La Iglesia en Corea. Visita del Papa

agosto 14, 2014

.

Papa Francisco en Corea

El Papa Francisco visita Corea del Sur

.

La juventud y los mártires, las grandes claves del viaje del Papa Francisco a la sufrida Corea

Agencias / Rel

.

El santo padre Francisco ha llegado hoy a Corea, en el que es su tercer viaje internacional como Papa. Su objetivo es doble: por un lado el encuentro con la juventud asiática en la mañana del viernes en Salmoe; y por otro, presidir la beatificación de Paul Yun Ji-Chung y 123 compañeros mártires.

Francisco no es el primer Papa que visita este país. El primero fue san Juan Pablo II en 1984 y en 1989. Y el primer Papa en visitar el continente asiático fue Pablo VI, cuando en 1970 estuvo en Irán, Pakistán, Filipinas y Samoa occidental.

Tres características del viaje papal

En una reciente entrevista, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, hablando sobre el viaje a Corea del Santo Padre, explicaba que “la importancia de este viaje está unida esencialmente a tres factores: el primero es el hecho de que el Papa Francisco, por primera vez, se dirige a Extremo Oriente, una región del mundo que adquiere una relevancia cada vez más acentuada en la política y en la economía mundial”.

De este modo, especifica que “va el Papa para dirigirse a todo el continente, no solamente a Corea.

Sí, el viaje es a Corea, pero tiene como destinatarios todos los países del continente, gracias precisamente a esta celebración de la jornada asiática de la juventud, que se celebrará en Corea y en la que participarán representantes de jóvenes de los países cercanos”.

Finalmente, añade el cardenal, “el tercer aspecto es el del futuro, la juventud representa el futuro; por tanto el Papa se dirige al futuro de este continente, se dirige al futuro de Asia”.

Los jóvenes asiáticos y los mártires coreanos

Por tanto, dos van a ser los grandes momentos que centren la visita papal. Mañana, día de la Asunción, el Papa se reunirá con, al menos, 6.000 jóvenes de 22 países del continente que se han registrado para participar en la VI Jornada de la Juventud Asiática.

Este encuentro, una especie de Jornada Mundial de la Juventud en pequeño, se celebrará en Solmoe, a unos 120 kilómetros al suroeste de Seúl, donde nació el primer sacerdote coreano, Andrew Kim Tae-gon.

Con todo, el gran encuentro del Papa será la esperada beatificación de 124 mártires coreanos en la simbólica plaza de Gwangwhamun en el centro de Seúl. Fuentes gubernamentales han señalado que se espera en torno a un millón de fieles.

Allí serán elevados a los altares a tantos hombres y mujeres que dieron su vida en unos momentos de especial persecución religiosa que no respetó a nadie, llevando al martirio a niñas como Anastasia Yi Bong-geum.

Corea evangelizada por laicos

Y es que la fe llegó al país por los propios coreanos, antes de la llegada de misioneros extranjeros. Fueron algunos jóvenes intelectuales, laicos, que a través de la lectura de algunos libros sobre el cristianismo, llegados de China, comenzaron a interrogarse sobre esta fe.

En 1592, un misionero español, el padre Gregorio Céspedes, llegó a territorio coreano, donde se quedó durante seis meses junto a un religioso japonés como capellán para los soldados.

Y así, celebró y administró sacramentos a los soldados recuperados y moribundos. Precisamente en el campamento militar japonés, enseñó el catecismo a algunos prisioneros coreanos bautizándoles.

La actual Iglesia coreana en cifras

La República de Corea cuenta con una superficie de 99.268 km2 y una población de 50.220.000 de habitantes de los que 5.393.00 son católicos, el 10´7 por ciento de la población.

Hay 16 diócesis, 1.673 parroquias y 843 centros pastorales. Realizan las tareas de apostolado 35 obispos, 4.261 sacerdotes, 516 religiosos y 9.016 religiosas. Los seminaristas menores son 395 y los mayores 1.489.

La Iglesia cuenta en Corea con 328 centros educativos de todos los niveles, en los que estudian unos 221 mil alumnos, además de 49 centros de educación especial.

Existen también 200 centros asistenciales de propiedad de la Iglesia o dirigidos por eclesiásticos: 40 hospitales, 4 consultorios, 9 leprosarios, 513 casas para ancianos y minusválidos, 277 orfanatos y guarderías y 83 consultorios familiares y centros para la protección de la vida.

El crecimiento de la Iglesia católica en Corea del Sur ha sido muy notable. En 1949, la población católica rondaba el 1,1 por ciento, con apenas 81 sacerdotes y 46 parroquias. Actualmente, los católicos en Corea son el 10,7 por ciento de la población.


El maná de cada día, 14.8.14

agosto 14, 2014

Jueves de la 19ª semana del Tiempo Ordinario

QUINTO día de la Novena a San Ezequiel Moreno, agustino recoleto, cuya fiesta se celebra el 19 de éste. La encuentras al final de esta entrada o artículo.

Además de unirnos a todos los devotos de San Ezequiel, le confiamos a Dios, por su intercesión, todas las peticiones de salud y de gracias que recibimos en este blog, con mucha frecuencia. Dios se glorifique en esta novena. San Ezequiel, ruega por nosotros.

Perdonar siempre

Perdonar siempre



PRIMERA LECTURA: Ezequiel 12, 1-12

Me vino esta palabra del Señor:

«Hijo de Adán, vives en la casa rebelde: tienen ojos para ver, y no ven; tienen oídos para oír, y no oyen; pues son casa rebelde.

Tú, hijo de Adán, prepara el ajuar del destierro y emigra a la luz del día, a la vista de todos; a la vista de todos, emigra a otro lugar a ver si lo ven; pues son casa rebelde.

Saca tu ajuar, como quien va al destierro, a la luz del día, a la vista de todos, y tú sal al atardecer, a la vista de todos, como quien va al destierro.

A la vista de todos, abre un boquete en el muro y saca por allí tu ajuar. Cárgate al hombro el hatillo, a la vista de todos, sácalo en la oscuridad; tápate la cara, para no ver la tierra, porque hago de ti una señal para la casa de Israel.»

Yo hice lo que me mandó: saqué mi ajuar corno quien va al destierro, a la luz del día; al atardecer, abrí un boquete en el muro, lo saqué en la oscuridad, me cargué al hombro el hatillo, a la vista de todos,

A la mañana siguiente, me vino esta palabra del Señor:

«Hijo de Adán, ¿no te ha preguntado la casa de Israel, la casa rebelde, qué es lo que hacías?
Pues respóndeles: “Esto dice el Señor: Este oráculo contra Jerusalén va por el príncipe y por toda la casa de Israel que vive allí.”

Di: “Soy señal para vosotros; lo que yo he hecho lo tendrán que hacer ellos: irán cautivos al destierro.

El príncipe que vive entre ellos se cargará al hombro el hatillo, abrirá un boquete en el muro para sacarlo, lo sacará en la oscuridad y se tapará la cara para que no lo reconozcan.”»

SALMO 77, 56-57. 58-59. 61-62

No olvidéis las acciones de Dios.

Tentaron al Dios Altísimo y se rebelaron, negándose a guardar sus preceptos; desertaron y traicionaron como sus padres, fallaron como un arco engañoso.

Con sus altozanos lo irritaban, con sus ídolos provocaban sus celos. Dios lo oyó y se indignó, y rechazó totalmente a Israel.

Abandonó sus valientes al cautiverio, su orgullo a las manos enemigas; entregó su pueblo a la espada, encolerizado contra su heredad.


Aclamación antes del Evangelio: Sal 118, 135

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, enséñame tus leyes.


EVANGELIO: Mateo 18, 21-19, 1

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?»

Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así.

El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.”

El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: “Págame lo que me debes.”

El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.”

Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido.

Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”

Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.

Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.»

Cuando acabó Jesús estas palabras, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán.


.

LA FUERZA DEL PERDÓN

Cuando Pedro preguntó al Señor cuántas veces tenía que perdonar al prójimo, Jesús le contestó: ¡siempre! (eso es lo que significa “setenta veces siete”).

Esa actitud cristiana, tan difícil de llevar a cabo cuando nos hacen una injusticia, es la única que puede hacernos fuertes en la perseverancia de la caridad.

Muchas veces decimos que hemos perdonado, pero en ocasiones sigue quedando en nuestro interior ese “resquemor” de aquel que no olvida.

Si hay una escuela del perdón por antonomasia no es otra que la de la Cruz. Desde ella, el Señor gritó a Dios Padre: “Perdónalos, porque no saben lo que hacen”.

No se encontraba Jesús, humanamente hablando, en una situación ventajosa. Más bien, era un guiñapo indefenso ante la burla y la venganza de aquellos que le llevaron hasta aquel suplicio. Sin embargo, el amor hizo que Cristo perseverase hasta el final, porque su corazón limpio, enamorado de la condición humana, sólo entendía a Dios como aquel padre del “hijo pródigo”.

Cuando no perdonamos, nos transformamos en corazones necios e insensatos que sólo buscan la autosuficiencia personal. Desde ahí, sólo obtendremos tristeza y dureza de corazón.

¡Cuánta libertad alcanzamos cuando, perdonando, entramos a formar parte de la infinita misericordia de Dios!

Mater Dei


.

NOVENA A SAN EZEQUIEL MORENO

San Ezequiel Moreno, agustino recoleto




ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Aquí me tienes, Dios mío y Padre mío, en tu presencia. Humildemente te pido perdón de todas mis culpas y la gracia de perseverar en tu santo servicio hasta la muerte.

Deseo durante estos nueve días recordar las virtudes de san Ezequiel Moreno para renovar mi fe y mi entrega a ti, mi Señor.

Por intercesión de san Ezequiel, te ruego escuches mis ruegos y me concedas la gracia especial que te pido en esta novena. Finalmente, te encomiendo a todos los enfermos, en particular a los terminales y a los que sufren de cáncer. Por Jesucristo nuestro Señor.- Amén.


DÍA 5º.- La perfección cristiana consiste en cumplir siempre la voluntad de Dios. San Ezequiel llegó a tan elevada santidad porque se propuso, con estricta fidelidad, hacer lo que Dios quería, aunque le costara grandes sacrificios. (Pausa de reflexión y oración)

Concédenos, Señor, aceptar con toda generosidad los designios de tu voluntad santísima y confiar siempre en tu protección amorosa y fiel. Por Jesucristo Nuestro Señor.- Amén.

(Pídase la gracia especial que se desee alcanzar en la novena)


Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

San Ezequiel Moreno, ruega por nosotros.


ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

Padre nuestro: la oración confiada y la certeza de la intercesión de san Ezequiel son para mí un remanso de paz y de consuelo en mis penas y trabajos. Haz que sus ejemplos me estimulen siempre hacia el bien y que no me falte nunca su protección bondadosa.

Te lo pido por Jesucristo Nuestro Señor.- Amén.
.

SERVICIO DE ORACIÓN
O MINISTERIO DE INTERCESIÓN – 43

1. Macarena
2. Julián
3. Carmen
4. Rebeca
5. Chela
6. Ana M.
7. Ali y Cipri
8. Susana
9. Julia R.
10. Anita
11. Jaime
12. Jesús
13. Ángel

14. Marcela

15. Carlos

16. + Rubén

17. + Julia A.

18. En favor de cuantos se encomienden a nuestras oraciones, por vivos y difuntos.


A %d blogueros les gusta esto: