Mons. Celli: Lo digital no es una herramienta, sino un ambiente

septiembre 22, 2014

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Mons. Claudio María Celli, en Bogotá

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El presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales en el encuentro sobre comunicación para obispos de Colombia, Ecuador y Venezuela

Por Redacción

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ROMA, 16 de septiembre de 2014 (Zenit.org) – Al término del encuentro para obispos de Colombia, Ecuador y Venezuela, organizado por el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales y por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), los participantes agradecieron el evento que propició un espacio de conocimiento y de reflexión sobre la importancia de la comunicación y del uso de las nuevas tecnologías.

El seminario para obispos que se realizó del 6 al 9 de septiembre en la Casa de Encuentros San Pedro Claver de Bogotá, Colombia, contó con la participación de expertos del sector.

El presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Claudio María Celli, tomando la frase del papa Francisco: “Dime qué visión de Iglesia tienes en el corazón y te diré qué comunicación tienes”, reflexionó acerca de la necesidad que tiene la Iglesia para responder a los desafíos comunicacionales en el mundo digital.

Mons. Celli presentó un panorama del contexto digital que se vive actualmente. Ha mostrado cómo Internet, las redes sociales y los nuevos lenguajes cuestionan la forma en que la Iglesia está llegando a los fieles.

También dijo a los obispos que el mundo digital, no es una herramienta, sino un ambiente donde vive y se desarrolla la cultura.

Ejemplificó el caso de los niños que gran parte de su día pasan híper conectados al ambiente digital y consumiendo nuevos lenguajes. Estos mismos niños asisten a la catequesis y se encuentran con lenguajes y formas de comunicar antiguas que los alejan de la Fe.

Este ejemplo le permitió preguntar a los obispos si la Iglesia es capaz de anunciar el Evangelio en este nuevo ambiente.

Mons. Celli, durante su intervención reiteró que la reflexión del entorno digital no es un tema de herramientas o equipos tecnológicos, sino que se trata de comprender una nueva forma de vida, de relaciones y de comunión.

Afirmó que en este ambiente se hace más evidente un mundo plural. Por ello consultó a los prelados si eran capaces de entablar un diálogo en ese contexto.

Mons. Celli, recordó que la Iglesia latinoamericana está en un proceso de misión permanente, inspirada por Aparecida; en ese marco preguntó cómo la Iglesia debe hacer misión en el mundo digital.

¿La Iglesia con su comunicación es capaz de llevar calor y encender los corazones de los fieles, o somos una Iglesia aburrida?

Finalmente invitó a los obispos a reflexionar sobre estas temáticas y a asumir el reto de una Iglesia que necesita entrar en conversación.

El seminario tuvo en vista favorecer la comunión y colegialidad episcopal, acrecentando entre los obispos capacidades técnicas, teóricas y discursivas ante los nuevos espacios de comunicación y los nuevos escenarios sociales.


El maná de cada día, 22.9.14

septiembre 22, 2014

Lunes de la 25ª semana del Tiempo Ordinario

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Llamados a alumbrar con la luz de Cristo

Alumbre así vuestra luz a los hombres



PRIMERA LECTURA: Proverbios 3, 27-34

Hijo mío, no niegues un favor a quien lo necesita, si está en tu mano hacérselo. Si tienes, no digas al prójimo: «Anda, vete; mañana te lo daré.»

No trames daños contra tu prójimo, mientras él vive confiado contigo; no pleitees con nadie sin motivo, si no te ha hecho daño; no envidies al violento, ni sigas su camino; porque el Señor aborrece al perverso, pero se confía a los hombres rectos; el Señor maldice la casa del malvado y bendice la morada del honrado; se burla de los burlones y concede su favor a los humildes; otorga honores a los sensatos y reserva baldón para los necios.


SALMO 14, 2-3ab.3cd-4ab.5

El justo habitará en tu monte santo, Señor

El que procede honradamente y practica la justicia,el que tiene intenciones leales y no calumnia con su lengua.

El que no hace mal a su prójimo ni difama al vecino, el que considera despreciable al impío y honra a los que temen al Señor.

El que no presta dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. El que así obra nunca fallará.


Aclamación antes del Evangelio: Mt 5, 16

Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre.


EVANGELIO: Lucas 8, 16-18

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «Nadie enciende un candil y lo tapa con una vasija o lo mete debajo de la cama; lo pone en el candelero para que los que entran tengan luz.

Nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público.

A ver si me escucháis bien: al que tiene se le dará, al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener.»


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EL CANDELERO Y EL CELEMÍN

Los cristianos estamos llamados a alumbrar con la luz de Cristo esos rincones del alma, de la Iglesia y del mundo en donde anida aún la oscuridad tenebrosa y ciega de tanto pecado.

Sin embargo, no todas las luces alumbran por igual. Algunas sólo adornan, porque parece que relegan su fe y su cristianismo al saco de las actividades de ocio y tiempo libre.

Otras, incluso molestan a los ojos porque, en nombre del Dios cristiano, se permiten arrancar las páginas, escenas y frases del Evangelio que más molestan o que no responden al patrón de lo política y eclesialmente correcto.

Otras luces llegan a ser espectaculares fuegos artificiales, que alumbran unos momentos con un cierto liderazgo y, al poco, se apagan tan rápidamente como se encendieron.

Hay también luces que se contentan con alumbrar ese pequeño rincón y reino, surgido al aire de un piadoso y desviado capillismo, que hace del propio grupo o movimiento el centro de todo el sistema solar.

Hay, además, cristianos que viven escondidos debajo del celemín de sus propios complejos, ideologías, medianías, autosuficiencias, excusas y comodidades, y que reducen la luz de Cristo a un mero resplandor tenue que crea un ambiente agradable y confortable, propicio al relax.

Otros hacen del candelero su ideal de vida, y convierten el cristianismo o la propia vocación en un medio de subsistencia con el que logran ser un pequeño «alguien» en ese pequeño mundo en que consiguen hacer carrera o ser reconocidos con cargos y prestigio.

Es difícil esconder la luz, porque el resplandor acaba filtrándose por las rendijas del celemín. Es también difícil iluminar la oscuridad desde un candelero en donde brilla la luz propia y no la de Dios.

Mira, pues, que la luz que haya en ti no sea tu propia oscuridad, porque allí donde hay oscuridad no está Dios.

www.mater-dei.es


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SERVICIO DE ORACIÓN
O MINISTERIO DE INTERCESIÓN – 82

1. Macarena
2. Julián
3. Carmen
4. Rebeca
5. Chela
6. Ana M.
7. Ali y Cipri
8. Susana
9. Julia R.
10. Anita
11. Jaime
12. Jesús
13. Ángel
14. Marcela
15. Carlos
16. María del Valle y Luis
17. Gerardo

18. Edu, Mónica y Alba

19. + Rubén

20. + Julia A.

21. + Esteban

22. En favor de cuantos se encomienden a nuestras oraciones, por vivos y difuntos.


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