La sal de la tierra

Febrero 7, 2010

 

Primavera de la Iglesia en el Día del Señor

La sal de la tierra

y la luz del mundo

 

El domingo tiene algo especial para nosotros. Efectivamente, el Día del Señor como que nos libera de las urgencias del momento presente y nos ayuda a sentir de alguna manera aquello de que “estamos en el mundo, pero no somos del mundo”.

El domingo se hace más esplendorosa la belleza de la vida cristiana: somos un milagro del poder de Dios que nos mantiene como signo de su gloria en medio del mundo. Por nosotros mismos somos poca cosa, pero el Dios cercano y distante a la vez quiere glorificarse en nuestras vidas.

Estamos llamados a ser, nada más pero tampoco nada menos, sal de la tierra y luz del mundo. Algunos dicen que quizás hoy debemos subrayar más la sal que la luz; pero Dios nos mostrará lo más conveniente, lo que más edifique a los hermanos.

Te invito, amable lector, a que este domingo lo sientas como la jornada en la que verdaderamente actúe el Señor en ti y a través de ti en los demás. Para ello te ofrezco el texto de una exhortación espiritual de finales del siglo II, maravilloso espejo que nos puede ayudar a vivir el “hoy de Dios” en nuestra vida personal y eclesial. Que tengas un feliz día en el Señor Resucitado. He aquí el texto:

Luz del mundo

 

Los cristianos no se distinguen de los demás hombres, ni por el lugar en que viven, ni por su lenguaje, ni por su modo de vida. Ellos, en efecto, no tienen ciudades propias, ni utilizan un hablar insólito, ni llevan un género de vida distinto. Su sistema doctrinal no ha sido inventado gracias al talento y especulación de hombres estudiosos, ni profesan, como otros, una enseñanza basada en autoridad de hombres.

Viven en ciudades griegas y bárbaras, según les cupo en suerte, siguen las costumbres de los habitantes del país, tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y, sin embargo, dan muestras de un tenor de vida admirable y, a juicio de todos, increíble. Habitan en su propia patria, pero como forasteros; toman parte en todo como ciudadanos, pero lo soportan todo como extranjeros; toda tierra extraña es patria para ellos, pero están en toda patria como en tierra extraña. Igual que todos, se casan y engendran hijos, pero no se deshacen de los hijos que conciben. Tienen la mesa en común, pero no el lecho.

Viven en la carne, pero no según la carne. Viven en la tierra, pero su ciudadanía está en el cielo. Obedecen las leyes establecidas, y con su modo de vivir superan estas leyes. Aman a todos, y todos los persiguen. Se los condena sin conocerlos. Se les da muerte, y con ello reciben la vida. Son pobres, y enriquecen a muchos; carecen de todo, y abundan en todo. Sufren la deshonra, y ello les sirve de gloria; sufren detrimento en su fama, y ello atestigua su justicia. Son maldecidos, y bendicen; son tratados con ignominia, y ellos, a cambio, devuelven honor. Hacen el bien, y son castigados como malhechores; y, al ser castigados a muerte, se alegran como si se les diera la vida. Los judíos los combaten como a extraños, y los gentiles los persiguen, y, sin embargo, los mismos que los aborrecen no saben explicar el motivo de su enemistad.

Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo. El alma, en efecto, se halla esparcida por todos los miembros del cuerpo; así también los cristianos se encuentran dispersos por todas las ciudades del mundo. El alma habita en el cuerpo, pero no procede del cuerpo; los cristianos viven en el mundo, pero no son del mundo. El alma invisible está encerrada en la cárcel del cuerpo visible; los cristianos viven visiblemente en el mundo, pero su religión es invisible. La carne aborrece y combate al alma, sin haber recibido de ella agravio alguno, sólo porque le impide disfrutar de los placeres; también el mundo aborrece a los cristianos, sin haber recibido agravio de ellos, porque se oponen a sus placeres.

El alma ama al cuerpo y a sus miembros, a pesar de que éste la aborrece; también los cristianos aman a los que los odian. El alma está encerrada en el cuerpo, pero es ella la que mantiene unido el cuerpo; también los cristianos se hallan retenidos en el mundo como en una cárcel, pero ellos son los que mantienen la trabazón del mundo. El alma inmortal habita en una tienda mortal; también los cristianos viven como peregrinos en moradas corruptibles, mientras esperan la incorrupción celestial. El alma se perfecciona con la mortificación en el comer y beber; también los cristianos, constantemente mortificados, se multiplican más y más. Tan importante es el puesto que Dios les ha asignado, del que no les es lícito desertar.

 (Carta a Diogneto, escrito del siglo II)


Globalización y catolicidad

Febrero 5, 2010

El Espíritu de la nueva creación en Cristo

Globalización, catolicidad

y espiritualidad

de comunión

El Espíritu que el Padre ha derramado en nuestros corazones es el Espíritu de Cristo. Por eso todos somos hijos de Dios en el Hijo Amado. Lo anterior ya pasó, nuestro hombre viejo ha muerto y en Cristo somos una criatura nueva. El hombre espiritual se deja guiar por el Espíritu y ya no está sometido a nada ni a nadie. San Pablo nos asegura: todo es vuestro, vosotros de Cristo y Cristo de Dios.

¿Cómo experimentar hoy esa plenitud en Cristo? La globalización es una realidad que experimentamos a diario: el mundo se ha hecho más pequeño, más interrelacionado. Entendemos que ese fenómeno es una oportunidad para vivir mejor la espiritualidad de la comunión y la catolicidad.

Es decir, nos posibilita la percepción de la presencia de Dios en un mundo ancho y ajeno, pero que el Espíritu nos lo hará cercano y querido. Él nos permite captar la presencia recreadora de Dios en nuestro hoy. El mundo es nuestra casa y debemos sentirnos a gusto en él junto con todos los hombres nuestros hermanos.

Es conveniente afinar esta percepción que nos permitirá sentirnos, más que espectadores, corresponsables de la acción de Dios. El Espíritu sanará nuestros ojos y los iluminará para que descubramos las maravillas que Dios obra en el aquí y ahora.

Estimado lector, el Espíritu se servirá de la siguiente exhortación para descubrirte la personalidad nueva, polifacética y pletórica que el Padre te regala en Cristo. Así podrás experimentar con gozo la comunión y la catolicidad con toda la humanidad y con la misma naturaleza donde vivimos.

He aquí el texto de la exhortación.

Los que han llegado a ser hijos de Dios y han sido hallados dignos de renacer de lo alto por el Espíritu Santo y poseen en sí a Cristo, que los ilumina y los crea de nuevo, son guiados por el Espíritu de varias y diversas maneras, y sus corazones son conducidos de manera invisible y suave por la acción de la gracia.

A veces, lloran y se lamentan por el género humano y ruegan por él con lágrimas y llanto, encendidos de amor espiritual hacia el mismo.

Otras veces, el Espíritu Santo los inflama con una alegría y un amor tan grandes que, si pudieran, abrazarían en su corazón a todos los hombres, sin distinción de buenos o malos.

Otras veces, experimentan un sentimiento de humanidad que los hace rebajarse por debajo de todos los demás hombres, teniéndose a sí mismos por los más abyectos y despreciables.

Otras veces, el Espíritu les comunica un gozo inefable.

Otras veces, son como un hombre valeroso que, equipado con toda la armadura regia y lanzándose al combate, pelea con valentía contra sus enemigos y los vence. Así también el hombre espiritual, tomando las armas celestiales del Espíritu, arremete contra el enemigo y lo somete bajo sus pies.

Otras veces, el alma descansa en un gran silencio, tranquilidad y paz, gozando de un excelente optimismo y bienestar espiritual y de un sosiego inefable.

Otras veces, el Espíritu le otorga una inteligencia, una sabiduría y un conocimiento inefables, superiores a todo lo que pueda hablarse o expresarse.

Otras veces, no experimenta nada en especial.

De este modo, el alma es conducida por la gracia a través de varios y diversos estados, según la voluntad de Dios que así la favorece, ejercitándola de diversas maneras, con el fin de hacerla íntegra, irreprensible y sin mancha ante el Padre celestial.

Pidamos también nosotros a Dios, y pidámoslo con gran amor y esperanza, que nos conceda la gracia celestial del don del Espíritu, para que también nosotros seamos gobernados y guiados por el mismo Espíritu, según disponga en cada momento la voluntad divina, y para que él nos reanime con su consuelo multiforme; así, con la ayuda de su dirección y ejercitación y de su moción espiritual, podremos llegar a la perfección de la plenitud de Cristo, como dice el Apóstol: Así llegaréis a vuestra plenitud, según la plenitud total de Cristo.

(De las homilías de un autor espiritual del siglo cuarto; PG 34, 639-642; Of. Lectura, viernes IV TO)


Oración de los Padres

Febrero 3, 2010

La Sagrada Familia, nuestro modelo de familia

Oración de los padres

por la fe de los hijos

La espiritualidad de las Madres Cristianas Santa Mónica se ocupa de acompañar a las madres en su vocación critiana, pero sin olvidar que son esposas. Por tanto, sin olvidar a los padres. Se comienza por la madre, pero se quiere llegar a la pareja para consolidar el hogar.

Por eso, tras publicar la oración de la madre, hoy ofrecemos la oración de los padres por la fe de los hijos, la oración de la comunidad conyugal. Esta oración los confirma como pareja y a la vez los compromete en una oración de intercesión por los hijos: para que crezca en ellos la semilla de la fe.

Sabemos de la dificultad que encuentran las nuevas generaciones para mantener y practicar la fe que han recibido en el hogar. De ahí la oportuniad y conveniencia de esta oración: por la familia y por la transmisión de la fe. He aquí el texto completo.

Padre y Señor nuestro, fuente de toda familia, somos un matrimonio cristiano. Como esposos, formamos una comunidad conyugal gracias al Espíritu de comunión derramado en nuestros corazones por el sacramento del matrimonio. En virtud de tu llamada, nos sentimos padres dadores de vida. En esta oración compartida te rogamos, Dios nuestro, que la fe cristiana oriente toda nuestra vida, individual y familiar.

Con tu bendición hemos engendrado a nuestros hijos para la vida temporal. Pero nuestra vocación nos pide colaborar con tu gracia y engendrarlos también para la vida eterna. Ya que de ti los hemos recibido como un don precioso, confiamos que nos concederás cuanto necesitamos para hacerlos hijos tuyos. Sólo así lograremos ser esposos y padres en plenitud.

Para lograrlo, hemos escogido como patrona y modelo a santa Mónica. Ella alcanzó la felicidad entregándose a su esposo de todo corazón y cuidando a los hijos, en especial a su hijo Agustín. Santa Mónica perseveró en la súplica constante por los suyos hasta convertirlos a ti plenamente. Como ella, también nosotros te presentamos nuestras peticiones, y repetimos esta súplica:

¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que miremos siempre a la Sagrada Familia de Nazaret como modelo de nuestro hogar, e imitemos sus virtudes domésticas.

¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que durante toda nuestra vida sepamos colaborar contigo en la generación y educación de nuestros hijos con responsabilidad y amor.

¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que seamos dóciles a la acción del Espíritu derramado sobre nuestros hijos en el bautismo, y los hagamos crecer sanos en cuerpo y alma.

¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que nuestros hijos vivan felices en el seno de un hogar lleno de fe y de ternura que tratamos de construir día a día.

¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que ambos colaboremos activamente en la preparación de la primera comunión de nuestros hijos, y los guiemos hacia la confirmación de su fe personal y adulta.

¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que logremos que nuestros hijos aprecien los sacramentos de la penitencia y eucaristía, y junto con nosotros vivan la fe, sobre todo los domingos y fiestas.

¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que, como santa Mónica, tratemos bien a nuestros hijos; y si hubiera que reprenderlos, lo hagamos con serenidad, autoridad y amor.

¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que, si brotara en alguno de nuestros hijos o hijas el germen de una vocación religiosa o sacerdotal, sepamos colaborar contigo para consolidarla y agradecerla.

¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que si alguno de nuestros hijos vacila en la fe o se desvía de ella, nosotros sepamos cercarlo de consejos y oraciones, hasta que retorne a la fe.

¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que demos ejemplo a nuestros hijos y nietos en su ardua tarea de formar verdaderos hogares cristianos.

¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que, al tratar con otros padres, avivemos en ellos su preocupación por el porvenir y bienestar espiritual de sus hijos, y logremos acercarlos a la vida de la Iglesia.

¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Abrirse a la vida y a la fe

Oración a la Virgen María

Nuestra Señora de la Consolación

Virgen María, dulce Madre de La Consolación, que consolaste a santa Mónica, dándole la inmensa alegría de cómo el Espíritu Santo transformaba la inteligencia y el corazón de su hijo Agustín haciéndolo cristiano; sé también nuestro consuelo.

Danos el gozo de ver a nuestros hijos avanzar con paso firme por el camino de esta vida, iluminados por la fe cristiana y católica. Así, confiados en tu protección, esperamos alcanzar nuestro ideal de esposos y de padres cristianos y tener a los hijos junto a nosotros en la Gloria, para siempre. Amén.


Oración a san Agustín

Bienaventurado padre san Agustín, tú llegaste a la fe por la oración de tu bendita madre santa Mónica. Tú creías, y así lo enseñabas, que una madre cristiana sólo culmina su misión cuando logra poner a sus hijos en las manos de Dios y en el seno de la Iglesia católica. Te pedimos atiendas nuestras súplicas por nuestros hijos y nietos, para que les ayudemos a vivir en la verdad. Y, si llegan a desviarse de nuestra fe, los hagamos volver al buen camino.

Glorioso san Agustín, que una vez convertido te consagraste al servicio divino como monje, y al servicio de la Iglesia como sacerdote y obispo; alcánzanos de nuestro Padre Dios que, si alguno de nuestros hijos o hijas siente la vocación sacerdotal o religiosa, nosotros le ayudemos en su decisión y en su fidelidad a la llamada. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.


Espíritu paulino, espíritu agustiniano

Febrero 1, 2010

Mi vida es una carrera porque Dios me amó primeroLa vida del

cristiano

una carrera


El pasado 25 de enero celebramos la conversión de san Pablo. No deja de llamar la atención el hecho de que la Iglesia celebre sólo dos conversiones de santos, con categoría de fiesta: la de san Pablo y la de san Agustín.

El año paulino nos ha puesto en conexión con un Dios que realmente hace maravillas en los hombres. San Pablo se sintió alcanzado por el amor de Dios, y gritaba: ¡Ay de mí si no evangelizare! ¡Cristo me amó y se entregó por mí!

Se sentía deudor de ese amor. Por eso, todo le parecía poco para corresponder a esa predilección. A pesar de confesar que había trabajado más que todos los apóstoles juntos -no él, sino la gracia de Dios con él-, no perdía el tiempo contando méritos. Más bien, olvidando lo pasado, se lanzaba hacia adelante, a ver si alcanzaba la meta.

San Agustín fue un admirador de san Pablo. También fue alcanzado por el amor de Dios: ¡Belleza siempre antigua y siempre nueva, tarde te amé, tarde te amé!

Ambas personalidades, pletóricas del Espíritu del Resucitado, son un regalo para la Iglesia, para ti y para mí. Este blog quiere mirar siempre tales ejemplos de pasión por Cristo y de celo por la salvación de los hombres, nuestros hermanos.

A ver si este día lo vives con ese entusiasmo que embargaba a Pablo y a Agustín. Ejemplo nos han dado. Suerte.

A continuación reproduzco las palabras con que san Juan Crisóstomo retrata la personalidad de Pablo.

 

Qué es el hombre, cuán grande su nobleza y cuánta su capacidad de virtud lo podemos colegir sobre todo de la persona de Pablo. Cada día se levantaba con una mayor elevación y fervor de espíritu y, frente a los peligros que lo acechaban, era cada vez mayor su empuje, como lo atestiguan sus propias palabras: Olvidándome de lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que está por delante; y, al presentir la inminencia de su muerte, invitaba a los demás a compartir su gozo, diciendo: Estad alegres y asociaos a mi alegría; y, al pensar en sus peligros y oprobios, se alegra también dice, escribiendo a los corintios: Vivo contento en medio de mis debilidades, de los insultos y de las persecuciones; incluso llama a estas cosas armas de justicia, significando con ello que le sirven de gran provecho.

Y así, en medio de las asechanzas de sus enemigos, habla en tono triunfal de las victorias alcanzadas sobre los ataques de sus perseguidores y, habiendo sufrido en todas partes azotes, injurias y maldiciones, como quien vuelve victorioso de la batalla, colmado de trofeos, da gracias a Dios, diciendo: Doy gracias a Dios, que siempre nos asocia a la victoria de Cristo. Imbuido de estos sentimientos, se lanzaba a las contradicciones e injurias, que le acarreaba su predicación, con un ardor superior al que nosotros empleamos en la consecución de los honores, deseando la muerte más que nosotros deseamos la vida, la pobreza más que nosotros la riqueza, y el trabajo mucho que muchos otros apetecen el descanso que lo sigue. La única cosa que él temía era ofender a Dios; lo demás le tenía sin cuidado. Por esto mismo, lo único que deseaba era agradar siempre a Dios.

Y, lo que era para él lo más importante de todo, gozaba del amor de Cristo; con esto se consideraba el más dichoso de todos, sin esto le era indiferente asociarse a los poderosos y a los príncipes; prefería ser, con este amor, el último de todos, incluso del número de los condenados, que formar parte, sin él, de los más encumbrados y honorables.

Para él, el tormento más grande y extraordinario era el verse privado de este amor: para él, su privación significaba el infierno, el único sufrimiento, el suplicio infinito e intolerable.

Gozar del amor de Cristo representaba para él la vida, el mundo, la compañía de los ángeles, los bienes presentes y futuros, el reino, las promesas, el conjunto de todo bien; sin este amor, nada catalogaba como triste o alegre. Las cosas de este mundo no las consideraba, en sí mismas, ni duras ni suaves.

Las realidades presentes las despreciaba como hierba ya podrida. A los mismos gobernantes y al pueblo enfurecido contra él les daba el mismo valor que a un insignificante mosquito.

Consideraba como un juego de niños la muerte y la más variada clase de tormentos y suplicios, con tal de poder sufrir algo por Cristo.
(Homilía 2 sobre las alabanzas de san Pablo: PG 50, 477-480)


Acontecimientos recoletos en América

Enero 31, 2010

En movimiento, sí... ¡y más nada!

 

 

VISITA A LAS COMUNIDADES

AGUSTINO-RECOLETAS DE PERÚ

 

Los padres provincial y secretario han viajado a Lima para visitar las comunidades religiosas del Perú y promover la renovación integral de los hermanos.

Nuestras comunidades anuncian el Evangelio en misiones, colegios y parroquias, ubicados en la costa, sierra y ceja de selva. El apostolado a través de los medios tiene su mejor expresión en “Radio Santa Mónica” de Chota, en Cajamarca.

Las necesidades de la Iglesia que peregrina en Perú con muy diversas y a veces urgentes. Una señal de solidaridad con los más pobres la constituyen los dispensarios médicos y otros servicios similares que funcionan en todas las comunidades.

Durante la visita del prior provincial se celebrará en Lima un encuentro de religiosos comprometidos en la pastoral. Además, en Méjico, se está llevando a cabo el Curso de renovación que organiza la Orden de agustinos recoletos para promover la formación permanente de los religiosos.

Como nada se mueve sin la bendición del Señor, elevamos oraciones por estos tres acontecimientos para que produzcan los frutos apetecidos según los designios divinos.


Consejo Nacional de las Fraternidades seglares de España

Enero 30, 2010

Santa Magdalena de Nagasaki, patrona de la Fraternidad Seglar

Primera reunión

del nuevo Consejo Nacional

El sábado 23 de enero tuvo lugar la primera reunión del nuevo Consejo Nacional en la casa San Ezequiel Moreno de Madrid. Como recordarán el nuevo Consejo fue elegido en el encuentro celebrado en Pozuelo de Alarcón en noviembre de 2009.

En la primera parte de la reunión participaron también el presidente saliente y algunos miembros del anterior consejo. El nuevo presidente, Juan Pérez, expresó el agradecimiento al consejo saliente y a cada uno de sus miembros presentes. Después éstos manifestaron su deseo de seguir colaborando con la fraternidad y formularon algunas sugerencias para el mejor funcionamiento del nuevo consejo.

En la segunda parte, se llevaron a cabo los nombramientos pendientes del nuevo Consejo: secretario, tesorero y encargado de formación. Hubo unanimidad en estas decisiones y los nominados seguro que responderán a las expectativas.

El hermano presidente expuso brevemente y con mucho entusiasmo los proyectos que piensa llevar a cabo para el florecimiento de las fraternidades. La intervención suscitó un intercambio animado y muy rico de pareceres acerca del papel que debe desempeñar el Consejo Nacional. Todos expresaron su total disponibilidad para colaborar en la nueva misión que los hermanos les han confiado.

A las fraternidades les llegará una comunicación oficial detallando todos los puntos tratados en la reunión y los acuerdos tomados. Mientras tanto, sirva este adelanto.

Finalizó la reunión señalando la fecha del próximo consejo, fijada para el 29 de mayo. La comida obsequiada por la casa San Ezequiel puso un feliz colofón al encuentro fraterno que nos ocupó toda la mañana. Muchas gracias a la comunidad por su acogida y cercanía a la fraternidad seglar agustino recoleta de España.


Saludo a las Madres Mónicas

Enero 27, 2010

Santa Mónica llora por su hijo Agustín

Saludo mensual

a las Madres Mónicas


Estimadas Madres Cristianas Santa Mónica: Es un gusto para mí saludaros en este 27 de enero, primer saludo mensual de este nuevo año.

En primer lugar, me uno a vuestros maridos y a vuestros hijos para agradeceros el esfuerzo que hacéis para ser fieles a la vocación recibida del Señor. Os felicito por ese deseo sincero de imitar a santa Mónica en vuestra misión de esposas y de madres. Ánimo.

Hoy nos sentimos en comunión con todas las madres mónicas que en este día 27 se juntan para rezar ante el Santísimo, para participar en la misa, o para compartir experiencias. Es un día especial para nosotros. Aquí en Madrid hemos celebrado la eucaristía en la parroquia Santa Florentina con regular concurrencia y con mucha alegría.

Ya sabéis que este blog está pensado también para vosotras. Por eso, hemos publicado aquí la oración que hacéis todos los días por vuestros hijos. También publicamos en diciembre, con motivo de la fiesta de la Virgen de la O, día 18, la oración de la madre gestante y de los padres que esperan familia. Y aparecerán pronto el resto de oraciones divulgadas entre las madres mónicas.

Os comparto que aquí en Madrid estamos promoviendo la iniciativa de tener todos los 18 de mes un recuerdo especial para las madres gestantes. Pensamos que este proyecto vale para todas partes: sería un compromiso de las madres mónicas organizar todos los 18 de mes alguna reunión en la que se acoja a las madres gestantes, se les acompañe, se ore por ellas y sus necesidades. A ver si para el próximo mes llegamos a alguna concreción de esta inquietud.

Finalmente, quiero agradecer a todas las personas que visitan este blog con interés y especialmente a las que han enviado algún mensaje de apoyo. Me alegro de que os ayude para formaros más en la fe y cumplir vuestra noble vocación a favor de la familia y de la Iglesia. Espero vuestras sugerencias para mejorarlo. Podéis divulgarlo entre vuestros conocidos y amigos.

Que el Señor os bendiga según vuestras necesidades, escuche vuestras oraciones y proteja vuestros hogares por intercesión de santa Mónica. Con estima personal, hasta pronto, p. Ismael


Radio Santa Mónica

Enero 26, 2010

www.radiosantamonica.org

Radio Santa Mónica. Chota, Perú

Radio Santa Mónica. Chota, Perú

En la provincia de Chota, Departamento  de Cajamarca, Perú, nació hace más de 13 años una radio cultural y religiosa llamada “Radio Santa Mónica”, la que hasta el 23 de noviembre del 2003 emitió en los 1360 khz. con un transmisor de construcción nacional. Desde el 24 de noviembre inició sus transmisiones en la nueva frecuencia de 610 khz. con un moderno transmisor estado sólido marca Continental Lensa de 6 Kw.

El creador y artífice de esta radio es un sacerdote agustino recoleto con una inmensa vocación de servicio, un incansable luchador y un excelente ser humano; ése es nuestro buen amigo el P. Jacinto Anaya Morán. Padre Jacinto, quien a lo largo de todos estos años ha luchado y sufrido incansablemente para hacer realidad su sueño; una radio al servicio de la cultura y la religión y que lucha por darle lo mejor a la comunidad.

El Padre Jacinto sigue adelante, no descansa nunca, cada día de su vida lo dedica a su gran sueño, sacrifica todo por hacer crecer y mejorar la que todos consideramos como una obra admirable… Radio Santa Mónica, el sonido de nuestra vida. Con mucha alegría recordamos el trabajo junto al Padre Jacinto para poner en el aire el nuevo transmisor, culminando así una etapa de varios años de sueños y esfuerzos, con muchos tropiezos y problemas, pero hoy con la gran satisfacción de ver el sueño hecho realidad.

Es muy grande la emoción de ver un proyecto hecho realidad, de ver realizado el sueño de un buen amigo que se merece la bendición de Dios nuestro señor, ese amigo, nuestro querido Padre Jacinto que nos ha brindado su amistad y confianza durante muchos años y a quien nos sentimos orgullosos de poder ayudar aunque sea con nuestra modesta colaboración. ¡Gracias por todo, Padre Jacinto. Dios lo bendiga, lo cuide y lo ayude siempre! Hoy, un nuevo equipo es el encargado de continuar esta gran obra, bajo la sabia dirección de Monseñor Fortunato Pablo Urcey, Obispo Prelado de Chota, la invalorable colaboración del Padre Francisco Hernáez, nuestro querido “Padre Paquito” y el trabajo de un grupo de jóvenes profesionales decididos a hacer las cosas cada día mejor. Gracias a Dios tenemos nuevamente en el aire a Radio Santa Mónica, “una señal cristiana en el camino”, y todos los que formamos parte del equipo daremos lo mejor de nosotros para que esta emisora siga siendo siempre la mejor… así como lo soñó el Padre Jacinto Anaya, nuestro inolvidable amigo, quien a pesar de seguir su labor en otros lugares sabemos que nunca olvidará nuestra radio y nuestra misión.

Oír en directo radio Santa Mónica


Ezequiel Moreno

Enero 25, 2010

www.agustinosrecoletos.org

Óleo de José María Díaz Castán. Convento de Monteagudo (Navarra, España).

Óleo de José María Díaz Castán. Convento de Monteagudo (Navarra, España).

Juan Pablo II quiso canonizar a un santo que simbolizara la gigantesca obra de la evangelización de América. Y eligió a san Ezequiel Moreno. El 11 de octubre de 1992, víspera del quinto centenario del descubrimiento, en Santo Domingo, en el marco de las solemnes celebraciones del V Centenario de la evangelización de América y de la IV Conferencia general del episcopado latinoamericano, ante más de trescientos obispos y miles de fieles, proclamó que Ezequiel “en su vida y en su obra apostólica compendia admirablemente los elementos de la efemérides que celebramos. En efecto, en su vida aparecen España, Filipinas y América Latina como los lugares en que desarrolló su incansable labor misionera este insigne hijo de la Orden agustina recoleta…. El nuevo santo se nos presenta ante todo como modelo de evangelizador, cuyo incontenible deseo de anunciar a Cristo guió todos los pasos de su vida”.

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Mini-Serie sobre S. Agustín de Hipona

Enero 24, 2010

En las próximas semanas llegará a las televisiones de todo le mundo una mini-serie sobre la vida de san Agustín. Es una coproducción de la italiana Lux Vide (que ha hecho un impresionante serial sobre la Biblia y otros filmes de inspiración cristiana), con la alemana Eos Entretainment y la polaca Grupa Filmowa Baltemia. El director es el canadiense Christian Duguay y el presupuesto asciende a 10 millones de euros.

Franco Nero da vida al santo en sus últimos años, mientras que Alessandro Preziosi lo encarna en su etapa juvenil, incluyendo sus amoríos con una chica interpretada por la actriz Serena Rossi. Monica Guerritore interpreta a santa Mónica, madre del santo y patrona de todas las madres sufridas. El obispo san Ambrosio, hombre de carácter y maestro de Agustín, es el personaje interpretado por Andrea Giordana; y Macrobius, un orador pagano, cobra vida en la pantalla en la piel de Vincent Riotta.

El rodaje se ha realizado en los estudios Imperium de Hammanet, en Túnez, donde Lux Vide lleva años filmando películas bíblicas y romanas.

Inicialmente se programó para el cumpleaños del Papa, el 16 de abril de este año, pero dificultades en el proceso han pospuesto la serie hasta después del verano.

«La idea de hacerla como un regalo de cumpleaños a Benedicto XVI no sólo se nos había ocurrido a nosotros. Mientras preparábamos el rodaje supimos que nuestros colegas alemanes estaban trabajando en un proyecto similar y decidimos unir nuestras fuerzas«, dice Luca Bernabei, presidente de Lux Vide.

La película comienza con el anciano Agustín recordando su vida poco antes de morir, asediado en Hipona en el 430 por los ejércitos vándalos. Algunos críticos de televisión han señalado detalles de la serie que son históricamente discutibles. Por ejemplo, se narra que el Papa envía desde Roma a san Agustín una nave para que pueda huir del cerco de los vándalos; sin embargo, las noticias no corrían tan rápido en esos años: de hecho, sabemos que la muerte de Agustín, el 28 de agosto del 430 tardaría más de un año en llegar a la corte imperial.

Amantes de la vida del santo hacen notar también la ausencia de algunas escenas emblemáticas. Por ejemplo, cuando san Ambrosio se encierra con unos fieles valientes en la basílica Porciana para evitar que la Emperatriz la regale a los arrianos. El estado manda tropas, y entonces Ambrosio descubre las viejas tumbas de san Gervasio y Protasio, lo que atrae a multitudes de ciudadanos devotos, dispersando a las tropas. Una escena de muchedumbres y tensión que no se ha recogido en la película pero que Agustín escribió como testigo.

La película, en cambio, sí recoge el itinerario vital de Agustín, su personalidad moderna, sus dotes retóricas como orador…

No nació santo; antes de convertirse vio toda la basta gama de sentimientos humanos: del amor a la más baja abyección, incluyendo todas las transgresiones; era un hombre inquieto, una inteligencia superior, y como todos los hombres inquietos atravesará una profunda crisis existencial que lo llevará a la verdad”, dice Franco Nero en «Il Corriere della Sera«.

Para Preziosi, que lo interpreta en su juventud, el Agustín inmaduro es moderno porque es como el hombre actual: “narcisista, se pone en el centro del mundo, egoísta insatisfecho, atormentado por las pasiones del hombre de hoy”.

Monica Guerritore destaca el papel de santa Mónica en la historia de su hijo: “Él era de carácter rebelde, había conflicto entre ellos; en las Confesiones, el pecador arrepentido explica su debilidad humana, su atracción irresistible por el sexo femenino, pero su madre no se rendirá y como un ángel conducirá a la salvación a su alma”.

Según los entendidos, es una serie que en general gustará al público, sobre todo a la gente con inquietudes trascendentes. Es un producto pensado para las familias, y eso –cuando está bien hecho- permite augurar una carrera prometedora en las televisiones de todo el mundo.

A comienzos de septiembre, como informó Scriptor, la película fue proyectada al Santo Padre en sesión privada. Al final de la sesión, el Papa dio las gracias a todos los autores del proyecto y pronunció estas breves palabras:

«Me parece que la película es un viaje espiritual en un continente espiritual muy lejano del nuestro y, no obstante, muy cercano a nosotros, porque el drama humano es siempre el mismo«.

«Hemos visto cómo en un contexto muy alejado de nosotros, se representa toda la realidad de la vida humana con sus problemas, tristezas, fracasos y también cómo al final, la Verdad, que es más fuerte que cualquier obstáculo, encuentra al ser humano. Esa es la gran esperanza que queda al final: solos no podemos encontrar la Verdad, pero la Verdad, que es Persona, nos encuentra.”