Lo que son y lo que deben ser las redes sociales para el Papa Benedicto XVI

enero 30, 2013
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Una nueva plaza pública

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25 frases del mensaje del Papa Benedicto XVI

para la 47 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales
(24-1-2013/12-5-2013)

Revista Ecclesia
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1.- UNA NUEVA PLAZA PÚBLICA: “Quisiera detenerme a considerar el desarrollo de las redes sociales digitales, que están contribuyendo a que surja una nueva «ágora», una plaza pública y abierta en la que las personas comparten ideas, informaciones, opiniones, y donde, además, nacen nuevas relaciones y formas de comunidad”.

2.- NUEVAS FORMAS DE DIÁLOGO: “Estos espacios, cuando se valorizan bien y de manera equilibrada, favorecen formas de diálogo y de debate que, llevadas a cabo con respeto, salvaguarda de la intimidad, responsabilidad e interés por la verdad, pueden reforzar los lazos de unidad entre las personas y promover eficazmente la armonía de la familia humana”.

3.- EL VALOR DEL INTERCAMBIO: “El intercambio de información puede convertirse en verdadera comunicación, los contactos pueden transformarse en amistad, las conexiones pueden facilitar la comunión”.

4.- NECESIDAD DE LA AUTENTICIDAD: “Si las redes sociales están llamadas a actualizar esta gran potencialidad, las personas que participan en ellas deben esforzarse por ser auténticas, porque en estos espacios no se comparten tan solo ideas e informaciones, sino que, en última instancia, son ellas mismas el objeto de la comunicación”.

5.- BÚSQUEDA Y ENCUENTRO: “El desarrollo de las redes sociales requiere un compromiso: las personas se sienten implicadas cuando han de construir relaciones y encontrar amistades, cuando buscan respuestas a sus preguntas, o se divierten, pero también cuando se sienten estimuladas intelectualmente y comparten competencias y conocimientos”.

6.-TEJIDO DE LA SOCIEDAD: “Las redes se convierten así, cada vez más, en parte del tejido de la sociedad, en cuanto que unen a las personas en virtud de estas necesidades fundamentales”.

7.- RESPONDER AL CORAZÓN DEL HOMBRE: “Las redes sociales se alimentan, por tanto, de aspiraciones radicadas en el corazón del hombre”.

8.- DESAFÍO PARA TRANSMITIR LA VERDAD: “La cultura de las redes sociales y los cambios en las formas y los estilos de la comunicación suponen todo un desafío para quienes desean hablar de verdad y de valores”.

9.- RIESGO DE SUPERFICILALIDAD: “A menudo, como sucede también con otros medios de comunicación social, el significado y la eficacia de las diferentes formas de expresión parecen determinados más por su popularidad que por su importancia y validez intrínsecas”.

10.- NECESIDAD DE LA RAZÓN: “A veces, la voz discreta de la razón se ve sofocada por el ruido de tanta información y no consigue despertar la atención, que se reserva en cambio a quienes se expresan de manera más persuasiva”.

11.- COMPROMISO POR LOS VALORES: “Los medios de comunicación social necesitan, por tanto, del compromiso de todos aquellos que son conscientes del valor del diálogo, del debate razonado, de la argumentación lógica; de personas que tratan de cultivar formas de discurso y de expresión que apelan a las más nobles aspiraciones de quien está implicado en el proceso comunicativo”.

12.- TOMAR EN SERIO AL OTRO: “El diálogo y el debate pueden florecer y crecer asimismo cuando se conversa y se toma en serio a quienes sostienen ideas distintas de las nuestras”.

13.- LA INCLUSIVIDAD: “Las redes sociales deben afrontar el desafío de ser verdaderamente inclusivas: de este modo, se beneficiarán de la plena participación de los creyentes que desean compartir el Mensaje de Jesús y los valores de la dignidad humana que promueven sus enseñanzas”.

14.- ÁMBITO PRIVILEGIADO PARA EL EVANGELIO: “En efecto, los creyentes advierten de modo cada vez más claro que si la Buena Noticia no se da a conocer también en el ambiente digital podría quedar fuera del ámbito de la experiencia de muchas personas para las que este espacio existencial es importante. El ambiente digital no es un mundo paralelo o puramente virtual, sino que forma parte de la realidad cotidiana de muchos, especialmente de los más jóvenes”.

15.- SU PROPIO LENGUAJE: “Las redes sociales son el fruto de la interacción humana pero, a su vez, dan nueva forma a las dinámicas de la comunicación que crea relaciones; por tanto, una comprensión atenta de este ambiente es el prerrequisito para una presencia significativa dentro del mismo”.

16.- EL EVANGELIO TAMBIÉN EN 140 CARACTERES: “La capacidad de utilizar los nuevos lenguajes es necesaria no tanto para estar al paso con los tiempos, sino precisamente para permitir que la infinita riqueza del Evangelio encuentre formas de expresión que puedan alcanzar las mentes y los corazones de todos”.

17.- EL VALOR DE LAS IMÁGENES Y DE LOS SONIDOS, COMO LAS PARÁBOLAS DE JESÚS: “En el ambiente digital, la palabra escrita se encuentra con frecuencia acompañada de imágenes y sonidos. Una comunicación eficaz, como las parábolas de Jesús, ha de estimular la imaginación y la sensibilidad afectiva de aquéllos a quienes queremos invitar a un encuentro con el misterio del amor de Dios”.

18.- COMUNICACIÓN Y TESTIMONIO: “En las redes sociales se pone de manifiesto la autenticidad de los creyentes cuando comparten la fuente profunda de su esperanza y de su alegría: la fe en el Dios rico de misericordia y de amor, revelado en Jesucristo. Este compartir consiste no solo en la expresión explícita de la fe, sino también en el testimonio, es decir, «en el modo de comunicar preferencias, opciones y juicios que sean profundamente concordes con el Evangelio, incluso cuando no se hable explícitamente de él»”.

19.- DISPONIBILIDAD PARA DAR RESPUESTA: “Una forma especialmente significativa de dar testimonio es la voluntad de donarse a los demás mediante la disponibilidad para responder pacientemente y con respeto a sus preguntas y sus dudas en el camino de búsqueda de la verdad y del sentido de la existencia humana. La presencia en las redes sociales del diálogo sobre la fe y el creer confirma la relevancia de la religión en el debate público y social”.

20.- LA BRISA SUAVE FRENTE AL SENSACIONALISMO: “También en el ambiente digital, en el que con facilidad se alzan voces con tonos demasiado fuertes y conflictivos, y donde a veces se corre el riesgo de que prevalezca el sensacionalismo, estamos llamados a un atento discernimiento. Y recordemos, a este respecto, que Elías reconoció la voz de Dios no en el viento fuerte e impetuoso, ni en el terremoto o en el fuego, sino en el «susurro de una brisa suave» (1R 19,11-12)”.

21.- FACTOR DE DESARROLLO HUMANO: “Las redes sociales, además de instrumento de evangelización, pueden ser un factor de desarrollo humano. Por ejemplo, en algunos contextos geográficos y culturales en los que los cristianos se sienten aislados, las redes sociales permiten fortalecer el sentido de su efectiva unidad con la comunidad universal de los creyentes”.

22.- COMPARTIR RECURSOS ESPIRITUALES Y LITÚRGICOS: “Las redes ofrecen la posibilidad de compartir fácilmente los recursos espirituales y litúrgicos, y hacen que las personas puedan rezar con un renovado sentido de cercanía con quienes profesan su misma fe. La implicación auténtica e interactiva con las cuestiones y las dudas de quienes están lejos de la fe nos debe hacer sentir la necesidad de alimentar con la oración y la reflexión nuestra fe en la presencia de Dios, y también nuestra caridad activa”.

23.- POTENCIAR LA DIMENSIÓN MISIONERA: “Existen redes sociales que, en el ambiente digital, ofrecen al hombre de hoy ocasiones para orar, meditar y compartir la Palabra de Dios. Pero estas redes pueden asimismo abrir las puertas a otras dimensiones de la fe. De hecho, muchas personas están descubriendo, precisamente gracias a un contacto que comenzó en la red, la importancia del encuentro directo, de la experiencia de comunidad o también de peregrinación, elementos que son importantes en el camino de fe”.

24.- INSTRUMENTO DE CONVOCATORIA: “Tratando de hacer presente el Evangelio en el ambiente digital, podemos invitar a las personas a vivir encuentros de oración o celebraciones litúrgicas en lugares concretos como iglesias o capillas”.

25.-EL VALOR DE LA COHERENCIA: “Debe haber coherencia y unidad en la expresión de nuestra fe y en nuestro testimonio del Evangelio dentro de la realidad en la que estamos llamados a vivir, tanto si se trata de la realidad física como de la digital. Ante los demás, estamos llamados a dar a conocer el amor de Dios, hasta los más remotos confines de la tierra”.


El maná de cada día, 30.1.13

enero 30, 2013

Miércoles de la 3ª semana del Tiempo Ordinario

sembrador

PRIMERA LECTURA: Hebreos 10, 11-18

Cualquier otro sacerdote ejerce su ministerio, diariamente, ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, porque de ningún modo pueden borrar los pecados.

Pero Cristo ofreció por los pecados, para siempre jamás, un solo sacrificio; está sentado a la derecha de Dios y espera el tiempo que falta hasta que sus enemigos sean puestos como estrado de sus pies. Con una sola ofrenda ha perfeccionado para siempre a los que van siendo consagrados.

Esto nos lo atestigua también el Espíritu Santo. En efecto, después de decir: Así será la alianza que haré con ellos después de aquellos días dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones y las escribiré en su mente; añade: Y no me acordaré ya de sus pecados ni de sus crímenes. Donde hay perdón, no hay ofrenda por los pecados.

SALMO 109, 1.2.3.4

Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec.

Oráculo del Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrado de tus pies.

Desde Sión extenderá el Señor el poder de tu cetro: somete en la batalla a tus enemigos.

Eres príncipe desde el día de tu nacimiento, entre esplendores sagrados; yo mismo te engendré, como rocío, antes de la aurora.

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente: Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec.

Aclamación:

La semilla es la palabra de Dios, el sembrador es Cristo; quien lo encuentra vive para siempre.

EVANGELIO: Marcos 4, 1-20

En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al lago. Acudió un gentío tan enorme que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y el gentío se quedó en la orilla. Les enseñó mucho rato con parábolas, como él solía enseñar:

«Escuchad: Salió el sembrador a sembrar; al sembrar, algo cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra; como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y, por falta de raíz, se secó. Otro poco cayó entre zarzas; las zarzas crecieron, lo ahogaron, y no dio grano. El resto cayó en tierra buena: nació, creció y dio grano; y la cosecha fue del treinta o del sesenta o del ciento por uno.»

Y añadió: «El que tenga oídos para oír, que oiga.»

Cuando se quedó solo, los que estaban alrededor y los Doce le preguntaban el sentido de las parábolas.

Él les dijo: «A vosotros se os han comunicado los secretos del reino de Dios; en cambio, a los de fuera todo se les presenta en parábolas, para que por más que miren, no vean, por más que oigan, no entiendan, no sea que se conviertan y los perdonen.»

Y añadió: «¿No entendéis esta parábola? ¿Pues, cómo vais a entender las demás?

El sembrador siembra la palabra. Hay unos que están al borde del camino donde se siembra la palabra; pero, en cuanto la escuchan, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos. Hay otros que reciben la simiente como terreno pedregoso; al escucharla, la acogen con alegría, pero no tienen raíces, son inconstantes y, cuando viene una dificultad o persecución por la palabra, en seguida sucumben. Hay otros que reciben la simiente entre zarzas; éstos son los que escuchan la palabra, pero los afanes de la vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás los invaden, ahogan la palabra, y se queda estéril.

Los otros son los que reciben la simiente en tierra buena; escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha del treinta o del sesenta o del ciento por uno.»

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MENSAJE MENSUAL A  LAS MADRES “MÓNICAS” DE ESPAÑA Y DE AMÉRICA

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Queridas Madres Cristianas Santa Mónica de España:

Es mi primer saludo de este nuevo año. Vayan con él los mejores deseos de paz y felicidad, personal y familiar. Que las vicisitudes que atravesamos nos sirvan para reforzar los lazos familiares y nuestra relación con Dios.

Estamos, hermanas, en el Año de la Fe. Han pasado ya tres meses. ¿Qué estamos haciendo de especial? Personalmente creo que es una ocasión providencial para renovar la misión de las madres mónicas: Transmitir la fe a los hijos y consagrar la familia al Señor. Para lograr esa finalidad, os propongo seguir de cerca las iniciativas que organicen las parroquias y los movimientos apostólicos.

Por mi parte, os recuerdo el kerigma o el anuncio de salvación de vuestro matrimonio: A ti, esposa y madre mónica, Dios te ama tanto que te ha entregado un esposo, y padre de vuestros hijos, como propiedad exclusiva y para siempre. Para el Señor eres tan importante que toda la vida de tu marido y todas las atenciones que te pueda proporcionar son demasiado poco para que tú experimentes el infinito amor que Dios te tiene. Esa es la buena noticia para ti de parte del Señor. Y tú debes hacer lo mismo con tu esposo y padre de vuestros hijos.

Además, Dios te concede los carismas o dones especiales que necesitas para cumplir esa misión de esposa y de madre: ternura y delicadeza, paciencia y perdón, fortaleza y fidelidad, constancia y amor a la vida. En fin, serás un sol que brilla en tu casa bien arreglada y fuego que abriga el hogar y da sentido de pertenencia a sus integrantes.

De esta manera, el Espíritu de Dios te habla al corazón, primero para consolarte, y después para que seas capaz de acoger a tu esposo y a tus hijos, comprenderlos, estimularlos al bien… construyendo así la comunidad matrimonial. Un oasis de amor y de paz en medio del mundo que sea, nada más pero tampoco nada menos, que la antesala y la anticipación del cielo en la tierra.

¿Qué te parece este programa, esta misión? ¿Maravillosa, no? Aunque demasiado grande, o mejor imposible de realizar con tus solas fuerzas. Por eso, necesitas de Dios, y él te ayudará: Mándame, Señor, lo que quieras y dame lo que me pides o esperas de mí. Esto lo escribió san Agustín, pero es muy probable que se lo enseñara santa Mónica, su madre.

Bien, ya vale. Un abrazo y hasta pronto. Dios proteja tu hogar. Con estima personal, p. Ismael

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Queridas Madres Cristianas Santa Mónica de América en general:

Es mi primer saludo de este nuevo año. Vayan con él los mejores deseos de paz y felicidad, personal y familiar. Que las vicisitudes que atravesamos nos sirvan para reforzar los lazos familiares y nuestra relación con Dios.

Estamos, hermanas, en el Año de la Fe. Han pasado ya tres meses. ¿Qué estamos haciendo de especial? Personalmente creo que es una ocasión providencial para renovar la misión de las madres mónicas: Transmitir la fe a los hijos y consagrar la familia al Señor. Para conseguir esa finalidad, les propongo seguir de cerca las iniciativas que organicen las parroquias y los movimientos apostólicos.

Por mi parte, les recuerdo el kerigma o el anuncio de salvación de su matrimonio: A ti, esposa y madre mónica, Dios te ama tanto que te ha entregado un esposo, y padre de sus hijos, como propiedad exclusiva y para siempre. Es decir, para el Señor eres tan importante que toda la vida de tu marido y todas las atenciones que te pueda proporcionar son demasiado poco para que tú experimentes el infinito amor que Dios te tiene. Esa es la buena noticia para ti de parte del Señor. Y tú debes hacer lo mismo con tu esposo y padre de sus hijos.

Además, Dios te concede los carismas o dones especiales que necesitas para cumplir esa misión de esposa y de madre: ternura y delicadeza, paciencia y perdón, fortaleza y fidelidad, constancia y amor a la vida. En fin, serás un sol que brilla en tu casa bien arreglada y fuego que abriga el hogar y da sentido de pertenencia a sus integrantes.

De esta manera, el Espíritu de Dios te habla al corazón, primero para consolarte, y después para que seas capaz de acoger a tu esposo y a tus hijos, comprenderlos, estimularlos al bien… construyendo así la comunidad matrimonial. Un oasis de amor y de paz en medio del mundo que sea, nada más pero tampoco nada menos, que la antesala y la anticipación del cielo en la tierra.

¿Qué te parece este programa, esta misión? ¿Maravillosa, no? Aunque demasiado grande, o mejor imposible de realizar con tus solas fuerzas. Por eso, necesitas de Dios, y él te ayudará: Mándame, Señor, lo que quieras y dame lo que me pides o esperas de mí. Esto lo escribió san Agustín, pero es muy probable que se lo enseñara santa Mónica, su madre.

Bien, suficiente. Un abrazo y hasta pronto. Dios proteja tu hogar. Con estima personal, p. Ismael


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