracidad, pues “la buena información puede derribar los muros del miedo y de la indiferencia”.

“El otro, el diferente, asusta cuando no se conoce”. En cambio, “si se explica y se lleva la verdad a la casa de la gente por medio de imágenes e historias en las que se presenten los aspectos más humanos y más positivos, entonces el conocimiento está más allá del estereotipo y el encuentro se convierte en una realidad. Cuando desaparece el miedo, entonces las puertas se abren y la acogida se hace de forma espontánea”.

En este sentido, explicó que “los medios de comunicación deberían sentirse empujados al deber de explicar los diferentes aspectos de la migración, favoreciendo el que la opinión pública también conozca las causas de este fenómeno”.

“La violación de los derechos humanos, los violentos conflictos, los desórdenes sociales, la ausencia de bienes de primera necesidad, las catástrofes naturales y las causadas por el hombre: todo esto debe ser contado claramente y permitir, de esa manera, el conocimiento justo del fenómeno migratorio y, como consecuencia, la justa aproximación”.

Por el contrario, Francisco mostró su contrariedad por “el sensacionalismo hacia el que gran parte de los medios de comunicación apuntan hoy”.

Ese sensacionalismo se sustenta en el hecho de que “genere más interés un suceso de crónica negra que una noticia positiva. Y así, resulta más rentable hablar de algunos casos de delincuencia que tienen por protagonista a un migrante, en lugar de contar los muchos casos de integración promovidos por los propios migrantes”.

Francisco recordó las palabras que dirigió a los líderes europeos reunidos en Roma con ocasión del aniversario de la firma del Tratado de Roma.

“Como dije a los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea con aquella ocasión, la apertura al mundo exige la capacidad de diálogo como forma de encuentro a todos los niveles, comenzando por el encuentro entre Estados miembros y entre las instituciones y los ciudadanos, y terminando con el encuentro con los muchos inmigrantes que llegan a las costas de la Unión”.

Por último el Santo Padre reclamó una mayor humanidad en la forma de tratar el tema de la inmigración: “No se puede limitar a gestionar la grave crisis migratoria de estos años como si fuese un problema numérico, económico o de seguridad”.

“La cuestión migratoria plantea una pregunta muy profunda que es, ante todo, cultural”, concluyó.


Papa Francisco: De nuestros actos en biotecnología “deberemos responder ante Dios”

abril 10, 2017

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Laboratorio de biotecnología y experimentación

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Papa Francisco: De nuestros actos en biotecnología “deberemos responder ante Dios”

Por Miguel Pérez Pichel

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VATICANO, 10 Abr. 17 / 05:00 am (ACI).- El Papa Francisco recordó a los científicos la necesidad de actuar con responsabilidad cuando se investiga en biotecnología. “El principio de responsabilidad es una función imprescindible de la acción humana. De nuestros actos y omisiones deberemos responder delante de nosotros mismos, delante de los demás y, finalmente, delante de Dios”, recordó.

En un discurso que pronunció ante miembros del Comité Nacional para la Bioseguridad, la Biotecnología y las Ciencias de la Vida, a los que recibió en audiencia en el Palacio Apostólico del Vaticano, el Santo Padre señaló que “la tecnología, aún más que la ciencia, pone en manos del hombre un poder enorme y creciente”.

Se trata de un poder que entraña riesgos, el más grave de los cuales es que “los ciudadanos, y a veces también aquellos que les representan y que les gobiernan, no adviertan plenamente la seriedad del desafío que presenta ese poder, la complejidad de los problemas que deben resolverse y el peligro de usar mal la potencia que la ciencia y la tecnología de la vida ponen en nuestras manos”.

Ese riesgo se incrementa cuando entran en juego los intereses económicos. “Cuando la interacción entre el poder tecnológico y el poder económico se hacen más estrechos, entonces los intereses pueden condicionar los estilos de vida y las orientaciones sociales en la dirección del beneficio de ciertos grupos industriales y comerciales, en detrimento de las poblaciones y de las naciones más pobres”.

“No es fácil conseguir una composición armoniosa entre las diferentes instancias científicas, productivas, éticas, sociales, económicas y políticas, promoviendo un desarrollo sostenible que respete la ‘casa común’”.

