Más de 80.000 jóvenes convierten Medjugorje en una mini JMJ dedicada a la oración

agosto 20, 2012

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Jóvenes de más de 70 nacionalidades

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Y más de 500 sacerdotes concelebrando, otros 300 confesando buena parte del día… y muchas conversiones. Es Medjugorje, una parroquia muy viva.
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Religión en Libertad
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Hagamos un experimento social vestido de crónica, como si de un reality show se tratara. Imaginemos que nos sentamos en nuestro sofá, ante el televisor, y nos dedicamos a contemplar un experimento que consiste en coger a unas 80.000 personas y enviarlas a un viaje muy, muy largo, en el que la mayoría de ellas tendrán que recorrer miles de kilómetros hacia una insignificante aldea de Bosnia y Herzegovina.

Unos Ejercicios Espirituales…

Pongamos cámaras en sus autobuses, en sus aviones, en sus coches, y observemos sus caras y gestos, sus horas de sueño, de cansancio, de paradas en gasolineras. Traigámosles a todos ellos por tierra, mar y aire, atravesando fronteras y aduanas, puertos, caminos y carreteras, y démosles no una casa tipo Gran Hermano, ni una playa, ni un complejo vacacional con SPA, campo de golf o bolera.

No. Metámoslos a todos en una iglesia. En una parroquia de pueblo y démosles cinco días de oración intensa. A saber: Seis horas de oración comunitaria cada uno de esos días, entre las que encontramos el rezo del rosario, la celebración de la Eucaristía, una hora de adoración cada noche.

Sigamos observando y viendo que nuestros concursantes vienen de cualquier lugar de la Tierra. Salpiquemos ahora su día a día con canciones y bailes para desengrasar a los más jóvenes y para animar a los más mayores.

Muchas realidades de la Iglesia

Pongamos ahora que entre todas estas personas se hacen presentes innumerables movimientos y realidades de la Iglesia: Religiosos, monjas, neocatecumenales, carismáticos, focolares, Opus Dei, Movimiento de Schoesnnttat, Laicos del Cordero, Comunión y Liberación, Milicia de Santa María… y veamos también que en nuestro experimento tenemos personas de cualquier estado de vida: consagrados, célibes, casados, novios, solteros…

También sencillos fieles de una parroquia pongamos que de Ucrania y de otra de Chamberí, mezclados con los coreanos que se pasan el día de rodillas y con los mexicanos, que lo hacen cantando alabanzas a Dios como si no existiera mañana.

Testimonios de conversión

Pongamos ahora ante ellos, durante todo el día, numerosos testimonios de conversión, fe o vocación, tan diferentes en sus orígenes como comunes en su fin: Cristo en la Iglesia Católica.

Después de reunirles a todos, pintémosles una sonrisa en la cara que les de la vuelta a la cabeza, un brillo en los ojos que refleje la luz interior de algo sorprendente que están viviendo y compartiendo, y un entusiasmo que les capacita para sobreponerse a los 40 grados que hace al sol durante buena parte del día.

Démosles fuerza y una linterna para, por las noches, subir al monte a orar bajo la luz de las estrellas, y pongámosles el despertador prontito, para volver en torno a la iglesia a vivir una jornada interminable de testimonio cristiano, oración y celebración. Ahora nos saltamos la parte de las nominaciones. Aquí no se echa a nadie, solo se acoge con las puertas abiertas.

Festival de Jóvenes de Medjugorje

Una vez hecha la mezcla, apaguemos el televisor virtual y empecemos a leer este artículo como una crónica auténtica del Festival de Jóvenes de Medjugorje, posiblemente la mejor muestra de que dispone hoy la Iglesia para contarle al mundo qué es y cómo se vive en ella. Tal experimento no es una ficción, sino una realidad de la Iglesia, que se repite cada año durante los primeros cinco días de agosto, tan cotizados entre los más jóvenes a la hora de planear unas vacaciones.

¿Cómo han conseguido en Medjugorje que cada primera semana de agosto su parroquia se quede pequeña ante la avalancha de peregrinos que la toman a golpe de rosario y oración? Cuando uno se pasea estos días por Medjugorje, se da cuenta de la sencillez de sus gentes a la hora de vivir las cosas de Dios.

