Los diez secretos del Papa Francisco

junio 18, 2013

.

Este viernes se cumplirán cien días de la elección de Bergoglio. Desde entonces, ha cambiado el modo de entender la Iglesia y el ministerio petrino. He aquí diez notas pecualiares del sentir y servir del Papa Francisco: Su espiritualidad y su praxis pastoral o testimonio cristiano de animación.

ABC.es

No pide nada que no haya hecho personalmente antes

El Papa Francisco no pide nada que no haya hecho personalmente antes. Por eso puede exigir. Y exigirá

.

1. Sencillez

Desde que era profesor de filosofía y literatura, el «padre Jorge» sabe que los pedestales no sirven para nada. Es mejor acercarse al alumno de igual a igual, a su altura. Como párroco y obispo aprendió a «hablar a los más chicos, y así te entienden también los mayores».

Los títulos y los tronos crean barreras innecesarias. Se llama «Francisco» en lugar de «Francisco I». No utiliza como antefirma «P. P.» ni «S. S.». Es un Papa con zapatos negros.

2. Afecto

Es un vendaval de cariño. Con las personas que conoce y con personas desconocidas, especialmente si son niños, pobres o enfermos. Cada miércoles dedica 45 minutos a recorrer la plaza de San Pedro en el «papamóvil» para que todos puedan verle de cerca.

Sonríe, bendice, besa, en un despliegue de energía asombroso en un hombre de 76 años con ligera insuficiencia pulmonar y que no hace deporte. Reparte besos y abrazos sin cansarse, especialmente a los enfermos de ELA, Down, etc.

3. Humildad

Aunque regaló a Benedicto XVI el icono de la «Virgen de la Humildad», recibido de la Iglesia Ortodoxa rusa, lo cierto es que ambos son ejemplo de esa virtud. Joseph Ratzinger fue toda su vida una persona sencilla y sobria, espartana en sus gastos personales.

Jorge Bergoglio siempre ha sabido cocinar, lavarse la ropa, tomar el autobús y el metro. Al día siguiente de ser elegido Papa fue a la residencia del clero a recoger su maleta y pagar su factura.

4. Fortaleza

Cuando despedía a la presidenta brasileña Dilma Roussef, antigua militante y prisionera política durante la dictadura militar, el Papa le dio un consejo de su propia experiencia como rector del Colegio Máximo, provincial de los Jesuitas de Argentina y cardenal arzobispo de Buenos Aires: «Recuerde: fuerte pero con ternura».

Siempre ha sido cariñoso con todos pero, al mismo tiempo, «lo que tiene que hacer, lo hace». Sus antiguos colaboradores están seguros de que hará poda y limpieza en la Curia vaticana. Fustiga el «carrerismo» y la hipocresía.

5. Libertad

Francisco es un hombre libre. No aspira a nada. No le importa lo que digan de él. Desde hace tiempo no se molestaba en responder a calumnias contra su persona sino sólo a tergiversaciones sobre lo que decía en público o en privado.

Es un Papa «low cost». No necesita nada. Nunca tuvo coche oficial ni secretarios, tan sólo una agenda. Llama directamente por teléfono a quien quiere. Escribe y habla con libertad pues las críticas le importan un comino.

6. Colegialidad

Como superior de los jesuitas de Argentina y como arzobispo de Buenos Aires, siempre escuchaba la opinión de los interesados en cada tema y la de sus colaboradores. Pero después decidía solo, asumiendo toda la responsabilidad.

Como presidente de la conferencia episcopal argentina, respetaba la opinión colectiva aunque no coincidiese con la suya. Para la reforma de la Curia se apoyará en el trabajo del grupo de ocho cardenales de los cinco continentes y en el Sínodo de Obispos.

7. Oración

Se levanta a las cinco de la mañana, y hace una hora de oración. Después prepara su homilía y sigue rezando hasta la misa de las siete. Acude muchas veces al Sagrario.

A última hora de la tarde reza otra hora, «delante del Señor, y a veces me adormilo un poco por el cansancio. Pero Él me comprende. Me consuela pensar que Él me mira. A veces pensamos que debemos pedir, hablar, hablar, hablar…. ¡No! Déjate guiar por el Señor».

8. Profundidad

El joven perito químico Jorge Bergoglio trabajó en un laboratorio de análisis de alimentos, donde aprendió a realizar con exactitud mediciones y cálculos. Se formó en el noviciado de la Compañía de Jesús, cuando todavía se impartían clases en latín. Es licenciado en Filosofía y en Teología. Fue un gran profesor de filosofía y literatura.

Predica y escribe con gran lucidez, vigor y belleza literaria. Es un intelectual que, deliberadamente, omite los razonamientos complicados y presenta las conclusiones con palabras sencillas.

9. Misión

En la intervención que impresionó a los cardenales antes del Cónclave, Jorge Mario Bergoglio dijo que «la evangelización es la razón de ser de la Iglesia», «llamada a salir de sí misma e ir a las periferias geográficas y existenciales».

Les advirtió que «cuando la Iglesia no sale de sí misma para evangelizar, se vuelve autorreferencial y se enferma», cae en el narcisismo. Insiste cada día en que «hay que salir a los caminos, encontrar a la gente».

10. Coherencia

Desde que era maestro de novicios, su «método» ha sido enseñar con el ejemplo. Acompañaba a sus hermanos jesuitas más jóvenes a alimentar a los cerdos, y cocinaba en la residencia los domingos.

En 21 años de obispo visitaba a los sacerdotes en sus casas, les cuidaba cuando estaban enfermos. Dedicaba mucho tiempo a catequesis, confesiones, confirmaciones y primeras comuniones en las parroquias pobres. No pide nada que no haya hecho personalmente antes. Por eso puede exigir. Y exigirá.


El maná de cada día, 18.6.13

junio 18, 2013

Martes de la 11ª semana de Tiempo Ordinario

Rogad por los que os persiguen

Rogad por los que os persiguen



PRIMERA LECTURA: 2 Corintios 8, 1-9

Queremos que conozcáis, hermanos, la gracia que Dios ha dado a las Iglesias de Macedonia:
En las pruebas y desgracias creció su alegría; y su pobreza extrema se desbordó en un derroche de generosidad.

Con todas sus fuerzas y aún por encima de sus fuerzas, os lo aseguro, con toda espontaneidad e insistencia nos pidieron como un favor que aceptara su aportación en la colecta a favor de los santos.
Y dieron más de lo que esperábamos: se dieron a sí mismos, primero al Señor y luego, como Dios quería, también a nosotros.

En vista de eso, como fue Tito quien empezó la cosa, le hemos pedido que dé el último toque entre vosotros a esta obra de caridad.

Ya que sobresalís en todo: en la fe, en la palabra, en el conocimiento, en el empeño y en el cariño que nos tenéis, distinguíos también ahora por vuestra generosidad.

No es que os lo mande; os hablo del empeño que ponen otros para comprobar si vuestro amor es genuino. Porque ya sabéis lo generoso que fue nuestro Señor Jesucristo: siendo rico, se hizo pobre por vosotros, para enriqueceros con su pobreza.


SALMO 145, 2. 5-6. 7. 8-9a

Alaba, alma mía, al Señor.

Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob, el que espera en el Señor, su Dios, que hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto hay en él; que mantiene su fidelidad perpetuamente.

Que hace justicia a los oprimidos, que da pan a los hambrientos. El Señor liberta a los cautivos.

El Señor abre los ojos al ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan, el Señor ama a los justos. El Señor guarda a los peregrinos.


Aclamación antes del Evangelio: Jn 13, 34

Os doy un mandamiento nuevo -dice el Señor-: que os améis unos a otros, como yo os he amado.


EVANGELIO: Mateo 5, 43-48

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-«Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo” y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.

Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles?

Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.»


.

ROGAD POR LOS QUE OS PERSIGUEN

Hay mucho odio y violencia en el mundo. No es algo ajeno a nosotros. En nuestros ambientes cercanos somos testigos de cómo familias y amistades se destruyen a causa de resentimientos que tienen su origen, en la mayoría de las ocasiones, en esa falta de pequeños detalles de cariño y convivencia.

Decimos que el amor se ha enfriado, que ya no hay motivos para querer… y, de ahí, pasamos a construir “fabulosas” excusas para destruir lo que, en un principio, tenía tanto sentido y en lo que habíamos depositado tanta esperanza. Si esto ocurre entre los que supuestamente nos queremos, cuánta mayor distancia con aquellos que nos juzgan, critican nuestra conducta, o, simplemente, nos persiguen.

Hay una bienaventuranza del Señor dedicada a aquellos que nos atenazan porque queremos vivir con fidelidad nuestra vocación y nuestra entrega. Jesús se dirige a cada uno de nosotros no sólo para que recemos por los que nos persiguen, sino para que, incluso, les amemos.

Aquí se encuentra el quicio del cristianismo, el signo distintivo de los que nos llamamos y presumimos de seguir a Jesucristo. A continuación de este mandato, el Señor nos propone ser perfectos como nuestro Padre celestial es perfecto. ¿Que dónde está esa perfección?

Ama a tus enemigos, no de palabra sino con el mismo corazón de Cristo, y verás la gloria de Dios en tu vida. Entenderás, ya por fin, porque Jesús gritó desde la Cruz: “Perdónalos porque no saben lo que hacen”.

También a ti, como a mí, Dios nos perdona ¡tantas veces!, porque Él es perfecto en el amor.

Lañas diarias /www.mater-dei.es


A %d blogueros les gusta esto: