Capítulo General OAR 2010 (3)

agosto 3, 2010

.

Logotipo 54º Capítulo General OAR 2010

.

NÚMEROS PARA UN NUEVO DECENIO (2)

.

26-02-2010

El análisis del prior general ante la situación de la Orden al inicio del segundo decenio del siglo XXI y ante la proximidad del Capítulo General refleja un intenso deseo de renovación de la vida religiosa para ser signo del tiempo presente.

.

ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS. PERSONAL DIVIDIDO POR MINISTERIO PASTORALES

En esta segunda entrega sobre la realidad sociogeográfica de la Orden de Agustinos Recoletos a partir de sus datos estadísticos comparativos nos centraremos en la situación de colaboración entre las diversas Provincias que tiene la Orden, los diversos ministerios (parroquias, colegios y misiones) y, finalmente, las propias conclusiones que establece en su informe a los religiosos el prior general.

Colaboración interprovincial

Las Provincias de la Orden colaboran con la Iglesia, con la Orden y con otras Provincias con el envío de personal, muchas veces cualificado, para desempeño de tareas concretas o atención a ministerios que otras Provincias no pueden atender por escasez de personal.

En números absolutos, las Provincias que más religiosos destinan a ministerios no propios son San Nicolás de Tolentino (18), Santo Tomás de Villanueva (7) y San Ezequiel Moreno (6).

Dignos de reseñar son los casos de las Provincias de San José y Nuestra Señora de la Consolación, que aun contando con poco personal para sus propios ministerios dedican un total de cinco religiosos cada una a esta colaboración.

Las dos Provincias más pequeñas de la Orden (Santa Rita y San Agustín) son las que menos personal dedican a la colaboración interprovincial, pues son más bien receptoras de esta ayuda.

Merece la pena en este punto destacar algunas colaboraciones que tienen un significado especial, como la que se da en terreno misional entre las Provincias de San Ezequiel y San Nicolás de Tolentino. Ambas mantienen desde hace años un acuerdo por el que la Provincia de San Ezequiel colabora en la misión brasileña de Lábrea, encargada a la de San Nicolás; y a su vez la de San Nicolás colabora en la misión de Sierra Leona, gestionada por la de San Ezequiel.

Casas de Formación

El futuro de la Orden está en los jóvenes religiosos y novicios que se preparan para incorporarse definitivamente a la vida religiosa agustino-recoleta, formando después parte de las comunidades que, repartidas por todo el mundo, atienden a los más diversos ministerios.

La Orden cuenta actualmente con casas de formación en 14 de los 19 países donde se encuentra. Son 33 en total, siendo Brasil con siete y España con seis las que cuentan con mayor número.

En otros países sólo existe una casa de formación, normalmente para las primeras etapas, y los formandos se van trasladando conforme superan esas etapas a casas en las que se encuentran con los jóvenes procedentes de otros países.

Personal por ministerios

Si bien el número total de religiosos ha disminuido, ha crecido el número de religiosos que se encuentran en ministerios. Esto tiene una explicación: los religiosos de más edad han permanecido en los ministerios, en activo, con lo que ha aumentado considerablemente el tiempo de vida del religioso sirviendo en un ministerio.

Así, en los últimos seis años ha crecido el número de religiosos en ministerios en un 11%. Sin embargo, cuando vemos el número de religiosos que trabajan en los diversos campos, en todos ha disminuido excepto en el campo misional. Hay un 9% menos de religiosos en parroquias, un 19% menos de religiosos en los colegios y un 29% menos de religiosos dedicados a la promoción vocacional y formación. Sólo ha aumentado en un 5% el número de religiosos destinados a las misiones.

Es el campo de “otros ministerios” el que ha crecido de manera considerable, en un 139% (de 164 religiosos hace seis años a los actuales 393). En esta cifra es donde debemos incluir a los religiosos más ancianos que no se han retirado, sino que han permanecido en los ministerios con una serie de funciones menos agotadoras y de menor responsabilidad pero no por ello menos importantes.

También esto indica que los religiosos más ancianos normalmente viven repartidos en las diferentes comunidades, frente a la tendencia social de creación de residencias de ancianos o lugares específicos para las últimas etapas de la vida.

Ministerios

Tres de cada cuatro ministerios que sirve la Orden de Agustinos Recoletos son Parroquias o servicios similares. El 21% son colegios y tan sólo el 4% son territorios de misión tradicionales.

La distribución es más o menos homogénea respecto al número de religiosos de cada Provincia, excepto en dos casos: la Provincia de la Consolación, que tiene el 10% de los religiosos de la Orden, sirve el 17% de los ministerios; y el caso contrario es el de San Ezequiel, que con el 13% de los religiosos, sirve el 9% de los ministerios.

La Provincia de San Nicolás tiene el 26% de los religiosos de la Orden, y sirve en el 30% de los ministerios.

Misiones y Misioneros

Los territorios misionales son uno de los tipos de servicio a la Iglesia que con más relevancia han influido en el devenir histórico y carismático de la Orden. Sin embargo, hoy día tan sólo 83 de los 1.120 religiosos (el 3,4%) están en misiones, y sólo 9 de los 243 ministerios (3,7%) responden a este servicio a la Iglesia.

Son números incompletos, dado que el concepto de “misión” ha cambiado notablemente y hoy día no se refiere tan sólo a los lugares donde la presencia de la Iglesia es escasa y la primera evangelización necesaria, que son los reflejados en la estadística; sino también se refiere a multitud de nuevas pobrezas y al acompañamiento de personas que viven en las fronteras sociales de exclusión, la enfermedad, el abandono o la miseria, independientemente del lugar geográfico donde se encuentren.

Centros Educativos

Uno de cada cinco ministerios de la Orden son colegios de enseñanza normalizada, con fuerte presencia en países como Filipinas o Colombia. En todo el mundo, más de 75.000 jóvenes estudian en alguno de los 51 centros educativos recoletos atendidos por 146 religiosos.

No se contabilizan aquí otra multitud de centros de mayor o menor escala y de enseñanza no formal, especialmente proyectos sociales de atención a la infancia o adolescencia con menos recursos que ofrecen centros de día, formación profesional en mayor o menor grado y espacios de atención para que estos menores no pasen tiempo en la calle como medida preventiva.

Retos y futuro

Los números, sin más, pueden dar lugar a diferentes interpretaciones. Para que sean más acertadas, debe sumarse a la información que proporciona la estadística el conocimiento profundo de la realidad de cada uno de los lugares, religiosos, trabajos y ministerios.

Como recuerda el prior general en su informe, a estos datos se deben añadir otros coyunturales y culturales, como la globalización, la creciente tendencia al laicismo en prácticamente todos los países donde se encuentra la Orden, la cultura postmoderna, las rupturas generacionales o la inclusión de las nuevas tecnologías que han creado un nuevo modo de sociedad.

También hay otras tendencias importantes a tener en cuenta: la creciente producción documental y programática por parte de la Iglesia, la “globalización de la solidaridad” como punto de encuentro social y eclesial y la cada vez mayor conciencia en los religiosos a trabajar en equipo y a partir de programas y objetivos específicos y comunes.

Con todo ello, es necesario ver los “signos del tiempo presente para interpretar lo que desde Dios” se dice a los religiosos de hoy. Una mirada de fe es necesaria, para encuadrar esa realidad estadística dentro de la necesidad de una Iglesia que haga presente al Dios de la acogida, de la presencia fiel en la humanidad mediante un amor que se manifiesta a través de la caridad humana, “creando y ordenando nuevamente el caos que parece ser la historia de estos últimos tiempos”.

Lo que la Orden pueda realizar desde sus propios condicionamientos sociogeográficos obedece a la valentía de proclamar los “signos de nuestra propia vida personal, comunitaria y apostólica” mediante una renovación de la vida religiosa que comprende “un retorno constante a las fuentes de toda vida cristiana y a la primigenia inspiración de los institutos, y una adaptación de éstos a las condiciones de los tiempos”.

Ése es el reto; con estos “números” se cuenta; el resultado final lo podrán estudiar y comprender los historiadores del futuro.

.


A %d blogueros les gusta esto: