Datos estadísticos sobre la Iglesia Católica en el mundo

noviembre 7, 2014

.

Estadísticas sobre la Iglesia en el mundo

Estadísticas sobre la Iglesia en el mundo

.

Los 10 datos estadísticos que radiografían el estado de la Iglesia Católica en el mundo

.
Por Javier Lozano / LibertadDigital.com

Coincidiendo con la Jornada Mundial de las Misiones, la Congregación para la Evangelización de los Pueblos dependiente de la Santa Sede ha presentado su informe anual sobre las estadísticas de la Iglesia Católica en el mundo.

El objetivo, según cuenta, es ofrecer un “cuadro panorámico de la Iglesia misionera en el mundo gracias a los datos del extenso Anuario Estadístico de la Iglesia”.

Los datos muestran la tendencia del catolicismo en el mundo, las diferencias sustanciales que se dan en los distintos continentes debido a los ambientes culturales diversos así como la influencia de la Iglesia Católica en el mundo.

De las cifras facilitadas se desprende que el número de católicos crece de manera global, a fecha del 31 de diciembre de 2012, si bien este aumento en comparación con el crecimiento de la población mundial muestra que el catolicismo se estanca.

Igualmente, el número de sacerdotes experimenta una ligera subida en contraposición a la cantidad de seminaristas. Pero lo que queda bastante claro con las estadísticas globales es la impresionante obra social llevada a cabo por los miles de sacerdotes, religiosos y laicos a lo largo y ancho de los cinco continentes.

Una presencia difícilmente igualable por otras organizaciones. Estos son algunos de los datos más relevantes del informe realizado por la Congregación vaticana a través de la agencia Zenit.

1. Población mundial y número de católicos

A 31 de diciembre de 2012 la población mundial era de 7.023.377.000 personas, lo que supone un aumento de algo más de 90 millones de personas con respecto al año anterior, creciendo en todos los continentes. Mientras tanto, el número de católicos era de de 1.228.621.000, quince millones más que el año anterior.

Sin embargo, el porcentaje de católicos en el mundo disminuye un 0,01% situándose en el 17,49% de la población total. Por continentes, aumenta en Ámérica (+0,12) y Asía (+0,01), se mantiene estable en África y cae en Europa (-0,01) y Oceanía (-0,02).

2. Habitantes y católicos por sacerdote

Según los datos ofrecidos y haciendo una media mundial hay un sacerdote por cada 13.572 personas mientras que este ratio disminuye a un sacerdote por cada 2.965 católicos. La secularización y la pérdida de sacerdotes se observa especialmente en Oceanía, América y Europa mientras que la fe viva en África y Asia provoca que crezca el número de sacerdotes por habitante en estos continentes.

3. Institutos Sanitarios y de beneficencia

La obra social de la Iglesia es una de sus principales señas de identidad. Tiene un alcance global y una importancia básica para muchos países, también en los del primer mundo. En total hay 115.352 institutos de beneficencia y asistencia.

Desglosando estas, la Iglesia católica gestiona 5.167 hospitales y 17.322 dispensarios repartidos en los cinco continentes. Igualmente, dirige 648 leproserías y 15.699 casas para ancianos, enfermos crónicos y minusválidos.

Además, tiene 10.124 orfanatos y 11.596 guarderías. Dispone además de 14.744 consultorios matrimoniales, 3.663 centros de educación o reeducación social y 36.389 instituciones de otro tipo.

4. Sacerdotes

El número de sacerdotes crece ligeramente en la Iglesia Católica, hasta los 414.313; 895 más que el año anterior. Según las cifras, hay 279.561 sacerdotes diocesanos, número que aumentó el pasado año mientras que se pone de manifiesto el declive de las órdenes religiosas, que pierden 320 unidades hasta situarse en los 134.752.

La pérdida de sacerdotes se muestra especialmente en Europa y menos en América y Oceanía. En el polo opuesto se sitúan África y Asia, con más de mil nuevos sacerdotes en cada uno de estos continentes.

5. Número de obispos

La Iglesia jerárquica también aparece en la estadística de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Y según los datos, el número de obispos en el mundo es de 5.133, creciendo únicamente en una unidad.

De todos ellos, 3.917 son prelados diocesanos mientras que 1.216 son religiosos. Además, la tendencia muestra el mayor número de obispos diocesanos frente a los que forman parte de órdenes religiosas.

6. Religiosos y religiosas en el mundo

El número de religiosos (no sacerdotes) se muestra estable un año más con un pequeño crecimiento total de 229 unidades situándose en 55.314. Datos que muestran un crecimientos en todos los continentes excepto en América, donde hay 180 religiosos menos.

Más grave es la situación de las religiosas. La secularización se nota sobre todo en este grupo, que en un año ha perdido hasta 10.677 religiosas. Especialmente complicado es lo que ocurre en Europa (-9051) y América (-4.288). Cifras que no consiguen frenar el aumento de vocaciones en Asia y África que crecen en 2.167 y 727 religiosas respectivamente.

7. Misioneros laicos

La importancia de los misioneros laicos sigue siendo clave en la Iglesia. La tendencia muestra un aumento de familias misioneras que, sin embargo, no logran parar la caída del número total.

En el mundo hay actualmente un total de 362.488 misioneros laicos aunque son 19.234 menos que el año anterior. América, el continente que más misioneros alberga, es el continente que más pierde, hasta 18.794 menos.

8. Seminaristas mayores

Situación similar viven los seminaristas, hecho más grave aún ya que representan a los futuros sacerdotes y al futuro de la Iglesia. Hay en todo el mundo 120.051 seminaristas mayores. Pero son 565 menos que el año anterior.

En números absolutos Asia y América están a la cabeza en número aunque este último tiene 624 menos. Europa tiene casi 20.000 jóvenes formándose para el sacerdocio pero tiene 368 candidatos menos.

9. Escuelas y alumnos en el mundo

Otra de las actividades de la Iglesia más importantes y con mayor influencia es la educación. Y es que según los datos del Anuario Pontificio la Iglesia gestiona 71.188 escuelas infantiles, 95.246 escuelas primarias, 43.783 institutos secundarios además de varios millones de alumnos en las escuelas superiores y universidades católicas.

10. Diáconos permanentes

Los diáconos permanentes se han convertido en una gran ayuda de las iglesias locales en el día a día y han cobrado una mayor importancia. En estos momentos hay en el mundo 42.104 aunque están al alza al haber 1.190 más. Curiosamente, disminuye en Asia, el continente que más crece porcentualmente en número de católicos así como en África.


El maná de cada día, 7.11.14

noviembre 7, 2014

Viernes de la 31ª semana del Tiempo Ordinario

.

Ser astutos para ganar el cielo

Ser astutos para ganar el cielo



PRIMERA LECTURA: Filipenses 3,17-4,1

Seguid mi ejemplo, hermanos, y fijaos en los que andan según el modelo que tenéis en nosotros.

Porque, como os decía muchas veces, y ahora lo repito con lágrimas en los ojos, hay muchos que andan como enemigos de la cruz de Cristo: su paradero es la perdición; su Dios, el vientre; su gloria, sus vergüenzas. Sólo aspiran a cosas terrenas.

Nosotros, por el contrario, somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo.

Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso, con esa energía que posee para sometérselo todo.

Así, pues, hermanos míos queridos y añorados, mi alegría y mi corona, manteneos así, en el Señor, queridos.


SALMO 121, 1-2. 4-5

Vamos alegres a la casa del Señor.

¡Qué alegría cuando me dijeron: «Vamos a la casa del Señor»! Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén.

Allá suben las tribus, las tribus del Señor, según la costumbre de Israel, a celebrar el nombre del Señor; en ella están los tribunales de justicia, en el palacio de David.


Aclamación antes del Evangelio: 1 Jn 2, 5

Quien guarda la palabra de Cristo, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud.


EVANGELIO: Lucas 16, 1-8

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Un hombre rico tenía un administrador y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: “¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido.”

El administrador se puso a echar sus cálculos: “¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa.”

Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero: “¿Cuánto debes a mi amo?” Éste respondió: “Cien barriles de aceite.” El le dijo: “Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta.”

Luego dijo a otro: “Y tú, ¿cuánto debes?” Él contestó: “Cien fanegas de trigo.” Le dijo: “Aquí está tu recibo, escribe ochenta.”

Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido.

Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz.»


.

HACEOS AMIGOS CON EL DINERO

P. Raniero Cantalamessa, ofmcap

El Evangelio de hoy nos presenta una parábola en cierto modo bastante actual, la del administrador infiel. El personaje central es el administrador de un propietario de tierras, figura muy popular también en nuestros campos, cuando regían sistemas usufructuarios.

Como las mejores parábolas, ésta es como un drama en miniatura, lleno de movimiento y de cambios de escena. La primera tiene como actores al administrador y a su señor y concluye con un despido tajante: «Ya no puedes ser administrador».

Éste no esboza siquiera una autodefensa. Tiene la conciencia sucia y sabe perfectamente que de lo que se ha enterado el patrón es cierto.

La segunda escena es un soliloquio del administrador que se acaba de quedar solo. No se da por vencido; piensa enseguida en soluciones para garantizarse un futuro.

La tercera escena –el administrador y los campesinos— revela el fraude que ha ideado con ese fin: «“¿Tú cuánto debes?” Respondió: “Cien cargas de trigo”. Le dijo: “Toma tu recibo y escribe ochenta”».

Un caso clásico de corrupción y de falsa contabilidad que nos hace pensar en frecuentes episodios parecidos en nuestra sociedad, si bien a escala mucho mayor.

La conclusión es desconcertante: «El señor alabó al administrador injusto porque había obrado astutamente». ¿Es que Jesús aprueba o alienta la corrupción?

Es necesario recordar la naturaleza del todo especial de la enseñanza en parábolas. La parábola no hay que trasladarla en bloque y con todos sus detalles en el plano de la enseñanza moral, sino sólo en aquel aspecto que el narrador quiere valorar.

Y está claro cuál es la idea que Jesús ha querido inculcar con esta parábola. El señor alaba al administrador por su sagacidad, no por otra cosa.

No se afirma que se vuelva atrás en su decisión de despedir a este hombre. Es más, visto su rigor inicial y la prontitud con la que descubrió la nueva estafa, podemos imaginar fácilmente la continuación, no relatada, de la historia.

Tras haber alabado al administrador por su astucia, el señor debe haberle ordenado que devolviera inmediatamente el fruto de sus transacciones deshonestas, o pagarlas con la cárcel si no podía saldar la deuda.

Esto, o sea, la astucia, es también lo que alaba Jesús, fuera de parábolas. Añade, de hecho, casi como comentario a las palabras de ese señor: «Los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz».

Aquel hombre, frente a una situación de emergencia, cuando estaba en juego su porvenir, dio prueba de dos cosas: de extrema decisión y de gran astucia. Actuó pronta e inteligentemente (si bien no honestamente) para ponerse a salvo.

Esto –viene a decir Jesús a sus discípulos— es lo que debéis hacer también vosotros para poner a salvo no el futuro terreno, que dura algunos años, sino el futuro eterno.

«La vida –decía un filósofo antiguo— a nadie se le da en propiedad, sino a todos en administración» (Séneca).

Somos todos los «administradores»; por ello debemos hacer como el hombre de la parábola. Él no dejó las cosas para mañana, no se durmió. Está en juego algo más importante como para confiarlo al azar.

El Evangelio a menudo hace diversas aplicaciones prácticas de esta enseñanza de Cristo.

En la que se insiste más tiene que ver con el uso de la riqueza y del dinero: «Yo os digo: haceos amigos con el dinero injusto, para que, cuando llegue a faltar, os reciban en las eternas moradas».

Es como decir: haced como aquel administrador; haceos amigos de quienes un día, cuando os encontréis en necesidad, puedan acogeros. Estos amigos poderosos, se sabe, son los pobres, puesto que Cristo considera dado a Él en persona lo que se da al pobre.

Los pobres, decía San Agustín, son, si lo deseamos, nuestros correos y porteadores: nos permiten transferir, desde ahora, nuestros bienes en la morada que se está construyendo para nosotros en el más allá.

[Traducción del original italiano realizada por Zenit]

Homiletica.org


A %d blogueros les gusta esto: