Convivientes son más proclives a separarse, alerta experta psicóloga

mayo 18, 2012

 

BUENOS AIRES, 24 Abr. 12 (ACI/EWTN Noticias) .- Meg Jay, psicóloga clínica de la Universidad de Virginia (Estados Unidos), publicó el artículo “La desventaja de cohabitar antes del matrimonio” donde advirtió que las parejas que conviven antes del matrimonio son más proclives al divorcio.

En el artículo, publicado el 14 de abril por The New York Times, la psicóloga señaló que existe un “efecto cohabitación” que hace que los convivientes tiendan a estar más insatisfechos con sus matrimonios y por tanto más expuestos al divorcio que las parejas que no convivieron antes de casarse.

Según indicó, al principio los investigadores atribuyeron este efecto a que los convivientes eran menos adeptos al matrimonio y más abiertos al divorcio. Sin embargo, nuevas investigaciones señalan que el riesgo se encuentra en la misma convivencia.

El artículo, reproducido por la agencia AICA, señaló que las personas que rondan los 20 años de edad suelen llegar a la convivencia de manera no discernida, como una consecuencia de dormir en la casa del otro periódicamente sin demasiada reflexión.

Por lo tanto, se llega a la decisión de convivir sin demasiado diálogo y sin advertir las diferentes percepciones que varones y mujeres tienen sobre la convivencia.

Según el artículo, las mujeres tienden a ver la convivencia como un paso al matrimonio, mientras que los hombres la ven como una prueba de la relación o forma de posponer un compromiso. Sin embargo, indicó Jay, hombres y mujeres coinciden en que sus estándares para un conviviente son más bajos que para un esposo.

Asimismo, advirtió que contra lo que se cree, los hechos han demostrado que la convivencia no llega a ser más conveniente económicamente, debido a los costos comunes que se comparten y otras razones que dificultan la ruptura.

En Estados Unidos había en 1960 unas 450.000 parejas no casadas. Esta cifra se incrementó en 1.500 por ciento, llegando a más de 7.500.000 en la actualidad.

Ante esto, el Centro de Bioética de Argentina criticó el anteproyecto de reforma al Código Civil impulsado por el Gobierno de Cristina Fernández, pues “resultaría una forma de impulsar las convivencias, a las que regula de manera muy detallada, a la vez que desjerarquiza al matrimonio al que no le impone casi ningún deber y lo reduce a un mero pacto revocable en cualquier momento.

“Creemos que esta reforma proyectada tiene graves consecuencias sobre el bien común y el bien concreto de las personas involucradas”, advirtió.


‘La formación de los propios hijos y de las familias amigas es una gran esperanza’

mayo 17, 2012

Familia, trabajo y fiesta


Entrevista a una pareja de esposos

de la Acción Católica Italiana


Por Sergio H. Mora

ROMA, Martes 15 mayo 2012 (ZENIT.org).- El VII Encuentro Mundial de las Familias, que se realizará en la ciudad de Milán del 30 de mayo al 3 de junio, tiene como tema ‘Familia Trabajo y Fiesta’. Esto permitirá profundizar las problemáticas relacionadas con la familia y contará con la presencia de Benedicto XVI.

Entre las dificultades actuales figuran los adultos que no logran ser adultos, y los jóvenes que no se casan porque no quieren asumir responsabilidades, y por lo tanto muchas veces la familia viene entendida como un problema y no como un gran recurso. Entre las esperanzas figuran en cambio, las familias que forman a sus hijos, que los consideran un don y ayudan a la formación de los hijos de otras familias.

ZENIT entrevistó a Stefano Sereni y Rita Pileri, una pareja elegida por el Consejo Nacional de la Acción Católica Italiana para temas relativos a la familia y que se encuentra muy comprometida con el próximo encuentro mundial.

De la familia se habla poco o solamente cuando hay hechos negativos de crónica, como si la familia fuera solamente esto. ¿Cuál es el principal problema de hoy?

- Stefano: El problema de la familia hoy es que muchas veces es tomada justamente más como un problema que como un recurso. Nos hemos olvidado del aspecto fundamental que es el de hacer crecer y cuidar a las nuevas generaciones. Esto es un trabajo de todos los días que no es elogiado y que fue olvidado. Los medios de información prefieren poner en evidencia todos los problemas, las crisis o la ‘crónica negra’, mientras por así decir ‘la crónica blanca’, que sirve para hacer crecer a las nuevas generaciones, es dejada de lado.

Han hablado de la formación…

- Rita: La familia se ocupa antes que todo de la formación cuando tiene el don de los hijos. Nosotros invitamos a cuidar no solamente a los propios hijos sino también a los de otras familias que quizás no tienen el discernimiento o el tiempo de cuidar su formación, principalmente desde el punto de vista cristiano, aunque no debamos quedarnos solamente en esto. Un servicio que la Acción Católica realiza con grupos de jóvenes, es ayudar a los papás en la tarea de la formación de los hijos.

¿O sea también a los hijos de otras familias?

- Stefano: Las familias que participan en la misa todas las semanas lamentablemente son pocas. Los datos indican que los hijos de estas familias después siguen esta tradición. Ser papás de los otros significa poner en acción esta generación, en que cada papá no lo es solamente del propio hijo, sino que cuida de las nuevas generaciones. Indico por ejemplo, la gran contribución que dan los adultos de la Acción Católica, que volviendo de nuevo a ser los educadores de los más jóvenes, los invitan a cuidar también a otros muchachos.

¿Hay también un problema sicológico, y no solamente de los jóvenes?

- Rita: Está también el problema del adulto que no logró dar una estructura a estos jóvenes y demuestra un malestar total. Un malestar que después se transmite al joven porque el adulto no supo dar respuestas, no logra hacer creer, tener la esperanza de algo mejor.
Lo que nosotros constatamos hoy son adultos que no tuvieron la capacidad de ser adultos, de dar reglas, o al menos certezas, y esto crea un desequilibrio notable.

¿Y por qué se casan menos los jóvenes?

- Stefano: Nosotros nos ocupamos de los novios en nuestra parroquia; en este momento de 15 parejas que se preparan para el matrimonio, 14 ya conviven. Y no logramos entender por qué. Probablemente es por no querer asumir un compromiso. Este es el gran drama, no querer volverse adulto, que significa ‘me comprometo y si me equivoco pago’. El sistema de descargar las culpas un poco sobre los otros es bastante problemático porque falta el adulto. Falta quien asuma las propias responsabilidades, sea en el mundo del trabajo o en cualquier otro sector.

¿Qué se espera de este VII Encuentro Mundial de las Familas?

- Rita: Los frutos son imprevisibles. La primera cosa importante será encontrarnos en esta jornada preparada desde hace tiempo por los movimientos. Hemos intercambiado ideas y hemos entendido diversos puntos. Digamos que como siempre es un momento final de un camino que nos puso interrogantes. A la Acción Católica le sirvió muchísimo para poner en el centro y entender la importancia de la familia en nuestra asociación, teniendo en cuenta que no es una asociación de carácter familiar.

Entretanto nos dimos cuenta que la unidad de nuestra asociación está en la familia y trabajamos juntos. Hemos hecho algunas estrategias, analizamos recorridos realizados y nos detuvimos para reflexionar. Todos tuvimos la oportunidad de decirnos: Viene el evento, ¿qué hacemos?

Para seguir el Encuentro Mundial de las Familias: www.family2012.com/es/


Es el autor de la emotiva campaña de Cáritas Madrid «Es absurdo y sectario, pero rechazan a Cáritas por ser católica”: Alejandro Toledo, publicista

mayo 14, 2012

Alejandro Toledo


Cuando vio a un amigo, importante profesional de la publicidad, recoger una bolsa de comida en Cáritas, decidió ofrecer gratis sus servicios a la entidad católica, que hasta entonces casi no conocía. Hoy lamenta el «sentimiento antirreligioso absurdo».


El publicista Alejandro Toledo realizó un vídeo emocionante para Cáritas, protagonizado por un padre en paro y su hija pequeña, que tuvo mucho eco hace pocas semanas, aunque se lanzó en la campaña de Cáritas Madrid del año pasado (AQUÍ en YouTube).

Alejandro Toledo, como comunicador, cree que la mayoría de la población española desconoce el trabajo de Cáritas. “La mayoría tiene una percepción «cero»”, explica.

“Además, en España hay un sentimiento absurdamente antirreligioso que es chocante, con gente que rechaza a Cáritas simplemente porque es una iniciativa de la Iglesia. Eso es sectario. Es imposible que los que conocen de cerca el trabajo de Cáritas tengan una mala opinión”, denunciaba recientemente en el diario La Razón.

Pero, ¿cómo es que un vídeo de hace un año tuvo tanto revuelo en estos últimos meses?

“Creo que es porque la situación laboral está realmente mal, porque estamos en un problema muy gordo. El vídeo es del año pasado, y cuando yo ya daba por muerta la campaña ha tenido un despertar sorprendente. ¿La causa? Que todo está tan mal que la gente es más sensible”.

“Lo que ves en Cáritas es alucinante”

Toledo explica además cómo se documentó. “Mis tías son voluntarias y me contaron cómo distribuyen ropa y comida. Después visité algunos centros. Lo que ves allí es alucinante: mucha gente anónima que ayuda aportando tiempo y dinero. Echan una mano sin reclamar nada. Es mucha gente buena”.

También reflexiona sobre el fenómeno de los “nuevos parados”, como el joven padre que protagoniza su anuncio. “En la campaña yo quise transmitir esa sensación de quedarte en la calle sin nada, con tus hijos, que es algo que nos puede pasar a todos. No quería asustar, quería hacer pensar. Era mi reflexión, tan mía que la niña del anuncio es mi propia hija. Nosotros tenemos trabajo, la vida nos ha dado cosas, pero a otros les ha ido peor. Si no les ayudamos, ¿quién lo hará? ¿El Estado? No lo hace. No conozco iniciativas públicas que hagan como Cáritas, ¿existen? Tampoco me consta que en los sindicatos ofrezcan una ayuda similar a los parados”.

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La impactante conversión de Fabio McNamara, icono de la movida: «Soy un milagro viviente»

mayo 11, 2012

La vida nueva de Fabio McNamara


«No es bueno que Dios esté solo» recogió el testimonio de su adiós a la droga y al diablo. Hoy valora por encima de todo estar en gracia de Dios.


Este domingo, fiel a su cita de las 21.30 en Intereconomía TV, No es bueno que Dios esté solo abrió con unas imágenes de hace más de treinta años: Fabio McNamara y Pedro Almodóvar provocaban desde un escenario, con aire travestido, animando una de las noches desatadas de la movida madrileña de los ochenta.

En la siguiente escena, Fabio, frisando ya los 55, abre la puerta a Gonzalo Altozano en el estudio donde vive hoy dedicado a la pintura (religiosa y profana por igual), para explicarle cómo se convirtió y cómo es su vida presente de amistad con Dios.

“La belleza real del rostro de Jesús nunca se ha podido plasmar, pero quiero conseguirlo alguna vez”, explica para introducirnos en la abundancia de sus  cuadros de Cristo y de la Virgen: “Yo hago arte, y el arte que yo tengo me lo da Dios, porque antes de pintar pido a Jesucristo y a la Virgen que me bendigan y me concedan imaginación”. “El arte viene de Dios, porque la belleza la ha creado Dios“, concluye.

Su lucidez es tan absoluta que habla de religión con la precisión conceptual y terminológica de un teólogo, pero se le aprecia muy castigado físicamente por sus años en el infierno de las drogas: “Estuve, no perdido, sino perdidísimo, cuatro veces ingresado, dos veces a punto de morir a causa de tres enfermedades crónicas incurables. Soy un milagro viviente“.

Un milagro que tiene una explicación: las oraciones de su madre. “Le decía al padre Molina: tengo un hijo que no tiene solución, está metidísimo en la droga. Y el padre le decía: usted rece por él, que ya caerá. Y caí. La oración todo lo puede”, cuenta. Y cuando Altozano le pregunta qué es la conversión, lo tiene claro: “Es un regalo que da Dios a quien Él quiere, pero también a quien se la trabaja. ¿Por qué unos sí y otros no…? Yo soy una criatura suya, pero sus designios no los conozco”.

Fabio es un habitual del popular oratorio de Caballero de Gracia, en la Gran Vía madrileña, donde Don Máximo es su confesor: ”Debo ser muy bueno, porque me perdona siempre”, bromea. Allí hace una hora diaria de adoración al Santísimo, reza el rosario y oye misa y comulga: “De rodillas y en la boca, como debe ser“.

Y está apegado a esa iglesia por razones que duda si contar o no: “Es una cosa un poquito fuerte”. Vacila, pero al final vuelca el mal recuerdo de una vida que considera que entregaba a Satanás, porque “estaba sin el Señor, es decir, con el diablo; no hay término medio”: “Allí delante paraban los coches donde se compraba droga. Iba a comprarla, veía la iglesia, y a veces entraba un minuto para rezar y decirle al Señor: Por favor, sácame de este infierno“.


En gracia de Dios

Para el antiguo compañero de aventuras de Alaska o Almodóvar en los tiempos de Rockola, la vida tiene hoy un sentido muy diferente: estar en gracia de Dios. “Por estar en gracia de Dios hago lo que sea, aunque sea revolcarme en un suelo regado de cristales rotos. Estar en gracia de Dios es saber para qué estamos aquí, que esta vida tiene un sentido. Es ser feliz, encontrar el amor puro y tener la seguridad de que no nos vamos a ir al infierno eternamente”.

McNamara insiste mucho en esta verdad, y censura que algunos sacerdotes nunca les recuerden a sus fieles “que no todo el mundo se salva, y que el infierno está ahí”: ”Hay que decirle a la gente la verdad“.

Cuando Fabio comulga, es el mejor momento del día: ”La comunión es Dios que se te mete dentro de ti, el acto más sublime, grandioso y trascendental que puede hacer el hombre… pero para eso tiene que estar en gracia. Lo más importante del mundo es estar en gracia de Dios”.

Y añade una hermosa reflexión espiritual, razón de ser del doble amor que inspira su pincel: ”Al comulgar recibimos también a María, porque Jesucristo tiene la misma sangre que la Virgen”.



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Benedicto XVI: Aceptar a Dios hace de la vida una historia de amor

mayo 7, 2012

Como un jardín regado en el que “puedan germinar y madurar todas las semillas de vocación que Dios esparce en abundancia”


VATICANO, 29 Abr. 12 / 09:55 am (ACI/EWTN Noticias).- En su discurso previo al rezo del Regina Caeli, y con motivo de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, el Papa Benedicto XVI animó a no temer dar respuesta a la llamada de Dios porque es en la Iglesia donde se descubre que la vida de cada hombre es una historia de amor.

Ante los miles de peregrinos que abarrotaron la Plaza de San Pedro, Benedicto XVI recordó que los jóvenes que se consagran al sacerdocio “no son diferentes de los demás jóvenes, sino que han sido tocados profundamente por la belleza del amor de Dios, y no han podido evitar el responder con toda su vida”.

“¿Cómo han encontrado el amor de Dios? Lo han encontrado en Jesucristo, en su Evangelio, en la Eucaristía y en la comunidad de la Iglesia. En la Iglesia se descubre que la vida de cada hombre es una historia de amor”.

El Papa señaló que así nos lo muestra claramente la Sagrada Escritura “y nos lo confirma el testimonio de los Santos. Es ejemplar la expresión de San Agustín, que en sus Confesiones se dirige a Dios diciendo: ‘¡Tarde te amé, belleza siempre antigua, siempre nueva! ¡Tarde te amé! Y tú estabas dentro de mí y yo afuera. Tú estabas conmigo pero yo no lo estaba. Me llamaste y clamaste y rompiste mi sordera”.

El Santo Padre también pidió orar por la Iglesia y por todas las comunidades locales para que sean como un jardín regado en el que “puedan germinar y madurar todas las semillas de vocación que Dios esparce en abundancia”.

“Oremos para que en este jardín se cultiven en abundancia las semillas de la vocación, en la alegría de sentirse todos llamados a la diversidad de los dones”.

Benedicto XVI también pidió que las familias, de forma especial, “sean el primer ambiente en el que se ‘respire’ el amor de Dios, que da también fuerza interior entre las dificultades y las pruebas de la vida. Quien vive en familia la experiencia del amor de Dios, recibe un don incalculable que dará fruto a su tiempo”.

“En efecto, el Señor llama siempre, pero tantas veces nosotros no lo escuchamos. Estamos distraídos por muchas cosas, por otras voces más superficiales, y tenemos miedo de escuchar la voz del Señor, porque pensamos que pueda quitarnos nuestra libertad”.

El Santo Padre subrayó que “cada uno de nosotros es fruto del amor. Ciertamente, del amor de los padres, pero, más profundamente, del amor de Dios”.

Al recordar a los nueve presbíteros ordenados en la Basílica de San Pedro, horas antes, el Papa pidió a los fieles unirse espiritualmente “a estos sacerdotes jóvenes, y oremos para que acojan plenamente la gracia del Sacramento que los ha conformado a Jesús, Sacerdote y Pastor.

“Oremos para que todos los jóvenes estén atentos a la voz de Dios que interiormente habla a su corazón y los llama a desapegarse de todo para servirlo a Él. ¡Demos gracias a Dios por este don, signo de su amor fiel y providente para la Iglesia!”.

Al finalizar el rezo mariano, el Papa dedicó un saludo especial a los peregrinos de lengua española, y animó a pedir a Cristo, el Buen Pastor, que da la vida por las ovejas, que “conceda a su Iglesia abundantes vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras, que ayuden a sus hermanos a acoger su mensaje de salvación”.

Entre los miles de fieles también se encontraban los participantes del encuentro europeo de estudiantes universitarios organizado por la Diócesis de Roma con ocasión del primer aniversario de la Beatificación del Papa Juan Pablo II, a quienes Benedicto XVI prometió unirse en oración para la Vigilia que tendrá lugar en Tor Vergata, ante la gran Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud del año 2000.


Domingo del Buen Pastor: ‘Tú sabes que te quiero’. Mons. Demetrio Fdez.

mayo 2, 2012

El amor de Dios suscita amor y provoca respuestas de amor


Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones

Carta Pastoral de Mons. Demetrio Fernández
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+Demetrio Fernández

CÓRDOBA, viernes 27 abril 2012 (ZENIT.org).- Ofrecemos la carta pastoral del obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, con motivo de la celebración del domingo del Buen Pastor, jornada que la Iglesia dedica a la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.

El domingo IV de Pascua es el domingo del Buen Pastor. Aparece Jesús como el pastor que da la vida por sus ovejas, por cada uno de nosotros. El pastor que conoce a cada uno por su nombre, que nos cuida. En contraposición a los malos pastores que se aprovechan de las ovejas, que huyen cuando viene el lobo, que no les importan las ovejas.

Coincidiendo con este domingo celebramos la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones con el lema: “Las vocaciones, don de la Caridad de Dios”. La oración por las vocaciones de especial consagración es una intención que hemos de tener constantemente presente, porque se trata de una necesidad primaria de la Iglesia, pero en la Jornada anual tenemos ocasión de reflexionar detenidamente sobre este aspecto de la vida de la Iglesia.

Necesitamos muchas vocaciones de especial consagración: en la vida contemplativa, monjes y monjas; en la vida apostólica del trabajo parroquial, de la atención a los necesitados de tantas carencias, de la tarea educativa, de la beneficencia; en la vida consagrada dentro del mundo, como son los institutos seculares y las vírgenes consagradas. Las vocaciones de especial consagración son el buen olor de Cristo, un perfume de alta calidad, que transparenta la belleza del Evangelio y de la vida cristiana.

La vocación es un don de Dios, porque es Dios el que llama, tocando el corazón y atrayendo suavemente como Él sabe hacerlo. No violenta la libertad, sino que la sana para que pueda ser más libre en su respuesta. La vocación se cuece en el santuario de la conciencia donde Dios hace sentir su llamada y produce el atractivo de seguirle.

La vocación es también respuesta de la libertad humana, es mérito de la persona humana que arriesga su vida, entregándola a Dios para el servicio de los hermanos.

Pero al mismo tiempo, la vocación es un don que se gesta en la Comunidad, en la Iglesia. Probablemente, los llamados hoy no percibirían la llamada, si no conocieran otras llamadas y respuestas en personas que han respondido anteriormente.

En esto, como en todos los misterios de la fe, la transmisión se realiza por vía de testimonio. La vocación también se contagia, y Dios se sirve para llamar a nuevas vocaciones por la mediación de otros que han sido llamados y han respondido generosamente.

Es la Iglesia la que engendra y alimenta estas vocaciones, y dentro de ella las comunidades cristianas en las que se vive el Evangelio. Allí donde hay una comunidad viva, en el propio hogar, en la parroquia, en los grupos, movimientos y nuevas realidades eclesiales, allí brotan vocaciones.

En nuestro viejo continente europeo, también. Hay vocaciones, Dios sigue llamando, aunque notamos la escasez en muchos ámbitos.

La Jornada mundial de oración por las vocaciones nos lleva a esperar que se produzca un nuevo pentecostés y muchos jóvenes se sientan atraídos por esta manera de vivir el Evangelio en su más pura esencia. La JMJ del pasado agosto en Madrid fue una ocasión propicia para sentir esta llamada, que debe ser acompañada por la oración de toda la Iglesia

La vocación es fruto del amor de Dios, de la Caridad de Dios para con los hombres. El amor de Dios suscita amor y provoca respuestas de amor.

En el diálogo de Jesús con Pedro, cuando le llama para ponerle al frente de su Iglesia, Jesús le examina de amor: “Simón, ¿me quieres?” Pedro responde afirmativamente, y al ser preguntado reiteradamente, se abandona en las manos de Jesús para decirle: “Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero” (Jn 21, 17).

El lema de este año nos sitúa ante ese amor de Dios, que va delante y que busca la correspondencia de una respuesta de amor, nos recuerda que sólo en la tensión del amor puede haber réplica vocacional, nos invita a pedir al Señor que por su Caridad infinita nos envíe nuevas vocaciones en todos los campos para afrontar con esperanza la tarea de la Nueva Evangelización.


Mensaje de S.S. Benedicto XVI para la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones

abril 29, 2012

No temas, desde ahora serás pescador de hombres

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Las vocaciones

don de la caridad de Dios
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Queridos hermanos y hermanas:

La XLIX Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que se celebrará el 29 de abril de 2012, cuarto domingo de Pascua, nos invita a reflexionar sobre el tema: Las vocaciones don de la caridad de Dios.

La fuente de todo don perfecto es Dios Amor -Deus caritas est-: «quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él» (1 Jn 4, 16). La Sagrada Escritura narra la historia de este vínculo originario entre Dios y la humanidad, que precede a la misma creación. San Pablo, escribiendo a los cristianos de la ciudad de Éfeso, eleva un himno de gratitud y alabanza al Padre, el cual con infinita benevolencia dispone a lo largo de los siglos la realización de su plan universal de salvación, que es un designio de amor. En el Hijo Jesús –afirma el Apóstol– «nos eligió antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos e irreprochables ante Él por el amor» (Ef 1, 4). Somos amados por Dios incluso “antes” de venir a la existencia. Movido exclusivamente por su amor incondicional, él nos “creó de la nada” (cf. 2 M 7, 28) para llevarnos a la plena comunión con Él.

Lleno de gran estupor ante la obra de la providencia de Dios, el Salmista exclama: «Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano, para que te cuides de él?» (Sal 8, 4-5). La verdad profunda de nuestra existencia está, pues, encerrada en ese sorprendente misterio: toda criatura, en particular toda persona humana, es fruto de un pensamiento y de un acto de amor de Dios, amor inmenso, fiel, eterno (cf. Jr 31, 3). El descubrimiento de esta realidad es lo que cambia verdaderamente nuestra vida en lo más hondo.

En una célebre página de las Confesiones, san Agustín expresa con gran intensidad su descubrimiento de Dios, suma belleza y amor, un Dios que había estado siempre cerca de él, y al que al final le abrió la mente y el corazón para ser transformado: «¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, más yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti» (X, 27, 38). Con estas imágenes, el Santo de Hipona intentaba describir el misterio inefable del encuentro con Dios, con su amor que transforma toda la existencia.

Se trata de un amor sin reservas que nos precede, nos sostiene y nos llama durante el camino de la vida y tiene su raíz en la absoluta gratuidad de Dios. Refiriéndose en concreto al ministerio sacerdotal, mi predecesor, el beato Juan Pablo II, afirmaba que «todo gesto ministerial, a la vez que lleva a amar y servir a la Iglesia, ayuda a madurar cada vez más en el amor y en el servicio a Jesucristo, Cabeza, Pastor y Esposo de la Iglesia; en un amor que se configura siempre como respuesta al amor precedente, libre y gratuito, de Dios en Cristo» (Exhort. ap. Pastores dabo vobis, 25).  En efecto, toda vocación específica nace de la iniciativa de Dios; es don de la caridad de Dios. Él es quien da el “primer paso” y no como consecuencia de una bondad particular que encuentra en nosotros, sino en virtud de la presencia de su mismo amor «derramado en nuestros corazones por el Espíritu» (Rm 5, 5).

En todo momento, en el origen de la llamada divina está la iniciativa del amor infinito de Dios, que se manifiesta plenamente en Jesucristo. Como escribí en mi primera encíclica Deus caritas est«de hecho, Dios es visible de muchas maneras. En la historia de amor que nos narra la Biblia, Él sale a nuestro encuentro, trata de atraernos, llegando hasta la Última Cena, hasta el Corazón traspasado en la cruz, hasta las apariciones del Resucitado y las grandes obras mediante las que Él, por la acción de los Apóstoles, ha guiado el caminar de la Iglesia naciente. El Señor tampoco ha estado ausente en la historia sucesiva de la Iglesia: siempre viene a nuestro encuentro a través de los hombres en los que Él se refleja; mediante su Palabra, en los Sacramentos, especialmente la Eucaristía» (n. 17).

El amor de Dios permanece para siempre, es fiel a sí mismo, a la «palabra dada por mil generaciones» (Sal 105,8). Es preciso por tanto volver a anunciar, especialmente a las nuevas generaciones, la belleza cautivadora de ese amor divino, que precede y acompaña: es el resorte secreto, es la motivación que nunca falla, ni siquiera en las circunstancias más difíciles.

Queridos hermanos y hermanas, tenemos que abrir nuestra vida a este amor; cada día Jesucristo nos llama a la perfección del amor del Padre (cf. Mt 5, 48). La grandeza de la vida cristiana consiste en efecto en amar “como” lo hace Dios; se trata de un amor que se manifiesta en el don total de sí mismo fiel y fecundo. San Juan de la Cruz, respondiendo a la priora del monasterio de Segovia, apenada por la dramática situación de suspensión en la que se encontraba el santo en aquellos años, la invita a actuar de acuerdo con Dios: «No piense otra cosa sino que todo lo ordena Dios. Y donde no hay amor, ponga amor, y sacará amor» (Epistolario, 26).

En este terreno oblativo, en la apertura al amor de Dios y como fruto de este amor, nacen y crecen todas las vocaciones. Y bebiendo de este manantial mediante la oración, con el trato frecuente con la Palabra y los Sacramentos, especialmente la Eucaristía, será posible vivir el amor al prójimo en el que se aprende a descubrir el rostro de Cristo Señor (cf. Mt 25, 31-46). Para expresar el vínculo indisoluble que media entre estos “dos amores”  –el amor a Dios y el amor al prójimo– que brotan de la misma fuente divina y a ella se orientan, el Papa san Gregorio Magno se sirve del ejemplo de la planta pequeña: «En el terreno de nuestro corazón, [Dios] ha plantado primero la raíz del amor a él y luego se ha desarrollado, como copa, el amor fraterno» (Moralium Libri, sive expositio in Librum B. Job, Lib. VII, cap. 24,  28; PL 75, 780D).

Estas dos expresiones del único amor divino han de ser vividas con especial intensidad y pureza de corazón por quienes se han decidido a emprender un camino de discernimiento vocacional en el ministerio sacerdotal y la vida consagrada; constituyen su elemento determinante. En efecto, el amor a Dios, del que los presbíteros y los religiosos se convierten en imágenes visibles –aunque siempre imperfectas– es la motivación de la respuesta a la llamada de especial consagración al Señor a través de la ordenación presbiteral o la profesión de los consejos evangélicos. La fuerza de la respuesta de san Pedro al divino Maestro: «Tú sabes que te quiero» (Jn 21,15), es el secreto de una existencia entregada y vivida en plenitud y, por esto, llena de profunda alegría.

La otra expresión concreta del amor, el amor al prójimo, sobre todo hacia los más necesitados y los que sufren, es el impulso decisivo que hace del sacerdote y de la persona consagrada alguien que suscita comunión entre la gente y un sembrador de esperanza. La relación de los consagrados, especialmente del sacerdote, con la comunidad cristiana es vital y llega a ser parte fundamental de su horizonte afectivo. A este respecto, al Santo Cura de Ars le gustaba repetir: «El sacerdote no es sacerdote para sí mismo; lo es para vosotros»(Le curé d’Ars. Sa pensée – Son cœur, Foi Vivante, 1966, p. 100).

Queridos Hermanos en el episcopado, queridos presbíteros, diáconos, consagrados y consagradas, catequistas, agentes de pastoral y todos los que os dedicáis a la educación de las nuevas generaciones, os exhorto con viva solicitud a prestar atención a todos los que en las comunidades parroquiales, las asociaciones y los movimientos advierten la manifestación de los signos de una llamada al sacerdocio o a una especial consagración. Es importante que se creen en la Iglesia las condiciones favorables para que puedan aflorar tantos “sí”, en respuesta generosa a la llamada del amor de Dios.

Será tarea de la pastoral vocacional ofrecer puntos de orientación para un camino fructífero. Un elemento central debe ser el amor a la Palabra de Dios, a través de una creciente familiaridad con la Sagrada Escritura y una oración personal y comunitaria atenta y constante, para ser capaces de sentir la llamada divina en medio de tantas voces que llenan la vida diaria. Pero, sobre todo, que la Eucaristía sea el “centro vital” de todo camino vocacional: es aquí donde el amor de Dios nos toca en el sacrificio de Cristo, expresión perfecta del amor, y es aquí donde aprendemos una y otra vez a vivir la «gran medida» del amor de Dios. Palabra, oración y Eucaristía son el tesoro precioso para comprender la belleza de una vida totalmente gastada por el Reino.

Deseo que las Iglesias locales, en todos sus estamentos, sean un “lugar” de discernimiento atento y de profunda verificación vocacional, ofreciendo a los jóvenes un sabio y vigoroso acompañamiento espiritual. De esta manera, la comunidad cristiana se convierte ella misma en manifestación de la caridad de Dios que custodia en sí toda llamada. Esa dinámica, que responde a las instancias del mandamiento nuevo de Jesús, se puede llevar a cabo de manera elocuente y singular en las familias cristianas, cuyo amor es expresión del amor de Cristo que se entregó a sí mismo por su Iglesia (cf. Ef 5, 32). 

En las familias, «comunidad de vida y de amor» (Gaudium et spes48), las nuevas generaciones pueden tener una admirable experiencia de este amor oblativo. Ellas, efectivamente, no sólo son el lugar privilegiado de la formación humana y cristiana, sino que pueden convertirse en «el primer y mejor seminario de la vocación a la vida de consagración al Reino de Dios» (Exhort. ap. Familiaris consortio, 53), haciendo descubrir, precisamente en el seno del hogar, la belleza e importancia del sacerdocio y de la vida consagrada. Los pastores y todos los fieles laicos han de colaborar siempre para que en la Iglesia se multipliquen esas «casas y escuelas de comunión» siguiendo el modelo de la Sagrada Familia de Nazaret, reflejo armonioso en la tierra de la vida de la Santísima Trinidad.

Con estos deseos, imparto de corazón la Bendición Apostólica a vosotros, Venerables Hermanos en el episcopado, a los sacerdotes, a los diáconos, a los religiosos, a las religiosas y a todos los fieles laicos, en particular a los jóvenes que con corazón dócil se ponen a la escucha de la voz de Dios, dispuestos a acogerla con adhesión generosa y fiel.

Vaticano, 18 de octubre de 2011

BENEDICTO XVI

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Mayfeelings: el vídeo del rosario que arrasa en internet

abril 27, 2012

50 Razones


Cuatro jóvenes españoles llevan cinco años publicando, cada mes de mayo, un vídeo para promover el rezo del Santo Rosario. El resultado es que están arrasando en internet y ya han conseguido más de 1.700.000 visitas

Cada mes de mayo desde hace cinco años, un grupo de jóvenes españoles realiza y lanza a través de Youtube, un vídeo para promover el rezo del rosario en el mes de la Virgen. Las cuatro entregas realizadas hasta ahora, han sido vistas por miles de personas y han tenido repercusión mundial. En total se han reproducido aproximadamente 1.700.000 veces todos los vídeos.

Este año han decidido lanzar, en el mes de marzo, el tráiler de la próxima entrega y así aumentar la expectación para conseguir que el vídeo llegue a más personas. Mayfeelings V se estrenará, el próximo 1º de mayo, a las 11:30 de la mañana, en el cine Palafox de Madrid y en el canal de Youtube del usuario Belomasan.

El primer vídeo que publicaron —mayo de 2008— se convirtió en el vídeo más visto en España el día de su estreno. En él podemos ver a cincuenta jóvenes, expresando cincuenta razones para rezar el rosario. Al año siguiente, la idea del vídeo se basó en las palabras de Juan Pablo II No tengáis miedo, no estáis solos, y se ve a un grupo numeroso de jóvenes andando por la calle con camisetas en las que llevan escrito I pray the rosary (yo rezo el rosario).

El tercer vídeo —mayo 2010— se centra en la figura de los sacerdotes y afirman: «Nosotros ya sabemos que no estamos solos; ahora, ellos tienen que saber que no están solos». Mayfeelings IV, último vídeo publicado, ensalza la figura de Juan Pablo II y anima a todos a rezar el rosario porque «cambiar el mundo está en tus manos».

La iniciativa de cuatro jóvenes españoles está revolucionando Youtube y, a la vista de los comentarios en el canal, consiguen que la idea cale en las personas y pongan en práctica el rezo del rosario.

http://enlacecatolico.com/


Shyju Joseph: “Dejé mi trabajo para entregarme a los más pobres y necesitados como agustino recoleto”

abril 20, 2012

Fray Shyju Joseph


Shyju Joseph Pallathiparambil es el único agustino recoleto nacido en la India. Tiene 34 años. Estudió en España y fue ordenado sacerdote hace poco más de dos años.

En la actualidad, reside en la India, dándose la curiosa circunstancia de que vive en una comunidad que no pertenece a su Orden de Agustinos Recoletos, sino a la Orden de San Agustín.

Trabaja en la promoción vocacional y prepara el terreno para una posible entrada de sus hermanos en el país que le vio nacer.

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OAR/Pablo Panedas

Shyju es agustino recoleto desde hace siete años. Es el único indio de la Orden. Procede del estado de Kerala, en la costa suroeste, conocida también como costa Malabar. Allí vive uno de los grupos cristianos de tradición más antigua del mundo, al que pertenece su familia.

P.- ¿Cómo surge su vocación religiosa?

R.- Procedo de una familia cristiana de rito litúrgico siro-malabar. Según la tradición, los cristianos siromalabares recibieron el bautismo de manos del apóstol santo Tomás. Mis padres están vivos, y tengo cuatro hermanos mayores que viven una vida cristiana muy profunda. En mi familia, como es costumbre en todas las familias cristianas de aquí, todas las noches antes de cenar rezamos juntos el rosario, leemos la biblia y hacemos una oración personal.

Este clima me ayudó mucho a encontrar a Cristo en mi camino. Todos los días, cuando me levantaba, daba gracias a Dios Padre por el nuevo día y pedía su presencia en mi vida. Claro que, aun empezando el día con la oración, con frecuencia me asaltaban dudas y tenía pensamientos provocativos, pensamientos de jóvenes. Pero nunca dejé de rezar y nunca dejé de confiar en Jesús, aunque me veía lleno de fragilidades. Siempre intentaba ver a Jesús a mi lado como un amigo de mi edad.

Del hospital al convento

P.- ¿Y cómo conoció a la Orden de Agustinos Recoletos si no tienen presencia en su país?

R.- Durante el último año de mi carrera, leí Las Confesiones de San Agustín. Luego me enteré de la existencia y la vida de los agustinos recoletos a través de una prima monja clarisa que tengo en el convento del Santo Ángel Custodio de Granada. Quedé fascinado por el carisma, el modo de vivir, de los agustinos recoletos.

P.- ¿A qué se dedicaba antes de entrar en la Orden?

R.- Después de terminar la carrera, empecé a trabajar en un hospital de Kerala. Ganaba bastante dinero, disfrutaba mucho de la compañía de mis amigos y amigas, pero siempre sentía en mi interior una voz que me decía: “Ésta no es tu vida. Tienes que dedicar tu vida a los demás. No es suficiente disfrutar con los amigos. Tienes que entregarte a todos”. Aquel “todos” incluía a los pobres y necesitados en todo los sentidos: por falta de cariño, amor, respeto, salud, dinero, perdón, amistad etc.

P.- ¿Cuáles han sido sus referentes antes de entrar en la Orden?

R.- Me atraían mucho las obras de caridad de la madre Teresa de Calcuta. Entonces empecé a rezar: —“Señor, ¿qué quieres de mí? Soy débil para seguirte”. Aquellos días, me venían a la cabeza las palabras de santa Teresa de Jesús, que había leído hacía mucho tiempo: “Con Dios yo soy el héroe, sin Dios soy un cero”.

O sea, aunque por mí mismo soy débil, con Jesús soy fuerte, soy el héroe. Me acordaba también de la famosa frase bíblica: “Todo lo puedo en Aquél que me conforta” (Fil, 4, 13). Y vinieron a mi memoria las palabras de Kahlil Gibran: “Cuando améis no debéis decir: ‘Dios está en mi corazón’, sino más bien: ‘Yo estoy en el corazón de Dios’”. Así es.

Y entendía perfectamente que estaba y estoy en el Corazón de Jesús. Con Él lo puedo todo. Así que dejé mi trabajo y, con la ayuda de mi prima la monja, entré con los agustinos recoletos.

Formación

P.- ¿Cómo ha sido su proceso de formación en la Orden?

R.- Fui terminando las diferentes etapas: postulantado, noviciado, teologado en el seminario mayor de San Agustín (Burgos, España) y en el de Nuestra Señora del Buen Consejo (Granada, España). Y, el 23 de enero del año 2010, me ordené sacerdote en mi parroquia en Kerala, en la India. Después he vivido en la comunidad de Guadalajara (España), dedicado por completo a las tareas que me han confiado, principalmente las de director de la residencia de alumnos internos y secretario del colegio agustiniano que allí tenemos.

Fraternidad agustiniana

P.- ¿Cómo es su vida en una comunidad perteneciente a otra Orden?

R.- Ahora estoy en el St. Augustine’s Study House, en la ciudad de Aluva, estado de Kerala, en la India. Es un seminario mayor de la Orden de San Agustín, Provincia de Filipinas. Soy el único agustino recoleto conviviendo con agustinos. Estoy aprendiendo con ellos la formación y el funcionamiento del seminario.

Los frailes me tratan fenomenalmente, me respetan y me ayudan. Siempre están pendientes de mí. Yo ahora estoy aprendiendo y disfrutando mucho con ellos de la vida comunitaria y de la fraternidad agustiniana.

Promoción vocacional

P.- ¿En qué consiste su trabajo en la India, un país sin presencia de los agustinos recoletos?

R.- Entre semana visito algunos colegios, y los fines de semana paso por las parroquias, celebro la misa para los jóvenes, converso con ellos y les hablo de la Orden. Ayudo en algunas parroquias celebrando misa y confesando. También doy algunas charlas a grupos de seminaristas, monjas y jóvenes.

Estoy comprobando que hay bastantes vocaciones. A los jóvenes les encanta san Agustín, y les gustaría entrar con nosotros. Este año he tenido hasta 16 chicos que querían entrar con nosotros. Y, justamente ahora, acaba de llamarme otro que también querría entrar. Pero, al no tener casa propia, nuestra actividad está muy limitada.

Dificultades

P.- ¿Cree que la Orden tiene futuro en la India?

R.- Si, por supuesto. Sin duda. Pero, para poder recibir vocaciones, ahora es necesario tener presencia física. La Conferencia Episcopal acaba de prohibir llevar jóvenes al extranjero sin antes haber recibido aquí una formación básica. Por eso tendríamos que abrir aquí un seminario.

Sin duda que no faltarían vocaciones, aunque los números no son ya los de épocas pasadas. Las familias quieren saber adónde van a enviar a sus hijos, y eso también limita nuestra actividad, al no tener un lugar adonde enviar las vocaciones que ciertamente van surgiendo.

Apuesta firme

P.- ¿Está dando algún paso la Orden para instalarse en la India?

R.- Recientemente he recibido el informe que nuestro prior provincial acaba de enviar a todos los religiosos de la provincia de Santo Tomás de Villanueva, casi en vísperas del Capítulo, que tendrá lugar el próximo mes de julio. Me han encantado unas frases que he leído en él. Recogen una opinión personal del Prior Provincial, Miguel Ángel Hernández Domínguez, pero yo las hago mías. Son frases valientes, diría yo; incluso, proféticas.

“Mi opinión personal, dice, es que ha llegado la hora de arriesgar y dar un paso al frente en lo que venimos llamando “proyecto de la India”. Es tiempo de apostar y de dejar que el Espíritu nos desinstale, nos saque de nuestra comodidad, rompa nuestros esquemas, y nos deje a la intemperie para que, únicamente fiados del Señor, sigamos su voz y, renovados en nuestro ardor misionero, podamos revitalizar nuestra vida religiosa”.

www.agustinosrecoletos.com

 


La Iglesia Católica no impone religión ni creencias, dice Cardenal Sarah

abril 18, 2012

Cardenal Robert Sarah


VATICANO, 13 Abr. 12 / 04:05 pm (ACI).- El Presidente del Pontificio Consejo Cor Unum en el Vaticano, Cardenal Robert Sarah, señaló hoy que la Iglesia Católica no impone a nadie su religión ni sus creencias como algunos equivocadamente afirman.

En entrevista con ACI Prensa esta mañana en Roma luego de la presentación del libro “El Santo Padre y los voluntarios europeos”, el Cardenal se refirió a esta labor de muchos católicos en el mundo, especialmente allí donde son perseguidos a causa de la fe como en la India.

El Cardenal explicó que cuando los voluntarios realizan su servicio -en medio de las presiones de los extremistas hindúes y ante las acusaciones de proselitismo como sucede en India- en realidad no buscan “convertir a la gente. Hacemos lo que Jesús nos manda. Cada quien puede escoger su fe. Les hacemos saber que somos hermanos”.

“Con la caridad de los católicos queremos promover la dignidad del ser humano, respetar la libertad de todo ser humano y ayudar a las personas a ser felices. Por eso no imponemos ninguna religión ni creencia”, añadió.

El Cardenal Sarah precisó luego que al realizar esta tarea de voluntariado, los católicos cumplen con su misión en la que “es imposible ocultar nuestra fe. Es más, no debemos hacerlo, incluso en lugares en donde los obispos tienen dificultades como la India”.

El Presidente del Pontificio Consejo Cor Unum explicó además que el servicio de los católicos debe estar basado en la caridad para poder “testimoniar el Evangelio y por eso debemos mejorar nuestra formación para mostrar adecuadamente nuestra identidad de católicos”.

Sobre el servicio voluntario de los católicos, el Subsecretario del Pontificio Consejo, Mons. Segundo Tejada Muñoz, señaló a ACI Prensa que no se puede medir ya que es muy vasto y está extendido en todo el planeta.

“Es muy difícil poner números a todo lo que la Iglesia hace, contando a los voluntarios y sus demás servicios. Primero porque el trabajo en las parroquias, en las diócesis y de la gente que se dedica a esto es de tal tamaño, están tan profundamente enraizado en nuestra sociedad que no es posible darle un valor exacto”, indicó.

El sacerdote dijo luego que si bien es cierto que con realidades como Cáritas o en España Manos Unidas, sí se puede dar un valor o números sobre su labor, se tiene que eso es “la punta de un iceberg y es realmente imposible dar un número exacto sobre toda la ayuda que da la Iglesia Católica en el mundo que es enorme”.

www.aciprensa.com


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