Curso de capacitación en la espiritualidad oar. Pozuelo

diciembre 20, 2013

.

Participantes en el curso de Pozuelo, Madrid.

Participantes en el curso de Pozuelo, Madrid.

Pozuelo de Alarcón, escenario del Curso de capacitación para impartir talleres de oración y ejercicios espirituales agustinianos

 

17-12-2013 España

Del 2 al 6 de diciembre se ha tenido en Pozuelo de Alarcón (Madrid) un curso de capacitación para impartir los nuevos ejercicios espirituales agustinianos y los talleres de oración según san Agustín.

Al curso asistieron 32 personas, entre religiosos, religiosas y laicos, provenientes de diferentes lugares de España.

El curso estuvo animado por los agustinos recoletos Enrique Eguiarte y Carlos María Domínguez, miembros del equipo de revitalización de la Orden de Agustinos Recoletos.

El primer día, después de la bienvenida y de la breve introducción al curso, Domínguez animó la dinámica de presentación de todos los participantes, que procedían de diferentes lugares de España, excepto uno, que reside en Argentina.

Después entregó los diversos materiales que se habían preparado para estos ejercicios. La calidad de la impresión y su excelente presentación fue señalada y reconocida por todos.

Por la tarde Eguiarte explicó la dinámica que se seguía en estos ejercicios, así como las líneas maestras de la temática escogida para este año, la revitalización y vida fraterna en comunidad.

El segundo y el tercer día del encuentro se dedicaron a la puesta en práctica de los ejercicios espirituales. Se invitó a todos los participantes a vivir en absoluto silencio los dos días realizando los ejercicios que después ellos tendrían que impartir.

El cuarto día, después de los dos días de ejercicios, se dedicó a hacer una evaluación de la experiencia vivida. Tras esta evaluación Eguiarte ofreció una presentación e introducción a los talleres de oración con san Agustín.

Por la tarde del cuarto día todos los cursillistas participaron en la celebración del Día de la Orden que se tuvo en la iglesia de Santa Rita en Madrid, asistiendo a la conferencia que dictó Ángel Martínez Cuesta y uniéndose después a la celebración eucarística y al aperitivo, actos con los que se conmemoró el Día de la Recolección.

El quinto día por la mañana se dedicó a hacer una práctica de los talleres de oración y, posteriormente, se hizo la evaluación de los mismos así como de todo el encuentro.

Tanto el encuentro en su conjunto como los talleres de oración recibieron una alta y positiva valoración, si bien se vio la conveniencia de tener en cuenta algunas aportaciones de los ejercitantes en el futuro.

Un dato de gran interés y que parece ser uno de los primeros frutos de este curso es que, aparte que los participantes quedaron muy satisfechos, algunos de los presentes se comprometieron a dar una tanda de ejercicios a lo largo del año 2014 en España.

De los participantes en este curso veintidós eras religiosos agustinos recoletos; cuatro, misioneras agustinas recoletas; dos hermanas de las fraternidades seglares de Granada y Monachil; y cinco laicos, pertenecientes a las JAR (juventudes agustino-recoletas) y al profesorado de los colegios agustinos recoletos.

Este curso de Madrid es el quinto -los cuatro anteriores se desarrollaron en Colombia, Filipinas, México y Brasil- y último de los impartidos en las diversas demarcaciones de la Orden para capacitar en los ejercicios espirituales agustinianos y en los talleres de oración según san Agustín.


Todos con Filipinas: La OAR se pronuncia.

octubre 27, 2013

.

Templo de Toloc tras el terremoto. Urge la ayuda a los damnificados.

Templo de Toloc tras el terremoto. Urge la ayuda a los damnificados.

.

Los agustinos recoletos abren una cuenta bancaria para recaudar fondos destinados a las víctimas del terremoto de Filipinas

El pasado martes 15 de octubre, un terremoto de 7,2 grados en la escala Richter sacudió la isla de Bohol, en Filipinas, dejando tras de sí casi 200 muertos, 600 heridos, 600.000 familias afectadas y cuantiosos daños en infraestructuras y patrimonio histórico. Los agustinos recoletos, desde 1606 presentes en Filipinas e históricos evangelizadores de Bohol, se han movilizado para atender a las víctimas con asistencia y acompañamiento, y abriendo una cuenta bancaria para recaudar fondos en todo el mundo.

2013-10-24 OAR

.

Desde el primer momento, la Orden de Agustinos Recoletos ha sentido la desgracia como propia. El prior general, Miguel Miró, se dirigió al superior provincial de Filipinas manifestándole su solidaridad y poniendo a su disposición los recursos de la Orden.

El mismo provincial de Filipinas, Lauro Lárlar, convocó a todas sus comunidades, fieles y personas afines a rezar por las víctimas y aportar su colaboración en ayuda de los damnificados; y ha encomendado a la Comisión de Asuntos Sociales y Ecológicos la organización de los auxilios.

Esta Comisión puso de inmediato en marcha una campaña de emergencia denominada Heart anonymous (“Corazón anónimo”). En cuanto fue posible, envió a Bohol a un religioso oriundo de la región con la misión de reconocer el terreno y organizar las ayudas.

El pasado 21 de octubre, por ejemplo, estaba ya en condiciones de hacer entrar en el barrio Carbón de Dánao algunos camiones cargados de arroz, agua y alimentos. Otro religioso, apoyado por la asociación Caballeros del Mar, estaba ya en Loón desde el día 18 distribuyendo alimentos, medicinas, ropa y otros productos.

Mientras, las comunidades recoletas de todo el país forman un fondo solidario al que cada una de sus casas y ministerios aporta cantidades en metálico, al tiempo que recoge donativos y bienes de todo tipo con destino a los damnificados.

La Orden como tal, desde su sede central en Roma, ha abierto una cuenta bancaria para recaudar en todo el mundo fondos destinados a las víctimas. La misma Curia General ha encabezado la suscripción con una sustanciosa cantidad, e invita a todos los religiosos, fraternidades, simpatizantes y personas de buena voluntad a enviar su aportación. Sus datos son los siguientes:

Iban IT50X0200805134000101559404
Swift UNCRITM1731
Titular Curia Generalizia. Fondo sociale. – See more at:


El quinto seísmo más fuerte en la historia del país

El terremoto tuvo su epicentro localizado en el centro de la isla de Bohol, en el área turística de Chocolate Hills, y afectó a la región de Visayas Central, especialmente a las islas de Bohol, Cebú y Siquijor. Más de 3,4 millones de personas de siete ciudades en tres provincias distintas se han visto afectadas por el movimiento telúrico, el más intenso que ha vivido Filipinas en los últimos 20 años.

De estas, unas 110.000 han tenido que refugiarse en los 90 centros de acogida para evacuados que se han instalado en la zona.

El terremoto ha destruido más de 34.000 casas y causado daños en infraestructuras de la zona, con 24 puentes hundidos y 13 carreteras cortadas en Bohol, con lo que obviamente se dificulta muchísimo las tareas de los equipos de rescate.

Un total de 17 iglesias históricas resultaron dañadas. Muchas de ellas fueron construidas por los agustinos recoletos y estaban censadas en el elenco del patrimonio histórico monumental de Filipinas. Han quedado totalmente hundidos los templos de Loón, Maribojoc, Loboc, Loay, Clarín y Tubigon; y han sufrido graves daños los de Lila, Dauis, Panglao y Baclayón.

En la ciudad de Cebú, la basílica menor del Santo Niño,que data del siglo XVI y se considera el monumento más antiguo de la Iglesia filipina, ha sufrido también graves desperfectos.

Hasta el momento se han contabilizado 190 muertos, cifra aún no cerrada hasta que las labores de socorro de emergencia no lleguen a todos los lugares.

 

- See more at: http://www.agustinosrecoletos.com/news/view/4-noticias-actualidad/4460-los-agustinos-recoletos-abren-una-cuenta-bancaria-para-recaudar-fondos-destinados-a-las-victimas-del#sthash.tcDLuRtN.dpuf

 


Novedad en los recursos de renovación de los OAR

octubre 24, 2013

.

Colombia, El Desierto, Cursillo: Participantes de varios países.

Colombia, El Desierto, Cursillo: Participantes de varios países latinoamericanos

.

Éxito del primer curso para líderes agustinianos que impartirán talleres de oración y ejercicios espirituales

.

Han participado 43 personas -entre ellas once laicos- procedentes de Argentina, Perú, Venezuela, Guatemala y Colombia.

Se trata del primero de los cinco cursos que la Orden de Agustinos Recoletos impartirá en todo el mundo para capacitar a líderes agustinianos en la dirección de ejercicios espirituales y talleres de oración al estilo de san Agustín.

Filipinas, México, Brasil y España serán los próximos escenarios para los cuatro cursos programados en 2013.

Colombia 2013-10-21 OAR/ E. Eguiarte

El Desierto de la Candelaria (Boyacá, Colombia) acogió entre el 7 y el 12 de octubre el primer curso de capacitación para líderes agustinianos con el objeto de que sean ellos los que dirijan y coordinen los nuevos ejercicios espirituales agustinianos y los talleres de oración según san Agustín.

Los cursos han sido diseñados por el Equipo de Revitalización de la Orden. Esta primera edición ha contado con la coordinación y animación de los agustinos recoletos Enrique Eguiarte y Carlos María Domínguez.

El éxito del curso ha quedado patente con la creación, entre los nuevos líderes, de diversos equipos para coordinar la impartición de los ejercicios espirituales y de los talleres de oración en las diversas demarcaciones de la Orden en América Latina.

Silencio

Enrique Eguiarte, director de la revista “Augustinus”, explicó que los ejercicios según san Agustín intentan abordar diferentes temas desde la perspectiva agustiniana y recoleta.

Para ello el equipo de revitalización ha redactado un texto “canónico” de los ejercicios, así como una serie de estrategias y dinámicas que se deben llevar a cabo dentro de estos nuevos ejercicios agustinianos, entre las que destacan el silencio absoluto que debe reinar durante los días de los ejercicios, así como la importancia y centralidad de la eucaristía y la liturgia de las horas.

Después de la bienvenida y de la introducción al curso, Carlos María Domínguez animó la dinámica de presentación de todos los participantes procedentes de diferentes lugares de América Latina. Posteriormente hizo entrega de los diversos materiales preparados para estos ejercicios. La calidad de la impresión y su excelente presentación fue señalada y reconocida por todos.

Por la tarde Eguiarte explicó la dinámica que se seguía dentro de los ejercicios, así como las líneas maestras de la temática escogida para este año que, concretamente, es el tema de la revitalización y vida fraterna en comunidad.

Práctica

El segundo y el tercer día del encuentro correspondieron a dos días de ejercicios espirituales en la práctica. Todos los participantes fueron invitados a vivir dos días de los ejercicios que después ellos tendrán que impartir.

El cuarto día después de los ejercicios en absoluto silencio, se dedicó a hacer una evaluación de la experiencia vivida, así como a recoger sugerencias y responder a preguntas.

Esta dinámica estuvo animada por Jairo Soto, Prior Provincial de la provincia de la Candelaria y miembro del Equipo de Revitalización. Por la tarde del cuarto día, Eguiarte hizo una presentación e introducción a los talleres de oración con san Agustín.

El quinto día fue dedicado por la mañana a hacer una práctica de los talleres de oración, y por la tarde Carlos María respondió a las preguntas suscitadas por los talleres y coordinó la evaluación sobre los mismos.

El sexto y último día se clausuró el curso con la misa de acción de gracias previa al regreso de cada uno al país donde ejerce sus labores pastorales.

Entre los participantes del curso se encontraban la Superiora General de las Misioneras Agustinas Recoletas, Myriam Neira; el Vicario de Venezuela de la Provincia de Santo Tomás, Hugo Sánchez, el Vicario de Perú, Ricardo Rebolleda; el Vicario de Argentina, Darío Rubén Quintana, y Sofía López, de las Agustinas Recoletas de los Enfermos.

Participaron también dos laicos de Colombia, cuatro de Argentina y cinco de Venezuela.

Próximas fechas

Dentro del proceso de revitalización de la Orden, el Padre General había nombrado un equipo compuesto por seis religiosos de diferentes provincias para diseñar una serie de medios y estrategias espirituales que ayudaran a la revitalización dentro de la Orden.

Como fruto del encuentro que dicho equipo tuvo en Roma en la semana de Pascua del año en curso, surgieron dos iniciativas: los ejercicios agustinianos y los talleres de oración según san Agustín.

Este curso en El Desierto de la Candelaria es el primero de los cinco que se impartirán en las diversas demarcaciones de la Orden para capacitar en los ejercicios espirituales agustinianos y en los talleres de oración según san Agustín.

Los siguientes cursos serán los de Filipinas, del 28 de octubre al 1 de noviembre; el de México, del 4 al 8 de noviembre; el de Brasil, del 25 al 29 de noviembre; el de España y Europa, del 2 al 6 de diciembre.

http://www.agustinosrecoletos.com/news/view/4-noticias-actualidad/4457-exito-del-primer-curso-para-lideres-agustinianos-que-impartiran-talleres-de-oracion-y-ejercicios-esp

 


El terremoto de Filipinas afectó a las comunidades oar

octubre 23, 2013

.

Templo de Toloc quedó así después del terremoto

Así quedó la iglesia de Loboc después del terremoto

Valiosas joyas del patrimonio recoleto han quedado destruidas por el terremoto

El terremoto del pasado día 15 no sólo sacudió el centro de Filipinas; también ha hecho estremecer la sensibilidad de los agustinos recoletos que, a la pérdida de vidas y al sufrimiento de muchas personas, tienen que añadir un grave quebranto en su patrimonio monumental.

Algunas de las iglesias construidas por sus antiguos misioneros han quedado reducidas a ruinas.

2013-10-17 OAR
 .

El día 15 de octubre, a las 8,12 horas de la mañana, se hizo sentir en la zona central de Filipinas un fortísimo terremoto que alcanzó los 7,2 grados en la escala Richter. A decir de los técnicos, su fuerza equivaldría a 32 bombas atómicas como la de Hiroshima.

El epicentro se ubicó a 33 kilómetros por debajo de la población de Carmen, en plena zona turística de las Chocolate Hills, en el centro de la isla de Bohol. Las víctimas superan el centenar y los efectos han sido devastadores tanto en infraestructuras como en edificios y bienes. Se calcula en 400.000 las familias afectadas sólo en la isla de Bohol.

Desde el primer momento, la Orden de Agustinos Recoletos ha sentido la desgracia como propia. El prior general, Miguel Miró, se ha dirigido al superior provincial de Filipinas manifestándole su solidaridad y poniendo a su disposición los recursos de la Orden.

El mismo provincial de Filipinas, Lauro Lárlar, ha convocado a todas sus comunidades, fieles y personas afines a rezar por las víctimas y aportar su colaboración en ayuda de los damnificados; y ha encomendado a la Comisión de Asuntos Sociales y Ecológicos la organización de los auxilios.

Iglesias recoletas destruidas 

Tras unas primeras horas de alarma y confusión, la Sociedad Nacional para la Conservación del Patrimonio de Filipinas (HCS) publicaba una nota en la que especificaba los lugares que más habían sufrido:

“El terremoto, decía, ha destruido hitos importantes de nuestro patrimonio tanto en Bohol como en Cebú, y ha destruido totalmente o dañado gravemente las iglesias de Baclayón, Dauis, Dimiao, Loay, Loboc, Loón y Maribojoc, en Bohol, todas ellas catalogados como Tesoros Culturales o Hitos Históricos de la Nación”.

Es de destacar que todas las iglesias mencionadas en la nota de la HCS fueron construidas o completadas por los agustinos recoletos, cuya historia conoció en esta isla de Bohol una época dorada que va de 1768 a 1885, alargándose incluso hasta 1936.

Se entiende así que los representantes de los agustinos recoletos, en sus varios comunicados, hayan puesto de manifiesto su conciencia de que “la gente y los lugares afectados por esta calamidad están muy próximos al corazón de los recoletos del pasado y del presente”.

Loón, Baclayón, Loboc, Maribojoc 

Con razón han sido incluidos estos templos en las listas de los tesoros culturales de Filipinas.

Todos ellos son edificios amplios e imponentes, hechos de piedra coral; iglesias fortaleza, con campanarios exentos igualmente fortificados que servían de atalayas para vigilar los mares, atentos a las incursiones de los piratas musulmanes.

El mejor ejemplo de ello era la iglesia de Loón, considerada “la obra cumbre de la arquitectura recoleta”. Situada en lo alto de un promontorio, formaba parte de todo un complejo defensivo del que sólo nos han llegado los 212 escalones de piedra de siete metros de ancho.

Lo mismo que los otros templos y obras del pasado, el templo de Loón es fruto de la colaboración entusiasta de toda la población, dirigida por su párroco, fray José García, que pudo realizar su proyecto en tan sólo siete años (1855-1862).

Lo que era una espléndida arquitectura de 67 x 28 x 11 metros, con una fachada de gran elegancia, dos campanarios, bóvedas bellamente decoradas, varios retablos y el órgano de tubos más grande de la isla, no es ahora más que un montón de piedras.

En Baclayón el terremoto no ha sido tan demoledor. La que, por haber sido construida en 1727, se considera iglesia más antigua de la isla, sigue en pie. Pero sí se han derrumbado los principales elementos añadidos por los recoletos en el último tercio del siglo XIX: el pórtico y la torre.

Esta última lucía orgullosa, sobre sus muros ciclópeos, el escudo de la Orden y la estrella de san Nicolás de Tolentino; ahora todo yace por los suelos.

Otro tanto ocurre con la iglesia de Lóboc, en la que también se han derrumbado la torre y el pórtico recoletos. E, igual que Loón, son un montón de ruinas lo que eran airosos templos de Dauis (1879), Dimiao (1800), Loay (1838) y Maribojoc (1852), todos ellos en la costa sudoccidental de la isla.

Y habría que añadir que, junto con las iglesias, han sufrido también desperfectos o han quedado arruinadas muchas obras civiles como carreteras, puentes, cementerios, ayuntamientos… con que los agustinos recoletos de antaño dotaron a todas estas poblaciones.

Hace 23 años, en 1990, hubo otro terremoto que asoló el sur de Bohol. Las iglesias de varios pueblos como Jagna, Duero o Guindulman sufrieron también serios desperfectos.

La naturaleza se ceba en la obra patrimonial de los agustinos recoletos, aunque éstos tienen bien claro que lo importante son las personas. Para ellas se hicieron todos estos templos e instalaciones, y en favor de ellas quieren volcarse también los agustinos recoletos del presente.

- See more at: http://www.agustinosrecoletos.com/news/view/4-noticias-actualidad/4454-valiosas-joyas-del-patrimonio-recoleto-han-quedado-destruidas-por-el-terremoto#sthash.sOcEwB5v.dpuf


El maná de cada día, 16.10.13

octubre 16, 2013

Miércoles de la 28ª semana del Tiempo Ordinario

Sexto día de la novena a Santa Magdalena de Nagasaki

El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la vida



PRIMERA LECTURA: Gálatas 5, 18-25

Hermanos: Si os guía el Espíritu, no estáis bajo el dominio de la ley.

Las obras de la carne están patentes: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, enemistades, contiendas, envidias, rencores, rivalidades, partidismo, sectarismo, discordias, borracheras, orgías y cosas por el estilo. Y os prevengo, como ya os previne, que los que así obran no heredarán el reino de Dios.

En cambio, el fruto del Espíritu es: amor, alegría, paz, comprensión, servicialidad, bondad, lealtad, amabilidad, dominio de sí. Contra esto no va la ley.

Y los que son de Cristo Jesús han crucificado su carne con sus pasiones y sus deseos. Si vivimos por el Espíritu, marchemos tras el Espíritu.


SALMO 1, 1-2. 3. 4 y 6

El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la vida.

Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni entra por la senda de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los cínicos; sino que su gozo es la ley del Señor, y medita su ley día y noche.

Será como un árbol plantado al borde de la acequia: da fruto en su sazón y no se marchitan sus hojas; y cuanto emprende tiene buen fin.

No así los impíos, no así; serán paja que arrebata el viento. Porque el Señor protege el camino de los justos, pero el camino de los impíos acaba mal.


Aclamación antes del Evangelio: Jn 10, 27

Mis ovejas escuchan mi voz -dice el Señor- y yo las conozco, y ellas me siguen.


EVANGELIO: Lucas 11, 42-46

En aquel tiempo, dijo el Señor:

-«¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de legumbres, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios!

Esto habría que practicar, sin descuidar aquello.

¡Ay de vosotros, fariseos, que os encantan los asientos de honor en las sinagogas y las reverencias por la calle!

¡Ay de vosotros, que sois como tumbas sin señal, que la gente pisa sin saberlo! »

Un maestro de la Ley intervino y le dijo:

-«Maestro, diciendo eso nos ofendes también a nosotros.»

Jesús replicó:

-«¡Ay de vosotros también, maestros de la Ley, que abrumáis a la gente con cargas insoportables, mientras vosotros no las tocáis ni con un dedo! »
.

.

Novena a Santa Magdalena de Nagasaki (6)

.

Magdalena, como las santas mujeres al pie de la Cruz, acompaña a sus padres espirituales el día de su martirio

 

Rito de entrada para todos los días:

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.

Oración

Oh Padre, que te complaces en escoger a los pequeños y débiles para manifestarnos las maravillas de tu amor, y que escogiste a la joven Magdalena de Nagasaki para que propagara el Evangelio entre sus conciudadanos, velara por su fidelidad a Cristo, hiciera a ti ofrenda de su vida como terciaria seglar agustino-recoleta y muriera mártir de la fe, concédenos, por su intercesión, que sepamos, ser siempre testimonios fieles de Cristo en nuestro vivir cotidiano y sepamos amar a nuestros hermanos con amor sincero y desinteresado. Danos, Señor, saber colaborar activamente en la difusión del Evangelio. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

.
Reflexión para el día sexto:

Magdalena presencia el martirio de sus padres espirituales

Día 18 de noviembre de 1629. Los esbirros de Unemedono buscan a los misioneros escondidos en los montes cercanos a Nagasaki y sorprenden al padre Francisco, postrado en tierra, que en fervorosa oración ofrecía alegre al Señor su vida. Lo ataron cruelmente y lo condujeron a las cárceles del mismo palacio del gobernador, donde encuentra al agustino padre Bartolomé Gutiérrez y al jesuita japonés Antonio Ishida. Magdalena asiste impotente y llorosa a la captura de todos estos misioneros, que ella conocía y, sobretodo, a la de su padre Francisco.

Pocos días después es capturado en una isla cercana a Nagasaki el padre Vicente, su padre espiritual, su inseparable compañero de tan tos trabajos y fatigas. Todas estas noticias llenan de infinita amargura a Magdalena. Recuerda el día en que apresaron a sur padres y hermanos y, como entonces, derrama lágrimas amargas. Su primera preocupación es visitar a sus padres espirituales, que se han juntado en la cárcel.

Los encuentra encerrados en jaulas estrechas y bajas, atenazados sus pies con cepos de hierro. A pesar de todo, están contentos y cantan himnos al Señor. Esto levanta el ánimo de Magdalena. Después, fueron trasladados a las cárceles de Omura. Escriben a Magdalena, y le dicen que están contentos y le dan consejos para que prosiga su trabajo de apostolado.

Después de dos años, vuelven, siempre aprisionados, a Nagasaki. Magdalena puede visitarlos, recibir sus consejos personalmente y contarles tantas cosas. Poco después, Magdalena ve sacar a los prisioneros de sus jaulas para atormentarlos en las hirvientes aguas de Unzen. “Los llevaban, dice un testigo, en caballos, amarradas las manos, y les iban siguiendo muchas mujeres, hombres y niños…, a los cuales ellos predicaban la fe cristiana”.

Entre las mujeres estaba Magdalena, que también está junto a ellos cuando regresan del martirio de las aguas sulfurosas. Y los visita varias veces en la prisión. Los encuentra demacrados, pero alegres en medio de sus sufrimientos. Ella se siente confortada cuando va a visitarlos. Es su mensajera, su mano derecha, el mejor enlace con los cristianos que todavía resisten y andan escondidos por los montes.

Y cuando el 3 de septiembre de 1632 son quemados vivos en el “Monte de los Mártires”, Magdalena, como las santas mujeres al pie de la Cruz, asiste llorosa al supremo sacrificio. También aquel día era viernes. Seis columnas (eran seis los quemados ese día) de humo negro y denso van a unirse en las alturas, como único holocausto ofrecido al Señor.

Y Magdalena se volverá a los montes a seguir siendo el aliento y la consolación de los cristianos.

.
Oración de los fieles para todos los días:

Elevemos, hermanos, nuestras oraciones al Padre común, por intercesión de santa Magdalena de Nagasaki, virgen y mártir, y patrona de nuestra fraternidad seglar agustino-recoleta.

- Por todos los misioneros, especialmente por los agustinos recoletos, para que sepan predicar única y exclusivamente a Cristo, y éste crucificado. Oremos.
R. Te rogamos, óyenos.

- Por todos los catequistas, para que sepan ayudar en el robustecimiento de la fe, esperanza y caridad de los creyentes y catecúmenos. Oremos.
R. Te rogamos, óyenos.

- Por nuestras fraternidades seglares agustino- recoletas, para que imiten los ejemplos de caridad, sencillez, desprendimiento, sacrificio y fidelidad hasta el martirio de santa Magdalena de Nagasaki. Oremos.
R. Te rogamos, óyenos.

- Por todos los pueblos del Extremo Oriente, para que se abran a la luz de Cristo y crean en el Evangelio. Oremos.
R. Te rogamos, óyenos.

Por todos los que sufren persecución a causa del Evangelio, para que sepan mantenerse íntegros en la fe, constantes en la esperanza y animosos en la caridad. Oremos.
R. Te rogamos, óyenos.

Para añadir a la oración comunitaria:

- Por los pobres, los afligidos, los desesperados, para que encuentren en la fe la fuente de la esperanza y de la verdadera vida. Oremos.
R. Te rogamos, óyenos.

.
Oración final para todos los días:

Padre y Señor nuestro, tu mártir Magdalena de Nagasaki predicó sin desfallecer el Evangelio y derramó su sangre por ti; concédenos, por su intercesión, ser fíeles testigos de tu Palabra, seguidores de sus ejemplos y participar con ella de tu gloria por la eternidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.


El maná de cada día, 17.9.13

septiembre 17, 2013

Martes de la 24ª semana de Tiempo Ordinario

.

Joven, yo te lo mando: levántate.

Joven, yo te lo mando: levántate.

.

PRIMERA LECTURA: 1 Timoteo 3, 1-13

Es cierto que aspirar al cargo de obispo es aspirar a una excelente función.

Por lo mismo, es preciso que el obispo sea irreprochable, que no se haya casado más que una vez; que sea sensato, prudente, bien educado, digno, hospitalario, hábil para enseñar; no dado al vino ni a la violencia, sino comprensivo, enemigo de pleitos y no ávido de dinero; que sepa gobernar bien su propia casa y educar dignamente a sus hijos.

Porque, ¿cómo podrá cuidar de la Iglesia de Dios quien no sabe gobernar su propia casa?

No debe ser recién convertido, no sea que se llene de soberbia y sea por eso condenado como el demonio. Es necesario que los no creyentes tengan buena opinión de él, para que no caiga en el descrédito ni en las redes del demonio.

Los diáconos deben, asimismo, ser respetables y sin doblez, no dados al vino ni a negocios sucios; deben conservar la fe revelada con una conciencia limpia. Que se les ponga a prueba primero y luego, si no hay nada que reprocharles, que ejerzan su oficio de diáconos.

Las mujeres deben ser igualmente respetables, no chismosas, juiciosas y fieles en todo.

Los diáconos, que sean casados una sola vez y sepan gobernar bien a sus hijos y su propia casa. Los que ejercen bien el diaconado alcanzarán un puesto honroso y gran autoridad para hablar de la fe que tenemos en Cristo Jesús.

SALMO 100

Danos, Señor, tu bondad y tu justicia.

Voy a cantar la bondad y la justicia; para ti, Señor, tocaré mi música. Voy a explicar el camino perfecto. ¿Cuándo vendrás a mí?

Quiero proceder en mi casa con recta conciencia. No quiero ocuparme de asuntos indignos, aborrezco las acciones criminales.

Al que en secreto difama a su prójimo lo haré callar; al altanero y al ambicioso no los soportaré.

Escojo a gente de fiar para que vivan conmigo; el que sigue un camino perfecto será mi servidor.


Aclamación antes del Evangelio

Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.


EVANGELIO: Lucas 7, 11-17

En aquel tiempo, se dirigía Jesús a una población llamada Naín, acompañado de sus discípulos y de mucha gente.

Al llegar a la entrada de la población, se encontró con que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de una viuda, a la que acompañaba una gran muchedumbre.

Cuando el Señor la vio, se compadeció de ella y le dijo: «No llores.»

Acercándose al ataúd, lo tocó y los que lo llevaban se detuvieron. Entonces dijo Jesús: «Joven, yo te lo mando: levántate.»

Inmediatamente el que había muerto se levantó y comenzó a hablar. Jesús se lo entregó a su madre.

Al ver esto, todos se llenaron de temor y comenzaron a glorificar a Dios, diciendo: «Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.»

La noticia de este hecho se divulgó por toda Judea y por las regiones circunvecinas.


.

CONSIDERACIONES PARA LA ORACIÓN DE LA MAÑANA O DE LA TARDE

1. Este relato evangélico fue comentado frecuentemente por san Agustín y aplicado a su vida. Su interpretación es muy válida para nuestro tiempo.

2. San Agustín se identificaba con el joven muerto que lo llevaban a enterrar: Efectivamente, él estuvo mucho tiempo muerto espiritualmente, apartado de Dios. Su madre Mónica lo estuvo llorando por mucho tiempo, pidiendo a Dios la conversión de su hijo.

Por fin, Dios se compadeció de Mónica y le concedió más de lo que le pedía: Agustín dejó el matrimonio y toda preocupación mundana para dedicarse totalmente a Dios, y fundó una comunidad de monjes con sus amigos en Tagaste. Después sería ordenado sacerdote y posteriormente obispo.

3. Hoy, en nuestra Iglesia sucede algo parecido: Muchas madres lloran ante Dios porque sus hijos y sus nietos están muertos espiritulmente, pues ya no practican la fe y viven apartados de Dios.

Este hecho constituye una preocupación pastoral de la Iglesia que se esfuerza por acompañar a las madres en ese dolor y trata de ayudarlas en la transmisión de la fe a las nuevas generaciones.

4. La familia agustiniana y en particular los agustinos recoletos recogemos la herencia espiritual del ejemplo de santa Mónica y san Agustín y tratamos de aplicarla a nuestra Iglesia.

Así surge la Asociación Madres Cristianas Santa Mónica que, en nuestro tiempo que es difícil, incluso hostil a la fe cristiana, trata de acompañar y sostener a las madres en la transmisión de la fe a los hijos y a los nietos.

5. Así, nos unimos de corazón a las madres que oran por sus hijos como la viuda del evangelio, escuchamos reconfortados la palabra de Jesús: No lloréis;  y con ellas esperamos escuchar algún día la palabra poderosa de Jesús: Muchacho, levántate; convertíos y creed en el Evangelio.

6. Te recuerdo que en la página de este blog Madres Mónicas encontrarás el material apropiado para este apostolado con las madres de fe, y la información oportuna sobre la Asociación Madres Cristianas Santa Mónica.

7. Estás invitado, estás invitada a comprometerte en esta prioridad pastoral de nuestra Iglesia: La mujer, las madres, la vida y la familia. Dios te bendiga y guíe tus pasos, p. Ismael

.


San Nicolás de Tolentino, agustino

septiembre 10, 2013

 

La luz y la estrella, signos de santidad.

La luz y la estrella, signos de santidad.

San Nicolás de Tolentino

«Abogado de las almas del purgatorio. Se le considera protector de la buena muerte, de la maternidad y de la infancia. Es muy venerado en Europa y en América»

Por Isabel Orellana Vilches

MADRID, 10 de septiembre de 2013 (Zenit.org) – Nació en Sant´Angelo in Pontano, Italia, en 1245. Sus padres, que durante años esperaban descendencia, en el transcurso de una peregrinación a Bari prometieron que si lograban ser bendecidos por Dios con ella en el caso de que fuese un varón lo consagrarían a san Nicolás, titular de la ciudad.

Y así lo hicieron atribuyéndole la pronta concepción de ese hijo tan deseado. El pequeño Nicolás creció dando muestras de la bondad y amabilidad que, junto a su desprendimiento y sensibilidad por los necesitados, caracterizaría su vida entera. Y es que el sensible y piadoso muchacho solía atender personalmente a los pobres que llegaban a su casa pidiendo ayuda. Los primeros conocimientos se los proporcionó el sacerdote en su localidad natal.

Puede que el ejemplo y educación que recibió de sus padres, junto con la cercana presencia de los ermitaños agustinos, despertara en él una temprana vocación, porque a los 12 años ingresó en el convento como «oblato». Su idea no era recibir únicamente esa formación que completaría con creces la que pudo darle el bondadoso clérigo, sino que albergaba el sueño de ser agustino.

A los 15 años inició el noviciado, y en 1261 profesó. En 1269 fue ordenado sacerdote por el obispo san Benito de Cíngoli. Después ejerció su misión pastoral en distintos puntos de la región de Las Marcas durante seis años.

Pero sus superiores seguramente preocupados por su débil salud, viendo que ni siquiera le ayudaba en su restablecimiento la misión que le encomendaron de maestro de novicios que no exigía continuos desplazamientos, en 1275 determinaron enviarle a Tolentino donde permaneció el resto de su vida.

Fue un hombre de gran austeridad; es la característica que se subraya unánimemente cuando se configura su trayectoria espiritual. Su ascetismo, forjado en el fecundo aprendizaje que había tenido previamente en conventos herederos de la genuina tradición eremítica, estaba signado por la mortificación y el ayuno.

Aparte de la frugalidad de su comida, y la radicalidad de su pobreza –mantenía un solo hábito que remendaba cuando era preciso, dormía poco y en condiciones no aptas precisamente para el rácano descanso y menos para una persona corpulenta como él: en un saco, con una piedra como almohada y cubriéndose solo con su propio manto–, no desestimaba todo lo que podía ayudarle a conquistar la perfección.

Es decir, que estas asperezas penitenciales y las disciplinas físicas que también se aplicaba no sustituían a la donación de sí mismo. Se esforzaba en ofrendarse, como hacía por ejemplo, con su criterio. Así, aunque no le agradaba la carne, cuando el superior le recomendaba su ingesta por el bien de su salud, se doblegaba humildemente.

De todos modos, con una lógica que excede a la ofrecida por textos científicos, en lo que a su bienestar concernía solía poner en duda la preeminencia del valor nutricional de la carne frente al de las hortalizas. No tenía duda de que si Dios quería para él una fortaleza física que estaba lejos de poseer, la ingesta de verduras le habría servido.

Se cuenta que, en una ocasión, teniendo en el plato dos sabrosas perdices asadas, Nicolás les ordenó: «Seguid vuestro camino». Y, al parecer, las aves emprendieron instantáneo vuelo.

Al margen de estas anécdotas, tal como se puso de relieve en el proceso de su canonización, fue un hombre obediente y fiel, efectuando lo que se le indicaba con prontitud y alegría; una persona dócil, sensible, entrañable, cercana, disponible, comprensiva, exquisita siempre en su trato que disfrutaba viendo gozar a los demás en el día a día. Era lo que cabía esperar de una persona como él que dedicaba a la oración 15 horas diarias.

El resto del tiempo lo repartía en tareas apostólicas, confesión, lectura, meditación, asistencia al refectorio, al rezo del oficio divino…, y algún pequeño momento solaz en el recreo comunitario. ¡La multiplicación del tiempo, como se aprecia frecuentemente en esta sección de ZENIT, es otra gracia que reciben los santos!

La continua presencia de Dios en él explica la profunda e incontenible emoción que sentía ante la Eucaristía, hecho que muchas personas pudieron constatar alguna vez, y también los favores extraordinarios que recibió, así como los numerosos milagros que obró. Su apostolado estuvo caracterizado por la dulzura y la amabilidad, rubricado por su admirable caridad.

De ella sabían bien cercanos y lejanos, y de forma especial los enfermos y pobres a los que asistía sirviéndose de un bastón cuando ya no tenía fuerzas para deambular por sí mismo, así como los penitentes que se confesaban con él –casi toda la ciudad lo hacía–, y las tantas personas que le acogían con gusto en sus domicilios cuando los visitaba. Ésta era otra de las actividades apostólicas de Nicolás por la que sentía particular debilidad.

En una visión contempló el purgatorio después del fallecimiento de un religioso que hallándose en él, rogó sus oraciones. Sus penitencias y súplicas por él y por otros que purgaban sus penas, fueron escuchadas. De ahí que se le considere abogado de las almas del purgatorio.

Su muerte se la anunció una estrella que apareció persistentemente durante varias jornadas, apuntando primeramente a su localidad natal y situándose después en Tolentino, justo encima del convento. Un religioso venerable, al que consultó, descifró su significado: «La estrella es símbolo de tu santidad. En el sitio donde se detiene se abrirá pronto una tumba; es tu tumba, que será bendecida en todo el mundo como manantial de prodigios, gracias y favores celestiales».

La estrella le siguió unos días hasta que el 10 de septiembre de 1305, invocando a María por la que tuvo desde niño gran devoción, y contemplando el preciado lignum crucis, falleció.

Sus últimas palabras dirigidas a la comunidad habían sido: «Mis amados hermanos; mi conciencia no me reprocha nada; pero no por eso me siento justificado». Eugenio IV lo canonizó el 1 de febrero de 1446.


El maná de cada día, 4.9.13

septiembre 4, 2013

Miércoles de la 22ª semana del Tiempo Ordinario

.
Familia Agustiniana:

SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA, MADRE DE LA CONSOLACIÓN, PATRONA DE LA ORDEN

Nuestra Señora, Madre de la Consolación

Nuestra Señora, Madre de la Consolación



PRIMERA LECTURA: Colosenses 1, 1-8

Pablo, apóstol de Cristo Jesús por designio de Dios, y el hermano Timoteo, a los santos que viven en Colosas, hermanos fieles en Cristo.
Os deseamos la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre.

En nuestras oraciones damos siempre gracias por vosotros a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, desde que nos enteramos de vuestra fe en Cristo Jesús y del amor que tenéis a todos los santos.

Os anima a esto la esperanza de lo que Dios os tiene reservado en los cielos, que ya conocisteis cuando llegó hasta vosotros por primera vez el Evangelio, la palabra, el mensaje de la verdad.

Éste se sigue propagando y va dando fruto en el mundo entero, como ha ocurrido entre vosotros desde el día en que lo escuchasteis y comprendisteis de verdad la gracia de Dios.

Fue Epafras quien os lo enseñó, nuestro querido compañero de servicio, fiel ministro de Cristo para con vosotros, el cual nos ha informado de vuestro amor en el Espíritu.


SALMO 51,10.11

Confío en tu misericordia, Señor, por siempre jamás.

Pero yo, como verde olivo, en la casa de Dios, confío en la misericordia de Dios por siempre jamás.

Te daré siempre gracias porque has actuado;proclamaré delante de tus fieles: «Tu nombre es bueno.»


Aclamación antes del Evangelio: Lc 4, 18

El Señor me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad.


EVANGELIO: Lucas 4, 38-44

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón.
La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que hiciera algo por ella.

Él, de pie a su lado, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose en seguida, se puso a servirles.

Al ponerse el sol, los que tenían enfermos con el mal que fuera se los llevaban; y él, poniendo las manos sobre cada uno, los iba curando.
De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban:
-«Tú eres el Hijo de Dios.»

Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías.
Al hacerse de día, salió a un lugar solitario.
La gente lo andaba buscando; dieron con él e intentaban retenerlo para que no se les fuese.

Pero él les dijo:
-«También a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado.»

Y predicaba en las sinagogas de Judea.



4 de septiembre

Solemnnidad de Nuestra Señora, Madre de la Consolación
.

Nuestra Señora de la Consolación, con san Agustín, san Nicolás de Tolentino, santa Mónica y santa Rita. De Juan Simón Gutiérrez (1645-1724). Agustinas Recoletas de Carmona (Sevilla).

.

Primera Lectura: Is 49, 8-11. 13. 15   El Señor consuela a su pueblo.
Salmo 29:   Para toda la vida la misericordia del Señor.
Segunda Lectura: 2 Co 1, 3-7   Nos alienta en todas nuestras luchas.
Evangelio: Jn 19, 25-27  Ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madre.

.
Oración de las Madres Cristianas Santa Mónica a Nuestra Señora de la Consolación por la fe de los hijos:

Virgen María, Madre de la Consolación, que consolaste a santa Mónica dándole la inmensa alegría de ver cómo el Espíritu Santo transformaba la inteligencia y el corazón de su hijo Agustín haciéndolo cristiano; sé también nuestro consuelo.

Danos el gozo de ver a nuestros hijos firmes y felices en la práctica de la fe que en sus almas sembramos desde que los concebimos en nuestro ser.

Y si alguno se ha desviado, danos, Madre nuestra, la alegría de verlo retornar a la fe; y así poder gozarnos en la realización plena de nuestra vocación como madres cristianas. Amén.
.

Reina y Madre de la Recolección Agustiniana

Nuestra Señora de la Consolación es la Virgen recoleta por excelencia. A ella consagró la Orden el beato Vicente Soler en 1926. Su imagen está en todas nuestras iglesias. De ella toma nombre una de las ocho provincias recoletas, así como muchas de sus casas y fraternidades seglares.

Pero no todos conocerán el significado de su nombre, o el de la correa que tanto ella como el Niño tienen en sus manos, o su relación con san Agustín y santa Mónica, que suelen flanquearla.

Todo ello lo explica con sencillez el padre Javier Guerra, ex prior General de la Orden, en una carta circular publicada hace un tiempo:

Con la bula Licet Ecclesiae del papa Alejandro IV, promulgada el 9 de abril de 1256, nacía la Orden de Ermitaños de San Agustín, compuesta por varios grupos eremíticos. Este acontecimiento es conocido en la historia como la Gran Unión Agustiniana.

Los primeros frailes, al proceder de diversos lugares y costumbres, vestían cada uno a su modo, si bien la mayoría se cubría con el típico sayal pardo con capucha y un ceñidor de cuerda. La bula terminó con estas diferencias y mandó que todos vistieran «hábito de color negro, con exclusión de cualquier otro, para que la uniformidad del vestido manifieste también la uniformidad de vuestra profesión».

En los decenios siguientes y con el fin, quizá inconsciente, de justificar su forma de vivir y vestir, los agustinos fueron perfilando una leyenda, según la cual san Agustín habría vestido primeramente, a raíz de su bautismo, de blanco, según estaba ordenado para los neófitos en la Iglesia primitiva.

Después, por consejo de santa Mónica, san Ambrosio le habría impuesto el hábito negro sobre el blanco.

Según la tradición, santa Mónica, angustiada por la pérdida de su esposo Patricio y el descarrío de su hijo Agustín, habría recurrido a la Virgen pidiéndole ayuda y solicitándole que le revelase cómo vestía Ella después de la muerte de su esposo san José.

La Virgen María la consoló con una aparición, en la que le mostró un vestido de color negro, ceñido con un cinturón de cuero, le entregó su correa y le prometió proteger a todo aquel que vistiese como Ella y se ciñese su correa.

La leyenda se fraguó durante los siglos XIV y XV, y alcanzó su apogeo en los dos siguientes.

Paralelamente los agustinos atribuyeron a la correa valores taumatúrgicos y le dieron un significado místico. La correa pasó a ser símbolo de mortificación, disponibilidad y pureza.

Lógicamente, la leyenda carece de base histórica y nos conduce a un mundo abierto a lo irreal y maravilloso, que ya no es el nuestro.

Pero no es menos cierto que refleja un hecho que, de un modo u otro, tuvo que acaecer en el corazón de Mónica, y funde en una única realidad tres devociones de todo agustino a la Madre de Dios, a San Agustín y a Santa Mónica.

La Consolación recuerda la alegría de Mónica por la conversión de su hijo y aviva en nuestros corazones la esperanza de que María no dejará nunca de velar por nosotros y nuestros seres queridos.

Canta y Camina No. 63

.

La Consolación

NUESTRA SEÑORA, MADRE DE LA CONSOLACIÓN

Patrona de la Orden

La bienaventurada Virgen María es venerada como Madre de Consolación, porque a través de ella “Dios mandó al mundo al Consolador”, Cristo Jesús.

La participación en los dolores de la pasión de su Hijo y en las alegrías de su resurrección la ponen en condición de consolar a sus hijos en cualquier aflicción en que se encuentren.

Después de la ascensión de Jesucristo, en unión con los apóstoles imploró con ardor y esperó con confianza al Espíritu Consolador.

Ahora, elevada al cielo, “brilla ante el pueblo peregrino de Dios como signo de segura esperanza y consolación” (LG 69).

Al menos desde el siglo XVII, “Madre de Consolación” o “Madre de la Correa” es el título principal con que la Orden Agustiniana honra a la Virgen. En 1439 obtuvo la facultad de erigir para los laicos la “Cofradía de la Correa”.

Una piadosa leyenda, nacida en el seno de la Orden, narraba que la Virgen se había aparecido a santa Mónica, afligida por la suerte de Agustín, consolándola y dándole una correa, la misma con que después se ciñeron Agustín y sus frailes.

De ordinario, la iconografía representa a la Virgen y al Niño en el acto de entregar sendas correas, respectivamente, a santa Mónica y  a san Agustín.

En 1495 surgió en la iglesia agustiniana de Bolonia la “Cofradía de  Santa María de la Consolación. En 1575 ambas cofradías se fusionaron en una única “Archicofradía de la Correa”, a la que la Sede Apostólica enriqueció con abundancia de indulgencias (Tomado de la Liturgia de las Horas de la Orden).


El maná de cada día, 28.8.13

agosto 28, 2013

San Agustín, Nuestro Padre, obispo y doctor de la Iglesia

.

¡Felicidades a la familia agustino-recoleta y a todas las comunidades agustinianas del mundo. Seamos lo que somos por gracia: Hijos del gran Agustín!

san_agustín-rafa_nieto.

.

Antífona de entrada: Re 4, 29.31c

Dios le concedió sabiduría e inteligencia muy grandes y un corazón dilatado; su nombre se extendió por todos los pueblos.


Oración colecta

Renueva, Señor, en tu Iglesia el espíritu que infundiste en san Agustín, obispo, y así también nosotros, sedientos de la verdadera sabiduría nunca cesemos de buscarte, fuente viva de amor eterno. Por nuestro Señor Jesucristo.


PRIMERA LECTURA: Hechos de los Apóstoles 2, 42-47

Después del día de Pentecostés, los hermanos eran constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida en común, en la fracción del pan y en las oraciones.

Todo el mundo estaba impresionado por los muchos prodigios y signos que los apóstoles hacían en Jerusalén.

Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y lo repartían entre todos, según la necesidad de cada uno.

A diario acudían al templo todos unidos, celebraban la fracción del pan en las casas y comían juntos, alabando a Dios con alegría y de todo corazón; eran bien vistos de todo el pueblo, y día tras día el Señor iba agregando al grupo los que se iban salvando.


SALMO 83, 2-6.11

Dichosos los que viven en tu casa, Señor.

¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos! Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor, mi corazón y mi carne retozan por el Dios vivo.

Hasta el gorrión ha encontrado una casa; la golondrina, un nido donde colocar sus polluelos: tus altares, Señor de los ejércitos, Rey mío y Dios mío.

Dichosos los que viven en tu casa,  alabándote siempre. Dichosos los que encuentran en ti su fuerza al preparar su peregrinación.

Vale más un día en tus atrios que mil en mi casa, y prefiero el umbral de la casa de Dios
a vivir con los malvados.


SEGUNDA LECTURA: 2 Timoteo 4, 1-8

Querido hermano: Ante Dios y ante Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y muertos, te conjuro por su venida en majestad: proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, reprocha, exhorta, con toda paciencia y deseo de instruir.

Porque vendrá un tiempo en que la gente no soportará la doctrina sana, sino que, para halagarse el oído, se rodearán de maestros a la medida de sus deseos y, apartando el oído de la verdad, se volverán a las fábulas.

Tú estate siempre alerta; soporta lo adverso, cumple tu tarea de evangelizador, desempeña tu ministerio.

Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente. He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe.

Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará en aquel día; y no sólo a mí, sino a todos los que tienen amor a su venida.


Secuencia (Ad libitum)

De un abismo de tinieblas
brota una luz esplendente
que hoy para el mundo fulgura.

Agustín, el que había sido
presa del error, es dado
como un honor a la Iglesia.

A la llamada divina,
abraza la fe, y se acerca
a la fuente del bautismo.

Con elocuencia combate,
y en sus escritos condena
sus pasados extravíos.

Confirma la fe; modela
las costumbres; su palabra
destruye el error y el vicio.

Enmudece Fortunato,
deden Manes y Donato
al fulgor de su palabra.

Aquel mundo en decadencia,
ebrio de opiniones vanas
y turgente de herejías,

Fruto abundante comienza
a producir, cuando esparce
la fe, Agustín, por el orbe.

Según norma de los fieles
de Jerusalén, ajusta
la vida del monacato.

Pues sus hermanos vivían
en común, sin nada propio
que considerasen suyo.

Para salvación del hombre
él cultivó de por vida
las virtudes: murió anciano,
y reposó con sus padres.

Nada dejó en testamento
quien nada propio tenía,
pues los bienes reputaba
comunes con sus hermanos.

Salve, modelo de sabios,
de Cristo luz, voz celeste,
pregonero de la vida,
lumbrera de los doctores.

Los que Padre te proclaman,
teniéndote como guía,
consigan la vida eterna
en la gloria de los santos.
Amén.


Aclamación antes del Evangelio: Jn 10, 14

Yo soy el Buen Pastor, que conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí.


EVANGELIO: Juan 10, 7-18

En aquel tiempo dijo Jesús: «Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.

Yo soy la puerta: quien entre por mí, se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.

Yo soy el buen Pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estrago y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas.

Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas.

Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño, un solo Pastor.

Por eso me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre ».


Antífona de comunión: 1 Cor 10, 17

El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan.


.

¡OH ETERNA VERDAD, VERDADERA CARIDAD Y CARA ETERNIDAD!

Del libro de las Confesiones de san Agustín, obispo

Habiéndome convencido de que debía volver a mí mismo, penetré en mi interior, siendo tú mi guía, y ello me fue posible porque tú, Señor, me socorriste. Entré, y vi con los ojos de mi alma, de un modo u otro, por encima de la capacidad de estos mismos ojos, por encima de mi mente, una luz inconmutable; no esta luz ordinaria y visible a cualquier hombre, por intensa y clara que fuese y que lo llenara todo con su magnitud.

Se trataba de una luz completamente distinta. Ni estaba por encima de mi mente, como el aceite sobre el agua o como el cielo sobre la tierra, sino que estaba en lo más alto, ya que ella fue quien me hizo, y yo estaba en lo más bajo, porque fui hech­o por ella. La conoce el que conoce la verdad.

¡Oh eterna verdad, verdadera caridad y cara eternidad! Tú eres mi Dios, por ti suspiro día y noche. Y, cuando te conocí por vez primera, fuiste tú quien me elevó hacia ti, para hacerme ver que había algo que ver y que yo no era aún capaz de verlo.

Y fortaleciste la debilidad de mi mirada irradiando con fuerza sobre mí, y me estremecí de amor y de temor; y me di cuenta de la gran distancia que me separaba de ti, por la gran desemejanza que hay entre tú y yo, como si oyera tu voz que me decía desde arriba:

«Soy alimento de adultos: crece, y podrás comerme. Y no me transformarás en substancia tuya, como sucede con la comida corporal, sino que tú te transformarás en mí».

Y yo buscaba el camino para adquirir un vigor que me hiciera capaz de gozar de ti, y no lo encontraba, hasta que me abracé al mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, el que está por encima de todo, Dios bendito por los siglos, que me llamaba y me decía: Yo soy el camino de la verdad, y la vida, y el que mezcla aquel alimento, que yo no podía asimilar, con la carne, ya que la Palabra se hizo carne, para que, en atención a nuestro estado de infancia, se convirtiera en leche tu sabiduría por la que creaste todas las cosas.

¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste.

Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de tí aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti.




El maná de cada día, 27.8.13

agosto 27, 2013

Fiesta de Santa Mónica, madre de san Agustín



¡Felicidades a todas las Madres del mundo, en especial a las Madres Cristianas Santa Mónica o “Madres Mónicas”! Las felicito efusivamente porque Dios las ama de una manera tan particular y preferente. Las ha llamado para que encarnen su ternura y misericordia en el mundo y en la Iglesia. Ustedes son sacramento del amor de Dios, en el seguimiento de Jesús y en la imitación de la Virgen María y de Santa Mónica. No las merecemos, pero las necesitamos. Feliz día. Con estima personal.

santa_monica-rafa_nieto-70.


Mónica nació en Tagaste, actual Souk Ahras, Argelia, en el año 331 o en el 332, en una familia cristiana de buena condición social.

Era todavía una adolescente cuando fue dada como esposa a Patricio, quien aún no había recibido el bautismo.

Ganó para Cristo a su marido y después consiguió la conversión de Agustín, “el hijo de tantas lágrimas”. Con inmenso gozo asistió a su bautismo en la Pascua del año 387, en Milán.

Cuando regresaba a  África con Agustín y sus amigos, murió en Ostia Tiberina, a las puertas de Roma, en el otoño del año 387, antes del 13 de noviembre. Tenía 55 años.

.

HIMNO

Escuela de domésticas virtudes, que los deberes del hogar exigen,

Mónica, eres ejemplo que nos muestra cómo se alcanza santidad sublime.

Esposa que en servicio de su casa se consagra al amor de su marido;

la madre, que no tiene otro tesoro que modelar el corazón del hijo.

¡Ah! La madre que llora, que trabaja, que rehúsa descanso a sus fatigas,

porque comprende que en los hijos tiene el profundo sentido de su vida.

Dios hizo de las madres un misterio de amor y de esperanza y de ternura,

y al perfumar con ellas nuestra historia, dejó en el mundo una sonrisa suya.

Camino de humildad es el secreto de las almas que aspiran a ser grandes,

¡Oh, Mónica, es así como consigues ser modelo de esposas y de madres!

(El subrayado es mío)

.

Oración colecta eclesial

Oh Dios, consuelo de los que lloran, que acogiste piadosamente las lágrimas de santa Mónica impetrando la conversión de su hijo Agustín, concédenos, por intercesión de madre e hijo, la gracia de llorar nuestros pecados y alcanzar tu misericordia y tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración colecta agustiniana

Señor, Dios nuestro, misericordia de los que en ti esperan, que adornaste a tu sierva Mónica con el don inestimable de ganar para ti, por su oración y ejemplo, a su esposo e hijos, concédenos, por su intercesión, ser mensajeros de tu amor para con nosotros y llevar a ti los corazones de los hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo.


PRIMERA LECTURA: Eclesiástico 26, 1-4.13-16

Dichoso el marido de una mujer buena; se doblarán los años de su vida.

La mujer hacendosa hace prosperar al marido, él cumplirá sus días en paz.

Mujer buena es buen partido que recibe el que teme al Señor; sea rico o pobre, estará contento y tendrá cara alegre en toda sazón.

Mujer hermosa deleita al marido, mujer prudente lo robustece; mujer discreta es don del Señor: no se paga un ánimo instruido; mujer modesta duplica su encanto: no hay belleza que pague un ánimo casto.

El sol brilla en el cielo del Señor, la mujer bella, en su casa bien arreglada.


SALMO 130, 1.2.3

Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.

Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad.

Sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre.

Espere Israel en el Señor ahora y por siempre.


EVANGELIO: Lucas 7, 11-17

En aquel tiempo, iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, e iban con él sus discípulos y mucho gentío.

Cuando se acercaba a la entrada de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba.

Al verla el Señor, le dio lástima y le dijo:

-«No llores.»

Se acercó al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo:

-«¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!»

El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre.

Todos, sobrecogidos, daban gloria a Dios, diciendo:

-«Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.»

La noticia del hecho se divulgó por toda la comarca y por Judea entera.


Oración de los fieles

Dios, Nuestro Señor, concedió a santa Mónica la conversión de su esposo Patricio y de su hijo Agustín. Pidamos por intercesión de ella un espíritu de verdadera conversión y una verdadera comprensión y amor a los demás.

Después de cada invocación: Señor, que tu gracia nos santifique.

- Por todos los cónyuges cristianos que tienen dificultades en su vida familiar, para que sepan ofrecerse mutuamente consuelo y ayuda. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

- Por todas las madres cristianas del mundo, para que sepan conducir a sus hijos hacia ti. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

- Por cuantos sufren soledad y abandono en la sociedad o sufren por las debilidades morales de sus seres queridos. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

- Por todos los que buscan la verdad y trabajan por ser fieles a tus preceptos y enseñanzas. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

- Por el florecimiento de vocaciones a la vida agustino-recoleta seglar y religiosa, y por la perseverancia y fidelidad de cuantos se han comprometido a seguir a Cristo imitando a san Agustín. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

- Por las vocaciones a la vida contemplativa, sobre todo entre las monjas agustinas recoletoas, y por la fidelidad de cuantas viven este santo propósito por amor a Dios. Oremos.
R. Señor, que tu gracia nos santifique.

.

PREFACIO DE LA MISA DE SANTA MÓNICA, Misal agustiniano

En verdad es justo y necesario darte gracias, Señor Padre Santo:

En la festividad de santa Mónica, es necesario celebrar tus dones en ella, pues , vivificada en Cristo, vivió de tal manera que fuese alabado tu nombre en su fe y en sus costumbres, y en su corazón se sintiese tu presencia.

Ganó a su marido para ti al final de sus días. Formó a los hijos, dándolos a luz tantas veces cuantas veía que se desviaban de ti; ante sus lágrimas, diarias y sinceras, le concediste que su hijo Agustín no pereciese.

Por eso, Señor, con todos los ángeles te alabamos diciendo con humilde fe: Santo, Santo, Santo es el Señor…

.

Oración final

Escucha, Padre de bondad, nuestras oraciones, y tú que concediste a santa Mónica que con su vida, sus oraciones y sus lágrimas ganara para ti a su marido Patricio y a su hijo Agustín, concédenos, por su intercesión, que hagamos de nuestras vidas una ofrenda perenne en tu honor y al servicio de los hermanos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
.

ALCANCEMOS LA SABIDURÍA ETERNA
Del libro de las Confesiones de san Agustín, obispo

Cuando ya se acercaba el día de su muerte –día por ti conocido, y que nosotros ignorábamos–, sucedió, por tus ocultos designios, como lo creo firmemente, que nos encontramos ella y yo solos, apoyados en una ventana que daba al jardín interior de la casa donde nos hospedábamos, allí en Ostia Tiberina, donde, apartados de la multitud, nos rehacíamos de la fatiga del largo viaje, próximos a embarcarnos.

Hablábamos, pues, los dos solos, muy dulcemente y, olvidando lo que queda atrás y lanzándonos hacia lo que veíamos por delante, nos preguntábamos ante la verdad presente, que eres tú, cómo sería la vida eterna de los santos, aquella que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar.

Y abríamos la boca de nuestro corazón, ávidos de las corrientes de tu fuente, la fuente de vida que hay en ti.

Tales cosas decía yo, aunque no de este modo ni con estas mismas palabras; sin embargo, tú sabes, Señor, que, cuando hablábamos aquel día de estas cosas –y mientras hablábamos íbamos encontrando despreciable este mundo con todos sus placeres–, ella dijo:

«Hijo, por lo que a mí respecta, ya nada me deleita en esta vida. Qué es lo que hago aquí y por qué estoy aún aquí, lo ignoro, pues no espero ya nada de este mundo. Una sola cosa me hacía desear que mi vida se prolongara ¬por un tiempo: el deseo de verte cristiano católico, antes de morir. Dios me lo ha concedido con creces, ya que te veo convertido en uno de sus siervos, habiendo renunciado a la felicidad terrena. ¿Qué hago ya en este mundo?»

No recuerdo muy bien lo que le respondí, pero, al cabo de cinco días o poco más, cayó en cama con fiebre. Y, estando así enferma, un día sufrió un colapso y perdió el sentido por un tiempo.

Nosotros acudimos corriendo, mas pronto recobró el conocimiento, nos miró, a mí y a mi hermano allí presentes, y nos dijo en tono de interrogación:

«¿Dónde estaba?»

Después, viendo que estábamos aturdidos por la tristeza, nos dijo:

«Enterrad aquí a vuestra madre».

Yo callaba y contenía mis lágrimas. Mi hermano dijo algo referente a que él hubiera deseado que fuera enterrada en su patria y no en país lejano. Ella lo oyó y, con cara angustiada, lo reprendió con la mirada por pensar así, y, mirándome a mí, dijo:

«Mira lo que dice».

Luego, dirigiéndose a ambos, añadió:

«Sepultad este cuerpo en cualquier lugar: esto no os ha de preocupar en absoluto; lo único que os pido es que os acordéis de mí ante el altar del Señor, en cualquier lu¬gar donde estéis».

Habiendo manifestado, con las palabras que pudo, este pensamiento suyo, guardó silencio, e iba luchando con la enfermedad que se agravaba.

Nueve días después, a la edad de cincuenta y seis años, cuando yo tenía treinta y tres, salió de este mundo aquella alma piadosa y bendita.

.

NOTA.- Es muy probable que muchas madres devotas, sobre todo durante los días de la novena a santa Mónica, hayan experimentado alguna gracia especial de Dios concedida a ellas personalmente o bien a sus esposos o hijos.

Con esta nota quiero invitarlas a dar testimonio, en su ámbito familiar o comunitario, de esos favores divinos para que muchas personas den gracias a Dios por santa Mónica, y muchos hogares sean bendecidos. Les agradezco por anticipado.

Que Dios siga estando con ustedes, gracias al favor de santa Mónica. Amén.

.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 3.146 seguidores