¿El secreto? Oración y sacramentos

La clave es que le han dado la primacía de su vida diaria a la oración y los sacramentos. Aquí se palpa la autenticidad de una parroquia formada por unos fieles que se saben bendecidos y que, agradecidos, le devuelven a Dios el don recibido transformando en amor cada celebración, cada rito, cada oración, cada detalle, cada gesto con los peregrinos, en una mezcla incomparable de respeto por la liturgia con la alegría desbordada por celebrar, ante miles de jóvenes de todo el mundo que llegan a su pueblo, la Buena Noticia del Evangelio.

Una Iglesia alegre cuya fe no es de museo

Ellos nos enseñan que no por vieja ha de ser triste, como parece en tantas parroquias y diócesis de la moribunda Europa. En este festival, el Evangelio se muestra absolutamente nuevo, siendo un escaparate de Nueva Evangelización mediante el que los peregrinos le cuenten al mundo que la suya no es una fe de museo, que Cristo no es una momia, que verdaderamente ha resucitado y que no está muerto. Que la fe católica es una fe de vida moderna, de vida callejera, para ser gastada en la calle, en medio del mundo.

Todo ocurre en una parroquia de Bosnia

Todo esto que ocurre en esta parroquia de Medjugorje no es fruto de la casualidad. Esta parroquia y sus feligreses han sido preparados durante décadas para acoger en su seno a miles de peregrinos de toda la Tierra y contarles: “Mira, esta es mi Iglesia, aquí vive Cristo, que se te quiere dar a través de la alegre Eucaristía, que se te ofrece en el perdón, que no te condena, solo te espera, te perdona y te consuela”.

El cardenal Schönborn, anfitrión

A los peregrinos reunidos en esta ocasión los saludó el Cardenal Arzobispo de Viena, Christoph Schönborn, mediante un comunicado leído en la ceremonia de apertura del Festival:

“Para los innumerables jóvenes que han venido hoy a Medjugorje os envío mi cordial saludo y bendiciones. Me llena de alegría y admiración que toméis la molestia de venir a este lugar tan caluroso y aislado, donde uno no se espera una playa o una piscina, pero donde una Madre está esperándote: la Virgen María, a quien cada uno de vosotros conoce y ama. Me gustaría que experimentaseis la cercanía amorosa de la Virgen y la alegría de la reconciliación en el Sacramento de la Penitencia. Es un tiempo maravilloso de comunión en la Iglesia, que está viva y nos da un hogar”.

Han pasado 23 años desde la primera edición

Si la primera edición del Festival se celebró en 1989, con la asistencia de una treintena de jóvenes de la parroquia y un puñado de frailes, este año 2012, en su edición número 23, han participado más de 80.000 peregrinos de setenta países.

Los testimonios y oraciones han sido traducidos, vía FM, a 23 lenguas diferentes -entre ellas el ruso, el árabe o el chino-, a través del servicio de traducción simultánea de la parroquia.

Alguna de las celebraciones eucarísticas ha sido concelebrada por 593 sacerdotes, y el número de presbíteros celebrando el Sacramento del Perdón simultáneamente en los aledaños de la parroquia, han superado los 300 durante varias horas de cada día de celebración, dando a Medjugorje el nombre por el que en tantos sitios se conoce: El Confesionario del Mundo.

Una mini JMJ anual y en un pueblo

Para los amantes de las cifras y las estadísticas, todos estos datos convierten al Festival de Medjugorje en un acontecimiento anual sin parangón en la vida de la Iglesia. Algunos peregrinos lo definen ya como “una mini JMJ” de carácter anual y en un pueblo.

Sin embargo, lo más importante de este acontecimiento no son los records, ni los números, ni las cifras, sino cada una de las almas reunidas en torno al altar de una parroquia, que han vivido con asombro la alegría de una Eucaristía Viva, de una Comunidad Viva, de una Palabra que se hace vida para ser llevada por ellos, testigos de lo vivido, a sus lugares de origen, a sus comunidades, a sus casas, a sus parroquias, difuminadas y repartidas por toda la faz de la tierra, reconstruyendo -como en tiempos de San Francisco-, una Iglesia que en tantos lugares languidece por momentos y que pide a voces esa Nueva Evangelización para la que Medjugorje parece ser el plan pastoral diseñado por Dios.

Encuentro con Cristo y la Virgen

Este año a sido el que más peregrinos españoles han asistido al Festival, más de mil. Entre ellos Álvaro, un profesor madrileño de 27 años, quien explica que algunos de los peregrinos van “a ver milagros, pero la mayoría venimos a hacer que ocurran”. Ante lo sorprendente de su afirmación, parece tener muy claro cómo conseguirlo: “Simplemente hay que hacer caso a la Virgen María. Orar, orar y orar”.

Álvaro ya es la tercera vez que participa en el Festival, y explica que lo que vive aquí es “la presencia de una mano que no me suelta, que me empuja a profundizar y crecer en mi fe; y la riqueza de la Iglesia, a través de los sacramentos y el testimonio de los santos”.

Álvaro llegó a Medjugorje desde Madrid acompañado de otros doscientos peregrinos que hicieron el viaje en autobús. Cuatro días de carretera y durmiendo en tiendas de campaña que hicieron de su viaje una auténtica peregrinación. Entre sus acompañantes venía Cristina, también de Madrid, quien confiesa haber hecho una peregrinación tan complicada por una razón muy sencilla: “Porque la Virgen María me quiere hacer feliz”.

Para ella, “Medjugorje es un viaje al amor de Dios en donde ‘aprendes’ a amar la Eucaristía, la Adoración y la Oración. Pero también es un viaje a la oscuridad del alma, en el que la Virgen María bucea por la profundidad de tu corazón para llevarte a la verdadera felicidad, que es Jesucristo. En Medjugorje recibes el don de perdonarte a ti mismo, de dejarte perdonar por el Señor y de perdonar a los demás. Cuando regresas de allí te das cuenta de que amas y eres amado”.

Raquel es consultora informática y esta es su cuarta peregrinación al Festival de Jóvenes de Medjugorje. Nos cuenta que vino por primera vez “en 2009, a vivir una aventura, para sorprenderme, sin saber realmente lo que era esto, y realmente me sorprendió. Aquí he sentido la auténtica Paz y el Amor, como en ningún otro lugar he encontrado. En Medjugorje descubrí la existencia y la presencia de la Virgen María en nuestras vidas, y en 2010 recibí una gracia para cambiar mi vida y, desde entonces, gracias a María, tengo más Paz y Amor que en toda mi vida. Soy muy feliz”.

Antonio se ha embarcado en el Festival con su mujer y tres de sus hijas. Él ya lo conoce y repite “respondiendo a una llamada. Hace muchos años que la Virgen nos llamó a visitar este lugar y esta es la tercera vez que venimos. Aquí he vivido a la Iglesia como Madre que me ama y me cuida. Como madre que me invita a la oración y a la conversión y que de la mano de María, cada día me lleva hasta su Hijo”.

Apaguemos ahora el televisor virtual y sigamos con nuestra vida como si no hubiese pasado nada. O démosle la vuelta, como si todo estuviera por pasar.


El maná de cada día, 20.8.12

agosto 20, 2012

Lunes de la 20ª semana del Tiempo Ordinario

Quien a Dios tiene, nada le falta



PRIMERA LECTURA: Ezequiel 24, 15-24

Me vino esta palabra del Señor: «Hijo de Adán, voy a arrebatarte repentinamente el encanto de tus ojos; no llores ni hagas duelo ni derrames lágrimas; aflígete en silencio como un muerto, sin hacer duelo; líate el turbante y cálzate las sandalias; no te emboces la cara ni comas el pan del duelo.»

Por la mañana, yo hablaba a la gente; por la tarde, se murió mi mujer; y, a la mañana siguiente, hice lo que se me había mandado.

Entonces me dijo la gente: «¿Quieres explicarnos qué nos anuncia lo que estás haciendo?»

Les respondí: «Me vino esta palabra del Señor: “Dile a la casa de Israel: ‘Así dice el Señor: Mira, voy a profanar mi santuario, vuestro soberbio baluarte, el encanto de vuestros ojos, el tesoro de vuestras almas. Los hijos e hijas que dejasteis caerán a espada. Entonces haréis lo que yo he hecho: no os embozaréis la cara ni comeréis el pan del duelo; seguiréis con el turbante en la cabeza y las sandalias en los pies, no lloraréis ni haréis luto; os consumiréis por vuestra culpa y os lamentaréis unos con otros. Ezequiel os servirá de señal: haréis lo mismo que él ha hecho. Y, cuando suceda, sabréis que yo soy el Señor.»


SALMO:  Deuteronomio 32, 18-19.20.21

Despreciaste a la Roca que te engendró

Despreciaste a la Roca que te engendró, y olvidaste al Dios que te dio a luz. Lo vio el Señor, e irritado rechazó a sus hijos e hijas.

Pensando: «Les esconderé mi rostro y veré en qué acaban, porque son una generación depravada, unos hijos desleales.»

«Ellos me han dado celos con un dios ilusorio, me han irritado con ídolos vacíos; pues yo les daré celos con un pueblo ilusorio, los irritaré con una nación fatua.»


EVANGELIO: Mateo 19, 16-22

En aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó: «Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?»

Jesús le contestó: «¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.»

Él le preguntó: «¿Cuáles?»
Jesús le contestó: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo.»

El muchacho le dijo: «Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?»

Jesús le contestó: «Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres –así tendrás un tesoro en el cielo– y luego vente conmigo.»

Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico.


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Del afán de poseer y crearme necesidades líbrame, Jesús

Nos creamos necesidades como consecuencia de frustraciones personales, que no logramos colmar. Nos agarramos a la aparente seguridad de tener cosas, esas que envidiamos a otros, sólo porque creemos compensar así tantas carencias interiores que no sabemos, o no queremos, llenar de Dios.

Acostumbrados como estamos a lo caduco y a lo material, sustituimos a Dios, a quien no podemos ver ni tocar, por esos otros sucedáneos, que nos dan un poco de comodidad y bienestar, aunque sepamos que se acabarán pronto.

Y, de la misma forma que, en el orden material, almacenamos y necesitamos cosas, así también creemos que, en el orden de lo espiritual, nuestra santidad está en proporción a nuestros méritos y esfuerzos.

Sólo en la medida en que vayas haciendo de Dios tu única y mayor necesidad, sabrás usar y calibrar las cosas y actividades del mundo con la libertad que pide tu vocación cristiana.

Si no necesitas de Dios para vivir, es que aún no has encontrado la verdadera vida. Y, si lo que necesitas es vivir sin Dios, es que aún no has empezado a conocerle, aunque lleves, quizá, mucho tiempo cumpliendo con tu cristianismo ramplón.

El Verbo se hizo carne porque quería necesitar del Padre. En su corazón humano y divino abrazó la pobreza radical de nuestra condición, que, siendo extremadamente menesterosa y necesitante, no sabe colmar su carencia sino con la propia ambición de nuestro «yo». Cuánta libertad en ese corazón de Cristo, que sólo buscaba al Padre.

No quieras ambicionar lo que, un día, habrás de dejar aquí en la tierra. Ambiciona sólo ese amor de Dios, capaz de llenar y saciar los rincones más necesitados de tu alma. Dios no tiene necesidad de ti, pero quiere ser tu única posesión.

www.mater-dei.es



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NOVENA A SANTA MÓNICA (3)


Modelo de esposa y madre cristiana

.Con textos bíblicos para la misa

 

NOTA: Con esta novena nos unimos a todas las mujeres que desean sinceramente ser fieles a su vocación de esposas y de madres cristianas. Asumimos sus alegrías y sus penas y les animamos a seguir los ejemplos de Santa Mónica.

Que sus lágrimas y oraciones, unidas a su intercesión en el Cielo, hagan retornar a todos los esposos e hijos extraviados, como sucedió con Patricio y Agustín.

No lo olvidemos: Dios es capaz de hacer milagros, sobre todo milagros de conversión. Pues ¿acaso Dios se complace en la muerte del pecador? Por tanto, perseveremos en la oración y veremos las obras de Dios. Amén

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Rito de entrada

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre…

1. Oración preparatoria

Padre y Señor nuestro, misericordia de cuantos en ti esperan, tú concediste a tu sierva santa Mónica el don inapreciable de saber reconciliar las almas entre sí y contigo; danos a nosotros el ser mensajeros de unión y de paz en nuestros ambientes, sobre todo en el hogar, y el poder llevar a ti los corazones de nuestros hermanos con el ejemplo de nuestra vida.

Tú que hiciste a Mónica modelo y ejemplo de esposas, de madres y de viudas, concede por su intercesión la paz y mutuo amor a los casados; el celo y la solicitud en la educación de los hijos, a las madres; obediencia y docilidad, a los hijos; la santidad de vida, a las viudas; y a todos, el fiel seguimiento de Cristo, nuestro único y verdadero maestro. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

2. Textos bíblicos y agustinianos para el tercer día

Santa Mónica, sembradora de comprensión y reconciliación

1.- Textos bíblicos para la misa

• Del libro del Eclesiástico 26, 1-4; 16-21. El sol brilla en el cielo; la mujer bella en su casa bien arreglada. M. Ag. p. 72.
• Salmo 137, 1.3.8. M. Ag. p. 73
• Marcos 3, 32-35. ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?

2.- Textos agustinianos

“A esta tu buena sierva, en cuyo seno me creaste, Dios mío y misericordia mía, le habías regalado también este hermoso don: siempre que le era posible, se las ingeniaba para poner en juego sus dotes pacificadoras entre cualquier tipo de personas que estuviesen en discordia o disidencia.

Del cúmulo de recriminaciones ácidas que suele respirar la desavenencia tensa, cuando desahoga al exterior la crudeza de los odios con un lenguaje lleno de amargura frente a la amiga, mi madre no refería de la otra lo que no sirviera para reconciliarlas a ambas.

Por último, también conquistó para ti a su marido, que se hallaba en los últimos días de su vida temporal. Bautizado ya, no tuvo que llorar en él las ofensas que se vio obligada a tolerar en su persona antes del bautismo. Además, era sierva de tus siervos. Todos cuantos la conocían hallaban en ella motivos sobrados para alabarte, honrarte y amarte. Sentía tu presencia en su corazón por el testimonio de los frutos de una conducta santa.

Había sido mujer de un solo hombre, había rendido a sus padres los debidos respetos, había gobernado su casa piadosamente y contaba con el testimonio de las buenas obras. Había criado a sus hijos, dándolos a luz tantas veces cuantas los veía apartarse de ti” (Confesiones 9, 9).

Se pide la gracia que se desea alcanzar (pausa).

3. Oración de los fieles

Dios, Nuestro Señor, concedió a santa Mónica la conversión de su esposo Patricio y de su hijo Agustín. Pidamos por intercesión de ella un espíritu de verdadera conversión y una verdadera comprensión y amor a los demás.

Después de cada invocación: Señor, que tu gracia nos santifique.

– Por todos los cónyuges cristianos que tienen dificultades en su vida familiar, para que sepan ofrecerse mutuamente consuelo y ayuda. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

– Por todas las madres cristianas del mundo, para que sepan conducir a sus hijos hacia ti. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

– Por cuantos sufren soledad y abandono en la sociedad o sufren por las debilidades morales de sus seres queridos. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

– Por todos los que buscan la verdad y trabajan por ser fieles a tus preceptos y enseñanzas. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

– Por el florecimiento de vocaciones a la vida agustino-recoleta seglar y religiosa, y por la perseverancia y fidelidad de cuantos se han comprometido a seguir a Cristo imitando a san Agustín. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

– Por la paz, serenidad y la mutua unión y comprensión en las familias entre maridos y esposas, entre padres e hijos. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

4. Oración final

Escucha, Padre de bondad, nuestras oraciones, y tú que concediste a santa Mónica que con su vida, sus oraciones y sus lágrimas ganara para ti a su marido Patricio y a su hijo Agustín, concédenos, por su intercesión, que hagamos de nuestras vidas una ofrenda perenne en tu honor y al servicio de los hermanos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Rito de despedida

El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
Amén.

V. Bienaventurada santa Mónica
R. Ruega por nosotros.
V. Glorioso padre san Agustín
R. Ruega por nosotros.

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