Vivencias Pascuales 2011 (2)

abril 25, 2011

.

Conforme al plan previsto y sancionado por Dios, os lo entregaron, y vosotros, por mano de paganos, lo matasteis en una cruz.

.
.
LUNES DE LA OCTAVA DE PASCUA
.

Textos bíblico-litúrgicos.- Entrada: Éx 13, 5.9; 1era lectura: Hch 2, 14-16. 22-32; Salmo: 15, 1-2. 5. 7-11; Aleluya; Evangelio: 28, 8-15; Comunión: Rom 6, 9.

TEXTO ILUMINADOR: Oración colecta.- La Iglesia, madre fecunda.

¡Oh Dios!, que siempre aumentas tu Iglesia con el nacimiento de nuevos hijos en el bautismo; concédeles ser fieles durante su vida a la fe que han recibido en el sacramento. Por nuestro Señor.

.

1ª Lectura- Hch 2, 14. 22-23: “A este Jesús, Dios lo ha resucitado, y de ello somos testigos”

El día de Pentecostés se presentó Pedro con los Once, levantó la voz y dirigió la palabra: Escuchadme, israelitas: Os hablo de Jesús Nazareno, el hombre que Dios acreditó ante vosotros realizando por su medio los milagros, signos y prodigios que conocéis. Conforme al plan previsto y sancionado por Dios, os lo entregron, y vosotros, por mano de paganos, lo matasteis en una cruz. Pero Dios lo resucitó rompiendo las ataduras de la muerte; no era posible que la muerte lo retuviera bajo su dominio, pues David dice:

Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. Por eso se me alegra el corazón, exulta mi lengua y mi carne descansa esperanzada. Porque no me entregarás a la muerte, ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. Me has enseñado el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia.

Hermanos, permitidme hablaros con franqueza: el patriarca David murió y lo enterraron, y conservamos su sepulcro hasta el día de hoy. Pero era profeta y sabía que Dios le había prometido sentar en su trono a un descendiente suyo; cuando dijo que “no lo entragaría a la muerte y que su carne no conocería la corrupción, hablaba del Mesías, previendo su resurrección”. Pues bien, Dios resucitó a este Jesús y todos nosotros somos testigos.

.

Salmo: 15, 1-2. 5. 7-11: “Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti”. “El Señor es mi parte de herencia”

Guárdame, oh Dios , en ti está mi refugio, tú eres mi bien, nada hay fuera de ti;

Señor, mi parte tú eres y mi copa, tú proteges la suerte que me toca; me marcaron un sitio de delicias, magnífica yo encuentro mi parcela.

Yo bendigo a mi Dios que me aconseja, mi conciencia me instruye aun de noche, pongo siempre al Señor ante mi vista; porque a mi lado está, jamás vacilo.

Por eso corazón y alma se alegran, y mi cuerpo descansará seguro; pues tú no puedes dar mi alma al infierno, ni dejar que tu amigo se corrompa.

Me mostrarás la senda de la vida, el gozo grande que es mirar tu rostro, delicias para siempre a tu derecha.

.

NOTA.- Durante la octava de Pascua se proclaman los relatos de las apariciones del Señor Resucitado narradas por los cuatro evangelios.

Evangelio: Mt. 28, 8-15

“Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galileaallí me verán”

Ellas salieron al instante del sepulcro, con temor, pero con una gran alegría a la vez, y corriendo fueron a dar la noticia a los discípulos.En eso Jesús les salió al encuentro y les dijo: “Paz a ustedes”. Las mujeres se acercaron, se abrazaron a sus pies y lo adoraron. Jesús les dijo en seguida: “No teman: vayan a anunciarlo a mis hermanos para que se hagan presentes en Galilea y ahí me verán”.

Mientras ellas iban, algunos de los guardias fueron a la ciudad a contar a los jefes de los sacerdotes todo lo que había pasado. Ellos se reunieron con las autoridades judías y acordaron dar a los soldados una buena cantidad de dinero, junto con esta orden: «Digan que mientras dormían vinieron de noche los discípulos y se robaron el cuerpo de Jesús. Si esto llega a oídos de Pilato, nosotros lo calmaremos y les evitaremos molestias a ustedes”.

Los soldados recibieron el dinero y siguieron las instrucciones. Esta mentira corrió entre los judíos y dura hasta hoy.

.

PREFACIO PASCUAL I. Durante la Octava de Pascua se reza así:

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; PERO MÁS QUE NUNCA EN ESTE DÍA en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.

Porque él es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo; muriendo destruyó nuestra muerte, y resucitando restauró la vida.

Por eso, CON ESTA EFUSIÓN DE GOZO PASCUAL, EL MUNDO ENTERO SE DESBORDA DE ALEGRÍA, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo…



A %d blogueros les gusta esto: