Seminaristas, paso adelante

septiembre 30, 2010

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LLAMADOS A SERVIR:

COLACIÓN DE MINISTERIOS

EN LA CASA DE FORMACIÓN SAN AGUSTÍN

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Madrid. 30-09-2010 España.- Con gusto reproducimos la crónica de la colación de ministerios a jóvenes formandos de la provincia San Nicolás. Felicidades.

El día 25 de septiembre, en la casa de formación San Agustín de Las Rozas-Los Negrales (Madrid, España), el prior provincial, Francisco Javier Jiménez, confiere el ministerio del lectorado a seis religiosos en proceso de formación y el ministerio del acolitado a ocho.

Después de haber vivido intensamente el curso de formación propia y realizado los ejercicios espirituales en Marcilla (Navarra), los catorce jóvenes religiosos, cuando regresaron a la residencia de Los Negrales-Alpedrete (Madrid) se prepararon para el examen previo a la colación del ministerio que deseaban recibir.

Cumplidos todos los requisitos, el día 25 de septiembre el prior provincial se presentó en la Casa de Formación San Agustín para presidir la celebración eucarística, dentro de la cual tuvo lugar la colación del ministerio del lectorado y el del acolitado.

El lectorado lo recibieron Guillermo Zhang, Tadeo Wang, Efraín Cervantes, Francisco Ma, Marcos Liu y Carlito Gomes; el acolitado, Óscar Castellanos, Noé Servín, Artenildo Alves, Rodolfo Yela, Carlos Eduardo Álvarez, Emmanuel Gómez, Gustavo Camarena y Jesús Cortés.

A las 12.15 comenzó la misa. Todos estaban vestidos con el hábito agustino recoleto, acompañados por el resto de la comunidad formativa.

En la homilía, Francisco Javier Jiménez, recordó a todos los presentes que la recepción de un ministerio le otorga al que lo recibe ante todo la capacidad «oficial» para servir; es un paso adelante, un avance en el seguimiento de Cristo como servidor. El lector es un servidor de la palabra de Dios, que requiere previamente su escucha antes de proclamarla al pueblo; el acólito es un servidor del altar, pero que tiene que extender su servicio al altar del mundo, principalmente sirviendo a los pobres.

Terminada la homilía, se entregó el leccionario a los lectores, con lo que se les invita a ser proclamadores dignos de ella en las celebraciones litúrgicas. Así también, se entregó la patena con el pan a los acólitos, símbolo de su ministerio de servicio al altar.

En la oración de los fieles se pidió al Señor que concediera la fidelidad a los nuevos ministros.

Antes de finalizar la ceremonia Francisco Javier Jiménez invitó a seguir viviendo en un clima de fiesta fraterna y agradecimiento a Dios el momento presente de la colación de los ministerios, que había que considerar como un avance gradual hacia compromisos más definitivos como la profesión solemne y las órdenes sagradas –diaconado y presbiterado–.

Después de la ceremonia el prior provincial compartió la comida con la comunidad formativa y disfrutó de la sobremesa abastecida con pastas y dulces varios.

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