“Esta composición armoniosa –continuó el Pontífice– requiere humildad, valentía y apertura a confrontar entre las diferentes posiciones, en la certeza de que el testimonio que los hombres de ciencia dan de la verdad y del bien común, contribuyen a la maduración de la conciencia civil”.

En este sentido, Francisco advirtió que “la ciencia y la tecnología están hechas para el hombre y para el mundo, no el hombre y el mundo para la ciencia y la tecnología.”

Por ello, el Papa subrayó ante los presentes que “vuestra tarea no solo es promover el desarrollo armónico e integrado en la investigación científica y tecnológica que se preocupa por los procesos biológicos de la vida vegetal, animal y humana; a vosotros también se os pide predecir y prevenir las consecuencias negativas que pueda provocar un uso distorsionado de los conocimientos y habilidades de manipulación de la vida”, concluyó.


Maná y Vivencias Cuaresmales (41), 10.4.17

abril 10, 2017

Lunes Santo

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María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera

María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera



Antífona de entrada: Salmo 34, 1-2

Defiéndeme, Señor, contra los que me atacan, protégeme contra los que me hacen guerra; levántate y ven en mi auxilio, Señor Dios, mi fuerte Salvador.


Oración colecta

Dios todopoderoso, mira la fragilidad de nuestra naturaleza, y levanta nuestra débil esperanza con la fuerza de la pasión de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo.

PRIMERA LECTURA: Isaías 42, 1-7

Así dice el Señor: «Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones. No gritará, no clamará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará. Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se quebrará, hasta implantar el derecho en la tierra, y sus leyes que esperan las islas.»

Así dice el Señor Dios, que creó y desplegó los cielos, consolidó la tierra con su vegetación, dio el respiro al pueblo que la habita y el aliento a los que se mueven en ella:

«Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he cogido de la mano, te he formado, y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones. Para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan las tinieblas.»

SALMO 26, 1.2.3.13-14

El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar?

Cuando me asaltan los malvados para devorar mi carne, ellos, enemigos y adversarios, tropiezan y caen.

Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla; si me declaran la guerra, me siento tranquilo.

Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor.

Aclamación antes del Evangelio:

¡Salve, Rey nuestro! Sólo tú te has compadecido de nuestros errores.

EVANGELIO: Juan 12, 1-11

Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume.

Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice: «¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?»
Esto lo dijo, no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa llevaba lo que iban echando.

Jesús dijo: «Déjala; lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis.»

Una muchedumbre de judíos se enteró de que estaba allí y fueron, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús.

Antífona de comunión: Salmo 101, 3

No me ocultes tu rostro, Señor, el día de la desgracia. Inclina tu oído hacia mí; cuando te invoco, escúchame en seguida.



VIVENCIAS CUARESMALES

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41. LUNES SANTO

Y la casa se llenó de la fragancia del perfume

Y la casa se llenó de la fragancia del perfume

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AMBIENTACIÓN.- Oración colecta: Dios todopoderoso, mira la fragilidad de nuestra naturaleza y, con la fuerza de la pasión de tu Hijo, levanta nuestra débil esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo.

Lectura de Isaías 42, 1-7 Primer Cántico del Siervo de Yahvé: “Esto dice el Señor: He aquí a mi siervo a quien yo sostengo, mi elegido, el preferido de mi corazón. He puesto mi Espíritu sobre él. Él les enseñará el derecho a las naciones.

No clamará, no gritará, ni alzará en las calles su voz. No romperá la caña quebrada ni aplastará la mecha que está por apagarse. Enseñará a las naciones mis juicios sin dejarse quebrar ni aplastar, hasta que reine el derecho en la tierra. Los países lejanos esperan sus ordenanzas. Así habla Yahvé, el que creó los cielos y los estiró, que le puso firmes cimientos a la tierra y produjo todas sus plantas, que dio aliento a sus habitantes y respiración a los seres que se mueven en ella.

Yo, Yahvé, te he llamado para cumplir mi justicia, te he formado y tomado de la mano, te he destinado para que unas a mi pueblo y seas luz para todas las naciones. Para abrir los ojos a los ciegos, para sacar a los presos de la cárcel, y del calabozo a los que estaban en la oscuridad”.

En el evangelio, Juan 12, 1-11, aparecen distintos personajes: ¿tú, dónde te sitúas? Identifícate especialmente con María quien tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume.

Considera la parte humana de Jesús: Se refugia en casa de sus amigos que podemos llamar “íntimos”: Lázaro, Marta y María. Aloja en tu corazón a Jesús. Espiritualmente, déjate inundar de la ternura de su Espiritu, acógelo después en los hermanos que hoy sufren algo parecido a lo que soportó Jesús en estos días: Inseguridad, asedio, desprecio, amenaza, secuestro, pánico, terror, desengaños.

El Salmo 26 expresa muy bien los sentimientos de Jesús en estos últimos días de su vida. Acompáñalo. El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? Cuando me asaltan los malvados, para devorar mi carne, ellos, enemigos y adversarios, tropiezan y caen.

Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla; si me declaran la guerra, me siento tranquilo. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor.

HIMNO

Pastor, que con tus silbos amorosos me despertaste del profundo sueño; tú, que hiciste cayado de ese leño, en que tiendes los brazos poderosos, vuelve los ojos a mi fe piadosos, pues te confieso por mi amor y dueño, y la palabra de seguir empeño tus dulces silbos y tus pies hermosos.

Oye, Pastor, que por amores mueres, no te espante el rigor de mis pecados, pues tan amigo de rendidos eres. Espera, pues, y escucha mis cuidados. Pero ¿cómo te digo que me esperes, si estás, para esperar, los pies clavados? Amén.

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De la primera Apología de San Justino, mártir,
en defensa de los cristianos.

El bautismo del nuevo nacimiento

Vamos a exponer de qué manera, renovados por Cristo nos hemos consagrado a Dios. A quienes aceptan y creen que son verdad las cosas que enseñamos y exponemos y prometen vivir de acuerdo con estas enseñanzas, les instruimos para que oren a Dios con ayunos, y pidan perdón de sus pecados pasados, mientras nosotros, por nuestra parte, oramos y ayunamos también juntamente con ellos.

Luego los conducimos a un lugar donde hay agua, para que sean regenerados del mismo modo que fuimos regenerados nosotros. Entonces reciben el baño del bautismo en el nombre de Dios, Padre y Soberano del universo, y de nuestro Salvador Jesucristo, y del Espíritu Santo. Pues Cristo dijo: El que no nazca de nuevo, no podrá entrar en el reino de los cielos. Ahora bien, es evidente para todos que no es posible, una vez nacidos, volver a entrar en el seno de nuestras madres.

También el profeta Isaías nos dice de qué modo pueden librarse de sus pecados quienes pecaron y quieren convertirse: Lavaos, purificaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones. Cesad de obrar mal, aprended a obrar bien; buscad el derecho, enderezad al oprimido, defended al huérfano, proteged a la viuda.

Entonces venid y litigaremos, dice el Señor. Aunque vuestros pecados sean como púrpura, blanquearán como nieve; aunque sean rojos como escarlata, quedarán como lana. Si sabéis obedecer, lo sabroso de la tierra comeréis; si rehusáis y os rebeláis, la espada os comerá. Lo ha dicho el Señor.

Los apóstoles nos explican la razón de todo esto. En nuestra primera generación, fuimos engendrados de un modo inconsciente por nuestra parte, y por una ley natural y necesaria, por la acción del germen paterno en la unión de nuestros padres y sufrimos la influencia de costumbres malas y de una instrucción desviada.

Mas, para que tengamos también un nacimiento, no ya fruto de la necesidad natural e inconsciente, sino de nuestra libre y consciente elección, y lleguemos a obtener el perdón de nuestros pecados pasados, se pronuncia, sobre quienes desean ser regenerados y se convierten de sus pecados, mientras están en el agua, el nombre de Dios, Padre y Soberano del universo, único nombre que invoca el ministro cuando introduce en el agua al que va a ser bautizado.

Nadie, en efecto, es capaz de poner nombre al Dios inefable, y si alguien se atreve a decir que hay un nombre que expresa lo que es Dios es que está rematadamente loco. A este baño lo llamamos “iluminación” para dar a entender que los que son iniciados en esta doctrina quedan iluminados. También se invoca sobre el que ha de ser iluminado el nombre de Jesucristo, que fue crucificado bajo Poncio Pilatos, y el nombre del Espíritu Santo que, por medio de los profetas, anunció de antemano todo lo que se refiere a Jesús (Cap. 61: PG 6, 419-422).

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